jueves, 31 de julio de 2014

Capítulo 109. Eres mi mayor locura.

Saca su pierna de debajo del cuerpo de su amiga aunque con dificultad. Mira el rostro de Alejandra, luciendo una sonrisa con los labios cerrados.

A noche llegaron muy tarde del concierto privado que dieron los chicos y después de la resaca que llevaban del día anterior fue una buena paliza. Encima, cuando llegaron a la habitación que ahora comparten con Belén empezaron las tres a ver películas y fotos, comiendo y sin parar de reír por lo que el cansancio se ha multiplicado, pero hoy Irene le ha prometido a su chico un día perfecto por la ciudad del amor y lo va a cumplir.

Coge del armario unos pantalones cortos blancos, una camiseta de tirantes negra que termina en flecos. Se pone unas sandalias negras y un colgante de plata largo que le regaló Harry hace unos meses y unas pulseras de plata también, sin olvidar el anillo negro de Harry que desde la despedida en la azotea no se ha quitado. Se pinta muy suave, resaltando su tono verde de los ojos un una raya negra por encima del párpado y los labios rojos para no variar. Se cepilla el pelo un par de veces para que quede completamente liso y coloca su gorro favorito en su cabeza.

Una vez lista sólo la queda coger un bolso. De entre todos se decide por uno pequeño, negro de ante con unos pocos flecos por la tapa. Se guiña un ojo ante el espejo al mirarse por última vez. Un beso en su mano para dárselo a Alejandra y un último vistazo a la habitación. No se ha dejado nada.

Cuando llega a la planta baja Harry la  está esperando.

Se ha puesto sus vaqueros y zapatos preferidos, con una camisa azul marina de manga corta abierta con una camiseta básica blanca. El pelo colocado hacia atrás le da un estilo muy parecido al que llevaba en el 2013. Cuando la ve llegar pone su mano en el final de la espalda de ella, aproximándola para darle un beso.

Harry: Madame -ofreciéndole su brazo-

Irene ríe, hace una reverencia y se coge del brazo de su novio. Harry saca su móvil. Se ha propuesto hacer un álbum con fotos del día de hoy y lo va a hacer por Twitter. Si todo sale bien va a ser el día más feliz de su vida y quiere que eso quede para siempre y, ¿por qué no compartirlo con sus fans que siempre le han apoyado en todo? Si, todo parece perfecto. El único problema es Irene, no se puede enterar, todo tiene que ser una enorme sorpresa; cualquier hilo que se suelte de su elaborado plan podrá destrozar todo y lleva mucho tiempo planeando el día de hoy.

Harry: Mira que foto he encontrado -sacando el móvil-

Irene se inclina un poco encima de él para ver la pantalla pero, cuando le muestra el móvil, no es una foto lo que ve en él, sino a ella misma reflejada.

Irene: ¡Eso no es un foto!

Harry: Ups!

Harry ríe mucho cuando deja de grabar. Ya tiene una nueva cosa que subir, la trampa ha salido tal y como esperaba. La da un beso en la mejilla para intentar disminuir su enfado.

Irene: ¡Borra eso!

Harry: ¡No!

Irene: Harold Edward Styles Cox, borra ese maldito vídeo o te. O te.

Harry: Vaaaaaaaaa... -se echa un poco encima se ella- ¡No!

Rie y sale corriendo cuesta arriba. Irene tarda unos segundos en procesar lo que ha pasado y, para cuando quiere darse cuenta, Harry ya se encuentra a unos cuantos metros de distancia. Corre detrás de él y a pesar de costarla cuando le da alcance, salta encima de él y se agarra a su pecho, colgando de su espalda como si fuera un saco de patatas. Con un rápido giro de caderas Harry consigue dar la vuelta a Irene para tenerla de frente a él. Las piernas de ella se ajustan a los costados de él en alerta para no caer.

Harry: ¿Dónde ibas pequeña saltamontes?

Irene pone los ojos en blanco y resopla. Tras una carcajada de Harry la deja en el suelo y  se aleja contoneándose.

Harry: Eh, vamos. -poniendo una mano sobre el hombro de ella-

Viendo que no se para, se planta delante de ella, alzándole la barbilla con su mano y dándole un inocente beso en los labios. La sonrisa de ella le hace desear más de esos. Después de unos cuantos más, Harry la abraza por la espalda haciéndola mirar a una pastelería que está justo enfrente de ellos.

Irene: ¿Chocolate? ¿Quieres hacerme engordar hasta que no quepa en los pantalones?

Harry: Mientras quepas entre mis brazos...

Harry le da un beso en la mejilla y tira de la mano de ella forzándola a entrar en la tienda. Una hora, unos cuernos de chocolate y unos cafés después, los dos salen de la tienda degustando los labios del otro.

Irene: Está bien, tú dirás, ¿a dónde vamos?

Harry: Pues podemos visitar La Catedral de Notre Dame, el Arco del Triunfo, el Panteón, la Basílica del Sagrado Corazón, Sainte Chapelle, el Palacio de Versalles, los Puentes de París, las Catacumbas, la Basílica de Saint-Denis, el Palacio Real de París, Conciergerie... -dice de carrerilla-

Irene: ¡Eh! Respira que quiero conservarte durante un tiempo.

Pasa su mano por el pelo de él moviéndole un poco.

Irene: Todo eso está muy bien pero... ¿Dónde te has dejado la Torre Eiffel?

Harry: ¿Eso es en París?

Los ojos de Irene se abren como platos, retrocede unos pasos. Harry ríe con gran alborozo al ver la reacción de su chica.

Harry: Que tonta eres, ¿cómo no voy a saber dónde está la Torre esa?

Irene: La Torre Eiffel, Harry.

Harry: Pues esa.

Irene: Conoces el Conciergerie y no la Torre Eiffel?

Harry: ¡Que si la conozco!

Irene: Ya, claro

Harry: Irene, de verdad.

Irene: Harry.

Resopla y pone los ojos en blanco. No quiso decir la Torre Eiffel porque va a ser el final de su recorrido y ahora su novia se piensa que es más tonto de por lo que ya le tomaba. ¡Perfecto!

Harry: Bueno, ¿pues vamos a los puentes primero?

Irene: ¿Qué tienen de especial los puentes?

Harry: Que cruzan ríos.

Irene: Harry... -enarcando una ceja-

La risa de Harry es incontrolable, sale como un torrente haciéndole incluso llorar pero Irene se mantiene impasible con sólo una pequeña sonrisa en sus labios.

Harry: Vale, vale. Ya paro pero reconoce que ha sido bueno.

Irene: ¡Ha sido malísimo!

Harry: Mis chistes nunca son malos

Ahora la mira con desdén, queriendo causar en ella una muestra de arrepentimiento cariñoso antes de empezar el día pero no consigue nada.

Irene: Si lo son.

Harry: Nada, absolutamente nada, viniendo de mi puede ser malo.

Irene enarca una ceja y se cruza de brazos.

Irene: Lo dejamos en un poco peor que bien sin llegar a ser bien malo, ¿te parece?

Harry: No tengo ni idea de lo que has dicho así que si, qué remedio.

Irene ríe y le recompensa con un nuevo beso tierno.

Durante todo el día viajan por toda la ciudad deteniéndose en Notre Dame, en el Palacio Real de París, en el Palacio de Versalles y la Basílica del Sagrado Corazón. Las fotos han sido predominantes en el día, miles de ellas recordarán momentos inolvidables como todos los que tiene la pareja pero esta vez esos recuerdos han sido compartidos con todo el mundo. Gente de todos los países del mundo comenta las fotos y las sube opinando y haciendo conjeturas sobre qué pasará y qué será tan importante para que Harry, que no suele ser una persona que tweetee sobre su vida personal, esté haciendo públicas todas éstas fotos de su novia, pillada en casi todas ellas de imprevisto.

A los pies del Arco de Triunfo la pareja se come unos sándwiches de helado.

Irene: Yo no sé qué tiene este monumento, después de ver la Puerta de Alcalá, esto se me queda como... No sé, me faltan arcos por todos lados. -moviendo las manos-

Harry ríe con un poco de helado todavía en la boca.

Harry: ¿Tienes que decir un comentario despectivo de cada monumento que veamos?

Irene: No. Bueno. Es que... Míralo, es...

Harry: Ahórratelo Irene

Irene pone puchero pero se la pasa pronto cuando vuelve a atacar a su helado.

Harry: Siento que no me he comportado como un buen francés hoy

Irene: Es que no eres francés, te tienes que comportar como un buen inglés, no como un francés -sin perder de vista el helado-

Harry: No me refiero a eso. Todo chico que lleva a su novia por París debe decirle una cosa bonita en cada sitio que visiten.

Irene alza las dos cejas mirando su cara de decepción. Es como si la hubieran pegado un puñetazo en el estómago en ese mismo momento, odia verlo así.

Irene: ¿De dónde te has sacado eso?

Harry: Tenía que ser especial.

Irene: Y lo ha sido. -coge el mentón de su chico para buscar sus ojos verdes, esos ojos en los que puede perderse por una eternidad- Vamos, Harry... Nosotros no somos de esos cursilones, no necesitamos esas tonterías.

Harry sonríe pronunciando esos hoyuelos por los que toda chica moriría al instante.

Irene: No necesitamos decirnos que nos queremos constantemente, tú y yo lo sabemos, ¿para qué repetirnos?

Sus manos están entrelazadas y los dedos de Irene acarician la áspera mano de él cubierta por un tatuaje en forma de cruz.

Harry: A veces si necesitamos escucharlo...

Irene: Si, siempre que así sea te lo diré. Te quiero, te amo, I love you, ti amo, amo-te, Je t'aime!

Con la emoción del momento Irene se echa encima de él, besándolo. Le besa mucho y muy fuerte con una gran sonrisa en los labios. Tumbados Irene encima de Harry, debajo del arco del triunfo, las manos de él viajan por las curvas de ella hasta pararse sobre su culo.

Harry: Yo sé decir "te quiero" de una forma distinta.

Irene: A ver qué vas a decir ahora.

La sonrisa de Harry se vuelve muy pícara, con sus hoyuelos más pronunciados que antes, pasa la lengua por su labio inferior.

Harry: Voulez-vous coucher avec moi?

A medida que va diciendo la frase la empuja más hacia él de abajo a arriba y, cuando la última palabra llega su boca toca con la de Irene dando lugar a una explosiva risa que muere en el suspiro de Harry.

***

Después del largo tiempo que se tomaron para recuperarse, han decidido ir, por último a la Torre Eiffel. Todo en el plan de Harry está saliendo según lo previsto, ahora solo queda que no se quede bloqueado allí arriba y, mirando desde abajo esa gran torre se está empezando a tener serias dudas sobre ello.

Irene: Te voy a echar una foto pero esta vez vas a hacerlo bien.

Harry ríe y se pone con una mano detrás de la espalda y con la otra en el aire tratando de que parezca que está sujetando la Torre Eiffel, con las gafas puestas y una gran sonrisa. Irene echa la foto con su móvil por lo que puede ajustar los pequeños centímetros que Harry se ha desviado. Luego, al Harry dar su aprobación, Irene la sube a Twitter con un pie de foto "He finally made it" ("Por fin lo ha conseguido") y, sin saberlo, entra en el juego que Harry llevaba todo el día haciendo. No podía haber salido mejor ni a pedir de boca.

Las siguientes fotos que se echan son en pareja y, por suerte, no tardan mucho en encontrar alguien que parezca que les da confianza para prestarle el móvil y pedirle que les eche un par de fotos.

Harry: Coja todo por favor, desde nuestros pies hasta el pico de la torre.

El hombre, con una boina más de pueblo extremeño que de parisino, alza las cejas por encima de sus gafas de sol y luego se vuelve a centrar en la pantalla del móvil. En esa primera foto Harry coge con su mano izquierda la cintura de Irene y la acerca hacia él dejando sus frentes y narices juntas. La foto es preciosa pero lo más bonito son las sonrisas que se regalan el uno al otro y no hay nada que ninguno de los dos pueda decir en contra. A ambos les encanta.

La segunda foto es algo más divertida. Con Irene encima de la espalda de Harry, haciendo muecas, una foto más típica de ellos. La foto es compartida en Internet desde el mismo momento en que Harry coge el teléfono con un "This is the loveliest thing I've ever seen! (The Torre Eiffel is also cute)" ("Es la cosa más adorable que he visto nunca (la Torre Eiffel también es bonita)") enmarcando una de las mejores fotos de todo el día.

Harry: ¿Subimos? -señalando al último piso de la torre-

Irene asiente y le besa en la mejilla.

Desde lo más alto de la torre más famosa de Francia se ve toda ella en su esplendor y con el sol poniéndose Irene no recuerda haber visto una imagen más bonita antes. No puede pedir nada mejor. Está ella, en la Torre Eiffel, con su novio, el mejor novio del mundo entero, agarrándola por detrás, viendo una puesta de sol y con París a sus pies. Cualquier chica con un poco de sentido común desearía estar en su lugar y se siente muy afortunada por ello.

Harry: Te quiero.

El beso en el cuello que él la da la estremece de un modo excesivo recorriendo todo su cuerpo para erizar su piel.

Irene: Este día ha sido una locura. -se gira para mirarle a los ojos-

Harry: Ya te lo dije, siempre había querido hacer una locura por amor.

Irene sonríe y le besa.

Irene: Y yo te dije que por ti haría cualquier locura.

