viernes, 22 de agosto de 2014

Epílogo.

Bienvenida al principio del fin. 

Si has llegado aquí has pasado muchas cosas conmigo, tanto si llevas mucho tiempo o poco, si estás desde el principio o no lo importante es que has aguantado hasta el final y que has hecho mi sueño realidad. No sé como podría agradecerte cada suspiro, cada segundo dedicado a leer esto, cada sonrisa que espero que hayan sido unas cuantas. 

Just Little Things nació de un impulso y She's Not Afraid de la meditación. No tienen nada que ver la una con la otra como tampoco se parecen las canciones de los chicos entre ellas, cada una tiene su peculiaridad y cada una tiene su secreto que espero que hayáis descubierto y disfrutado. 

Quiero darte las gracias a ti que estás leyendo esto pero ya no encuentro maneras de hacerlo. Quería regalarte mi sueño y compartir contigo mi mayor pasión y así, sin más, nació la novela que tanto me ha dado y que tú has conseguido hacer realidad. 

Espero que no te haya decepcionado porque ese era mi mayor miedo, fallarte y lo siento si ha sido así y lo siento por las personas que se han quedado en el camino, lo siento de verdad. 

Bueno y con ésto dicho, te dejo con el final de éstos cinco chicos que se cruzaron en el camino de dos hermanas sin saber que el resto de sus vidas se verían definidas por aquella carrera por las calles de Madrid. 


---------------------------------------------------

Alejandra: ¡Noah! -gritas desde la cocina-

El guapo niño rubio entra por la puerta. Le dices algo al oído para que te pueda escuchar porque el barullo de la gente es enorme. Él sonríe. Empujas a todo el mundo fuera de la cocina, hacia el salón; apagas las luces. La suave voz de Niall rompe la charla con una dulce entonación del cumpleaños feliz que tú sigues y que todo el mundo canta después. En la oscuridad aparece Noah con una tarta en las manos y una vela encendida en forma de 4. Cuando la canción termina, Noah deja la tarta en la mesa y Sam la sopla como puede. Todos aplaudí, las luces se encienden.

Vas al lado de Niall, le abrazas por la cintura; él algo más arriba. Te da un beso en la frente y después apoya su mejilla en tu cabeza de forma cariñosa. Tu niña, vuestra niña ya ha cumplido cuatro años y parece que fuera ayer cuando Niall y tú decidisteis volverlo a intentar e iros a vivir juntos. Recuerdas como lloraste cuando Niall hizo sonar las llaves delante de ti y te explicó el significado de los tres días.

 >> Había acordado vender la casa esa misma semana, por eso te propuso el juego de los tres días. Si conseguía ver que sentías lo mismo que él, rechazaría la oferta y se quedaría con la casa para volver a intentarlo porque aún mantenía la misma ilusión que aquel día que compró la casa con la intención de darte el regalo por tu cumpleaños. Te deshiciste en lágrimas y le abrazaste hasta que te recogió del suelo con tu cabeza todavía dando bandazos de afirmación. Ahora sientes que fuiste un poco ridícula pero estabas que no cabías en ti misma y lo último que te preocupaba era como te mirara la gente si no lo que Niall te acababa de decir.

A los dos años de iros a vivir juntos decidisteis casaros en una boda tan íntima que sólo la familia de Niall, los chicos y tus amigas; es decir, tu única familia, asistieron y, un año después, cuando el otoño se adentraba, te quedaste embarazada. Niall se volcó mucho desde el principio y no dudó en tenerlo, además, cuando os dijeron que iba a ser niño, Niall quiso llamarlo como su amigo y tu hermana habían pensado para quien hubiera sido vuestro sobrino: Noah. Ahora, cada vez que ves a Noah ves a tu hermana viva en él, el parecido es asombroso.

Cuando Noah nació Niall tomó una de las decisiones más complicadas de su vida: dejar el mundo de la música por un tiempo para dedicarse a su familia. Al principio no querías, te opusiste totalmente. Niall no podía dejar lo que más amaba, tú te podías hacer cargo de todo sin problemas. El debate os costó varias peleas pero cuando lo expuso al grupo y todos le apoyaron, nada de lo que tu pudieras decir servía.

Ahora ya han pasado 7 años desde entonces y Noah no corretea solo por vuestra casa. A tus 24 años de edad nació Samantha, una preciosa niña con el pelo castaño claro y sus ojos con el azul propio de los del padre de Niall. Te quedaste embarazada muy jóven para el gusto de tus amigas pero no te arrepientes en absoluto. Esos niños y Niall son tu vida y no los cambiarías por nada en el mundo. Tu padre no asistió ni a tu boda, ni a ninguno de los bautizos. De vez en cuando te llega alguna carta suya que nunca contestas. Más que perdonarle, decidiste pasar página y no has vuelto a reprimirle nada pero tampoco has vuelto a mantener una conversación telefónica.

Irene: Venga chicos, una foto -poniéndose en frente de la mesa-

Sam está en el centro, Noah a su lado y al otro Theo, que está enorme para sus 11 años, abraza a su hermano pequeño; Sergio está al lado de Noah, levantando los dedos en forma de "V".

Cuando Estefanía volvió a España, se descubrió que nunca había dejado las drogas. Iris no estaba equivocada pero no tenía la razón del todo. Belén podía adoptar al niño pero mientras hubiera gente que pudiera hacerse cargo de él no podía solicitar su custodia. Andrés fue vuestro comodín en ese juego. Denunció a Estefanía por tener a su hijo en pésimas condiciones y por suerte ganó el litigio pero tanto él como la madre de Estefanía renunciaron a la custodia del niño por lo que, desde el mismo momento en el que el pequeño pisó el centro de acogida, Belén lo sacó, adoptándolo. Ahora Sergio crece feliz aunque a veces hace preguntas que no podéis contestar. Estefanía terminó yendo a la cárcel por tráfico de drogas y resulta difícil explicarle a un niño de 11 años que no puede ver a su madre pero no le falta de nada y vosotros os aseguráis de ello.

En el amor a Belén no le ha ido demasiado bien pero no la importa ya que vive dedicada al crío y no necesita más complicaciones.

Te acercas a Irene para ver la foto. Salen muy graciosos, todos haciendo el tonto como de costumbre. Te agachas un poco poniéndote de cuclillas y le hablándole a la tripa de tu amiga.

Alejandra: Sal ya pequeñajo, todo éstos te están esperando.

Irene ríe y te ayuda a levantarte. Está muy hinchada para el poco tiempo de embarazo que lleva pero la sienta realmente bien.

Alejandra: Tengo yo más ganas que tú de que salga.

Irene: ¡Igual que Harry, qué pasados! Déjale ahí dentro que duele mucho el descenso.

Ríes asintiendo con los ojos en blanco. "Si que duele, si." Das unas palmaditas en la tripa de tu amiga justo antes de que Iris se acerque con un par de vasos en la mano y detrás de ella Belén, con otros dos.

Iris: Un vampiro para ti, -te ofrece el cóctel de tequila- y un zumito de naranja para la gordita -le da el vaso riendo-

Irene: ¡Esto es una mierda!

Alejandra: Sólo estás de cuatro meses, ahora te viene lo peor

Irene: No puede haber nada peor que no poder comer jamón, chorizo ni alcohol

Belén: Luego te viene la cuarentena

Irene: Me retracto de lo que he dicho

Todas reís y brindáis con vuestras copas.

Belén: A todo ésto, ¿dónde se ha metido Andrea?

Iris: La última vez que la he visto estaba con ese chico acabando con toda la comida.

Irene: De verdad, ese chico la ha trastornado eh

Cuando Irene y Harry se casaron Andrea no asistió a la boda. No fue solo el mejor día de la vida de Irene si no que también fue uno de los mejores de la tuya, lo pasasteis en grande durante cinco días seguidos por la despedida de soltera y el día de la boda se remató la fiesta. Andrea se paso los seis días metida en la habitación de un hotel. No quiso salir para nada. Pasó los peores meses de su vida pero después de eso pareció que se iba recuperando poco a poco, pasó varias noches con Zayn y con más chicos hasta que encontró a su última pareja con la que ya lleva 1 año pero que a penas veis. Volvió a los estudios y allí fue donde le conoció; no podía seguir con los chicos, todo lo que pasó después de la boda la asestó demasiado fuerte.

Oyes la voz de Liam por encima de todas las demás.

Liam: ¡ALEJANDRAAAAA!

Alejandra: ¿Quién me llama?

Liam: Tu amo.

Ríes sintiendo sus brazos rodearte.

Liam: Me siento viejo cada vez que uno de tus niños cumple años

Alejandra: Es que eres viejo Liam

Liam: No tanto -poniendo pucheros-

Alejandra: Pregúntaselo a quien lleva aguantándote 10 años.

Miras a Iris quien observa la escena risueña.

Iris: Eres un viejo

Liam: ¿Te parezco viejo? No es eso lo que decías cuando...

De un salto Iris se pone pisándole la punta de los zapatos para colocarse a la altura necesaria para tapar su boca.

Iris: Cállate. -pronunciando despacio cada sílaba de la cabeza-

La relación de Iris y Liam ha ido creciendo poquito a poco, muy despacio. Al principio sólo eran encontronazos que ambos disfrutaban pero poco a poco se fueron complementando más, queriéndose más. De la tontería se pasó a la necesidad lo que desbancó a Liam que pensaba que nadie lograría llenar su vacío. Por fin pudo disfrutar de una sonrisa por el mero echo de hacerle sonreír y aunque se prometió a si mismo no fallarle a Carolina, a veces desear algo con todas tus fuerzas no es lo suficiente para continuar con lo que no iba a dejar de ser su vida y en cierta parte te alegras de eso.

Unos fuertes brazos te levantan en el aire pretendiendo que descubras su identidad pero con la mala fortuna de su delatador perfume chocando contra ti.

Alejandra: ¡Zayn!

Ríes mucho mientras flotas en el aire y no cesa cuando débilmente te deja tocar el suelo.

Zayn: ¿Pensabas que no iba a venir?

Alejandra: Esperaba que no hicieras eso.

Zayn: Ya sabes cómo se pone mi hermana para salir del baño, es una pesada -te da un beso en la mejilla-

Alejandra: Pobrecita, es mujer, ella no tiene la culpa.

Zayn: Deja de defenderla y ven anda, que tengo los regalos allí -señalando una de las habitaciones-

De su mano, conseguís salir de entre toda la gente hasta una de las habitaciones en las que no hay nadie. Cierras la puerta mientras Zayn va hacia el montón de bolsas y coge la suya.

Alejandra: ¿Qué es?

Zayn: Algo para Sam

Alejandra: ¡Eso ya me lo imaginaba, tonto!

Golpeas su pecho, lo que aprovecha para atarte entre sus brazos dejándote muy cerca de él.

Zayn: Estás preciosa

Alejandra: Sólo hace un par de meses que no nos vemos

Zayn: Pero si mejoras por días dos meses es mucho tiempo

Alejandra: No cambiarás eh...

Zayn: ¿Para qué iba a cambiar si ya te encanto así? -riendo-

Ríes tú también. Nunca ha dejado de intentarlo contigo. Cada vez que os quedáis solos aprovecha para hacer algo y cuando estáis con alguien siempre se inventa una nueva excusa para quedaros a solas. Niall no sabe nada pero a veces has visto esa barrera flaquear demasiado. Tú nunca más volviste a caer pero has estado en muchos momentos muy cerca de romper con todo otra vez, aún así las dudas jamás volvieron a ti y eso es algo que saca de quicio y divierte al mismo tiempo al chico que ahora te sostiene entre sus brazos.

Alejandra: Te recuerdo que estás en mi casa y la de Niall

Zayn: Y yo te recuerdo que tú estás conmigo ahora

Alejandra: No me dejas otra opción -abriendo las manos para demostrárselo-

Zayn ríe y afloja un poco los músculos de sus brazos para simplemente abrazarte. Te da un beso en la comisura de los labios, otro un poco más lejos de éstos y recorriendo poco a poco toda tu cara hasta llegar a tu cuello. Nunca dejará de provocarte pero nunca dejarás tú pasar ese muro o por lo menos no le has dejado, todavía.

Zayn: Algún día volverás conmigo

Alejandra: Zayn, tengo dos hijos

Zayn: ¿Y qué? Yo soy buen padre

Alejandra: Su padre es Niall

Más besos ascendiendo hasta tu oreja te hacen cerrar los ojos y tus dedos al rededor de su cintura, agarrando su camiseta.

