domingo, 27 de abril de 2014

Capítulo 70. Estalló la presión.

Alguien aporrea la puerta de tu cuarto.

Iris: ¡Alejandra! ¿Qué coño estáis haciendo?

Rápidamente te incorporas de la cama estirando tu falda  y amasando tu pelo. Zayn se apoya sobre sus codos mirándote divertido.

Zayn: Échate algo de maquillaje. Llevas unos colores que ni Caperucita Roja, cariño.

Le miras desafiante señalándolo.

Alejandra: Por la cuenta que te trae mantén el pico cerrado

Se sienta del todo en la cama. Levanta las manos a ambos lados de su cabeza y cierra su boca con una de ellas como si fuera una cremallera, sin perder la sonrisa.

Zayn: Va a ser divertido

Irene: ¡Alejandra llegas diez minutos tarde!

Abres mucho la boca.

Alejandra: Mierda. Mierda. Mierda.

Zayn ríe mucho.

Zayn: ¿Cómo vas a explicar esto?

Zayn levanta su mano mostrándote tu ropa interior. Cierras la boca enfadada.

Alejandra: Te la habías guardado capullo

Zayn: ¿Para qué quiero yo tu tanga? Me gusta más cuando no lo llevas -poniéndose en pie-

Ríes y te miras en el espejo. Estás echa un desastre. Pones tu pelo a un lado de tu cuello.

Alejandra: ¡Mierda!

Zayn: ¿Qué te pasa ahora? -ríe yendo hacia ti-

Alejandra: Te odio. -señalando tu cuello-

Zayn ríe al ver la marca que te ha dejado en el cuello y no duda en abrazar tu cintura.

Zayn: No decías eso hace cinco minutos

Alejandra: Yo. Yo. -no aciertas a decir palabra- Te odio

Zayn ríe mucho. Te acomodas el pelo agitándotelo y cardándotelo un poco para disimular la marca. Te mueves un poco para desasirte de sus brazos y vas hacia la puerta.

Zayn: Eh

Te das la vuelta para mirarle cuando ya tenías una mano en el picaporte.

Zayn: Te olvidas de algo -caminando hacia ti-

Alejandra: ¿De qué?

Miras tu cuerpo para comprobar cualquier cosa que hayas podido pasar por algo pero no notas nada fuera de lo común. Levantas la cabeza para volver a mirarle y, cuando abres la boca para empezar a hablar, los labios de Zayn invaden tu espacio. Sonríes mientras el beso se detiene en un simple contacto de piel pero, cuando Zayn decide abrir la boca ya no puedes parar. Tocas su cuello y él se arrima más a ti pegando su cuerpo al tuyo y el tuyo a la puerta. Ambos serios, disfrutando del beso. No oyes nada más que tu sangre hervir en tus orejas y los gemidos abortados de Zayn hasta que alguien aporrea la puerta desde fuera.

Andrea: ¡ALEJANDRA!

Zayn ríe dejándote respirar por unos segundos antes de darte un nuevo pico.

Alejandra: ¿Qué? -sin dejar de observar sus ojos-

Andrea: ¿Qué estás haciendo?

Alejandra: Ya salgo

Sonríes a Zayn algo avergonzada. Él se aproxima de nuevo a ti, esta vez a tu oreja.

Zayn: Pásatelo bien pequeña

Eso arranca en ti una mirada tan retraída como la de una niña pequeña que es asaltada por un desconocido. Te das la vuelta y abres la puerta.

Iris: Menudos pelos

Alejandra: Los llevaba muy normales

Oyes una pequeña carcajada de Zayn desde detrás de ti. Andrea le mira fijamente y tú la imitas para asesinarle si se le ocurre volver a hacer y descubres, para tu horror, que está sin camiseta y con el pelo tremendamente alborotado.

Andrea: A mi me gusta -sin dejar de mirar a Zayn sonriendo-

Irene: Venga anda, te acompaño que este chico lleva esperando media hora

Asientes. Irene te coge del brazo y te saca a trompicones de la casa. En cuanto cerráis la puerta se abalanza contra ti.

Irene: Elige cuchillo, pistola, hacha o cuerda -tirando de ti hacia el ascensor-

Alejandra: Te lo puedo explicar -mirándola asustada-

Irene: Pues empieza

Coges aire para empezar a hablar pero terminas hinchando tus carrillos y soltando el aire de golpe.

Alejandra: No. No puedo. No sé qué ha pasado.

Irene: Vaya si lo sabes. Ahora lo sabemos los cinco

Alejandra: Te lo juro que yo no quería

Irene: Me dijiste que habíais dejado claro que no iba a volver a pasar -llama al ascensor-

Alejandra: Y así fue. Le dije que no quería volver a acostarme con él, es más tengo que contar...

Apagas tu voz cuando el ascensor se abre y ves que trae con él a Niall y a Louis.

Louis: Hey chicas

Irene: Hola

Pone un pie en el ascensor para evitar que se vaya mientras los chicos bajan.

Niall: ¿Dónde vais?

Irene: Ha quedado -señalándote-

Miras a Irene con los ojos tales de un cómic de niños pequeños en el cual al protagonista se le salen de las cuencas únicamente unidos a los sesos por el nervio ocular.

Irene: Y nos vamos

Louis: Luego nos cuentas -agitando la mano en el aire-

La puerta del ascensor se cierra.

Irene: ¿No has pensado en Perrie?

Alejandra: ¡Soy la única que piensa en Perrie de los dos!

Irene: Normal, debes de sentirte como ella cuando te está perforando

Alejandra: ¿Puedes ser un poco menos burra?

Irene: ¿Puedes dejar de comportarte como si todo te diera igual?

Alejandra: ¿Qué dices?

Irene: ¿No me tienes que contar nada de ayer?

Alejandra: ¡Pues si! Estuve con Niall

Irene: No me digas que te lo tiraste también

Alejandra: ¿Y qué si lo hubiera hecho?

Irene: ¡Alejandra!

En un arrebato de furia pulsa el botón para detener el ascensor.

Irene: No puedes ir por ahí tirándote a todo lo que se mueve

Alejandra: ¿Quién ha dicho que no?

Irene: ¡Yo! -como si fuera lo más obvio del mundo- Tú antes no eras así

Alejandra: ¡Oh! ¡Sorpresa! Las personas cambian

Irene: Ale, en serio. Párate a pensar en tu vida, en lo que estás haciendo con ella.

Alejandra: Sé lo que estoy haciendo con mi vida. Disfrutar por una vez en ella. Para ti es muy sencillo ser la novia perfecta, la actriz perfecta, la amiga perfecta, la hija perfecta. Para ti es muy sencillo levantarte cada día y decir "hoy va a ser un buen día". ¡Claro! Créeme, para mi también lo sería

Irene: ¿Qué tengo que ver yo ahora?

Alejandra: No me puedes pedir que intente llevar la vida de una persona normal porque no soy una persona normal, no he tenido una vida normal y ahora mismo mi cabeza no funciona de forma normal. No sé ni lo que siento por las personas, sólo sé que cuando estoy con Zayn no puedo pensar en nada más, que cuando estoy con Niall mis sentimientos hacia él me ciegan más que nada en el mundo. Sólo soy feliz cuando estoy dormida y aún en esos momentos de tranquilidad, a veces aparece mi hermana en sueños para recordarme que está ahí, que no la olvide. Siento que tengo la responsabilidad de cuidar de Liam sin hacer daño a Iris y sabiendo lo que se trae con Andrea. Siento la responsabilidad de querer hacer que permanezcas a mi lado incluso cuando te siento más lejos que nunca. No quiero fallar ni a Harry ni a Louis y cada vez siento más en contra todo. No puedo hacer todo bien, de hecho lo hago todo mal pero joder. ¡Dejarme ya! Es mi vida. Mis normas. Yo decido.

