martes, 19 de noviembre de 2013

I'm sorry.

Escribo esta entrada para comunicaros que estaré por lo menos hasta el 17 de Diciembre o así sin subir... Es mucho tiempo, lo sé, pero los estudios se me complican y tengo que atender a la gran cantidad de exámenes que tengo por lo tanto no me queda otro remedio que dejar el blog un poco abandonado... Por un tiempo.

También he notado que hace muchos capítulos que no tengo comentarios. No los suplico ni os obligo a gastar vuestro tiempo en escribirme, pero alguna opinión para saber si os está gustando o no esta segunda parte... Es bastante distinta a Just Little Things y parece que algunos capítulos no son muy buenos pero cada uno tiene su parte de importancia y está hecho así por un algo. A partir de ahora todo se irá complicando y enrevesando un poquito y la novela irá cogiendo velocidad. Lo siento si algún capítulo os ha aburrido o decepcionado, intentaré hacerlo mejor a partir de ahora.

Mil gracias por todo.

Un saludo,
       
            Déjate llevar.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Capítulo 29. Una noche entretenida.

Alejandra: No sé, espero que no influya mucho, ella está enamorada de su trabajo no la gustaría por nada del mundo perderlo

Aron: Desde luego parece que se entrega a tope

Alejandra: Desde pequeñita se ponía a hacer el tonto actuando, ¿sabes la prueba esa de "haber quién llora primero"?

Aron ríe por la otra línea y afirma.

Alejandra: Pues siempre ganaba la capulla, no sé cómo lo hacía pero Irene siempre era la primera, la verdad es que desde siempre lo ha echo muy bien

Aron: ¿Y estás preocupada?

Alejandra: No mucho, sé que Harry tendrá en cuenta lo que Irene piensa

Aron: Yo entiendo a Harry eh

Alejandra: Ya, y yo

Aron: Bueno, pero, por lo demás, ¿todo bien?

Alejandra: Si, hemos estado dando vueltas y eso y... ¡Ah! No digas nada pero Iris y Liam han ido a dar una vuelta en una barca que hay aquí, solos... -susurras-

Se oye un pequeño grito que no llega a tal, de sorpresa proveniente de Aron.

Aron: Al final Iris se pilla

Alejandra: ¿Tú crees que no lo está ya?

Aron: No creo, nos lo habría dicho ¿no?

Alejandra: No sé yo... Ya la iré sacando información

Aron ríe y tú también después que él.

Alejandra: Bueno, te voy a dejar ya

Aron: Si anda, pásatelo bien, y acuérdate de mi un poquito eh

Alejandra: Estás tonto -ríes un poco- Por cierto, dile a Andrea que me llame mañana, dala recuerdos

Aron: En cuanto salga de la ducha se lo digo, no te preocupes

Alejandra: Buah, entonces va para largo...

Aron ríe y tú también. Os termináis de despedir y cuelgas el teléfono. Lo guardas en tu bolso. Mientras hablabas con él estabas en tu habitación. Las tiendas que han comprado los chicos son muy grandes, en la vuestra hay tres departamentos bastante grandes a los cuales llamáis "habitaciones". Caben perfectamente un saco con su almohada para dormir y queda espacio suficiente para guardar las pertenencias de cada una. A modo de puerta hay una mosquitera y una sábana blanca para impedir que pase demasiado la luz. Tú duermes en la habitación de la izquierda y, en la pared de la tienda, hay una pequeña ventana que puedes abrir y cerrar a tu gusto. Cuando sales de tu habitación apareces en un cuadrado enorme o lo que llamáis "zona común". Todas las tiendas tienen una que es donde dejáis la comida, las botellas, las cosas que utilizáis todos. Además, la puerta de la tienda se puede levantar y quedar como un pequeño toldo que da sombra durante el día y así estáis todo el día de una tienda a otra por lo que es común. Coges unos pantalones largos de tu maleta y, dificultosamente, te los pones. Una camiseta de tirantes verde aqua y una sudadera fina que deja tu hombro derecho al aire. Echas todo tu pelo sobre tu hombro derecho y te haces una trenza de espiga dejando suelto tu flequillo que alinea tu cara. No tienes espejo así que tienes excusa para tus pintas pésimas. Sales de la habitación y la luz del fuego te ilumina. Hace ya bastante tiempo que a anochecido. Vas cerca del fuego y te sientas en una hamaca. Tú ya cenaste por lo que ahora no tienes que hacer nada. Algunos todavía siguen cenando. Te tumbas en ella. Giras la cabeza hacia la mesa que habéis puesto para comer y ves como Niall se acerca a ti y se sienta en la hamaca. Tú le haces un hueco quitando las piernas de ahí.

Niall: ¿Qué hacías en la tienda? -coge tu mano entre las suyas y empieza a jugar con ella-

Alejandra: Estaba hablando con Aron

Niall: Que pesado el chaval ¿no? -sonríe sin dejar tu mano-

Chistas la lengua.

Alejandra: ¿Estás celoso porque Holly no te ha llamado?

Niall: Si me ha llamado lista -mirándote, ahora, a los ojos-

Alejandra: Que pesada la chavala ¿no? -con un tono irónico en la voz-

Niall ríe. En un descuido suelta tu mano. Te sientas en la hamaca al lado de él. Os quedáis mirándoos a los ojos sin decir nada. Unos segundos después es Niall el que parece reaccionar dándote un pequeño golpe en la barbilla. Dejas caer tu mano sobre su pierna golpeándola ligeramente, lo justo para que suene pero sin hacerle daño. Suspiras sonriente. Te pierdes en sus ojos sin pensar en nada. El tiempo pasa y tu subconsciente no reacciona, tan sólo permaneces observándole.

Estefanía: ¡EH! -oís el grito de lejos-

Giras la cara y la ves cerca de la tienda de Louis, Liam, Niall y Zayn que es la más próxima al fuego.

Estefanía: ¿Venís? Va a empezar la fiesta

Niall te mira. Tú asientes mirando a Estefanía. Miras a Niall que está sonriendo.

Alejandra: Vamos -poniendo la mano un poco en el aire, ofreciéndosela a Niall-

Niall la mira y agarra con fuerza la mano.

Niall: Vamos

Se inclina un poco sobre ti y te da un gran beso en la mejilla. Os ponéis de pie y, de la mano, vais con todos. Iris te mira sonriendo pícaramente, subiendo las cejas repetidamente. Sonríes y niegas con la cabeza mientras la agachas.

Louis: Bueno... -se balancea con las manos metidas en la chaqueta vaquera- ¿Sacamos las bebidas ya?

Harry: Que vicio dios.

Louis ríe.

Louis: No, para nada

Iris: Venga va -da una palmada y frota sus manos-

Alejandra: Pero si tú no sueles beber

Iris: No, si sólo es para entrar en calor -frotando sus manos con sus brazos-

Ríes.

 Zayn: ¿Quién las tiene?

Irene: Creo que están en la tienda de las chicas

Estefanía: Si, creo que si, voy a por ellas

Estefanía se aleja de vosotros en dirección a vuestra tienda. Miras el reloj son algo más de las once.

Iris: ¿Qué vamos a hacer?

Liam: Propongo el Twister

Todos reís.

Zayn: Pero eso cuando ya hayamos entrado un poco en la dinámica -frota sus manos riendo-

Alejandra: Yo no voy a beber mucho...

Zayn estalla a reír mucho más de lo que ya lo estaba haciendo. Se acerca a ti y te abraza con su brazo derecho sacudiéndote. Estefanía se acerca a vosotros. Empezáis a serviros. Tú empiezas con un Ron Miel con limón. Ves como Iris se echa Ron Barceló con Coca-Cola. Te acercas a ella y le das unos pequeños golpes en el omóplato.

Alejandra: Tú no quieres recordar nada de lo que pase esta noche, ¿no?

