viernes, 27 de septiembre de 2013

Capítulo 17. Es hora de ser la chica valiente.

Colocas tu gorro mirándote en el espejo del ascensor. Hace unos minutos ha empezado a llover. El tiempo de Londres no entiende de veranos e inviernos. Llevas una sudadera negra con un tigre en el centro y tachuelas en los hombros. Unos pitillos muy ajustados. Tus converse beige. Te has dejado el pelo ondulado ya que se te iba a rizar con la humedad del tiempo. El gorro de lana cae un poco sobre tu cabeza. Vas muy natural pintada. En realidad sólo te has puesto rímel. Planta cero. Sales del ascensor. Giras la esquina y ves a Niall a través del cristal de las puertas del portal. Sales finalmente a la calle después de cruzarlas. Le das dos besos.

Alejandra: ¿Dónde vamos?

Niall: ¿Te apetece un café en un Starbucks?

Alejandra: Vale -dices sonriente-

Parece que ha dejado de llover pero las calles están bastante mojadas. Vais charlando animadamente. Niall va vestido con una chaqueta vaquera, una camiseta negra debajo, unos pantalones vaqueros oscuros y unas supras negras. Llegáis al Starbucks. Niall pide por ti. Sabe lo que te gusta por lo que no le hace falta ni preguntártelo. Vas a buscar mesa. Encuentras una que está entre dos paredes, la perfecta para mantener una conversación sin cotillas curioseando. Niall aparece con dos vasos que suelta corriendo en la mesa cuando llega. Sacude las manos. Ríes y coges el que pone tu nombre. Quitas la tapa y una gran nube de humo asciende.

Alejandra: Me podías haber llamado para que te ayudara

Niall: Da igual -dice sentándose-

Coges sus manos. Están ardiendo. Las llevas a tu boca y soplas algo de aire frío sobre ellas. Niall sonríe aunque tú no puedes verlo. Unos cuantos soplidos después dejas sus manos en la mesa y coges la tapa del café. La pones y lo dejas que se enfríe un poco.

Alejandra: ¿Mejor?

Niall: Mucho mejor -con una gran sonrisa-

Alejandra: ¿Qué querías?

Niall: Es Estefania. Me dijo Irene que la llamara, que se había puesto en contacto con Paul para hablar conmigo

Alejandra: Si, estaba yo delante cuando la llamamos, es más, la que habló con ella fui yo -bebes un poco de café-

Cuando éste empieza a bajar por tu garganta guiñas un ojo dolorida. Abres la boca intentando hacer que todo el calor salga de ella. Niall ríe y empieza a abanicar tu boca con las manos.

Niall: Estaba caliente, eh -con sorna-

Levantas la mano derecha y casi juntas los dedos pulgar e índice dejando un hueco pequeño entre medias. Suspiras.

Alejandra: En fin que si, sé que la llamaste

Niall: No te lo vas a creer

Alejandra: Sorprendeme -levantando una ceja-

Niall: Tiene un hijo

Alejandra: Si, nos dijo que era madre soltera-gritas-

Niall abre los ojos mucho, sorprendido.

Niall: Se llama Sergio y tiene un año y medio

La que pone ahora esa misma expresión eres tú.

Alejandra: Joder...

Tu codo se clava en la mesa y tu frente cae en tu mano.

Niall: Eso no es todo

Levantas la vista.

Niall: Está trabajando como prostituta

Tus ojos se abren mucho más.

Niall: Me dijo que no pudo ir al entierro de Carol y que se sentía muy culpable por ello

Tus antebrazos están apoyados en la mesa. Son la sujeción de tu cuello cuando tu cabeza cae mirando hacia abajo. Tus manos se juntan. Las frotas.

Niall: También la fastidió mucho no estar en el entierro de tu madre. -no te mueves, ni si quiera un sólo pelo de tu cabeza- En realidad todos nos lamentamos por no haber estado ahí

Alejandra: Niall déjalo

Niall: No, Alejandra, no fue justo, estuviste sola cuando más necesitabas que estuviéramos ahí

Tus labios están empezando a temblar a pesar de lo mucho que los aprietas y tus ojos empiezan a humedecerse. Niall no lo ve ya que los tapas con tu pelo. Llevas tu mano a tu frente por si queda algún blanco por el que pueda ver tu debilidad ante esta situación.

Alejandra: Niall para

Niall: Todos quisimos ir, de hecho Irene fue pero estábamos de gira y no pudimos...

Le dejas con la palabra en la boca cuando te levantas repentinamente de la silla. Buscas un baño con lágrimas en los ojos. Esto está siendo bastante doloroso. Tres frases que te han servido para recordar todo. Para recordar cómo tu madre os daba siempre todo su cariño y más, como os protegía ante las situaciones de peligro, como os enseñó que os teníais la una a la otra y como estuvo sus últimos días antes de su muerte. Tú no te separaste de ella y viste como poco a poco su vida se consumía y su piel se quedaba reducida a enmarcar sus huesos. Cierras la puerta del baño y das un puñetazo en el lavabo. Te sientas en el suelo para intentar calmarte un poco. No llega a ser un sofocón pero tus lágrimas no dejan de salir de tus ojos. Te pones como puedes de pie mientras tus piernas tiemblan. Abres el grifo y, utilizando tus manos de cazo, coges agua con ellas. Te lavas la cara y cuando te miras en el espejo ves detrás de ti a Carolina. Tu corazón se encoje y por un momento dejas de respirar.

Alejandra: Joder, Carol, que puto susto -recuperando el aliento-

Carolina está apoyada en la pared con una cara de enfado que te cuesta asimilar. Te das la vuelta y coges el royo de papel.

Carolina: ¿Qué haces?

Alejandra: Quitarme el maquillaje, me he puesto la cara preciosa con el agua -sonriendo un poco-

Tus mejillas están muy coloradas y algo brillantes por el agua que ha pasado por ellas pero eso no te borra la mejor sonrisa que le puedas dedicar a tu hermana.

Carolina: Me refiero a que qué haces huyendo. Este es tu momento. Tienes que decirle que sientes todo lo que hiciste, como te arrepientes de ello igual que me lo decías a mi. Ahora que estás de lleno en el pasado no puedes dejar que se vaya esta oportunidad

Alejandra: No tengo nada que hablar, sabes que siempre he querido quedármelo dentro -limpiándote el rímel que te ha puesto el ojo negro-

Carolina: Pues es hora de cambiar eso

Resoplas. Te das la vuelta para decirla algo pero ya no está ahí. Resoplas de nuevo. Te haces una coleta alta, das unos golpecitos en tus carrillos y sales del baño. Niall está esperándote en la misma mesa, con los codos sobre ella y las manos juntas sobre su boca. Parece preocupado.

Niall: Perdóname Alejandra, no tenía que haber insistido, no he pensado en lo que podía dolerte

Alejandra: Da igual -sonriendo- La que te tiene que pedir perdón soy yo

Niall: ¿Tú? -sin entender nada-

Alejandra: Si. Por comportarme como me comporté

Niall: Alejandra, no vuelvas ahora al pasado -bajando la vista-

Alejandra: Si. Voy a zanjar ya este tema

Niall levanta de nuevo la vista hasta tus ojos.

Alejandra: Estaba completa y locamente enamorada de ti. Lo sabes. Pero cuando mi hermana murió y después pasó lo de mis piernas... No sé que mierda se activó en mi cabeza que me hacía estar todo el día de mal humor. Quería siempre buscar bronca donde no la había y claro, yo estaba todo el día contigo por lo que el que más perjudicado salió fuiste tú. No sabes como me arrepiento. Joder. Podíamos haber sido felices. Tú me dabas todo lo que necesitaba. Yo era feliz contigo. Eras todo para mi, pero cuando una se siente mal por dentro lo refleja fuera, y yo estaba podrida. No sabía como sacar ni una sola sonrisa y tú aguantaste demasiado, tanto que fue peor de lo que pudo haber sido. Cuando me fui de Londres mi estado de ánimo empeoró mucho más porque aunque no supiera demostrarlo, estaba completamente enganchada a ti. Eras la droga que no quería dejar y que me quitaron de pronto. No podía estar sin ti y por eso no pude prestarle la atención que mi madre necesitaba a ella. Te necesitaba para apoyarme y para hablar contigo y que me consolaras como siempre hacías, pero ya era tarde. Todo había acabado, ya no te tenía. Y no te culpo, al contrario, te comprendo, comprendo perfectamente lo que hiciste y por eso quiero pedirte perdón desde lo más profundo de mi corazón. Te quise de verdad y sigo queriendo mantenerte como amigo. Nunca vas a dejar de ser especial.

Lo dices sin hacer ni una sola pausa. Sin detenerte para nada. No le miras a los ojos. No puedes. Tu vista se centra sobretodo en tus manos que se mueven inquietas. Levantas la vista para mirar a Niall que no te está mirando.

Niall: Tú también lo has notado ¿no?

Niall por fin te mira después de todo.

Niall: Cuando eramos unos desconocidos hablábamos más que ahora

Alejandra: Quiero recuperaros a todos. Siento que si estoy con vosotros todo va bien pero que no me necesitáis

Niall: Yo te necesito

Sonríes. Niall extiende su mano sin separar el antebrazo de la mesa.

Niall: ¿Amigos? -muy sonriente-

Te levantas de la silla, rodeas la mesa y abrazas a Niall. Él rápido reacciona respondiendo a tu abrazo.

Niall: Estás con Aron ¿verdad?

Alejandra: Si -separándote del abrazo-

Niall: Lo sabía

Alejandra: ¿Cómo?

Niall: Te conozco demasiado bien -sonrisa no muy sincera-

Te encoges de hombros y vuelves a tu sitio. Parece que ha vuelto a empezar a llover por lo que, como ahora está más frío el café, os quedaréis charlando un rato más.

martes, 24 de septiembre de 2013

Capítulo 16. Trudly in love.

Pie derecho en el suelo. Pie izquierdo. Tus amigas todavía están durmiendo pero ya ha amanecido. Miras la hora en tu reloj. Son las diez de la mañana. Es bastante pronto pero estando acostumbradas a levantaros a las siete de la mañana todos los días, es bastante tarde. Tanta fiesta no les sienta bien. Te pones las zapatillas y pasas la cortina. Sales de la habitación. Vas a la de Aron. También duerme. "Está tan guapo incluso durmiendo..." Suspiras. Das un paso hacia delante para entrar en la habitación y ves como se mueve. Te detienes en seco. Aron abre un ojo y te ve ahí parada. Estiras tu boca haciendo que tu piel se terse. Te ha pillado. Cambio de planes. Nada de verle dormir. Saltas en la cama a su lado. Aron ríe. Pasa su brazo por detrás de tu nuca y tú apoyas tu cabeza en él.

Aron: ¿Qué haces aquí?

Alejandra: Iba a verte dormir pero siempre me fastidias los planes

Aron: Mentirosa, ibas a grabarme mientras roncaba para luego reírte de mi -cerrando los ojos-

Ríes un poco y tocas su mentón.

Alejandra: ¿Qué pasa? ¿No puedo ver dormir a mi chico sin tener algo perverso en la mente?