Vuelves a pulsar el botón para hacer que las puertas se abran y sales del ascensor. Ves a James apoyado en la recepción, esperando de brazos cruzados. Te vas hacia él, finges una sonrisa enorme, le coges de la mano y salís del hotel.

jueves, 24 de abril de 2014

Capítulo 69. Addiction.

Alejandra: ¿Cómo estoy?

Irene: Buenísima

Zayn: Eso tendría que decirlo yo

Alejandra: Tú no tienes derecho a decir nada, capullo

Andrea: Si no fuera por él ahora no tendrías una cita

Alejandra: No es una cita -tirando de la falda hacia abajo-

Zayn: Es una cita

Te giras en redondo señalándole con el dedo índice.

Alejandra: Tú cállate que no te he matado todavía porque me han apartado los cuchillos de al rededor mía

Zayn abre mucho los ojos y levanta las manos. Cierra su boca como si fuera una cremallera y se da media vuelta para sentarse en el sofá.

Iris: Me encanta como te queda

Alejandra: Pues yo me siento ridícula

Miras tu cuerpo. Está esmirriado. Hace tiempo que no te fijabas pero tus piernas están tan delgadas que parecen sacadas de un exprimidor. Sigues sin poder detenerte demasiado delante de un espejo pero por no volver a un hospital puedes contenerte a nunca más abrir un grifo para ahogar tus quejidos. Por tus piernas cae una falda de tubo rosa palo con una camiseta rosa fucsia metida por dentro y unos tacones del mismo color que la camiseta.

Zayn: No eres tú

Irene: A mi me gusta

Levantas la mirada para mirarla.

Alejandra: Odio el rosa. Odio las faldas. Odio los tacones. Te odio por hacer odiar lo que más amaba.

Zayn ríe mucho. Está sentado en el sofá con la pierna izquierda sobre la rodilla derecha, cruzando las piernas de un modo que te hace levantar una ceja. Su brazo repantigado sobre el respaldo del sofá.

Alejandra: Zayn. Necesito tu opinión.

Zayn: ¿De verdad quieres saberla?

Asientes mordiéndote la uña del pulgar derecho.

Zayn: Vete y calzate y tus Vans anda -indicando a tu habitación con la mano-

Ríes y asientes.

Iris: Que vas mejor as...

No la da tiempo a terminar la frase antes de que cierres la puerta al entrar en tu habitación individual. Abres el armario corriendo. Te has cambiado unas cinco veces ya y has quedado con James en media hora. Coges una falda de vuelo negra y un top de manga corta ancha dorada. Tus vans negras. Te vistes. Dejas que la camiseta de caiga mostrando tu hombro. Agitas un poco tu pelo.

Zayn: Perfecta

Te das la vuelta sobresaltada. Zayn está apoyado en la puerta cerrada de tu habitación.

Alejandra: ¡Me has asustado! -llevando tu mano a tu pecho-

Zayn: Perdóname

Zayn empieza a avanzar hacia ti. Te das la vuelta y te miras en el enorme espejo que tiene tu cuarto.

Alejandra: No me convence

Zayn: A mi me gusta

Zayn toca tu cintura haciendo que toda tu piel se erice como una frecuencia de un cardiograma. Los latidos de tu corazón suenan tan fuerte que tienes miedo que él los estuche. Notas su pecho contra tu espalda y su boca cerca de tu cuello.

Zayn: Si ese chaval tiene un mínimo de gusto le encantarás.

Giras la cara hacia su voz, sonriendo. Zayn te da un beso en el cuello.

Alejandra: Zayn... -cerrando los ojos-

Zayn: Me jode mucho

Alejandra: ¿El qué?

Zayn: Que ese tío vaya a pasar el día contigo

Alejandra: Fuiste tú quien le dio mi número, te lo recuerdo

Zayn: Me daba pena el chico -alejándose de ti-

Te encoges de hombros. Aprovechas para darte la vuelta y ponerte de frente a él. Coge un mechón de pelo y jueguetea con él junto a tu hombro lo que te hace cosquillas. Sonríes.

Zayn: Todavía puedes cancelar la cita -fijando la vista en el mechón-

Alejandra: Hoy no tenéis nada que hacer, no tengo que acompañaros a ningún lado, además, sólo vamos a tomar algo

Zayn: Siempre puedes hacerlo conmigo -acercándote a él-

Hace un movimiento rápido con las manos en el que casi no te das cuenta, que le sirve para acercarte muchísimo a él. Vuestras caderas están juntas. Ríes pícara y nerviosa a la vez. Miras sus labios. Con tan sólo un vistazo disimulado a su cuello, tu aliento empieza a agitarse.

Alejandra: Zayn no... Nosotros no...

Ves aproximarse la boca de Zayn a medida que vas diciendo la frase pero algo dentro de ti no se activa para apartarte por lo que recibes sus labios continuando un beso apasionado que te da con la misma fuerza que su cuerpo choca con el tuyo, haciéndote retroceder varios pasos sin apartarte de él. Sus manos por debajo de tu camiseta, tocando tu erizada piel a la altura de tu cintura. Sube por tu cuerpo hasta tocar el aro de tu sujetador. Finalmente caéis sobre tu cama. Ambos riendo. Tus piernas a ambos lados de sus caderas, con la falda  por tu ombligo ya no te tapa nada.

Alejandra: Estás loco -riendo-

Zayn: Por ti -susurra-

Vuelve a por tus labios esta vez no por mucho tiempo, ya que pronto pasa a besar tu cuello.

Alejandra: Zayn...

Zayn desliza sus manos por tus piernas, acariciándolas con cierta gracia.

Alejandra: Piensa en Perrie Zayn...

Zayn: Piensa en nosotros pequeña -entre suspiros alterados-

De repente tu mente se nubla y tu cuerpo tiembla. Ya no ves nada. Sólo tú y él. Él y tú. Te aferras a su pelo rapado con perfecta delicadeza. Te incorporas un poco sin dejar de besarle y tomas tú la delantera subiéndote encima de él. Le quitas la camiseta y empiezas a besar su torso. Poco a poco subes desde sus oblicuos perfectamente delineados por su pecho, continuando con el cuello y hasta su boca.

Alejandra: Esto se está convirtiendo en una adicción -sensual-

Zayn: Tú eres mi adicción.

Como si fuerais niños y estuvierais sobre unas colchonetas, giráis juntos situándose de nuevo Zayn encima tuya. No tarda en desabrocharse los pantalones. Lo hace con una facilidad abrumadora a la par que sus manos se escurren debajo de tu camiseta, sosteniendo tu cintura como una delicada pluma. No faltan las caricias entre tanta pasión, incluso cuando él entra en ti, consigue hacer estallar, una vez más, un conjunto de dulzura y excitación, pasión y cariño, cuidado y ardor que te hace olvidar todo que lo que no sea su boca, su cuerpo y él.

lunes, 21 de abril de 2014

Capítulo 68. She's not afraid.

Niall: ¿Estás segura? No me importa quedarme toda la noche

Alejandra: No pasa nada, de verdad. Ya te he causado demasiados problemas

Niall: No eres un problema idiota

Sonríes y le abrazas. No has hablado con nadie de Carolina como la ves tú. Nadie podría saberlo, te tomarían de loca. Sin embargo, con Niall parece que no es necesario pronunciar palabras. Conoce tus miedos a la perfección pero... ¿Se está convirtiendo Carolina en uno de ellos? No entiendes por qué ha hecho eso, el momento era perfecto, no tenía que haber interrumpido, no tenía que aparecer, no estabas sola. No entiendes nada.