El corazón de Harry late con tanta fuerza como sólo lo había hecho una vez antes. Desde aquel día en el que hizo estallar fuegos artificiales para declararle su amor a la única chica de la que se había enamorado, no había vuelto a sentir ese cosquilleo que le atrapaba desde los dedos de los pies hasta la última de sus pestañas. Lleva mucho tiempo pensando cómo hacer lo que quiere hacer y tiene que ir con cuidado, no puede estropear todo ahora, el momento es demasiado mágico, demasiado idílico para hacer una de sus tonterías ahora y fastidiarlo todo.

Harry: Quiero hacer una locura Irene, una locura de verdad. Una de esas que la gente piense que me he vuelto loco del todo, loco sin solución.

Esboza una preciosa sonrisa y, antes de que Irene pueda decir nada, él sigue hablando.

Harry: Lo que ellos no saben es que ya estoy loco, loco por ti. Tú me vuelves loco. Me vuelves loco cuando me miras, cuando sonríes y cuando hablas conmigo, me vuelves loco cuando me besas, cuando me tocas y cuando me desnudas. Me vuelves loco con ropa de invierno, de verano y por su puesto, sin ella. -ríe sutilmente- Me vuelves loco en Inglaterra, en España y, ¿por qué no? En París. Me vuelves loco tú en definitiva, todo lo que haces, y cómo me haces sentir. Has puesto mi vida patas arriba convirtiéndola en el mejor sueño que jamás podría haber imaginado, me has vuelto loco de amor, de algo que ni tú ni yo sabemos muy bien ni lo que significa ni lo que conlleva pero no me importa. No me importa lo que los demás digan que tiene que tener el amor porque para mi el amor, si no te tiene a ti, no es amor.

Los ojos de Irene chispean vidriosos, no puede hablar, ninguna palabra es adecuada para este momento y Harry lo agradece porque lo más importante todavía no ha llegado. Traga saliva y lanza una última sonrisa nerviosa antes de terminar con el discurso.

Harry: En fin, que como ya estoy loco he decidido hace una última locura. Entendería que no quisieras, entendería que me dijeras que no, lo entendería y no cambiaría nada, te lo juro pero... -agacha la cabeza tratando por todos los medios mantener sus pies quietos- Bueno, mi última locura es esta.

Del interior de su camisa saca la pequeña cajita que llevaba escondiendo todo el día con miedo a que se cayera y lo descubriera o a que se perdiera antes del gran momento. La mantiene en las manos, mostrando el anillo de oro que, en cuanto vio supo que debería estar en su mano, hasta que Irene reacciona para quitar la mano de su boca pero sin encontrar palabras justas para hablar.

La emoción que siente en este momento es indescriptible, su novio, Harry Styles, la está pidiendo con 22 años, que se case con él. Ella, Irene Castillo. No se lo puede creer. La alegría es inmensa, tanto que la paraliza hasta que por fin se obliga a apartar su mano de la boca que la impide moverse y entonces, con los ojos tan llenos de lágrimas que casi ni ve, empieza a saltar abrazada a Harry, llorando ya del todo repitiendo "Si, claro que si" de mil maneras distintas y entre mil berridos distintos.

Cuando consigue dejar de llorar de felicidad coge la cara de su novio entre sus manos y empieza a besarla por todas partes. El momento está envuelto de amor y felicidad pero todo se intensifica muchísimo más cuando, de una vez por todas, Harry coloca el anillo en el dedo anular de Irene.

Irene: ¡No me lo puedo creer! -grita abrazada a Harry-

Él no deja de reír, emocionado y sin palabras.

Irene: ¡Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo! Te amo más que a nada en este mundo.

Los labios de Irene recorren toda la cara de Harry, besándolo hasta en los ojos, colmándolos de amor, llenándolos de felicidad, viviendo juntos sus primeros minutos de prometidos.

miércoles, 30 de julio de 2014

Capítulo 108. Let me feel you nearer.

Haces escurrir el vestido por tu cuerpo. Te miras al espejo una vez has terminado, por fin.

Tus piernas lucen brillantes sobre los tacones negros de plataforma. Vas ascendiendo con la mirada por tus muslos hasta llegar al final de aquel vestido azul turquesa de encaje que enmarca todas tus curvas y peculiaridades. Una sonrisa de aprobación se forma en tu cara, cosa que agradeces ver cuando llegas a ella. Andrea se ha encargado de maquillarte, ha aprendido bien los trucos de Lou y, como la ha ido controlando según te pintaba, la ha quedado genial. Tus pestañas están más largas que nunca y tus ojos intensamente resaltados. Del pelo se ha encargado Lou. Te ha hecho unas perfectas hondas que caen sobre un lado de tu cara dejando al descubierto el escote de vértigo que cae por tu espalda.

Irene: ¡Guau!

Te das la vuelta descolocando tu pelo.

Irene lleva una falda blanca con flores pequeñas rojas y una blusa corta roja con unos tacones que seguro le provocarán un buen dolor de pies cuando termine la noche. Tiene el pelo por los hombros, se ha recogido de ambas partes de la cabeza unos mechones y ha dejado el flequillo suelto, resaltando todavía más sus preciosos ojos verdes.

Alejandra: Si, guau. Estás impresionante.

Ella coge tu mano y te hace girarte sobre ti misma, te observa con ojos ligeramente curiosamente asombrados.

Irene: Cuando Niall te vea así no te va a dar tiempo ni ha salir, te lleva de vuelta al cuarto.

Te miras a pesar de que sólo consigues ver tus piernas y parte del vestido.

Alejandra: ¿Voy demasiado...?

Irene: Vas demasiado perfecta. ¿Y tú dices que no te sientan bien las faldas?

Frunces los labios sin dejar de mostrar una clara felicidad.

Alejandra: Prefiero unos shorts.

Irene: Espera que te vea Niall, no va a querer volver a verte en pantalones.

La haces tambalearse un poco por el pequeño empujón que le has propinado seguido de risas.

Irene: Venga, nos están esperando, las chicas ya han bajado y ellos están también allí. -señalando hacia el suelo-

Asientes. Coges una chaqueta vaquera y te la remangas hasta el codo. Un bolso negro; ya estás lista. Salís del ascensor con las miradas de todo el mundo clavadas en vosotras.

Irene: Ahora, sonríe y mueve el culo.

La pones los ojos en blanco y andas tan normal como siempre hasta llegar con todos. Coges la mano de Niall, buscando una mirada de aprobación pero él está más entretenido con tus curvas, tacones y rizos que con tus ojos esta vez. Parpadea varias veces antes de abrir la boca para volver a cerrarla de inmediato.

Niall: Estás preciosa.

Sonríes, acaricias su nuca notando, al paso de tus dedos por ella, como se estremece.

Alejandra: Vamos a pasarlo bien hoy

Niall asiente, sus carrillos están empezando a tomar color y su boca entreabierta pide a gritos un beso que tú no tardas en hacer llegar.

Legáis al garito. Louis te tiende la mano para ayudarte a salir del coche y, de la mano vais, junto a Harry e Irene, hasta que estáis en el reservado. Louis se encarga de dejar tu chaqueta y la suya en uno de los sofás mientras tú te acercas a la barra donde ya estaba Liam con Estefanía.

Alejandra: ¿Ya estáis pidiendo rondas?

Estefanía: Primero calentamos motores con chupitos, ¿no?

Sonríes maliciosa.

Alejandra: Echa Cuervo

Liam enarca una ceja.

Liam: Me gustaría aguantar toda la noche

Alejandra: No me seas eh... Invito yo a la primera ronda.

Estefanía niega con la cabeza.

Estefanía: Zayn se ha encargado de todas las rondas.

Sonríes y frotas tus manos, gesto ante el que Liam estalla a reír. Estefanía llama a todos y sirve la ronda de chupitos.

Louis: Vale, ¿qué tiene?

Estefanía: Cue...

Alejandra: Vodka y limón. -la interrumpes-

Liam reprime una carcajada a la vez que levanta el pequeño vaso en el aire. Niall le sigue después todos los demás. Los hacéis sonar y echáis, con perfecta sincronización, las cabezas hacia atrás. Notas el licor caer por tu garganta haciéndola arder y a ti enloquecer. Das dos saltos en el sitio, aprietas los parpados y abres la boca expulsando el calor de tu boca.

Iris: ¡Eso no era Vodka!

Andrea: Es Cuervo cabro...

Siseas con la boca y, moviendo las caderas te llevas un dedo al oído.

Alejandra: ¿Ese que suena es Martin Garrix?

Tus ojos están clavadas en los botones abiertos sobre el pecho de Niall que dejan ver un colgante que se esconde detrás de la camisa. Coges su mano y la plantas en tu trasero, le robas un beso en los labios y después detrás de su oreja.

Alejandra: ¿Bailas?

Niall ríe. Lleva la otra mano a tu cadera y te da un intenso beso. Irene coge una de tus manos que estaban en su espalda y tira de ti corriendo. Giras la cara para mirar a Niall pero él ya no está, Harry tira de él en la misma dirección que vosotros. Bajáis a pista de baile. Las canciones se suceden una detrás de otra. No dejáis de saltar, Irene y tú bailáis muchas canciones juntas. Ahora saltáis con los brazos en alto, moviendo la cabeza como si quisierais perderla esa noche.

Niall coge tu cadera cuando termina la canción. Echas la cabeza hacia atrás para apoyarla en su hombro, sin un centímetro entre tu espalda y su pecho no pierdes ni un compás de la canción. Os movéis juntos al ritmo de la música bastante más rápido que Harry e Irene que ya se han perdido en los labios del otro. Niall mueve sus manos hacia tus muslos creando una sonrisa en tu boca más grande a medida que avanza en tu piel. Te das la vuelta, tus manos juegan en su pecho.

Alejandra: Te queda muy bien esta camisa

Niall te besa la comisura de los labios y te abraza despegando un poco tus tacones del suelo.

Alejandra: Después de esta noche verte con camisetas no tendrá sentido

Niall: Siempre puedes quitármelas

Ríes cerca de sus labios de tal modo que aprovechas para besarlos de nuevo.

Niall: ¿Cómo haces para saber cada vez de una manera distinta?

Alejandra: ¿Cómo haces para cada vez gustarme más?

Coges su colgante ayudándote para acercarle más a ti cada vez que tú te echas un poco para atrás hasta que él se cansa y te lleva contra él presionando tu espalda. Sus labios impactan con los tuyos con bastante fuerza y no aflojan a la hora de abrir tu boca y mezclar su lengua con la tuya. En el punto cúlmine de la canción el techo de la discoteca se abre y comienzan a caer globos y bandas de colores a parte de una gran cantidad de vapor de agua. Levantas la barbilla hacia el techo, recibiendo con agradecimiento el refrigeramiento de la zona. Niall besa tu cuello estirado erizando toda tu piel a medida que sus manos repasan todas las curvas de tu cuerpo. Coges su cara con una sola mano.

Alejandra: Voy a por algo de beber, ¿quieres algo?

Niall: No te voy a decir lo que me gustaría beber ahora mismo

Frunces el ceño, sueltas su cara y muerdes su labio con la sensualidad justa para estimularle sin hacer que se descontrole.

Niall: No voy a conseguir que el hinchazón se baje si sigues así

Miras sus pantalones devolviendo en seguida tus ojos junto con los suyos.

Alejandra: Vale, haz una cosa. Vete con los chicos -señalando al montón de gente entre los que puedes reconocer a Harry, Liam, Louis e Iris- vuelvo en tres minutos, ¿vale?

Asiente y toca de abajo a arriba tus labios con los suyos.

Niall: Tres minutos.

Le das un nuevo beso y te alejas entre la multitud, saboreando la humedad de sus labios que todavía está sobre los tuyos. "No estoy segura de si algún día me cansaré de besarle" te preguntas. Abstraída en tus pensamientos no tardas demasiado tiempo en hacerte paso y llegar al reservado que sólo está ocupado por Belén y Estefanía que están en un sofá sentadas hablando y por Zayn que esta hablando con una chica que no conoces en la barra. Te acercas por el lugar donde está uno de los camareros.

Alejandra: Dos Daikiris -levantas dos dedos de tu mano por si tu voz no ha sido demasiado alta-

A lo lejos oyes una voz que, al girarte, descubres que pertenece a Zayn. Un Zayn muy contento, con los ojos rojos y que te llama para que vayas con él. Vergonzosa te acercas a la pareja, echas tu pelo hacia atrás y escondes tu flequillo tras tu oreja.

Alejandra: Hola.

Zayn se levanta de su sitio y te da dos besos. Miras a la chica con una sonrisa mas las comisuras de sus labios tienden más hacia la ira que hacia la alegría.

Chica: ¿Tú quién eres?

Alejandra: Ale, encantada, ¿tú eres...?

Zayn: Nadie, ya se iba

Chica: No, la verdad es que no me iba, nos lo estábamos pasando bien

Zayn: Oh, para nada

Chica: ¡Zayn!

Zayn: Así me llaman. -tira de su brazo para bajarla de la silla- Venga, espero que te lo pases bien eh. -Dándola unas palmaditas en la espalda-

La chica se va del reservado con la cara roja de rabia. Tú parpadeas varias veces mientras Zayn te ayuda a sentarte en la silla. Los daikiris viajan por la mesa hasta vuestras manos.

Zayn: ¿Los has pedido tú?

Lo coge encajando el fino tubo del vaso entre tu dedo corazón y anular. Asientes.

Alejandra: Pero eran...

Ver a Zayn bebiendo te cierra la boca antes de seguir con la frase.

Alejandra: Bueno, ya pido otros luego

Zayn sonríe, sacude su pelo y recoloca el cuello de su camisa blanca.

Zayn: ¿Has estado todo el rato abajo?

Alejandra: Si, no te he visto, ¿has estado toda la noche con esa chica?