Iris ríe y asiente mientras le da el primer trago a su bebida. Notas como la música sube casi al máximo, tanto que parece una discoteca. Burn de Ellie Goulding retumba en tus oídos. Le das un trago a la bebida y la alzas en el aire gritando. Irene se acerca a ti y empezáis a bailar pegadas. Reís y movéis las copas, tanto que algunas empiezan a caer. Louis es el primero en mojar el césped con Whisky. Reís por todo y no le dais importancia a nada. La música cada vez está más alta. Tus carrillos se quejan de tu sonrisa y tus gemelos de los bailes.

Hace tiempo tus zapatillas desaparecieron de tus pies a pesar de que eran bajas. En un momento de locura Louis se tiró al lago seguido de Estefanía, Niall e Irene, y después todos os lanzasteis a él. Vuestra ropa chorreaba tanto que, con el frío que hacía, no era una buena opción. Os cambiasteis de ropa a algo más de abrigo y pronto entrasteis en calor por el alcohol. Niall se acerca a ti y te coge de la cintura. Te ofrece de su bebida sonriendo.

Alejandra: ¿Qué es? -oliéndolo-

Niall se encoje de hombros.

Niall: Ni idea, pero está bueno

Ríes y bebes un trago. Achinas un poco el ojo derecho, está bastante fuerte. Asientes, la verdad es que el sabor que deja es bastante bueno. Agarrados empezáis a saltar al ritmo de Animals de Martin Garrix. Cuando acaba la canción es Estefanía la que propone, una vez más, jugar al Twister, pero esta vez sí la hacéis caso. Colocáis la manta en el suelo y es Iris la que empieza a girar la ruleta. Harry es el primero en colocarse. Después tú, Louis, Irene, Liam, Niall, Estefanía y Zayn. Termináis hechos un lío y soportando tanto peso que termináis cayendo todos encima de Harry. Reís mucho. Jugáis unas 3 partidas más en las que llegáis a llorar de la risa. En la última Irene y tú decidís que no jugáis porque vuestra espalda podría resentirse demasiado. Os sentáis a un lado, apoyando vuestra espalda en un árbol ancho. Os habéis quitado bastante ropa debido al calor que ha llegado a hacer durante el juego. Suspiras.

Irene: Madre mía

Alejandra: Tu novio está gordo

Irene coge hojas secas que hay a su lado y te las tira. Ríes apoyando la cabeza también en el árbol.

Irene: Mi novio está perfecto

Alejandra: ¿Vais a estrenar la tienda de campaña?

Irene: Ya la estrené hace tiempo

Abres mucho la boca mirando a tu amiga riendo.

Alejandra: Te ha subido mucho el alcohol -pones tu mano derecha en su frente-

Irene: ¡Eres una malpensada! -ríe empujándote-

Alejandra: ¿Cómo quieres que no malpiense de eso?

Irene: Me refería a la tienda, tienda idiota -señalándola-

Alejandra: Ya...

Irene arrastra su mano por su cara estirando mucho la piel. Niall llega corriendo y se sienta dejándose caer enfrente vuestra.

Alejandra: ¿Ya te han eliminado?

Niall: Si, ya no podía con mis brazos

Irene: Ni contigo mismo

Niall levanta una ceja mirando a Irene.

Niall: ¿Por qué dices eso?

Irene: Niall, llevas una diadema roja en el pelo

Niall toca desconcertado su pelo intentando encontrar la diadema. Se la quita y la mira.

Niall: Ostia. ¿Qué hace ésto aquí?

Empiezas a reír a carcajada limpia. Irene ríe también llevándose las manos a la cara.

Niall: Uuuuh... -alargando mucho la "u"- Que mala es la bebida... -sin dejar de mirar la diadema- No bebáis nunca chicas, sólo agua -dice señalándoos-

Niall intenta ponerse de pie ayudándose de las manos. En un amago de caerse, te levantas sobre las tibias y le sujetas.

Niall: Buenos reflejos señorita -guiñándote un ojo-

Consigue estabilizarse y se va de nuevo con el resto que ya han terminado de jugar. Ambas os miráis riendo sin dar mucho crédito a lo borracho que va Niall.

Irene: Vamos con los demás anda

Alejandra: Si, mejor

Irene se pone de pie y te da las manos para ayudarte a levantarte. Volvéis con los demás y os sentáis completando el círculo que estaban formando.

Alejandra: ¿De qué habláis?

Liam: De lo que vamos a hacer

Zayn: Yo quiero jugar a la botella

Louis: ¡TÚ! ¡LO DICES TÚ!

Zayn ríe y asiente.

Harry: Irene no juega

Irene le mira levantando una ceja.

Harry: Y yo tampoco -dice rápidamente levantando ambas manos en el aire-

Todos reís. Irene se pone de pie y va a sentarse al lado de su novio.

Louis: Yo si juego

Zayn: Tú tienes novia

Louis: Y tú también

Zayn ríe de nuevo.

Alejandra: Yo no juego...

Liam: Es que aquí la mayoría tiene novio o novia...

Iris se aclara la voz haciendo carraspear su garganta. Estefanía levanta un brazo a la vez que su ceja derecha.

Liam: Lo sé, yo también estoy más solo que solo pero los demás si están ocupados

Zayn: Pero...

Louis: Serán besos de amigos...

Niall: Y no tiene porqué salir nada de aquí...

Estefanía: Exacto... Será nuestro...

Iris: Nuestro pequeño secreto... -La corta-

Todos te miran amenazadoramente. Levantas ambas cejas.

Alejandra: Eh... -te echas un poco para atrás-

Niall: Venga va, que no le vamos a decir nada a Aron -dándote ligeros codazos en el costado-

Alejandra: Bueno... Venga va

Irene levanta las cejas cuando tú las relajas. Sonríe pícaramente. Tú la muestras el hermoso pintauñas que llevas en el dedo corazón haciendo que ésta ría. Se echa un poco para atrás apoyándose en Harry, éste la abraza con los dos brazos. Zayn se levanta a por una botella y trae la de Beefeater que ya se ha acabado. La pone en el centro del círculo y la hace girar.

Zayn: El primer beso va a ser de...

La botella gira pasando por ti hasta tres veces para pararse en esa vuelta.

Zayn: ¡Iris!

Levantas la vista para mirar a tu amiga sonriente. Apoyas tu codo derecha en la rodilla de la misma parte de tu cuerpo. Tienes las piernas cruzadas como un indio. Llevas tu mano a tu boca. "Interesante..."

Zayn: Y se lo va a dar a...

La botella vuelve a girar y vuelve a pasar por delante de vosotros. Gira y gira hasta parar se a tu lazo izquierdo.

Zayn: ¡LOUIS! -grita-

Iris echa la cabeza para atrás y ríe tapándose la boca. Louis se acomoda. Ella se levanta y se pone en cuclillas al lado de él. Louis pone morros e Iris posa sus labios juntándolos a los de él.

Alejandra: Eh. Eh. EH. -alzas el tono en la última palabra- Eso es muy corto

Iris: Calla

Niall: Venga, vamos. Un poco más largo...

Louis coge la cara de Iris con la mano derecha y la gira, junta su frente a la de ella haciendo sus narices chocar ligeramente. La da un beso dulce que dura varios segundos. Un griterío se extiende entre vosotros, que reís sin parar. Niall te da un codazo para llamar tu atención y hacer que le miras. Te ofrece una botella de Vodka Rojo que tiene en la mano. La coges y le das un trago. Sacudes la cabeza. A palo seco arde bastante por tu garganta. Se la devuelves sonriendo. Te acomodas un poco para apoyar tu cabeza en su hombro. Ves a Irene y Harry. Has salido del grupo. Están cerca de vosotros pero a lo suyo. Vaya si están a lo suyo. Irene está sentada encima de Harry, de frente a él, con las piernas abiertas, rodeando su cintura. Sus brazos rodean el cuello de él y sus labios se apoderan de toda su boca. "Menudo calentón deben tener ahora mismo. Esos movimientos y la formas de agarrarla que está utilizando Harry..." Quitas la vista de ellos para devolverla a Niall. Él está mirando a Estefanía sonriente. Su preciosa sonrisa a vuelto. Hace tanto tiempo que no la veías tan natural... Niall te mira. Cierra la boca pero no pierde la sonrisa. Sus ojos brillan sin apartarlos de los tuyos.