Alejandra: Vete a descansar, mañana será un día largo

Niall te mira, sonríe y te da un beso en la mejilla.

Niall: Hasta mañana

Sonríes ya de espaldas a él. Abres la puerta y entras en la habitación. Es tarde por lo que no entrarás dando la nota. Te quitas el bolso y lo dejas sobre el sofá. Todas las luces están apagadas y en la habitación reina el silencio. Te quitas las zapatillas para no hacer ruido y, con cautela, vas a tu habitación. Enciendes la luz y cierras la puerta. Te tiras sobre la cama. Estás agotada de tanto llorar. Notas tu móvil en tu bolsillo trasero. Lo sacas.

"¿Estás ahí?
  ¿Ale?
  Necesito hablar contigo.
  Llámame en cuanto veas esto.
  Joder es muy tarde, ¿qué estás haciendo?
  Alejandra, por favor.
  Bueno, no te molesto más.
  Llámame o mándame un mensaje o algo cuando lo veas. Tenemos que hablar."

Resoplas y cierras los ojos. "¿Qué narices querrá ahora Aron?"

"Dime."

Apagas el móvil y lo tiras al suelo. Con la funda que tiene sabes que no se va a romper. Entonces oyes un, serio y enfadado, "Auch". Te incorporas inmediatamente en la cama y miras a la izquierda. Está Carolina sentada en el suelo, apoyada contra una pared. El móvil está encima de ella.

Alejandra: Hola

Carolina: Hola

Alejandra: ¿Qué haces aquí?

Carolina: Darte una sorpresa

Alejandra: No me gustan tus sorpresas

Dejas caer tus piernas por el borde de la cama.

Carolina: Antes te encantaban

Alejandra: Antes no aparecías como si nada, interrumpiéndome cuando estaba con gente

Carolina: ¿Y ahora...?

Alejandra: Ya lo has hecho dos veces

Carolina: Lo único que quiero es que no te equivoques

Alejandra: Tú siempre eras la de "para aprender hay que equivocarse"

Carolina: Era -recalca-

Alejandra: Pues te he hecho caso

Carolina: Te equivocas mucho

La serenidad de tu hermana hace que te desquicies.

Alejandra: ¿Quién eres tú para decirme eso?

Carolina: Tu hermana

Alejandra: Pues estoy tratando de hacerlo lo mejor que puedo

Carolina: Pues no sabes hacerlo bien

Alejandra: Me haces daño cada vez que apareces Carol, no sé cómo te las arreglas

Carolina: Las verdades duelen, sólo trato de que veas como eres para que te des cuenta que no está bien lo que haces

Alejandra: ¿Y qué estoy haciendo tan mal?

Carolina: Dar segundas oportunidades, mirar a amigos con otros ojos, disimular palabras, perdonar putadas. Fingir, en definitiva.

Alejandra: No estoy fingiendo

Carolina: Cierra los ojos y dime qué es lo que más desearías en este mismo momento

Haces caso a tu hermana. Lentamente cierras los ojos. Tienes miedo de que cuando vuelvas a abrirlos ya no esté ahí y a la vez te produce tremendos escalofríos tenerla cerca.

Carolina: ¿Y bien?

Alejandra: Tenerte a ti, de nuevo conmigo

Carolina: Estoy aquí

Abres los ojos y ahí está. A tu lado, sentada con una mano sobre tu pierna.

Carolina: Y cuanto más vengo, más me odias

Alejandra: No te odio -apresuradamente-

Carolina: Pero no quieres escuchar mis consejos

Alejandra: Antes aparecías sólo conmigo y ahora... Estaba en un buen momento con Niall Carol...

Carolina: ¿Tan bueno como el de Zayn?

Alejandra: Momentos distintos

Carolina: Tienes que aclararte

Alejandra: Tengo todo muy claro

Carolina: A mi no me mientas, no sabes hacerlo y te pillo siempre -poniendo los ojos en blanco-

Alejandra: No tengo novio, sólo estoy viviendo mi vida de una forma diferente

Carolina: De una forma que siempre has odiado

Alejandra: Pues ahora me gusta. No tengo que preocuparme por nada, ni dar explicaciones a nadie. Hago lo que me viene en gana en cada momento. Se está genial sin estar enamorada -sonriendo feliz-

Carolina: ¿Ves? No dejas de fingir

Alejandra: No estoy fingiendo

Carolina: Esa sonrisa es más falsa que la que pusiste cuando abriste aquella muñeca que te regalaron por navidad. -chista la lengua riendo débilmente- Como la odiabas

Cierras tus labios, uniendolos en una fina linea.

Carolina: Tienes miedo a enamorarte

Alejandra: ¿Qué?

Carolina: Desde que lo tuyo con Niall se terminó te creaste una barrera al amor. No amaste a Aron, no amas a Zayn y dudo mucho que lo que sientas por Niall ahora sea amor

Alejandra: Te estoy diciendo que no estoy enamorada

Carolina: Lo que tienes miedo es a que ese sentimiento vuelva. A volver a sentirte tan vacía como cuando tuviste que recoger tus cosas e irte de la casa que teníais juntos, y en parte me siento culpable de ello

Alejandra: Tú no tienes la culpa de nada, fui yo la que se volvió una gilipollas

Carolina: Te asustaste. Estabas casi tan asustada como lo estás ahora

Alejandra: No le tengo miedo a nada Carolina

Carolina: Te equivocas de nuevo. No tienes miedo de ir por ahí llamando la atención de los paparazzis, no tienes miedo a volverte loca. Ni si quiera tienes miedo a las películas de miedo, pero no me puedo creer cómo tienes tanto miedo a enamorarte.

Frunces el ceño. ¿Acaba de recitar el estribillo de She's Not Afraid, canción de los chicos, o es tu imaginación?

Carolina: Te encantan esos chicos pero sabes que ninguno te llena completamente

Alejandra: Tampoco busco que me llenan de ese modo

Carolina: A veces las cosas no se buscan, a veces llegan de pronto y te sorprenden

Alejandra: ¿A qué te refieres?

Carolina: ¿Sabes cuál es tu problema? Te has acostumbrado a estar sola. Que todo el mundo te quiera y tú no querer a nadie. Te has acostumbrado a hacerte la dura para que no te vuelvan a hacerte daño y cuando notas que, de repente, alguien más aparece en tus planes, te asustas y niegas que le quieres aunque sabes que no es así.

Alejandra: ¿Y cuál es tu consejo? ¿Que me deje enamorar? ¿Que vuelva a ser la tonta que caía rendida a sus pies?

Carolina: Mi consejo es que te dejes llevar.

De pronto un sonido irrumpe en la tranquilidad de la habitación. Miras a tu móvil que está iluminado en el suelo. Vuelves a mirar a tu lado para mirar a Carolina. Ya no está. Se ha esfumado como si fuera el humo de tu boca en un día frío de invierno. Te levantas para coger el móvil. Tienes un mensaje nuevo de un número desconocido.

"Hola. 
 Perdona las horas. Supongo que no tienes ni idea de quién soy pero un amigo tuyo me ha dado el número y me encantaría poder hablar contigo, quedar para tomar algo... En fin, dime algo por favor. 
 Pd: Soy James."

sábado, 19 de abril de 2014

Capítulo 67. Strong.

