jueves, 29 de agosto de 2013

Capítulo 9. Un craso error.

Tu pelo está aplastado por tu cabeza ya que estás situada boca arriba. Aron te mira con brillo en los ojos, colocado al contrario que tú pero a tu lado. No decís nada pero en momentos como estos un silencio puede significar mucho más que cualquier palabra inútil. Aron desplaza lentamente su mano para acariciar tu frente con su pulgar. Cierras los ojos despacio y los abres al mismo ritmo en cuestión de algo más de un segundo.

"Es tan tierno... Es extraño. ¿Por qué me siento tan a gusto con él? Es decir, siempre he estado a gusto a su lado. Pero ahora... Ahora es distinto... Como que no quiero separarme de él. Será que llega el verano. Y que sé que me voy a tener que separar de él. Pero el corazón me va a distintas pulsaciones y no hay biología, estudios o conocimientos que puedan explicar eso. Sólo me había sentido así con... ¡NO! Alejandra sácate eso de la cabeza porque ni de coña es eso que estás pensando. Relájate y disfruta joder."

Esa sonrisa perfecta. Te acomodas un poco en el colchón haciendo que te acerques un poco más a él. Pasa su mano por tu cara haciéndote estremecer. Con tu mano izquierda tocas su pelo que, recién cortado se da un aire al estilo de Zayn. Todo había empezado porque Aron no entendía un tema de Biología y necesitaba tu ayuda y, cuando terminasteis, os quedasteis hablando sobre cosas y así habéis terminado, el uno muy cerca del otro y con tu corazón a punto de dispararse por completo. Aron agacha un poco su cabeza para acercar su cara algo más a ti. Sonríes en lugar de apartar tu cara que es lo que has echo en otras ocasiones. Tu cuerpo empieza a sentirse realmente raro pero te gusta mucho experimentarlo de nuevo. Haces que tu nariz choque con la suya cuando giras un poco tu cabeza y entonces, no hace falta de nada más que un pequeño impulso que debe recorrer el cuerpo de Aron porque no tarda en mover su cabeza y juntar sus labios a los tuyos. En otro momento o tiempo habrías quitado la cara al instante pero hoy es distinto. Hoy sientes la necesidad de saborear sus labios. Abres despacio tu boca y sigues el beso que se desarrolla con ternura y deseo. Aron no mueve su mano pero si su cuerpo. Se junta un poco más a ti, lo que hace que lo desees más. Cuando vuestros labios se detienen y el beso termina, os miráis ambos, con los ojos vidriosos. Aron se lanza encima tuya y te abraza. Tu le imitas en el abrazo. Los dos os sentáis y él empieza a en redar con tu pelo.

Alejandra: Nunca sé bien qué decir en estas situaciones...

Aron: Hay poco que decir

Alejandra: No, hay mucho que decir

Aron sonríe queriendo evitar cualquier tipo de charla que pueda arruinar este momento y aparta tu pelo de tu cuello sobre el cual se lanza a besar. Acaricias su cuello cuando sientes sus labios recorriendo el tuyo. Gimes muy bajo. No sabes cómo reprimir las ganas que tienes de besarle sin parar. Todo lo que querías decirle, todo lo que querías preguntarle se te olvida cuando empieza a introducir sus manos debajo de tu camiseta. Poco a poco se echa encima de ti para hacerte caer en su colchón. Dejas salir toda la pasión por la boca en un suspiro. Tocas sus manos para indicarle que deje de ascender por tu cuerpo con sus manos y parece entenderlo porque en seguida quita sus manos de tu abdomen y las pone en la cama haciendo fuerza para no caer como un peso muerto encima tuya. Vuelve a tus labios, ésta vez más fogosos. Su cuerpo está muy pegado al tuyo. Tocas su cabeza enfatizando más sus labios.

Alejandra: Me encantas -dices entre sus besos-

El cuerpo de Aron está muy caliente. Te das cuenta de ello cuando, sin saber cómo, le quitas la camiseta. Gimes esta vez algo más alto. Estás muy excitada pero sabes que no vas a hacer nada. Aron es sólo un amigo.

Aron: No sabes cómo he deseado esto

Empieza a introducir de nuevo sus manos por tu camiseta.

Alejandra: Aron. -haces que pare- No puedo, no ahora.

Aron asiente con la cabeza. Te da un nuevo beso mucho más corto y se sienta a tu lado.

Alejandra: Lo siento

Muerdes tu labio inferior para saborear los que hace un minuto tenías encima. Con tu mano derecha llevas tu pelo hasta detrás de tu oreja.

Aron: No tienes que sentirte presionada

Alejandra: No me he sentido presionada, nunca, si lo he echo es porque he querido

Aron sonríe y acaricia tu pierna.

Aron: ¿Y ahora qué?

Te encojes de hombros, lo que hace reír a Aron.

Aron: ¿Amigos?

Alejandra: Amigos -sonriendo-

Aron se acerca a ti y tú a él. Vuestras frentes se juntan y de nuevo vuestros labios. Cuando os separáis te bajas de la cama. Ajustas tu falda y sonríes. Aron hace unos círculos al rededor de sus mejillas.

Alejandra: ¿Mucho?

Aron asiente y ríe. Acaricias con tus dedos tus mejillas como si así se fueran a relajar y bajar su color. Aron se pone de pie y se acerca a ti. Pone una mano en tu cadera. Sonríes y das un paso para atrás. Te das la vuelta y sales de la habitación. Recorres el pasillo hasta las escaleras y, cuando pisas la primera, empiezas correr. "Amigos" nunca esa palabra que siempre has querido con Aron te había dolido tanto. "Amigos". ¿Qué pretende? Tus lágrimas están a punto de desbordarse por tu cara. No quieres llorar por los pasillos del instituto. Prefieres ahorrarte preguntas estúpidas o lamentaciones que te traen sin cuidado. Subes al mismo ritmo las escaleras que dan a tu ala. Abres la puerta de tu habitación y entras en ella. Andrea no está. Últimamente nunca está cuando la necesitas y si cuando no tiene que estar. Te tiras a la cama bocabajo y empiezas a llorar desconsoladamente. Alguien pone una mano en tu espalda lo que hace que levantes la vista hacia la izquierda. Es Andrea.

Andrea: Cielo, ¿qué ha pasado?

No dices nada. Te incorporas y la abrazas muy fuerte. Andrea tira de la toalla que llevaba en el pelo y la deja caer al suelo. Frota tu espalda para darte calor.

Andrea: Ale...

Tu respiración está muy agitada y te cuesta tragar.

Andrea: ¿A qué viene este sofocón? Con lo bien que te acostaste ayer, Ale... -acariciando tu pelo-

Te separas un poco de Andrea. La miras a los ojos. Limpias las lágrimas que no quieren soltarse de tus pestañas.

Alejandra: Me he besado con Aron -confiesas-

La boca de Andrea se abre muchísimo pero pronto la tapa con su mano. Agachas la cabeza dejando que tu pelo cubra tu cara. Andrea se pone de pie y algo menos de un minuto después se sienta de nuevo en tu cama ofreciéndote papel. Sonríes y lo coges. Empiezas a limpiarte con él cuidadosamente la cara.

Andrea: Pero... Alejandra... Si tú...

Alejandra: Si que quería, siempre he querido, trataba de engañarme a mi misma todo este tiempo pero Aron siempre me ha encantado

Andrea se mantiene en silencio. No sabe que decir la pobre.

Andrea: Pero Ale... Tú... Tú no sientes nada por él

Alejandra: Es que no lo sé. Eso pensaba yo. Me creía fuerte, pensaba que nunca más me pasaría, no quería pero... Cuando me ha dicho que íbamos a ser "Amigos"... No sé, quizá me pensaba que iba a ser más difícil que me iba a prometer amor eterno e iba a ser yo la que me tuviera que echar para atrás, no sé como he podido ser tan gilipollas... Siempre me pasa lo mismo. Ahora la que va a tener adicción a él voy a ser yo. Como siempre, siempre caigo rendida a los pies de quien no se lo merece

Andrea: Ale estás siendo injusta... No sabes para lo que te quiere Aron

Alejandra: Si que lo sé, para calmar sus calentones cuando lo necesite. Somos sólo amigos pero con un roce más especial

Andrea: Pero... ¿Eso no es lo que tú quieres?

Alejandra: ¡Si! Pero no sé porque me ha dolido tanto que me diga que quiere ser mi amigo si yo le quiero como tal

Andrea: Alejandra te estás rayando

Alejandra: Si, y mucho, porque le quiero y no sé de que modo...

Entonces tu vista se fija en aquel libro en el que escondiste la nota que nunca debiste coger.

Alejandra: Y luego está Niall... -te rindes a decir-

Andrea: ¿Niall? Pero... Si me dijiste que lo vuestro ya había terminado

Alejandra: Y lo había echo... -dices en un suspiro de voz- Pero...

Te levantas a coger la nota y se la lanzas a Andrea. La abre y empieza a leer.

Alejandra: ¿A qué clase de idiota se le ocurre escribir cosas que no quiere recordar y guardarlas en su pantalón favorito?

Andrea: Pues porque te quiere Alejandra...

Alejandra: No, él quiere a Holly y Holly le "quiere" a él

Andrea: Pues en esto no lo demuestra -levantando el papel-

Alejandra: A lo mejor lo escribió al principio, cuando lo dejamos

Andrea: Claro, y lo guarda por si se olvida de escribir tu nombre

Alejandra: No lo sé, Andrea, estoy muy rayada

Tus lágrimas saltan otra vez. Tu cabeza va al hombro de Andrea. Ella la acaricia mientras intenta tranquilizarte.

Andrea: Mira, cielo

Levantas la cabeza. Aspiras por la nariz, pasas el canto de tu mano por ella y limpias las lágrimas con el papel. La miras a los ojos. Ella no deja de tocarte el pelo.

Andrea: Yo no te puedo decir nada sobre lo que Niall siente o deja de sentir...

Miras como doblas el papel. Ya sabes que no te puede decir nada y es lo que más te duele. Hace unos años todo era mucho más fácil pero ahora has crecido, y las cosas son más complicadas. No deberían serlo, pero lo son. Si le hicieras caso a tu cabeza todo sería tan fácil como respirar, pero no, tú eres tan masoca como el resto de la sociedad. Tú prefieres hacerle caso a un corazón que se ha vuelto loco, a un corazón que no tiene ni idea de lo que siente y que te está volviendo algo majara a ti.

Andrea: Pero si puedo hablarte del que es mi amigo

Levantas la cabeza.

Andrea: Para Aron no eres una chica más, Ale

Alejandra: Eso ya lo sé, nosotras tres nunca seremos "unas chicas más"

Andrea: Sabes que no me refiero a eso

Fijas la vista en tu amiga. "Si, es verdad. Aron me ama. Está locamente enamorado de mi. No sé cómo no me he dado cuenta antes." piensas irónica.

Andrea: Aron no es de esos tíos que mienten por un polvo

Alejandra: Pues no lo habrás descubierto a lo largo de este tiempo

Andrea: ¿Con cuántas tías le has visto liarse?

Agachas la vista, no quieres responder.

Andrea: Exacto. No quieres hablar porque sabes que tengo razón. Te he dicho muchas veces que no sé que os traéis entre manos pero hazme caso que tú, para él, no eres la simple chica con la que pasar el rato.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Capítulo 8. La curiosidad mató al gato.

Alejandra: No tenía que haberle dejado ir

Irene: Pero pasó así, Ale...

Alejandra: Lo sé...

Se produce un corto silencio que decides romper.

Alejandra: Es tan mono...

Irene ríe y sonríes ante eso.

Irene: Te vuelve loca

Alejandra: Hombre... Tampoco hay que exagerar tanto... -riendo-

Irene: Se me sincera, ¿sigues enamorada de él?

Alejandra: No, no se puede estar enamorada de una persona después de todo este tiempo

Irene: Te sorprendería lo que es posible y lo que no...

Alejandra: Ya, pero es que luego está Aron...

Irene: ¿Aron?

Alejandra: Es verdad, ¡si no te lo he contado! -exclamas ante tu fallo-

Irene: Eso de ponerme al corriente de todo -remarcando el "todo"- no te ha quedado claro, debe de ser...

Ríes y empiezas a contarle tu historia. Empiezas a describirle físicamente y después le cuentas cómo te trata, cómo te hace sentir, cómo es en general con todo el mundo. A medida que le vas contando cosas, con tu mano izquierda, coges el colgante que él te regaló. Está echo por él. Es una cuerda negra de la que cuelga una "A" tallada en madera. Representa muchas cosas. Tú. Él. Amistad. Amor. Tantos significados en tan sólo una letra, la primera de todas.

Irene: ¿Y a qué esperas a presentármelo?

Alejandra: A que no tiene ni idea de que existes

Irene: ¡Ah! ¡Muy bonito! -dice dolida- ¿No sabe quien es tu mejor amiga?

Ríes.

Alejandra: No sabe quien eres ni tú ni nadie de mi pasado. Sólo conoce a Carolina y porque todos los días la visito que si no tampoco

Se produce un silencio que de nuevo rompes tú.

Alejandra: Bueno, ahora ya si

Irene: ¿Cómo?

Alejandra: Iris le contó que tú eras mi mejor amiga y que Niall era mi ex-novio...

Irene: Ostia, ahora todo tiene sentido...

Alejandra: ¿Qué?

Irene: Hace unos días alguien se puso en contacto con Paul preguntando por Niall

Alejandra: ¿Quien?