La botella sigue girando durante muchas horas más dando como resultado besos de un par de segundos, no más, entre tú e Iris, Estefanía y Liam, Louis y Niall, Zayn e Iris, Estefanía y tú y un montón de historias caóticas. Irene y Harry hace rato se fueron a su tienda pero parece que no podían dormir. En ocasiones gritaban más fuerte que el volumen de la música que no ha dejado de sonar desde que llegasteis y teníais que subirla más.

Estefanía: Yo ya tengo sueño...

Louis: Yo también -se frota los ojos-

Iris: Una tirada más y nos vamos a la cama, venga -haciendo girar la botella-

La botella de cristal empieza a girar sin mucha fuerza ya que el impulso no ha sido muy grande. Tan poca fuerza llevaba que no le ha dado tiempo a pasar ni una sola vez por ti y, a cambio, se para señalándote acusadoramente. Levantas una ceja y te colocas estirando la espalda para erguirte. Agarras tus piernas que estaban cruzadas. Iris vuelve a hacer que gire esta vez con más entusiasmo hasta que, después de un par de vueltas, se para en Zayn. Ríes arrugando la nariz. Miras a Zayn. Te guiña varias veces el ojo y te lanza besos. "Qué tonto es." piensas levantándote. Te acercas a él y, sentándote a su lado, con la cara enfrente de él, sin dudarlo un sólo segundo, te lanzas a sus labios. Él abre los labios abalanzándose sobre los tuyos con violencia. El beso va rápido. Dura más que cualquiera de los demás. Zayn abre mucho más la boca. Tú no le frenas, al contrario, le imitas instándole a que no pare. Zayn introduce muy rápido su lengua en tu boca. Empiezas a disfrutar del beso aunque tu cabeza empiece como a irse del momento. Agarras su camiseta y le acercas más a ti. Continuáis fogosos. Tú cada vez sientes más lejos tu cuerpo del suelo. Es una sensación muy rara. Sabes que Zayn te está besando pero tu mente quiere forzarte a sentir que no eres dueña de tu cuerpo, que estás viajando no sabes a dónde. Notas como alguien tira de tu camiseta agitándote.

Niall: ¡Alejandra! ¡Alejandra!

Tus ojos se dan la vuelta por completo detrás de la opacidad que le dan tus párpados y, como si fueras una roca, caes desplomada al suelo chocando con algo en tu paso.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Capítulo 28. Comenzar con buen pie.

"Para cuando estés leyendo esto yo ya habré salido camino a New Forest. No quería irme sin decirte que te quiero. Pronto estaremos otra vez juntos. Si, sólo son tres días. Además estaremos en contacto aunque no sé si muy a menudo porque la cobertura allí... Bueno, me voy ya que Iris se está poniendo un poco histérica. 
                   Dulces sueños. 
                                         Alejandra."

Abres el cajón de la mesa de noche de Aron, introduces la carta en él y lo cierras. Aron ha entrado en un sueño tan profundo que ni aunque una bomba cayera a su lado se despertaría. Le das un beso delicado en la mejilla intentando que no se despierte. Te pones de pie y cargas a tu espalda la mochila que utilizabas en el internado. Ahora la has llenado de cosas para el aseo. Sales despacio de la habitación de Aron y cierras la puerta. Ves como Iris, que está esperándote en la puerta con las maletas, hace movimientos hacia ella con las manos. Corres dando pequeños saltitos y dejas la mochila en el suelo.

Alejandra: Dame un minuto -susurras-

Vuelves a tu habitación, corres la cortina y te arrodillas a los pies de la cama de Andrea. Retiras el pelo que está tapando su cara.

Alejandra: Cuídame a Aron, pasarlo bien, no peleéis demasiado y no nos echéis mucho de menos. Si necesitáis cualquier cosa o no sabéis dónde está algo, intentar llamarnos, estaré pendiente. -Echas una pequeña sonrisa- Mentira, no voy a estar pendiente del móvil, seguramente lo tenga apagado pero bueno, ya sabes, lo que se suele decir. -Haces una pequeña pausa- Bueno pequeña, me voy ya. Descansa.

Pasas de nuevo tu mano izquierda por su pelo para acariciarle y le das un beso en la frente. Te pones de pie y estiras tus vaqueros. No sabes por qué pero con Andrea sientes la necesidad de estar todo el rato pendiente de ella, como si fueras su madre. Ya en el internado la tenías que ordenar las cosas, quedar con ella para comer, establecer horarios para ducharos y hasta para estudiar, y no ha cambiado nada. Seguís teniendo la misma relación. Pero, aunque ese sentimiento materno filial esté ahí, nunca has dejado de considerarla una buena amiga en la que confiar. Sales al pasillo y ves a Iris hablando por teléfono.

Iris: ¡Vamos joder! -exclama quejándose entusiasmada-

Llegas hasta ella andando de puntillas para no hacer mucho ruido. Te pones la mochila a la espalda a la par que ella y coges con la mano derecha la maleta. Es pequeña ya que el viaje sólo durará 3 días pero habéis echado los "por si acaso's" con los que se suele llenar una maleta. Son las siete menos cinco. Cuando llegáis a la planta cero los chicos ya os están esperando. Salís y les saludáis a todos, incluyendo a Irene y Estefanía.

Louis: Bueno, vamos a repartir los coches, ¿no?

Alejandra: ¿Quién conduce?

Liam: Louis y Niall

Alejandra: ¡Yo con Niall! -dices inmediatamente levantando la mano-

Louis abre mucho la boca, dolorido y se lleva una mano al pecho como si una bala le hubiera atravesado. Se deja caer hacia atrás chocando contra Liam. Todos reís. Corres unos pocos pasos hasta llegar a él y te abrazas a su brazo.

Louis: ¡QUITA! ¡TRAIDORA! -grita empujándote-

Alejandra: ¡Yo te quiero! -lloriqueas riendo-

Irene sisea fuerte.

Iris: Que son las siete de la mañana, ¡no hagáis ruido! -intentando contener la risa-

Zayn: Esto es Londres querida, a las siete de la mañana la gente ya lleva más de dos horas trabajando

Todos reís de nuevo.

Niall: Bueno, entonces... Alejandra conmigo -te guiña un ojo-

Irene: ¿Dos chicas y dos?

Estefanía: Vale

Alargas el brazo hacia Irene abriendo y cerrando la mano indicando que se ponga contigo.

Louis: Vale, pues Iris y Estefanía en mi coche. Con... ¿Liam y Zayn?

Niall: Vale, entonces Harry y las dos petardas conmigo

Louis: Pues vamos, tú detrás mío que yo sé cómo llegar

Niall levanta una ceja.

Niall: Vamos anda... -cogiendo tu maleta-

Niall tira de ella hasta el coche y la mete en el maletero. Tú entras en el coche en el asiento del copiloto y Harry e Irene detrás. Pronto Niall entra en el asiento del piloto. Os ponéis los cinturones. No quieres mostrar lo que estás viviendo en tu interior pero, desde el accidente le tienes un pánico tremendo a los coches. No es la primera vez que montas en uno desde entonces pero lo pasas realmente mal. Sentir que tu vida vuelve a depender de alguien que no eres tú. Por eso te compraste la moto, con ella podías ir a donde quisieses cuando quisieses. Niall arranca el coche y empieza a andar detrás de él. Entonces empieza a sonar Thriller de Michael Jackson. Niall sube el volumen y todos la cantáis. Bajas la ventanilla y sacas el brazo por ella moviéndolo al ritmo de la música. Irene también la baja y saca la cabeza, sacudiéndola. La música sale por todas las ventanillas que están bajadas. Pronto os arrepentís de haberlo hecho ya que entra, dentro del coche, una ráfaga muy fría que os hace volver a subir las ventanillas. Subís las ventanillas y bajas un poco la música. Niall ríe sin quitar la vista de la carretera ni las manos del volante. Apoyas tu codo izquierdo en el reposa brazos. Se te hace muy raro tener que mirar a la derecha para ver al conductor pero así es. El viaje va pasando ameno. Los cuatro habláis animadamente pero cuando se cumple la hora y media empiezas a adormilar por la hora a la que te has tenido que despertar pero algo hace que te despiertes del todo. Unos murmuros enfurecidos se escuchan dentro del coche. Miras a Niall. Se está mordiendo el dedo índice de la mano derecha mientras conduce. Te mira y sonríe. Tú sonríes también. No provienen de él, obviamente. Te das la vuelta un poco en el asiento para mirar a Harry e Irene que van en los asientos de atrás. Están discutiendo. No quieres interrumpir en la conversación por lo que te das la vuelta.