Zayn: No, toda no pero abajo he estado muy poco

Alejandra: ¿Por qué? Con lo que te gusta bailar... ahora te vienes conmigo eh.

Le das un trago a tu bebida.

Zayn: ¿A dónde?

Alejandra: ¿A dónde va a ser? A bailar

Zayn: Vale, pero antes me acompañas a fumarme un cigarro por fa, que tengo un mono...

Alejandra: Si, a mi también me apetece uno antes de...

Zayn: ¿De qué?

Alejandra: De volver a bailar

Zayn: Ya.

Suelta una forzada carcajada y tú una igual de forzada sonrisa. Le das un nuevo sorbo a tu bebida que va disminuyendo ínterin tus ojos se van enrojeciendo.

Zayn: Bueno, qué raro que tú estés sin Niall, ¿no? Ahora no te separas de él

Alejandra: Eso no es verdad -esbozas una sonrisa dándole un pequeño golpe en la mejilla-

Zayn: Bueno, del modo en que te mete la lengua hasta la garganta parece que quiere marcar su territorio

Alejandra: No quiere marcar nada, no seas tonto

Zayn: A mi no me dabas esos besos... delante de nadie claro

Alejandra: No empieces

Sus ojos brillan, agacha la cabeza y agita sutilmente el pelo de su nuca, haciendo saltar unas gotas de sudor que lo envuelven con un halo realmente sexy.

Zayn: Tienes razón, -sonríe- ¿vamos a por ese pitillo? -pone uno de sus pies en el suelo, a la espera de tu respuesta-

Asientes a la par que das un insignificante salto impulsada por tus manos, a pesar de las dimensiones que creías que tendría el salto, vas más allá de lo pensado. La pierna de Zayn encaja entre las tuyas cuando caes al suelo y, para no desestabilizarte, te apoyas en sus hombros quedando a pocos centímetros de él. Te sujeta con ambas manos, ojiplático por el susto que te han dado tus tacones.

Sonríe divertido al apartar el pelo de tu cara.

Zayn: Y a mi que me gustas más con menos maquillaje...

Una de sus manos arrastra tu piel hasta introducirse debajo de la falda ajustada de tu vestido y la otra asciende por tu desnuda espalda. Arrima sus labios a tu oreja y, cuando los oyes despegarse dejando el aire entrar en su boca y después salir con un leve suspiro no te vuelves capaz ni de tragar para poder respirar.

Zayn: Con tu moño, tus ojeras de no dormir y mi cigarro en tus labios estás mucho mejor

Besa tu cuello que, mezclando su pasión con el alcohol que has bebido, se vuelven en una mala combinación para sobrellevar.

Alejandra: De esto tiene la culpa Lou

Zayn: Sh... -pasa su dedo por tus labios haciéndote callar- No sabes lo bonita que estás así y lo muchísimo que me pones cuando me miras con esos ojos que...

Alejandra: Zayn.

Su mano acaricia la parte interior de tu muslo con cierta gracia.

Zayn: Y de las dos maneras consigues volverme loco...

Baja su barbilla al mismo ritmo que hace ascender su mano todavía un poco más rozando ya el encaje de tu ropa interior. Su nariz acaricia tu cara, tu corazón está completamente parado tanto que tienes miedo a dejar de respirar de un momento a otro pero por otro lado no tienes nada de miedo, con él el miedo siempre desaparece y tú lo sabes.

Das un paso atrás en el mismo instante en el que él lo da hacia delante para besarte de manera que consigues esquivarlo y sacar su mano de tu falda.

Alejandra: Tienes que controlar esa manía de querer meterte todo el rato entre mis piernas

Zayn ríe derrotado.

Zayn: ¿Puedes tú dejar de sonreír así?

Una inocente sonrisa tímida sale a relucir en tu cara.

Zayn: ¡Ves! ¡Lo ves! No puedes hacerme eso y luego irte de rositas.

Tu sonrisa crece, tú te pones de puntillas y le das un beso en la mejilla.

Alejandra: Vamos anda, tenemos un cigarrillo que fumar.

Capítulo 107. Encore une fois.

Tu corazón parecía a punto de estallar cuando viste a una chica pelirroja correr hacia vosotros. Irene se puso especialmente irascible y Harry y Zayn formaron un muro entre Ginna y Belén indestructible.

Ginna: Belén tienes que escucharme.

Tiras de Belén para que te mire y desconecte de Ginna. Iris, por el contrario, tira hacia el otro lado de la chica para forzarla a irse.

Ginna: Belén, cariño, mírame.

Estefanía: Déjala en paz. ¿No has tenido suficiente?

Ginna: ¿Y tú qué sabes de lo que hemos pasado juntas?

Estefanía: Ella ha pasado más que tú, te lo aseguro. Nadie en su sano juicio volvería a casa sólo para pegar a su mujer, sólo una hija de puta como tú...

Las palabras de Estefanía se silencian con un bofetón propinado por Ginna que provoca un gran estruendo y el silencio ensordecedor de después a tu al rededor cuando ves correr a los de seguridad y a la gente más curiosa levantarse de sus sitios para ver mejor. Andrea coge a Estefanía, Sergio, arrullado por Niall, no deja de llorar y de querer ir con su madre. Belén con lágrimas en los ojos grita a Ginna para que se vaya, para que la olvide y la deje tranquila.

Belén: No vuelvas a aparecer en mi vida, ¡te odio!

Ginna, arrastrada por los policías, termina saliendo de la terminal ante la atenta mirada de muchos de los pasajeros que, a medida que van pasando las horas van abandonando sus asientos.

Una hora y media después de incómodos silencios, la voz de una señora os pone bajo alerta para que comencéis a subir al avión. De nuevo en un avión de vía pública, por lo que los chicos van especialmente tapados y de distinto modo vestidos a como acostumbran. Desde que os sentáis Iris, tú y Andrea, en ese orden en el avión, el silencio es inquietantemente incómodo especialmente los 20 minutos que tarda el avión en despegar.

Cuando la gente empieza a moverse, hablar, encender sus ordenadores... a distraerse de algún modo, empiezas a desear volver al incómodo silencio de antes para no tener que presenciar la disputa que se avecina.

Iris: Ale, ¿tú te vas a pedir algo?

Resoplas.

Alejandra: Que va, no tengo nada de hambre.

Iris: Andrea, ¿y tú? ¿Tienes hambre o todavía te dura el empacho del otro día? Porque comer, comiste bien.

Te giras bruscamente hacia el lado de Iris, apretando las mandíbulas y con los ojos exageradamente abiertos.

Andrea: No, la verdad es que si que me llené, quizá tengo que volver a repetir

Se reclina un poco en el asiento y le guiña un ojo a Liam quien le sonríe plácidamente. Asombrada por el comportamiento de ambas, te escurres en el sofá temiéndote lo peor.

Iris: Serás...

Andrea: ¿Puta? -sonríe- Me lo has llamado de todas las maneras posibles ya menos diciendo la palabra

Iris: Pues si, mira tú.

Andrea: Escucha, no es mi problema que te sientas mal porque yo... bueno ya sabes, y tú no.

Iris: Tú sabías lo que yo sentía y se suponía que eras mi amiga. -chista la lengua- No quiero ni pensar en cómo te habrás reído de mi con Liam.

Andrea: Ni si quiera te mencionamos. No te creas el centro del mundo. Un polvo es un polvo, sin más joder. No creo que haya matado a nadie.

Iris: Podrías haberte cortado un poco. Había miles de tíos en la discoteca y cuatro chicos más al rededor nuestra y tenías que ir a liarte con el único por el que sentía algo

Andrea resopla.

Andrea: ¿Me pregunta Irene si me jode o no que se magree con Harry mientras estoy yo delante? Por lo menos tú no lo presenciaste

Iris: ¡No me jodas Andrea, no tiene comparación!

Andrea: ¡No la tiene para ti!

Iris: Ella es su novia. Llevan casi tres años juntos, ¡no tiene nada que ver!

Quieres intervenir, decir que ahí Iris tiene razón pero te da tanto miedo cómo reaccionarán ambas que prefieres no hablar.

Andrea: Ya, y tú no estás con Liam por lo que no tenía ningún buen motivo para no hacerlo

Iris: ¡Ahí demuestras lo buena amiga que eres!

Andrea: ¿Te importa más lo que haya hecho con un tío que todo lo que hemos pasado juntas?

Iris: Pues ahí me demuestras muchas cosas. Sobre todo como persona. Estás "enamorada" de Harry y te lías con Liam sabiendo lo que yo siento por él, ¿cómo puedes ser tan sucia?

Iris remarca las comillas haciéndolas con los dedos en el aire.

Alejandra: Chicas, bajar el tono, se va a enterar de esta conversación hasta el piloto

Andrea: ¡A mi me da igual, que se enteren! Si, estoy enamorada de Harry pero él pasa de mi, ¿qué tiene de malo en que me haya acostado con Liam?

Iris: ¡Que sabes lo muchísimo que me gusta a mi!

Andrea: Pero ese no es mi problema, háblalo con él y si él siente lo mismo, ¡pues ole! Yo sólo quería pasar un buen rato y, joder estaba borracha, a lo mejor si no lo hubiera estado no habría pasado nada, pero lo estaba. ¡Supéralo ya, no es para tanto!

Una voz masculina os pilla a todas por sorpresa, la cual incrementa más aún cuando te giras para descubrir que es Liam quien habla.

Liam: Eh... Chicas, perdonar que interrumpa la converación.

Tú mantienes la postura, ojiplátia, Iris bufa y Andrea sonríe.

Liam: Iris, ¿podemos hablar un momento?

Iris: Pues creo que ahora no es el momento

Liam: Por favor, es importante

Iris: ¿Qué tiene tanta importancia?

Andrea: Vamos, querrá explicarte todo, decirte que yo no fui más que un polvo rápido, que en realidad sólo te quiere a ti, te dará un beso y comeréis perdices, como en todo los finales de cuento de hadas.

Le das un codazo bastante más fuerte de la intención que llevabas.

Iris: Esto no es un cuento de hadas.

Liam: Iris, por favor, -extiende su mano hacia delante, ofreciéndosela- sólo serán cinco minutos, luego puedes volver a hacer lo que quieras.

Iris bufa pero tú te apresuras a mirarla con una sonrisa en la boca para instarla a que no se haga más de rogar y vaya con él, sabes que Liam no insistirá mucho más. Pone sus manos sobre los apoya brazos para tomar impulso y levantarse. Pasa por encima de tus piernas y luego de las de Andrea e, ignorando la mano de Liam, pasa a su lado, haciendo chocar su hombro contra el pecho de él lo cual le hace sonreír antes de perseguirla por el pasillo hasta la parte trasera del avión.

Alejandra: Podrías dejar de ser tan irritante?

Andrea: ¡¿Irritante yo?! No sabes como me puso la cabeza el otro día, con la resaca que llevaba por dios.

Apoya la cabeza en el sofá, resopla y cubre su cara con una mano.

Alejandra: Igual que a ti no te gusta ver a Irene y a Harry a ella tampoco la ha sentado nada bien ver lo que vio Andrea

Andrea: No vio nada

Alejandra: O escuchó, me da igual.

Andrea: ¿Sabes cómo empezó todo? Porque Liam me contó una fantasía de hacer un trío con nosotras dos, si hubiera querido hubiera podido añadirse -se encoje de hombros-

Alejandra: ¿Te estás escuchando? -flipando-

Andrea te dedica una mirada cansada.

Andrea: Ale, Liam está muy bueno, siempre he fantaseado con los cinco y lo sabes, no iba a dejar pasar una oportunidad como esa

Alejandra: Todavía te dura el efecto del alcohol -afirmas colocando la palma de tu mano sobre su frente-

Andrea ríe y aparta tu mano juguetona.

Andrea: No me pillé un pedo tan grande

Enarcas una ceja.

Andrea: Bueno, quizás un poco más de lo normal...

Alejandra: Sabes que esta noche tenemos otra fiesta, ¿no?

Andrea: ¡¿QUÉ?!

Ríes por el salto que ha dado movida por la emoción.

Alejandra: Zayn se ha empeñado en que vayamos a un club de París del que se enamoró.

Andrea: Zayn se enamora de todos los pubs de todos los países.

Ríes asintiendo a la gran verdad que ha dicho.

***

Alejandra: Pas. Pas. Vous allí, moi aquí.

Utilizas todos los gestos realizables con las manos para tratar de comunicarte con el cámara y con el presentador de la cadena de televisión a la que van a conceder una entrevista los chicos.

Alejandra: ¡Dios, cómo odio el francés!

Un chico se os acerca extendiendo la mano.

Coordinador: Cinq minutes et entrez.

Alejandra: ¿Qué?

Coordinador: Le programme est en ligne comme vous le savez, si nous voulons garder le silence.

Sueltas un chillido exasperada. Iris ríe acercandose a ti.

Iris: Que te calles, que el programa va a ser en directo y que quiere silencio.

Alejandra: ¿Dónde te has metido la última media hora?

Iris: Pisándole los pies a Louis

Alejandra: ¿Qué?

Extiendes los brazos con muchos papeles en las manos.

Iris: Estrena zapatos y ya sabes cómo es con eso de que parezcan nuevos.

Pones los ojos en blanco e hinchas tus carrillos.

Alejandra: Nunca entenderé esa obsesión con querer llevar los zapatos desgastados.

Alguien pasa corriendo por tu lado y te da un golpe en la frente antes de entrar en escena y sentarse en una de las sillas vacías. Louis.

Louis: ¡Te oí!