Cierras el ojo derecho fuerte ante tu error. Ni si quiera sabes por que las palabras "mi chico" han salido de tu boca. No es tu chico. No quieres estar atada. No quieres tener que depender de nadie y por eso no os habéis calificado como "novios". Cuando Aron abre los ojos, tu relajas la cara y sonríes.

Aron: No sería normal en ti

Alejandra: Lo sé, a veces soy un poco anormal

Aron se incorpora y extiende una mano señalándote.

Aron: ¿Alejandra?

Ríes mucho.

Aron: Estás tonta, definitivamente

Ríes más. Aron también ríe un poco. Te terminas calmando. Pones una mano en su cara, te acercas y le besas. Su expresión se cambia a algo más seria para besarte bien. Te acomodas un poco echándote algo encima de él. Le besas con ganas. Aron para un poco para coger aire e intercalar una frase.

Aron: Esto es por el mes que hacemos juntos ¿no?

Vuelve a besarte. Por unos instantes te quedas parada pero pronto sigues. Dejas de prestarle atención al beso para perderte en tus pensamientos. "¿Un mes juntos? ¿Lo ha contado? Pero si no hemos dicho en ningún momento nada. Mierda. Si hemos estado juntos todo este tiempo, entonces le he sido infiel sin saberlo. Mierda. La he cagado. Pero, ¿esto no era sólo un lío? A ver. Los dos sabíamos que nos gustamos y le quiero muchísimo y él a mi pero sin más. Amigos con derecho a roce. O eso es lo que yo pensaba..." Dejas de besar a Aron. Más bien él deja de besar tus labios para besar tu cuello. Sus manos recorren tus piernas. Ahora mismo la política de sentimientos te da igual. Aron aprieta tu pierna con su mano haciendo que te excites y te acerques más a él. Os volvéis a besar en los labios. Gimes cuando Aron hace que te sientes encima de él. Nunca habíais estado así. Empiezas a moverte encima de él. Jadeas sofocada y Aron resopla. Tus manos empiezan quitarle la camiseta. Aron te ayuda y se deshace rápidamente de ella. Mientras tanto, tú te quitas también la tuya. Se toma un momento para mirar tu pecho únicamente cubierto por un sujetador.  Tus mejillas empiezan a calentarse, pero no de la vergüenza si no por el del ardor de sus manos tocando tu cuerpo. Le quitas el privilegio de seguir mirando cuando agarras su cuello y le impulsas encima tuya. Cae con los brazos extendidos para apoyarse en la cama y no dejar caer el peso muerto encima de ti. Empieza a besar tu cuello y baja con pequeños besos por tu cuerpo. Cuando llega a tu pantalón del pijama, tira de él hacia abajo, hasta quitártelos, en un solo movimiento, se quita los suyos. Asciende de nuevo por tus piernas con besos hasta llegar a tus ingles, donde para y asciende hasta tu boca y en un ademán de beso, susurra un "Te quiero" y se introduce en ti.

Estás con la cabeza apoyada en su pecho. Aron acaricia tu brazo.

Alejandra: Aron... -le llamas-

Aron: Dime

Alejandra: Entonces... ¿estamos juntos?

Aron: Nunca lo hemos confirmado ¿verdad?

Niegas con la cabeza. Aron se incorpora para sentarse. Tú haces lo mismo que él. Os quedáis mirándoos a los ojos. Aron coge tu mano con la la izquierda y pone la derecha encima.

Aron: ¿Quieres ser mi novia?

Desde tu corazón nace la más sincera e infantil sonrisa. Te abalanzas sobre él y le das un abrazo de los que tú tanto odias. Te ha hecho realmente feliz. A lo mejor si le quieres de verdad y no querías darte cuenta por miedo a perderle

Alejandra: Claro. Claro que quiero.

Aron acaricia tu cabeza ya que no le sueltas. Te has aferrado bien a tu nueva realidad. Es el primer chico que te hace sentir feliz desde modo desde Niall. Cuando os separáis le miras feliz. Él te da un beso corto en los labios.

Aron: Te quiero. Te quiero. Te quiero. Te quiero. -dice moviendo la cabeza de un modo muy gracioso-

Ríes y le abrazas rodeando su cuello como si fueras una niña pequeña. Los dos reís. De fuera de la habitación oís un grito.

Andrea: ¡A desayunar!

Os miráis.

Alejandra: Será mejor llenar el estómago

Aron roza su nariz con la tuya y te da un beso corto en los labios.

Aron: Vamos -separándose de ti-

Los dos os ponéis de pie. Te pones el pijama ya que la ropa interior ya la tenías puesta. Aron sólo se pone los pantalones. Sales tú primero y él detrás de ti. Cuando llegáis al salón Andrea e Iris se están riendo. Aron va a la cocina y tú te sientas en el sofá a su lado. Andrea pasa sus dedos por tus mejillas acariciándolas. Las tres reís. Te haces un moño improvisado.

Iris: Aron, -le llama levantando la cabeza por encima del sofá para verle- ¿no te has quedado sordo?

Andrea rompe a reír con grandes carcajadas. Tu boca se abre sola. Miras a Aron girando la cara muy despacio. Aron niega con la cabeza.

Aron: ¿Qué? ¿Habéis estado con la oreja pegada a la puerta viciosas?

Andrea: No hacía falta hijo, si se os oía hasta en el descansillo

Con la palma de tu mano golpeas tu frente riendo. Apoyas el codo en tu rodilla y escondes tu cara dejando caer tu frente en tu mano, te sueltas el moño para que tu pelo se encargue de esa tarea. Notas como el sillón se hunde por tu derecha. Giras la cara en esa dirección. Es Aron. Te muerdes el labio. Tus amigas están tontas. Aron te da un vaso de zumo. Lo coges y bebes un trago. Piña. Tu favorito. Con tu labio inferior saboreas los restos de zumo que han quedado en el superior. Miras de nuevo a las chicas, que no paran de reír. Están tiradas en el sofá llorando de la risa.

Alejandra: Chicas, no ha hecho tanta gracia -riendo por sus risas-

De pronto suena Try Hard de 5 Seconds Of Summer.

Alejandra: Mi móvil -poniéndote de pie de un salto-

Sales corriendo de la habitación pensando en lo tontas que pueden llegar a ser tus amigas. Coges la curva para entrar a tu habitación como si fueras un ferrari en la última vuelta de la Fórmula 1. Corres por dentro de la habitación, apartas la sábana de un manotazo. Suena por tu cama pero no está encima de ella. Te tiras en el colchón pero aunque suena cerca no lo ves. Entonces caes. Miras debajo de la cama y ahí está iluminando la parte de abajo de ella. Justo cuando lo coges deja de sonar. "Arg. Odio cuando pasa eso." piensas mientras desbloqueas el movil. Llamadas perdidas. Niall. "¿Niall? ¿Para qué me llama Niall?" No te lo piensas ni un segundo más y marcas su teléfono. Un toque y un segundo y lo coge.

Alejandra: Dime Niall -sentándote en la cama-

Ahora mismo desbordas felicidad por lo que no puedes ocultarlo.

Niall: ¿Te he despertado?

Alejandra: Niall son las... -miras el reloj- Son las once y media. No, no me has despertado.

Niall: Te iba ha haber llamado a noche pero ya era tarde y estado esperando a que fuera una hora razonable para llamarte pero como los españoles tenéis ese horario tan raro...

Menos mal que no te ha llamado unos minutos antes.

Alejandra: Hoy me he levantado más pronto

Niall: ¿Y eso?

Alejandra: No podía dormir

Niall: Bueno, a lo que iba. ¿Puedes quedar?

Levantas las cejas sorprendida.

Alejandra: Eh... -no sabes que responder- ¿Para qué?

Niall: Tengo que hablar contigo

Alejandra: ¿Pasa algo?

Niall: Es importante

Alejandra: Vale, me visto y salgo. ¿Dónde quedamos?

Niall: Voy a por ti

Alejandra: Está bien. Hasta ahora.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Capítulo 15. Arrepentimientos.

Niall: Hola

Estefanía ahoga un grito al otro lado del teléfono.

Estefanía: Niall... -susurra-

Niall: ¿Estefanía? ¿Eres tú?

Estefanía: Si, Niall, soy yo -su voz tiembla-

Niall: Cuanto tiempo. Te ha cambiado hasta la voz -serio-

Estefanía: Dios Niall os he echado mucho de menos. ¿Cómo están las chicas? No pude ir al entierro de Carolina y cada día me culpo por ello. ¿Cómo están los chicos? Liam, Louis, Zayn y Harry, ¿están todos bien? ¿Y tú? ¿Cómo estás tú? Dios Niall, cuanto tiempo -dice entre lágrimas-

Niall: Están bien, todos estamos bien. Tranquilízate Estefanía -sonando amigable-

Se produce un silencio levemente interrumpido por sonidos difícilmente reconocibles.

Estefanía: Niall necesito que me perdones por como me comporté. Fui una completa gilipollas

Niall: Eso ya es el pasado, no le des más vueltas

Estefanía: Pero no tenía que haber sido así, Niall yo te quería y me sentí rabiosa viendo que Alejandra te tenía y yo no

Niall: Pero...

Estefanía: No digas nada, si te entiendo, sólo quiero que sepas que me arrepiento de como os traté a todos

Niall: Está olvidado -con una sonrisa en la cara-

Estefanía: Bueno... Y... De esa vez que vinisteis a buscarme... Estaba muy drogada y...

Niall: A mi no tienes que decirme nada, a Irene fue a la que más le dolió

Estefanía: Joder, si es que soy gilipollas

Niall: No lo eres, no estabas en tus cabales, no te culpes

Estefanía: No, fui una gran gilipollas y no puedes convencerme de lo contrario

Niall: Estefanía, ¿para qué me has llamado?

Estefanía se queda un momento en silencio. Niall levanta un poco las cejas, impaciente.

Estefanía: Necesito tu ayuda

Niall: ¿Qué pasa?

Estefanía: Tienes que sacarme de aquí

Niall: ¿Cómo?

Estefania: Niall no puedo, no puedo seguir así

Niall: ¿Qué pasa Estefanía? ¿Con qué no puedes?

Estefanía: Con mi vida

Niall: A ver Estefanía, empieza por el principio

Estefanía: Me quedé embarazada de Andrés y cuando se enteró me dejó tirada. Ahora mi hijo tiene un año y medio. Mi madre no quiso saber nada de mi cuando empecé con las drogas. Ya lo he superé, ahora tenía que mantener a mi hijo pero no encontraba trabajo, un hombre me ofreció uno y ahora estoy con él...

Niall: ¿En qué estás trabajando ahora?

Estefanía: De señorita de compañía...

Niall: ¡¿De prostituta?! -alarmado-

Estefanía: Si... -dice con la boca muy pequeña- No me importa si es por darle de comer a mi hijo, pero las condiciones son horribles, no aguanto más aquí metida, me voy a volver loca

Niall: ¿Estás viviendo en el puticlub?

Estefanía: Si, y Sergio está creciendo entre drogas y las mierdas que hay aquí y no quiero, no puedo dejar que mi hijo viva esto, a mi me da igual pero él no se lo merece

Niall: ¿Sigues en España?

Estefanía: Claro, si no tengo dinero ni para comer, ¿como voy a tener dinero para salir de aquí?