Irene: Ni idea, y no sé como consiguió su número

Alejandra: Pero ¿era un chico?

Irene: Me dijo, algún "amiguito" tuyo ha llamado diciendo tonterías, pero ya sabes que su distinción de masculino y femenino no la entiendo muy bien...

Alejandra: Pero Aron no tiene el número de Paul

Irene: ¿Habrá podido coger su número de algún modo?

Alejandra: No sé... No creo... ¿Quieres que hable con él?

Irene: No estoy segura de que haya sido él pero... No sé, tu verás

Alejandra: Pero ¿para qué iba a querer él hablar con Niall?

Irene: Los chicos se ponen muy chulitos cuando amenazan su propiedad

Alejandra: Él no es así, Aron no es de esos. -pausa- Además, yo no soy de su propiedad -seria-

Irene ríe.

Irene: Por cierto, ¿qué es eso de que va a haber una fiesta de cumpleaños pronto?

Alejandra: Pues será la tuya porque yo no pienso ir a lo que está pensando Niall

Irene: Mi cumpleaños es dentro de tres semanas

Alejandra: Ya, pues por eso

Irene: A mi Niall me ha dicho que será el tuyo y no me parece mala idea, ¿sabes las ganas que tiene Perrie de verte?

Alejandra: No serán tantas cuando no me ha mandado ni un mensaje, y ella si que tiene mi número

Irene: Alejandra. -pequeña pausa- La dijiste que no querías mantener contacto con nadie de tu pasado y se enteró de que seguías hablando con Zayn. ¿A ti te gustaría que te hicieran eso?

Mantienes un silencio que asusta.

Irene: Así que vas a venir, te lo vas a pasar bien y te vas a olvidar de todo

Alejandra: Me niego a ir a una fiesta en la que estará Holly, porque va a estar ella

Irene: ¿Puedes dejar de pensar en Holly?

Alejandra: No, no puedo. Ayer fue un día perfecto y lo fue porque no estaba ella, pero no va a ser así nunca más, ahora es la novia de Niall, de Niall -repites una vez más recalcando el nombre-

Irene: Tienes razón, ahora es su novia. Pero tu eres su amiga

Coges aire hinchando tu pecho y lo sueltas lentamente.

Irene: ¿Quieres que hable con él?

Alejandra: ¿Con Niall? No, ¿para qué?

Irene: Lo sabes bien, él te quiere

Alejandra: Si, como amiga -dices con sorna algo dolida-

Irene: Tía tienes que pasar de página ya

Alejandra: Como si fuera fácil...

Entonces recuerdas algo que tienes que hacer.

Alejandra: Bueno, te dejo ya que tú tendrás que descansar para mañana coger el avión y yo tengo que estudiar para selectividad

Irene: Uf. Menos mal que yo me salté todo eso... -resopla-

Alejandra: Así eres de inculta

Irene: Si, perdona que tú eres mucho más culta que yo -dice irónica-

Alejandra: Pues sí, bastante más -siseas con la lengua-

Irene: Anda pendona, te dejo que como te conteste te dejo por los suelos y no me apetece

Ríes y ella hace lo mismo al otro lado de la línea.

Irene: No estudies mucho

Alejandra: No que va

Irene: Adiós tonta

Alejandra: Adiós fea

Sonríes una vez más y cuelgas el teléfono. Con una sonrisa permanente por haber recuperado esas conversaciones con tu mejor amiga, quitas la funda del móvil y sacas la hoja en la que pone "Cosas que nunca recordar" que encontraste en los pantalones de Niall. Dejas el móvil en la cama y te tumbas apoyando la cabeza en la almohada doblada a la mitad para elevar algo más tu cabeza. Lo desdoblas y cae una foto. Ahora entiendes por qué estaba tan rígido al principio. Coges la foto que ha caído bocabajo y, al girarla tus ojos se abren con el espacio suficiente para que unas bolas de billar encajen a la perfección en tus cuencas. La foto es tuya y de Niall. Besándoos. En la boda de Greg. Pones la foto contra tu muslo. Demasiados recuerdos de sopetón. Dejas la foto bocabajo en el colchón y terminas de abrir la hoja. Hay una lista muy larga de cosas que dice así:

- Alejandra Sanz.

- Su forma de besar.

- Su forma de querer.

- Su forma de hacerme sonreír.

- Su forma de hacerme feliz.

- El modo en que la quería.

- Su manera de ser.

- Su manera de enamorarme.

- La manera en la que mi familia la quería y la respetaba.

- Las discusiones que tuvimos.

- Los últimos días que tuvimos.

(...) Cierras la hoja. No quieres leer más. No te ves con la fuerza suficiente para hacerlo. Introduces la foto entre la hoja. Te pones de pie y coges uno de los libros que tienes encima de la mesa de estudio que compartes con Andrea y lo dejas entre sus hojas.

martes, 27 de agosto de 2013

Capítulo 7. La felicidad es selctiva.

Enredas tú pelo entre tus dedos. Resoplas. "Y ahora me toca hacer las presentaciones. Joder. Con lo bien que estaba yo ahora mismo y la de cosas que podíamos haber hablado. Que oportuna Andrea. Siempre igual. Está cogiendo vicio. Me recuerda a Carolina. En el peor momento siempre entra en escena." Piensas. Niall se levanta de tu lado con una gran sonrisa. Pone una mano en su hombro y la da dos besos.

Niall: Encantado -dice en español-

Ríes al oír eso y ver la cara de Andrea como si estuviera delirando. "Creo que se piensa que está loca." Ríes un poco más y te levantas. Vas donde está Andrea. Pasas un brazo por encima de sus hombros. Con una mano en la boca, Andrea señala a Niall mirándote y con los ojos cristalinos. Asientes y ella rompe a llorar de la emoción. Niall sonríe emocionado aunque sin demostrarlo, y la abraza. Andrea reacciona cuando siente la piel de su ídolo tocando la suya y rodea su cuerpo con sus brazos. Sonríes feliz al ver la tierna imagen. Se separan y Niall le da un beso en la mejilla a Andrea.

Niall: ¿Cómo te llamas? -limpiando sus lágrimas-

Andrea: A-A...

Alejandra: Andrea -terminas de decir-

Andrea: Oh, dios, tú, Niall Horan, en mi habitación, abrazándome, dios. Dios -Arranca por fin-

Ríes. Andrea se da la vuelta y te sonríe. Traduces a Niall.

Andrea: ¿Antes has hablado en Español? -dice ya en inglés-

Niall: Si, -en español- he tenido buenas profesoras -en inglés guiñándote un ojo-

Andrea: Dios, tanto tiempo pensando en qué sería lo que te diría cuando te conociera, en qué pregunta seria la perfecta para haceros en los cinco minutos que pudiera conoceros y ahora estoy tan en blanco que sólo puedo mirarte e intentar creerme que esto es la realidad

Ríes.

Alejandra: Tenías que haberles conocido antes

Andrea: Si, yo también creo que debería haber nacido como la hermana infiltrada de Zayn

La conversación se está llevando cien por cien en inglés por lo que Niall no tarda en reír encogiéndose de hombros para ocultar la gracia que le ha echo ese comentario. Tú también ríes. A Andrea le da igual que esté el mismísimo Obama delante, ella es siempre igual y eso es lo que te encanta de ella, su naturalidad. De pronto Andrea se echa un paso hacia atrás.

Andrea: Perdón, os interrumpo, estabais hablando vosotros

Niall agacha la cabeza avergonzado y tú sin embargo reaccionas rápido.

Alejandra: No hombre, ya quédate -en español-

Andrea: No, no, vosotros tenéis cosas de las que hablar -mirando a Niall-

Alejandra: Tía, es tu sueño, no se te ocurra irte -en español y entre dientes-

Niall: Andrea -dice para llamar su atención-

Ella no tarda ni una milésima de segundo en hacerle caso.

Niall: ¿Cuándo termináis la selectividad esa?

Está claro que no tiene ni idea de lo que es la selectividad. En Inglaterra no hay este sistema educativo por lo tanto no está al corriente de lo que significa para vosotras sacar buena nota en ese examen.

Andrea: La semana que viene empezamos con los exámenes y durarán una semana y un día o así, no sé tampoco lo llevo muy controlado...

Resoplas ante la falta de interés de tu amiga.

Alejandra: En dos semana nos habremos librado de toda esta mierda. -contestas rotunda- ¿Por qué?

Niall: Tu cumpleaños ya se ha pasado...

Asientes desganada. Nunca te ha gustado que te feliciten por cumplir años, eso significa que te vas haciendo vieja y la mejor etapa de tu vida es la que ya has pasado y no volverá, y lo peor es que él lo sabe.

Niall: Habrá que celebrarlo ¿no?

Alejandra: ¿Celebrar los 19? Es un número muy feo, ya celebramos los veinte -con retintín-

Andrea: Me apunto

Niall: Te lo iba a decir, hablaré con Irene para que venga a por vosotras y lo celebramos por todo lo alto, ¿te parece? -mirando a Andrea-

Andrea: ¿Yo también voy?

Niall: Claro, tú la primera, y así te presento a mis amigos

Andrea: ¿En serio? -elevando el tono de voz-

Niall: En serio -afirma riendo-

Andrea grita y abre la puerta de la habitación.

Andrea: Aleh, ya os dejo solos, gracias, gracias, gracias -repite feliz-

Antes de que cierre la puerta la dices que no lo predique pero crees que ya ha sido demasiado tarde porque cuando terminas de decir la frase Andrea cierra del todo la puerta. Andas dos pasos hasta caer encima de tu cama. Llevas tus dos manos a tu cara.

Alejandra: La que acabas de liar...

Niall se sienta en el mismo colchón y pone una de sus manos en tu estómago.

Niall: ¿Por qué?

Alejandra: ¿Para que la dices que la vas a invitar a una fiesta de cumpleaños mía que no vas a hacer?

Niall: Porque si que la voy a hacer -dice como si fuera obvio-

Quitas tus manos de tu cara y le miras bastante alucinada. Te incorporas un poco.

Alejandra: A ver si me aclaro. -pausa- Hace una semana ni si quiera nos hablábamos, ni si quiera te acordabas de mi, sobrepasé mis fuerzas para ir a veros porque si no vosotros no me encontráis y ¿ahora quieres hacerme una fiesta de cumpleaños como si fuera todo perfecto? Pues me parece que no -cayendo de nuevo a la cama-

Niall quita la mano de tu tripa y la junta con la suya apoyando sus codos en sus rodillas. Le miras con la cara girada apoyada en el colchón. Resopla y alborota su pelo con sus manos. Vuelve a mirarte.

Niall: Vamos a ver

Hace una pausa en la que te incorporas para sentarte en la cama y mirarle fijamente a los ojos. Te mueres de ganas de oír lo que tiene que decirte.

Niall: Hace una semana no hablábamos porque tú te cambiaste de número de teléfono y sólo Zayn lo tenía. Él  me decía que te querías olvidar de nosotros y que no iba a darme tu teléfono para volver a abrirte heridas. ¿Sobrepasaste tus fuerzas? Claro, como que para mi fue muy fácil verte ahí plantada, enfrente mía, disfrazada de Carolina -señalando tu pelo- Y no, no quiero hacer una fiesta de cumpleaños para simular que todo es perfecto, quiero devolverte esa sonrisa que yo conozco, quiero verte feliz, -haciendo hincapié en "feliz"- quiero verte volviendo a disfrutar de la vida, Alejandra

Pones tu brazos en tu colchón tan tensos como si fueran el gato de un coche y te apoyas sobre ellos. Tu cabeza se hunde entre tus brazos como si el cuello ya no realizara su función vital.

Alejandra: No quiero discutir más contigo Niall, no quiero estar mal contigo, no puedo

Niall chista la lengua y se acerca un poco más a ti.

Niall: No vamos a estar mal -rodea tus hombros con sus brazos-

Tú levantas tus brazos y rodeas también el cuerpo de Niall. Apoyas tu frente en su hombro.

Niall: Alejandra...

Alejandra: Dime

Giras un poco la cara a la izquierda y Niall a la derecha. Tu nariz toca su carrillo.

Niall: Cuando te decimos que te hemos echado de menos...

Alejandra: ¿Si?

Niall: ¿Te lo crees o nos das la razón como a los tontos para que nos callemos?

Sueltas aire caliente por la nariz. La mano de Niall recorre tu pierna. Ambos estáis demasiado juntos para Niall tener pareja y Aron estar en la planta de abajo. Aron. ¿Por qué sale ahora ese nombre en tu cabeza? Sientes como si le estuvieras siendo infiel aunque no tengas nada con él. Pero en realidad no tienes nada que respetar excepto tu cuerpo. Ni si quiera a su novia, no merece ningún respeto por tu parte ya que ella no le respetó a él en el pasado. Frotas una vez más tu nariz con su mejilla y separas la cara.

Alejandra: ¿Qué más da? Lo que importa es que estás aquí, ahora y que los chicos no han cambiado conmigo, por lo menos mientras yo estoy delante

Niall sonríe no muy convencido. Miras el reloj que tienes en la pared de enfrente tuya.

Alejandra: Ya es muy tarde, tengo que estudiar

Niall levanta las manos en alto y se echa un poco para atrás.

Niall: Vale, vale, lo he pillado, ya te dejo sola

Ríes un poco escondiendo tu cara, como si tuvieras vergüenza por mirar a la cara a Niall después de esos acercamientos.

Alejandra: Pero por la puerta no

Niall: ¿Cómo dices?