Zayn: Déjate llevar.

Alejandra: Ya está, Zayn...

Su frente juega con tu mejilla. Se posiciona enfrente de la tuya, acercando vuestros labios.

Zayn: Te quiero.

Tus manos en su pecho ya no juegan con él, ahora establecen las distancias, separándote de él.

Alejandra: Yo también.

Zayn sonríe y te da un toquecito con el dedo índice en la mejilla.

Zayn: Algún día pequeña.

Alejandra: Soñar es bueno

Con un guiño de ojos terminas la conversación. Sales de la habitación siendo casi atropellada por una conga que lideran Louis y Eleanor, en ellos no ha cambiado nada. Se quieren tanto como siempre y por muchas peleas o rumores que haya podido haber sobre su relación nunca flaqueó, en ningún momento, siempre se mantuvieron fuertes. Pasas como puedes entre las personas atadas por los brazos de los hombros de uno a los hombros del siguiente, hasta salir de la casa a la parcela.

Te apoyas en una de las paredes de la casa viendo a los niños jugar a la pelota. Te enciendes un cigarro y apoyas la cabeza contra el muro para soltar lentamente el aire de tus pulmones.

Carolina: Eso que te metes es una mierda.

Ríes dejando caer el brazo a tu lado. La miras.

Alejandra: Siempre me dices lo mismo.

Carolina: Porque siempre que vengo estás fumando.

Alejandra: Será porque es el único momento que estoy sola.

Ríe apoyándose también en la pared, con las manos en su trasero. Ver como tú creces pero ella sigue siendo la misma, con las mismas convers destrozadas te duele y cada año que pasa, más. No has conseguido dejarla ir del todo, sigues sintiéndote sola a veces pero tú te vas haciendo mayor y ella no deja de ser aquella niña que ni si quiera dentro de ti abandonaste, una niña a la que ella da vida.

Carolina: Son preciosos

Alejandra: Como deberían haber sido los tuyos -le das una nueva calada- Hijo de la gran puta... -obligas al aire a salir entre tus rechineantes dientes-

Carolina: No te voy a abandonar y lo sabes -pasa su mano por tu pelo que lo notas moverse como por una ráfaga de aire- Seré tu peor pesadilla -riendo-

Alejandra: O mi mejor sueño.

Se pone delante de ti, extendiendo los brazos, mirando al cielo como esperando la mayor tormenta nunca vista caer sobre ella.

Carolina: Ahora si lo has conseguido, soy toda tuya

Alejandra: Ojalá Liam pudiera verte, sé que daría la vida por un minuto a tu lado, sólo un minuto.

Carolina: Déjale, él ahora es feliz y me encanta verlo así.

Alejandra: Pero yo sé que él todavía te quiere en alguna parte de su interior.

Carolina: El me quiso Alejandra, estoy segura de que lo hizo pero no puede estar toda la vida llorándole a una piedra.

Miras a tu hermana con el ceño fruncido. Lo que acaba de decir es muy duro de oír aunque ya hayan pasado 12 años de aquella tarde. Sacudes el cigarro para tirar la ceniza.

Carolina: Quiero que sea feliz. Él siempre será lo más bonito que tuve y se merece la mejor vida que yo no le he podido dar. Se merece lo mejor.

Tus ojos empiezan a empañarse y tu garganta vuelve a anudarse haciendo tropezar tus palabras cuando Niall se acerca. Tiras el cigarro, se te han quitado las ganas de más caladas. Lo pisas a la vez que rodeas la cintura con el brazo.

Niall: En una semana tenemos una entrevista. One Direction vuelve a los escenarios -sonriendo al infinito-

Ahogas un grito de felicidad y le abrazas por el cuello dando pequeños saltos con él.

Alejandra: ¿Voy a tener que volver a pelearme con niñas locas de amor por ti?

Niall: Ahora lo vas a tener que hacer para quitárselas a éste - señalando a Noah-

Miras al niño chutar la pelota enviándola desde una portería improvisada con camisetas a la otra sin ninguna dificultad.

Alejandra: Creo que él se decanta más por el fútbol...

Niall: Mientras no sea igual que yo con las mejures...

Alejandra: Pero si tú eres un santo -riendo-

Niall: Por eso lo digo, ya tendré que enseñarle yo como no caer en las manos de una anaconda

Alejandra: ¿Me estás llamando serpiente?

Niall: No, te estoy llamando anaconda.

Alejandra: ¿Y eso es un piropo?

Niall: ¿Sabes lo que hace una anaconda?

Te cruzas de brazos mirándole con superioridad.

Alejandra: A ver, cuéntame

Niall: Las anacondas te aprietan, -rodea tu cuerpo con sus brazos, atando sus manos tras tu espalda- te aprietan mucho hasta que llega un momento que ya no puedes más -a cada palabra sus brazos se van juntando más y más- y plof -te suelta- caes rendido como una presa fácil

Alejandra: A mi no me hizo falta apretarte -encogiéndote de hombros-

Niall: Si que hizo, si

Alejandra: Mentiroso, te cautivé desde el primer momento -andas contoneándote de un lado a otro-

Sin ningún miramiento Niall te coge de las muñecas y te lleva hasta él con una mirada deliciosamente pícara.

Niall: Tienes razón. -eso te hace reír lívidamente- Y toda la vida así, aguantando para no tenerte a cada segundo pegada a mi

Alejandra: No tienes que aguantar mucho más cariño -juegas con sus labios entre tus dedos, te encanta nota como desprenden calor con cada simple caricia- Recuerda que mañana Greg se lleva a los niños y tendremos tres días sólo para nosotros.

Agarra tu culo, acercándote mucho más a él, apretando todo tu cuerpo contra el suyo.

Niall: No veo el momento en que todo el mundo se vaya ya

Alejandra: Poco a poco Nialler.

Besas sus labios, enfermizos de pasión, doblegándose a los tuyos que nunca se cansarán de recibirlos. Un sonido de asqueo llega hasta vosotros en coro obligándoos a separaros cuando la voz de Noah se pronuncia entre las demás.

Noah: ¡Papá! ¡Me prometiste no volver a hacerlo en público!

Niall: El único público que había estaba jugando con un balón, ¿yo que culpa tengo de que seáis unos mirones?

Ríes mirando a tu marido, repasando cada parte de su delicada cara que tantas veces has besado, su cuello, su pecho, su brazo, su mano, su anillo.

No puedes creer que te haya pasado a ti. No puedes creer que todo esto sea cierto pero así es. Esta ha sido tu vida y la que te queda por vivir. Éstos son los sueños cumplidos que ni si quiera deseaste. Ésto es mucho más de lo que pudieras haber deseado. Ésto es la juventud convertida en una vida porque la juventud es algo que no dura mucho, a penas un suspiro. Cuando te quieres dar cuenta estás casada y con dos hijos pero antes de todo eso toca vivir, reír con tus amigas, enamorarte, sufrir, perder gente y dejar que unos se vayan para que otros vengan porque la vida se trata de eso, pasarlo mal  y aprender para el futuro pero si algo está claro es que nadie te puede arrebatar tu juventud. Tienes que vivirla como tú quieras. Que nadie te diga que los sueños no se cumplen ni dejes que te prometan falsas verdades. Sé feliz y sueña porque lo bonito de la vida es que un día te despiertas con el pie derecho y te da la sorpresa de hacerte chocar con un encapuchado y entonces, ¿quién sabe lo que puede pasar?

jueves, 21 de agosto de 2014

Capítulo 119. The keys.

Una sonrisilla se escapa entre tus dientes, llegando a tus labios. Agachas la cabeza, la levantas para vislumbrar las pecas de sus carrillos y vuelves a agacharla para dejarla jugando con la nieve.

Niall: Suena tonto, ¿eh?

Niegas con la cabeza.

Niall: Parece de niños pero nunca había necesitado oír un "si" tanto como ahora

La sonrisa crece más en tu cara.

Niall: ¿Qué haces, me has condenado a no volver a escuchar tu voz?

Levantas la barbilla pero tus ojos no se cruzan con los suyos, directamente tu frente va al cobijo de su cuello.

Alejandra: ¿Eso significa que me crees?

Niall: Eso significa que no quiero volver a estar sin ti.

Alejandra: Lo nuestro es la ostia, eh.

Niall: ¿Tanto te cuesta decir que si? -impacientándose-

Alejandra: Me has quitado el miedo.

Niall: ¿Tenías miedo?

Asientes.

Niall: ¿A qué?

Alejandra: A enamorarme de ti.

Niall: ¿Por qué?

Alejandra: Porque ibas a querer esto

Niall: ¿Y tú no?

Alejandra: Más que nada en el mundo.

Niall: Entonces, ¿cuál es el problema?

Alejandra: Ninguno. -ríes- La pregunta es cuál era el problema

Niall: Y, ¿cuál era el problema?

Alejandra: Que incluso sabiendo que lo único que queríamos era tenernos el uno al otro nunca quisimos intentarlo por si volvía a pasar lo mismo.

Niall: Pero ahora estábamos intentándolo

Alejandra: Yo no quería intentarlo, quería conseguirlo.

Niall: No entiendo nada.

Alejandra: Si hubieras llegado antes, si aquella primera noche que nos acostamos después de habernos encontrado no me hubieras dicho que ibas a seguir con Holly... Si después de aquella acampada hubieras terminado con ella... Lo tenías todo en tus manos pero te diste cuenta demasiado tarde, cuando yo ya me había propuesto olvidarte y entonces, cuando consigo que alguien me haga caso, cuando consigo un modo de olvidar apareces de nuevo diciéndome que todo con Holly había terminado, que siempre me habías querido, que me ibas a apoyar en todo... Volviste a ser el mismo chico que conocí y del que me enamoré y ahí fue cuando la cagué. Estaba tan asustada por hacerlo mal contigo que lo hice mal con todo el mundo. Ya me veía envuelta en algo que no podía parar, no podía dejar de sentirme bien con Zayn y luego mal todo el rato contigo pero la diferencia estaba en que cuando estaba con él pensaba en como lo estaba fastidiando todo contigo porque en realidad nunca has dejado de ser tú quien iba delante, por mucho que me doliera reconocerlo.

Niall: Daba igual todo el tiempo que pasara con Holly, siempre estaba pensando en ti

Alejandra: Pero ella disfrutó de ti

Niall: Si hubiera sabido todo esto no hubiera dejado que lo nuestro se acabara nunca Alejandra...

Alejandra: En verdad nunca se acabó.

Niall sonríe.

Alejandra: No quiero ser tu novia.

La sonrisa se tuerce pero no se difumina, cree que estás mintiendo.

Alejandra: No quiero ser tu novia porque no te puedo llamar novio.

Niall: Alejandra...

Alzas un poco la voz para sobresalir por encima de él.

Alejandra: No te puedo llamar novio porque eso es demasiado simple para ti, te quiero mucho más que para que seas simplemente "mi novio".

Como una chispa en su cara la sonrisa vuelve a salir a la luz.

Niall: Eso es un si en tu idioma

Alejandra: Tómatelo como quieras, mientras que no dejes de besarme da igual como me llames

Tiras de él hacia ti para tumbarlo encima de tus labios que se unen a los suyos en un beso adornado con la luz del atardecer sellando vuestro pacto.

***

Zayn: Piensa que me lo estás diciendo porque estás allí con él, imagínate conmigo

Alejandra: Zayn he tomado ya la decisión

Zayn: Pasa un día, un solo día conmigo y te lo replantearás

Alejandra: Ya he pasado muchos días contigo, demasiados.

Zayn: Eres una cabezota.

Alejandra: Por fin sé lo que quiero.

Zayn: ¿Y qué es lo que quieres?

Alejandra: A Niall.

Zayn: He preguntado qué, no a quién.

Alejandra: Quiero vivir como quiero.

Zayn: Eso tiene fácil solución, llevas todo el verano viviendo como quieres

Alejandra: Si, pero ahora quiero cambiar

Zayn: ¿Por qué?

Alejandra: Porque contigo lo pasaba bien un rato Zayn, pero con Niall estoy bien siempre

Zayn: ¿Y conmigo no estás bien siempre?