Niall se rasca la barbilla.

Estefanía: Niall necesito un trabajo decente por favor, no es por mi, es por él, es por mi niño

Niall: ¿Andrés no se ha interesado ni un poco en él?

Estefanía: Nada, ni si quiera sabe como se llama, le he llamado un montón de veces pero no me lo coge o me cuelga, encima como cuando me dejó yo seguía metida en todo eso que... Bueno, ya sabes... Puso una orden de alejamiento y el juez le dio la razón a él y me decía que le tenía que dar las gracias porque si hubiera dicho que estaba embarazada me habrían quitado el niño cuando naciera por ser drogadicta

Niall: Que gran hijo de...

Estefanía: Pero ahora Andrés es una hoja pasada en estos años que prefiero no recordar. Niall, te juro que si tuviera posibilidades de trabajar en otra cosa, aunque fuera limpiando la calle con un cepillo de dientes, -Niall sonríe aunque no es momento de risas por lo que se la ahorra- mientras Sergio coma, yo me puedo estar muriendo de hambre

Niall: Aquí nadie se va a morir de nada, lo que tenías que haber hecho es haber llamado antes, no esperar tanto

Estefanía: No quería molestar ni que me tomarais por una interesada, además entiendo que las chicas no quieran saber nada de mi

Niall: Estefanía... Belén ya no está con nosotros, se quedó en Italia y se casó un una chica de allí

Estefanía: ¡¿QUÉ?!

Niall: Si... Y cuando Carolina murió, Alejandra quedó muy tocada y no estaba bien con nosotros, cuando se recuperó, ella y yo terminamos y se volvió a España, y tres meses después su madre murió de cáncer de pulmón.

A Estefanía se le escapa un grito de asombro.

Estefanía: No puede ser -tartamudea-

Niall: Si, me jodió mucho no poder estar con ella, no tuvo a nadie de los que fuimos "su familia" entonces, estaba sola con un padre al que no quería ni ver

Estefanía: Joder...

Niall: A Irene la fue algo mejor, siguió con nosotros y ha estado haciendo pequeñas intervenciones en series anglosajonas

Estefanía: Joe, que bien, me alegro un montón por ella -parece más relajada-

Niall: Si, está muy contenta, y sigue con Harry así que felicidad máxima

Estefanía ríe un poco.

Estefanía: Joder, me he perdido un montón de cosas de sus vidas

Niall: Son situaciones que se han dado así...

Estefanía: Ya, pero me da rabia...

Niall: Bueno, yo voy a hablar con los chicos y con Modest para a ver si te podemos conseguir un trabajo como sea

Estefanía: Gracias Niall, de verdad, mil gracias

Niall: Por los viejos tiempos

Estefanía: Eres el mejor. Gracias.

Niall: ¡No me des más las gracias!

Niall ríe y consigue arrancarle unas pequeñas risas a Estefanía también.

Estefanía: Niall te dejo que Sergio me está llamando, -se oyen ruidos- mira Sergio, este es Niall, dile "Hola Niall"

Niall sonríe. Entonces oye unos balbuceos en los que difícilmente se puede entender un "Hola Niall" en español. Niall ríe con algunas lágrimas en los ojos. Se oye la risa orgullosa de la madre del pequeño a través del teléfono.

Estefanía: Bueno, voy a hacerle la cena, que tendrá hambre. Gracias por llamar y por no ignorarme

Niall: No hay de que tonta

La conversación se corta cuando Estefanía pulsa el botón de colgar. Niall resopla agitando su pelo con la mano derecha. Se mira en el espejo sentado en la cama de la habitación del apartamento. Niall tiene claro que tiene que ayudar a Estefanía, su cuerpo se lo pide pero, por otro lado, siendo frío y dejando los sentimientos a parte, Estefanía nunca le ha ayudado a él, al contrario, se portó fatal e hizo mucho daño a la persona más importante para él entonces y ahora no quiere que se lo vuelva a hacer. Tiene miedo a volver a alejarse de Alejandra ahora que la tiene un poco más cerca. Es como cuando conoces a la chica nueva de clase, que te da vergüenza o miedo acercarte a hablar con ella aunque por dentro te mueras de ganas. Y luego tienes tu amiga de toda la vida con la que te exhibes delante de ella para que se fije en ti y la cagas de tal modo que la pequeña oportunidad que tenías de acercarte se extingue por completo. Con la diferencia de que Estefanía no es su amiga de toda la vida, ni si quiera es su amiga, dejó de considerarla como tal cuando hizo lo que hizo, y Alejandra no es la chica nueva, si no alguien a quien le gustaría recuperar. Cae desplomado en la cama. "Mañana será otro día".

sábado, 21 de septiembre de 2013

Capítulo 14. Srta. Olmedo.

La voz es de un hombre pero no te resulta familiar. No es la voz de Aron, seguro. Tiene una voz ronca que le da seriedad pero a la vez es muy bonita.

Hombre: ¿Si?

Parpadeas muy rápido mirando a Irene, ésta te da un impulso para que empieces a hablar.

Alejandra: Hola. Tengo una llamada suya de hace unos días.

Hombre: Yo no he llamado a este número, no lo conozco -no suena demasiado brusco-

Alejandra: No fue a este, la llamada se recibió en otro terminal

Hombre: Yo no he llamado a na... Espera. Me cago en... ¡ESTEFANÍA! -grita-

Te llevas la mano derecha a la boca. Los ojos de Irene están enormemente abiertos. "No puede ser" vocaliza sin articular palabra. Se oyen muchos gritos y ruidos.

Alejandra: No tiene porqué ser nuestra Estefanía -susurras-

Irene sacude la mano de arriba a abajo. Más ruido.

Estefanía: ¿Quién?

En seguida reconoces la voz aunque tiene un toque distinto. Rápidamente actúas agudizando tu voz para que no te reconozca.

Alejandra: Hola, ¿con quién hablo?

Estefanía: Estefanía Olmedo. ¿Quién es?

Miras a Irene que se está mordiendo el labio inferior. Es ella. Miles de momentos aparecen tu mente. Un nudo se crea en tu garganta. Irene agacha la cabeza llevando su mano a la frente. Tienes que seguir.

Alejandra: Hace unos días llamaste preguntando por Niall Horan -aclaras-

Estefanía: ¡Si!

Parece ilusionada al oír ese nombre. Está feliz.

Alejandra: Queríamos saber el motivo de esta llamada

Estefanía: Soy una amiga del pasado y quería hablar con él, por favor

Miras a Irene. Resoplas sin hacer ruido para que no te oiga.

Alejandra: ¿Estefanía dice? -como si fueras su secretaria- Está bien -Irene te da en el brazo sorprendida- ¿Nos puede decir un teléfono para contactar con usted y decirla si eso será posible?

Estefanía: Claro

Empieza a dictarte un número que Irene apunta.

Alejandra: De acuerdo, recibirá noticias nuestras

Estás a punto de colgar cuando Estefanía te llama con un grito.

Alejandra: Dígame

Oyes a un niño llorar por el fondo. Y a Estefanía gritar algo muy a lo lejos y vuelve a hablar por el móvil.

Estefanía: ¿Podrían no llamar de siete de la tarde a siete de la mañana?

Alejandra: Si no le molesta, ¿se puede saber por qué?

Estefanía: Estoy trabajando, hay que mantener a la familia -dice muy amigable-

Alejandra: ¿Tiene pareja? -dices curiosa-

Irene te mira riendo. Eso ya es por puro cotilleo pero tienes verdadero interés en saber si sigue con Andrés.

Estefanía: No, pareja no, pero soy madre soltera

Irene se lleva las manos a la boca. Tu mano, la que sostiene el teléfono, empieza a temblar. Los ojos de Irene empiezan a humedecerse.

Alejandra: Ah, enhorabuena -lo más estable que puedes-

Estefanía: Bueno, espero su llamada. Gracias por ponerse en contacto conmigo, gracias de verdad.

Suena un largo pitido al otro lado. Agarras con fuerza el móvil. Al menos tienes algo a lo que agarrarte. En a penas tres frases una secretaria habría sabido más de ella que tú en dos años. Guardas el teléfono en tu bolsillo.

Irene: Madre soltera... -repite algo descompuesta-

Alejandra: No me lo puedo creer...

Irene: Nunca nos dijo nada -su mirada está fijada en un punto del suelo-

Alejandra: Irene... -tocando su brazo-

Irene reacciona levantando la vista. Muerde su labio superior y ves como retiene una de sus lágrimas. Duele saber que quien ha sido una de tus mejores amigas durante casi toda tu vida, ha encontrado alguien con la que ser madre, ha tenido un hijo, está manteniendo una familia y tiene un trabajo estable. Vuestra amiga ha encauzado su vida y lo ha hecho sin vosotras. Sabías que había salido de vuestra vida y lo hizo por tu culpa y de la peor manera que pudo hacerlo, pero en realidad se te ha escapado el tiempo sin pensar que volvería y cuando te has dado cuenta de que has perdido una vida sin ella es cuando la echas de menos, cuando piensas en lo que podría haber sido y no fue. ¿Qué habría sido si ese día de Julio tu hermana y tú no hubierais ido a esa firma de discos? Probablemente nadie habría metido la pata, ninguna les habría encontrado, no te habrías enamorado, no habrías viajado, no habrías conocido a toda la gente que has hecho pero, seguramente, no habrías perdido a Estefanía y tu hermana estaría a tu lado ahora.

Irene: Tenemos que decirle a Niall que hable con ella. Tenemos que saber de ella aunque sea en qué trabaja, quién es el padre, cómo se llama el niño, dónde vive, cómo está su madre, lo básico

Alejandra: Si, en cuanto le veas se lo dices

Irene: Que coño, ahora mismo -lleva la mano a su bolsillo-

Alejandra: Hija, espérate a que me vaya y se lo dices en persona

Irene: ¿Estás de coña? Tú te vienes

Alejandra: No, no. Yo ya he quedado esta tarde

Irene abre mucho la boca.

Irene: ¿Con quien? -Llevando una mano a su pecho-

Alejandra: Con Aron. Íbamos a pasar toda la tarde juntos

Irene: Con Aron llevas dos años, date un poquito de aire que te vas a agobiar

Levantas una ceja.

Alejandra: ¿Para qué quieres que vaya?

Irene: No sé, ¿no te hace una tarde con los tontos de las escaleras y conmigo?

Ríes.

Alejandra: Si que me hace pero...

Irene: Pero nada

Saca el móvil, lo desbloquea y empieza a marcar teclas en la pantalla.

Irene: Oye... ¿Tú has... -te mira de arriba a abajo- fo... -alarga la "o"- tografiado a Aron?

Abres mucho la boca incrédula de lo que acabas de oír. haces chocar la palma de tu mano con tu frente.

Alejandra: Vamos, llama

Irene: ¡Eso es que si! -grita-

Irene se pone a saltar dando vueltas en el mismo sitio.

Alejandra: ¡No!

Irene: ¿No? -se para en seco-

Alejandra: No... -dices en voz baja-

Irene: ¿Y eso? -parece decepcionada-

Alejandra: Pues porque no. ¡Yo que sé! Calla y llama.

Irene: ¿Ahora si quieres venir? Eres bipolar eh.