Alejandra: Andrea vendrá de un momento a otro, la gente ya se va a arreglar para ir a cenar, te pillarían y aquí hay muchas locas que matarían por una foto con vosotros

Niall: Y si no salgo por la puerta...

Ríes y miras a la ventana mordiéndote el labio inferior.

Niall: Ah, no, no -negando rápido con la cabeza-

Alejandra: Oh, si -alargando la "O"-

Niall resopla. Tú ríes y te pones de pie. Niall hace lo mismo aunque menos decido.

Alejandra: Vamos, es sólo un piso.

Os acercáis a la ventana y Niall se asoma.

Niall: ¡Ahí habrá más de tres metros!

Alejandra: ¡Alah! ¡Exagerado!

Te asomas tú también. Si, más o menos hay unos tres metros. Ríes y miras a Niall. Él resopla nervioso. Pone un pie en el pupitre y el otro sacándolo por la ventana. Coges su hombro para sujetarle y que se sienta un poco más seguro. Niall pone el otro pie en un pequeño tejado que tiene fuera de la ventana. Poco a poco desciende como tú lo has echo mil veces. Por eso mismo sabes que no hay ningún peligro. Tú misma lo has comprobado en infinidad de ocasiones. Antes de bajar el escalón definitivo para perderle completamente de vista, Niall te sonríe. Te acercas a él y te da un beso en la mejilla. Sonríes y miras como desciende del todo.

Cierras la ventana y corres a tirarte a la cama. Empiezas a saltar sentada en ella, ríes de la felicidad y a tumbarte y levantarte en ella. Te das la vuelta quedando bocabajo tumbada en la cama. Mueves los pies hacia delante y hacia atrás. Gritas, ríes y te mueves en la cama girando en ella. Estás feliz, no te ha dicho casi nada, tampoco ha sido uno de los mejores días pero está más feliz que ninguno en hace mucho tiempo. Está claro que la felicidad va y viene. No tiene nada que ver cómo te has levantado con cómo te acostarás hoy y todo gracias a un chico que lo único que ha echo ha sido tratarte bien. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Capítulo 6. She needs him back.

Remember all the things that you and I did first
And now you're doing them with her
Remember all the things that you and I did first
You got me, got me like this
And now you're taking her to every restaurant
And everywhere we went, come on!
And now you're taking her to every restaurant
You got me, got me like this

Te quitas los cascos y te das la vuelta en la cama. Limpias las lágrimas de tu cara. No son horas para estar haciendo ruido. Andrea se durmió hace ya mucho y tú no consigues seguir sus pasos. Ya hace una semana que viste aquel beso de Niall y Holly no consigues sacártelo de la cabeza. Y encima esas fotos... Estabas mejor cuando no te habías reencontrado con ellos.

"Iris tenía razón. Tienes que romper de una vez por todas con tu pasado pero no, tú eres de las que creen en las segundas oportunidades y en las terceras, y cuartas, y quintas y al final terminas secuestrada por ti misma en un bucle de recuerdos perfectos en momentos perfectos que no van a volver. Y por si fuera poco doloroso eso te dedicas a ver fotos de cuando Carolina y tú erais pequeñas y claro, pues eso no mejora nada la situación." Te reprimes a ti misma. "Y si después de eso abro el WhatsApp de Niall esperando un mensaje que nunca va a llegar, porque no tiene mi número, y aunque lo tuviera no estoy del todo segura de que fuera a llegar, y me quedo como una tonta mirando su foto con Holly debajo de la Puerta de Alcalá. Si es que eres gilipollas, Alejandra. Te prometió la luna y te la concedió y tú le dejaste ir por tu estúpido carácter que no sabes controlar. Te lo avisó. Te dijo que se estaba cansando y tú sigues perdida en un mar confuso sin encontrar la orilla. Y no la vas a encontrar. ¿Sabes por qué? Porque estás ofuscada en una persona que pasa de ti. Si, la está llevando a los mismos sitios que te llevaba a ti, le está diciendo que te decía a ti y está siendo igual con ella que contigo. Y cuando alguien te da una salida, una ventana por la que escapar de ese infierno, prefieres cerrarla." Limpias una vez más las lágrimas que están mojando demasiado la almohada. "Y mi peor problema es que no quiero pasar página, bueno si, la quiero pasar, pero para atrás y eso no se puede, porque si lees dos veces el mismo libro te das cuenta de los pequeños detalles que al principio te habías saltado. Te das cuenta de los errores de la protagonista, de las cosas preciosas que hacían los personajes secundarios por ella, de como poco a poco le daban vida a una historia hasta entonces desconocida para ti. Y justo entonces es cuando te das cuenta de que el libro ha cambiado casi por completo. Eso es perfecto cuando el libro lo escribe tu autor favorito o simplemente alguien que acaba de empezar, pero cuando el libro lo has escrito tú, con tu sangre y lágrimas, con tus propias experiencias, entonces la historia cambia. Entonces te das cuenta de que lo mejor es coger otro libro de la estantería, porque si te estancas en el mismo no vas a conocer otras historias fabulosas, otros autores que están esperando que los leas y mil personajes nuevos por descubrir." 

Poco a poco tus ojos se van cerrando intentando que Cher Lloyd te consuele lo mejor que puede. Abres los ojos. Ya es de día, bueno, en realidad ya lo era de día cuando los cerraste. Miras la hora en el reloj de pared que está en el medio de la habitación. Han pasado 5 minutos. 

Alejandra: Arg -gruñes casi inaudiblemente- 

Coges la almohada y la presionas lo más fuerte posible contra tu cara. A ver si con un poco de suerte consigues dejar de respirar, pero no, tu genética te lo impide. "Putas defensas" piensas. Saltas de la cama poniendo primero el pie derecho en el suelo y luego el izquierdo. Coges ropa de deporte del armario y entras al baño. Miras el Twitter de Irene.

"Último día en mi tierra y para empezarlo bien iremos a recordar viejos tiempos en ese precioso parque. ¡Buenos días!"

Lo ha puesto hace a penas unos minutos. Cierras Twitter. Te pones los pantalones cortos de hacer deporte y una camiseta de tirantes. Coges los cascos y los metes, junto al teléfono, en el bolsillo izquierdo del pantalón. Cierras la puerta despacio y bajas las escaleras corriendo. Rodeas el centro para llegar a la parte de atrás. Pones el pie derecho en la verja y empiezas a escalarla para saltarla y poder salir del internado. Cuando está el conserje te deja salir aunque vaya contra las normas del internado pero ahora que está la conserje no puedes salir por la puerta, ella no hace la vista gorda. Saltas al suelo y te pones los cascos. Empiezas a correr. Si sigues a este buen ritmo, en media hora estarás en el centro de Madrid y en unos minutos más llegarás al retiro. "Allá vamos."

Justo como habías calculado. Han pasado cuarenta minutos y estás entrando por la puerta del parque. Con un poco de suerte ya se habrán ido y no te los tendrás que encontrar. Corres por el parque hasta llegar al ángel caído. Subes y bajas un montón de praderas y terminas en un pequeño río cerca del palacio de cristal. Justo en el puente de madera que lo cruza te detienes. Ves a un grupo de amigos charlando animadamente. Son tres chicos y una chica. Bajas el ritmo hasta terminar andando. Te quitas uno de los cascos y pronto reconoces la risa de Irene. No puede ser más escandalosa. Pronto la sigue la risa de Niall que, como también tiene un tono muy bajo... Harry, que es el otro chico, a parte de Louis, te ha visto. Ya no puedes ir a otro lugar, quedarías fatal y es Harry. Te saluda con la mano. Sonríes y te quitas el otro casco. Te acercas a ellos.

Alejandra: ¡Hola! -dices alegre al comprobar que no hay ni rastro de Holly-

Irene: Hola -dice poniéndose de pie-

Te echas un poco atrás con las manos en alto.

Alejandra: No me des un beso que estoy sudada

Irene: ¡Puag! -volviéndose a sentar con cara de asco-

Louis: Toma anda -lanzándote una botella de agua-

La abres y bebes con ganas.

Harry: ¿Desde dónde vienes corriendo que estás tan sudada?

Alejandra: Desde el internado

Niall: ¿A cuanto está más o menos?

Alejandra: A cuarenta minutos a ritmo alto

Niall se lleva la mano derecha a la cabeza haciendo que impacte con su frente y cayendo de espaldas al césped. Ríes.

Louis: No pierdes costumbres tú eh -guiñándote un ojo-

Alejandra: Con los exámenes no he podido salir y ahora hay que aprovechar -sonriente, tiras la botella vacía al suelo-

Irene: Siéntate chiquilla que estarás exhausta

Alejandra: Pues un poco... -coges aire y lo sueltas a la vez que te dejas caer al suelo-

Harry: Y si has terminado los exámenes... ¿Qué haces todavía en el internado?

Alejandra: Ahora tengo selectividad. -explicas- Pero dejemos de hablar de exámenes que es un tema que me aburre mucho -resoplas- ¿Qué hacéis vosotros aquí?

"Esto de preguntar cosas que ya sabes para mostrar naturalidad y que no se note que les espías día y noche se te da genial Alejandra. Nota para el futuro: Hacerlo más a menudo."

Irene: Como mañana nos vamos otra vez a Reino Unido, queríamos venir por última vez aquí

Alejandra: ¿Ya no venís más?

Irene: Ellos si, para promocionar la siguiente gira, en septiembre, pero yo no, yo cuando vuelva empiezo a grabar otra vez

Alejandra: Joe, si es que no te he visto nada...

Irene: Si es que entre tus estudios y mi trabajo... -resopla-

Frunces tus labios, triste.

Louis: Pues por eso hay que aprovechar este día, nada de penurias que para deprimirme ya tengo entierros

Alejandra: ¿Tienes algún entierro? -alarmada-

Louis: ¡NO! -ríe- ¡Es una forma de hablar! -ríe más-

Soplas aliviada y pasas el canto de tu mano derecha por tu frente.

Harry: Pues vamos -dando un golpe con la mano abierta en el suelo-

Todos os ponéis de pie. Prefieres no preguntar por Zayn y Liam por si acaso están con Holly, que la mantengan bien lejos. Luego hablarás con Zayn para preguntarle y problema resuelto. Primero vais al palacio de cristal. Los flashes de la cámara saltan como si estuvierais en un photocall. Luego vais al río por el que has pasado antes y empezáis a mojaros los unos a los otros. Cerca de allí hay una fuente. Louis es el primero que la ve. Corre a ella y llena la botella. Tú te das cuenta de su jugarreta cuando la botella está volcada encima de ti y toda el agua cayendo. Después de eso todos utilizáis la fuente a modo de diversión. Lo que ha empezado con unas gotas termina siendo una auténtica guerra de agua. Al final todos termináis empapados y con la ropa chorreando. Niall extiende los brazos y de su piel resbalan gotas que caen hasta el césped. Se ve tan guapo en esa postura tan ridícula. Su pelo mojado cae sobre su frente y los ojos azules se divisan preciosos tras él. Irene pone una mano sobre tu espalda y la miras.

Irene: Esto me recuerda a algo...

Alejandra: Si, a nuestra despedida de la ESO.

Las dos reís al recordaros a las cinco chicas inseparables que entonces erais mojadas y temblando por las horas de la madrugada que eran.

Louis: Deberíamos ir al hotel a secar este desastre

Irene asiente emitiendo un sonido extraño con sus labios que termina en risa.

Harry: Si, yo también lo creo

Niall: ¿Y Alejandra? -mirando a Harry-

"Al menos me sigue llamando Alejandra. Le sigue gustando mi nombre. Algo es algo." Estás a punto de echar una carcajada por cómo hablas contigo misma en tu cabeza. Si alguien supiera de eso te metería en un psiquiátrico rápidamente, estás segura, pero mientras sea tu pequeño secreto...

Alejandra: Yo me vuelvo al internado

Niall: ¿Así? -dice cogiendo tu camiseta-

Alejandra: Pues igual que vosotros al hotel

Louis: Pero lo nuestro está mucho más cerca, no compares

Niall: Anda, vente con nosotros, te dejo algo y te llevo en coche

Alejandra: ¡Si hombre! Que yo puedo andar perfectamente, no os preocupéis

No quieres por nada del mundo ir con ellos al hotel. Allí estará Holly, sobre la cama de Niall, esperándole para echar el polvo diario y luego os acompañará al internado e irás todo el viaje callada y cortada mientras ves como los dos tortolitos se hacen ojitos. De eso nada.

Niall: Por favor, Alejandra, no voy a dejar que te vayas así

Harry: Venga, si el hotel está a dos minutos, no te cuesta nada Ale

Alejandra: Que no, que no

Irene se acerca a ti despacio, retira tu pelo mojado de tu oreja y susurra en tu oído:

Irene: Liam, Zayn y Holly se fueron hace dos días, tienes vía libre y nada de lo que preocuparte

Miras a tu amiga algo alucinada. "Como me conoce esta chica no me conoce nadie. Yo lo flipo. Si cuando dijimos que éramos mejores amigas... Era por algo."

Louis: ¿Entonces qué? ¿Vienes o no? -con una sonrisa cómplice-

Está claro que todos se han dado cuenta de lo que pasaba menos Niall que mira a todos lados desconcertado. Ríes y te encojes de hombros.

Alejandra: Bueno... vale...

Todos sonríen. Salís del parque y tan solo tenéis que andar unos metros para llegar al hotel que está más al exterior de Madrid. Parece que estos chicos aprenden poco a poco... Subes a la habitación de Niall. Mientras él se cambia en el baño tu rebuscas por su habitación.