Alejandra: Encontrarás a alguien por la que sientas lo que yo siento por Niall y entonces entenderás por qué lo elegí a él

Zayn: Ya la he encontrado

Alejandra: Quizá la encontraste y por mi culpa la perdiste

Zayn: Si la perdí fue porque quise, porque ella no era la indicada

Alejandra: Te puedes obligar a pensar lo que quieras pero es no quiere decir que sea la verdad.

Zayn: Sé lo que siento.

Alejandra: Yo también sé lo que siento.

Zayn: No lo sabes.

Alejandra: ¿Me lo vas a decir tú? -suenas sarcástica-

Zayn: Dijiste que me querías.

Resoplas echando la cabeza hacia atrás.

Alejandra: Claro que te quiero, ¿eres tonto? Eres mi mejor amigo.

Zayn: Tu mejor amigo. -su voz está casi apagada-

Alejandra: Si, lo siento Zayn.

Zayn: No lo sientes.

Alejandra: Si que lo siento.

Zayn: Yo si que lo siento.

Alejandra: ¿El qué?

Zayn: No volverá a ser lo mismo en mucho tiempo, lo sabes, ¿no?

Alejandra: Lo supongo.

Zayn: Te veré en dos días.

Alejandra: Nos vemos.

Cuelgas con el interior del labio inferior entre tus dientes. Miras a Niall que sonríe triste y abraza tu cabeza contra su pecho.

Niall: No tenías que hacerlo.

Alejandra: Quería hacerlo.

Le has dejado escuchar toda la conversación en manos libres porque era tu última buena idea para demostrarle que querías acabar del todo con Zayn, que no querías tener más que ver con lo que había pasado y que ahora sólo quieres centrarte en él porque es lo que realmente quieres.

Niall: Te dejo dos minutos, ¿cale?

Asientes. Besa tu frente con tu cara entre sus manos. Niall sale de la habitación cerrando la puerta tras de si. Cubres la cara con tus manos y tratas de sonreírle al espejo como puedes. Algo raro recorre tu cuerpo cubriéndote de una sensación de paz, de libertad. Estiras tu camiseta y te guiñas un ojo antes de salir de la habitación de Niall. Bajas las escaleras al final de las cuales te está esperando Bobby.

Bobby: Buenos días Ale

Alejandra: Buenos días señor

Bobby: No me llames señor -riendo-

De la mano, te acompaña hasta la mesa en la que ya están sentados Niall y Maura.

Niall: Hoy es el último día -pasándote un plato con tostadas-

Le miras con los nervios del cuello recién tensados.

Niall: Último día Princesa Horan.

Maura: ¿Último día para qué?

Niall: Para nada.

Coge el bote de Cola-Cao y se echa en su vaso, después te lo pasa para que te sirvas.

Bobby: ¿Hoy vais a estar fuera?

Niall: Si, tengo algo preparado

Pone una mano sobre tu pierna, acariciándola con suavidad.

Maura: ¿Ni si quiera vendréis a cenar?

Niall: No creo que vengamos ni a dormir

Una vez más miras a Niall bruscamente pero él no parece inmutarse.

Maura: ¿Cómo que no vais a venir a dormir?

Bobby: Normal, te pusiste así la última noche pues habrán contratado una habitación para la última noche juntos

Levantas ambas manos en alto.

Alejandra: Esta vez yo no he tenido nada que ver

Maura: ¿Esta vez?

Niall ríe por la metedura de pata.

Niall: No he cogido ningún hotel papá, tengo más clase.

La mano de Niall empieza a ascender por tu pierna deteniéndose en la pernera de tu pantalón. No dejas el vaso en la mesa tratando de templar tus nervios para que nadie en la mesa más que tú y él sepáis lo que está ocurriendo debajo de esta.

Bobby: Entonces me das más miedo

Niall ríe.

Niall: No necesitamos tampoco un hotel

Poco a poco empieza a introducir la mano por tu pantalón. Tensas los tendones de tus brazos con todo tu cuerpo revolucionado por las caricias de tu chico. "Tu chico". Suena jodidamente bien, tan bien como se siente su mano por tu cuerpo.

Bobby: No estarás hablando de un árbol de un parque, ¿no?

Sus dedos empiezan a cosquillear por tu ingle accionando un resorte dentro de ti que involuntariamente te hace golpear la mesa con la rodilla. Niall ríe mucho y, por fin, saca la mano para ponerla encima de la mesa.

Maura: Señor.

Niall: Tranquila mamá, no somos como los conejos, no en el parque

Los dos hombres se ríen mucho pero tú te sientes verdaderamente incómoda con esa conversación así que te levantas con tu vaso en la mano.

Niall: Perdona, sé que a Alejandra no le gusta hablar de esto y menos... Pues eso.

Se levanta también detrás de ti pero la llamada de su madre le detiene en seco con la cara desencajada.

Maura: ¿Así que ya es seguro, estáis juntos?

Niall sonríe, toca tu cintura, te gira sobre ti misma y, cuando le ves cerrar los ojos, entiendes su propósito que es darte un beso como el que te dio esta mañana al despertar, no muy largo pero con la seguridad de hacerle saber al mundo incluso dentro de cuatro paredes, que eres suya.

Te quita el vaso y lo lanza de cualquier modo al lavaplatos; coge tu mano, rodea su cintura con ella y empieza a andar contigo pegada a él.

Niall: No nos esperéis despiertos.

*** 

Alejandra: Pero, ¿eso puede hacer?

Iris: Quiere y... puede intentarlo

Alejandra: Pero Estefanía se va a negar a ello

Iris: Nos hemos puesto en contacto con Andrés y la situación de Estefanía no la ayudaría nada

Alejandra: ¿Por qué, qué ha pasado?

Iris: Mejor te lo contamos cuando llegues aquí...

Alejandra: Cuéntamelo ya. 

Iris: Ale...

Alejandra: ¡Iris! Cuéntamelo. 

Iris: No había dejado las drogas, aún estando con nosotros se seguía metiendo esa mierda pero Andrés no quiere la custodia. Nunca fue a visitar a Sergio... creo que fue la única verdad que contó Estefanía. 

Alejandra: Hijo de...

Iris: Pero eso juega en nuestra ventaja. Belén tiene muy claro que quiere luchar por Sergio, el niño no se merece una madre así ni un padre que no le quiere ni ver. Nosotros podemos darle un futuro y Belén está dispuesta a no dejar pasar esta oportunidad. Además estuvimos hablando con el psicólogo y dice que podría ser una buena terapia para ayudarla a recuperarse. Si al final conseguimos mantener a Ginna alejada de ella durante unos meses... Podría salir todo bien. 

Resoplas. 

Alejandra: Esto es una locura joder...

Iris: Todo es una locura, estar en este mundo en el que te recuerdo tú nos has metido, es una locura

Alejandra: Si, vamos como que tengo yo la culpa

Iris: En cierta parte si y en cierta parte no. 

Alejandra: Eso no es así

Iris: Está bien, es igual. Hablaré con mi padre a ver qué se puede hacer pero todos estamos de acuerdo en que Sergio no puede tener una vida así. 

Frotas tu frente mientras ves a Niall nadar hacia a ti con la cabeza casi sumergida. Le lanzas un beso y un guiño. 

Alejandra: Bueno, cuéntame tú. 

Iris: Yo... ¿qué?

Alejandra: Pues tú, tú. 

Iris: Ah... Yo...

Alejandra: ¿Pasó?

Iris: Esto... Bueno...

Alejandra: ¡Vaya si pasó! -riendo-

Iris: Joder es que no me pude resistir, iba un poco contentilla y...

Alejandra: ¿Y él lo iba?

Iris: ¡Qué va! El no bebió nada. 

Alejandra: Uy, esto pinta muy bien

Iris: Si. -ilusionada- A ver, no hemos decidido nada, no vamos en serio ni nada por el estilo pero... Agh, no sabes como se mueve -riendo-

Alejandra: No sé por qué siempre termino oyendo esa frase referida a la misma persona

Iris: Porque es la verdad

Alejandra: Tío, yo no voy comentando por ahí como es la gente, ¿a que no te gustaría saberlo de Aron?

Iris: Pues no, prefiero evitarme esa imagen. 

Alejandra: Voilà! A mi tampoco me hace ilusión imaginarme a Liam sudando.

Iris: ¡Es que no te lo imagines! No me jodas, Ale

Alejandra: No quiero imaginármelo. 

Iris: Está bien. El caso es que me trató muy bien tía, pensaba que después se abrocharía los pantalones y se iría como si fuera una más pero no fue así. 

Alejandra: Te adornó la cama con flores y te regaló bombones luego, no me digas más. -ríes-

Iris: Eres una idiota. 

Alejandra: Dime que no lo hizo. 

Iris: No lo hizo. 

Alejandra: ¿No lo hizo o simplemente lo has dicho porque te he dicho que lo digas?

Iris: Deja de rayarte. -ríe- Liam no es tan cursi como tú. 

Alejandra: ¿Cursi yo? -ríes- Bueno, a lo mejor un poco. 

Iris: No hizo esas tonterías pero no sé, me encantó que se quedara conmigo toda la noche y... no sé. 

Alejandra: Tendré que hablar con él, que me cuente su parte de la historia

Iris: ¡Joder! Pensaba que no ibas a decirlo nunca

Ríes con la boca abierta. 

Alejandra: Eres una capulla, lo sabes, ¿no?

Iris: Si, pero me adoras. 

Ambas reís. Observas más que ves, porque te deleitas con cada poro de su cuerpo, a Niall salir de el agua, con el bañador chorreando y sus manos agitando su húmedo pelo. 

Iris: ¿Y tú qué tal con tu... con Niall?

Se acerca a ti, se agacha un poco y te da un corto beso en los labios. 

Iris: ¡¿Eso ha sido un beso?!

Alejandra: Con mi Niall. -riendo-

Iris: ¿Estáis juntos?

Alejandra: Todavía me queda un día

Niall: Si, estamos juntos cotilla -cerca del auricular del teléfono-

Oyes el grito de Iris llegar demasiado tarde para apartarlo de tu oreja. 

Alejandra: Mierda Iris, quería terminar el día oyendo por este oído. 

Iris: ¡Que bieeeeeen! -grita más- 

Niall ríe mucho e Iris por la otra línea. 

Alejandra: Eres tonta. 

Iris: ¡Genial!

Alejandra: ¿Genial que te llame tonta?

Iris: Genial que sea todo así. ¿No lo ves? ¡Es como una historia de amor perfecta!

Alejandra: Las historias de amor nunca son perfectas

Niall: Ni si quiera la nuestra lo es.

Frunces los labios estableciendo una delgada línea entre la alegría y la tristeza en sus palabras.

Iris: ¿Y qué pasa con...?

Alejandra: Ya he hablado con él

Iris: ¿Y cómo se lo ha tomado?

Alejandra: Se lo ha tomado.

Iris: No podía ganar todo el mundo en esta historia, ¿no? -ahora su voz suena distinta, más débil, más rota-

Alejandra: Cuídamele por favor. No va a dejar que me acerque a él durante un tiempo y no deja de ser importante para mi. 

Iris: Todos lo sabemos y yo sé que no ha sido fácil elegir. 

Alejandra: Te equivocas, elegir ha sido lo más fácil, realmente ya había decidido incluso antes de empezar con Zayn. Lo difícil ha sido decirle que él no era la persona. 

Iris: Se le pasará, ¿verdad?

Alejandra: Se le pasará, estoy segura. Habrá roto todo lo que se haya encontrado por medio, habrá jodido la pared con el graffiti con mi nombre y probablemente haya destrozado a todas las tías de la discoteca más cercana a su casa pero se le pasará, confío en ello. 

Iris: Joder... 

No dices nada y por un momento ella tampoco pero notas una rápida recuperación en el tono de su voz, más alegre otra vez. 

Iris: Bueno, pronto volveréis y estaremos todos juntos para reírnos de lo que sea que les hayan dicho los padres de Harry a éstos dos

Ríes imaginando a Irene sudando como loca agarrada a la mano de Harry, enfrente de Anne, Robin y Gemma. 

Alejandra: Me muero por escuchar esa historia. 

Iris: Todos lo hacemos. -ves a Niall dar golpecitos en su pantalón- Bueno, te dejo disfrutar de tus último día con Niall, nos vemos mañana por la tarde. 

Alejandra: Hasta mañana, no te canses mucho. 

Iris: Lo mismo digo capulla. 

Cuelgas el móvil y lo tiras sobre la toalla y de un salto te pones de pie.

Niall: Odio cuando hablas con Iris

Alejandra: ¿Por qué?