Alejandra: Quiero ver a Liam

Irene: Si, Liam...

Alejandra: Calla y llama anda

Irene coge el teléfono.

Irene: Harry ¿dónde estáis?

martes, 17 de septiembre de 2013

Capítulo 13. Mejores amigas.

Haces un ruido extraño con la boca, emocionada.

Alejandra: Es tan mono... -poniendo tus manos juntas debajo de tu cara-

Irene: Si, pero es sólo mío

Irene guarda el móvil. Estallas a reír.

Alejandra: ¡Qué capullo! -ríes más-

Irene: ¡¿Por qué?! -dice ofendida-

Alejandra: Irene -intentando parar- Te ha regalado una figura de él mismo por tu cumpleaños

Irene intenta aguantar la risa pero finalmente ríe igual que tú. Harry le hizo una fiesta sorpresa ayer después de la noche que pasasteis bailando. Se pasó todo el día con ella, regalándola pequeños detalles que fueron importantes para ambos cuando empezaron a salir y de los momentos que han vivido a lo largo de su relación, para terminar la llevó al mismo parque en el que se la declaró y escogió los mismos fuegos para volver a decirla que era perfecta para él. Cuando éstos terminaron le dio lo que según él era el mejor regalo de todos y sacó una figura de espuma de él. Era un muñeco de Harry hecho a tamaño real. "Para que no me olvides cuando tengas que estar con esos tontos en tu trabajo" la dijo.

Irene: Pobrecito, se pone celoso...

Alejandra: Pues no sé porqué, ¿quién se iba a fijar en semejante criatura? -señalando desde los pies hasta la cabeza de tu amiga-

Irene te pega en el hombro y tú ríes. Ya han pasado dos días desde que te acostaste con Niall y no le has vuelto a ver. Si has intercambiado un par de mensajes ya que te preguntó que tal estabas después de eso, te vio rara, debe de ser por no despedirte, y se preocupó pero con un "Estoy bien" lo solucionaste y no has vuelto a hablar con él. Se lo tienes que contar a Irene, que es en la única en la que confías para contarle algo de ese grado y tienes que aprovechar ahora que no tiene un arma cargada en la mano. De ser así no dudaría en matarte, lo sabes. Andáis por las calles más transitadas de Londres y un sábado en el que el sol brilla como hoy, la gente no ha dudado en salir a la calle.

Alejandra: Me estreso con tanta gente

Irene: Dijo la chica a la que la encanta meterse en plena puerta del Puerta del Sol el 31 de Diciembre a las 00:00. Todo con mucho sentido. Si señor. -frunciendo los labios muy convencida-

Ríes a carcajada limpia. Nunca has visto más gente concentrada en un mismo sitio que en la Puerta del Sol cuando se dan las campanadas para acabar el año, y a ti te encantaba ir a esa celebración. Te lo pasabas realmente bien.

Irene: Vamos ahí anda... -señalando un banco algo apartado de esas calles-

Andáis juntas con las bolsas de ambas llenas de ropa chocando. Os sentáis.

Irene: Bueno, ¿y tú que? ¿Qué tal con tus nuevos amigos?

Alejandra: Pues muy bien, son un encanto

Irene: Si, el otro día en la fiesta me cayeron genial. Aron es algo callado pero lo que hablé con él me cayó bien

Alejandra: No es que sea callado, es que no conocía a nadie y estaba un poco cohibido el chico...

Irene: ¿Cómo vas con él?

Alejandra: Pues muy bien...

No suenas muy convincente y al bajar la cabeza te delatas del todo para tu amiga.

Irene: ¿Seguro?

Alejandra: Si, si con él estoy fenomenal. Es increíble. Me trata genial y me cuida muchísimo. Me siento muy protegida y muy a gusto cuando estoy con él, es más, creo que no me va a hacer daño, sé que me quiere, aunque no estemos "juntos" por así decirlo, y yo estoy empezando a quererle más allá de eso, pero...

Irene: ¿Hay un pero?

Alejandra: Si, siempre ha peros en mi cabeza...

Irene: Putos peros

Ríes ante la tontería que acaba de decir aunque tiene toda la razón.

Irene: Deja de reírte y cuéntame ese pero

Alejandra: Me va a terminar sonando raro la palabra pero

Irene: Pero si pero es una palabra que se utiliza mucho

Alejandra: ¡Si pero no dejas de repetirla!

Irene: ¡Y tú tampoco!

Alejandra: Dios, ¡dejemos ya los peros por favor! -riendo estresada-

Ambas reís durante un rato.

Irene: No, en serio, anda cuéntamelo

Alejandra: ¿Te diste cuenta de que en tu fiesta de cumpleaños desaparecí así, sin más?

Irene: Si hija, tú siempre dando el cante, te estuvimos buscando un montón de tiempo y llamándote y de todo. -pausa- Bueno y a... -disminuye el tono de voz. Pausa- ¡NO JODAS!

Tus mejillas empiezan a enrojecer.

Alejandra: Cuando sonó They don't know about us en la fiesta... Me besó

Irene: ¡¿QUÉ?! -grita alarmada-

Asientes con una pequeña sonrisa en tus labios que no puedes reprimir al ver la reacción de tu amiga.

Alejandra: Y yo no pude parar

Irene: ¡¿QUÉ?! -dice todavía más alarmada-

Tu sonrisa crece un poco más.

Alejandra: Joder Irene. -Irene tiene las manos en la cabeza- Imagínate que fuera Harry, no podrías pararle

Irene: ¡Pero que tiene novia y tú también!

Alejandra: ¡Eh! ¡Yo no tengo novio! -indignada-

Irene: Bueno, una cosa rara -moviendo la mano indicando que la da igual-

Alejandra: Bueno, sigo

Irene: Ah, que hay más

Resoplas y mueves la mano en círculos.

Alejandra: Mucho más

Irene: Cuenta, cuenta -acomodándose en el banco como si fuera a ver una telenovela-

Ríes un poco y empiezas a contarle todo.

Alejandra: Pues verás. Después del primer beso que duró más bien poco, nos pasamos toda la canción abrazados y como mi pelo y su cabeza nos tapaban... Estábamos muy cerca y... Nos besamos dos veces más. Me dijo de ir a dar una vuelta para hablar más tranquilos y sin ruido ni gente y cuando salimos a la calle hacía frío por lo que me llevó en su coche a su casa y cuando entramos por la puerta me cogió de la muñeca y me besó otra vez. Me dijo que se había olvidado de como besaba y empezamos a besarnos más apasionadamente y... Total que... -Irene levanta las cejas pidiendo más- Que nos acostamos.

Irene: ¿Juntos? ¿En la misma cama?

Alejandra: ¿Eres gilipollas? -Irene no sale de su alucinación- Claro que juntos. Él encima mía, dentro de mi. Follar. ¿Sabes lo que es o te lo explico?

La boca de Irene se abre mucho a la vez que ríe. Sonríes al borde de una carcajada tú también por la situación. No te puedes creer que te haya preguntado eso.

Irene: Tienes una chispa... -irónica- Deberías plantearte dejar los estudios y meterte a un circo -achinando mucho los ojos-

Alejandra: Idiota -riendo- Bueno, te sigo contando ¿o qué?

Irene: ¿Hay más? Dios Ale, me das miedo eh

Alejandra: Calla y escucha

Irene cierra su boca como si fuera una cremallera.

Alejandra: Me dijo que echaba de menos "hacer el amor" y remarcó que lo echaba de menos, no el acto, hacer el amor. -Irene levanta una ceja- Pero después empezó a decirme que Holly no se podía enterar, que él realmente la quería y que no podía perderla por mi, pero que no se arrepentía de haberlo hecho porque quería estar conmigo y me pidió por favor que no dijera nada. -Irene está muy seria- Me sentó fatal y me afectó muchísimo. Empecé a comer chocolate, para ahogar las penas y eso, ya sabes -Irene esboza una pequeña sonrisa- y debe de ser que me sentó mal o algo porque me empezó a doler muchísimo la tripa y necesitaba echarlo tía. Puf. Se me quedó un mal cuerpo... Y ahora Iris y Andrea se piensan que estoy recayendo y se lo han contado a Aron y está super rayado.

Irene resopla.

Irene: Lo que no te pase a ti...

Alejandra: No, si ya

Parece que Irene no le ha dado mucha bola a lo de vomitar. "¡Menos mal! Alguien que me cree. Ya pensaba que me estaba volviendo loca joder." Piensas.

Irene: ¿Se lo has contado a Aron?

Alejandra: ¿Lo de Niall?

Irene asiente.

Alejandra: Ni loca. No puede enterarse tía. Le haría muchísimo daño y él no se lo merece

Irene: Pero el daño ya está echo Ale, se lo digas o no. Además, no estáis juntos, en teoría no tenías que serle fiel por lo que no has hecho nada de lo que tengas que arrepentirte

Alejandra: No me arrepiento por él, me arrepiento por mi. Porque la que lo pasó mal después de eso fui yo. No sabes como estuve desde que hablé con Niall hasta que me encontraron éstos -refiriéndote a tus compañeros de piso- Tenía un nudo en el estómago. Niall me ha utilizado y ahora estará tan bien con su novia mientras yo estoy aquí comiéndome la cabeza

Irene: Ale... No creo que Niall te haya utilizado

Alejandra: No, que va. Por eso me dice que me echaba de menos y luego que ama a su novia. Es que no tiene nada sentido Irene.

Irene: La verdad es que es todo un poco confuso pero Niall no es así...

Alejandra: Niall ha cambiado mucho desde que yo le conocí, él no era así conmigo

Irene: Cuando estaba contigo estaba enamorado de ti. No ha cambiado, sólo que ya no es tu novio, y toma decisiones con las que tú no estás de acuerdo

Alejandra: ¿Sus decisiones ahora son hacer daño a la gente?

Irene: Ale, no le estoy disculpando, no entiendo por qué lo ha hecho, ni en qué estaba pensando, pero tendrá alguna razón, yo le veo bastante pillado por Holly

Alejandra: Obvio, es su novia -apartando la mirada irónica-

Irene: No tan obvio. Le costó mucho olvidarse de ti y no debe ser fácil volverte a ver

Alejandra: Dímelo a mi. ¿Te crees que para mi ha sido muy fácil?

Irene: No, pero debería serlo más. Aron es un amor de chico por lo que me cuentas

Alejandra: ¿Y Holly no lo es?

Irene: Holly no eres tú, y para mi sabes que pienso que sólo una chica ha conquistado el corazón de Niall y esa has sido tú

Sonríes melancólica.

Alejandra: ¿Entonces?

Irene: Saca tus propias conclusiones

Alejandra: No las puedo sacar. Hay veces que pienso que Niall todavía siente algo por mi pero entonces entro en Twitter o en cualquier red social y veo lo que le pone a Holly, lo que las fans ya la han asimilado aunque no las guste, veo su foto de WhatsApp y se me quita cualquier duda. Yo ya no soy nadie en la vida de Niall.

Irene pone su mano en tu muslo y empieza a acariciarlo.

Irene: Pero tú ahora tienes que olvidarte del todo de él, Ale

Alejandra: Si yo lo tenía. Me había olvidado. Estas dos últimas semanas con Aron han sido maravillosas, lo tenía todo y Niall ni se asomaba por mi mente pero ahora...