Alejandra: Niall, te cojo unos pantalones de chándal y una camiseta ¿vale?

Niall: Vale -grita desde dentro de la ducha-

Abres el armario sobre el cual hay una foto de él y Holly besándose que pones bocabajo para no verla. Abres los cajones para coger la ropa, pero todo lo que encuentras son vaqueros. Levantas los pantalones para ver si debajo tiene los de chándal y... ¡BINGO! Tampoco han cambiado sus costumbres en eso. Coges el pantalón gris que tanto te gustaba. "Madre mía, y todavía lo sigue teniendo..." piensas mirándolo. Te lo pones y, al abrocharlo, notas algo rígido en uno de los bolsillos. Metes la mano y sacas el papel. Lo miras. Hay algo escrito en inglés.

"Cosas que nunca recordar."

Frunces el ceño y, cuando vas a abrirlo, oyes como se gira el pomo de la puerta del baño.

Alejandra: ¡No! -gritas- ¡Espera que termino de vestirme!

Oyes una risa y ves como de nuevo se gira el pomo para cerrarse la puerta. Coges la primer camiseta que pillas y te la pones. Guardas la nota entre la funda de tu móvil y su tapa. Más tarde la leerás. Te retiras el flequillo con unas horquillas. Avisas a Niall de que ya estás visible. Y sale del baño. No tardáis nada en salir de la habitación y montar en el coche. Charláis animadamente sobre cosas tontas mientras le vas indicando como llegar al internado. Ahora mismo todo el mundo debería estar en las habitaciones estudiando, en su casa los de la ESO y primero de bachillerato, en la sala de recreaciones o en en los jardines liberando la mente un rato. Coges el móvil y le escribes un WhatsApp a Andrea.

"Andrea, ¿estás en la habitación?"

"No, he ido con Iris de compras."

"¿Te han dejado salir?"

"Iris es mayor de edad, y como ya no es horario escolar..."

Chistas la lengua riendo al leer eso. Tienen un morro alucinante. Pero mejor, así tienes la habitación para ti sola durante un tiempo.

"Bueno... ¿Y habéis dejado a Aron sólo?"

"Ahora le consuelas tú."

"Vete a la mierda."

Envías un emoticono sacando la lengua y guardas el móvil. Unos 7 minutos después Niall aparca en el parking del centro. No sabías que tuviera pero él lo ha descubierto. Baja la ventanilla y mira por ella. Silva.

Niall: Guau. -exclama- Tiene pinta de estar muy bien

Alejandra: Pues es una mierda, yo lo tengo aborrecido

Niall ríe.

Niall: Tú te cansas muy rápido de todo

Alejandra: Ven y te lo enseño, ya verás como no es tan bonito

Niall: Yo entrando en un centro al que tengo prohibido el paso... Interesante...

Miras el reloj. A esta hora ya está el conserje por lo que tenéis vía libre para entrar.

Alejandra: Es ahora o nunca -haces un redoble de tambores en la pierna de Niall- ¿te atreves?

Niall ríe y añade un "Venga, vamos" antes de salir del coche. Sales tu también y agarras su mano. Mil sensaciones recorren tu cuerpo haciendo que te pongas muy nerviosa, tanto por tenerlo al lado como por la que vas a liar como os pillen. Corriendo os acercáis a la cabina de conserje y le saludas. Él sonríe casi riendo y abre la puerta. Pasas corriendo tirando de la mano de Niall. Cruzas el camino. Él corre con la cabeza gacha. Abres la puerta principal empujando. Subes corriendo las escaleras y entráis en el ala de las chicas. Que tu habitación esté de las primera tiene sus inconvenientes que suelen ser muchos pero en casos como este es una gran ventaja que agradeces. Abres la puerta, empujas a Niall dentro y, después de entrar tú, cierras la puerta. Los dos jadeáis y os sentáis en el suelo.

Alejandra: Y bueno, esto ha sido todo por hoy, ¿te ha gustado la ruta turística?

Niall ríe.

Niall: Mucho. -hace una pequeña pausa para coger aire- Tenías miedo de que nos pillaran eh

Alejandra: Bastante, me la puedo cargar como nos pillen aquí así que no hagas mucho ruido

Niall cierra su boca como si fuera una cremallera y tira la llave.

Niall: ¿Compartes habitación?

Alejandra: Si, con una chica que está obsesionada con vosotros

Niall ríe un poco examinando las cosas de Andrea.

Alejandra: ¿Te gustan sus sábanas o algo? -mirando lo que hace-

Niall ríe y se da la vuelta. Anda hasta tu cama y se tumba en ella.

Niall: ¿Esta es tu cama?

Asientes con la cabeza. Vas con él y te sientas en la cama. Niall estira su brazo y empieza a jugar con tu pelo.

Niall: Todavía está mojado

Le miras sonriendo con ternura y adoración a la vez. Volver a tenerle a tan solo unos centímetros de ti es con lo que llevas soñando desde que le perdiste y ahora está ocurriendo. "¡Gracias bendito agua!" Piensas.

Niall: ¿Sabes? Algunas veces me gustaría no ser famoso para poder disfrutar de cosas como las de hoy... -hace una pequeña pausa en la que no dices nada- Ya no recordaba lo que era verte reír, ya no recordaba lo que era verte feliz, desde aquel día...

Alejandra: Me porté fatal

Niall: Yo te entendía, sabía por lo que estabas pasando y quería apoyarte

Alejandra: Pero yo no me dejaba... Sé que la culpa ha sido toda mía

Niall: Pero yo tuve que haber aguantado más... -levanta su vista de tu pelo y la enfrenta con la tuya- Te he echado mucho de menos, mucho -dice con la mirada triste-

Giras sobre tu cuerpo y le das un abrazo muy fuerte, de esos que te dejan sin respiración, de esos que sabes que le encantan.

Niall: Si por mi hubiera sido habría venido a buscarte, no habría dejado que estuvieses sola...

Alejandra: Shh... -le cortas acariciando su cabeza- Eso ya pasó, ahora todo ha acabado, ahora volvemos a estar juntos, los chicos, Irene, tú y yo, aunque ahora os vayais otra vez, aunque estéis en la otra punta del mundo, ahora volvemos a estar juntos

Tus cara se hunde en su hombro y tus labios le dan besos cortos y tiernos.

Alejandra: Perdóname por todo el daño que te hice -apretándolo aún más contra ti-

De pronto la puerta se abre de par en par y una voz irritante rompe vuestro enternecedor silencio. Miráis a la puerta asustados.

Andrea: Hola Ale, hola Niall -dice mientras anda hasta su cama-

Se para en seco. Se da la vuelta y grita. Grita muy fuerte, incrédula de lo que está viendo.

domingo, 25 de agosto de 2013

Capítulo 5. Una vez más.

Aron se sienta en el columpio de al lado tuya y empieza a balancearse.

Aron: Sabía que estarías aquí

Esos viejos columpios son como tu pequeño espacio. Cuando estás baja de ánimos, sin ganas de nada o simplemente extresada, vas allí. Ya que te quitaron tu ventana, el vaivén de estos metales rojos, te relajan un poco. 

Alejandra: Cómo se va Iris de la lengua... -dices moviendo el columpio sin levantar los pies del suelo-

Aron: Vamos, Ale, lo sé desde hace mucho... -dice con una voz muy tierna-

Alejandra: Ya, pero este lugar me gusta porque estoy sola, ahora lo conocéis los tres y cuando no me encontráis venís, por lo que no puedo estar sola -dices mirando al horizonte-

Aron mira al suelo, suelta las cuerdas que retienen el columpio y se pone de pie. Se dispone a andar pero pronto te das cuenta de lo borde que has debido de sonar y te pones tú también de pie. 

Alejandra: ¡Espera Aron!

Aron se da la vuelta y te mira con los ojos alicaídos. Frunces los labios y das unos pasos hasta llegar a él. Pasas tus brazos por debajo de los suyos y le das el abrazo que tú necesitabas que alguien te diera. 

Alejandra: Lo siento, he sido muy borde...

Aron mueve sus brazos por tu espalda y te abraza. Frota sus manos con ella.

Aron: No pasa nada, si quieres estar sola yo te dejo sola -susurra en tu oído-

Alejandra: Pero es que no quiero estar sola -dices hundiendo tu frente en su hombro- Bueno sí, si que quiero. Quiero estar acompañada, pero de Carolina. Si no la tengo quiero estar sola, pero tampoco es eso, porque en realidad necesito a alguien a mi lado que me de cariño y el calor que me estás dando ahora mismo para apoyarme en alguien pero a la vez siento que si estoy con alguien ahora mismo le voy a hacer daño como te lo acabo de hacer, por lo tanto quiero estar sola pero acompañada. Arg, dios. -gruñes rabiosa- Esto es tan difícil 

Aron no dice nada. Sólo pasa su mano derecha por tu cabeza, acariciándola. 

Aron: Me tienes aquí, soy esa persona que sabe que cuando estás triste o enfadada contestas de mala manera aunque no quieras, por eso soy la persona idónea para hacerte compañía y apoyarte. Sé callarme cuando no quieres oír nada y sé que decir para que te sientas mejor

Retiras un poco la cara de su hombro. Tu cara está algo mojada y su hombro también. 

Alejandra: ¿Ahora vas de hombre perfecto?

Aron echa una pequeña risita y tú haces lo mismo. Se inclina un poco y besa tu frente. Te vuelve a abrazar pero un grito rompe el momento. Cuando os separáis veis como Andrea afloja el paso para pasar de la carrera a andar como si pisara huevos.

Andrea: Uh... -dice dándose la vuelta- Perdón -grita corriendo en el dirección por la que ha venido- 

Aron te mira y te retira el pelo, poniéndolo detrás de tu oreja. 

Aron: ¿Me vas a decir que te pasa?

Alejandra: Nada, sólo es el estrés de los exámenes -dices yendo a la pradera más cercana- 

Aron acude a sentarse a tu lado.

Aron: Ya, claro. Esta mañana, antes de ir a ver a "tu amigo" -haciendo el gesto con los dedos- estabas perfectamente y ahora mírate, estás como sin fuerzas

Alejandra: No estoy como sin fuerzas, estoy sin fuerzas directamente -aclaras- Literatura me cansa mucho

Aron: No de esta manera...

Empiezas a arrancar algo de hierba del césped sobre el que estáis sentados. Este chico te conoce demasiado bien como para intentar colársela. Te tumbas sobre el verde mirando al cielo, con ambas manos debajo de la cabeza. Aron se tumba de lado utilizando su codo como apoyo para su cabeza. Con la mano que le queda libre coge un mechón de tu pelo y empieza a jugar con él. Giras la cabeza y me miras. Te pierdes en sus ojos. Unos ojos marrones pueden ser igual de preciosos que unos azules o verdes y tienes la prueba delante de ti. Sus facciones son totalmente perfectas. Te encanta.

Aron: Ale...

Sales de tu inopia para prestarle atención. Sonríes para mostrarle que ya estás de nuevo en la conversación que manteníais.

Aron: El labio... -dice mirando tus labios-

"Mierda. Lo he vuelto a hacer y se ha dado cuenta. Maldita manía de morderme el labio cuando algo me gusta... Siempre me delato." Rápidamente dejas de morderte el labio.

Alejandra: ¿Qué labio? Yo no veo ningún labio mordiéndose, no, ninguno

Aron ríe y cae rendido al suelo.

Aron: Me gustaba más cuando era mediados de curso -mirando las nubes-

Alejandra: Cuando salíamos los cuatro a jugar con la nieve por la noche

Aron y tú reís.

Aron: Si, esos muñecos de nieve que nadie sabía como se hacían...

Alejandra: Esas ojeras al día siguiente

Aron: Y esas broncas por colarme en el ala de las chicas... -dice frotando su frente-

Ríes mucho. Siempre se llevaba él la bronca cuando las ideadoras de todo eran Iris y Andrea. Aron pone su mano sobre tu ante brazo y empieza a hacerte cosquillas con las yemas de sus dedos, lo que hace que te estremezcas.

Alejandra: Aron...

Aron: Sí, se que te encanta -seguro de si mismo-

Ríes un poco y ladeas tu cuerpo igual que él había echo antes. Ambos os quedáis durante varios minutos mirándoos sonrientes.

Alejandra: Pero la primavera tampoco está mal, ¿no crees?

Aron: No, nada mal, las chicas con menos ropa. Uf, está genial.

Alejandra: ¡Tonto!

Le golpeas el hombro. Oyes unos pasos que se acercan a vosotros. Levantas la cabeza. Es Iris, que llega corriendo y se arrodilla cayendo a tu lado.

Alejandra: ¿Qué pasa?

Iris: Me ha llamado Irene

Aron: ¿Irene?

Miras a Aron y luego otra vez a Iris.

Iris: Me ha dicho que no tiene tu número, porque lo cambiaste, aunque ella no lo sepa, bueno, ya si lo sabe porque te ha llamado y la han dicho que no existe ese número...

Alejandra: Iris, al grano -la cortas-

Iris: Bueno me ha dicho que quiere verte, que hace mucho tiempo que no te ve, y... y... y...

Alejandra: ¿...Y?

Iris: ¡Me ha dicho que vaya yo también! -grita histérica-

Aron: Me estoy perdiendo, ¿quién es Irene?

Alejandra: Pero estamos en época de exámenes Iris... -ignorándolo-

Iris: ¡Me da igual! ¡Quiero verla!