Strong deja de sonar. Abres los ojos lentamente. Vuestras manos están entrelazadas.

Niall: ¿Te gusta?

Alejandra: ¿Estás de broma?

Niall: Quería intentar algo diferente

Alejandra: Es genial, tienes una voz preciosa, te lo he dicho siempre

Niall: Bueno, pues esto se queda para nosotros, ¿vale?

Alejandra: ¿No se lo vas a enseñar a los chicos?

Niall: No, no. Se pueden enfadar

Alejandra: ¿Por qué se iban a enfadar?

Niall: He cogido una canción del grupo y la he grabado yo solo, ¿te parece poco motivo?

Alejandra: Pero te ha quedado muy bien

Niall: Igualmente nunca la publicaría

Alejandra: Lo entiendo

Niall: O con ellos o con nadie

Sonríes convirtiendo tus labios en una fina línea.

Alejandra: Tengo que decirte algo

Niall: Dime -apretando tus manos entre las suyas-

Alejandra: Es sobre lo de Zayn...

Niall: ¿Qué pasa con Zayn? -frunciendo el ceño-

Alejandra: Nada, es que te quería explicar que cuando nos acostamos...

Niall: No -suelta tus manos y niega con la cabeza- No tienes que darme explicaciones de nada Alejandra

Alejandra: Pero quiero hacerlo, sólo fue una vez

Niall: Y me parece genial, os gustáis y estás soltera. En las decisiones de Zayn no me voy a meter, es mi amigo y yo sé que siempre le has gustado

Alejandra: No es eso... Quería hacerlo y por eso lo hice pero no quiero que me veas como algo que no soy

Niall: ¿Cómo voy a verte? Eres mi amiga, nada más, siempre te voy a apoyar, hagas lo que haga

Alejandra: ¿Haga lo que haga?

Niall: Hombre, no te cargues a nadie que ahí dudaré en apoyarte, créeme

Alejandra: Que tonto

Niall está subido a un banquete y tú de pie enfrente de él, vuestras manos siguen unidas.

Niall: Yo también tengo que decirte algo...

Alejandra: Dime -sonriente-

Niall aprieta los labios sonriendo. Aparta tu pelo de tu cara y suspira.

Niall: Lo he dejado con Holly

Tu sonrisa se descuelga algo deformada.

Alejandra: ¿Qué?

Niall: Si...

Está cabizbajo, mirando vuestras manos como si tratara de encontrar un tesoro entre vuestros dedos.

Alejandra: ¿Por qué?

Niall: Lo necesitaba

Con suavidad, logras levantar su mentón a pesar de su intento de impedirlo. Ambos os quedáis mirándoos a los ojos.

Alejandra: Pero si erais felices, vuestras familias lo eran, todo el mundo a tu al rededor lo era

Niall: ¿Y qué importa si la gente a mi al rededor era feliz con esa relación si yo no lo era?

Parpadeas varias veces para después quitar tu mano de su barbilla, que se deja caer por su cuello hasta su cintura como una hoja recién caída en otoño.

Alejandra: Se te veía feliz

Niall: No del todo

Alejandra: ¿Me lo vas a contar o tengo que seguir sacándote la información con sacacorchos?

Niall ríe un poco antes de empezar a hablar.

Niall: Holly siempre ha sido un sustitutivo para ti. Llegó para ocupar tu lugar y ahora que estás aquí, de cualquier forma, junto a mi, ahora que no es necesaria, por decirlo de alguna forma, parece como si nuestra relación se hubiera estancado, como si mi cuerpo ya no quisiera sentir que la quiero.

Alejandra: Pero... Yo... Quiero decir... Niall, tú la querías, si volviste con ella fue por algo

Niall: Si volví con ella es porque necesitaba intentarlo una vez más, quería hacerme creer que podía obligarme a sentir por ella lo que sentí por ti y me ha quedado claro que no puedo. Ella siempre ha aguantado mis bajones, mis malos momentos. Siempre que he estado mal por ti, ella ha estado ahí aun sabiendo que no podía hacer nada, me ha oído llorar por otra y no se ha separado de mi a pesar de todo, se merecía una segunda oportunidad.

Alejandra: Niall yo... No tenía ni idea...

Ahora eres tú la que mantiene la cabeza agachada, perdida en la tela vaquera de los pantalones de Niall. Ensimismada en las palabras que acaba de soltar sin más, tratando de asimilarlas como si fuera una sencilla tarea.

Niall: No pretendía que lo supieses, ni si quiera tenía la intención de volver a enamorarme de ti

Niall lleva su mano, avanzando por su pierna, hasta la tuya. Las entrelaza.

Niall: Pero cuando menos lo esperaba llamaste a la puerta, con ganas de sólo saludar y entonces, como si nada, tu sonrisa volvió a convertirse en mi sonrisa. Tu mirada volvió a ser lo único que quería mirar, y tú volvías a ser la chica que hizo estallar mi normalidad. Todo estaba tan bien hasta que llegaste... -acaricia tu cara con la otra mano- Y sin embargo, ahora que está todo patas arriba, es como si la paz por fin hubiera llegado a mi vida

Levantas la vista por su cuerpo para detenerte en sus ojos. Niall sonríe al verlos mirarle tan tímidamente.

Niall: Todavía me pongo nervioso cuando te tengo tan cerca, parece mentira, ¿verdad?

Empieza a acariciar tu brazo con las yemas de sus dedos. Primero el antebrazo subiendo por el codo hasta tu hombro. Sigue por tu cuello.

Alejandra: Niall...

Niall: Dime

Alejandra: Me lo tenías que haber dicho antes

Niall: ¿Para qué?

La pregunta llega sin tiempo para responderla. Inmediatamente sientes sus labios sobre los tuyos, moviéndose con dulzura. Tocas su cara sin dejar el beso de lado. Poco a poco se va convirtiendo en muchos besos seguidos, más cortos. Abres los ojos ligeramente y ves a Niall sonriendo mientras te besa. Alzas un poco la vista hacia sus ojos cuando, de pronto, se detienen en una figura más al fondo. Tus pupilas empiezan a enfocar cuando Niall se retira con suavidad diciendo algo que no logras entender. La figura se vuelve nítida a la vez que él se aleja unos centímetros de ti.

Es Carolina. Negando con la cabeza, cruzada de brazos.

Empiezas a gritar sin control y caes al suelo, arrodillada, tapándote los oídos.

Niall: ¡Alejandra! ¡Alejandra!

A tu lado, Niall te aparta el pelo de la cara intentando buscar tu cara. Cuando por fin la encuentra, entre todo tu pelo, está cubierta de lágrimas y con tus manos queriendo destrozar tu cabeza con la presión.

Niall: Alejandra, tranquila. Estoy aquí, soy yo. Mírame. Alejandra.

Abres los ojos, todavía entumecidos, lo justo para mirarle a través de una rendija

Niall: Alejandra, por favor.

Llorando como hacía mucho tiempo que no te pasaba, te lanzas sobre sus brazos. Niall te acoge contra su pecho, susurrándote al oído que todo va a ir bien.

Alejandra: Es Carolina -tartamudeas entre sollozos-

Niall: No está aquí, tranquila Alejandra, sólo estamos nosotros dos -mirando a todos lados-

Abrazas más a Niall si puedes.

Niall: No pasa nada cariño, estoy aquí, no pasa nada.

miércoles, 16 de abril de 2014

Capítulo 66. Surprise.