"¿Irene y Harry discutiendo? ¿Desde cuándo? ¿Por qué?" Te acomodas en el asiento. Empiezas a escuchar algo de la conversación.

Harry: Yo lo mato

Levantas una ceja. Estiras la manga de tu sudadera para tapar casi por completo tu mano. Con la punta de los dedos te recoges el mechón de pelo que cae sobre tu frente detrás de la oreja derecha. Pones los dos pies sobre el asiento encogiendo las rodilla. Llevas tu mano a la boca y empiezas a morder tus uñas.

Irene: No tiene sentido que hagas eso

Harry: Tiene todo el sentido del mundo, no le necesitas

No entiendes nada. ¿Qué narices está pasando?

Irene: Tú déjame a mi, por favor

Harry: Dios, Irene no te entiendo

Apoyas la cabeza en el cristal. No entiendes nada de lo que dicen por lo que prefieres obviar la conversación y preguntarle luego a Irene. A lo lejos ves un montón de árboles que pronto pasáis dejando atrás.

Niall: Ya estamos llegando

Alejandra: ¿Es eso? -señalando a los árboles que estáis pasando-

Niall: Cerca de aquí -mirándote con una sonrisa-

Media hora después estáis descargando las maletas de los coches. Dentro del bosque no se puede acampar por lo que os tendréis que quedar a las afueras. No está concertado con ninguna compañía. Vais bajo vuestra total responsabilidad. Si os pasa algo no podréis quejaros a nadie. Va a haber animales y bichos por todos lados. No parece la mejor idea para pasar un fin de semana pero cuando llegáis a la zona donde vais a acampar y donde pasaréis éstos días esa imagen se borra de tu cabeza para ser suplantada por una muy distinta. A unos metros de vosotros hay un lago enorme con un pequeño embarcadero donde podréis nada y navegar si os apetece en la vieja barca que hay anclada a él. La zona está muy despejada. No parece que vaya a haber animales merodeando por ahí. Establecéis un perímetro donde estará el fuego y la comida. Las tiendas irán al rededor, entre los árboles.

Zayn: Louis ha traído una hamaca que se ata a dos árboles

Louis: Es enorme -abriendo una mochila-

Te acercas a donde está él.

Iris: ¿Cómo vamos a dormir?

De preparar las tiendas de acampada se han encargado los chicos ya que ellos entienden más de eso.

Liam: Irene y Harry son unos tontos y se han cogido una tienda para ellos solos

Harry: No, perdóneme. Los tontos son ustedes que os juntáis todos en una tienda

Zayn: Nosotros queremos ahorrar

Irene: Y nosotros tener intimidad

Te levantas bruscamente. Estabas agachada ayudando a Louis a sacar algo de la mochila. Abres mucho los ojos y levantas mucho las cejas.

Alejandra: ¡IRENE!

Irene te mira. Te guiña un ojo y te lanza un beso. Te ríes y vuelves a la mochila. Sacáis la hamaca de la que os habían hablado. Es realmente grande. En realidad es como una sábana ataca a unas cuerdas. Es lo primero que ponéis la atáis a dos árboles enfrentados. Cuando está colocada Niall corre hasta ella y se sube de un salto.

Niall: Alah, ya podéis empezar a montar las tiendas -tumbándose en ella-

Louis te mira. Estáis en los árboles ya que acabáis de poner las cuerdas. Te hace unos gestos con las manos y cuando se asegura que has entendido todo cuenta con los dedos susurrando a la par.

Louis: Uno... Dos... ¡TRES!

Entre los dos cogéis la sábana y la dais la vuelta haciendo que Niall caiga al suelo. Afortunadamente cae con las rodillas y las manos quedando a cuatro patas. Todos ríen. Te acercas a Louis y chocáis las manos

Niall: ¿Estáis locos? ¡Me podría haber matado! -poniéndose de pie-

Los dos os acercáis a él. Se sacuda las manos haciéndolas chocar.

Louis: Vamos a preparar las tiendas anda... -riendo todavía-

Vais con los demás y empezáis a sacar las tiendas de campaña.

Liam: No dejéis a Harry montando una tienda de campaña sólo

Irene: No, eso nunca, no la terminaría a tiempo para dormir

Reís.

Liam: Por cierto, Iris, tú, Ale y Estefanía dormís en una tienda, los dos petardos en otra y nosotros en la otra

Iris sonríe y asiente. Tú te quitas la sudadera y la dejas junto a la mochila de Louis. Te has quedado con una camiseta de manga corta morada y negra a rayas, unos pitillos vaqueros y unas Vans negras. Ahora hace un poco de frío pero en cuanto empecéis a trabajar vas a sudar demasiado. Os repartís los planos de las tiendas. Tú empiezas a montar la de los chicos con Liam y Zayn. Niall y Louis ayudan a Iris a montar la vuestra y Estefanía e Irene montan la de Irene y Harry. Entre las dos han decidido que lo mejor será que Harry las vaya dando los clavos y las cuerdas mejor que que empiece él a montar la tienda. Para la hora de comer ya tenéis todo preparado, el fuego encendido, las cosas guardadas, una cuerda atada a todos los árboles que os rodean para dejar las cosas que se vayan a mojar como los bañadores, las toallas... Los sacos y las almohadas ya están metidos y colocados en las tiendas de campaña. La comida preparada y separada para cada día y el altavoz reproduciendo música constantemente. Ahora suena Let Her Go de Passenger. Estáis tumbados tranquilos después de la comida. Tú estás apoyada en Zayn. Él te hace cosquillas con las yemas de los dedos en el brazo. Irene se levanta. Miras como pasa por delante de ti y te da una pequeña patada en el pie.

Irene: ¿Vienes?

Alejandra: ¿Dónde vas?

Irene: A explorar un poco esto

Asientes entusiasmada y te pones de pie.

Estefanía: Pero luego volvéis ¿no?

La voz de Estefanía hace que te des la vuelta y te pares a pensar por un segundo. No has cruzado una sola palabra con ella desde que lo "arreglasteis". Se te hace extraño. Tampoco lo has echado de menos y no crees que ella tampoco. Si llega el momento de hablar lo haréis sin ningún tipo de problema, como por ejemplo ahora.

Alejandra: Claro, si no volvemos es que nos ha comido algo

Estefanía sonríe. Te das media vuelta, dándote cuenta de lo mucho que había  andado ya. Corres un poco hasta cogerla. Empezáis a andar poniendo rumbo al lago que al llegar habías visto. Camináis por la orilla sin adentraros en el agua. Seguís con la ropa con la que habéis llegado pero no estaría mal que luego fuerais a dar una vuelta.

Alejandra: Oye

Irene: Dime -mirando al suelo-

Alejandra: ¿Está todo bien?

Irene: Claro, ¿por qué? -mirándote-

Alejandra: Os he oído antes en el coche, discutir a ti a Harry y no tenía muy buena pinta

Irene sonríe devolviendo la vista al suelo.

Irene: Ah, nada

Empieza a caminar cruzando sus piernas andando por una perfecta línea recta imaginaria. Alza los brazos para mantener el equilibrio.

Alejandra: ¿Seguro? No parecía que no fuese nada

Irene: Es mi jefe... -hace una pequeña pausa- Y Harry... -su sonrisa se borra-

Alejandra: ¿Qué les pasa? -metes tus manos en el bolsillo que tiene la sudadera en la parte delantera-

Irene: En esta temporada se está basando demasiado en las relaciones y en los líos amorosos y... Bueno, yo soy actriz, sé que aunque no me guste andar por ahí dándome besos con la gente lo tengo que hacer y hasta ahí Harry lo entiende...