Irene: ¿Ahora qué?

Alejandra: Ahora todo está mal. Ni yo misma sé lo que siento

Irene: Ale... Dale tiempo. Daros tiempo. No todo va a salir sobre ruedas...

Agachas la cabeza. Hay tantas cosas que podrías decir y de las que hablar... Pero es más sencillo quedártelo para ti dentro.

Irene: ¿Se sabe algo de si fue Aron el que llamó aquella vez a Paul?

Resoplas.

Alejandra: Se me pasó decírselo

Irene se pone de pie y aplaude.

Irene: Maravilloso Alejandra

Alejandra: ¿Tienes el número?

Irene: Si, y no me suena

Alejandra: A ver

Irene te enseña el número.

Alejandra: No, a mi tampoco me suena, espera

Coges tú teléfono y empiezas a marcar el número que aparece en la pantalla del móvil de Irene.

Alejandra: Mira, el de Aron no es

Irene: Es verdad, no lo relaciona

Alejandra: ¿Llamamos? -dices con una sonrisa maliciosa-

Irene: ¡Si! -eufórica-

Pulsas el botón de llamar. Esperas tres toques y entonces se descuelga.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Capítulo 12. Carolina.

Cuando te despiertas no hay nadie en tu habitación. Llevas tu mano a tu cara y la frotas en tu frente.

Alejandra: Buenos días Alejandra -te saludas-

Miras que por la puerta de cristal entra muchísima luz. "Que graciosas, se despiertan, abren las cortinas, y cuando se van, no las cierran." Resoplas y te levantas de la cama. El pie derecho primero y luego el izquierdo. Andas entre las camas de Iris y Andrea. No sabes por qué no tienes tus zapatillas al lado de la cama, como siempre. Con la mano derecha, corres la cortina que separa las camas del resto de la habitación. Miras en tu maleta. Ahí están. Las tiras al suelo y metes los pies en ellas. Sales al pasillo y entras en la habitación de Aron que también está vacía. Recorres el pasillo en dirección al salón y ves, al final de él, una estantería empotrada en la que te fijaste más bien poco cuando entrasteis a la casa. Hay algunos libros en ella. Te acercas. Ves libros de autores como Blue Jeans, Federico Moccia, Agatha Cristie, Suzanne Collins... Entonces los ves. La trilogía de los juegos del Hambre. Abres mucho la boca. Te das la vuelta y corres hasta tu habitación. Miras entre tu maleta. Si, son tus libros. "Las mato." Piensas enfadada. Esos libros son demasiado especiales para ti. Son tus libros favoritos y te los regaló tu madre. No se los dejas a nadie y los tienes como paño en oro y lo peor es que lo saben. Haces chinar tus dientes. Cuentas hasta diez. Inspiras y expiras. El armario está abierto. Coges una chaqueta que pasa de larga el pantalón corto de tu pijama y la manga larga abriga un poco tus brazos ya que no hace demasiado bueno y, al tener agujeros no da demasiado calor, por lo que es perfecta. Te recoges el pelo en una coleta floja no muy alta. Vas a la cocina esta vez sin pararte en nada y ves una nota pegada con celo en los armarios que están colgados de la pared. Recuerdas como Carolina siempre dibujaba con pintalabios en el espejo de vuestro baño compartido todo lo que te quería decir. Sonríes nostálgica.

"Hemos salido a comprar. No tardaremos. Besos."

Resoplas. Abres el armario en el que estaba colgada y coges el paquete de galletas. Coges una y vas al sofá. "Qué sosa, una galleta sola." Resoplas. Te dejas caer en el sofá de cualquier modo. Miras el teléfono. Tienes un WhatsApp de Iris. 

"Prepárate porque Aron está muy cabreado y quiere hablar contigo..."

Frunces el ceño.

"¿Qué he hecho?"

Resoplas de nuevo y tiras el móvil al sofá. Cuánto te gustaría tener ahora mismo a tu hermana al lado, para contarla todo lo que te ha pasado en menos de 24 horas y que te aconsejara. Es la única con la que te apetece hablar ahora. Cierras los ojos apoyando la cabeza en el sofá. Cuando los abres y miras a tu derecha Carolina está ahí, sentada, con unos pitillos vaqueros y una sudadera fina de manga corta roja. Sus converse bajas rojas, una coleta con el pelo liso y el flequillo recto. Tan sólo las pestañas retocadas con algo de rímel, idéntica a como iba el día del accidente. Sabes que no es real, tan sólo es un producto de tu imaginación. Lo haces a veces, cuando te sientes sola o necesitas demasiado estar con ella porque el echarla de menos te supera, vas a su tumba y la imaginas a tu lado. Charlas con ella y la dices lo muchísimo que la echas de menos. No la puedes abrazas, no la puedes besar, ni si quiera la puedes ver, ella está bajo tierra, pero te gusta sentirla un poco más cerca. Si alguien supiera de esto pensaría que estás loca pero es una manera de no dejarla ir del todo. Dicen que las personas nunca mueren del todo mientras se mantengan en el recuerdo y Carolina no sale de tu mente, no es un recuerdo, es una constante. 

Carolina: ¿Qué te pasa cielo? -sonriendo-

Un escalofrío recorre todo tu cuerpo.

Alejandra: Lo he echo todo mal, Carol, tenía que haber visto que con Aron podría haber llegado a algo y ahora... Como se haya enterado...

Carolina: Tú en realidad estás enamorada de Niall, Ale

Alejandra: De eso nada, y con lo que ha hecho ahora mucho menos

Carolina: Entonces... ¿Por qué ibas a buscar algo con Niall si tienes a Aron?

Alejandra: No lo sé, no buscaba nada simplemente no lo supe parar

Carolina: Pero Aron tiene todo lo que necesitas, es un chico estupendo y le quieres. ¿Por qué tirar todo por la borda por alguien del que no estás enamorada?

Alejandra: Carolina, no estoy bien, necesitaba recuperar parte de lo que era mi vida anterior

Carolina: Pero ese no fue el motivo por el que te acostaste con Niall y lo sabes

Te llevas la mano a la frente y la frotas. Suena la llave resbalar en la cerradura y girar. Miras donde antes estaba Carolina. Ya no está. Resoplas y vuelves a frotar tu frente. Por la puerta entran tus tres amigos con bolsas de plástico en la mano.

Alejandra: ¿De dónde venís? -poniéndote de pie-

Andrea: De comprar

Aron: Ayer acabaste con todo

Chistas la lengua y resoplas.

Andrea: ¿Qué quieres decir con eso?

Iris te mira como avisándote de algo que no te esperas.

Alejandra: Nada -quizá demasiado borde-

Te sientas otra vez en el sofá y coges el móvil. Miras el último WhatsApp que es de Iris.

"¿Te parece poco lo que nos encontramos ayer después de llegar de la fiesta de cumpleaños de Irene? Andrea y él están muy enfadados. Andrea más, Aron no se lo esperaba, no conocía esto de ti, y a parte del enfado está echo polvo. Ten tacto." 

"A buenas horas Alejandra. Tarde, como siempre." Te recuerdas una vez más lo tonta que puedes llegar a ser. Tienes más WhatsApps. Tres de Irene, uno de Niall, dos de Perrie y un montón de un grupo. Bloqueas el móvil y lo dejas en la mesa de cristal.

Alejandra: Os ayudo -poniéndote otra vez de pie-

Aron: No, no hace falta

Aron nunca te había hablado en ese tono. "¿Tanto la he cagado? Sólo ha sido un vómito y ni si quiera me lo provoqué intencionadamente, me encontraba mal y necesitaba vomitar. No es para exagerar tanto las cosas." Te quedas en silencio mirando como recogen. Iris ha salido del salón a no sabes dónde. Abres la boca para hablar pero la cierras cuanto te das cuenta de que Andrea te está mirando de reojo. Pronto quita la vista. Andas hasta donde está Aron, te pones de puntillas y le susurras al oído.

Alejandra: ¿Podemos hablar?

Aron te mira serio. Asiente.

Aron: Ahora voy -devolviendo la vista a la bolsa-

Te echas un paso para atrás. Aron saca unas tabletas de chocolate y unos yogures y los guarda en la nevera. Hace una bola con la bolsa, abre un cajón, el último de todos, y lo tira.

Aron: Vamos a mi habitación

Andas delante de Aron por el pasillo. Te cruzas con Iris que cruza lo dedos al chocar contigo ya que las paredes son demasiado estrechas. Entras a la habitación y te sientas en la cama. Aron se sienta enfrente de ti.

Aron: Dime

Alejandra: ¿Está todo bien?

Aron: No sé, dímelo tú. ¿Qué pasó a noche?

Alejandra: ¿A noche? -te haces la extrañada-

Aron: Te fuiste muy pronto de la fiesta y ni si quiera avisaste, estuvimos buscándote casi una hora, claro que no sólo a ti

No sabes que contestar. No puedes contestar nada.

Aron: Niall también desapareció

Tragas tu propia saliva.

Aron: Y luego venimos y estás ahí tirada, vomitando. Tenías la cara pálida, el vestido destrozado, toda la pintura corrida y el pelo tan desaliñado... Realmente me asusté

No está bien, se le nota. Él siempre está sonriendo, no habla así, no en ese tono. Le preocupaste de verdad.

Aron: Y luego te desplomaste. Casi te das con el retrete en la cabeza. Te llevamos entre los tres a tu cama y estuvimos una hora y media esperando a que despertaras, pero no lo hiciste. Respirabas. Eso era todo lo que sabíamos. De verdad tenía miedo a perderte. No entendía nada. He pasado toda la noche a tu lado pero no te has enterado. Has dormido fatal. Gritabas y te movías mucho. Sobretodo decías el nombre de tu hermana y no sabía como hacer para que pararas. Me sentía tan impotente... Y no me habría separado de ti si no llega a ser por Andrea que me ha obligado que saliera un poco y cuando he salido...

Aron agacha la vista. Le coges la mano. No quieres decir nada. Prefieres que te lo cuente todo a interrumpirle ahora.

Aron: Me han contado lo que te pasaba. -Levanta la cabeza y te clava la mirada más profunda que has sentido nunca- ¿Por qué, Alejandra? -Le quitas la vista, eres incapaz de sostenerla- Eres preciosa por dentro y por fuera -Coge tu mentón para volver a mirarte a la cara- No lo entiendo.

Alejandra: No tiene explicación, Aron. No soy bulímica. Hace mucho tiempo que dejé de serlo. Lo superé. Esa etapa de mi vida se acabó. Iris y Andrea se montan demasiadas películas

Aron: Pues yo la creo

Alzas las dos cejas.

Alejandra: ¿Las crees? Genial, voy a ser la loca de la casa

Aron: No estás loca. Ni mucho menos -pone una mano sobre tu pierna para mostrar cercanía- Pero tampoco estás sola, y quiero que lo sepas

Tus ojos empiezan a brillar. Lo notas. No tienes palabras para decirle. Te abalanzas sobre él para darle un gran abrazo. Estás emocionada y no articulas palabra.