Niall: Os enrolláis mucho, yo cuando hablo con éstos no estoy tanto tiempo

Alejandra: Los tíos sois distintos

Niall: Las tías, que sois raras. -te coge por la cintura para acercarte a el- ¿Vienes entonces o qué?

Miras mas allá de su hombro hacia el río al que te ha llevado para pasar el día. Pasas tu mano por el pelo todavía mojado, echándolo hacia atrás. Niall frunce sus labios poniendo morritos y, un segundo después, estás volando por los aires, colgando de su hombro camino al río. Da dos pasos dentro del agua y cae redondo encima de ti.

Durante mucho rato estáis haciéndoos ahogadillas y jugando con el agua del río. No hay mucha gente pero la poca que hay no parece echaros en cuenta por lo que podéis nadar a vuestras anchas, tumbaros o hacer lo que queráis sin tener a nadie encima de vosotros, haciéndoos preguntas que no queréis responder o robándote a Niall para echarse fotos y de más.

Cuando el atardecer empieza a tumbarse en el cielo Niall te propone ir a dar un vuelta y no dudas en aceptar, ahora estáis en el coche viajando a no sabes dónde con Niall al volante.

Alejandra: ¿Qué te pasa? -riendo-

Niall: ¿A mi? -te mira- Nada -vuelve a mirar a la carretera-

Luce una preciosa sonrisa que no ha perdido desde que habéis salido del aparcamiento del río, su mano vibra sobre el volante y lo peor es que lo único que te ha dicho ha sido: Espera, poco a poco Alejandra.

Alejandra: Estás muy raro

Niall: Estoy feliz, ¿vale?

Alejandra: Pero, ¿por qué?

Niall: ¿Te parece poco tenerte a mi lado?

Alejandra: Si, muy poco -riendo-

Tu brazo sigue asomado por la ventanilla en el momento en que Niall derrapa con su coche para frenar en seco haciéndote agarrarte a la chapa del coche.

Alejandra: ¿Estás loco? -todavía con el corazón en la boca-

Niall: Baja del coche -serio-

Alejandra: Niall...

Niall: Baja.

Suspiras, abres la puerta y sales. Pie derecho. Pie izquierdo. Tu corazón está empezando a botar demasiado; no sabes por qué pero estás nerviosa, muy nerviosa. Tus vigor se disparan cuando Niall toca tu hombro, tanto que saltas del sitio causando en Niall una risa escandalosa y nerviosa a la vez. Podrías asegurar que Niall está casi tan nervioso como tú y eso te inquieta todavía más.

Niall: ¿Qué haces?

Alejandra: Me has asustado

Niall: ¿Cómo? -riendo todavía-

Alejandra: No te esperaba

Niall: Pero si iba contigo, ¿cómo no ibas a esperarme?

Alejandra: ¡Ay no sé, no me pongas más nerviosa!

Niall: ¿Estás nerviosa?

Alejandra: ¡Si!

Niall: ¿Por qué?

Alejandra: No lo sé.

Niall: Se está acabando el día

Alejandra: Tú quieres que termine colgada de un árbol, ¿verdad?

Niall: Joder, qué bestia eres. -riendo-

Alejandra: ¿Lo he conseguido?

Niall se encoge de hombros. Sonríe ampliamente y extiende su brazo que escondía detrás de su espalda, cosa de la que ni si quiera te habías percatado. De su mano cuelga un lazo ancho rojo.

Alejandra: ¿Qué es eso?

Niall: Un lazo.

Alejandra: Si, ya lo veo pero, ¿para qué?

Niall: Para que te lo pongas.

Alejandra: ¿En la cabeza? -enarcas una ceja-

Niall: En los ojos.

Da una vuelta hasta detrás de ti y te pone el lazo al rededor de los ojos. Pasa la mano por delante de ti, la sientes aunque no puedes verlo.

Niall: ¿Ves algo?

Alejandra: Negro.

Niall: Perfecto.

Alejandra: ¿Qué vas a hacer?

Niall: Poco a poco Alejandra.

Niall empieza a andar, pegando su cuerpo a ti para guiarte a donde él quiere llevarte.

Niall: ¿Te acuerdas de cuántas veces te he dicho que te quería sin que me creyeras?

Alejandra: Erm... Eso creo...

Niall: Una vez te dije que te quería pero tú no me creíste, decías que a una persona se la quiere siempre y no sólo unos "determinados momentos". -ríe- Jamás se me olvidará esa frase, tenías tanta razón...

No dices nada, él tampoco. Os limitáis a andar, uno junto al otro hasta que por fin se detiene. Su respiración pega contra tu nuca y su corazón contra su espalda. Lo notas vibrar de las ansias mezcladas con los nervios y eso no te facilita nada la situación.

Niall: Yo tenía un deseo, ¿recuerdas?

Asientes con la cabeza, no puedes decir nada.

Niall: ¿Sabes cuál era mi deseo?

Alejandra: ¿Cuál?

Niall te mira sonriente aunque la cinta sobre tus ojos te impiden verlo. Poco a poco va destapándolos para dejarte ver una casa muy familiar para ti, una casa en la que ya has vivido, una casa en la que ya has compartido momentos con él: la casa que Niall os compró para tu cumpleaños hace dos años. 

Niall hace tintinear unas llaves delante de ti, te aparta el pelo de tu hombro izquierdo y aproxima sus labios a tu oreja.

Niall: Mi único deseo siempre ha sido inventar una nueva vida juntos. 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Capítulo 118. My only one.

Acaricias el cabello de Njall con las yemas de tus dedos. Tiene la cabeza apoyada sobre tu pecho desnudo. Lo besa, por el esternón y subiendo hasta llegar a tu boca cerrando el recorrido con un dulce beso.

Alejandra: Buenos días mi amor.

Niall: Es la primera vez que esa frase tiene sentido.

Tensa sus brazos a ambos lados de tu cuerpo, quedando en vilo encima tuya. Te da un nuevo beso.

Alejandra: Te quiero.

Niall: Yo te quiero más.

Alejandra: Mi te quiero es distinto.

Niall: ¿Por qué?

Alejandra: Porque no es un simple "te quiero", es un "te quiero a mi lado, te quiero ver despertar así por el resto de mi vida".

Niall sonríe una vez más como un niño, con esa felicidad que has visto muy pocas veces y que darías la vida por verla cada mañana.

Niall: Creo que cada día me enamoro más de ti, cada día me gustas más, cada día te quiero más

Estiras los brazos por la cama y le das un nuevo pero corto beso en los labios que te da tiempo a ver sus ojos cerrados en busca de más.

Niall: Tenemos un partido que jugar.

Alejandra: ¿Estás dispuesto a perder?

Niall: Eso lo tienen que ver mis ojos -riendo-

Alejandra: Así será

Giras sobre tu cuerpo una vez aprovechando el impulso para dejar caer tus piernas por el lado de la cama. Pie derecho. Pie izquierdo. Arrastras la sábana contigo para cubrir tu desnudez, lo que le deja a Niall completamente tirado en la cama con una imagen típica de un despertar, en todos los sentidos.

Alejandra: Tápate por favor.

Niall: ¿Por qué? Todos los que estáis en esta casa ya me habéis visto así antes

Alejandra: ¿Quieres ir a jugar ese partido?

Asiente a la espera de una ingeniosa respuesta que seguramente darás.

Alejandra: Pues o te tapas o no saldremos de tu cama en todo el día

Te das la vuelta dirigiéndote a la puerta. La abres, sacas la cabeza, parece que no hay nadie. En un abrir y cerrar de ojos te encuentras dentro del baño. Dejas caer la sábana escurriéndose por tus piernas con un suspiro de calma que sólo dura un segundo.

Alejandra: ¡Mierda!

Ríes tontamente cuando Niall abre la puerta y le ves aparecer con tu ropa en la mano.

Niall: ¿Cómo pretendías vestirte?

Le arrancas la ropa de la mano todavía riendo.

Alejandra: Estaba pensando más en salir de allí que en lo que pasaría después

Niall: Y eso por qué

Avanza dando grandes pasos así que no tarda ni uno de tus suspiros en alcanzarte.

Alejandra: No empieces, por favor.

Niall: ¿Por qué?

Alejandra: ¿De verdad me lo estás preguntando?

Niall: Estoy vestido

Ni si quiera habías reparado en ese gran detalle. En el tiempo que te habías tomado en llegar al baño y darte cuenta de que no tenias ropa, él se había vestido, cogido tu ropa y llegado a ti.

Alejandra: Eso nunca ha sido un inconveniente.

Niall: Solo un beso -te suplica-

Alejandra: Podría pasarme la vida entera besándote

Niall: Eso me suena

Te extraña ver como se aleja de ti de un par de pasos.

Niall: Se lo dijiste a alguien más, ¿verdad?

Jaque. ¿Cuándo? Tú nunca le dijiste eso a Zayn, no recuerdas haberlo hecho.

Niall: Zayn y yo discutimos, otra vez. Me lo dijo, me contó por qué no paró y lo que le dijiste. Estaba realmente jodido.

Y jaque mate. "Me encanta estar contigo -tocaste el perfil de la cara observando cada poro de su piel por el que se escapaba su barba, acariciando los suspiros de amor- Me pasaría las horas mirándote y besándote, te juro que podría hacerlo sin aburrirme." Mierda.

Alejandra: Pensaba que habías visto como le decía a Zayn que se había acabado todo. ¿También te dijo lo que le dije aquella noche?

Niall: Me dijo muchas cosas

Alejandra: Le dije que no iba a pasar más. Te quiero y te lo digo de verdad. Nunca, jamás he sentido con el lo que he sentido contigo ni lo sentiré con nadie.

Niall: ¿Le dijiste lo mismo a él?

Alejandra: Mira, he podido decirle muchas cosas pero a ti te las digo ebria. -agitas la cabeza- Da igual lo que diga, vas a creer lo que quieras. Sé lo que siento, ahora por fin lo sé. Me has hecho darme cuenta de que eres la única persona a la que he amado de verdad. No creo que nunca haya podido rozar la felicidad con Zayn después de haberla conocido contigo. Empezó siendo un juego y todo tenia que haber seguido así, Zayn se confundió pero para mi solo ha sido siempre una forma de pasarlo bien. Lo siento. Soy una egoísta, lo he sido todo este tiempo pero puedo jurarte que eres la única persona a la que he amado de verdad desde que murió mi hermana. Siempre lo he hecho, incluso cuando no estabas conmigo, siempre has sido tu, por encima de todo el mundo. -bufas- Las palabras no son más que eso y cuando vas borracha no las controlas pero puedo demostrarte que eres lo único que me importa y lo único que quiero ver a mi lado cuando me esté muriendo, quiero que estés conmigo como yo no estuve con Carolina. Te quiero hasta el final porque eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Y lo siento... Lo siento de verdad

Los ojos de Niall brillan entre agua salada. Recoges la camiseta del suelo pero no te da tiempo a ponértela porque, antes de que te des cuenta, él está encima de ti, abrazándote contra su pecho.

Niall: Perdóname, no puedo evitarlo.

Alejandra: Por eso te dije que no quería presionarte Niall, si necesitas tiempo yo...

Niall: Tú seguirás aquí. No necesito tiempo, no puedo estar más tiempo sin ti, me niego.

Alejandra: Pero no te lo sacas de la cabeza.

Niall: No me saco de la cabeza tu sonrisa.

Alejandra: ¿Puedes dejar de ser tan así?

Niall: ¿Cómo?

Alejandra: ¡Tan perfecto!

Niall: No soy perfecto. Si lo fuera no te dejaría sentirte culpable. No sé que es lo que estoy haciendo.

Hace fuerza con la mano en tu cabeza para llevarla a su pecho, besa tu frente y después te suelta.

Niall: Y ahora vístete, tenemos que recoger a los mantas todavía

Asientes y te das la vuelta. Oyes la puerta cerrarse. Abres el grifo, mojas tu cara y te vistes a toda prisa. En el cristal del espejo ves la silueta de Carolina, detrás de ti, con los brazos cruzados asintiendo seria. Está de acuerdo con lo que has hecho. La sonríes, te haces una coleta alta y te das un poco de rímel que no se corra cuando empiezas a sudar.

Bajas las escaleras de la casa hasta la cocina. Te sientas en una de las sillas sin mirar a nadie.

Maura: Buenos días.

Alejandra: Buenos días, Maura.