Alejandra: No, no quieres verla, quieres ver a los chicos

Aron: ¿Qué chicos?

Iris: También, pero también quiero verla a ella, me cayó genial

Alejandra: Estuviste con ella 10 minutos -algo molesta-

Iris: Ale, ¿qué te pasa? Son los chicos, ¿no tienes ganas de volver a verlos?

Agachas la cabeza mirando al suelo.

Iris: ¿Ale?

Levantas la cabeza poco a poco.

Alejandra: Ya les he visto...

Iris abre mucho los ojos y la boca. Aron os mira girando la cara rápidamente como si estuviera en un partido de tenis.

Alejandra: Y...

Iris: Te has enterado de quien es la nueva novia de Niall ¿no?

Aron: ¿Niall? Dios, estoy muy perdido -llevando sus manos a la cabeza-

Le miras y ríes un poco, vuelves a mirar a Iris.

Alejandra: Si, y no me ha echo ninguna gracia. Tú ya lo sabías y no me dijiste nada

Iris: Te iba a hacer daño

Alejandra: ¡Calla! -poniéndote de pie- Luego hablamos, voy a comer

Aron: ¿A estas horas? -mirando su reloj. Son las 7 de la tarde-

Alejandra: ¡Si! A estas horas -gritas-

Después de eso sales corriendo ladera abajo y entras, sin bajar el ritmo, al centro. Subes las escaleras y abres la puerta de tu habitación. Dejas la puerta abierta, levantas la colcha de tu cama y sacas un montón de bollos de chocolate que tenías debajo. Coges un puñado entre tus brazos y los llevas contigo al baño. Cierras la puerta de un portazo y dejas los bollos en el suelo. Uno a uno abres el precinto y te los comes ansiosa. Cuando terminas con todos levantas la tapa del retrete como un acto reflejo e introduces los dedos índice y corazón en la boca provocando unas arcadas repetidas. Sacas los dedos y guiñas el ojo derecho. Te has echo algo de daño al rascar tu garganta. Da igual. Una vez más introduces tus dedos en la boca esta vez vencedores provocando que el vómito salga de tu boca. Unos minutos después cierras la tapa del váter y te pones de pie. Miras a la puerta y, para tu sorpresa, está Andrea apoyada sobre el quicio de la puerta, de brazos cruzados. No te ha dicho nada y te mira como si no pasara nada. Vas hacia el grifo del lavabo y limpias tus manos y tu boca.

Alejandra: Estaba algo revuelta... -dices sin más-

Andrea: Ya...

Pasas por su lado y entras en la habitación. Andas hasta tu cama y te tumbas en ella. Andrea entra en la habitación.

Andrea: Te has dejado unos envoltorios ahí -señalando el baño-

Alejandra: Ups. Gracias por recordármelo

Vas otra vez al baño y dejas los papeles en la basura.

Andrea: ¿Tenías hambre?

Alejandra: Si -sentándote en el pupitre-

Abres la bandolera y sacas tu bloc de notas de ella. Lo pones en la mesa y lo abres por el final. Son números de teléfono que no guardaste en el nuevo móvil que compraste cuando tu madre murió pero que apuntaste por si acaso algún día querías volver a hablar con ellos. Coges el móvil y empiezas a grabar todos los números. Oyes como se cierra la puerta. Te das la vuelta. Andrea no está, se ha ido. Dejas de grabar los números y abres el WhatsApp. Iris.

"Andrea te va a decir algo. Son estupideces. No la hagas ni caso."

Sólo te da tiempo a grabar el número de Louis y el de Liam cuando te llega la respuesta.

"La conoces bien pero creo que no te conoces nada bien a ti. Subo."

"Mierda." Piensas. Dejas el móvil en el pupitre y corres al baño. Abres la tapa del váter y compruebas que no quede ningún resto. Abres la ventana, coges la papelera y viertes todos los papeles por ella. Observas como caen cuando oyes los nudillos de Iris llamando a tu puerta. Sales del baño y das unos cuantos saltos para llegar antes a la puerta. La abres. Iris no dice nada, pasa por tu lado y va al baño.

Iris: ¿Otra vez?

Alejandra: Sólo me encontraba mal, eso es todo

Iris: Ya, y por eso había un montón de envoltorios de bollos de chocolate en el suelo del baño

Alejandra: No había nada, compruébalo tu misma -señalando la basura-

Iris chista la lengua y, al girar la cara, ve la ventana abierta. Se dirige a ella y cuando te está dando la espalda llevas tu mano a tu frente. "Mierda." Piensas otra vez.

Iris: ¿Tan tonta te piensas que soy?

Alejandra: Vamos Iris, sólo ha sido una vez

Iris: ¡Ha sido una vez más! -dice enfadada- Sólo fue una vez lo que te enganchó a esta mierda

Alejandra: Ya estoy curada, no va a volver a pasar, eso dijeron los médicos, ¿les haces caso en todo menos en esto?

Iris: No te das cuenta Alejandra, ¿qué quieres? ¿Volver a como estabas hace un año?

Alejandra: Ojalá pudiera volver a como estaba hace dos años

Iris: ¡Eso no va a volver! ¡Deja de vivir en el pasado! Vomitar no te va a servir de nada, sólo te va a volver a separar de la gente que quieres

Alejandra: Ya me separó de la gente que quiero

Iris: Ah, osea que Andrea, Aron y yo no somos nada ¿no? Es eso, no significamos nada para ti

Alejandra: No es eso joder, no me quieres entender

Iris: ¿Yo no te quiero entender? Has sido tu la que ha decidido volver a verlos, volver a abrir heridas

Alejandra: ¡Pero si tú querías ir a verlos hoy! Ahí no importa ¿no?

Iris: Yo no sabía que ibas a terminar así

Alejandra: ¡Que no he terminado de ninguna manera! ¡Dios! ¡Qué exagerada! Sólo ha sido una vez -indicándolo con el dedo índice- Una -recalcas-

Iris: Alejandra, no quiero que recaigas...

Alejandra: No lo voy a hacer, te lo juro -dices poniendo el dedo meñique en alto-

Iris sonríe y eleva el suyo igual. Los unís y después de eso os abrazáis. Cuando os separáis Iris cambia de tema de conversación.

Iris: Aron me ha echo muchas preguntas...

Alejandra: Me lo imaginaba...

Iris: Todo iba bien hasta que me ha preguntado por Niall...

Resoplas.

Iris: No le he dicho que sean un grupo ya que ni si quiera reconoce los nombres de los chicos y sería peor para él saberlo, pero... cuando le he dicho que era tu ex-novio...

Andas unos pasos marcha atrás y te dejas caer en la cama de Andrea sentada.

Iris: Sabes que yo nunca te he querido decir nada y nunca me he arriesgado a entrometerme en la relación que lleváis los dos pero... Se os está yendo de las manos

Alejandra: No, todo va perfectamente, somos amigos, nada más

Iris: Eso pensaba yo pero... Él no es igual de cariñoso con Andrea y conmigo que contigo

Alejandra: Conmigo tiene más confianza

Iris: Ale... A lo mejor tendrías que hablar con él

Alejandra: No quiero hablar con él, no de esto

Iris: No le ha sentado nada bien saber que has vuelto a ver a tu ex

Alejandra: Pues lo siento, es mi vida y hago lo que quiero con ella

Iris: Si, pero no puedes dañar a nadie con ella, sino no te encargues de meter a nadie en ella

Alejandra: No voy a sacar a Aron de mi vida, pero tampoco voy a sacar a Niall ni a los chicos

Iris: Yo pensaba que ya los habías sacado

Alejandra: Pues no, llevo dos días viéndolos y me han demostrado que igual que yo me he acordado de ellos, ellos lo han echo de mi

Iris: Si, pero tu vida ahora está aquí, no empieces a rayarte con historias del pasado

Alejandra: Iris en ese término no puedes meterte... Lo siento, sé que son tus ídolos y sé que es tu amigo pero Aron va por un camino muy paralelo a los chicos, si se cruzan puede llegar a ser desastroso y no voy a dejar a ninguno de lado

Iris: Ale, sabes que ahora Niall...

Alejandra: Lo sé, pero ¿qué hago? ¿Tú decides de quien enamorarte? Yo no, y decidí olvidarme de él, Aron lo hizo posible pero me he dado cuenta de que todo eran imaginaciones, nunca me he olvidado de él. Lo que he sentido a ver a Niall de nuevo, cuando mi mano ha tocado la suya, que sus palabras fueran dirigidas expresamente a mi, eso no me lo quita nadie, ni Holly ni nadie

Iris: Pero la que le besa, la que le acaricia, la que le acompaña, la que le tiene ahora es ella, no tú

Alejandra: Eres una buena amiga, pero lo de animar no es lo tuyo eh -dando una palmada sobre su hombro-

Quieres cortar el tema ya. Estas cosas prefieres llevarlas por dentro y ésta ha sido la mejor manera. Iris sonríe y te guiña un ojo. No puedes ni imaginarte lo que se te viene encima. Habrá que empezar por el principio para llevar un orden... Y lo primero es hablar con Irene.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Capítulo 4. Holly shit.

Alejandra: Yo también la echo mucho de menos, pero la vida sigue Liam -dices mirando la lápida-

Liam: Lo sé, pero no me la saco de la cabeza, es como que todavía siguiera presente. A estas alturas Noah y Daniella deberían tener casi dos años...

Al decir eso levantas la vista del nombre de tu hermana y ves como una lágrima rueda por la cara de Liam.

Alejandra: La quisite más que nadie lo ha echo nunca

Liam: La quiero como no voy a querer a nadie nunca -aclara-

Alejandra: La hiciste muy feliz, y eso lo ha conseguido muy poca gente

Liam: Sólo la di lo que ella me regalaba cada día, una sonrisa constante

Alejandra: Lo sé, se os notaba lo felices que erais

Liam sonríe y se limpia las lágrimas.

Liam: Mucho

Sonríes tristemente.

Alejandra: Pero Carolina sigue entre nosotros, sigue aquí -dices tocando su pectoral izquierdo-

Liam: Y estoy seguro de que si estuviera aquí no la gustaría nada lo que ha pasado con nosotros

Alejandra: Si, yo también creo que estaría muy decepcionada pero han sido cosas que han pasado...

Liam: Teníamos que haberles puesto solución

Alejandra: Yo tuve la culpa de todo, es normal que yo fuera la que peor parada saliera

Liam: No, no es justo, no te teníamos que haber dejado sola

Alejandra: Me lo merecía, les traté fatal y menos mal que tu no estuviste... nunca me perdoné hablarles así, contigo hubiera sido horrible

Liam: Conmigo hubiera sido igual

Alejandra: Si, pero tu...

Recapacitas sobre lo que ibas a decir y prefieres callarte.

Liam: Lo que importa es que ahora estas otra vez con nosotros...

Alejandra: Bueno...

Liam: ¿No?

Alejandra: Las cosas han cambiado mucho, vosotros habéis creado otros círculos, y habréis vivido cosas en las que to no he estado y por lo tanto no comparto

Liam: Y para eso vamos a vivir nuevos juntos

Alejandra: Niall ahora tiene una nueva vida y para vosotros seria de nuevo recuerdos dolorosos y una carga segura

Liam: Tú nunca serías una carga, eres una persona muy especial para nosotros y lo sabes

Alejandra: Pero yo ahora tengo que centrarme en los estudios, en mi carrera, en mi nueva vida

Liam quita la vista de tus ojos al oír eso.

Liam: Haber empezado por ahí, nosotros no tenemos una nueva vida, eres tú la que tiene una nueva vida

Alejandra: Ninguna vida, por nueva que sea, va a ser mejor que la que compartí con vosotros

Liam sonríe melancólico.

Liam: Pero ahora tienes que centrarte en una vida que no te de tantos problemas, si lo entiendo

Alejandra: ¿Problemas? Yo se perfectamente lo que son problemas y vosotros no sois problemas

Liam: ¿Una nueva vida más fácil?

Alejandra: ¿Más fácil que viajar por todo el mundo con tus amigos? -ríes un poco- Mira que es difícil eeh...

Liam: ¿Entonces?

Alejandra: Liam ¿sabes lo que es ver a gente que lo único que te da es amor y felicidad? Si, lo sabes. Ahora, ¿sabes lo que es ver a gente que te dio todo eso y más y que te recuerden a cuando tenías a tu hermana a tu lado, para apoyarte en todo, para ser tu mitad, y cuando más feliz era, cuando ella tenia todo a pesar de nadar contra corriente, llega un borracho y te la arrebata de tu lado? ¿Sabes lo duro que es hablar contigo encima de la lápida de mi hermana?

Liam te mira fijamente a los ojos.

Liam: Eres muy graciosa, claro que ni sé lo que es que te quiten a una hermana y ojalá que no lo sepa... -hace una pequeña pausa en la que no reaccionas- Pero se lo que es perder tu vida. Cuando Carolina se me fue, se me fue todo. Se me fue la chica con la que quería pasar el resto de mi vida, se me fueron mis dos hijos, se me fueron hasta las ganas de vivir. No me importaba nada, ni mi familia, ni los chicos, ni mi carrera, ni mis fans, ni nada. Sólo quería reencontrarme con Carol y, a día de hoy sigo queriendo hacerlo pero tengo más motivos por los que seguir adelante, ¿o te crees que a mi no me ha dolido volver a verte?

Tragas saliva viendo los ojos inundados. Te has pasado.

Alejandra: Esta claro que todos hemos sufrido, estábamos  muy unidos y fue un golpe muy duro perderla...