Bufas pero luego ríes cuando le ves ponerse vizco y lanzarte unos cuantos besos en el aire. El mismo chico que antes se había acercado a ti se pone detrás de la cámara, haciendo una cuenta atrás con los dedos para el presentador. Cinco, cuatro, tres, dos, uno. Las luces se encienden y tienes que reprimir una risa porque la luz deslumbra a Harry y le hace parpadear varias veces. Lo de sacar la lengua hacia un lado y ponerse juntar sus ojos después, no es más que una de sus tonterías para provocaros tanto a Iris como a ti.

Dais unos pasos hacia atrás sin perder de vista a los chicos. Te encanta escuchar las entrevistas porque siempre están haciendo el tonto y algunas veces hacen preguntas interesantes.

Liam: París será la última ciudad que visitemos antes de volver a Londres de nuevo

Niall: Si, estaremos aquí durante tres días más o menos y luego volveremos con nuestras familias durante otro corto tiempo

Dejas de escuchar cuando Harry empieza a hablar ya que las jadeantes llamadas de Estefanía e Irene acercándose a vosotras te preocupan más.

Irene: ¡Ale!

Las frenas con las manos cuando llegan hasta vosotras.

Alejandra: ¿Qué pasa?

Estefanía deja sobre tus manos un montón de periódicos. Empiezas a mirar los titulares de las páginas por las que están todos abiertos.

"One Direction, ¿se avecina separación?" 
"One Direction viaja a Italia, de forma separada." 
"One Direction, ¿acabados por amor?"
"One Direction, fenómeno mundial, ¿se acerca el fin?"

Como esos títulos muchos más. Levantas la vista mirando a Irene, que está jadenado con las manos apoyadas en las rodillas. Te das la vuelta para mirar a los chicos.

Harry: Si, Italia es una preciosa ciudad y hemos pasado unos días juntos allí

Presentador: Sin embargo, tú Niall, llegaste un poco después que todos los demás, ¿no es así?

Niall asiente. Cruza sus manos enfrente de él, apoyando los codos en las rodillas, se chupa el labio superior. Conoces esos movimientos. No se espera nada bueno.

Presentador: Antes pasaste por España, ¿cierto?

Niall: Cierto.

Se echa hacia atrás repantigándose en el asiento. Mueves tu pierna nerviosa. No quieres que le pongan en un compromiso por tu culpa.

Presentador: ¿A visitar a los suegros?

El presentador se ríe pero nadie más en la sala lo hace, lo que provoca un frío entorno y una incómoda situación que el hombre trata de arreglar aclarándose la garganta.

Presentador: Está bien. Últimamente corren muchos rumores de que entre vosotros hay una cierta... tensión.

Louis ríe escandalosamente.

Liam: ¿Usted tiene hermanos?

El hombre asiente. Tus manos sudan más a cada palabra que ellos pronuncian.

Liam: Y supongo que ha peleado alguna vez con ellos

El bajito hombre asiente de nuevo.

Liam: Pues eso pasa con nosotros. ¡Todo el mundo pelea con sus hermanos! Pero eso no hace que nos queramos menos.

Louis finge limpiarse una lágrima. Zayn y Niall se miran sonrientes y Harry pone sus dos manos sobre los hombros de Liam.

Presentador: Me alegra oír eso, -se dirige a la cámara- ¿habéis oído eso chicas? One Direction acaba de desmentir que vayan a separarse, queda 1D para rato

Louis: ¿A caso lo dudaban?

Harry: Nos quieren jubilar pronto -ríe-

Miras a Irene. Suspiráis de alivio.

Estefanía: Eso no es todo

Enarcas una deja.

Estefanía: La revista Semana ha publicado hoy un artículos con fotos del aeropuerto, cuando pasó lo de Ginna, a parte de fotos de Liam enrollándose con Andrea y de ti y Niall por Italia.

Bufas llevando tus manos a la cabeza.

Iris: ¿Es que no se va a cansar nunca esa revista de soltar mierdas sobre los chicos?

Alejandra: No peor, ¿nunca se va a cansar de soltar mierdas verdaderas sobre los chicos? Es que no pueden negar nada porque así fue y siempre aportan fotos que lo demuestran.

Irene: ¿Alguna vez he dicho que odio a los paparazzis?

Estefanía: Es que no pueden estarse quietos, ¿no saben el daño que les hacen?

Iris resopla.

Estefanía: Lo que no entiendo es cómo consiguen fotos tan logradas joder

Alejandra: Eso mismo me pregunto yo

Irene: Se cuelan en sitios impensables, no sé cómo lo hacen para que no les veamos

Estefanía se mueve nerviosa de un lado para otro.

Estefanía: ¡De verdad, no los soporto!

Unas manos rodean tu cintura pero la barbilla de la misma persona no da tiempo a tus músculos a tensarse ya que se apoya sobre tu hombro. Giras un poco la cara. Niall. Te besa en la mejilla y tú le muestras una gran sonrisa. Te giras para ponerte de frente a él y darle permiso para poner sus manos sobre tus caderas.

Niall: Ya vuelves a aparecer en mis entrevistas

Alejandra: Soy más importante para ellos que tu música

Niall: Prefieren un cotilleo sobre novias antes que saber cosas de la nueva visita a Asia o de lo que haremos aquí

Te encojes de hombros.

Alejandra: A veces son muy pesados, ¿verdad?

Niall se encoje de hombros.

Niall: Lo compensa salir al escenario y oír a miles de personas cantar contigo.

Sonríes apretando los labios, él te atrae contra sí y te da un beso en la comisura de los labios.

Niall: Además, mientras me relacionen contigo...

Ríes, acaricias su cara con el perfil de su cara.

Harry: ¡Vamos, que nos tenemos que ir de fiesta!

No apartas la vista de los achinados ojos de Niall mientras te acercas a sus labios y le besas, por primera vez, delante de todo el mundo. Por primera vez, sin pensar en nadie más que no tenga los ojos azules y se llame Niall James Horan Gallagher.

martes, 29 de julio de 2014

Capítulo 106. Sin tapujos ante la realidad.

Belén: No puedo... No me digas eso... No... Ellos no me están obligando... Ginna yo no... ¡Si es que no me dejas hablar! ... No voy a quedar contigo... Eso no es verdad... En unas horas... ¡Claro que te quiero no digas eso! ... Joder Ginna no... Adiós.

Ves una lágrima caer por el rostro de Belén cuando cuelga el móvil y se gira. Te mira tímidamente. Tu ceño se frunce tristemente, ella ya no reprime las lágrimas. La abrazas llevando su cabeza a tu hombro.

Belén: Se acabó -entre sollozos-

Alejandra: Era lo que tenías que hacer...

Belén: Ahora no estoy tan segura de eso

Coges su cara entre tus manos obligándola a mirarte a los ojos.

Alejandra: Creías que era la única persona que te quería de una manera especial pero ella era la única persona que no te quería bien.

Belén cierra los ojos y vuelve a abrazarte.

Belén: No va a parar Ale... Va a buscarme.

Alejandra: Estás con nosotros cariño, ya estás con nosotros, no tienes de que preocuparte.

La puerta de la habitación chirría anunciándoos la entrada de alguien. Giras tu cabeza lo justo para ver a Louis entrar en ella, Belén también le ve. Se separa de ti y frunce sus labios cuando Louis toma sus manos.

Louis: ¿Qué ha pasado?

Belén asiente.

Belén: Me quedo.

Él sonríe y le abraza. No oculta su felicidad a pesar del desacuerdo de ella que termina en una sonrisa. Louis coge su cara y la agita.

Louis: ¡Estamos casi todos otra vez!

Una sensación de asfixia se provoca en tu cuello al escuchar esas palabras. Louis coge tu mano.

Louis: Esto me gusta.

Le sonríes tratando de disimular el dolor que te han causado sus palabras, no quieres hacerle sentir mal, él no tiene la culpa de nada.

Louis: ¿Conoces ya a Andrea? -mirando a Belén-

Esta niega con la cabeza y echa su pelo hacia atrás dejando que acaricie su espalda.

Louis: ¡¿No?! ¿Y a qué estás esperando? Te va a caer genial, ya verás.

Tira de su mano para sacarla de la habitación pero se detiene cuando ve que no les sigues.

Alejandra: Ahora voy yo. Voy a terminar de hacer mi maleta.

Louis asiente y te lanza un beso. Los dos se van hablando de alguna tontería que no te molestas en escuchar. Miras las blancas paredes de tu habitación. Resoplas.

La vibración de tu móvil te saca de tu ensimismamiento para llevarte a una completa confusión cuando desbloqueas el móvil. Te ha llegado un mensaje de Twitter pero esta vez es distinto. Tus ojos se inundan en un segundo cuando ves la foto de la persona que te ha mandado el mensaje. Te metes en su perfil. ¡Es el perfil de Carolina! No hay publicaciones nuevas. Te sabes esa imagen de memoria, lo has visto mil veces. Con sus mismos últimos tweets, con su misma última foto de perfil, con su misma última biografía y con ese nombre que se clavan en ti cada vez que lo ves "Noah Payne Sanz".

Vuelves a los mensajes rápidamente. Como si acabases de terminar una maratón, el aire de tus pulmones es ya ínfimo. Nada. No hay nada.

Alejandra: ¿Qué cojones?

Nada. Absolutamente nada. Está en blanco. Recargas la página un par de veces pero la respuesta siempre es la misma. Se han borrado todos los mensajes.

Alejandra: ¿Qué? ¡No puede ser!

De la incredulidad a la furia y después a la tristeza.

Alejandra: Joder.

Carolina: ¿Qué pasa?

Te giras en un microsegundo al escuchar una voz.

Alejandra: ¿Carol?

Ahí está. Apoyada en una de las esquinas de la habitación.

Alejandra: Carolina. Eres tú.

Caminas hacia ella, con los brazos abiertos y los ojos húmedos, moviendo despacio primero un pie y luego el otro. Ella te recibe fundiéndoos en un abrazo.

Alejandra: Carolina te he echado de menos.

Te acaricia el pelo y te da un beso en la frente. Sonríe con lágrimas en los lacrimales que por supuesto consigue reprimir.

Carolina: Necesitabas mi cabezonería otra vez, ¿eh?

Alejandra: No quería, sabes que no quise decir eso, yo sólo estaba muy enfadada y...

Carolina: Eh. Que no pasa nada tonta. -te da un nuevo beso en la mejilla- Ya he visto que las cosas empiezan a marchar bien por aquí.

Asientes sin poder decir nada.

Carolina: No podéis dejar que Belén se os vuelva a ir. Ahora la he visto sonreír después de muchísimo tiempo y aunque la cueste sé que la vais a ayudar a superarlo.

Sacudes la cabeza para recolocar tu pelo.

Alejandra: Liam...

Carolina sisea negando con la cabeza. Sus ojos se vuelven a humedecer.

Carolina: No tiene importancia.

Alejandra: Quiero que sepas que da igual lo mucho que anime a Iris, ya sabes que ella... Bueno, yo no...

Carolina: Ale, quiero que rehaga su vida. No quiero que piense que tiene que guardarme luto más.

Alejandra: Ojalá pudieras hablar con él como conmigo

Carolina: Sabes que eso no es posible

Notas el dolor en su voz a pesar de su bonita sonrisa que empezaba a difuminarse de tu memoria. La abrazas de nuevo, incrédula de volver a tenerla delante.

Carolina: Me portaré bien a partir de ahora, lo prometo.

Alejandra: Tú siempre has sido bien para mi

Carolina te da un beso en la mejilla. Sisea y señala a la puerta.

Carolina: Vamos, no quiero entretenerte.

Te das la vuelta cuando oyes las bisagras de la puerta girar. Liam entra por ella. Te vuelves a girar hacia la pared sonriendo ampliamente pero esta vez ya no hay nadie.

Liam: ¿A dónde miras? -ríe-

Alejandra: Nada, es sólo que me parecía que podía enseñarte algo pero... Pero no la encuentro.

Liam: ¿No encuentras a alguien o no encuentras algo?

Te encojes de hombros y le das la espalda.

Alejandra: ¿Me ayudas? -sonriéndole-

Liam ríe viéndote caer encima de la maleta con los pies cruzados encima de tus piernas. Liam cierra la maleta a duras penas.

Liam: ¿Qué estabas haciendo? Si no llego a venir por ti te quedas en Italia

Alejandra: Créeme que aquí no me hubiese quedado ni loca.

Liam echa uno de sus brazos por encima de tus hombros, aplastando tu pelo a su paso.

Alejandra: Liam

Liam: ¿Si?

Alejandra: Puede que lo que vaya a pasar en el avión sea un poco desagradable...

Liam frunce el ceño.

Liam: ¿Qué?

Alejandra: Tú trata de no acercarte mucho a Iris y... Bueno, no me vendría mal saber de qué fue todo eso con Andrea

Liam frota su frente.

Liam: Quería contártelo, no creas que no pero no he tenido tiempo entre lo de Belén y...

Mueves la mano delante de ti restándole importancia.

Alejandra: Puede que vea la amistad de dos chicas tambalearse hoy y a tres sufrir mucho, sólo quiero saber todo bien

Liam: Ale...

Aprietas los labios.

Liam: No quiero hacerle daño a nadie y menos a Iris y Andrea

Alejandra: Ya, pero lo has hecho

Liam: Joder, iba borracho, ¿vale?

Alejandra: Si, ibais los dos muy mal pero, ¿tenía que ser en su habitación?

Liam: No sé, donde nos pillo Ale, el no sé ni cómo terminamos llegando allí

Liam retira su brazo de encima de ti. Resoplas.

Alejandra: Pero, ¿a ti no te gustaba Iris?