No quieres sonar borde pero tampoco quieres cruzarte con su mirada. Estás muy avergonzada por lo de esta noche. Coges tu vaso de leche con las dos manos, dispuesta a beber.

Maura: ¿Qué tal habéis dormido?

Alejandra: Bien.

Niall: Muy bien en realidad

Maura: Esta noche no habéis hecho mucho ruido -sin quitar la vista de la sartén en la que está cocinando-

Bobby: Deja a los niños, Maura.

Niall: Es que hemos aprendido a no hacer ruido cuando no estamos solo.

Bobby: Eh, niño. Esa boca.

Niall: No tengo 12 años ya papá -ríe-

Bobby: Pero todavía estás bajo mi techo

Maura: Tal vez no deberíais precipitaros...

Niall: Mamá...

Maura: Yo sólo quiero lo mejor para ti Niall...

Niall: Mamá, ya.

Maura: Es que acabas de salir de una relación, ¿no crees que es demaisado pronto?

Niall: Mamá no creo que sea el momento. -te mira- De echo no creo que nunca sea el momento. Si estoy con Alejandra o no es cosa mía, ya soy mayorcito para saber si salgo con alguien o no y si pasa mucho o poco tiempo. Ah, y no voy a volver con Holly, que se te quite de la cabeza.

Maura: No quería...

Niall: Lo sé. -bebe de un trago todo el contenido de su vaso- Nos vamos, que ya vamos tarde donde Greg.

Maura: Niall...

Niall te coge de la mano y tira de ti hasta la puerta.

Bobby: Niall

Se gira para mirar a su padre, quien le lanza las llaves del coche. Éste las coge al vuelo.

Niall: Adiós.

No suelta tu mano hasta que no estáis en frente del coche. Te subes en el asiento del copiloto y, sin dejarte abrochar el cinturón, Niall arranca el coche. Pasáis todo el camino en silencio, mirando cada uno para un lado. Ves pasar la casa de Greg y salir de la ciudad pero no preguntas nada hasta que después de 15 minutos el coche se detiene. Ves a Niall coger el móvil por el reflejo de la ventanilla.

Niall: ¿Greg? ... Si, ya estamos aquí...  Si... ¿Cinco? ... Vale... Venga, daos prisa.

Inmediatamente después de colgar el teléfono le oyes pronunciar tu nombre. No le haces caso, por el contrario mordisqueas la uña de tu pulgar derecho.

Niall: Cariño, mírame.

Su mano en tu hombro te fuerza a girarte para descubrir, a tu sorpresa, que sus ojos están igual de vidriosos que los tuyos.

Niall: No...

Te abraza en la medida justa que os permite el freno de mano que se interpone entre vosotros.

Niall: No hagas caso a mi madre, no sabe lo que dice.

Alejandra: Yo la entiendo Niall. -limpias las lágrimas escurridizas que se resvalan por el rabillo de tu ojo- Ella sólo conoce de mi un par de veces que nos hemos visto a parte de todo el daño que te hice y si se enterara de estos últimos meses... Dios.

Entierras la cara en tu mano apagando tu campo de visión. Niall salta el freno de mano y te coge del brazo para levantarte del sillón, sentarse él y sentarte encima suya.

Niall: A mi madre se la pasará cuando entienda lo bien que estamos.

Alejandra: ¿Estamos bien, de verdad lo crees?

Niall: ¿Tú no lo crees?

Alejandra: Eso quiero, pero necesito que tú lo estés

Niall: Deja de ser tan insegura joder, no habría dado tantas oportunidades a esto si no pensara que puede salir bien

Alejandra: Tiene que salir bien.

Niall peina algunos mechones que se han escapado de tu coleta con los dedos.

Niall: Un día prometimos que íbamos a vivir juntos por mucho que pasáramos, ¿te acuerdas?

Los dedos de Niall viajan por tu cabeza hasta tu nuca, repasando con ellos cada flecha en tinta permanente que la recorre. Le muestras una fina línea a modo de sonrisa.

Niall: Yo nunca rompo una promesa.

Alejandra: Vamos a tener que luchar contra muchas cosas.

Niall: Pues lucharemos, pero juntos.

Rodeas su cuello con tus manos y con la sonrisa creciendo a piano.

Alejandra: Juntos.

Te da un beso. Un beso tranquilo. Un beso de verdad, un beso que no desembocará en nada más. Es increíble. Hacía años que no dabas un beso así. Has dado besos forzados, besos calientes, besos express, besos obligados, besos por compromiso, besos en muchos sitios pero hacía años que no te daban un beso así. Un beso en el que sólo buscas un refugio, un beso en el que solo te ofrecen protección. Quieres parar el mundo en esos labios. Si pudieras reducir tu vida a un segundo ese sería el segundo que elegirías.

Unos nudillo sobre el cristal en el que estáis apoyados son la sirena que da por finalizado vuestro beso. Niall fusila a su hermano con la mirada y tú ríes divertida por la situación.

Greg: No te comas a mi hermano antes de jugar, que si no nos volvemos a quedar cojos para el partido.

Ríes algo ruborizada pero casi más por las caricias de Niall que por las palabras de Greg. Niall conduce todo el camino gritando las canciones que ponen en la radio,  y Greg y Denise le hacen los coros. En uno de los momentos que nadie te echaba en cuenta los grabaste y los subiste a instagram con el título "The real happiness is this." ("La felicidad verdadera es esto.") Tienes muchos me gusta y muchos comentarios ahora pero no has visto ni uno de ellos.

Cuando llegáis a la pista de tenis, Denise y tú pasáis a un vestuario y Greg y Niall a otro. Denise empieza a cambairse ya que, a diferencia de ti, ella no había ido vestida para jugar. Tu móvil suena de modo amplificado por la taquilla, asustándote y provocando después la risa de Denise.

Alejandra: Capulla, no te rías de mi.

Coges el móvil. Iris.

Alejandra: ¡Iris!

Denise: ¿Qué?

Iris: ¡Ale!

Alejandra: Denise no era para ti.

Iris: ¿Qué?

Denise: ¿Hablas sola?

Alejandra: Nada Iris. No Denise, la música que ha sonado era mi móvil.

Iris: ¿Ale?

Denise: ¿Y por qué no contestas?

Alejandra: Un momento Iris. Eso intento Denise.

Iris ríe mucho.

Denise: Ups. Perdón. -saliendo ya del vestuario-

Alejandra: Ya estoy Iris.

Iris: ¿Dónde?

Alejandra: ¡Al teléfono!

Iris: ¿Y antes no?

Alejandra: También pero... ¡Deja de vacilarme!

Iris ríe mucho.

Alejandra: Oh dios. -exasperada- ¿Qué te está haciendo Liam?

Iris: ¡Feliz! -grita-

Ahora la que ríes eres tú.

Alejandra: Cuéntame que sé que me has llamado para eso.

Iris: ¡Me ha invitado a comer y a cenar! Bueno, en realidad a pasar todo el día juntos. Vamos a ir a su pueblo y después de fiesta los dos.

Alejandra: Bueno... Este quiere teta y tú se la vas a dar -riendo-

Iris: ¡Ale!

Aleajdnra: Joder, no sé por qué os alarmáis todas al oírme hablar así, ni que no me conociérais.

Iris: ¡Es que eres muy burra!

Alejandra: ¿A caso es mentira?

iris: ¡Si!

Alejandra: Vamos vete a la mierda

Iris: ¡No, en serio! No me voy a liar con él.

Ríes ahora mucho más fuere haciendo notable la poca confianza que tienes puesta en las palabras de tu amiga.

Iris: Bueno, a lo mejor liarme si y así aprovecho y... Pero no voy a acostarme con él.

Alejandra: ¿Y eso lo vas a evitar... cómo?

Iris: Pues para eso te llamaba. Quiero saber si Liam se pone... se pone muy rápido o no.

Aleajdnra: ¡¿Y me lo preguntas a mi?! -alucinas-

Iris: Si porque tú le conoces más y... como estuvo con tu hermana...

ALejandra: ¿Y qué piensas, que yo me metía en su cama cada vez que lo hacían? Estás fatal

Iris: ¡Ay, y yo que sé, estoy muy nerviosa!

Alejandra: Pero no delires cariño que eso no es bueno.

Iris: Joder.

Ríes.

Iris: Entonces tengo que tener más cuidado.

ALejandra: No toques pepino.

Iris: ¡ALEJANDRA POR FAVOR!

Alejandra: ¡Coño que he dicho pepino si llego a decir po...

Iris: ¡Ya! -grita- Ya.

Ríes de nuevo, te encanta sacar a tus amigas de quicio con estas cosas.

Iris: Está bien, no toco.

Alejandra: Ay madre, esto lo veo muy crudo.

Iris: ¿Por qué?

Alejandra: Porque sé como va a terminar

Iris: Sabes lo cabezota que soy

ALejandra: Si, y sé lo mucho que te gusta él

Iris: Por eso mismo, porque me gusta mucho tengo que hacerlo bien.

Alejandra: Y según tú hacerlo bien es dejarlo con el calentón al pobre muchacho

Iris: Hacerlo bien es dejarle con ganas de más.

Alejandra: Dios, estás como una cabra.

Iris: ¡Gracias!

Denise te mira sonriendo, aunque apuestas a que no ha entendido nada de la conversación, la devuelves la sonrisa.

Alejandra: Iris te tengo que dejar que voy a jugar al tenis.

Iris: ¿Al tenis?

Alejandra: Si... Niall me la ha jugado

Iris: Niall te ha jugado

Alejandra: Luego me dices a mi...

Iris: ¿Cómo vais?

Alejandra: ¡Fenomenal! Me ha dado un plazo de tres días para demostrarle lo que siento por él y a su madre no le hago ninguna gracia

Iris: ¿Y a él?

Alejandra: Pues...

Iris: ¿Si...?

Alejandra: Nos hemos acostado -entre dientes-

Iris: ¿Qué?

Alejandra: ¡Oh, vamos! Lo has oído, no me hagas repetirlo

La oyes reír.

Iris: Pero, ¿os habéis acostado en plan...?

Alejandra: No.

Iris: ¿De verdad?

Alejandra: Como si hubiera sido la primera vez

Iris: ¡¿De verdad?!

Alejandra: De verdad. Te puede parecer una locura Iris pero me ha cambiado completamente, sé perfectamente lo que quiero, como lo quiero y cuando lo quiero.

Iris: Y mucho me temo que Zayn no entra en esos planes

Alejandra: Tú misma me decías que siempre has sabido lo que sentía por Niall.

Iris: Si pero...

Alejandra: Me he dado cuenta de que con Zayn nunca sentí nada, sólo me lo pasaba bien con mi mejor amigo pero con Niall es distinto, cada beso que me da sabe mejor que las noches enteras con Zayn. Los besos con Zayn eran un él y un yo pero con Niall son un nosotros.

Iris suelta un sonido ñoño.

Alejandra: Suena muy cursi pero es así.

Iris: Suena precioso... Yo también quiero.

Alejandra: No está muy lejos para ti tampoco

Iris: Eso espero...

Alejandra: Te tengo que dejar Iris, en serio. Hablamos mañana, me cuentas eso y así tenemos más tiempo.

Iris: Perfecto.

Lanzáis un sonoro beso que se pierde por algún lugar de la línea telefónica. Te das la vuelta hacia Denise, señalándola con ambas manos.

Alejandra: ¿Lista?

Denise niega con la cabeza, ríes y la enganchas del brazo con el tuyo, arrastrándola hasta la pista. Cogéis cada uno una raqueta y Niall le pide a uno de los recoge-pelotas que os eche una foto. Empezáis el juego con Denise y tú en contra del sol por lo que tenéis cierta ventaja. Realizas el primer saque con una potencia que ni tú misma conocías en ti y que sorprende tanto a los chicos que no les da tiempo ni de reaccionar. Te estiras y caminas contoneándote unos pasos a la derecha y luego a la izquierda.

Alejandra: 15-0 -gritas-

Niall eleva su dedo corazón en el aire, dedicándotelo con cariño. Jugáis durante casi tres horas con un cambio de campo. A mitad del partido íbais perdiendo por tan solo un juego pero cuando os pusísteis con el sol pegándoos en los ojos, las fuerzas os vencieron y terminásteis perdiendo de 4 juegos.