Liam se acerca un poco a ti y pone una mano sobre tu pierna.

Liam: Pero para eso estamos los amigos, para ayudarnos los unos a los otros. No podemos dejarnos solos ahora

Alejandra: No, ahora ya da igual, estuvimos solos los dos cuando más apoyo necesitábamos, ahora ya está encauzado, por lo menos por mi parte

Liam: ¿Entonces no quieres recuperar tu vida con nosotros?

Alejandra: Quiero recuperaros a vosotros

Liam sonríe mirándote.

Liam: Pues eso tiene solución

Se pone de pie y extiende su mano hasta ti. Sonríes y, agarrando su mano, te ayuda a levantarte, miras una última vez a la tumba. Liam pone su mano sobre tu hombro y te incita a andar.

Alejandra: ¿Dónde vamos?

Liam: A un sitio que ya conoces

Alejandra: No quiero ver a Niall...

Liam: ¿Por qué?

Te paras en seco y levantas una ceja.

Alejandra: ¿En serio?

Liam echa una pequeña carcajada.

Liam: Tranquila pequeña

Respiras muy hondo y cierras los ojos. Hacia siglos que alguien te llamaba "pequeña". Sólo ellos lo hacían y siempre te encantaba que lo hicieran, era como algo muy vuestro que acabas de recuperar. Montáis en el coche de Liam y volvéis al backstage donde habíais quedado y donde dejaste tu moto. Te bajas y cuando te vas a despedir de Liam, con dos besos, este se echa para atrás. Abres mucho la boca y te llevas la mano a la frente riéndote.

Alejandra: Dios, que pedazo de cobra me acabas de hacer

Liam ríe e intenta decir que no, pero no le salen las palabras.

Alejandra: No me lo puedo creer -dices riendo-

Liam: ¡Calla idiota! -dice cogiendo tu muñeca-

Ríes y andas en la dirección que él te marca.

Alejandra: ¿Dónde me llevas? -dices todavía riendo a carcajada limpia-

No sabes por qué pero te ha entrado la risa floja con el gesto que te ha echo Liam. Entráis a trompicones a la misma sala en la que entrasteis ayer con Paul. Tú risa que no para se ve recalcada haciendo que suene mucho más, por la de Liam. Los dos caéis al suelo riéndoos ya no del gesto, si no de la risa del otro. Es el típico momento que vives con tu amigo en el que ninguno sabéis por qué os reís pero os reís sin más. De pronto sale alguien de una de las puertas que había cerradas. Es Niall, sin camiseta. Parece que le ha cogido el gusto a ir semidesnudo por aquí. Cuando le ves las risas de los dos caen en disminución. Limpias las lágrimas que se te han caído de la risa. Niall se acerca a vosotros y te da la mano para ayudarte a levantarte.

Niall: ¿Qué hacéis ahí tirados? -uniéndose a las risas-

Liam: Recuperar el tiempo perdido -echando su brazo encima de tus hombros-

Entonces, de la misma puerta de la que ha salido Niall sale una chica rubia que se acerca a vosotros. Resoplas y añades como si nadie te fuera a oír:

Alejandra: Holly shit

Liam, que si te ha oído, resopla primero y rompe a reír después. Le miras extrañada, esperabas no decir eso en alto, pero lo has dicho y te ha oído por lo que sólo puedes seguir su risa y empezar de nuevo como antes. Niall, por el contrario, mira ensimismado como anda Holly. Tiene el pelo alborotado, lleva una camiseta de Niall, probablemente la que a él le falta y tiene los carrillos muy colorados. Llega a donde estáis vosotros y le da dos besos a Liam, se mueve un poco a la derecha y se para delante de ti.

Holly: Hola -dice risueña-

Alejandra: Hola -más seria-

Holly: Tu eres... -se lleva el dedo índice al labio inferior y eleva los ojos- Espera, sé quien eres, -indicando que la des tiempo con la otra mano- lo sé perfectamente pero no recuerdo tu nombre...

Alejandra: Alejandra -dices muy seca-

Holly: ¡Eso! Alejandra, claro, un nombre muy bonito

Sonríe y se da la vuelta. Pone una mano sobre el estómago de Niall y le da un beso en la boca. Al hacer eso sujeta su pelo junto a su cara y te mira por el rabillo de su ojo izquierdo para ver tu reacción. Lo ha conseguido. Apartas la mirada. Todavía te duele. Liam gira su cuerpo haciendo girar el tuyo ya que continuáis unidos. Anda unos pasos alejándoos de allí.

Liam: Lo siento pequeña...

Alejandra: No pasa nada, no tenías por qué saberlo

Liam: A mi tampoco me gusta Holly, a ninguno nos gustaba al principio, ellos se han acostumbrado pero a mi me sigue pareciendo la misma estúpida de siempre

Sonríes triste.

Alejandra: Me voy ya que voy a llegar tarde al examen...

Liam: Espero tu próxima llamada

Sonríes, te pones de puntillas y le das un beso en la mejilla a modo de despedida.

lunes, 19 de agosto de 2013

Capítulo 3. A la luz de la lámpara.

Estiras tu pelo desesperada. Ya no queda nadie en la biblioteca y tienes un sueño terrible. De pronto alguien toca tu omóplato derecho y hace que gires la cabeza sobresaltada.

Alejandra: Dios, Aron, que susto -dices volviendo la cabeza al libro-

Él rie un poco y gira una silla de al lado tuya para sentarse.

Aron: ¿Qué haces?

Alejandra: Este ejercicio, que no consigo sacarlo y mañana tenemos el examen final de química. Estoy muy estresada y todavía nos queda selectividad...

Aron: Vamos a ver ese ejercicio...

Aron gira un poco el cuaderno para verlo mejor y lee el ejercicio con detenimiento. Coge un boli de los que has dejado tirados por la mesa y tu bloc de notas sucias. Empieza a hacer garabatos y números en él. Le miras con detenimiento. Concentrado en algo que le gusta tanto como es la química se ve especialmente guapo. El moreno de su piel está bellamente realzado por la luz de la lámpara. Empiezas a divagar por tu mente imaginándole en un futuro resolviendo cosas muy complicadas, te sientes realmente orgullosa.

Aron: Ahí lo tienes -girando el cuaderno hacia ti-

Alejandra: P-P-Pero... ¡Esto es super fácil!

Dices ojiplatica mirando el cuaderno.

Aron: A veces los ejercicios más fáciles de resolver son los que más nos cuestan y con los que nos comemos la cabeza más

Te mira fijamente a los ojos. "Eso ha ido con segundas." piensas. Ambos os quedáis mirándoos como dos críos que quieren jugar juntos pero ninguno se atreve a hablar primero. De pronto un flashazo ilumina tus mente. Es de esta tarde, Holly besando a Niall y sus ojos caídos al verte presenciando eso. Sacudes la cabeza y vuelves con la vista al cuaderno. Pasas de página del libro y lees otro enunciado.

Aron: Deberías dejarlo ya -dice poniendo una mano tapando el enunciado-

Alejandra: No puedo, como baje la media por Química la cago y no entro en la universidad

Aron:  ¿Por qué no te quitas Química en selectividad?

Alejandra: Lo voy a hacer pero aún así la tengo que aprobar para pasar de curso

Aron: Te va a salir bien, si sigues insistiendo te vas a colapsar y luego va a ser peor

Alejandra: Y como lo deje ahora y mañana me salga mal va a ser peor todavía

Un politono suena rápido y corto proveniente de tu móvil. Pasas tu mano izquierda arrastrando tu pelo hasta tu oreja y con la derecha coges el móvil. Te ha llegado un WhatsApp. Suspiras. Tendrás que hacer caso a Aron y darle la razón, como siempre, de que ya es hora de ir a dormir. Cierras el libro con una mano mientras guardas el móvil con la otra en el bolsillo de tu pantalón. Te encanta llevar pantalones por las noches que es el único momento del día en el que puedes llevarlo. Esa falda plegada de cuadros que tanto odiabas al principio dejó de ser tan horrible cuando Andrea cortó la suya y después la tuya. Es raro que después de eso no os hayan echado del centro pero ni si quiera os dijeron nada. Terminas de meter los cuadernos en la bandolera y te la cuelgas al hombro. Sonríes a Aron y salís juntos, tras apagar la lámpara, de la biblioteca. Llegáis a las escaleras principales y ves, que en la bifurcación para el ala masculina y femenina, él va contigo.

Alejandra: ¿Dónde vas?

Aron: Te acompaño

Alejandra: Si, a ver si me va a violar alguien por estos pasillos -con sorna-

Aron: Por si acaso -guiñándote un ojo-

Posa su mano en tu cintura haciéndote estremecer. Recuerdas un verano hace unos años. En verdad por mucho tiempo que haya pasado nunca te sacas ese año de la cabeza, y ahora más. Andando en silencio llegáis a tu habitación. Abres la puerta y te giras sobre ti misma para mirar a ese precioso moreno a los ojos.

Alejandra: ¿Has visto? No me ha pasado nada

Aron: Porque iba yo

Alejandra: Es verdad, los ratones tienen mucho peligro -apoyándote en el picaporte redondo-

Al dejar caer tu peso sobre la puerta esta se entorna un poco haciendo crujir la madera. Haces una mueca con la cara y giras sobre la punta de tus dedos. De detrás de la puerta aparece Andrea como adormilada.

Andrea: ¿Se puede saber que hacéis de cháchara a estas horas? -ladeando un poco su melena-

Alejandra: ¿Te hemos despertado?

Andrea: Si, pero bueno, ya da igual, ¿qué hacíais?

Alejandra: Estaba ayudándome con un ejercicio de química -señalando a Aron-

Andrea: Ya, química... -mirándole de arriba a abajo-

Alejandra: Ostia que dormida estabas... -empujándola para dentro de la habitación-

Te giras, le guiñas un ojo a Aron y abriendo y cerrando dos veces la mano, te despides de él. Cierras la puerta, dejas la bandolera en la cama y miras a tu compañera de habitación con unas ganas ardientes de matarla.

Alejandra: ¿Eres tonta?

Andrea: Anda, pero si os coméis con la mirada el uno al otro

Cruzas la habitación y te sientas al lado en su cama. Todas las habitaciones están distribuidas de la misma manera. Según entras por la puerta hay dos camas a derecha e izquierda, al lado de cada una, una pequeña mesa de noche y en la pared de enfrente de la puerta se localiza una gran ventana debajo de la cual hay un pupitre enorme en el que tenéis miles de hojas, bolis, cuadernos y de todo. Compartís un armario bastante grande que en su mayoría ocupa Andrea. Al baño se accede por una puerta que está escondida entre el final del pupitre y la cama de tu compañera de habitación.

Andrea: ¿Has estado con él esta tarde?

Niegas con la cabeza y tragas saliva.

Andrea: Vaya que no

Alejandra: ¡Qué no hombre! -exclamas-

Andrea: Pues yo he estado con Iris y no te hemos visto y no has estado ni aquí, ni en la biblioteca, ¿has vuelto a ir a ver a tu hermana? Si fuiste ayer

Odias que se pregunte y se responda ella sola y lo hace muy a menudo, cosa que te pone muy nerviosa.

Alejandra: Estuve... Andrea, te tengo contar una cosa...

Empiezas por el principio, te remontas exactamente a hace dos años cuando el primer choque de miradas entre Niall y tú, se produjo. Nunca la has contado nada de tu vida, te pusiste de acuerdo con Iris para no comentar nada del pasado, no querías que Andrea supiera nada de lo que fue tu vida con los chicos y más con lo obsesionada que está con ellos. Es raro porque se sabe toda la vida de los cinco y tú formas parte de la vida de ellos, y a pesar de eso nunca te ha preguntado nada. Poco a poco descubres que te conocía, que sabia perfectamente quien eras y que no tiene.nada que ver lo que tú viviste con lo que se enteraban las fans. Terminas llorando por el final de la preciosa historia que viviste. Comentáis muchas cosas, Andrea se asombra con muchas otras y termináis dormidas a unas pocas horas del examen ambas en la cama de Andrea.

***

Alejandra: ¡Correeeee! -gritas por el pasillo-

Iris se apresura para llegar a la sala.

Alejandra: Disculpe Don Javier -dices agachando un poco la cabeza haciendo una pequeña reverencia-

Iris hace lo mismo. Recorres el pasillo de la clase esquivando mesas. Te sientas en tu pupitre, abres la bandolera y sacas un bolígrafo. Miras a la derecha y extiendes tu mano para apretar la de Aron, como antes de cada examen. Al hacer esto ves la cara de Louis sobre los hombros de Aron. No ha vuelto a llamarte antes de ningún concierto, al principio te preocupaste por cómo pasaría esos minutos, si se acordaría de ti, o si le saldrían bien, pero poco a poco te fuiste olvidando de todo para dejar paso a tu nueva vida, sin embargo ahora es como si el tiempo se hubiera parado y volvieras a tener 16 años a pesar de recién haber cumplido los 19. Giras la cara y sueltas la mano del chico para coger las hojas.

Un hora después, el profesor pasa por las mesas retirando los exámenes. Resoplas y miras a Iris. Ella te sonríe y asiente con la cabeza. Salís juntas de la sala.

Alejandra: ¿Qué tal te  ha salido?

Iris: Genial, aprobada seguro

Resoplas.

Alejandra: Uf. Yo no sé cómo te puede gustar la química... Si no hubiera sido por Aron...