Aron: Te quiero pequeña

Esas palabras se clavan como un puñal. "Pequeña." Tan sólo te saca un año pero no a dudado en usar ese adjetivo que tanto le gusta a tus chicos. Le quieres y lo sabes pero el problema está en Niall. ¿Realmente le quieres o vives enamorada del pasado? Sientes que te quieres entregar al máximo a Aron. Se merece todo y más. Sabes que él no te va a dejar caer ni te va a hacer daño pero no es tan sencillo. Ojalá todo fuera tan fácil como eso.

Alejandra: Gracias -te separas de él- Pero no vomito por querer adelgazar, no quiero ser lo que todos quieren ver. -mientes- Me gustaría tener tanta personalidad como Andrea e Iris, no la tengo, pero eso no quiere decir que vaya a recaer

Aron: No quiero que te vuelva a pasar lo de ayer -acaricias, con el dedo pulgar, su mano- ¿Por qué te fuiste tan pronto de la fiesta?

Alejandra: No me encontraba bien -mientes de nuevo- No me quise despedir porque si no os vendríais conmigo y vosotros teníais que pasarlo bien

Aron: ¿Con quien lo iba a pasar yo bien si éstas estaban atontadas con los chicos esos y tú no estabas?

Sonríes, te acercas un poco a él y le besas en los labios. Cuando os separáis ves como sonríe. Con el dedo pulgar e índice pellizca suavemente tu carrillo y te vuelve a besar.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capítulo 11. Hacer el amor.

Niall te presiona contra la pared. Su mano entra por debajo de tu vestido y su boca besa muy fuerte la tuya. Como te has quitado los tacones eres bastante más bajita que él lo que hace que una de su mano esté apoyada en la pared. Tocas la otra mano que estaba debajo de la falda de tu vestido y ésta sube a tu cuello. Ahora, con las dos manos, tocas su pelo, lo que hace que vaya más rápido. Te besa con ganas. Junta su frente a la tuya para darle un poco de tregua a vuestras bocas.

Niall: No te quiero obligar a nada Alejandra

Le mandas callar con un leve siseo que sale de tu boca mientras llevas sus manos a tu espalda y las tuyas a su nuca. Continúas besándolo. Niall empieza a desabrochar tu vestido. Sonríes mientras lo hace, sin pararle. Cuantas veces has soñado con este momento. Cuántas veces lo has revivido en tu mente mientras preparabas un examen y te era imposible concentrarte por el chico que ahora mismo besa tu cuello. Cuando te deshaces de tu vestido, haciendo que resbale por tus piernas, Niall se quita la camiseta. Saltas un poco, él agarra tus piernas en su cintura. Te empuja contra la pared. Empieza a moverse muy bruscamente contra ti. Gimes no muy ruidosamente mientras besa tu cuello. Cuando estás en el punto más caluroso del momento, Niall te transporta hasta su cama. Te deja caer y él cae encima. Niall termina de desvestirse rápidamente. Toca tu cara para relajar tus músculos con un dulce beso antes de entrar del todo en ti.

Niall se separa de ti y se pone a tu lado. Pasa una mano por encima de tu cuello. Tu pones tu cabeza apoyada en su bíceps. Notas su respiración todavía algo agitada. Niall resopla para coger aire después. Sonríes. Han sido unos minutos perfectos que llevabas deseando años.

Niall: Llevaba un montón de tiempo queriendo volver a hacer el amor... -acariciando tu pelo-

Te incorporas un poco y le miras sonriendo pícaramente.

Alejandra: ¿Qué pasa? ¿Holly te tenía a pan y agua? -pasando tu dedo índice por sus abdominales-

Niall: No, nada de eso. -Hace una pequeña pausa- He dicho "sin hacer el amor" no "sin acostarme con nadie"

Tu sonrisa se borra de la cara pero pronto se dibuja una nueva. Apoyas tu cabeza ahora en su pecho para estar más cerca de él.

Alejandra: Sabes que la hemos cagado ¿no?

Niall: ¿Por qué? Yo no he hecho nada

Alejandra: ¿Vas a negar esto que hemos vivido? -levantando una ceja-

Niall: Alejandra no tienen por qué enterarse. Yo tengo novia y tú... ¿Qué es exactamente lo que tienes tú?

Alejandra: Tengo a Aron. No le debo fidelidad pero se ha portado genial conmigo no se merece esto

Niall: Pues ya está, no tienen que enterarse de nada

Alejandra: ¿Entonces ya está? -pausa- ¿Voy a ser la otra? ¿A la que nadie quiere y todo el mundo utiliza? -Te incorporas para mirarle a la cara-

Niall: De eso nada, Alejandra

Alejandra. ¿Ah no? Explícamelo entonces...

Niall: ¿No puedes relajarte y disfrutar de este momento?

Miras el cuerpo de Niall, completamente desnudo excepto por las piernas que lo único que le tapa son las sábanas tú estás cubierta de igual modo que él. Te vuelves a tumbar en su pecho.

Alejandra: ¿No te vas a sentir mal por Holly?

Niall: Probablemente si, pero no me arrepiento de lo que he echo, tenía muchas ganas de estar contigo

"No querías estar conmigo. Conmigo podías estar tomando un helado o dando una vuelta. Tú querías traerme aquí, a la cama. No hay porqué camuflar las palabras, Niall. Ahora la duda está en ti, Alejandra. ¿Vas a dejar que haga esto contigo? Tú siempre has sido una chica que defendía sus derechos por encima de cualquier cosa y ahora no has sido infiel a Aron, te has sido infiel a ti misma, que no te has sabido valorar. Ahora Niall volverá con Holly, porque no va a caer rendido a tus pies, al contrario, ahora que sabe que eres "una chica fácil" no le importará, sabe que te tiene cuando quiera. Enhorabuena Alejandra, la has cagado por un polvo de diez minutos."

Alejandra: Lo que tenías era un calentón muy grande... -acariciando su pecho-

Niall: No, tenía unas ganas tremendas de estar como estamos ahora, no de acostarme contigo, no te equivoques Alejandra

Alejandra: ¿Entonces por qué no un algodón de azúcar por las calles de Londres en lugar de unos minutos entre las paredes de tu apartamento? No tiene sentido...

Niall: Ya vería los titulares -Niall alza las manos y las abre como si fuera a dar una gran noticia- "Niall Horan y su ex-novia Alejandra Sanz, caminan por las calles de Londres muy juntos". Aunque fuese mentira -aclara- y entonces Holly entraría en furia

Alejandra: Si tu novia confía en ti no tendría de qué preocuparse

Niall: Ya, eso lo dices ahora, pero si tú fueras ella te rayarías aunque no tuvieras motivos

Levantas una ceja sin entender muy bien lo que acaba de decir.

Alejandra: ¿Sin motivos? -cogiendo la sábana y cubriéndote con ella-

Niall: Ella no se puede enterar de esto, -pone su mano en tu brazo- la quiero demasiado para perderla

Lo mueves bruscamente deshaciéndote de él.

Alejandra: Por el bien de ambos no, Aron no puede saber de esto

Notas como respira. En otro momento te hubiera encantado esa sensación, pero ahora sientes un gran impulso de levantarte de la cama.

Alejandra: Deberíamos volver, se hace tarde

Niall asiente. Pones el pie derecho en el suelo y el izquierdo después. Recoges tu vestido que lo dejaste tirado al lado de la pared. Coges tu ropa interior y pasas al baño. Cierras la puerta te volteas contra ella dejándote caer hasta el suelo pegada a ella. Te sientas con las rodillas encogidas. Con tus manos tapas tu cara para que ni los azulejos te vean llorar. Se acabó. Te ha utilizado como una moneda de cambio. Debía de llevar mucho tiempo sin desfogarse con Holly pero, entonces, ¿a qué ha venido esa diferenciación de "hacer el amor"? Te ha dejado muy claro que la quiere justo después de lo que acababa de pasar contigo. Te ha roto en dos y no le ha importado lo más mínimo. Niall ha cambiado mucho. Ahora es demasiado frío. No piensa en los sentimientos de nadie, y tú has sido la tonta que ha caído a sus pies. Levantas la barbilla mirando al techo. Resoplas y con el final de la mano, la parte que la une con la muñeca, te golpeas en la sien. "Gilipollas, gilipollas, gilipollas." Te pones de pie y como puedes, te empiezas vestir, no tardas nada ya que es una sola pieza. Te miras al espejo, tienes toda la pintura corrida. La limpias como puedes con tus dedos. Revuelves un poco el pelo con tus dedos y abres la puerta. Niall está sentado en la cama, vestido y con una mano tocando su pelo con no muy buena cara. Te mira y se pone de pie.

Niall: ¿Estás bien?

Alejandra: Claro -esbozando la sonrisa más falsa que consigues-

Niall: Tus ojos... -señalando los suyos-

Alejandra: Si, es que me he lavado la cara y no quería manchar la toalla

Niall: No pasa nada, hombre

Alejandra: Da igual, ya no son horas para ir a ninguna fiesta así que iré a casa

Niall: Te llevo

Alejandra: Puedo ir yo sola

Niall: Anda, vamos, si está a quince minutos -tirando de tu muñeca-

Asientes. Salís del apartamento y bajáis por las escaleras hasta llegar al coche. El viaje se realiza en silencio completamente. Cuando suena Mirrors, de Justin Timberlake, empieza a llover. "Perfecto. Con lo que amo yo la lluvia." piensas irónicamente.

Niall: ¿Me prometes no decir nada de lo que ha pasado?

Alejandra: ¿El qué? ¿Qué ha pasado? -como respuesta a la pregunta-

Niall sonríe pero tu no haces ningún gesto recíproco. Miras por la ventanilla.

Alejandra: Para ahí -señalando un hueco libre a unos metros-

Cuando el coche se detiene coges los tacones con la mano derecha y el bolso en la izquierda. Bajas del coche y cierras con un portazo. No miras atrás. Andas por la acera dejando que la lluvia caiga encima de ti. No te viene nada mal ya que así costará distinguir tus lágrimas. Abres la puerta para acceder al pequeño jardín que tiene el piso. Recorres el camino de piedras clavándote alguna que otra china en los pies. No sabes porqué la canción de Taylor Swift, Everything Has Change, se repite en tu cabeza desde que has salido del apartamento de Niall a pesar de las canciones que sonaban en la radio. Entras al ascensor. Pulsas el botón 13 y apoyas la cabeza en el espejo.

All I know is we held the door 
You'll be mine and i'll be yours 
All I know since yesterday is everything has changed

Tus lágrimas ruedan por tu cara. Tienes hipo. Quieres gritar y romper cosas pero prefieres quedarte en silencio. Las puertas se abren y sales al descansillo de tu planta. Andas un poco hasta que llegas a tu casa. Menos mal que lo primero que hicisteis fue una copia de la llave para cada uno. Abres la puerta y la cierras en cuanto entras. Dejas caer el bolso y los tacones a la vez que tu cuerpo desplomado. Tus piernas se abren como las de una muñeca rota. Rompes a llorar en el silencio de una casa vacía. 