Alejandra: No te enteras joder. Que me da igual. Ellos son lo que me importa ahora, tú quedaste atrás. No me digas todo lo que has hecho por mi y date cuenta de que, después de lo que hiciste, no quiero que me dirijas ni si quiera. Si me estuviera muriendo de hambre no aceptaría nada tuyo. Destruiste mi vida y la de mi hermana. Eso no se las hace a unas hijas. Tú no eres mi padre, no te comportaste como tal.

Cuelgas el teléfono y lo tiras contra la cama que cae rebotando varias veces sobre ella. Resoplas y frotas tu cara. Casi una hora de conversación telefónica para terminar así. No entendías por qué te había llamado y ahora no entiendes por qué le cogiste el teléfono. La puerta de tu habitación se abre cuando tú estás golpeando el marco de tu cama con la punta destrozada de tu zapatilla.

Iris: ¿Ale? ¿Ya has terminado?

Alejandra: Por suerte -dejas de golpearla-

Iris: ¿Qué quería?

Alejandra: Que volviera con él

Iris levanta una ceja.

Iris: ¿En serio?

Alejandra: Se ha dado cuenta de la mierda de vida que lleva. Tenía tres personas importantes en su vida: Mi madre, mi hermana y yo. Dos han muerto y la otra le quiere muerto.

Iris: No digas eso Ale

Alejandra: Lo digo y muy segura de ello

Iris: No puedes querer que tu padre se muera

Alejandra: A ver, no lo quiero pero no quiero saber nada de él, por lo tanto para mi es como si lo estuviera, esta hora sólo ha hecho que recuerde lo que tenía ligeramente apartado en mi cabeza. Un padre, que se supone que debe hacerte reír en cada momento, y las últimas veces que he estado cerca de él, sólo me ha hecho llorar

Iris no dice nada. Abrumada por el silencio roto que produce la goma de la suela de sus zapatos, Iris se deja caer, abrazando tu cuello.

Alejandra: No pasa nada

Iris: ¿Quieres que te deje sola un rato?

Asientes. Tu barbilla choca con su brazo marcando el ritmo de un vals de un solo compás. Iris te da un beso en la mejilla.

Iris: Te veo luego entonces

Sólo tarda 15 segundos en salir de la habitación y, sin embargo, se te hace eterno ese mismo tiempo que es lo que tardas en dar una vuelta sobre ti misma y caer redonda sobre tu cama con los brazos extendidos. Una voz llega lejana desde la habitación.

Carolina: ¿De verdad quieres estar sola?

Te levantas sobresaltada, irguiendo tu espalda.

Alejandra: Que susto Carolina

Carolina: Joder hermanita, te asustas muy fácilmente -sentándose a tu lado-

Alejandra: No te esperaba

Carolina: ¿Y a papá si?

Alejandra: No le llames así

Carolina ríe.

Carolina: Es nuestro padre, te guste o no

Alejandra: No lo siento así

Carolina: Solo fueron unas patadas, no te puedes pasar la vida culpándole por ello, te necesita y tú a él

Alejandra: Yo no le necesito para nada, he estado muy bien sin él

Carolina: Has estado sin él. Punto.

Alejandra: Y quiero seguir así

Carolina: ¿Para poder tirarte a los chicos de uno en uno?

Alejandra: ¿Qué cojones? ¿Qué dices?

Carolina: Ya van dos de cinco, no está nada mal hermanita, ¿quién va a ser el siguiente? ¿Louis?

Alejandra: Carolina creo que te estás pasando

Carolina: Si, me hace mucha gracia como le hablabas a Liam de mi, diciéndole que le quise como nadie y luego le das consejos a Iris para conquistarle, cuando por dentro estás deseando quedarte a solas con él para demostrarle de que somos capaces las Sanz

Alejandra: Vete a la mierda

Te levantas tomando impulso con tus manos y sales de la habitación dando un portazo. Resoplas y te tiras en el sofá.

Irene: ¿Y esos humos señorita?

Alejandra: Mi padre, que me ha puesto de mala leche

Irene: Pues sonríe, estamos en Estados Unidos, ningún sitio es tan bonito como New York -sentándose a tu lado con una taza de leche caliente entre sus manos-

Alejandra: Siempre has odiado New York

Irene: Y lo odio. Da mucho asco.

Abres mucho los ojos y alzas las manos a ambos lados de tus hombros riendo. Unos nudillos noquean la puerta suit que estáis compartiendo. Te pones en pie y te alejas de Irene, de espaldas señalándola.

Alejandra: Estás loca -riendo-

A dos pasos de la puerta das un giro de 180º . Alzas la mano llevándola hasta el picaporte para girarlo. Tus ojos se fijan en unos zapatos perfectamente embalsamados en betún negro. Estás segura de que si te pusieras en cuclillas podrías verte el menor grano que tuvieras. Asciendes recorriendo, con la vista, los pantalones de la persona que tienes en frente, también negros. La chaqueta, un tono más clara, se cierra con un botón en el centro del pecho de su poseedor. Cuando terminas de realizar un examen exaustivo del cuerpo del chico, empiezas con el de la cara. Es moreno, con ojos muy oscuros. Tiene una preciosa sonrisa que dibuja unos bonitos oyuelos en sus mejillas. Su familiaridad te abruma por dentro cuando extiende su mano hacia delante.

Alejandra: Hola

Chico: Hola -haciendo una pequeña reverencia con la cabeza-

Devuelve la mano a su estado original al ver que no es correspondido por ti.

Alejandra: ¿Quería algo?

Chico: ¿No han pedido nada de ésta habitación?

Un grito rompe tu ensimismamiento desde dentro de la suit.

Andrea: ¡He sido yo!

Andrea aparece dando pequeños salitos por detrás de ti.

Andrea: La ostia. Pero no pensaba que fuera a venir un chico tan guapo -mordiéndose el labio inferior-

El chico baja la cabeza sonriendo sonrojado. Andrea se apoya en el quicio de la puerta sonriendo.

Chico: ¿Qué podría hacer por usted?

Andrea: Como vuelvas a llamarme de usted te corto las pelotas -irguiéndose y cruzándose de brazos-

Chico: Perdón -riendo-

Andrea: Decirme tu nombre

Chico: James

Levantas la cabeza sorprendida para mirarle. Él te sonríe.

Alejandra: ¿Eres...?

Él te guiña un ojo.

Andrea: ¿Os conocéis? -señalándoos primero a uno y luego a otro-

Alejandra: Una vez, hace mucho tiempo

James: Mucho

Alejandra: Te tuviste que llevar muy mala impresión mía...

Irene roza tu hombro con el suyo cuando se une a la conversación.

James: No, la verdad es que no

Andrea: Bueno... Aquí hubo tema

James: La verdad es que no... Pero bueno, ahora tengo que realizar mi trabajo

Andrea: Es verdad. ¿Puedes traerme el mejor tabaco que tengáis a vuestra disposición?

Irene: ¿Fumas?

Alejandra: ¿Desde cuándo?

Andrea: No es para mi, es para Zayn me ha mandado un mensaje

Irene: ¿No la puede pedir él? Está una planta más arriba

James: Perdonar, ¿estáis hablando de Zayn Malik?

Las tres os volvéis en redondo para mirarle anonadadas.

Andrea: Si, ¿por?

James: A sido él el que me ha dicho que subiera yo siempre a atender esta habitación

Alejandra: Lo mato

Te das la vuelta y te alejas del grupo de tus amigas. James ríe a tu espalda, se despide de tus amigas y oyes como se cierra la puerta.

Irene: ¿Éste es...?

Andrea: Joder como está el camarero

Te das la vuelta en redondo para señalar a tu amiga.

Alejandra: Ni se te ocurra.