Iris: Ayer por te estuvo ayudando por la tarde ¿no?

Alejandra: No, me ha ayudado ahora, girando su examen

Iris: Dios Alejandra...

Ríes y abres la bandolera. El bolsillo mas pequeño para coger el móvil.

Alejandra: Luego te veo -dices yendo en dirección contraria a la clase que te toca-

Iris: ¿Dónde vas?

Alejandra: Voy a estudiar literatura a la habitación

Iris: ¿No prefieres ir a la clase?

Alejandra: No, la llevo muy atrasada

Iris: Vale, hasta luego

La guiñas un ojo y empiezas a subir las escaleras principales para ir al ala de las chicas. Vas mirando el móvil.  Todavía no has mirado el WhatsApp que te enviaron ayer. Lo abres. Es de un número que no tienes registrado. Lo abres y empiezas a leer.

"Hola cielo. Cuando me han dicho que has venido a vernos, me he sentido fatal. Soy el que más tiempo lleva sin verte y tengo que hablar contigo de muchas cosas. Respóndeme cuando puedas. 
El amigo que nunca perdiste."

Levantas la vista mirando al techo. "Qué grande este chico. Sólo son unas palabras y joder todo lo que me ha echo sentir..." piensas. Abres la puerta y dejas la bandolera en tu cama. Te sientas al lado de ella y te dejas caer para tumbarte extendida en la cama.

"¿Liam?"

"Si, soy yo, ¿puedes quedar?"

"Ahora no, tengo que estudiar... ¿quedamos mañana?"

"Si, por favor. Necesito hablar contigo..."

"Vale, quedamos mañana entonces"

"Han cerrado la azotea..."

"Me lo imaginaba... ¿quedamos en el backstage?"

"Vale, allí te veo"

"Hasta luego Liam"

"Hasta luego"

Dejas el móvil y abres el libro de literatura.

Pones el pie derecho en el suelo. Luego e izquierdo. Te mantienes fiel a ti misma y durante todo este tiempo no has cambiado de rutina. Te levantas despacio ya  que anoche Andrea se acostó muy tarde estudiando y no quieres despertarla. Te pones unos pantalones largos negros y una camiseta blanca larga que te tapa hasta el culo. Vas a perder las tres primeras clases y vas a llegar muy justa al examen de literatura, pero necesitas hablar con Liam. Sales de la habitación a hurtadillas. Bajas corriendo las escaleras y abres la puerta pero una voz  masculina hace que te pares en seco.

Aron: ¿Alejandra?

Te giras despacio. Te llevas el dedo índice a la boca y le susurras que no haga ruido. Vuelve a hacer lo mismo que antes pero mucho más bajo lo que produce una risita en ti. Te acercas de puntillas a él.

Aron: ¿Dónde vas?

Alejandra: Salgo un momento

Aron: Queda media hora para que empiecen las clases -mirando el reloj-

Alejandra: Lo sé, pero he quedado con un amigo

Aron levanta una ceja y se cruza de brazos.

Aron: ¿Con un amigo fuera del internado?

Alejandra: Si, ¿qué pasa? ¿Te vas a poner celoso? -acercándote a él-

Aron: No sé, ¿es sólo amigo? -descruza sus brazos-

Alejandra: Puede -poniéndote de puntillas-

Aron hace un gesto raro con la boca, sonriendo. Coge tu cintura y se acerca a ti. Vuestras frentes se juntan y tú no puedes dejar de sonreír. De tu pecho sale la felicidad más profunda reflejada en un amago de risa que se queda en un leve suspiro alumbrado por la luz de la lámpara más cercana. Giras la cara y le das un beso en la mejilla.

Alejandra: Te veo luego.

viernes, 16 de agosto de 2013

Capítulo 2. Toca estrechar la mano con el pasado.

Te bajas de la Vespa blanca. El casco lo llevas contigo. Andas unos pasos hasta la acera y miras el móvil. Todavía falta un minuto. Miras a ambos lados de la calle y entonces le ves aparecer. Va con una camiseta de 5SOS y unos pantalones vaqueros claros cortos. Cuando lo ves tu cara reacciona gesticulando una preciosa sonrisa en ella. Esperas a que se acerque él a ti. Dos besos y una sonrisa intercambiada.

Alejandra: No has cambiado nada

Hombre: Tú sin embargo no pareces la misma

Te alegras de que, al menos con Paul puedas sentirte a gusto, lo que vas a hacer no es nada fácil y necesitabas una mano amiga del pasado.

Paul: ¿Vamos?

Sonríes y asientes. Suspiras y coges su mano.

Paul: Te hemos echado de menos

Sonríes ante tal obvia mentira que prefieres ignorar. Cruzáis la calle de la mano y ves como saca unas llaves del bolsillo del pantalón. Llegáis a un edificio blanco con una puerta negra. Introduce la llave y la hace girar, se detiene antes de continuar con la acción, lo que hace que levantes la vista hasta sus ojos.

Paul: ¿Estás segura?

Asientes tímidamente con la cabeza.

Paul: Han cambiado muchas cosas...

Le cortas poniendo tu mano sobre su brazo.

Alejandra: Lo sé, Paul, lo sé, pero necesito verles...

Paul: ¿Por quién quieres empezar?

Alejandra: Te diría que Zayn pero...

Paul: Si, yo también creo que deberías empezar por Niall -terminando de abrir la puerta-

Echas una pequeña carcajada que reprimes enseguida con tu mano rozando tu boca. Pasas a una sala oscura andando detrás de Paul.

Paul: A partir de ahora estás sola -dice señalando una puerta en la que pone "backstage Niall"-

Asientes y caminas hasta ella. Dos golpes con los nudillos en la puerta y no más de 3 segundos para que ésta se abra. Cuando la puerta se entorna, aparece de detrás de ella Niall. Su cara es un perfecta referencia para saber su estado en ese momento. Una explosión de sorpresa, shock, alegría, emoción, ilusión y algo de miedo dan la mezcla perfecta para explicar también tu estado. Está algo distinto, su cara ha cambiado, pero muy poco. Está más mayor y se le nota. Su pelo está más corto y un tono un poco más oscuro del que recordabas. Lleva unos pantalones vaqueros largos y está sin camiseta.

Niall: A-Alejandra...

Sonríes al oír tu nombre pronunciado por sus labios.

Alejandra: Buenas tardes Niall...

Se te hace hasta raro pronunciar su nombre en voz alta. Él reacciona haciéndose a un lado rápidamente.

Niall: Pasa, pasa

Cruzas el marco de la puerta y él la cierra cuando estás dentro.

Niall: Estás, estás muy cambiada -gesticulando, tartamudea un poco por los nervios-

Sonríes simplemente. Llevas el pelo pasando por poco tus hombros, de las mechas que te has echado consecutivamente se te ha aclarado un montón y ahora te has dejado el flequillo cortado recto. Te quitaste el aro de la nariz y el segundo pendiente por respetar el protocolo del internado, y sólo te has echo un tatuaje más que es una cruz en la mano, entre el dedo índice y pulgar, al poco tiempo te enteraste de que Harry también se lo había echo.

Niall: Con el flequillo así me recuerdas mucho a... -dice pasando su mano en horizontal por su frente-

Alejandra: ¿A Carolina? -sonriente- Si, a yo también me recuerdo mucho, y con el tono de pelo también

Niall sonríe. Hay un ambiente un tanto seco entre vosotros y tan tirante que se podría cortar con un cuchillo pero no te das cuenta de ello hasta que reaccionas a salir del azul nunca antes tan intenso, de sus ojos.

Niall: Ven, siéntate -dice yendo a un sofá que hay cerca de vosotros-

Sonríes y accedes a ello.

Niall: ¿Cómo estás?

Alejandra: Bien, estoy terminando bachillerato ya

Niall: Biología, ¿no?

Alejandra: Si

Es la típica conversación que mantendrías con un vecino en el ascensor sino fuera por la ternura que te transmite que te mire como lo está haciendo. La conversación hace que poco a poco te sientas más cómoda con él y no sea un desconocido para ti. Recordáis momentos y echáis ligeramente cosas en cara que terminan con una sonrisa y un "está olvidado". A medida que pasa el tiempo es como si hubieras retrocedido en él para encontrarte en el momento exacto en el que mantuvisteis la primera conversación a solas. Todo parece ir perfecto hasta que os ponéis un poco más melosos.

Niall: ¿Y tú? ¿Has conocido a alguien estos años?

Alejandra: Si, a mucha gente

Niall ríe un poco.

Niall: Me imagino, digo en el otro terreno -moviendo un poco la cabeza-

Giras un poco la cabeza de manera interrogativa.

Niall: Si, ya sabes

Alejandra: Ah -ríes- Si, conocí a un chico pero no he tenido nada con nadie, prefiero centrarme ahora en mis estudios que no son nada fáciles

Niall: Haces bien -sonriente-

Alejandra: ¿Y tú?

"Cómo si no lo supieras, Alejandra" te respondes a ti misma.

Niall: Si, bueno...

Alejandra: ¿Si? ¡Qué bien!

Intentas mostrar normalidad aunque por dentro sea bastante doloroso seguir con esa conversación. No sabes por qué te molesta que haya seguido con su vida. Tu ya le olvidaste cuando te tocaba y si le perdiste fue por tu culpa pero entonces... ¿por qué te interesa tanto lo que haya pasado?

Niall: Bueno, en realidad no he conocido a nadie, ya la conocía...

Frunces el ceño.

Niall: Era una ex-novia mía, cuando tu y yo... Bueno, ya sabes... Ella me ayudó mucho y ya sabes eso que dicen de que el roce hace el cariño, -pausa- vamos, que ya llevamos casi dos años

"Joder, si que corriste, cabrón" piensas.

Alejandra: Aish, -suspiras intentando mostrar felicidad- no sabes cómo me alegro por ti, -mientes- ¿y cómo se llama la afortunada?

Niall: Holly

"¿Holly? ¿En serio? ¿Holly es esa tía que después de estar con Niall dijo de él que era homosexual y que no valía nada? ¿Esa es la chica que más le ha ayudado después de estar conmigo? ¿Eso quiere decir que ella es mejor que yo? ¿De verdad? Joder Alejandra, eres lo peor que hay en el mundo eh. Hay miles de tías en el mundo y tenía que estar con ella... No lo entiendo." Interrogas en tu cabeza.

Alejandra: Ah, si, creo que ya sé quien es

Niall se limita a sonreír.

Niall: ¿Has visto a los chicos?

Alejandra: No, ahora voy a ir a verles -dices poniéndote en pie-

Niall te imita y de pronto la puerta se abre con un golpe y una chica entra corriendo, te golpea echándote hacia un lado y se abraza a Niall. La chica es rubia y un más bajita que él. En seguida caes en quién es. Tus ojos se hacen débiles y tus párpados caen un poco. Te giras para ignorar la escena y te encuentras, boquiabierto a un Zayn casi irreconocible. El gesto de tu cara cambia completamente para dejar nacer una sonrisa espléndida, corres hacia él y le abrazas. Él no tarda en responder haciendo lo mismo.

Con Zayn ha sido con el único con el que no has perdido el contacto, no hablabais todos los días pero no pasaba mucho tiempo sin saber el uno del otro. Sigue siendo tu mejor amigo ya que no te ha dejado sola en ningún momento, ni si quiera cuando te dio esa época en la que nadie te aguantaba. Sus manos frotan tu espalda y unas lágrimas corren por tus carrillos. En cuanto te retiras un poco de él las secas con tus dedos. Él coge tu cara entre sus manos y besa repetidamente tu frente. Vuelve a abrazarte y tú ríes.

Zayn: ¡Ale! -grita eufórico- Te he echado de menos.

Alejandra: Y yo a ti Zayn, muchísimo

Alguien entra en la habitación pronunciando tu nombre a modo de pregunta. Separas tu cara del hombro de Zayn y ves a Louis ir hacia vosotros. Saltas de los brazos que te rodean y corres hasta él. Cuando estás avanzando piensas en el posible rechazo que puede tener hacia ti pero nada de eso, por el contrario Louis empieza a correr igual para tu encuentro. Os abrazáis y rápidamente Louis mueve su cabeza para darte un beso en la mejilla.

Louis: ¡Alejandra! ¡Cómo has cambiado!

Ríes emocionada.

Alejandra: ¿Por qué todos me decís lo mismo?

Una voz ronca responde por él.

Harry: Porque es la verdad

Al oír su voz giras la cabeza en esa dirección y te encuentras con un Harry Styles muy cambiado. Mucho más alto, mucho más guapo, mucho más moreno, mucho más sexy. Harry se acerca a ti y os dais dos besos en la mejilla.

Alejandra: Mira por donde, lo dice el chico que no ha cambiado nada

Harry ríe.

Louis: Todos hemos cambiado, ha pasado mucho tiempo

Harry: Yo ya pensaba que te habías olvidado de nosotros

Subes mucho las cejas, tanto que piensas que van a salir de tu cara.

Alejandra: ¡¿Yo de vosotros?! ¡Si os tengo hasta en la sopa!

Zayn ríe.

Zayn: Está todo el día con Iris, ¿os acordáis de la chica que nos hizo conocer? -aclara-

Niall: Cómo para olvidarse de esa chica que no paraba de dar las gracias... -se acerca riendo-

Le miras. Está guapísimo si no fuera porque se acerca a vosotros abrazado de Holly.

Holly: Tu debes de ser Alejandra...