Miras a tu amiga sin decir nada. Parece concentrada en no salirse de la raya.

Irene: Y lo de hacer escenas subidas de tono... A Harry le cuesta pero lo puede entender... Todo debería ir bien, en un perfecto orden, sin exceder los límites pero cuando hay un giro de las cosas y todo se descarrila... -Irene salta fuera de la línea y se pone de frente a ti- Entonces es cuando llegan los problemas

Alejandra: Creo que no acabo de entenderte...

Irene: William, el director, quiere que salga en algunas escenas semi-desnuda, como en la ducha, cambiándome... Cosas así

Levantas mucho las cejas, por poco no se te salen de la cara.

Irene: Y claro... Harry...

Alejandra: Le entiendo perfectamente Irene -suenas un poco ruda-

Irene: Si, pero es mi trabajo Ale, no le puedo decir al director que no voy a hacer eso, es un o lo tomas o lo dejas, sin más

No puedes decir nada, también tiene razón. Irene sabía lo que es ser actriz y lo que eso conlleva pero aún así te parece algo excesivo tener que salir desnuda.

Irene: Y claro, Harry dice que no le necesito, él puede darme cualquier capricho y puede mantenernos a los dos perfectamente pero...

Alejandra: Pero tú quieres seguir actuando

Irene: Tú sabes que es lo que he querido desde pequeña, siempre ha sido mi sueño y esa serie me ayuda a sentirme realizada, es verdad que hay cosas que no me gusta hacer pero no me importa tener que darle unos besos a alguien, sé que no hay nada y que al llegar a casa Harry me dará esos besos con el sentimiento que llevan pero Harry... Él no piensa lo mismo. No le gusta que pueda ser de alguien más que solamente de él

Alejandra: Es normal Irene...

Irene: Ya lo sé...

Alejandra: ¿Y qué vais a hacer?

Irene: Harry quiere hablar con él pero no sé qué pasará

Pones tu mano en un ángulo perfecto entre las dos en el que Irene pueda verlo, y cruzas tus dedos índice y corazón. Irene sonríe y te da un beso en la mejilla.

Irene: A ver si sale todo bien...

Retomáis el camino andando una al lado de la otra.

Irene: Pero bueno, éstos días voy a disfrutar de él y de vosotros

Alejandra: Así me gusta

Irene: Bueno, ¿y tú qué tal con Aron? Eh, pillina -dice pícara dando un golpe en uno de tus cachetes del culo-

Ríes llevando tus manos al sitio donde te ha dado el golpe. Resoplas todavía con una sonrisa en la cara.

Irene: Uh... Eso no me ha gustado mucho... -sonriendo-

Alejandra: Estoy un poco rayada...

Irene: ¿Por qué?

Alejandra: Pues porque... No es como Niall...

Irene: Está claro, Aron es como Aron, no como Niall, es imposible

Alejandra: Ya...

Irene: Nadie va a ser como Niall, lo sabes ¿no?

Alejandra: Pues yo espero que alguien me haga sentir como él

Irene: ¿No ha llegado ya ese alguien?

Alejandra: Si, supongo

Irene: ¡¿Supones?! Ale, ¿cuánto llevas con Aron? -exclama-

Alejandra: Saliendo formalmente casi tres meses

Irene: Y antes con la tontería esa que os traíais

Sonríes ante la forma en la que se ha expresado tu amiga.

Irene: ¿Y todavía "supones" y no sabes con certeza?

Alejandra: A ver, a mi me encanta estar con Aron, me hace sentir muy bien, me trata como a una princesa Irene, me conoce a la perfección, sabe qué decir en cada momento y cómo llevarme cuando el resto del mundo me mandaría a la mierda y... -haces una pequeña pausa- Y que es lo más especial que me ha pasado en mucho tiempo

Irene te mira embobada.

Irene: Das mucho asco, ¿sabes?

Ríes y la empujas. Se mueve un poco dando saltos sobre una pierna intentando recuperar el equilibrio.

Irene: Menuda cursi

Las dos reís muchísimo.

Alejandra: Eres idiota

No dejáis de reír durante un buen tiempo. Pero cuando la normalidad vuelve a vosotras con algún resto de lágrimas en el rabillo del ojo, la conversación continúa.

Irene: Lo que te iba a decir antes de ser interrumpida por alguien

La cortas para reír de nuevo. Irene se limpia esas pequeñas lágrimas con el canto del dedo índice, calmando su risa.

Irene: Que a veces no sirve con saber que un chico puede darte todo y puede hacerte feliz si luego no es así. Me explico, Aron puede tratarte como una princesa, regalarte mil rosas, bombones y todas esas cosas que te gustan a ti, -sonríes de nuevo mucho- que si tú piensas que la única -recalcando "única"- persona de la que te has enamorado es Niall... Amiga mía... Tienes poco que hacer ahí...

Alejandra: Pero yo quiero querer a Aron

Irene: Tú tienes que querer querer a quien tu corazón quiera querer

Levantas una ceja.

Irene: Que te puede convenir querer a Aron, Alejandra pero si tú estás enamorada de Niall no hay vuelta atrás

Alejandra: Yo no estoy enamorada de Niall

Irene: O eso te quieres hacer creer

Alejandra: Ya no

Irene: Nunca es demasiado tarde para darse cuenta

Alejandra: ¡No me comas la cabeza! -exclamas levantando los brazos y frunciendo el ceño-

Irene: Hazme caso, tú estos días no pienses en nada, sólo déjate llevar

Alejandra: No voy a hacer eso, sé lo que me espera a la vuelta y esa es mi realidad, no estos días

Irene: Tú realidad será lo que tú quieras hacer real

Alejandra: Estás tonta

Irene: ¡¿Por qué?!

Alejandra: Porque te digo que estoy rayada y me rayas más

Irene se encoje de hombros y levanta los brazos.

Irene: Es lo que hay, para eso están las amigas

Irene te guiña un ojo y te da un golpe en el omóplato izquierdo. Sonríes cerrando los ojos. Cuando los vuelves a abrir ves una gran explanada llena de flores.

Alejandra: ¡Mira! -señalándola-

Irene: ¿Les damos una sorpresa? -moviendo repetidamente las dos cejas hacia arriba-

Sonríe pícara y, a la vez, las dos empezáis a correr.

martes, 12 de noviembre de 2013

Capítulo 27. Preparados, listos... ¡YA!

Tocas con el dedo pulgar de tu pie derecho el suelo. Está muy frío. Mueves tu cuerpo para intentar recuperar un poco el calor pero no lo consigues. Te pones las zapatillas.

Alejandra: Joder con Londres, qué frío hace siempre

Caminas de puntillas hasta cruzar la cortina. Abres el armario y coges una bata, te la pones por encima y sales de la habitación para ir al baño. Son las cinco de la mañana y hasta las siete no os tendríais que despertar pero desde que llegaste hace cuatro horas no has podido dormir nada y no hay cosa que más odies que estar dando vueltas en la cama con algo torturando tu cabeza. Abres el grifo y coges agua entre tus manos. La llevas hasta tu cara para refrescarla. Después de perder tu vista en el espejo observando como las gotas se precipitan desde tu cara hasta el lavabo, te das la vuelta y sales del baño, secando tu barbilla con la manga de tu bata. Recorres el pasillo casi hasta el final de éste. Te paras delante de la puerta de Aron. Te asomas un poco y no descubres ninguna sorpresa. Aron está sentado en la cama, con la espalda pegada a la pared y sus manos sujetando su cabeza. Aron levanta un poco la cabeza y te ve en la puerta, mirándole. Sonríe un poco, como puede. Tú le correspondes la sonrisa y te decides a entrar. Abres un poco sus mantas y te metes con él en la cama. Aron pasa su brazo izquierda por encima de tus hombros y te acerca a él, abrazándote. Tu te agachas un poco y apoyas tu cabeza sobre su hombro. Empieza a acariciar tu brazo. Cierras los ojos.

Aron: Es pronto todavía -susurra-

Alejandra: Para mi es igual de tarde que cuando llegamos -dices en el mismo tono-

Aron: ¿No has dormido nada?