Liam: A ver, a mi me encanta Andrea es una chica preciosa pero con Iris también me lo paso genial y me recuerda a...

Alejandra: No. -le cortas- No lo digas. No te tiene que recordar a nadie.

Liam: No me obligo a que me recuerde. Me recuerda directamente a ella.

Alejandra: Iris es especial en muchos sentidos y todos ellos diferentes a Carolina. Tienes que descubrirla como ella te descubrió a ti. No sé qué te traes con Andrea ni sé qué se trae ella contigo pero no quiero que hiráis a Iris y lo estáis consiguiendo. Los dos jugáis con ella y la pobre se deja por ti pero ya me he cansado yo tío

Liam: Alejandra. Relájate. Yo no quiero hacer daño a nadie. Bebí y me acosté con Andrea si, pero no lo hice con ánimo de joder a Iris. Si lo que hubiera querido hubiera sido eso, lo habría hecho mucho antes. Tú sabes como soy yo y no entiendo por qué me dices esto. Tú mejor que nadie sabes lo que es tener en frente a alguien que te gusta y no poder decirle que no.

Su respiración jadeante termina con la frase colocándole a muy pocos centímetros de ti.

Liam: Joder Ale, odio discutir contigo y no me puedo creer que sea por esto. Andrea es tu Zayn y Niall es mi Iris. Estamos empatados en esto.

Alejandra: No te equivoques Liam. Lo que tenemos Niall y yo no se compara a lo que hay entre Iris y tú y Zayn y yo no nos acostábamos por llevar dos copas de más.

Liam: Pues no sé qué es peor.

Alejandra: No sé, dímelo tú.

Ambos mantenéis la mirada impasibles.

lunes, 28 de julio de 2014

Capítulo 105. ¡Estoy enamorado de ti!

Pones tus piernas sobre las de él, quien las acaricia con delicadeza.

Alejandra: Buena idea eso de que me dolía la tripa

Niall: ¿Has visto la cara que se les ha quedado a todos? -ríe- Irene me ha matado. 

Alejandra: Es que estaba riéndome y hablando con ella tío, y saltas tú con esas

Ambos reís mucho. 

Niall: Te estaba viendo mala cara, ¿vale? 

Ríes.

Alejandra: Eres de lo que no hay.

Toca tu mentón y deposita sus labios en los tuyos de una forma tan suave que no puedes llamarle siquiera "beso". 

Alejandra: Odio que los hoteles estén tan separados unos de otros. 

Niall: Bueno, en realidad sólo está separado el mío. Que nos han marginado a Louis y a mi.

Pones pucheros y apoyas tu frente en su cuello, él acaricia tu espalda haciendo círculos en ella. Te echas un poco hacia atrás y entrelazas tu mano con la suya.

Alejandra: ¿Crees que Belén va a volver con Ginna?

Niall resopla.

Niall: Espero de verdad que no.

Cierras los ojos apesadumbrada y vuelves a juntar tu carrillo contra su pecho.

Niall: Aunque después de lo que he visto ahí dentro... La tía esa la ha comido la cabeza pero bien.

Alejandra: Es que no lo entiendo. Ella siempre luchaba contra todo lo que sus padres la imponían. Tenías que haberla escuchado hablar de ellos cuando éramos más pequeñas y ahora... Se ha dejado dominar.

Niall: No es fácil Alejandra. Esta gente no se anda con tonterías. Saben lo que tienen que hacer y como hacerlo. Cuando Ginna empezó a inculcarle sus costumbres Belén ya se creía enamorada de ella. Toda su relación fue una locura. ¡Por favor, si se quedó a vivir con ella cuando sólo la conocía de cuatro días!

Resoplas. Su mano comienza a subir y bajar por tu brazo.

Alejandra: Nunca me hagas eso

Niall: ¿Crees que podría hacértelo?

Le miras con los labios apretados y niegas con la cabeza. Niall sonríe con la misma dulzura de tu gesto. Te sientas a horcajadas encima de él.

Alejandra: Como nos pillen aquí...

Niall: Son las escaleras de hotel más cómodas que he probado nunca -mira a su al rededor-

Alejandra: ¿Has probado muchas escaleras de hotel?

Niall: Nunca con una chica como tú encima mía

Alejandra: Pero si con otras chicas -afirmas rendida-

Niall: ¿Y qué?

Alejandra: Eso es un sí...

Niall: ¿Y qué más da? Si no tenemos nada, ¿no?

Alejandra: ¿No habíamos quedado en que teníamos algo?

Niall: No quiero tener algo contigo, quiero tenerlo todo.

Tu boca se abre ligeramente pero consigues cerrarla a tiempo antes de que Niall sonría y tú le beses.

Alejandra: Si es que, ¿cómo no te voy a querer? No me dejas no hacerlo.

Le besas de nuevo apretando tus labios contra los suyos.

Niall: ¿Me quieres?

Alejandra: No te hagas el sorprendido

Niall: Ni se me había pasado por la cabeza. -no aparta su mirada de tus labios-

Alejandra: No, si tonto también eres un rato.

Niall: Me gusta oírtelo decir.

Con una sonrisa pendiendo de las comisuras de sus labios, retira el pelo de tu cuello.

Alejandra: ¿Que te quiero? Te quiero, te quiero, te quiero y lo sabes.

Vuestras miradas se cruzan y tu interior asciende y, como si estuviera en la lanzadera de una parque de atracciones, cae todo dentro de tu acelerando la adrenalina que recorre tus venas. Tus dedos tocan su cuello y localizan el ardor de tu cuerpo. Vuestros labios se unen pero estas vez dejáis a vuestras lenguas juguetear traviesas entre varias sonrisas cómplices.

Niall: ¿Crees que algún día estaré a la altura de ti?

Muerdes tu labio una vez antes de ponerte de pie y le ayudarle a levantarse. Pones tu mano encima de tu cabeza y la llevas hasta hacerla chocar con su pecho.

Alejandra: Hombre, la altura la das.

Niall ríe desesperado.

Niall: Odias estas conversaciones, ¿verdad?

Alejandra: La verdad es que si te prefiero callado.

Rodea su cuello con tus brazos y le besas de nuevo pero ésta vez él es más rápido y, antes de dejarte caer contra él es él quién te coloca entre él y la pared. Sus manos van hasta tu cuello que sin miramientos estira mientras se adueña de tus labios. Poco a poco mueve su mano haciéndola descender por tu cuerpo hasta llegar al borde de tu pantalón. Tus labios no andan faltos de los de él pero no puedes evitar querer más y más. Cada vez que Niall roza su piel con la tuya más ganas de besarle tienes. Es extraño como podrías pasarte la vida teniendo con él más que besos pero no te importaría pasártela con él teniendo sólo besos.

Alejandra: La señora de la limpieza se va a cagar en nosotros mañana

Niall: Si, justo estaba pensando yo en la señora de la limpieza

Ríes y gritas casi a la vez cuando sus manos buscan el broche de tu sujetador a la par que sus labios tu cuello.

Alejandra: Niall, no...

Niall: ¿No?

Te acerca más contra él haciendo fuerza en tu espalda. Su mano entra por fin en tu pantalón. Tus músculos se tensan y el calor empieza a aumentar todavía más cuando recorre tus braguitas hasta tocar tu ingle. Sus besos no te relajan pero si hacen olvidarse del mundo.

Niall: Pues cualquiera diría que no quieres

Ríes, le abrazas por el cuello. Coges su mano y la mueves un poco pero, cuando él menos se lo espera, le das un beso corto en los labios y terminas abriendo los ojos cuando tus pies tocan el suelo.

Niall: Alejandra no. No puedes hacer esto.

Alejandra: Quiero despedirme de Italia. Mañana nos vamos y no he comido una sola pizza todavía.

Niall mira el reloj. 2:23.

Niall: Alejandra... Cariño... Son las dos y media de la mañana... No hay ninguna pizzería abierta a estas horas... Pero si tienes hambre... -junta su frente a la tuya con una pícara chispa en la mirada- podemos solucionarlo.

Le besas, con tanta intensidad que no ves el momento de parar y cuando te obligas a hacerlo para no terminar en el último rellano teniéndote que tapar la boca y así no gritar, te retiras de él mordiéndole el labio, lo que le incita a no dejarte ir y besarte más.

Alejandra: No me vas a dejar, ¿no?

Niall suspira y se retira un poco de ti. Mira sus abultados pantalones. Le abrazas de nuevo notándole mucho más cerca.

Alejandra: ¿Y todo ésto por decirte que te quiero?

Niall: Todo esto por ser tú.

Las manos de ambos se entrelazan y las dejáis caer a los lados de vuestros cuerpos. Un nuevo beso, esta vez no pretencioso de nada más.

Alejandra: Te quiero.

Niall sonríe y hace chocar vuestras narices de forma cariñosa.

Niall: Deja de decirlo, anda.

Alejandra: ¿Por qué?

Niall: No quiero acostumbrarme.

Te da un nuevo beso cuando abres la boca para hablar. Le abras y él te levanta por los aires, llevándote a algún lado. Una vez en el suelo de las calles de Italia te mira y te peina una vez más. No puedes ni quieres evitar sonreír tontamente cuando le miras. No puedes creer que esto esté pasando de nuevo.

Alejandra: Inventaré una forma nueva cada día decírtelo.

La sonrisa de Niall se ha quedado de forma permanente y te encanta que sea por ti. Tu mano en su cintura y la suya sobre tus hombros mientras andáis por las iluminadas calles de Italia hacen centellear tus ojos húmedos por la emoción que causa tu constante felicidad.

Niall se detiene delante de ti y se muerde el labio nervioso.

Niall: ¿Qué me das si te cumplo tu deseo?

Alejandra: Depende de qué deseo sea.

Niall: Tú has pedido el deseo antes.

Alejandra: No recuerdo haber pedido ningún deseo.

Niall: Si.

Su sonrisa traviesa te inquieta tanto que terminas dando pequeños saltos en el sitio.

Alejandra: No sé cómo te las arreglas pero siempre terminas buscando un nuevo modo de sorprenderme.

Niall lleva tus manos a unirse tras su nuca y él une las suyas en la parte final de tu espalda.

Niall: ¿Qué era lo que más querías hacer en Italia?

Alejandra: Encontrar a Belén y llevármela conmigo.

Niall pone los ojos en blanco y mueve un poco la cabeza.

Niall: La otra cosa.

Te muerdes el labio inferior despellejándolo por los nervios.

Alejandra: No te lo voy a decir.

Niall: Vamos, -se queja- lo has dicho hace un rato

Enarcas una ceja. Niall ríe un poco y se aparta de delante de ti, te rodea y te abraza por detrás para acercarse a tu oído y susurrarte de la manera más cercana y cálida posible.

Niall: Aquí lo tienes. El único bar de toda Italia en el que los dueños están tan locos que van a preparar una pizza para dos niñatos que tienen hambre a las tres de la mañana.

Ríes mucho a medida que Niall te va hablando. Te giras y le coges de la camisa.

Alejandra: Ese no era mi otro deseo para Italia, tonto.

Su mandíbula se desencaja y su cara muestra una clara decepción. Tocas su pelo para tratar de tranquilizarlo pero él busca en ti más que un gesto de compasión. Necesita una explicación. Puedes notar su corazón bombardear su pecho sin dificultad.

Alejandra: Mi otro deseo eras tú, pasar una noche como la de ayer o estar como estamos ahora mismo. No podría imaginar un modo mejor de despedir la ciudad de Italia.

No puedes describir la sensación que recorre tu cuerpo cuando la sonrisa de Niall comienza a dibujarse en su cara. Tu estómago estalla en confeti. De pronto tus pies flotan, estás en el aire sujeta por los brazos de Niall que te hacen dar vueltas. Caes sobre su cuello riendo con sus carcajadas como melodía acompañante. Te besa toda la cara y después grita. Da saltos, te abraza y te besa. Así una y otra vez hasta que te coge las manos, deteniéndose unos segundos a examinar tu cara asegurándose de que no se trata de una mofa.

Niall: ¡Te quiero! -grita apretando fuerte tus manos. Las suelta y extiende los brazos en el aire- La quiero, ¿me oyen? -un par de parejas, un grupo de amigos y unos niños que estaban por la calle se giran a mirarle- Es la mejor chica del mundo y, ¿saben qué? ¡Estoy enamorado de ella! ¡Estoy completa y locamente enamorado de esta chica! -te mira rebosando felicidad. Junta su frente a la tuya y casi vuestros labios. Sus palabras se convierten en susurros- Estoy enamorado de ti Alejandra. Estoy enamorado de ti y siempre lo estaré.

Y así, con el agua del canal escoltando la luna llena que reina en Italia, Niall sella sus labios a los tuyos creando, de ese modo, una promesa que ambos sabéis que jamás romperá. 

domingo, 27 de julio de 2014

Capítulo 104. Entra en razón.

Belén: Al principio todo era normal, nos lo pasábamos bien juntas

Alejandra: Cielo, nadie diría que es normal casarse al mes de haber conocido a una persona

Belén se encoje de hombros.

Belén: Quería casarse, tenía especial necesidad en ello. Se sentía completamente insegura de que pudiera no se "del todo suya". -haciendo las comillas en el aire- Siempre se ponía celosa cuando se me acercaba alguien, sobretodo si eran chicos.

Zayn resopla frotando sus manos.

Belén: No sé, yo lo veía normal. Se supone que si te quieren tienen que tener celos, ¿no? -al no encontrar respuesta alguna sigue hablando- Luego empezó a ponerse celosa también de vosotras. Quería que perdiera completamente el contacto con mi pasado, por eso no me dejaba llamaros y siempre cogía vuestras llamadas. No me dejaba salir de casa, decía que era algo normal, que así me protegía, que no quería que me pasara nada malo.