Harry: No sé para qué preguntas si la conoces de sobra

Tus mejillas empiezan a enrojecer. Harry habrá cambiado físicamente pero en el fondo sigue siendo el mismo metepatas de siempre. Louis y Zayn ríen y Niall le mira con ganas de matarlo.

Harry: ¿Has visto a Irene? ¡Ella si que ha cambiado!

Alejandra: ¿Si?

Louis: Bueno, en realidad no mucho pero... El pelo... Hace que cambie mucho el aspecto de una persona...

Alejandra: ¿Su pelo?

Zayn sonríe mirando detrás de ti y señala en la misma dirección. Te das la vuelta y la ves justo detrás tuya. Lleva el pelo tintado de un azul muy oscuro y de largo pasando el pecho. Lleva los labios pintados de rojo y los ojos muy maquillados. Va vestida con una camisa blanca abrochada con un nudo debajo del pecho y un pantalón corto verde claro. Está un poco más baja que tú, es increíble pero, aún teniendo 19 años, has crecido algo. Sonríes al verla y esta vez es ella la que da el primer paso para abrazarte. Sientes el calor de la que era y es tu mejor amiga. Puedes conocer mil personas más, puedes tirarte años enteros sin hablar con ella, puedes enfadarte todas las veces que quieras con ella pero esa chica es la única que te hace sentirte segura y como en casa hasta en los peores momentos. Es la que te da el calor que sólo la familia que ya no tienes puede darte y por eso, cuando alguien es tu mejor amiga, ese sentimiento nunca muere, porque ella, pase lo que pase, va a ser siempre una persona inolvidable en tu vida.

Alejandra: ¿Qué te has hecho loca? -dices tocando el pelo de Irene-

Irene: Pues eso, que estoy loca, ¿te gusta? -mirándolo entre tus dedos-

Alejandra: Te queda genial, -pausa- pero el flequillo no te lo quitas ni de coña, eh

Irene ríe. Harry se acerca.

Harry: A mi también me encanta

Zayn: Bueno, a ti te encanta todo de ella...

Te das la vuelta para mirarle y ríes.

Louis: Tenías que haberles visto, a cada año son más pastelosos... ¡Qué pesados! -exclama-

Todos reís.

Alejandra: Me falta una persona a la que tengo ganas infinitas por ver... -dices triste mirando a Zayn-

Zayn: Pues ahora no le pillas, hace justo cinco minutos se ha ido al cementerio a ver a Carol y veníamos a por Niall para ir todos juntos...

Alejandra: Ah... Pero no sé si él...

Louis: Claro que quiere verte, -te corta- todavía está mal, nadie ha logrado sustituir a Carol pero sabe que tú no tuviste la culpa de nada...

Alejandra: Aún así yo me siento como si la tuviera...

Harry: Pues no la tienes

Irene: Claro que no

Sonríes al ver que tus amigos no han cambiado nada, siguen siendo las mismas personas estupendas que conocías y no te guardan ningún rencor a pesar de lo mal que te portaste con ellos.

Alejandra: Gracias

Todos menos Niall dan un paso a delante y hacen contigo un abrazo grupal de esos que tanto te gustaban. En ese momento lo que menos te importa es que Niall no haya participado en él. Es extraño, a veces es lo que más te importa ahora en tu vida y en otras le das la importancia justa. Presientes que el día se avecina movidito.

jueves, 15 de agosto de 2013

Capítulo 1. "Una vieja amiga."

Limpias un poco la tierra que queda sobre la lápida, sonriendo melancólica.

Alejandra: Y eso es todo por hoy, feliz cumpleaños hermanita -dices dando unos golpecitos en la piedra-

Te levantas a los pies de la tumba de tu hermana. Es increíble que ya hayan pasado dos largos años desde aquella tarde en el hospital de Londres. Miras la escritura grabada en la piedra.

"Carolina Sanz Pérez.
            (1996-2013)"

Lo demás son palabras que se dicen sin ningún sentido ni fin, como aquel discurso que dio tu padre cuando la enterrasteis. Tu padre. La de cosas que te pasaron ese año... Después de aquella tarde tuviste que estar 3 meses más en el hospital para la rehabilitación de las piernas. Te costó bastante volver a caminar pero ya casi ni se te nota, sin embargo la brecha de la frente marcará tu cara hasta el último de los días con un impulso constante de recuerdos en tu mente que intentas evitar.

Has perdido todo desde el accidente. Primero fue Liam... Cuando tu hermana murió se fue del hospital y sólo le has vuelto a ver en el entierro. Irene te dijo que sólo quería olvidarse de todo y se fue de vacaciones lo más lejos posible de todos. Ahora sigue con el grupo pero no quiere saber nada de ti. Te sientes muy culpable por todo aunque todo el mundo te dice que tu no tienes culpa y, en parte les crees. Según el informe redactado y leído ante el tribunal que declaró culpable al conductor, el camión que os azotó sobrepasaba la velocidad media establecida en ese tramo y dio positivo en la prueba de alcoholemia. No hay un sólo día que no maldigas su nombre y sangre. Te arruinó la vida por unas copas de más.

Luego fue la vida que Niall te prometió. La idea de la casa tuvo que ser pospuesta por tu estancia en el hospital. Iba todos y cada uno de los días a visitarte pero tu siempre tenías una mala contestación para todo el mundo. Cuando Carolina se fue no querías hablar con nadie. Después llegó la bulimia acentuada por la pérdida, que te hacía tener todavía más mal carácter y, por último el victimísmo. Todo lo malo te pasaba a ti y nadie tenía ni idea de por lo que estabas pasando, o eso decías. Poco a poco Niall se iba cansando de tus malas contestaciones, de tus malas caras cuando él aparecía por la puerta y de los desprecios que le hacías. Cuando saliste del hospital decidió darte una nueva oportunidad para ver si conseguía volver a sacar la chica que conoció en Madrid pero la convivencia empeoró todo. Todo te molestaba: Su presencia, su ausencia, su colaboración en la casa, su pasotismo, la ropa que se ponía, los regalos que te hacía, cuando no tenía detalles, si salía con sus amigos o si se quedaba en casa todo el día, si bebía un poco o si no se divertía, por lo que finalmente, con lágrimas en los ojos le tocó decirte a ti también adiós. Te rompió en dos. La herida que no se había cerrado se abrió más todavía. Tu amor hacia Niall nunca acabó pero está claro que tus actitud con él hizo que el suyo si terminara.

Luego fue Irene. Ella siguió su vida con Harry y los chicos. Estuvo trabajando para ellos en el Where we are Tour, del mismo modo que lo hizo en el Take Me Home Tour. Cuando éste terminó Harry habló con una productora y ha cumplido su sueño. Ha trabajado en dos series británicas que tú has estado siguiendo. Sabes que está muy feliz aunque ya no hablas nada con ella. Niall no era el único que recibía tus malos tratos e Irene decidió alejarse antes para no terminar muy mal contigo, perdiste el contacto y eso es todo lo que sabes de ella.

Belén se casó con Ginna y ahora viven las dos felices. Te mandaron una invitación a la boda pero preferiste no ir, sería demasiado doloroso encontrarte de nuevo con toda la gente que formó parte de lo que fue tu vida, cosa que es muy distinta ahora. Lo último que sabes de Estefanía es que trabaja en un prostíbulo para pagar sus drogas y que sigue con ese Andrés.

Y lo último que perdiste, para hacer tu vida un poco más dolorosa todavía, fue a tu madre. Cuando tu hermana murió, entró en una depresión que la hacía no comer. Se cayó una cosa que quería contaros cuando fuisteis ese mayo a Madrid, pero que al final no os la dijo. Tenía cáncer de pulmón. Estaba muy débil y iban a empezar a darla la quimioterapia pero cuando se te muere una hija, lo último de lo que tienes ganas es de empezar un tratamiento para curarte. Es realmente duro escuchar las palabras "Me quiero morir" de la boca de una madre que te ha dado todo. Lo último que te dijo ella fue que intentaras ser feliz, que te lo merecías y que si no podías volver a vivir la adolescencia que tuviste, que buscaras una alegre madurez. Después de eso, los ojos de tu madre se tornaron blancos y la mano que apretaba la tuya se aflojó de tal manera que sólo las sujeción de tus dedos la retenía pegada a la tuya.

Hinchas tus pulmones de aire y lo expulsas con una débil sonrisa en la cara. Si, lo has perdido todo. Estos dos últimos años han sido una tortura para ti pero nunca vas a dejar de luchar. Sabes que te espera algo bueno después de toda esta tormenta, no todo va a ser malo. Coges tu bandolera del suelo y te la cuelgas al hombro. Estiras tu falda de tablas y te ajustas el polo blanco. De un salto pones tus pies en el camino de salida del cementerio. Cuando sales de él, coges tu casco blanco y te montas en la moto que tienes en la puerta. Te despides con la mano y una sonrisa desde lejos del guardia del cementerio y arrancas el vehículo poniendo dirección al internado.

Al morir tu madre y Niall invitarte a salir de la casa, no ibas a volver con tu padre, ya que nunca le has perdonado lo que hizo, decidiste entrar en un internado y continuar con los estudios que dejaste a medias para ir al viaje con los chicos. Ahora estudias biología médica en un internado de Madrid. En unas semanas tendrás selectividad y, si hay suerte, irás a estudiar a la universidad complutense de la misma ciudad. Algo bueno tenía que tener tantas desgracias y ha sido este internado. Iris decidió irse contigo a estudiar y así estar a tu lado para apoyarte en todo lo que necesitaras, sabía como lo estabas pasando y era la única amiga que te quedaba. Cuando entraste en el internado te pusieron con una chica un año menor que tú en la habitación. Tenía el pelo fosco aunque siempre se lo planchaba. Sus ojos eran preciosos, un verde que te encantó desde el primer momento. Tenía el segundo agujero de la oreja echo y un pearcing en el tragus. A mediados del curso se hizo unas mechas californianas que se las iba cambiando de color y por las que casi la echan del centro. Así era Andrea Camilo, una chica nada del montón. Siempre llamaba la atención por donde pasara. Sus notas no eran excelentes aunque con mucho esfuerzo, tu ayuda, y la de unos mágicos papeles, aprobó todo y este año continúa contigo, ayudándoos mutuamente. Lo único malo que la encuentras es que es directioner, eso no sería un problema si no se pasara las horas muertas hablando con Iris de los chicos. Tú las tienes que escuchar abriendo de nuevo heridas y enterándote de todo lo que les pasas. Por eso a veces te evades con Aron.

Aron es un chico que conociste al poco tiempo de instaurarte en el internado. Es castaño, tiene los ojos marrones y unos labios muy carnosos. Te dio mucha vergüenza que le tocara en tu misma clase de química y él decidiera ponerse a tu lado. Habéis entablado una muy buena amistad y hay mucha atracción entre vosotros, aunque nunca habéis intentado nada ninguno con el otro.

Te quitas el casco y aparcas la moto a la entrada del centro. Te has saltado las dos primeras horas por ir a ver a tu hermana y no quieres llegar tarde a la clase de biología. Abres las puerta y sonríes al conserje. Es un colegio muy viejo. La puerta de la entrada es de metal y las demás de madera. Corres por el camino de tierra en el centro de las explanadas verdes del terreno del internado y subes las escaleras para llegar a la entrada. Dos columnas de marfil levantan la entrada del colegio. Empujas la puerta de madera y entras al recibidor. "¡BIEN!" piensas aliviada. Todo el mundo está en el pasillo lo que quiere decir que has llegado justo al cambio de clase. A lo lejos ves a Iris y Andrea hablando. Las saludas con la mano en alto y corres, sujetando tu bandolera, hasta ellas. Las das dos besos.

Iris: Por los pelos

Alejandra: Ya ves, ¿de qué habláis? -poniendo marcha hacia la clase que las tres tenéis en común-

Andrea: De los chicos

Resoplas. "Otra vez no" piensas.

Alejandra: ¿Qué pasa ahora?

Iris: ¡Qué están en España! -exclama ilusionada-

Te paras en seco en medio del pasillo. Repites un "no" consecutivo en tu cabeza. "Mierda, están aquí. No puede ser. Joder" sacas un montón de palabrotas a relucir en tu mente. Sonríes para mostrar normalidad y continúas andando.

Alejandra: ¡Qué bien! -sin mucha ilusión-

La puerta de la clase 308, a la que tenéis que ir, está abierta.

Alejandra: Ahora vengo -las dices dando unos pasos para atrás-

Iris: ¿Dónde vas?

Alejandra: Al baño -gritas alejándote entre la gente-

Llegas al baño y te encierras en uno de los retretes. Le miras con asco. Desde que "superaste" la bulimia no te dejan ir sola y ya no le tienes ese cariño especial que le tenias antes. Apoyas tu cuerpo y cabeza contra la puerta cerrada. "No puede ser. Otra vez no... Van a estar en todas las noticias, por todos lados, no voy a poder ir por la calle sin escuchar su nombre."Coges aire y frotas tus ojos con las palmas de tus manos. "Tengo que hacerlo. Vamos, Alejandra, sé fuerte, llevas mucho tiempo pensando en decidirte. Joder pero es que es tan difícil... Es Niall, Harry,Louis, Zayn y Liam, sin contar, claro está, a Irene.... Buf... Vamos, ten los cojones que has no has tenido en estos años y coge ese teléfono" discutes contigo misma. No quieres pensarlo más así que, decidida, marcas el único teléfono que no has borrado.

Hombre: ¿Si?

Alejandra: ¡Hola!

Hombre: ¿Quién es?

Alejandra: Una vieja amiga.