"¿Cómo he podido ser tan estúpida? ¿Qué me creía? ¿Importante? ¿Especial después de lo que le hice? ¿De verdad creía que por un polvo iba a volver a declararme amor eterno? ¡Pues si! Realmente lo creía. Me lo creí. Me creí una mentira producto de mi tonta ilusión. Aquel beso bajo una canción tan nuestra como es They don't know about us, que no reprimí, que al contrario, seguí. Ese paseo bajo la lluvia. Ese "no te quiero a obligar". Ese "hacer el amor". Esos detalles que me han echo tan feliz en tan sólo una hora y que me han llevado una vez más a no pensar en nadie más que en mi. ¿Qué va a pensar ahora Aron? ¿Cómo voy a poder volver a mirarle a la cara? No puedo. Me he comportado como una auténtica guarra y tengo lo que me merezco. Me voy a quedar sola por un tío que ya en su momento me dijo que le había decepcionado y que no volvería a tener nada conmigo. Si es que soy gilipollas. Quiero tener todo y al final no voy a tener nada."

Das un puñetazo con el canto de tu mano en el suelo. Gritas y lloras mucho. Echas de menos tu antigua vida. En la que reías con Harry, consolabas a Louis, confiabas en Liam, confesabas con Zayn, amabas a Niall, la pasabas con Irene, regañabas con Carolina, apoyabas a Belén y compartías sentimientos con Estefanía. Echas de menos hasta las peleas y golpes en tu casa. En tu estómago empieza a removerse algo que intentas detener con más golpes, esta vez con los nudillos, en el suelo, pero no para, al contrario, te entra más ansiedad. Te arrastras gateando por el suelo. Estás destrozando el vestido pero te da igual, sólo quieres encontrar algo que llevarte a la boca. Entras en la cocina y abres los armarios más bajos. Sabes que Aron y Andrea fueron a comprar algo de comida mientras Iris y tú terminabais de colocar las últimas cosas. Rebuscando entre un montón de barritas de cereales y pastas de avena encuentras, al fondo del armario, un montón de chocolate. Coges un paquete de donetes, lo abres y empiezas a comer. Pones tus piernas como si fueras un indio y empiezas a divagar por tu mente. Sólo consigues ver los labios de Niall besando los tuyos. 

Cuando vuelves a la realidad te das cuenta de que te has comido exactamente seis donetes. Sueltas la caja horrorizada. Como puedes te pones de pie. Tus piernas flaquean pero tu estómago te da la fuerza necesaria para echar a correr. Recorres el pasillo con el frío de las baldosas traspasando tu piel. Cuando llegas al baño caes de rodillas delante del retrete. Levantas las dos tapas y metes tus dedos índice y corazón en tu boca. Rozas las paredes de ella. No consigues nada. Sacas los dedos y reavivas un poco tus labios con la lengua. Vuelves a meterlos. Esta vez tocas la campanilla, lo que te provoca una pequeña arcada pero no desemboca en gran cosa. Introduces ambos dedos de nuevo en tu boca, esta vez más dentro. Cuando ves que si hace efecto, sacas los dedos, dejando tu mano colgar. Apoyas el codo del brazo opuesto en el inodoro y sujetas tu pelo para no mancharle. Unos minutos después, cuando ves que ya no sale nada más que bilis, te limpias la boca con el antebrazo derecho y bajas las tapas. Tiras de la cadena y un grito que lleva de tu nombre estalla contra el sonido del agua. Te giras para ver de donde proviene y, entonces, ves la escena. Aron tiene una mano apoyada en el picaporte de la puerta a medio cerrar, Andrea tiene las manos en la cabeza y su boca parece descolgada e Iris corre hacia ti gritando tu nombre.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Capítulo 10. Adiós Madrid.

Cierras la puerta y ves a Iris sentada en el suelo. Sonríes y te sientas a su lado.

Iris: ¿Cómo ha ido? -susurra-

Alejandra: Perfecto

No hay nada como terminar los exámenes con uno de biología. Este le tienes aprobado, seguro, y es un alivio. La puerta se abre y Aron sale de la clase. Os sonríe y se sienta a vuestro lado.

Aron: Siempre se me equivoco en las fases de la reproducción celular

Alejandra: Profase, metafase, anafase y telofase

Aron: Mierda

Iris: ¿La has vuelto a cagar?

Aron: Si, las he desordenado

Iris: Mira que insistimos eh...

Aron ladea la sonrisa. Ya no hay nada que hacer. Os quedaréis ahí esperando hasta que Andrea salga. Media hora después habéis visto salir un montón de gente cuando por fin sale Andrea. Tú estás apoyada en el hombro de Aron e Iris estada hablando por el móvil. En estas dos semanas Aron te ha dado mucho. Estás exactamente como quieres estar con él. Sois como una pareja pero sin ser pareja. Es perfecto porque te da todo el cariño que necesitas en su justa medida , teniendo la confianza de dos buenos amigos pero si fuerais novios con todo lo que eso implica, quizá te vieras agobiada y, probablemente no podrías darle lo que él querria. Levantas la cabeza de su hombro asustada cuando ves las lágrimas de Andrea.

Andrea: Suspendo seguro...

Iris: ¡Que vas a suspender! -levantándose del suelo-

Andrea: Me he quedado completamente en blanco, no tenía ni idea de nada -resopla-

Aron va a darla un abrazo. Tu estiras tu pelo hacia atrás con la mano derecha. Miras a Iris. "Esto no pinta nada bien" la intentas decir en esa mirada y parece entenderte porque asiente no muy alegremente con la cabeza. Si Andrea no aprueba este examen no la dará la nota que necesita para hacer fisioterapia y eso significa que tendrá que esperar a Septiembre y tener menos opciones para entrar en la universidad con vosotros. Como todos queréis hacer cosas muy parecidas habéis decidido ir a la misma universidad y que se os haga un poco menos duro el entrar a un sitio de nuevas.

Aron: Bueno, eso ya está echo cielo, no le des más vueltas a lo que ya no se puede arreglar

Andrea intenta sonreir y se limpia las lágrimas.

Iris: Exacto. Ahora vas a subir a la habitación -apartando un poco el pelo de su cara- vas a abrir la maleta y vas a empezar a meter toda tu ropa en ella

Aron: Eso es porque...

Alejandra: ¡NOS VAMOS DE VACACIONES! -gritas con tu voz más aguda levantando tu puño derecho-

Iris y tú gritáis emocionadas, Andrea ríe y Aron os mira como si estuviérais locas. Entonces os dais cuenta. Vuestro grito ha roto en el silencio de unas clases en las que todavía se están haciendo exámenes. Reís algo más bajo y, cuando veis que el pomo de la puerta de la que habéis salido se baja dispuesto a abrir la puerta, salís corriendo a lo largo del pasillo que da paso a la gran entrada principal. No atiendes lo que nadie hace, abres la puerta y sales a las praderas que posee el internado. Bajas lo más rápido que puedes las escaleras y cuando llegas al esquinazo de la pared del centro te paras. Pones tus manos en tus rodilla y, todavía riendo, inspiras y expiras el aire intentando controlar tu respiración. Ves como Aron gira la esquina y se une a ti. Se apoya en la pared y coge aire por la nariz. Los dos os reís mucho. Aron mira más allá de ti, lo que hace que te des la vueltapara mirar que le causa tanto interés. Ves un agujero en la verja. Sonríes al verlo y, sin mirar atrás para consultarlo con Aron, corres hasta la verja. Te pones de rodillas y empiezas a gatear para cruzar la verja por el agujero. Cuando sales al otro lado ves, bajando una cuesta un lago precioso. Tiras de la tira de la bandolera para alcanzarla y corres ladera abajo sin freno alguno por lo que lo único que te queda es tirarte al suelo y rodar hasta que pares, que por suerte eesantes de llegar al agua. Dejas la bandolera tirada en el suelo llorando de la risa. Oyes como Aron grita algo desde arriba que no llegas a oir. Un impulso hace que te quites el polo y la falda y las tires al suelo. Corriendo y sin mirar atrás, te zambulles en el agua que está tan fría que en el primer impacto te deja sin respiración. Cuando sales a la superficie lo primero que haces es coger aire y después limpiar el agua que retienen tus pestañas. Ves a Aron, ojiplático mirándote desde la ladera de la colina.

Alejandra: ¡VAMOS! Está buenísima -gritas haciendo un gesto para que entre contigo al agua-

Aron niega con la cabeza y tú ries.

Alejandra: ¿Qué nos pueden hacer? ¿Echarnos? Te recuerdo que en unas horas cogemos el vuelo

Aron se lo piensa dos segundos más, mira a todos lados y se quita la camiseta. Después los pantalones y el calzado y se tira de cabeza muy cerca tuya. Cuando sale coge aire de la misma manera que lo has echo tú. Ríes al verle con el pelo mojado sobre su cara. Gira la cabeza para quitárselo de los ojos. Junta su frente a la tuya y toca tu cintura.

Aron: Estás loca

Alejandra: Eso no es nada nuevo

Aron ríe y te besa. Un beso algo forzoso al principio ya que tenéis que intentar no ahogaros con los pies pero muy poco tiempo después, os dejáis hundir hasta que vuestros pulmones os piden volver a la superficie. Os entretenéis un rato haciéndoos aguadillas, persiguiéndoos mutuamente río arriba para luego dejaros llevar hasta donde habíais dejado vuestras cosas. Cuando os cansáis salis de él pisando en rocas poco fiables pero que parecen seguras. Os tumbáis en el césped y os dejáis secar al sol. Antes de eso miráis que no haya nadie ya que estáis en ropa interior y no sería de ningún agrado mirones por ahí cerca. Una media hora después os vestís aunque todavía seguís húmedos y volvéis a cruzar el agujero. Miras el móvil que lo has tenido abandonado desde que has entrado a hacer el examen. Tienes muchos WhatsApp pero sólo miras uno. El de Andrea.

"¿Dónde te metes? Joder, salimos en 2 horas para el aeropuerto y tú estás sin aparecer. Tienes que hacer la maleta, recoger todo, despedirte de todo el mundo, dar la dirección para que envíen las notas, devolver las llaves, dar saludos cordiales... Verás como no llegamos"

Resoplas y bloqueas el móvil. Vuelves a guardarlo en la bandolera y te la cuelgas bien.

Aron: ¿Está muy nerviosa?

Alejandra: Está atacada y me está poniendo de los nervios a mi

Aron: Es normal, lleva esperando esto mucho tiempo

Alejandra: Joder, tampoco tanto que lo hemos echo todo muy precipitadamente

Aron: Lo importante es que nos vamos todos juntos de vacaciones

Alejandra: Si, pero se estresa demasiado

Abris la puerta principal y entráis a recepción. No hay nadie y todo está en silencio.

Aron: Esto está ya en las últimas

Alejandra: Mejor, qué ganas tengo de ponerme los vaqueros y salir de aquí ya

Aron ríe un poco. Subís las escaleras y os separás para ir cada uno a vuestro ala. Llegas a tu puerta y entras. Andrea está de un lado para otro cogiendo cosas del suelo y tirándolas a su cama.

Andrea: ¿Te vas a llevar la ropa de invierno?

Alejandra: ¿Estás de broma?

Andrea: Es verdad, estoy tonta

Andrea coge todas sus sudaderas y las tira como si fueran un saco de patatas a la maleta. Resoplas y golpeas y tu frente con la palma de tu mano. Andas hasta tu parte del armario saltando las cosas de Andrea que están tiradas por el suelo. Sacas las maletas de la parte de abajo del armario y la dejas en el suelo.