Irene ríe.

Irene: Si ni te acordabas de él

Alejandra: ¿Cómo me voy a acordar si sólo cruzamos tres frases?

Andrea: Pues yo que tú no hacía planes para esta tarde, por si acaso

Irene: ¿Te dejamos la habitación libre?

Alejandra: ¡Irene!

Iris: ¿Quién va a fo...tografiarse?

te giras un poco para ver a tu amiga entrar desde el pasillo de las habitaciones al salón con el móvil en la mano.

Alejandra: Nadie

Andrea: Alejandra

Alejandra: Calla

Irene: Yo no negaría la posibilidad

Iris: ¿Con quién? -levantando la vista del móvil-

Alejandra: Con nadie

Andrea: Eso ya lo veremos

Alejandra: Iros a la mierda

Como si os hubiérais puesto de acuerdo, las cuatro caéis en el sofá, unas sobre otras, lo que provoca muchas risas.

Alejandra: Y tú... Me parece que me tienes que contar algo -mirando a Iris-

Iris: ¿El qué?

Alejandra: No dormí en mi cama los días que estuve en el apartamento porque cierta señorita se llevó a cierto chico a casa. No te pregunté nada porque estaba Aron y no era plan pero ya estás soltando todo.

Iris: ¿Con Liam dices? -sus mejillas empiezan a sonrojarse con solo pronunciar su nombre-

Irene: Uy. Uy.

Andrea: Puta. Y no me dijiste nada

Iris se escurre en el sofá. Sus carrillos empiezan a verse coloreados como si con un lápiz carmín se hubiesen retocado.

Iris: No pasó nada

Alejandra: Ya, claro

Iris: En serio, estuvimos haciendo el tonto, riéndonos y eso pero no hubo ningún beso

Andrea: ¿Nada de nada?

Iris niega con la cabeza moridiéndose el labio inferior.

Irene: Voy a tener que hablar muy seriamente con Liam

Iris ríe como si fuera una niña de tres años contagiándote una dulce sonrisa.

Alejandra: Hija menuda cara de tonta

Iris: ¡Calla!

Lanza un cojín que impacta contra tu cara haciéndote caer sobre el respaldo del sofá e inaugura una pelea de cojines entre las cuatro.

sábado, 12 de abril de 2014

Capítulo 65. Countdown.

Ríes fuertemente contagiada por la risa de Zayn.

Alejandra: O sea, que no te importa lo más mínimo

Zayn: No, la verdad es que no

Alejandra: Bueno, entonces qué vamos a hacer cuando te vea

Zayn: Desde luego comernos la boca no

Alejandra: Zayn ya te dije que se tenía que acabar eso...

Zayn: Por eso, no te creas que lo digo porque yo no quiera

Alejandra: No seas tonto

Zayn: Venga anda, deja de hacer el vago y veniros para acá que Louis se está poniendo de los nervios, ya sabes que odia esperar

Alejandra: ¡Si no teníamos que estar hasta dentro de media hora!

Zayn: Ya pero ya estamos todos y...

Alejandra: Vale, vale, ya vamos para allá

Zayn: Hasta ahora

Cuelgas el teléfono sonriendo y te lo guardas en el bolsillo trasero de tu pantalón. Das la última calada al cigarrillo que le habías quitado a Zayn. Es del mejor tabaco que has probado pero demasiado caro para poder comprártelo tú. Tiras la colilla por la barandilla de la terraza. Corres la cortina y entras en tu habitación. Cuando levantas la vista del suelo, adonde la habías llevado para no tropezarte con el pequeño escalón producido por el desnivel de la terraza y el suelo de tu habitación, te encuentras con Aron, Iris y a Andrea mirándote, a cual con la boca más abierta.

Alejandra: ¿Qué hacéis ahí?

Cruzas la habitación entera para situarte al lado de Aron, que está junto al armario. Lo abres y coges una chaqueta larga de punto blanco.

Iris: Ale... ¿Qué cojones has hecho?

La miras muy desconcertada.

Alejandra: ¿Yo? ¿Qué he hecho? -poniéndote la chaqueta-

Andrea: ¿Por qué hay tanto humo?

Alejandra: Porque estaba fumando con las puertas y ventanas cerradas, se ha acumulado pero ya he abierto -sonries orgullosa-

Aron: ¿Qué tal si dejas de fumar, Ale? Se está convirtiendo en una obsesión

Alejandra: Creo que ya es muy difícil que lo consiga... Chicas -mirando a tus amigas- vamos que nos están esperando todos, que ya están allí

Iris: ¿Tú ya lo sabías?

Alejandra: No, pero me lo ha dicho Zayn. No han tardado nada en decidirlo, me alegro mucho -la abrazas- Así no nos tenemos que separar

Aron: Creo que no pinto una mierda en esta casa

Alejandra: Ahora pintas todo, porque nosotras nos vamos a ir... -riendo-

Andrea: ¡Ale!

Te encoges de hombros. Vas a tu cama y coges el bolso que había sobre ella. Llevas unos pantalones cortos, vaqueros oscuro, con una camiseta de tirantes blanca metida por dentro y la chaqueta pasando la longitud de tus shorts. El pelo tan cuidadosamente peinado como Eleanor te enseñó. Estarías dispuesta a apostar que la temporada con Louis ha sido la que más has disfrutado. No has parado de reír en los tres días que has estado con él.

Alejandra: ¿Vamos, o qué?

***

Caes en el sofá al lado de Louis. Miras a Niall de reojo y cuando ves que te está mirando, aparatas el pelo de tu cara agitando la cabeza y le guiñas un ojo.

Irene: Entonces, ¿Estados Unidos?

Alejandra: Si, es el primer sitio

Iris: Estoy deseando ir

Liam: Es precioso, ya verás, te va a encantar

Niall: ¡Tú! ¡Administradora!

Iris: Al habla -se sienta muy erguida-

Niall: Quiero mucho tiempo libre y mucho ocio

Todos ríen.

Iris: Pues me parece a mi que en EEUU poco vais a tener

Alejandra: Tenéis que empezar a grabar el siguiente disco sin contar con las entrevistas, las firmas de discos y las "ceremonias puntuales" a las que debéis acudir

Harry: No me gusta nada eso de "ceremonias puntuales"

Irene: Nunca son puntuales

Alejandra: Además son bastante impuntuales y tenéis que asistir a todas y cada una

Zayn: ¿Votos a favor de quitar a Ale de ese puesto? Demasiado trabajo veo yo -levanta la mano derecha-

Automáticamente los cinco chicos tienen los brazos en el aire.

Alejandra: ¡Oye!

Miras a Louis que es el que tienes al lado y te lanzas a por su brazo para bajarlo tirando de él.

Alejandra: Hablar con Modest si queréis menos trabajo

Irene: No, no, que se jodan con el trabajo, es lo que tiene ser famoso -dice guiñandole un ojo a Harry-

Harry: Rencorosa asquerosa

Liam: ¿Cuánto vamos a estar en EEUU?

Alejandra: Unos días

Niall: ¡No! -estirando su cara- ¡Jura! -abriendo mucho los ojos- Wow. Increíble deducción -aplaudiendo-

Levantas las cejas riendo. Coges lo primero que tienes a mano, que resulta ser un cojín y se lo lanzas a la cabeza.

Louis: Y... ¿Cuándo nos vamos?

Andrea: ¿Todavía no lo sabéis?

Louis: Yo vivo al límite, como si tengo que hacer la maleta media hora antes

Alejandra: No, tienes un poco más de tiempo, dos días

Niall: ¡¿DOS DÍAS?!