Parece que ha cogido la indirecta a la primera. Niegas un poco con la cabeza, chocando con su pecho. Te incorporas y te sientas quedando de frente a él con las piernas cruzadas como si fueras un indio.

Alejandra: Perdóname por pegarte -dices con la cabeza agachada dejando que tu pelo cubra tu cara-

Aron: No ha sido ese golpe el que más me ha dolido -tajante-

Aspiras por la nariz ya que la tienes algo taponada debido al cambio del tiempo. Pasas tu mano izquierda por tu pelo arrastrándolo hasta la oreja.

Aron: Dime una cosa

Levantas un poco la ceja izquierda y con ella la cabeza para mirarle fugitivamente a los ojos y aparentar estabilidad, aunque rápidamente apartas la vista.

Aron: ¿Me quieres como un día le quisiste a él?

Ahora si levantas la cabeza del todo. Te ha sorprendido bastante la pregunta. Mantienes su mirada que transparenta sus sentimientos, dejando ver el pánico a escuchar la respuesta equivocada. La vidriosidad de sus ojos no puede significar esconderle. Tu silencio empieza a incomodar por lo que no tienes más remedio que contestar. Es duro hacerlo pero no puedes dar otra respuesta.

Alejandra: No

Ahora es Aron el que agacha la cabeza. Es obvio que no le ha sentado bien pero también era obvia la respuesta que le ibas a dar, al menos para ti lo era.

Alejandra: Aron...

Aron: Si no me quieres al 100 % no deberíamos...

Alejandra: ¡NO! -un impulso te lleva a lanzar tu mano hasta su pierna- No digas eso Aron por favor

Aron levanta la cabeza y sostiene tu mirada.

Alejandra: Yo te quiero muchísimo, no todo es el nombre que le quieras dar a un sentimiento

Aron: No es cómo quieras llamar al sentimiento Ale, es lo que sient...

No le dejas terminar la frase lanzándote a sus labios. Aron continúa el beso tocando tu cara delicadamente. Cuando el beso termina él sonríe y tú le imitas sin dejar de mirar sus labios, todavía próximos a los tuyos.

Aron: Bonita forma de callarme

De nuevo te acercas a sus labios y le das un beso tranquilizador y corto. Consigues cambiar de tema ya que ese incomodaba bastante. Unas horas después estás en la tienda con Iris contándole todo lo que ha pasado con Aron, necesitas una segunda opinión. O primera ya que la de Carolina no ha sido especialmente aclaradora.

Iris: Pero, ¿no te atreves a decirle "te amo" o es que no lo sientes?

Alejandra: Iris a mi la persona que más especial me ha hecho sentir ha sido Niall

Iris: ¿Y Aron?

Alejandra: No como él

Iris: ¿Crees que algún día lo conseguirá?

Alejandra: No lo sé, Niall lo hizo desde el primer día

Iris: Niall era especial

Alejandra: Me lo vas a decir a mi...

Iris: Pero es Aron con el que estás y Niall no es ahora quién fue. Si con Aron no vas a conseguir ser feliz...

Alejandra: Pero es que yo soy feliz, soy feliz cuando estoy con él pero algo pasa que, cuando no estoy con él... Cuando yo estaba con Niall, a cada momento que no estábamos juntos sentía la necesidad de volver a verle, quería pasar cada segundo con él y con Aron... Yo si no estoy con Aron no pienso en volver a estar con él en cuanto pueda... No sé

Iris: ¿Piensas en Niall?

Alejandra: No. No pienso en nada sim...

Iris estalla en una carcajada cortando de seco lo que ibas a decir a continuación. Tu asombro de hace levanta una ceja y ambos brazos en alto intentando encontrar una explicación lógica a la respuesta de tu amiga.

Iris: Tú nunca piensas en nada

Levantas la otra ceja, te muerdes el labio inferior y niegas con la cabeza.

Alejandra: Madre mia... Que pena... -riendo-

Un cliente entra por la tienda. Rápidamente le atiendes, poniendo seriedad al asunto.

***

Terminas de cobrar y te despides del cliente con una sonrisa. Empujas el pequeño cajón metálico de la caja registradora haciendo que se cierre. Levantas el puño en alto y pegas un grito. 

Alejandra: ¡POR FIN!

Ya no queda nadie en la tienda y tu horario del viernes ha terminado. Entras rápidamente en la despensa para coger tus zapatillas. Te intercambias los zapatos de trabajo, coges el bolso y dejas los zapatos de cualquier manera en tu casillero. Iris se ha ido hace más de una hora ya que no había mucha gente y todavía la quedaba preparar la maleta. Habéis pedido el sábado como día libre para aprovechar todo el fin de semana de la acampada. Lleváis 15 días esperando esto. Echas mucho de menos a los chicos. No has podido hablar mucho con ellos pero te esperan unos días maravillosos a su lado y los estás deseando. Coges el móvil cuando terminas de cerrar la tienda. Te pones los cascos. It Will Rain, de Bruno Mars. Empiezas andar, abres el WhatsAppp y escribes. 

"¿Dónde estás?" 

La respuesta tarda un poco en llegar pero cuando lo hace te arranca una gran sonrisa. 

"Justo detrás de ti"

Te quitas el casco derecho y alguien te sorprende por detrás hundiendo sus dedos debajo de tus costillas. Te das la vuelta inmediatamente. Sólo le ves durante unos segundos pero, tras iluminarte la cara, no dudas en abrazarle. 

Alejandra: ¡Cuánto te he echado de menos! 

Louis te eleva por los aires abrazándote. Ríes agarrada a su cuello. Cuando te deja en el suelo y te separas de él, le llenas la cara a besos. 

Louis: ¡Para, para! ¡No me agobies ya desde el principio! -apartando tu cara interponiendo su mano derecha entre tus labios y su mejilla- 

Ríes e intentas esquivar su mano para seguir besándolo. 

Louis: ¡Alejandra! -se queja lloriqueando como un niño pequeño- 

Ríes. 

Alejandra: ¿Qué haces aquí? -recolocando tu ropa-

Louis: He venido a buscarte, vamos la tarde a pasar juntos

Alejandra: ¡WOHOOO! -elevando el puño en el aire-

Louis ríe. Empezáis a andar. Louis comienza a contarte cómo ha sido el reencuentro con Eleanor, con toda su familia, las fiestas que se ha pegado, las risas que se ha echado... Tú le cuentas lo mucho que has trabajado, las broncas que has tenido con Andrea por lo vaga que es... No puede faltar, por su puesto el gran notición de las notas. Hace una semana llegó por correo en forma de cuatro cartas distintas, las notas de selectividad. Tu nota media, con la cual podrás optar a diferentes universidades de Madrid fue de un 12.6 sobre catorce. La de Iris fue de un 13.7. La de Aron de un 12.4 y la de Andrea de un 6.5. La nota que se requería para Biología, que es la carrera que tú querías hacer era de un 8.5 por lo que tu alegría fue máxima cuando te notificaron que podrías tener acceso a muchas de las universidades que habías mirado para seguir estudiando. Iris y Aron querían estudiar odontología y para ello necesitaban un 12.04 pero Andrea... Ella quería estudiar psiquiatría, carrera para la cual necesitaba un 8 si quería optar para ello pero... Se quedó a un punto y medio por culpa de las matemáticas. Tendrá que volverlo a intentar en la repesca de septiembre pero ya se le habrán cerrado muchas puertas.

Alejandra: ¿A qué hora nos vamos?

Louis: Supongo que a las siete pasaremos a por vosotras

Alejandra: ¿A las siete? -dices quedándote estática en medio de la calle- ¿Estáis locos?

Louis: Hay que aprovechar el día y, cuanto antes lleguemos antes empezamos a montar la tienda

Alejandra: Pero si en eso no se tarda nada

Louis: Díselo a Harry

Resoplas y sigues andando. Miras la hora. Son las cinco y media de la tarde. En media hora entran Andrea a trabajar. Aron ya lleva desde las 12 de la mañana. Su turno termina a las nueve y el de Andrea a las nueve y media por lo que la espera. Llegarán a casa a las once. El hotel está muy retirado de vuestra zona. Para entonces esperas tener todo preparado.