Andrea: Madre mia, que estrés. Y en tres cuartos de hora viene Aron -estirando su pelo, agobiada-

Alejandra: ¿Aron? ¿A qué?

Andrea: Me viene a buscar para llevarme a mi casa a coger lo que me queda

Alejandra: Aish señor -suspiras- ¡Quien me mandaría a mi meterme en estos líos!

Andrea: Anda que no te lo vas a pasar bien -tirándote una camiseta a la cara-

Ríes, la coges y la tiras a la cama. Empiezas a meter tus sudaderas y cosas de invierno en una maleta y las cosas de verano en otra más pequeña ya que ocupan mucho menos.

***

Acomodas tu sudadera roja cuando por fin pisas el suelo mojado de las calles de Londres. Andrea frota sus manos subiendo y bajando por sus brazos. Aron abraza a Iris que está tiritando. 

Alejandra: Bienvenidos. -dices con brillo en los ojos mirando los taxis amarillos pasar-

Andrea te mira nerviosa. 

Alejandra: Vamos

Coges su mano y vas hasta la carretera. Levantas la mano y el primer taxi que pasa por delante de vosotras se para. Andrea llama a Iris y Aron que corren hasta vosotras. Te sientas alante y tus amigos detrás. Le das la dirección y en menos de quince minutos estáis en el apartamento que habéis selccionado. El hombre que os lo alquila está en la puerta del edificio. Bajáis del taxi, lo pagáis y vais hacia el hombre. Le saludáis con la mano y os acompaña. La planta 13. Perfecto. Como no eres supersticiosa ni nada... Miras a Iris y ella ríe te conoce bien y sabe que no te ha gustado nada ese número. El hombre, que va delante de vosotros, abre la puerta. Cuando ves la casa abres mucho la boca. Lo primero que se ve es un extenso pasillo que se pierde a la derecha. Un poco a la izquierda a lo largo del pasillo hay una puerta que es la primera que cruzáis. Ésta da al salón americano. Un muro de plástico rojo de unos cincuenta centímetros de alto separa la cocina del salón. A la derecha de éste un sofá blanco muy largo, enfrente una mesa de cristal y una gran televisión al final del salón. A la izquierda del muro una pequeña despensa. La pared con gotelé del salón acaba para empezar con los azulejos de la cocina. Unos pequeños fuegos enfrente de la despensa y armarios colgados de las paredes. La cocina no es muy grande pero te gusta un montón el diseño. Todo el salón y la cocina combinan colores rojos y blancos con algunos toques en negro. Salís al pasillo de nuevo y lo recorréis hasta que dais con la primera habitación. 

Hombre: Es la más grande, en esta es en la que he metido las tres camas

Iris es la primera en pasar, tú la sigues y por último Andrea. Cuando ves la preciosa habitación pintada en una tonalidad verde muy clarita. Ves una sábana traslúcida blanca detrás de la cual divisas las camas. Corres a por la cama que está más empotrada con la pared saltando encima de las otras. Tú cama es la que hace esquina en dos paredes. Iris coge la que está al lado de la tuya y Andrea la más pequeña, la que está enfrente de la de Iris. Todas las camas están enfrente de las puertas de crital que dan a una enorme terraza que comunica también con el salón. Las cortinas que tapan las puertas son verdes más oscuras y blancas. Las camas están situadas al final de la cama y antes de llegar a ellas la habitación se ve muy amplia. La lámpara es una bola de discoteca de muchos colores en la parte de la habitación y unos pequeños flexos encima de cada cama. Hay un escritorio bastante largo que no crees que utilicéis ahora que ha acabado el instituto para nada más que para dejar las cosas por el medio. El armario es gigante. Menos mal porque si no íbais a tener problemas y en una de las esquinas de la habitación hay un zapatero para que coloquéis vuestro calzado. Al lado de la cama de Andrea, en la parte de las camas, hay una mesa de mimbre y cristal en la que hay algunas revistas. Te encanta la habitación. Es completamente perfecta. El hombre la ha puesto genial. Cuando la visteis esta habitación era para una pareja, con una cama de matrimonio y pintada en rojo. Todo lo que ves lo ha puesto nuevo y sin ninguna modificación en el precio. Habéis encontrado un buen casero, sin duda.

Sales de tu habitación. Al final del pasillo está el baño y enfrente de tu habitación la de Aron. Pasas a la habitación. Está pintada en un lila muy bonito. Esa habitación es mucho más pequeña que la vuestra. Tan solo tiene una cama de mediano tamaño en la esquina izquierda y una ventana al lado de la cual hay un armario. Aron si la tendrá que decorar a su gusto. Le dais las gracias y el primer pago al hombre y se va con una amplia sonrisa. Recogéis la sábana abriéndola por la mitad y atándola en los extremos. Empezáis a sacar las cosas de la maleta y a colocarla en el armario cuando tu móvil suena. Ni miras de quien es la llamada. Lo sujetas entre tu hombro y tu oreja mientras sacas una de tus sudaderas favoritas.

Alejandra: ¿Si?

La voz de Zayn suena clara por la otra línea.

Zayn: ¡Ale! ¿Qué tal? Ya has terminado los exámenes ¿no?

Zayn no tiene ni idea de que estáis en Londres donde ahora mismo ellos se encuentran. Lo dicidísteis no hace mucho tiempo y quisiste darles una sorpresa, tanto a los chicos como a Andrea e Iris. Sonríes al ver que tu amigo se ha acordado de que hoy terminabas los exámenes. Dejas la sudadera encima de la maleta y, a través de tu cuarto sales a la terraza. Te apoyas en la barandilla. Desde la terraza se ve el London Eye. No puede tener mejores vistas.

Alejandra: Pues muy bien, he terminado con Biología así que imagínate

Zayn: Vamos, que has bordado la selectividad

Alejandra: Puf, me lo dicen en dos semanas, todavía no puedo decirlo muy alto

Zayn: Seguro que si

Alejandra: Lo que si puedo decirte con certeza ahora es otra cosa -le cortas-

Zayn: ¿Ah si? ¿El qué?

Alejandra: ¡ESTOY EN LONDRES! -gritas emocionada-

Zayn: ¡¿QUÉ?!

Alejandra: Como lo oyes, aquí mismo estoy

Zayn: Dame la dirección ya

Alejandra: ¿Para qué?

Zayn: Que me la des

Ríes y le dices la calle y el número de tu casa.

Zayn: Te veo en diez minutos

Suena un pitido muy largo y la conexión se acaba. Miras el reloj pensando en lo loco que está tu amigo. Vuelves a la habitación. Están tan ajetreadas buscando un sitio para colocar todas sus cosas que ni si quiera te preguntan por la llamada, cosa que te alivia porque no sabrías que contestar. Coges la sudadera y la guardas en el armario. Continúas haciendo lo mismo con el resto de la maleta. Cuando suena el timbre estás con un pantalón corto deportivo y la camiseta anudada debajo de tu pecho. Tienes muchísimo calor.

Andrea: ¡Yo voy! -saltando por encima de las maletas para salir de la habitación-

Reprimes una risa. Oyes a Andrea andar y empiezas a hacer una cuenta atrás al ritmo de los segundos desde tres hasta cero mientras doblas una camiseta que se cae de tus manos cuando llega a tus oídos el estremecedor grito que suelta Andrea. Iris levanta la cabeza de lo que estaba haciendo, asustada. Corre hasta el pasillo y de tres zancadas se sitúa al lado de Andrea y ahoga un gritito con sus manos. Tú ríes y sales al pasillo. Aron asoma su cabeza desde debajo de su alféizar. Ves como Iris desaparece detrás de una pared que se interpone en tu vista. Sales de la habitación y te diriges hasta donde ellas están. Pasas el brazo derecho por el hombro de Andrea y sonríes a Zayn el cual está abrazando a Iris.

Andrea: ¿La conoce? -te pregunta con lágrimas en los ojos-

Sonries apretando los labios y asientes.

Alejandra: Se los presenté yo hace mucho tiempo, ellos nunca se olvidarían de alguien como ella y ahora... Ahora te toca a ti -tocando su pelo-

Iris y Zayn se separan y Zayn te sonríe.

Alejandra: Zayn, esta es Andrea, mi compañera de habitación en el internado, esa chica de la que tanto te he hablado

Andrea se lleva la mano a la boca con las lágrimas a punto de salirse de los ojos cuando Zayn pasa la mano por su brazo acariciándola y después la abraza. Aron aparece detrás de la pared y entrelaza su mano con la tuya. Zayn no tarda ni un segundo en darse cuenta de ese detalle y después de mirar vuestras manos alza la vista frunciendo el ceño hasta tus ojos. Asientes sonriendo a modo de respuesta a toda pregunta posible.

Alejandra: Y este es Aron, un amigo

Aron le choca la mano a Zayn. Ya está al corriente de quien es cada uno de los chicos de One Direction y el importante papel que cada uno tuvo en tu vida. La cara de Aron no expresa demasiada felicidad pero te da igual, tienes a Zayn delante. Tú eres la última en abrazarle pero es el acercamiento que más dura. Iris os mira con orgullo, Andrea con adoración y Aron con recelo.

Zayn: Bueno, pues dejar todo lo que estéis haciendo y arreglaros que en unas hora paso a por vosotros -mirándoos a los cuatro-

Alejandra: ¿De qué hablas?

Zayn: Íbamos a celebrar hoy el cumpleaños de Irene

Alejandra: Es mañana -levantando una ceja-

Zayn: Pues eso, a las doce

Iris aplaude con las yemas de los dedos ilusionada. Zayn y tú reís al verla así.

Zayn: Bueno, que he pensado que podemos celebrar el tuyo y el suyo juntos -con una sonrisa enorme-

Iris y Andrea dicen un "Sí" a unísono contigo que reniegas las oferta.

Alejandra: Tenemos mucho que hacer aquí

Aron: Vamos, ¿qué mejor que salir un poco de fiesta y conocer a gente de por aquí para empezar las vacaciones?

Alejandra: Tenemos tres largos meses para todo eso... Si queréis ir vosotros, yo me quedo aquí

Zayn: Vamos Ale... Ya sabes las ganas que tienen todos de verte

Alejandra: Las mismas que yo pero mis ganas de fiesta son nulas

Iris: No son tus ganas de fiesta, son tus ganas de celebrar los 19

Alejandra: Pues también

Andrea: Alejandra... Por favor -entrelaza los dedos de ambas manos-

Zayn: Vamos Ale...

Los cuatro te miran con los ojos luminosos. Resoplas.

Alejandra: Está bien...

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¡Hola! 

Quería preguntaros una cosa... Llevo unos días muy rayada porque siento como si esta novela no fuera del todo bien... Quizá no os gusta u os está decepcionando, me gustaría que si en algún momento os cansarais de leerla por algo en especial me lo hagáis saber a través de un comentario y ahora que hago esto me gustaría saber si os gusta porque me he replanteado hasta dejar de subir la novela... Os pido por favor que me dejéis un comentario o me hagáis saber de alguna manera lo que os está pareciendo "She's not afraid" y si os está decepcionando o tenéis algo negativo que decirme también me lo digáis, acepto cualquier tipo de crítica. 

Por favor y gracias :)