Irene: Niall, en serio, si lo hemos dicho nada más vernos

Niall: Es que no te presto demasiada atención -rascándose la cabeza-

Irene: Pues ahora te aguantas con la sorpresa idiota

Niall ríe y abraza a Irene tirándose encima de todo el mundo.

Iris: ¡Niall! ¡Que pesas un montón!

Niall levanta la cabeza y la mira enfadado.

Niall: Querida, yo no peso, soy ligero como una pluma

Andrea empieza a reír. Cuando apartas la vista de la cómica escena ves a Liam abrazado a Iris por encima de los hombros. Niall se retira de encima de ellos y se sienta en el brazo de tu sillón, a tu lado. Louis empieza a hablar. Niall se acerca a tu oreja.

Niall: Tú. Yo. Por Estados Unidos. Buen plan, ¿no crees?

Ríes silenciando la carcajada que se aproximaba a la fina línea de tus labios. Niall te guiña un ojo y te da un beso en la mejilla.

Irene: Entonces, yo duermo con las chicas, ¿no?

Zayn: Bueno, si quieres dormir conmigo... -sensual-

Harry: ¡Dímelo a la cara hijo de...!

Harry se levanta del sitio como si tuviera un resorte en los talones, cayendo encima de Zayn. Liam, que está debajo del peso muerto de Harry, lo empuja hacia fuera del sofá con los pies. Harry cae rodando por las piernas de todos hasta impactar contra el suelo.

Harry: Capullos, os habéis aliado contra mi -señalándolos-

Todos reís. Miras a Andrea.

Andrea: Cuenta atrás. Viaje a NY. -susurra-

Alzas los dedos poniendo un dos con ellos. La cuenta atrás ha comenzado.

viernes, 4 de abril de 2014

Capítulo 64. Cambio de planes.

Aron: No lo entiendo

Andrea: Joder Aron, es mi sueño y lo sabes perfectamente

Aron: Pero los que vamos a estar aquí currando para intentar comer somos nosotros

Alejandra: Nosotras también vamos a trabajar, no vayas por ahí

Aron: Se suponía que eran unas vacaciones para estar todos juntos el último año antes de la universidad, no para que cada uno fuera a su bola. Ya casi no sé nada de vosotras dos

Andrea: Van a ser sólo unos meses

Iris: Es que hemos pagado el apartamento para estar unas semanas juntos porque desde que nos fuimos de acampada nada ha vuelto a ser igual

Andrea: ¿Y alguien te dijo que no te fueras? Porque creo recordar que te lo pasaste genial en el laguito mientras Aron y yo nos quedabamos aquí trabajando

Aron: El caso es que yo siempre me quedo solo

Alejandra: No queremos dejarte solo Aron

Aron: Parece que desde que hemos llegado aquí ya no os importa nada más que esos estúpidos

Andrea: ¡No los insultes!

Aron: ¿Son ellos más importantes que yo?

Miras a Andrea preocupada por lo que pueda decir por la boca en un momento de enfado como éste.

Andrea: No pero...

Aron: Ah, menos mal. Ya pensaba que me ibas a cambiar por unos tíos a los que conoces de unas semanas

Alejandra: Nadie tiene que cambiar a nadie, no se trata de elegir. Tú tienes tu trabajo y nosotras el nuestro. Punto, no hay nada más que hablar

Aron: ¡Si que hay! ¿Qué os parecería si ahora recojo mis cosas y me voy de vuelta a Madrid?

Alejandra: ¡No!

Aron: ¿No? ¿Por qué? Si nos vamos a ver el mismo tiempo

Andrea: Pero...

Tu móvil suena salvándote de aquella situación. Suspiras aliviada.

Alejandra: ¿Si? -alejándote de tus tres amigos-

Irene: Ale, ¿está Iris por ahí?

Alejandra: Eh... Si, ¿por?

Irene: Pásamela

Alejandra: ¿Todo bien?

Irene: Si, si, son buenas noticias.

Alejandra: Bien

Te quitas el móvil y vas a por Iris. Pones una mano en su hombro, movimiento que la hace girarse.

Alejandra: Es para ti - ofreciéndole el móvil-

Iris frunce el ceño, lo coge y se aleja.

Aron: ¿Entonces qué?

Alejandra: Que voy a hacer lo que me de la gana -encogiéndote de hombros-

Aron: ¿Te da igual lo que hemos hablado?

Alejandra: No quiero que todo esto cargue encima de ti Aron, pero es mi trabajo, mi vida, mis amigos y mi futuro

Aron: Tu futuro está en la universidad, ¿o ya no te acuerdas de que tienes que volver a Madrid?

Alejandra: Aron, olvida lo que haya dejado en Madrid. Yo estuve en el internado porque no tenía donde ir. Me saqué el bachillerato y quiero seguir estudiando pero ahora lo que tengo es mi presente y mi futuro y, que coño, que no me ha dicho ni mi padre lo que tenía que hacer en cada momento, no me lo vas a decir tú ahora

Aron: Pero Ale...

Aron pone una mano sobre tu antebrazo haciendo amago de acariciarlo.

Alejandra: Déjame en paz Aron

Te deshaces de su mano y entras en tu habitación dando un portazo. Andrea intenta pasar detrás de ti pero la puerta se la cierra antes de que pueda hacerlo. Toca la puerta.

Aron: ¿Qué cojones?

La música empieza a sonar estruendosamente alto desde dentro de tu habitación. Iris cuelga el teléfono con una sonrisa y se dirige a ellos.

Iris: ¿Qué ha pasado?

Aron: Ale, que se haenfadado y se ha encerrado

Iris resopla, se acerca a la puerta y llama con los nudillos.

Iris: Ale -alargando la "e"- Tengo buenas noticias

Andrea: ¿Cuales?

Iris: Me voy con vosotras

Aron: ¿Qué? Te has vuelto loca

Iris: No, de dependienta en una zapatería a administradora de jornada y ocio de One Direction creo que no me queda ninguna duda

Aron: ¡Pero Iris!

Iris: Lo siento

La música empieza a sonar mucho más alto y un olor empieza a invadir la casa. Andrea frunce el ceño y se vuelve hacia la puerta.

Aron: ¿A qué huele?

Iris: Es tabaco

Aron: pero ese no es el tabaco que suele fumar

Andrea: Es el tabaco de Zayn

Aron: Huele muy fuerte

Andrea: Es muy fuerte

Iris se acerca a la puerta y empieza a golpearla con la mano abierta.

Iris: ¡Aleandra! ¡Alejandra abrenos!

Se oyen risas desde el otro lado de la puerta. Algo está pasando ahí dentro de lo cual están perdiendo conciencia.

Andrea: Ale, está dejando de tener gracia

Aron: Quita -apartando a sus amigas de la puerta-

Iris: ¿Qué haces?

En un instante que dura menos que el suspirar incrédulo de Andrea, Aron sube la pierna y asesta una patada lateral al picaporte haciéndolo caer repiqueteando con fuerza sobre la trima.

Iris: ¡Aron!

La puerta se abre dejando salir el gran humo contenido y el vociferío de la música a máximo volumen. Cuando Andrea entra no ve nada pero es Aron quién lo confirma.

Aron: ¿Dónde está Ale?

Iris: Ni idea, pero aquí no está.

Capítulo 63. You drive me mad.