Volvéis al coche entre las risas burlonas de vuestros acompañantes que sacan más de quicio a Denise que a ti porque cada vez que Niall dice algo que pueda molestarte te recompensa con un beso en la mejilla. Una vez dentro del coche Niall os lleva hasta un centro comercial en el que coméis a costa de Denise a quien ya no le preocupa para nada la derrota. Visitáis algunas tiendas y hacéis el tonto por el centro comercial.

Después de 7 cervezas os encontráis en el coche de camino a la estación de esquí más cercana.

Niall: ¿Pero tú sabes esquiar?

Alejandra: No he esquiado en mi vida

Niall: O sea que vas a hacer la croqueta por las laderas

Ríes.

Alejandra: Básicamente.

Niall: Pues venga vamos, que me quiero reír.

Se agacha un poco, pasa las manos por detrás de tus rodillas y te eleva en el aire dejandote colgando sólo de sus temblorosos brazos.

Alejandra: Niall para, nos vamos a caer -agarrándote con fuerza a su cuello-

Niall: ¿Qué más te da caerte ahora si te vas a caer dentro de dos minutos?

Alejandra: ¡No! Niall

Niall: ¿Qué te pasa Princesa Horan?

Le miras a los ojos un poco inyectados en sangre por el alcohol, pero parecen sinceros. Le besas en los labios con lo que se vence hacia delante dejándote caer sobre la nieve y él encima. Te besa más, mucho más. Parece que se ha propuesto fundir toda la nieve a vuestro al rededor porque los movimientos no parecen nada inocentes a pesar de la cantidad de ropa que hay entre vosotros.

Un peso seco cae encima de vosotros aplastando a Niall contra ti. Ríes mucho al ver a Theo con el casco y el equipamiento de esquí, saltando encima de vosotros.

Greg: Eh, enano esto no es un juego, que les vas a hacer daño.

Theo: No, mira. Se está riendo. -señalándote-

Niall: Claro que se está riendo, ¡siempre se está riendo!

Esa afirmación te hace reír aún más. Greg consigue quitar a Theo de encima vuestra aún con el pataleo colpeando en su pecho. Niall rueda por encima de ti para quitarse de encima pero, justo cuando te incorporas sobre la acuosa nieve, una bola de la misma impacta sobre tu casco. Levantas la cabeza y ves a Theo corriendo cuesta arriba y riéndose tanto como siempre. Niall corre detrás de él hasta que le da alcance y te lo enseña con los brazos extendidos.

Niall: ¡Ahora, ahora le tienes!

Corres hacia ellos con Greg y Denise pisándote los talones. Pasáis muchas horas disfrutando de algo tan simple como la sonrisa de un niño pequeño en algo que disfruta tan a menudo como es la nieve, algo que para ti es tan desconocido como pensabas que iba a ser un día así con la familia de Niall.

Conseguís escaparos durante un rato con la escusa de que Niall quería ir al baño, te llevó a un alto desde donde se podía ver a la perfección toda la estación de esquí y el sol poniéndose tras los pinos.

Niall: Que escena más típica de película, ¿verdad?

Alejandra: Pues si, pero está bien no verla detrás de una pantalla

Niall: ¿Nunca habías visto el atardecer?

Alejandra: Si, pero no en la nieve.

Niall: ¿No? -sorprendido-

Alejandra: Partiendo de la base que nunca he estado en la nieve... No.

Niall: Wow.

Ladeas tu cabeza hacia la izquierda para apoyarla en su hombro.

Niall: Parece un momento perfecto para pedirte que seas mi novia.

Devuelves la cabeza a su posición inicial de golpe. Le miras a los ojos mas él tiene la vista perdida en algún punto del horizonte.

Alejandra: ¿Qué?

Niall: A Holly nunca le pedí que fuera mi novia

Alejandra: No... A mi tampoco me lo pediste nunca.

Niall: ¿Quieres ser mi novia?

martes, 19 de agosto de 2014

Capítulo 117. "Confío en ti."

Terminas de dejar todas las cosas en la habitación de Greg. Por suerte Bobby y Maura no han preguntado nada en lo que se refiere a la relación que os une, cosa que os ha aliviado y, aunque os han ofrecido dormir en la misma habitación lo habéis rechazado con educación, prefiriendo dormir tú en la habitación de Greg y Niall en la suya.

Maura: ¿Dónde vais?

Niall: Con Greg

Bobby: ¿No ibais a ir mañana?

Niall: También. Mañana vamos a jugar un partido de tenis, ahora vamos solo a visitar, hace mucho que Alejandra no ve a Theo

Miras a Niall; se está poniendo las gafas, con la nariz un poco arrugada. Frunce los labios y te sonríe con la lengua detrás de los dientes. Unas ganas enfermizas de cogerle la cara y besar cada centímetro de ella te engullen desde dentro.

Maura: Pero, ¿venís a cenar?

Niall: ¡Ay mamá yo que sé! Vamos con Greg, cuando nos cansemos nos venimos

Maura te mira con una sonrisa que te recuerda a tu madre cuando te pedía que no llegases tarde, como aquel día que te pidió que lo pensaras mejor, que tu padre no era tan malo, a ese día en el que dejaste todo atrás por intentar sacar a tu hermana de una vida que no querías para ella metiéndola en el final de la que creías mejor.

Maura: Alejandra, cariño, ¿crees que volveréis a cenar?

Alejandra: Yo lo traigo para cenar -sonríes tratando de complacerla-

Niall: Venga, os veo luego

Niall tira de ti hacia la puerta, despidiéndose de sus padres con un meneo de cabeza. Andáis de la mano por la calle hasta que estáis lo que Niall considera lo eficientemente lejos.

Niall: ¿Por qué la has dicho que vendremos a cenar?

Alejandra: Porque vamos a venir

Niall: ¿Y si no llegamos?

Alejandra: Llegaremos

Niall: No puedes llegar a mi casa y manejarme como quieras

Alejandra: En realidad eso ya lo hago -riendo-

Lo sueltas sin pensar pero con el tono más inocente posible, no pretendes cohibirle ni crees el significado literal de la frase. Sus azules ojos se entrecierran por los carrillos al elevarse.

Alejandra: Te quiero así siempre -das un toquecito en su mentón-

Velozmente te acerca a él.

Niall: Y yo te quiero así siempre.

Pones un dedo en su pecho, dibujando en él algo que no tiene forma, después la mano entera e intentas tensar el brazo.

Alejandra: Pocito a pocito Nialler -imitas su acento hablando en español-

Muerde su labio inferior mirando los tuyos, provocando en tu fuero interno unas ansias incontrolables de hacer de aquella calle la cama más cómoda para vosotros. Pero te detienes un segundo. No. Recuerda Alejandra, poco a poco. Le abrazas tratando de bajar el calor entre vosotros que aunque no crees que sea demasiado tienes miedo a que empeore.

***

Entras por la puerta con Theo en brazos. Cada vez está más grande pero todavía puedes mantenerlo a caballito. Te dejas caer en el sofá con él a tu espalda pero te aseguras de no hacerle daño, cosa que se cerciora cuando oyes al pequeño reír. Te das la vuelta y empiezas a hacerle cosquillas, se mueve por todo el sofá intentando que le dejes en paz pero nada es suficiente para hacerte parar hasta que oyes la voz de Denise preguntándote si quieres beber algo. Niegas con la cabeza y coges a niño para colocarlo sobre tus piernas.

Alejandra: ¿Sabes que conozco a un niño que tiene más o menos tu edad y que os llevaríais muy bien?

Theo: ¿Si?

Alejandra: Si, a ver si un día le traigo y os divertís un rato

Greg: Te gustan mucho los niños, ¿eh?

Asientes con la cabeza mientras un "Por eso estoy con tu hermano" se te viene a la cabeza a modo de chiste pero prefieres ahorrártelo ya que ni estás con Niall ni sabes en qué modo lo interpretaría Greg.

Niall: Siempre está así, la encanta tirarse al suelo y perseguirles, no sé por qué

Te encojes de hombros y le haces una pedorreta a Theo en el brazo. El niño ríe y salta de tus piernas para salir corriendo hacia algún lado de la casa.

Greg: Bueno, ¿y cómo va la gira?

Denise aparece con refrescos para todos. Coges un vaso de Coca-Cola y le das un trago.

Niall: Acabamos de terminar, ahora estaremos cuatro días aquí y vamos a Asia.

Denise: Pero antes de iros tenemos una cosa pendiente

Te mira de soslayo con una sonrisa maliciosa. Enarcas una ceja dubitativa y vuelves a beber.

Denise: Ya me han dicho estos dos que eres una máquina jugando al Tenis.

Cuando oyes eso la Coca-Cola se te acumula en la boca, abres mucho los ojos y te imploras tragar como si fuera la cosa más importante en ese momento. Miras a Niall conmocionada por el esfuerzo.

Alejandra: Cabrón.

Niall se encoje de hombros riendo y bebe con la típica tranquilidad que siempre reina en él.

Denise: ¿Qué?

No te habías dado cuenta pero el insulto lo dijiste en Español, lo que agradeces porque ellos no lo entendieron. Miras a Denise negando con la cabeza.

Alejandra: Espero que tengas dinero suficiente para una cena de cuatro

Ella mira a Greg, después a Niall y por último a ti.

Denise: ¿No jugabas a Tenis?

Alejandra: Yo el único deporte que he practicado utilizaba petos y paos.

Greg no contiene más la risa y estalla a carcajadas lo que te descubre que tiene una risa casi tan escandalosa o más que la de Niall. A todos os contagia menos a Denise. Aunque tratas de morderte la lengua para no avasallarla, no puedes evitarlo y todo crece aún más cuando sin saber por qué Theo aparece tambaleándose y riendo tanto que, juntos, parecéis una orquesta.

Denise: Sois lo peor

Greg: No te enfades cariño es solo que ...

Denise: Que me vais a dar una paliza

Niall: No hombre, tanto como una paliza...

Greg: Al menos os dejaremos marcar dos sets

Niall y Greg ríen mucho pero a ti te está empezando a cansar la broma, ellos tampoco te han visto jugar nunca para comentar así de tus habilidades para el tenis.

Denise: Bueno, a lo mejor dos puntos es todo lo que necesitamos para ganaros -enfurruñada con la barbilla alta-

Greg: Dos sets, no dos puntos cielo

Denise: Pues eso, ¿no es lo mismo?

Abres mucho los ojos y, cuando las risas de los chicos vuelven a romper con el silencio, no puedes frenar tu risa también, fiesta a la que pronto se une Theo esta vez dando saltos y con la mano en la boca.

Dejas a los chicos vacilando un poco más a Denise mientras tú vas al baño. A la salida te encuentras de frente con fotos de Theo por todas partes. Fotos de Greg y Niall (entre ellas de la que toman vida en Story Of My Life) cubriendo las paredes. Fotos de Niall y Theo, fotos de Denise... Te llama especialmente la atención una en la que salís Denise, Maura y tú en la boda de Greg. Parecéis felices, erais felices. La siguiente es una de la boda en la que salís todos. Juegas a intentar encontrarte entre los invitados.

Niall: Bonita foto, eh.

Alejandra: Es enorme.

Las manos de Niall tocan el borde de tu pantalón, apoya la barbilla en tu hombro.

Niall: ¿Te acuerdas de este niño?

Con el dedo índice señala a su primo, el pelirrojo. Recuerdas a la perfección todo lo que reíste aquella noche. Ese niño no os dejaba en paz y Niall estaba hasta las narices, quería echarlo fuera como fuese y no lo consiguió hasta que os llamaron para haceros esa foto. A partir de entonces todo fueron risas, bailes y alcohol.

Alejandra: ¿Cómo no iba a acordarme? Me cayó genial.

Niall: A ti te caen genial todos los niños

Asientes. Vuelves a mirar la foto en la que salís Denise, Maura y tú.

Niall: Siempre me ha gustado esa foto.

Sonríes, echas el cuello hacia atrás dejando descansar tu nuca sobre el hombro de él.

Alejandra: Maura no nos ha preguntado nada

Niall: Supondrá que estamos juntos

Alejandra: ¿Crees que la gustaría?

Niall: Claro, a ella la caes genial

Alejandra: Pero a Holly la quiere más

Niall: No es verdad... Es solo que con ella ha estado más tiempo

Alejandra: Por eso. Prefiere que ella esté contigo antes que yo

Niall: En realidad prefiere que esté solo, dice que así es como mejor estoy, me sube el sex-apeal

Sonríes intentando esconderte tras su cuello.