Irene: ¡Y tú te lo creías! -exasperada-

Belén: ¡Pues claro que me lo creía! Joder era mi mujer. Jamás habría pensado que iba a terminar así.

Niall: ¿Cuándo empezó... ya sabes?

Belén: Hará un año cuando...

Alejandra: ¡¿Un año?! ¡¿Llevas aguantando palizas un año?!

Belén niega con la cabeza.

Belén: Al principio sólo eran empujones o algún bofetón cuando se enteraba que hacía planes en los que ella no se veía involucrada pero cada vez fue aumentando. No podía ver a nadie ni relacionarme con nadie.

Irene: ¿Y por qué no lo paraste? ¿Por qué no llamaste a la policía?

Belén: No quería. ¡Dios no, qué vergüenza! -sacude la cabeza con velocidad- Además ella me quería, iba a cambiar, tenía que cambiar. Me lo prometió.

Alejandra: Dios Belén... -acaricias su cara-

Belén: Siempre he tenido fe. Es la única persona que me ha visto de un modo diferente. Ella me quiere, cree que soy especial y yo ahora lo he estropeado todo.

Irene: ¿Qué estás diciendo? ¡Por Dios, Belén!

Belén: Ella vio en mi algo más, algo que nadie más vio y yo se lo he recompensado dejándola sola en casa, destrozada. Mi misión, mi única misión en la vida era hacerla feliz y ni si quiera he podido cumplir con eso.

Alejandra: Joder, hablas igual que tus padres.

Belén te manda una mirada asesina.

Irene: No, Ale tiene razón. Esa chica te ha comido la cabeza de un modo que ni si quiera tus padres lo hicieron.

Belén: Mis padres estaban de acuerdo.

Iris: Espera, ¿qué? Tu padre no sabía nada. Llamó muy preocupado hace un mes...

Belén: Lo sé. Cuando tuve que llamarlo estuvo hablando con Ginna y le encantó su forma de pensar. Me tenía en casa, cumpliendo con mis funciones de mujer.

Irene: ¡Pero si es una tía! Tus padres siempre han ido en contra de los matrimonios homosexuales y esas cosas...

Belén: Si, pero Ginna maneja muy bien las palabras y puso todo su empeño para que no viniera a por mi y... vaya si lo hizo.

Zayn: Esa tía es rara de narices.

Louis: Quiero irme ya de este lugar, me da escalofríos. -frota sus brazos-

Belén: No vais a denunciarla... ¿verdad?

Iris: Belén piénsatelo. No tenías por qué haber pasado por esto y ahora que has podido salir... no puedes dejar que ésto que has vivido le pase a otras personas...

Belén: Yo la quiero.

Tus ojos quieren saltar de tus párpados pero, por suerte, éstos no les dejan. ¿Has oído bien?

Harry: Belén... Estás ciega.

Belén: Puede ser, pero la quiero. No voy a denunciarla.

Iris resopla.

Iris: No tienen por qué meterla en la cárcel, mi padre es juez y...

Belén: No. No quiero interponer ni si quiera una orden de alejamiento. Hablaré con ella y lo soluciona...

Su voz se ve apagada por la carcajada de Zayn.

Zayn: Como vuelvas a hablar con ella estás perdida. Te dirá que está destrozada y que te necesita a su lado, que no lo volverá a hacer y bla, bla, bla.

Los ojos de Belén brillan irritados por el cansancio.

Alejandra: Zayn tiene razón, no deberías hablar con ella.

Belén: Os equivocáis, es mi deber hacerlo.

Irene: ¡Joder tía, que no tienes ningún deber! Tu deber es ser feliz. ¿Puedes por una vez en tu vida no hacer caso de nadie y sólo mimarte un poco?

Belén: Entonces te estaría haciendo caso a ti

Irene: ¡Yo quiero lo mejor para ti! -ofendida-

Belén: Ginna también, pero se expresa de una manera diferente.

Te golpeas la frente con la mano. No hay manera.

Niall: Si no la dejamos llamarla estaremos haciendo lo mismo que hacía Ginna. Esa es la psicología que ha utilizado. En realidad es la psicología de todo maltratador. Primero reduce a la persona, yendo demasiado rápido en la relación y luego la anula haciéndola creer que ella tiene la culpa de todo y que él sólo quiere el bien para ella y que los medios quedarán a un lado cuando esté completamente sometida, solo que esta vez el comportamiento de Ginna va unida a una fuerte misandria probablemente provocada por algún trauma de su infancia o algo por el estilo.

Belén le mira con adoración e incredulidad.

Niall: Sólo tienes que ver que nosotros no te vamos a obligar a no volver con ella pero si ella te obliga, aunque sea con dulces palabras que camuflan la paliza que recibirás cuando vuelvas por haberte ido... -coge las manos de Belén entre las suyas- Entones entenderás quién quiere de verdad el bien para ti. Piensa cuándo has sido más feliz. No necesitas nada más que pensar en lo que quieres para tu futuro.

Las conmovedoras palabras de Niall calan hondo en Belén y la llevan a abrazarlo.

Belén: Me alegro tanto de que estés aquí.

Tus lágrimas también se asoman amenazantes como las de Irene.

Belén: Supongo que tengo que daros las gracias a todos

Louis: No tienes que dar las gracias por nada, lo que tienes que hacer es dormir un poco y así descansas... -frotando su brazo-

Belén: ¿Estás de broma? Hace una eternidad que no os veo, me habré perdido miles de cosas. -mira a Irene y después a Harry- Ya me estáis contando.

Harry ríe.

Harry: ¿Qué quieres saber?

Louis: Esperar, esperar, esperar. -de pie con los brazos extendidos en cruz- No podemos iniciar una sesión de cotilleos así

Enarcas una ceja con una carcajada queriendo salir de tu boca. Louis sale corriendo del salón de la habitación de Liam y Zayn que es en la que os encontráis. Cuando vuelve trae consigo un montón de bolsas de patatas y gusanitos, las deja en la mesa y corre de nuevo por el pasillo.

Louis: LIAM -grita desde algún lugar de la habitación-

Liam desaparece por el mismo sitio por el que lo hizo Louis y pocos minutos de incertidumbre después aparecen con latas de refresco. Te lanzas a por una de Nestea y la abres, te reclinas un poco en el sofá y te acomodas junto a Niall, quien te quita la lata y, después de darle un trago te la devuelve.

Alejandra: ¡Pero si tú tienes tu Coca-Cola en la mano!

Niall: Ya -riendo-

Alejandra: ¿Y para qué me quitas la mía?

Niall se encoje de hombros.

Niall: ¿Quieres? -ofreciéndote de la suya-

Pones los ojos en blanco y ríes. Niegas y bebes un poco.

Belén: Perdonar que esté un poco desconectada pero el aislamiento no era sólo a nivel social, tampoco me dejaba escuchar la radio o ver la tele por lo que no sé mucho de cómo os ha ido... -divaga su mirada por los cinco chicos distribuidos por los sofás- Pero me alegra veros a todos, eso significa que seguís juntos

Harry: Y lo que queda

Liam: Si, son unos pesados pero luego se les echa de menos...

Louis: Que mentiroso es. No se les echa de menos para nada

Todos reís.

Louis: No sé por qué os reís, es la verdad -se encoje de hombros-

Irene: Si luego eres tú el primero que nos llama para quedar cuando tenéis vacaciones

Louis se estira mucho en el sofá mostrando indignación.

Louis: Uy. Qué mentira. -lleva su mano derecha a su pecho-

Reís de nuevo. Le tiras un gusanito que ve antes de que caiga, lo coge al vuelo y se lo come.

Louis: ¡Gracias! -con la boca llena-

Belén: Y vosotras entonces también seguís con ellos -riendo- aunque... -mira a Iris- a ti no te conozco...

Alejandra: Si, la viste en el concierto que dieron en Espa... -cierras la boca al caer en la cuenta- Ah, no.

Iris: Era amiga de Ale desde antes de que conocierais a los chicos, pero sólo nos conocíamos por Internet.

Tu móvil empieza a vibrar por lo que te incorporas un poco separándote del hombro de Niall. Es Estefanía.

Alejandra: ¿Si?

Te pones de pie y te alejas por el pasillo para poder escuchar algo de lo que te está diciendo.

Estefanía: ¡Ale!

Alejandra: Dime

Estefanía: ¡He perdido de vista a Ginna! -jadeante-

Ríes un poco desesperada.

Alejandra: ¿Hace cuánto ha sido eso Estefanía?

Estefanía: Una hora y media más o menos...

Resoplas.

Alejandra: Nos ha dado tiempo a estar con Belén, a que nos pille Ginna, a ver cómo la pegaba y a traernos a Belén con nosotros.

Estefanía: ¡¿Qué?! ¿Ha pasado todo eso?

Alejandra: Ajá...

Estefanía: Dios. Está Belén contigo ahora.

Alejandra: Si, estamos todos en el hotel de Zayn y Liam.

Estefanía: Está bien, estoy allí en cinco minutos.

Cuelgas el teléfono y vuelves con los demás. Antes de sentarte pones una pierna en el sofá y te dejas caer sobre ella, hundiendo tu cabeza en el pecho de Niall, quien te abraza contra él.

Belén: Y vosotros también seguís juntos por lo que veo.

Niall resopla.

Alejandra: Es una larga historia.

Irene: Y tan larga. Es para hacer una novela con la vida de estos dos. Lo que no les pase a ellos...

Miras a Niall y de nuevo a Belén.

Belén: Pero ahora estáis juntos, ¿no?

Niall: No exactamente.

Belén eleva sus manos con las palmas hacia arriba.

Alejandra: Es algo raro.

Harry resopla.

Harry: Se complican la vida de una manera... Con lo fácil que es regalarle el oído a una chica.

Irene abre mucho la boca y le tira una patata que pilla al vuelo y mastica con la boca muy abierta.

Liam: Das mucho asco.

Harry: ¿Por decir que sé regalarle el oído a una tía? Así la tengo de enamorada, mírala. -señalando a Irene-

Liam: No digo por eso idiota. -ríe achinando los ojos hasta tal punto que casi se convierten en dos rayas negras- En fin, déjalo.

Harry se mete otra patata en la boca y se acerca mucho a Liam, casi subiéndose encima de él. Abre y cierra la boca exageradamente haciendo excesivo ruido. Achinas un ojo al ver la comida de dentro de su boca pero no puedes evitar reír.

La puerta suena al ser golpeada por unos nudillos ansiosos. Belén mira a la puerta.

Irene: ¿No será...?

Más golpes y después una voz que llama a Liam te cercioran de que no hay nada que temer. Liam mira a todos lados cuando pone la mano sobre el pomo.

Alejandra: Belén. -la habitación se queda en silencio por unos segundos- ¿Te acuerdas de la loca del pelo rosa?

sábado, 26 de julio de 2014

Capítulo 103. Incoherencia misándrica.

Todos os giráis en redondo cuando oís una voz proveniente del pasillo.

Louis: Eh, pelirro... ¿qué ha pasado con tu pelo?

Ginna se va haciendo sitio entre vosotros hasta llegar a Belén. La miras de arriba a abajo. Sigue vistiendo sus botas de militar con ropas anchas. Su pelo está ahora de punta, excesivamente corto adornado con un lazo negro anudado en la parte alta de la cabeza.

Ginna: Esto... ¿Hola?

Da una vuelta en el sitio mirando a todos y cada uno de vosotros pero se detiene en frente de Irene.

Ginna: ¿Qué hacéis... -mira a Belén- qué hace esta gente en mi casa?

Belén: Yo no sabía que venían, no tenía ni idea...

Ginna: Te dije que salía un momento y cuando vuelvo me encuentro con esto -entre dientes-

Belén: No te enfades por favor. Yo no sabía que eran ellos. Llamaron al portero y pensaba que era publicidad, yo no...

Una carcajada, un zarandeo y el brazo de Ginna rodeando el hombro de Iris se suceden como las fichas de un domino cayendo sin darse tregua entre ellos.

Ginna: Es una pena que no supiéramos que veníais, os habríamos preparado algo, ¿verdad?

Belén asiente atemorizada mientras la sonrisa de Ginna sobresale deslumbrante.

Ginna: Venga, voy a preparar algo y así recordamos viejos tiempos

Con una sonrisa contonea sus caderas de un modo nada femenino abriéndose entre vosotros pero Liam la detiene agarrándola por el brazo. Ginna mira su mano con repulsión mientras Liam la retira.

Liam: No hace falta que prepares nada.

Ginna: No me cuesta nada, de verdad.

Puedes notar los nervios poniéndole los pelos de punta desde la otra esquina de la habitación.

Zayn: No, si en realidad nosotros ya nos íbamos

Todos le miráis sorprendidos pero a ti se te vuelca el corazón especialmente. Odias cuando toma decisiones por su cuenta y es por dos cosas: porque no sabes qué pretende y porque siempre termina saliendo bien. Esta vez se ha arriesgado demasiado con tanta gente a la que controlar a remoto. Notas las uñas de Belén clavándose en tu piel y a Irene inspirar y espirar rápidamente.

Ginna: No hombre, quedaros un rato más.

Zayn: Sólo ha sido una visita rápida, no queremos molestar

Harry: Bueno, pero si nos quedamos un poco más no pasa nada

Zayn sonríe muy ampliamente hacia Harry, con la mandíbula apretada, y luego vuelve a mirar a la airada Ginna.

Zayn: Encantado de haber vuelto a verte.