Louis: Ven, vamos aquí

Louis coge tu mano y tira de ella para llevarte a una tienda de música. Hay un montón de CDs y un montón de discos antiguos. Louis se queda ensimismado mirando a todos lados pero tú te fijas en uno en especial. Un CD que sobresale entre todos los que están apilados pasando desapercibidos. Te acercas sin decirle nada a Louis. Tiras del CD. Es Up All Night. El primer disco que sacaron los chicos. Suspiras feliz al recordar cómo lo odiabas. Tus amigas te ponían todo el rato sus canciones. More Than This era una de las canciones que más odiabas por ser tan lenta y ahora, cada vez que la escuchas rompes a llorar como una tonta. Después de Take Me Home sacaron Midnight Memories y después 2 álbumes más. Siguen conservando a la gran mayoría de la gente que les quería entonces y la verdad no te extraña. Se convirtieron en la boyband más grande del momento y eso no se olvida fácilmente. Alguien te abraza por detrás. Tú no te mueves. Apoya su barbilla en tu hombro. Sonríes.

Alejandra: ¿Qué sientes al ver esto, Louis?

Él suspira y susurra en tu oído. "Orgullo es poco." Entonces te sobresaltas huyendo de sus brazos. No era Louis. Sin embargo, en décimas de segundo te das cuenta de quién había hablado y lo confirmas al darte la vuelta. Respiras aliviada. Parece que tu corazón vuelve a latir.

Alejandra: ¡Idiota! ¡No vuelvas a hacer eso! -golpeas su hombro-

Zayn ríe y te abraza.

Zayn: ¿Qué haces con esa reliquia en las manos?

Alejandra: No sé, alguien me dijo que podía estar bien, voy a escucharlo a ver si no desafinan mucho

Zayn ríe de nuevo y te da un pequeño golpecito en la barbilla.

Louis: Vamos, tenemos que llegar a donde están los otros para planificar todo

Zayn: Pero cojamos algo de aquí primero ¿no?

No tardáis mucho en salir de la tienda. Os montáis en el coche de Zayn y en menos de 10 minutos llegáis a la casa en el que Irene se aloja. Llamáis al timbre. Pasan unos segundos hasta que os abren. Niall os recibe con una gran sonrisa. Le das un beso en la mejilla y entras. Harry y Zayn pasan detrás de ti. Desde que Holly se fue, tu relación con Niall se ha vuelto mucho más fluida. Habláis muy a menudo y Andrea, Iris, tú y él soléis quedar mucho. Irene normalmente trabaja por la mañana y por la tarde por lo que nova con vosotros y Aron siempre pone alguna excusa. Miras por las escaleras que suben a la segunda planta esperando a que alguien diga algo pero sólo obtienes un silencio que se prolonga y decides romper.

Alejandra: ¡IRENE! -Gritas alargando la "e"-

De un salto Irene se sube a la barandilla y se desliza por ella dejándose caer a tu lado, tomando el suficiente impulso al caer al suelo como para hacer un efecto rebote y saltar encima tuya abrazándote.

Irene: ¡Que nos vamos de acampada! -grita eufórica-


lunes, 4 de noviembre de 2013

Capítulo 26. Un momento de su mano.

Alejandra: ¿Qué quieres? -sentándote en el sofá-

Habéis ido a una de las salas particulares de los chicos. Estefanía se sienta a tu lado. Te giras para ponerte frente a ella.

Estefanía: Quiero pedirte perdón

Levantas una ceja. Eso no te lo esperabas.

Alejandra: ¿Quieres qué?

Estefanía esboza una pequeña sonrisa.

Estefanía: Que quiero pedirte perdón -repite-

Te cruzas de brazos y te dejas caer hacia atrás apoyándote en el respaldo del sofá.

Estefanía: No he sido la mejor amiga

Levantas una ceja. Muerdes ligeramente tu labio superior para reprimir una risita irónica.

Estefanía: No me he portado nada bien conmigo

Sueltas tu labio pero no bajas tu ceja.

Estefanía: Te hice sentir mal, y luego me aproveché de ti. Os dejé, huyendo como una cobarde...

Miras a Estefanía sin dar crédito. No puedes creer que la engreída y borracha chica que dejaste en aquel sucio barrio de Madrid haya sufrido este cambio. Parece que lo su imagen no ha sido lo único que ha cambiado en este tiempo.

Estefanía: Pero no te imaginas como me arrepiento de no haber estado al lado de Carol para decirla un adiós en condiciones, no sabes cómo me maldigo cada día por haberla echado de mi lado, por haberla dicho que no quería saber nada más de ella, porque no era así. Claro que quería teneros cerca, claro que quería recuperaros, eráis lo único que había tenido durante toda mi vida, ¿de verdad creísteis que no quería volveros a ver? Pues claro que no, pero todo pasó muy rápido. Estaba enamorada hasta las trancas de Niall. Cuando volví, mi madre ya no me necesitaba, me sentía inútil y encontré a Andrés, me dio una salida, un mundo en el que todo iba sobre ruedas, no tenía que pensar demasiado, no tenía que preocuparme por nada que no fuera pagarle para que me siguiera pasando esa mierda, no tenía que hacer nada más que abrirme de piernas e imaginarme que era feliz. No sabes por lo que he pasado Alejandra, y no te pido que me entiendas ni que no me juzgues sólo te digo que las personas cambiamos según lo que nos esté pasando en cada momento, ¿o realmente tú eres igual que cuando salíste del hospital? Está claro que no. Ahora yo tengo un hijo y una responsabilidad. Ahora no puedo llevar una vida loca como lo hacía antes. Ahora tengo que estar cada día a las diez para acostarle, tenerle un plato en la mesa para que coma y darle una infancia lo mejor posible dentro de mis posibilidades y no quiero ser millonaria ni que nadie críe a mi hijo por mi, le quiero y yo le sacaré a delante, que para eso le he tenido. Simplemente le pedí ayuda a un amigo y él decidió darmela

Estefanía hace una pequeña pausa para tragar. Debe de tener el mismo nudo en la garganta que tienes tú. La has prejuzgado, la has criticado y no la has dado ni un boto de confianza. No escuchaste su versión. No quisiste entender por lo que había pasado. Tragas saliva varias veces consecutivas para intentar pasar el nudo que tus cuerdas vocales han hecho. No quieren dejarte articular palabra. No puedes, hasta tus labios se han sellado. En realidad te hacen un favor, no sabrías que decir, no puedes decir que lo sientes porque no es así, en un momento de tu vida deseaste que esa fuera la vida que llevara y no pensaste que pudiera hacerse realidad. No puedes pedirla perdón ya que para ti tampoco lo merece. No le has hecho nada de lo que puedas arrepentirte, si alguien ha actuado mal ha sido ella, no tú. Tampoco puedes echarla nada en cara, no es el momento y no se lo merece. No puedes huir ahora, si has decidido hacerle frente ahora tienes que mirar hacia delante pero... ¿Cómo? ¿Qué debes hacer? ¿Qué quieres hacer? Dos preguntas similares con respuestas completamente opuestas.

Estefanía: Ahora que sabes lo que pasó, ahora que por fin sabes cómo ocurrió todo... Por favor, perdóname.

Miras a Estefanía mordiéndote el labio superior. Tu mirada viaja de uno de sus ojos al otro, rápida. "Rápido Alejandra, piensa, tienes que solucionar esto y sabes cual sería la forma más sencilla. Puto corazón, ojalá no tuvieras tanta influencia sobre mi. Por una parte quiero perdonarla, aunque la relación siga siendo casi nula pero por otra parte no me saco a Carolina de la cabeza y todo lo que la hizo. Joder. Con lo bien que estaba yo sin saber nada de esto."

Alejandra: Estefanía yo...

Estefanía alza ambas cejas ansiando la respuesta.