Niall: Pero siempre me ha dado igual lo que diga mi madre

Alejandra: A mi no

Niall: ¿Te importa más lo que piense mi madre que lo que piense yo?

Alejandra: No, pero...

Niall: Pero nada, no vas a estar con ella si no conmigo

Te das la vuelva para mirarle directamente a los ojos, sus manos caen esta vez al final de tu espalda.

Alejandra: ¿Voy a estar contigo?

Niall: Nunca he pensado en nada distinto

Te da un beso sobre la mejilla y después la frota contra la tuya. Tus dedos juegan con los pelos despeinados de su nuca, haciendo crecer el fervor con el que la sangre corre por sus venas. Sus manos hacen fuerza en el elástico de tus braguitas aproximándote a él. Sus suspiros te excitan, quieres poder controlarte pero es muy difícil cuando los besos de Niall avanzan hasta tus labios.

Alejandra: Perdóname por todo

Niall te hace callar con un delicado susurro.

Niall: Está bien princesa...

Alejandra: No te merezco

Boqueas pidiendo a gritos sus labios.

Niall: Bésame.

Vuestros labios se tocan y entonces ya no queda nada más, no queda un motivo más por el que no seguir tocándole. Tus dedos viajan por su cabeza de arriba abajo del mismo modo en el que lo hacen los de Niall por tu espalda. Ambas bocas se buscan y se encuentran en forzosos y apasionados besos. La temperatura sigue subiendo con más velocidad que la camiseta por tu espalda hasta que la voz de un niño os separa de pronto.

Theo.

Te echas hacia atrás rápidamente, bajando la camiseta y escondiéndote detrás de Niall.

Theo: Tio, ¿qué le pasa a la tita?

Niall ríe con su mano derecha rascando su cabeza.

Niall: Que tiene mucho calor y hay ido a ver si se la pasa.

Le golpeas en el omóplato con fuerza. Niall ríe y Theo le sigue, dando saltos y buscándote detrás de él.

Theo: Ale...

Alejandra: ... ¿Si?

Theo: ¿Tienes calor?

Asientes con la cabeza reprimiendo con tus dientes apretando los labios una risilla tonta.

Theo: ¿Le digo a papá que suba el aire acondicionado?

Alejandra: ¡No!

Niall: ¡No!

Sonáis tan al unísono que el niño ríe con fuerza, divertido. Es el niño más adorable que has visto nunca. Lo coges en brazos y agitas un poco su pelo, descolocándolo así como más te gusta ver a Niall.

Niall: Te vamos a dejar con mamá que nosotros nos tenemos que ir a casa de la abuela a cenar

Theo: Todavía es pronto...

Se abraza a su cuello.

Alejandra: No pasa nada, mañana le ves otra vez

Abarcas su mano con la tuya, apretando tus labios en una sonrisa.

Theo: ¿Y a ti?

Asientes.

Alejandra: Claro, también.

Theo: ¡BIEEEEEEN!

Tardáis una hora más hasta que salís de la casa, con más risas sobre la apuesta de mañana y con un apretón de manos de Greg deseándote suerte. Le prometes a Denise hacer lo máximo posible por el partido pero ambas sabéis que tenéis más posibilidades de perder que de ganar.

Las siguientes horas se suceden tranquilas. Maura y Bobby se limitan a hablar sobre cosas banales, sin entrar en polémicas ni estados sentimentales. Veis la televisión durante un rato y jugáis a las cartas para terminar la velada con unas copas. Te sorprende el aguante de Bobby y la indiferencia de ambos ante tu gusto por el tabaco que ya se ha vuelto una necesidad más que un modo de distracción cuando estabas aburrida.

Terminas de lavarte los dientes y, cuando te miras en el espejo, para soltarte el pelo ves a Niall reflejado detrás de ti.

Alejandra: Joder Niall que susto

Niall: ¿Tan feo soy?

Resoplas haciendo vibrar tus labios.

Alejandra: Muchísimo

Él ríe y te abraza por detrás.

Niall: ¿De verdad vas a dormir en la habitación de Greg?

Afirmas sonriendo aunque en realidad estás apesadumbrada por el hecho. Giras sobre tus metatarsos, quedando más elevada que de costumbre, con las manos apoyadas en su pecho.

Niall: Qué bonita estás.

Golpeas sin fuerza el pecho de Niall.

Alejandra: ¿Sin pintar y con el pelo así?

Niall: Así. Y así, -te recoge el pelo en una coleta- y así, -deja caer el pelo sobre tu cara- y así, -lo revuelve con ambas manos-

Ríes intentando colocarlo pero sin muy buenos resultados.

Alejandra: Ya se ha pasado un día.

Niall: Te quedan dos.

Alejandra: Quiero demostrártelo.

Te da un beso corto en los labios que sabe al duro frescor del whisky sobre los tuyos.

Niall: Ya has empezado.

Alejandra: ¿Y qué pasa si no lo consigo?

Niall: Yo confío en ti.

Le das un beso en el cuello ya que te pilla de camino para abrazarlo. No pensabas hacer nada más que mantenerte así unos segundos antes de volver a la cama e idear una nueva forma para seguir intentando hacerle creerte, pero el inocente gesto se vuelve más picaresco cuando sus manos te presionan contra él sin dejarte escapatoria.

Alejandra: Nialler...

Niall besa tu mejilla y después, sin darte un segundo para pensar, se planta en tus labios pidiendo un permiso para entrar que estaba más que concedido. Su lengua pronto se encuentra con la tuya jugando, recuperando el tiempo que llevaban sin verse.

Alejandra: Poco a poco.

Niega con la cabeza sin dejar de sonreír, sin perder la cordura que aparenta ni la locura que baila entre vuestros labios. Una de sus manos se escapa juguetona de entre las tuyas para bajar acariciando cada palmo de tu piel, queriendo introducirse por el elástico de tus pantalones. Más abajo, más, mucho más hasta que empieza a iniciar el viaje de retroceso en una subida que hace ascender todo tu cuerpo.

Alejandra: Niall no, así no, aquí no.

Niall: Tranquila princesa.

Quieres olvidarte de todo. Olvidarte del mundo.

No parecía algo tan fácil antes pero en el momento en que Niall comienza a besar tu cuello... Entonces si. El mundo entero se apaga. No hay luz, tus párpados te esconden. No hay color, no hay sonido, no hay gusto. No hay nada más que el ardor de su boca contra tu cuerpo.

Alejandra: Tus padres.

Niall: Olvídate de ellos.

Salís del baño a tientas hasta la habitación de Niall. No hay más de tres pasos pero andar agarrados de esa forma es un tanto difícil. Cuando por fin entráis en la habitación, Niall cierra la puerta de golpe y te gira para colocarte contra ella. Se mueve con brusquedad pero no te importa, estás demasiado excitada para intentar frenarle y tampoco quieres. Niall respira fuerte; agarra un cachete de tu culo con la fuerza necesaria para provocar un gemido más intenso salido de tu boca. Suspiras mucho, buscas sus labios. Su mirada parece perdida cuando te levanta del suelo para colocarte en su cintura. Besa tu boca, vuestras lenguas juegan con rapidez a un juego bastante conocido para ambos.

Alejandra: Te he echado de menos

Vuestros cuerpos desprenden calor pero no podéis ni queréis separaros el uno del otro. Él te mueve sobre su cuerpo, primero parados y después por la habitación hasta la cama. Caes encima de él y no le das ni un segundo de tregua, tú misma le quitas la camiseta y empiezas a besar tu blanco torso. En un rápido movimiento Niall se pone encima de ti. Desabrocha su pantalón y rápidamente se deshace de él. Tus piernas todavía le abrazan, él las toca, ansioso de más, solamente besándote. No caes tumbada si no que estáis sentados el uno frente al otro. Niall te quita la camiseta y, con bastante habilidad, se desquita de tu sujetador. Ahora si, te tumbas cuando poco a poco Niall va recorriendo todo tu cuerpo con sus besos dedicando especial tiempo a ese pearcing en tu ombligo que tanto le gustaba y que Zayn nunca le dio importancia. Bufas acalorada.

Alejandra: Niall...

Ignora tu llamada para seguir descendiendo por tu abdomen.

Alejandra: Cariño.

Es entonces cuando para de besarte. Niall te abraza. Por primera vez en todo el día ese abrazo no es pretencioso de nada más. Simplemente es un "gracias" dicho de otra manera, simplemente es todo lo que necesitaba oír. Te besa y cuando recupera las ganas de saborear todo cuerpo y susurra con la sonrisa más sincera del mundo un:

Niall: Te amo.

Entonces, cuando después de tanto tiempo sois conscientes de lo que está pasando, cuando sois uno de nuevo, es entonces cuando te das cuenta de que es él. Es él el que aumenta la velocidad a la que se aceleran tus pulsaciones cuando vuestros cuerpos se rozan, el que hace sonreír a tu corazón, es el que interpreta los silencios mejor que cualquier palabra inventada. No quieres "tumbar un ocho" porque ya lo habéis tumbado y habéis superado los intervalos, porque por fin has encontrado el amor, porque ha roto con todas tus expectativas de amor perfecto.

Es entonces cuando entiendes lo que Irene te dijo una vez. El "te quiero" se ha quedado pequeño para vosotros, no puedes encontrar una palabra que describa mejor lo que sientes que tus ojos mirándole mientra pronuncia esas dos palabras que a pesar de ser tan pequeñas, dichas por él suenan como la única canción que podrías estar escuchando sin pausa por el resto de tu vida.

lunes, 18 de agosto de 2014

Capítulo 116. Anyone else.

Alejandra: Déjame que termine de hablar con Irene y ya estoy contigo.

Niall: ¡Es que me aburro! 

Alejandra: Vamos a hablar durante todo el camino y hay dos horas hasta Irlanda sin contar el viaje a Mullingar. 

Niall: Me abandonarás por el e-book que en qué hora te lo compré

Ríes y das unos pequeños golpecitos en su cara. 

Alejandra: No tiene batería, estaré contigo todo el viaje, te lo prometo. 

Vuelves a colocar el móvil en tu oreja con una sonrisa imborrable de tu boca. 

Irene: Pobrecito, se siente solo

Alejandra: Da igual, se le pasará pronto -riendo- Bueno, sígueme contando, ¿cuál es el plan?

Irene: No hay plan

Alejandra: ¿Cómo que no hay plan? -alarmada-

Irene: El único plan que hay es que se lo va a decir Harry

Alejandra: Dios. -ríes otra vez- Moriría por ver la cara de Anne en ese momento

Irene: ¡Yo no! No quiero estar ahí cuando Harry le diga que va a casarse 

Alejandra: Seguro que está encantada, ella te quiere mucho

Irene: Si, pero no deja de ser su niño

Alejandra: Un niño de 22 años

Irene: Su niño Ale. ¿O no te acuerdas? "You'll always be my baby"

Alejandra: Pues su baby ya hace cosas de no tan baby

Irene: ¡Ale! 

Alejandra: ¡Es la verdad! Lleváis tres años juntos, no se va a... No, si que se va a asustar

Irene suelta un alarido de pena. 

Irene: Dios, estoy muy nerviosa

Alejandra: Dile a Harry que te tranquilize

Irene: ¡Ale!

Alejandra: ¡¿Qué?! 

Irene: Eres tonta -riendo-

Alejandra: Si, pero ya te he hecho reír.

Irene: Voy a echarte de menos...

Alejandra: Irene por favor, que van a ser cuatro días no me seas ñoña. 

Irene: ¡Los cuatro días más largos de mi vida! -lloriqueando-

Alejandra: Anda, deja de hacer el tonto y llámame en cuanto les hayáis dado la noticia. ¡No puedo esperar a hablar con Gemma!

Irene: Ella va a ser la única que se alegre

Alejandra: O que le de una colleja a su hermano

Irene resopla y tú ríes. Disfrutas viendo a tu mejor amiga pasarlo tan mal por una cosa tan tonta aunque, la verdad, no te gustaría verte en una situación así. 

Alejandra: Te tengo que dejar que Niall está de los pelos, además nos están llamando para embarcar

Irene: Vale, ya sabes, un mensaje cuando llegues eh. 

Alejandra: Si, no vaya a ser que se caiga el avión. -poniendo los ojos en blanco-

Irene: ¡No digas eso!

Alejandra: Deja de tocarte la cabeza, no lo vas a evitar con ello

Irene: ¿Puedes dejar de conocerme tan bien?