Se abalanza sobre ella para darla dos besos y después va hacia Belén. Se inclina sobre sus carrillos y susurra algo que aunque te esfuerzas por escuchar no consigues. Zayn se os queda mirando, instándoos a que vosotros también os despidáis de ambas pero tú sólo le das un beso en la mejilla a Belén y abres la puerta para salir por ella, seguida de Zayn y poco tiempo después de los demás.

Ginna: Bueno, pues espero veros otro día.

Irene: Seguro -sarcástica-

La puerta se cierra e Irene se vuelve hacia Zayn colérica.

Irene: ¿Qué coño haces? Cuéntame tu plan ahora mismo o vuelvo a llamar a esa puerta y la saco de los...

Zayn le tapa la boca con su mano.

Zayn: Calla coño.

Alejandra: Zayn, ¿qué intentas?

Zayn: ¿Qué intentáis vosotros? Ya habéis oído a Belén, con nosotros delante no va a hacer nada, tenemos que pillarla por mucho que nos duela ver la escena -te explica-

Niall: Zayn tiene razón, ya habéis visto la sonrisa que ha fingido en cuanto nos ha visto. Si de verdad la pega no vamos a tardar mucho en saberlo.

Liam sisea. Correteas a su lado para apoyar tu oreja en la puerta de madera casi roída y con falta de color. Niall os observa intentando captar algo de la conversación. Sólo escuchas susurros que no entiendes hasta que un golpe sordo llama tu atención. Aprietas el hombro de Liam contraída. Un pequeño grito ahogado y dos golpes más hacen que no puedas controlar más tus impulsos. Golpeas la puerta con la mano abierta gritando. Niall te retiene en el aire mientras tú pataleas golpeando la puerta.

Alejandra: ¡Niall suéltame!

Sigues dando patadas a la puerta lo más fuerte que puedes cuando ésta se abre pero, por desgracia Ginna se hace a un lado y esquiva el golpe. Tus músculos se relajan y caes sin fuerza sujeta únicamente por los brazos de Niall. Levantas la cabeza mirando fijamente a Ginna quien está vuelta hacia dentro de la casa. Te deshaces de los brazos que te retenían en un abrir y cerrar de ojos y corres para hacerle cara a la chica. Oyes los gritos de Irene dentro de la casa ahogados por sus sollozos.

Alejandra: Voy a ir a por ti pedazo de puta

Vas dentro de la casa. Tu visión está nublada por la adrenalina pero puedes ver la deprimente escena. Belén tumbada en el suelo e Irene a su lado, llorando. Harry y Louis intentando levantarlas, Liam arrullando a Iris quien no quiere ver la escena. Zayn está mirando la escena igual de conmocionado que tú y Niall intenta pedir explicaciones a nadie en concreto.

Divisas con horror la colorada cara de Belén y la sangre por su labio. Zayn se da la vuelta hacia Ginna con el rostro desencajado. Le miras con la voz tintineante de Ginna acompañando por detrás.

Ginna: ¿No os habíais ido?

Zayn: Ahora nos vas a explicar qué ha pasado aquí, que nos causa más curiosidad -poniendo su mano sobre el brazo de ella-

Ginna aparta su brazo con repugnancia.

Ginna: Estábamos hablando y se ha dado con el sofá

Alejandra: ¡¿Con el sofá se ha roto el labio, pedazo de...?!

Zayn se interpone entre vosotras cuando ella avanza decidida hacia ti.

Zayn: Por ahí no chica

Ginna: ¿Qué te pasa por que sea chica?

Zayn: Nada, pero no te acerques a ella

Ginna: ¿Por qué? ¿Por el mero echo de ser chico ya tienes que sobreprotegerla?

Zayn frunce el ceño.

Zayn: De ti si

Las comisuras de los labios de Ginna se crispan con odio.

Ginna: ¡Todos los hombres sois iguales! Os creéis que podéis dominar a la mujer

Alejandra: ¿Por eso tratas de imponerte tú sobre Belén, porque crees que así demuestras que tu odio hacia los hombres está justificado por la incoherencia de lo que a ti te han enseñado?

Ginna: ¿Qué? ¡Yo no me impongo a nadie!

Alejandra: ¡Eres una misándrica abusiva! ¡No vuelvas a poner una mano encima a Belén!

Ginna: Es mi mujer, tú no me vas a decir lo que puedo o no puedo hacer con ella

Alejandra: Que sea tu mujer no la hace de tu propiedad, no puedes hacer con ella lo que te de la gana -gritas enrabietada-

Ginna: ¡Sólo intento hacerla entender!

Alejandra: Intentas hacerla creer que es menos que tú y eso nunca será así. Con lo que has hecho demuestras que no le llegas a la suela de los zapatos a ningún hombre

Sabes que con ese último comentario has fomentado su misandria y que no tardará en entrar en cólera pero es lo que realmente esperas. La ves ponerse roja de ira pero no te achantas, al contrario, te creces.

Ginna: ¡Nunca he intentado hacerla de menos, sólo quiero darla un escarmiento!

Alejandra: ¡Tú no tienes que hacerla escarmentar de nada!

Gritas llena de rabia queriendo desahogar toda tu vesania en ella pero Zayn te frena. Louis, con Belén en brazos, pasa a tu lado y choca tu espalda con los pies de tu amiga. Observas la escena boquiabierta.

Ginna: ¡Eh! ¿Dónde vais?

Harry: No des un paso más

Ginna: ¡Es mi mujer! ¡La estáis secuestrando!

Iris: Ven a buscarla y te denunciaremos por maltrato a tu pareja. Tenemos pruebas y a la persona que lo ha sufrido en su propio cuerpo

Parece que la tranquilidad de Ginna empieza a verse afectada y sus ojos no pueden ocultarlo.

Ginna: Belén jamás declarará en mi contra, ella me quiere

Harry: Te has cargado su amor a base de golpes.

Irene te abraza y te obliga a salir para que no sigas escuchando ya que la cosa se va a poner fea pero tú te esfuerzas por quedarte en la conversación.

Ginna: No tenéis ni idea de lo que estáis hablando. ¡He vivido dos años con ella, no soy una maltratadora!

Iris: Si quieres podemos probar a ver qué dice un juzgado

Ginna: Ella jamás me denunciaría

Iris: Ya no puedes seguir jugando con tus amenazas, ya no van a afectarla

Ginna: No puedes quitármela, es todo lo que tengo en la vida

Liam: ¡Deja de hablar de ella como si fuera un perro! No es de tu propiedad y da las gracias a que no te denunciamos

Ginna hunde la cabeza en sus hombros.

Harry: Y no lo hacemos por ti, lo hacemos por ella.

Iris: De igual modo nos dispondremos a poner una orden de alejamiento así que yo que tú no saldría de este pueblucho

Ginna te mira una última vez, pidiendo plegaria antes de que, arrastrándote hasta las escaleras del piso, Irene consigue sacarte de esa casa de la cual quieres olvidar una de las peores imágenes que jamás hubieras querido presenciar.

viernes, 25 de julio de 2014

Capítulo 102. Belén.

Su mirada no parecía suya hasta que no la abrazó Irene, en ese momento en el que las lágrimas empezaron a caer una tras otra sin detenimiento mojando la alfombra, en ese momento te diste cuenta de que habíais llegado demasiado tarde. Sus brazos, única parte de su piel al descubierto a parte de la cara eran una clara señal de por lo que había pasado. Tus labios titubeantes no te dejaron articular palabra por lo que le deciste el cayo a Irene quien estira sus brazos entre lágrimas.

Irene: ¿Qué te ha pasado?

Belén: Nada...

Belén no entiende nada. Mira a todos lados sin dar crédito de lo que está sucediendo, de pronto el salón de su casa se ha llenado con imágenes de su pasado.

Alejandra: Belén...

La abrazas. Los tremendos moratones de sus brazos no cuentan una bonita historia de amor si no una difícil historia que no tienes tiempo de escuchar, tienes que sacarla de allí cuanto antes. Coges su cara entre tus manos.

Alejandra: Vámonos Belén, vámonos ya -intentas esbozar una sonrisa bañada en lágrimas-

Belén: ¿A dónde? No podemos irnos.

Irene: Belén, hemos venido a por ti. No sé que coño te ha hecho esa tía pero no tienes que seguir soportándolo

Belén: No... -recoge unos mechones de su pelo detrás de su oreja- No me ha hecho nada

Alejandra: ¿Qué dices Belén? -coges su muñeca-

Belén quita su mano de la tuya y se la sujeta con fuerza tratando de ocultar lo que en la otra deja visible. Un nudo se aprieta en tu garganta cuando esas marcas te trasladan a una escena en la que Belén llenaba el lavabo de uno de los hoteles en los que estuvisteis de sangre.

Alejandra: ¡Joder Belén no entiendo nada!

Belén: Ella me quiere

Zayn: Vamos a tranquilizarnos. -se abre paso entre las tres y posa sus manos sobre los desnudos brazos de Belén- ¿Por qué nos llamaste? ¿Por qué esos mensajes? No parecía que estuvieses muy bien.

La sonrisa de Zayn trata de asemejarse a una de las más sinceras pero notas la tensión en sus labios crispados y el nerviosismo en su voz. Belén agacha la cabeza, derrotada.

Alejandra: Belén, ¿te pega?

El pelo enmarañado de Belén empieza a desenfocarse y ves más clara la imagen que os rodea. El aroma está cubierto de una nube de humo. Las cristaleras de la terraza están cubiertas por unas cortinas rojas hasta el suelo.

Irene: ¡Belén! ¡¿Te pegaba?! ¡¿Te pegaba esa zorra?!

Harry detiene la detiene antes de que coja de nuevo a Belén, movida por la ira. Llora muchísimo con un terrible sofocón. La has visto pocas veces así y no querías que se volviese a repetir pero, aunque no te ves desde fuera, no crees que tú estés mucho mejor. Buscas a Iris, quien está escondida tras Louis. Este te asiente y tú le devuelves el cabeceo.

Alejandra: Belén, escúchame. -No mueve ni un tendón- ¡BELÉN! -gritas-

Belén se asusta pero tú no tenías la más mínima intención de hacerlo. Alguien toca tu hombro pero no te giras.

Alejandra: Joder, nos hemos comido la cabeza todo este tiempo y nos ha sido muy difícil venir aquí, no puedes dejarnos así. Por lo menos dinos qué pasaba.

Belén traga saliva perdiendo el tiempo que no tenéis, cosa que te pone más nerviosa y acelera tu pierna más si cabe.

Belén: Ginna me quiere, -hace una pequeña pausa para clavar sus recuerdos en tu retina- es sólo que tiene una manera diferente de querer.

Irene: Si te quiere no te pega, ¿la hace sentirse mejor eso?

Belén: ¡No! ¡No me pega por entretenimiento!

Irene deja salir un sonido de horror.

Irene: ¡O sea que te pega!

Belén: Irene, ella está arrepentida

Alejandra: ¡¿Arrepentida?! ¡Debería cortarse las manos antes de volver a ponerte la mano encima!

Belén: ¡Es mi culpa! -reprocha con los ojos cerrados de dolor-

Irene: ¿Qué estás diciendo? -haciendo una pausa tras cada palabra-

Belén: Sé qué es lo que la pone nerviosa y a mi me cuesta controlarme

Alejandra: ¿Controlarte? ¡Belén por favor! No te dejabas controlar por tus padres y te dejas controlar por una, por una...

Belén: No me dejo... del todo -cada vez está más nerviosa-

Alejandra: No me puedo creer lo que estoy oyendo, ¿encima la defiendes?

Belén: No la defiendo es sólo que...

Iris: Belén.

Los ojos de Belén revelan la poca gracia que la hace que alguien más que no seáis vosotras dos haya entrado en la conversación.

Iris: Lo siento, no te conozco mucho.

Belén: No me conoces de nada.

Alejandra: Deberías sacar esa rabia tuya con Ginna y no con ella. Ella no te ha hecho nada.

Belén te mira desafiante.

Iris: No, tiene razón. No la conozco de nada. Pero no deberías dejar que nadie te sometiera, eso está penado por la ley.

Belén bufa y vuelve a dividir su atención entre Irene y tú.

Irene: No entiendo qué quieres

Belén: Quiero que me ayudéis.

Las comisuras de tus labios se relajan y consigues avanzar un paso hacia ella con la cabeza ligeramente ladeada.

Alejandra: Y nosotras queremos ayudarte, sólo tienes que venir con nosotros. Ginna no se enterará de nada.

Belén: No puedo dejar así como así Ale, no sabes cómo es. Estallará en ira y destrozará toda la casa, destrozará todo hasta que encuentre el modo de saber dónde estoy y traerme de vuelta.

Irene: Para entonces nosotros ya estaremos lejos de aquí y tendremos lo suficiente para hacer que Ginna no pueda volver a acercarse a ti.

Belén: No quiero dejarla sola, no quiero irme. Lo que quiero es que me ayudéis a hacerla entrar en razón.

El cuerpo de Irene empieza a irritarse de nuevo.

Irene: Si no has conseguido hacerla entrar en razón tú, ¿cómo pretendes que nos escuche a nosotros?

Belén: A lo mejor con vosotros... No sé. Tenía que probar.

Alejandra: Pues yo no voy a esperar a que venga y vuelva a ponerte la mano encima porque no lo hará, esa zorra no volverá a hacerlo.

Belén: Claro que no lo hará, delante vuestra no. Ella es mejor que eso. Castiga a quien se lo merece.

Irene: ¡¿Qué dices?! ¡Nadie se merece que le peguen, y menos su mujer!