Alejandra: No tengo que perdonarte, debería empezar por olvidar pero no es sencillo ¿sabes? Sé que lo has pasado, bueno no, no lo sé, pero me lo imagino, lo mio tampoco ha sido un paseo en góndola pero a lo mejor si deberíamos darnos una nueva oportunidad, a lo mejor si deberíamos volver a confiar la una en la otra, nos necesitamos, como hemos hecho siempre aunque no nos hayamos querido dar cuenta.

Estefanía sonríe y se echa encima tuya rodeando tu cuerpo con sus brazos. Tu sonríes y la correspondes. Un balbuceo hace que os separéis y miréis hacia la puerta, por ella, entra Harry corriendo detrás de Sergio que, como puede, anda tropezándose hasta agarrarse a la pierna de su madre. Estefanía se separa de ti y le coge para ponérselo encima de sus piernas. Le peina un poco, tiene el pelo revuelto y está mojado. Miras a Harry. Él también está algo sudado. Deben de haber estado jugando y energía no le falta al niño.

Estefanía: ¿Qué has hecho con mi hijo? ¡Tú, asqueroso!

Harry llega gateando hasta vosotras y se estira en el suelo dejando apoyada su mejilla derecha en el frío suelo. Ríes. Estás feliz. Has hecho lo correcto. Tenías que empezar ya a hacer las cosas bien.

***

Aron: Siempre has odiado la lluvia

Alejandra: Y lo sigo haciendo

Aron: ¿Y me puedes explicar qué hacemos aquí?

Aron mira al cielo con los ojos achinados. Las gotas ininterrumpidas caen sobre vuestras caras. Tu pelo chorrea el agua que según se precipita sobre vosotros se escurre por él. 

Alejandra: ¿No querías un beso bajo la lluvia?

Aron ríe, abraza tu cintura y te eleva por los aires. Levantas una pierna, flexionándola, mientra le das un beso corto en los labios. Aron te deja en el suelo y el beso comienza a animarse. Aprieta sus manos contra tu espalda y tú te sujetas de su cuello. Cuando el beso termina Aron junta su frente a la tuya. 

Aron: Te amo 

Sonríes pero algo dentro de ti se para como si un disco hubiera sido rayado. Algo hace que esa sonrisa pronto se borre. 

Alejandra: Anda, vámonos de aquí que nos vamos a constipar

Aron no deja de sonreír, asiente sin despegar su cara de la tuya y te besa una vez más. Andáis debajo de las terrazas para cubriros de la lluvia aunque con lo que os ha calado ya, daría exactamente igual que continuarais caminando bajo ella. Tus pies chapotean con el agua de tus botas. Tu mano sube y baja por el torso de tu novio, vuestros brazos se han cruzado por detrás de vuestras espaldas para caminar abrazados. Llegáis al portal que es lo que hace que os separéis. Entráis en silencio ya que es tarde. Esperáis a que llegue el ascensor y entráis en él. Te apoyas en el espejo haciendo que tu pelo moje el cristal. Cierras los ojos. Estás agotada. Aron sonríe al verte, se acerca a ti y te da un delicado beso en los labios.

Aron: Te amo

Algo dentro de ti se activa de nuevo haciendo que abras los ojos e interpongas tus manos entre vosotros empujando su pecho y separándole de ti. Aron te mira extrañado.

Alejandra: No digas eso -seria-

La puerta del ascensor se abre, pasas por su lado dejándolo detrás sin tiempo a decir nada. Abres la puerta y dejándola así, pasas al salón. Dejas el bolso en el sofá y te quitas la chaqueta. La tiras a la cocina. Te quitas la camiseta, corres por el pasillo para ir a la habitación, pasas por la puerta justo cuando Aron la está cerrando mirando al suelo. Abres el armario y coges el pijama más caliente que tienes. Vuelves corriendo otra vez al salón. Dejas la ropa en el sofá. Te quitas los zapatos sin dejar de moverte y te pones la camiseta que te tapa hasta el culo. Aron se sienta en el suelo. Te pones los pantalones mientras le miras. Agacha la cabeza y pone sus manos en su cuello. Sales del salón corriendo para entrar en calor, vas al baño y coges una toalla, una última carrera hasta tu habitación, coges unos calcetines, te los pones de cualquier modo y vuelves al salón ya que Aron no está en su habitación. Cuando entras ves a Aron en la misma posición pero ahora sus manos están delante de sus piernas.

Alejandra: ¿Qué haces? Te vas a resfriar -pasando la toalla por tu pelo-

Susurras ya que Iris y Andrea están acostadas y en unas horas Iris y tú tendréis que iros a trabajar por lo que no sería plato de buen gusto ser despertada. Aron no reacciona ante tu llamada de atención. Sales del salón, vas a la habitación de Aron y coges su pijama. Coges una toalla del baño y vuelves al salón. Aron sigue igual. Vas hasta él y estiras tu mano.

Alejandra: Vamos anda -con una gran sonrisa-

Aron levanta la cabeza. Se ayuda de tu mano para ponerse de pie pero no dice nada.

Alejandra: ¿Estás bien?

Aron: Si, de puta madre

Levantas una ceja. Ha sonado muy borde. Aron te quita de forma muy brusca la toalla de las manos y empieza a revolver su pelo con la toalla.

Alejandra: Aron, yo...

Aron: ¿A qué ha venido lo del ascensor? -enfadado-

Siseas.

Alejandra: Aron, baja la voz, las chicas están dormidas

Aron chista su lengua aunque con la boca cerrada, esbozando una pequeña sonrisa forzada. Se quita la camiseta y se pone la del pijama.

Aron: ¿No me vas a decir nada? -quitándose los pantalones-

Alejandra: Amar es una palabra muy grande Aron

Aron: ¿Y crees que no la lleno?

Alejandra: No es eso

Aron: Entonces

Tira la toalla al sofá. Ha terminado con ella. Se acerca a ti.

Alejandra: La que no la llena soy yo Aron, no puedo corresponderla

Aron cruza sus brazos. Chista su lengua una vez más y se acerca un poco más a ti.

Aron: Eres una hipócrita 

Alejandra: ¡¿Qué dices Aron?! ¿Tú te enamoras de la noche a la mañana?

Aron: No, pero yo si lo estoy de ti, yo no hago paripés

Alejandra: Yo tampoco

Aron: "¿No querías un beso bajo la lluvia?" -afina su voz y eleva su mirada hasta el techo-

Sin pensar en nada, golpeas su pectoral haciendo que se mueva un poco en el sitio. Aron gira la cara y te mira muy serio.

Alejandra: Perdón. Perdóname.

Aron: Te estás luciendo hoy Alejandra

Pones tu mano izquierda en tu cadera y la mano derecha apartando el pelo de tu cara. Aron pasa por tu lado pero le detienes frenándole con la mano.

Alejandra: Aron...

Aron no te dice nada y sigue andando hasta salir del salón.

Alejandra: Mierda. -pausa- Mierda, mierda, mierda.

Abres y cierras tu puño con fuerza. Te das la vuelta y sales del salón apagando la luz. Andas con paso firme hasta tu cama y te tiras a ella. Te arropas con la manta y te haces una bola en el colchón encogiendo tus piernas hasta tu estómago. Cierras los ojos con fuerza. Cuando los abres una lágrima empieza a rodar hasta la almohada. Entonces Carolina aparece tumbada a tu lado para secarla. Carolina sisea tranquilizadoramente.

Alejandra: Llevabas mucho tiempo sin venir

Carolina sonríe.

Carolina: No me necesitabas

Alejandra: Siempre lo hago

Sonríe de nuevo y retira tu pelo haciendo que caiga detrás de tus hombros.

Alejandra: ¿Lo estoy haciendo muy mal?

Carolina: Si crees que lo estás haciendo bien, entonces lo estás haciendo bien

Alejandra: Yo le quiero Carol

Carolina: ¿A cuál de los dos?

Cierras los ojos apesadumbrada y, para cuando los vuelves a abrir, ya no está. Suspiras y vuelves a coger aire. Te tumbas boca arriba aplastando tu pelo. Pones tu antebrazo en tu frente y mueves tus labios, sin emitir sonido, para pronunciar un "ayúdame" que se pierde en la noche.