Alejandra: Me parece que no. -riendo- Pásatelo bien con tus suegros y... Relaja la pelvis

Irene ríe y te manda un sonoro beso con el que finaliza la conversación telefónica. 

Niall: ¡Por fin! Que amiga más pesada tienes. 

Alejandra: Pues ahora quería llamar a Belén para comentarle una cosa de...

Niall: ¡De nada! -se apresura a decir por encima de ti- Te quedas aquí hablando conmigo, ¡encima de que te traigo al país más bonito del mundo y me ignoras!

Alejandra: Perdona, pero España está en otro vuelo

Niall: Es que no estaba hablando de España

Alejandra: Pero has dicho que es el país más bonito del mundo

Niall: Por eso no me refería a España

Alejandra: ¡Pero si amas España!

Niall: Nunca más que Irlanda, olvídate de eso

Alejandra: ¡Uy! -ofendida- Tú quieres pelea

Colocas los puños enfrente de la cara dispuesta a empezar un combate en medio del aeropuerto. Niall ríe. 

Niall: ¿Cuándo se me ocurrió traerte a Irlanda?

Alejandra: Cuando Denise te dijo que Theo quería verme 

Niall: Ah si... Eso... Erm... Respecto a eso... Theo nunca dijo nada

Alejandra: No intentes mentirme no vas a conseguir que me lo crea ya

Niall: No, es la verdad. Es que Greg quería jugar al tenis en dobles y nos faltaba una pareja para Deniese

Alejandra: No será eso verdad

Niall: Vaya si lo es

Alejandra: ¡Niall!

Niall: ¡¿Qué?! -no puede contener la risa y menos las lagrimillas que ésta le provocan- 

Alejandra: ¡No he jugado al tenis en mi vida!

Niall: Ahí está lo gracioso, Denise tampoco así tenemos victoria asegurada y prometió invitarnos a cenar si ganábamos.

Alejandra: Y me lo dices antes de despegar, ¿a que me quedo aquí?

Niall: No lo harías

Alejandra: ¿Por qué no?

Niall: Porque tú también sales ganando

Alejandra: Puedo permitirme una cena

Niall: Pero no una cena con nosotros y lo que venga después

Alejandra: ¿A qué te refieres?

Niall: Dormimos en mi casa

Alejandra: La habitación de Greg está vacía

Niall: Y la cama muy fría

Alejandra: Pues me echo mantas

Niall: ¿De verdad que quieres dormir sola?

Alejandra: La pregunta es, ¿quieres dormir conmigo?

Niall: No sé si te lo mereces... -mirándote de soslayo- 

Tragas saliva, expectante. 

Niall: Pero da igual, voy a dormir contigo igualmente

Su abrazo es inesperado pero gratamente recibido. Te eleva por los aires, haciéndote girar, devolviéndote un enamorado brillo en los ojos. 

Niall: Pero solo dormir eh, no te emociones -dejándote en el suelo-

Alejandra: No quiero nada más

Niall: Qué mal mientes

Alejandra: No, lo digo en serio. No necesito nada más.

***

Casi dos horas después estáis bajando del taxi a 3 manzanas de la casa de Maura y Bobby. Sales tú detrás de Niall, él paga y os detenéis un segundo a mirar el camino.

Niall: Ahora es cuando llegamos a casa y tenemos que explicarle a mis padres que tenemos algo que en realidad casi ni lo tenemos ya a pesar de que lo intentamos

Alejandra: En realidad ese algo es más significante de lo que crees para mi

Niall: Si, pero mis padres no saben nada y no puedo decirles que tengo algo que ni yo mismo sé que es contigo. Contigo no.

Alejandra: ¿Por qué conmigo no?

Niall: Porque se me va a notar demasiado que no estoy conforme con ese algo 

Alejandra: Siempre podemos fingir

Niall: ¿Fingir el qué?

Alejandra: Da igual, va a ser igual de difícil fingir que estamos juntos como fingir que no lo estamos

Niall: No. Va a ser más difícil que no estamos juntos porque no voy a poder hacer lo que quisiera

Le abrazas, apoyando la cabeza sobre su pectoral. Recorres con la mirada su hombro, su cuello, su mentón, sus labios, sus pómulos y acabando en sus ojos.

Alejandra: Siempre puedes hacer lo que quieras

Te alzas sobre las puntas de los pies, creciendo un poco y recortando el camino hasta su boca hasta que te das cuenta que estás tardando demasiado tiempo en llegar a tu destino y abres los ojos para darte cuenta de que ya no está en la misma posición.

Te ha esquivado.

Niall: No siempre.

Alejandra: Pues hacer lo que quieras

Te echas hacia atrás, tratando no cruzar la mirada con él. Estás tan avergonzada que temes estallar a llorar por el nudo que se te ha hecho en la garganta.

Niall: Que tú hagas lo que quieras con quien quieras no quiere decir que todos tengamos esa facilidad

Alejandra: No siempre puedo hacer lo que quiero

Niall: Ponme un ejemplo

Alejandra: Ahora mismo querría que todo fuera mucho más fácil

Niall: Tú eres la que controla eso

Alejandra: Créeme que no

Sin mirarle todavía, te das la vuelta y te apresuras a dar un paso que es frenado con el brazo de Niall agarrándote con fuerza.

Niall: Te he visto con Zayn

Alejandra: No hemos hecho nada

Niall: Lo sé

Alejandra: No, no lo sabes. Te piensas que cada vez que me acerco a Zayn es para tener algo con él.

Niall: Alejandra...

Alejandra: Te juro que no hemos hecho nada, Niall.

Niall: Lo sé, os he escuchado.

Alejandra: Ah.

Tu boca se cierra al momento.

Niall: ¿Dónde te creías que ibas?

Alejandra: A donde sea

Niall: No conoces esto

Alejandra: Un poco si lo conozco

Niall: Vienes conmigo

Alejandra: No quiero ponerte en un compromiso ni con tus padres ni conmigo. No te voy a presionar, sé que no estás a gusto conmigo ahora y lo entiendo.

Niall te acerca a él tocando tu cuello con ambas manos, rodeándolo.

Niall: Si te he traído aquí es por algo

Alejandra: Puedo jugar el partido y no estar en tu casa metida, eso no va unido.

Inocentemente se empieza a crear una sonrisa en los labios de Niall que, en lugar de calmarte, te pone más nerviosa todavía.

Niall: Si crees que te he invitado a pasar 4 días conmigo por un partido estás muy equivocada, eh.

Alejandra: ¿Qué quieres decir?

Niall se acerca a ti un poco más.

Niall: Tienes tres días para demostrarme que es verdad lo que dices. En tres días será todo o nada, tú eliges.

Alejandra: ¿Tres días?

Una voz femenina se entremete en la conversación erizando toda tu piel y poniendo tus cinco sentidos alerta. "Tres días antes de que vuelva a mi". Te das la vuelta con la mirada incendiada por la voz, tan reconocible que te da arcadas. Ese horrendo pitido que se clava hasta el tímpano recordándote lo que son ganas de partirle la cara a alguien de un puñetazo.

Holly.

Alejandra: Hombre, Holly shit

Holly: Te echaba de menos Alejandra, se me han olvidado hasta los precios de tus completos

Rechinas los dientes y aprietas los puños. Niall se adelanta a saludarla, interponiéndose entre ambas.

Niall: Cuánto tiempo Holly, ¿cómo te ha ido?

Alejandra: Genial, aunque yo creo que esta vez te has pasado con el tiente, amor. Cuidado no vayas a terminar con el pelo blanco

Te mira de soslayo, irritada, lo que hace que crezca tu sonrisa.

Holly: Fenomenal aunque esto ha estado un poco aburrido, ya sabes como es Mullingar en verano, la gente se va de aquí siempre.

Alejandra: Normal, buscan cualquier momento para perderte de vista.

Niall se gira bruscamente sugiriéndote de forma nada amable que te calles.

Holly: No te preocupes Niall, es mejor ignorarla, contra la envidia no se puede hacer nada.

Eso arranca una carcajada irónica tirando a celosa cuando la ves abrazarse a tu chico. Mierda no, no es tu chico pero lo quieres así, quieres sentirlo como tal y esa niñata siempre ha querido robártelo, incluso cuando no era tuyo.

Alejandra: A ver, medio metro, ya está, aparta tus zarpas.

Holly ríe.

Holly: Podrías controlar a tu novia

Niall: No es mi novia

Holly: Ah, ¿no?

Comienza a pasar el peso de su cuerpo de una pierna a otra, coquetenado con su pelo,como si fuera una gata en celo, jugando todas sus cartas, esas que ya estás cansada de ver.

Niall: No, pero no busco nada

Holly: ¿Y eso por qué?

Alejandra: Porque ya lo tiene.

Holly: Supongo que no serás tú, puede encontrar algo mucho mejor

Ríes a grandes carcajadas.

Alejandra: ¿Quién, tú?

Holly: Pues tengo bastante más clase que tú

Alejandra: Si, ya lo veo. Eso de llevar los labios como si fueras una muñeca inflable está de última moda

Holly: A ti no te hace falta aparentarlos, ya todo el mundo te conoce por tener la misma utilizad que una de ellas

Niall: Holly, ya vale.

Holly: Tienes razón, no merece la pena. Llevo demasiado tiempo sin ver al chico más guapo de Irlanda para malgastarlo hablando con esa.

Niall: Holly, tranquilízate o nos vamos

Holly: ¿La defiendes?

Alejandra: ¿Antes que a ti? -ríes- ¿Lo dudas?

Holly: Yo al menos le hice feliz dos años, no como otras que no son capaces ni de mantenerlo sonriendo 15 minutos.

Alejandra: Mira bonita, -te irgues, marcando tu territorio, sin venirte abajo, pronunciando con dureza cada palabra- y nota la ironía en la última palabra por favor. Él está sonriendo conmigo incluso cuando habla por teléfono, he conseguido hacerle mucho más feliz en 8 meses que tú en dos años.

Holly: ¿Y eso lo sabes por qué...?

Alejandra: Porque cuando me lo follo nunca dice tu nombre, ¿recuerdas qué pasaba contigo?

La has tocado donde más la podía doler y lo sabes. Mil veces te ha mencionado que para él nunca había sido lo mismo con Holly que contigo y a pesar de tener esa información nunca creíste que fueras a utilizarla, pero ahora no tienes tiempo de pedirle perdón con la mirada. Por suerte tus reflejos no han disminuido y, cuando ves un puñetazo de Holly acercarse a ti, consigues bloquearlo y propinarle tú uno mayor en el estómago. Todo ocurre en décimas de segundo pero para ti sucede como a cámara lenta. En todos tus combates había sido así pero ya no recordabas lo que era pegar a alguien. Hubieras querido seguir con la pelea y, verla en el suelo, doblada por la mitad, no fue lo que te paró. Lo que te obligó a frenarte fueron los brazos de Niall, agarrándote por la cintura, tirando de ti hacia atrás.

Cuando te ha calmado y separado a un lado, va a por Holly, ayudándola a levantarse. Todo a partir de entonces es un espectáculo de comedia para ti. Ves a Holly llorar, con el maquillaje corrido, a Niall intentando consolarla pero sin culparte, a Holly replicándole y ambos discutiendo. El final típico también llega: un tortazo de la despechada sobre la cara del chico y ella sale corriendo cuesta abajo con el sol poniéndose. Resoplas, echas de menos un cigarro que le hubiera dado la perfección a la escena.

Niall: ¿Por qué lo has hecho?

Alejandra: Iba a pegarme

Niall: No, eso no, lo otro.

Alejandra: ¿El qué?

Niall: Lo sabes perfectamente.

Alejandra: Recuérdamelo.

Niall: Alejandra...

Alejandra: Nialler...

Sonríe y se frota los ojos.

Niall: No puedo luchar contra ti.

Alejandra: Pues no lo hagas.

Niall da un paso más hacia ti que reduce a 0 todo el espacio que había entre vosotros. Coge tus manos a ambos lados de vuestros cuerpos y une vuestras caras por las frentes.

Niall: ¿Te puedo contar un secreto?

Asientes. Tu corazón va a mil por hora, destrozando tu pecho con cada latido, acelerándose más cuando la nariz de Niall roza con tu cuello y sube por él hasta detenerse en tu oreja y, tras besarla un par de veces, te susurra al oído.

Niall: Cada día te quiero un poco más.