Belén: Cuando acepté casarme con ella lo hice con sus virtudes y sus defectos, no puedo dejarla ahora aquí sola. ¡Se moriría! ¿Quién iba a hacerle la comida, plancharle, hacer la casa...?

Estiras tu cara con ambas manos. ¡No te lo puedes creer! La ha esclavizado y la ha metido en la cabeza todas esas mierdas sobre que ella tiene la culpa y que como es su mujer tiene que servirla en todo y complacerla.

Irene: ¡Pues que se las arregle ella misma! Es mayorcita, no tienes que limpiarla el culo cada vez que quiera cagar. ¡Por favor escúchate las sensateces que estás diciendo!

Belén: Es sólo una forma distinta de vivir, me he acostumbrado pero...

Alejandra: ¡¿TE HAS ACOSTUMBRADO A SUS PALIZAS?!

Belén: No he dicho eso es solo que...

Ginna: ¿Belén? ¿Tienes compañía?

Belén: Mierda.

jueves, 24 de julio de 2014

Capítulo 101. Tú.

Sergio salta en tu cama contigo todavía somnolienta.

Sergio: Mamá dice que arriba

Alejandra: Pequeño saltamontes, tienes las energías de tu madre sin duda eh.

Sergio: ¡Aleeeeeeeee! -grita- ¡Vamooos, arriba!

Salta de la cama y empieza a tirar de tu brazo, el cual no suelta hasta que estás completamente fuera de la cama.

Alejandra: ¡Está bien, está bien! -pones las manos en alto cuando empieza a tirar de tus pantalones para sacarte de la habitación- ¡Estefanía para a este pequeño terremoto que ya me visto!

El niño ríe con la mano metida en la boca. Estefanía le llama riendo y éste se va dando saltitos de emoción. Te pones una camiseta naranja de tirantes desbocados y debajo un top que cubre únicamente tu sujetador, unos pitillos vaqueros y unas sandalias negras. Vas al baño y recoges tu flequillo hacia atrás, dejando tu pelo ondulado caer por tu espalda. Un poco de raya y rímel para que no quede demasiado recargado pero que oculte un poco las ojeras de haber dormido dos horas. Te miras en el espejo y sonríes al recordar la noche de ayer. Después de recorrer todo el canal, Niall y tú os perdísteis por algún lugar de la ciudad y después te llevó a desayunar a un Starbucks que no te sorprender ver, parece que se han extendido por todo el mundo.

Coges el cartón de zumo que estaba encima de la encimera y le das un trago.

Alejandra: Voy a buscar a Andrea y a Iris, a ver si ya están listas, te veo en 20 minutos abajo.

Agitas el pelo del pequeño antes de salir de la habitación y cerrar la puerta tras de ti. La habitación de Iris y Andrea está en otro hotel. Esta vez habéis elegido hoteles separados para disminuir rumores incómodos. te pones las gafas de sol y coges el móvil. El icono de Twitter de tu móvil está bombardeado con un círculo rojo y un más dentro de él. Lo abres por mera curiosidad. Tanto tus mensajes como interacciones están al máximo. Entras en mensajes, todo son de cuentas que desconoces así que ni si quiera los abres. Las interacciones no se presentan mucho mejor. Tienes un montón de tweets insultándote, otro puñado confusos y unos pocos con enlaces y fotos que te hacen comprender un poco más.

Muchas de las fotos son tuyas y de Niall en Madrid pero las mejores tomadas son en Italia. Hay fotos de cuando bajásteis del avión, de la pelea, de esa noche... incluso de cuando te acompañó. Todas están tomadas muy de cerca, sobretodo las de la "pelea" y las del avión. Frunces el ceño, suspiras y te enciendes un cigarrillo a pesar de estar a los pies del hotel de tus amigas. No miras los comentarios, sólo las fotos y algunos datos que dan. Lo que opina la gente aprendiste hace tiempo a ignorarlo pero te mosquea bastante el hecho de que haya paparazzis que estén tan cerca de vosotros.

Miras tu móvil cuando empieza a vibrar pero no sonríes hasta que la foto de Niall aparece en él.

Niall: ¡Princesa!

Alejandra: ¿Ya vuelves a llamarme así? -ríes-

Niall: Qué poco atenta eres... ¡Siempre te he llamado así!

Alejandra: Siempre no

Niall: Bueno... Puede que siempre no... Pero...

Alejandra: Has visto Twitter

Niall ríe mucho.

Niall: Me has pillado

Alejandra: Ya te dije que la foto traería cola

Niall: Pues porque no han visto la buena

Ríes soltando el humo de la última calada del cigarro y lo tiras para después pisarlo.

Alejandra: Esa la hiciste a traición

Niall: ¿Y lo preciosa que sales, qué?

Ríes.

Niall: Me gusta que aún sabiendo el día que nos espera estés riéndote todo el rato

Alejandra: Llevo desde que llegamos a España riéndome todo el rato

Niall: Si, me pregunto quién tendrá la culpa de eso -en tono engreído-

Alejandra: Está bien, deja de hacer el capullo. Te veo en 15 minutos.

Niall: Empezaré a descontarlos en... ¡Ya! Tienes sólo 14 minutos más para hacer lo que quiera que sea que hacéis las chicas antes de salir de casa

Ríes cerrando los ojos ante las tontería.

Alejandra: De hecho ya estoy en la calle, he venido a por las chicas.

Niall: ¿Estás con Estefanía? -sorprendido-

Alejandra: No, ella se ha quedado, luego se encuentra con todos.

Niall: No sé por qué me lo suponía.

Alejandra: Eres un chico listo

Niall: Alejandra... No puedes creer lo que te dijo ese...

Alejandra: Te veo en 12 minutos.

No le das tiempo para ni si quiera respirar antes de colgar. Guardas el móvil en el bolsillo de tus pantalones y entras por la puerta del majestuoso hotel. 4 planta. Cuando las puertas se abren oyes ciertos gritos provinientes de la habitación de tus amigas. Frunces el ceño y das dos zancadas rápidas, colocas la oreja pegada a la madera, están discutiendo.

Iris: ¡Yo te consideraba mi amiga!

La risa de Andrea resuena por toda la habitación.

Iris: ¡Y encima te ríes! ¡No me lo puedo creer!

Tragas saliva. Te esperas lo peor. Llamas dos veces a la puerta cuando una histérica Iris te contesta.

Iris: ¡¿QUIÉN ES?! -grita-

Alejandra: Iris... Soy yo...

Tres segundos después la puerta sale disparada del cerco de la misma y ves a Iris con el pelo recogido en una coleta si a eso se le podía decir recogido; muchos mechones la caen sobre los ojos debajo de los cuales el rimel está completamente corrido. Sus mejillas están rojas, casi tanto como sus ojos y sus manos tiemblan. Cuando te ve sus ojos se envidrian pero no es hasta que te abraza que se echa a llorar. Ves a Andrea, apoyada sobre el marco de una de las puertas comiéndose un regaliz con una sonrisa en la boca.

Alejandra: ¿Qué ha pasado?

Andrea: Nada, que es una paranoica

Iris: ¡¿Paranoica?!

Va hacia ella amenazante.

Andrea: Iris por favor, es un polvo. No nos hemos prometido amor eterno.

Abres mucho los ojos negándote a creer lo que acabas de escuchar.

Alejandra: ¿Qué has hecho Andrea?

Andrea: Disfrutar de la vida, tú no puedes decirme nada cariño

Iris: ¡Se ha tirado a Liam!

Tapas tu cara con ambas manos. Estás enrojeciendo por momentos. No te puedes creer que haya pasado eso de verdad.

Iris: Me he levantado esta mañana por los ruidos pero no quería creérmelo, hasta que le he visto salir en calzoncillos de su habitación -la señala acusadora-

La miras sin dar crédito. ¡Se está riendo!

Andrea: ¡Por favor! Si hubieras querido te podías haber unido a la fiesta

Alejandra: Andrea, ¿sigues borracha?

Andrea coge la cara de Iris con su mano derecha apretando sus carrillos.

Andrea: No sabes lo que hace ese chico con la lengua -se gira para verte horrorizada por el espectáculo- no me extraña que volviera tan loca a tu hermana

Alejandra: ¡ANDREA! -coges la mano que tenía sobre la cara de Iris arrancándola de ella- ¡Ya está bien! Tengo cosas más importantes de las que ocuparme hoy que de una borracha.

Tiras de su brazo para llevarla hasta la ducha.

Andrea: Es verdad, que hoy vamos a ver a la pobrecita Belén -suelta una carcajada-

Abres el grifo de la ducha para hacer caer el agua más fría de las cañerías hasta ella que se queja y grita. Unos segundos después cierras el grifo, la llevas a su habitación y la acuestas, bajas las persianas.

Andrea: ¿Qué haces? Tenemos que irnos.

Alejandra: Nosotras nos vamos, tú vas a dormir la mona y, cuando vuelva quiero que estés sobria, tenemos que hablar.

Andrea: Si mamá. -riendo-

Un sonido de irritación se escapa entre tus apretadas mandíbulas. Vuelves a la habitación de antes donde te encuentras con Iris, echa una bola llorando desconsoladamente. Tomas su cara entre tus manos obligándola a mirarte.

Alejandra: Eh... Cariño... -limpias sus lágrimas- No sabe lo que dice, está más borracha que una cuba...

Iris: Ella si estaba borracha pero Liam no, Ale... se han acostado... me creía especial pero no soy más que una amiga tonta que se ha enamorado de el mejor tío del mundo, un tío que ya le debía su corazón a una persona y que se fija en gente con Andrea, nunca en gente como yo joder

Alejandra: Iris. -la levantas del suelo- Liam no tiene ni idea de lo que sientes y...

Iris: ¿Qué más da? Cuando te gusta alguien de verdad no vas por ahí liándote con otras personas

Tragas la saliva que se había acumulado en tu boca con el fin te pasar el nudo que se había hecho con tus cuerdas vocales y así poder decir algún reproche inútil a unas palabras que se han estacado en ti.

Alejandra: Te sorprendería saber las cosas que se hacen sin explicación. Las cosas simplemente pasan, Iris. A veces no queremos que pasen así pero cuando ya estás metido en un bucle y, sobre todo, cuando ese bucle tiene alcohol por delante, es muy difícil controlar qué es lo que quieres y qué es lo que debes hacer.

Iris aspira por la nariz.

Alejandra: Sé que es difícil pero no te mereces ser "la otra" cuando tu sonrisa vale más que eso y no puedes salir ahí y permitir que Liam ni nadie te vea así.

Arreglas como puedes los mechones sueltos del pelo de Iris y acaricias su barbilla.

Alejandra: Ahora te vas a meter al baño y te vamos a poner guapísima, para que Liam te vea y se le caigan los calzones, ¿vale? ¿Lo harás por mi?

Iris esboza una pequeña sonrisa y asiente. La zarandeas por los hombros.

Alejandra: ¡No tonta! -ríes con los ojos acuosos- Tienes que hacerlo por ti no por mi.

La abrazas muy fuerte, un abrazo típico de Niall transmitido por tus brazos.

***

Cuando llegáis al punto de encuentro aprietas más la mano de Iris.

Alejandra: Dientes Iris, dientes. -dices de un modo casi imperceptible para el grupo-

Abrazas a Niall en cuanto llegas al grupo. Debe haber notado tus nervios porque sus palabras en susurros llegan a la par de un beso en la mejilla que te tranquiliza aún más.

Niall: No va a pasar nada, tranquilizate

Alejandra: No me dejes sola cuando estemos con ella

Niall: Juntos

Sonríes apretando los labios.

Alejandra: Juntos.

Louis toca tu hombro pero no descubres que es él hasta que te das la vuelta con los ojos vidriosos. No has conseguido sacar la angustia de tu cuerpo desde que viste a Iris tirada en el suelo.

Liam: Ya hemos sacado a Ginna de su casa, no parecía tener ninguna duda al respecto pero igualmente Estefanía se ha ido a vigilarla.

Louis: Ahora solo queda rezar para que Belén no haya salido.

Alejandra: ¿A qué esperamos?

Liam: A vosotras.

La sonrisa que Liam muestra a Iris podría haberte derrotado incluso a ti pero cuando ves que Iris se la devuelve la sangre hierve dentro de ti. Sin embargo, jamás pensaste que pudiera enfadarte más todavía hasta que ves la cara de tu amiga después de las nuevas palabras de éste.

Liam: ¿Y Andrea?

Iris: Está tan escocida después de la noche que la has dado que ha preferido quedarse en la cama

Como si lo que acabara de decir no tuviera más trascendencia se abre paso entre vosotros y se va con la barbilla alta. Miras fijamente a Liam a quien le han empezado a salir unas chapetas de lo más delatadoras. Louis tira de tu camiseta riendo disimuladamente. Le miras igual de sorprendida que él por la situación.

No tardáis ni  minutos en llegar al portal del piso en el que se aloja Belén según las indicaciones que Ginna le dio al supuesto jefe que la ha llamado para una entrevista esa mañana.

Irene: ¿Quién habla?

Louis: Yo

Alejandra: ¿Quién se ha hecho pasar por el jefe?

Harry: Yo

Louis: Quería ser yo pero no me han dejado

Harry: Porque tú tienes una voz muy peculiar Louis...

Liam: Si, además Harry la cambia con mucha facilidad

Interrumpiendo la conversación un telefonillo suena de fondo. Zayn.

Louis: ¡Que quería llamar yo!

Zayn ríe y lleva su dedo índica a sus labios para indicarle que se calle. Una dulce y atemorizada voz sale de aquel cacharro.

Belén: Ciao

Zayn: ¿Belén?

Belén: Chi è?

Zayn te mira y sonríe.

Zayn: Somos unos amigos.