No hay nada mejor que mirar al lado derecho de la cama y verla acurrucada en su pecho, sonriendo, como si fuera una niña con a penas cinco años que acaba de llegar de los mejores días de su vida en Disneyland. Se acerca a ella, retirando el pelo de su cuello. Está tan preciosa que no quiere molestarla para nada. La da un suave beso en la mejilla y se baja de su cama. Baja las escaleras con sólo unos calzoncillos blancos cubriendo su cuerpo. Sus ojos están hinchados de haber dormido poco y su pelo más enredado que nunca. En el salón, abrazados están Anne y su marido. Harry saluda con un bostezo y va directo a la cocina donde se prepara el desayuno.

Anne: Harry, ¿cómo ha dormido Irene?

Harry: A mi lado todo el mundo es mejor mamá, no te preocupes

Robin: A judgar por tu cara habéis dormido bien poco -dice mirándole cuando se acerca con la taza de leche en la mano-

Harry: Querido Robin, sabes lo mucho que te aprecio pero, ¿podrías no insinuar lo que he hecho o he dejado de hacer con mi novia esta noche?

Robin ríe.

Anne: Ahí está. Buenos días cielo -mirando a las escaleras-

Irene está vestida con una camiseta de manga corta ancha que le regaló Harry y unos pantalones cortos de pijama. Baja las escaleras frotándose el ojo derecho.

Robin: Buenos días

Cuando llega a la planta baja acude al lado de Harry. Rodea su cintura con un brazo.

Irene: Buenos días -a sus padres- Buenos días -susurra a Harry-

Harry sonríe y la da un corto beso en los labios.

Robin: ¿Has dormido bien querida?

Harry: ¡Robin!

Éste emite su peculiar risa que arranca la de Harry y la incomprensión de Irene.

Irene: Muy bien, ¿por qué?

Harry: Déjalo, está tonto. ¿Quieres algo para desayunar?

Irene: No, no me apete...

Harry: Serán donuts entonces

Irene ríe desesperada. Harry la da un pequeño golpe en el trasero y se deshace de sus brazos. Irene se sienta al lado de Anne mientras Harry prepara el desayuno. Todos juntos, en la mesa de la cocina, desayunan en familia. Nadie le habría dicho a Irene que terminaría comiendo en la misma mesa que Anne Cox hace unos años. No quería conocer a los padres de su novio por nada del mundo. La daba muchísima vergüenza y ahora, sin embargo, parce que les conociera de toda la vida. Gemma y ella se han hecho muy amigas y la relación con Anne no es como si fuera su suegra si no, más bien, como si fuera la madre de una de sus mejores amigas, puede hablar con ella de casi todo. Cuando dan las once de la mañana exactas, salen por la puerta de la casa.

Irene: ¡No me lo puedo creer! -parándose en medio de la calle-

Harry: ¿Qué? -asustado-

Irene: ¡Hace sol!

Harry ríe. Siguen caminando con la mano de él por encima de los hombros de ella.

Irene: Un día soleado en Holmes Chapel, con mi novio al lado, sin paparazzis cerca, después de un desayuno perfecto, dispuestos a pasar un día juntos... Algo no me cuadra entre tanta perfección

Harry: Tenemos que ir a ver a mi hermana

Irene: Ya decía yo... -riendo-

Harry: ¿Nos saltamos la visita?

Irene: No, me apetece verla, un rato solo

A Harry no le importa que su novia y su hermana sean amigas, todo lo contrario, le divierte. Le gusta verlas reirse juntas y enfadarse con él o protestar cuando hay algún partido de futbol, pero lo que no puede soportar es ir de compras con ellas. Con Irene es fácil, porque la gusta todo y él sólo tiene que llevar las bolsas pero cuando se junta con su hermana... Las tarde se hacen eternas mirando algo que le guste a una y a la otra no, porque tienen estilos muy parecidos y odian llevar la misma ropa. Al final siempre terminan pidiéndole opinión a Harry de qué le sienta mejor a quién y él termina volviéndose loco.

Menos mal que hoy no es así. Sólo pasan unas horas en casa de Gemma y, por suerte, estaba con Ashton. Hace ya un tiempo que empezaron a salir pero no han formalizado su pareja. Él está centrado en su carrera musical y ella cuando puede va a verle. Como trabajaron durante un tiempo juntos era fácil ir a verle pero ahora que 5 seconds of summer no son teloneros de One Direction, si no que están haciendo su propia gira, es más dificil compaginarlo todo con su vida en Chesire.

Cuando dejan a Ashton y Gemma atrás, van a comer a un mexicano que está cerca de la casa. Irene odia todo lo que tenga picante por lo que se la hace dificil encontrar algo de su gusto. Al final termina comiendo sólo la carne que pide Harry por ella y unos elados enormes que les dan de postre, los cuales van comiendo por la calle.

Harry la lleva a una explanada preciosa donde ya han estado más veces. Antes pasaron por su casa para coger la guitarra. Si hay algo en el mundo que le gusta a Irene más que pasar una tarde junto a Harry es oírle cantar. Y ahí están, él sentado sobre la hierba e Irene tumbada con la cabeza apoyada en sus piernas oyéndole entonar, a capella la versión más bonita de You & I que le había oído nunca.

You and I
We don't wanna be like them
We can make it till the end
Nothing can come between
You and I

Irene cierra los ojos. No puede imaginarse un sitio mejor. Hay tantos momentos bonitos que ha vivido con él que no podría recordarlos en un segundo pero en este instante nada de lo vivido anteriormente cuenta, el presente que tiene es mucho mejor que cualquiero otro momento que pueda imaginar.

Not even the Gods above can
Separate the two of us
No nothing can come between
You and I
Oh, you and I

Él se sabe la letra de memoria. La ha cantando un montón de veces con los chicos. Recuerda la primera vez que la cantó. Estaba con Irene, en su habitación. Ella no sabía ni que iba a haber un nuevo disco cuando empezó a cantarla. El corazón se la encogió de tal manera que empezó a llorar sin consuelo. Odia que la vean llorar y él lo sabía pero tenerle al lado diciéndole que nada podría separarles a apenas unos meses de haber superado la única ruptura que tuvieron fueron demasiadas emociones. Desde entonces han peleado muchas otras veces ya que ambos tienen caracteres muy fuertes pero nada que no pudiera arreglarse. 

Al finalizar el primer estribillo Harry deja de cantar. Irene abre los ojos. Se incorpora mirándole. Los labios de él están muy cerca de los de ella pero no se mueve ni un centímetro. 

Irene: ¿Cómo crees que se enamoran las personas?

Harry: ¿A qué viene eso?

Irene: Siempre hablamos del amor, cantais sobre el amor y todavía no tengo demasiado claro lo que es el amor

Harry: ¿No sabes lo que es el amor? ¿En serio?

Irene: ¿Tú qué sabes del amor?

Harry: Que ha querido que me encuentre contigo

La boca de Irene poco a poco se va estirando hasta crear una bonita sonrisa en la que Harry tiene miedo de perderse y no poder continuar la conversación. 

Irene: Nosotros nunca hablamos de lo que nos queremos o... Esas cursiladas que hacen las parejas

Harry: No hace falta, ¿crees que muchas parejas han vivido lo que nosotros? We don't wanna be like them -canta- No me importa demasiado lo que los demás hagan, creo que nosotros somos la pareja perfecta -orgulloso-

Irene sonríe pícara. 

Irene: ¿Qué tenemos nosotros de especial?

Harry: Que tú eres mía y yo soy tuyo. Creo que si en lugar de ser tú, hoy estuviera aquí con otra chica me moriría de aburrimiento

Irene: ¿Qué soy para ti? ¿Un mono de circo?

Harry ríe echando la cabeza hacia atrás e Irene se muerde el labio a la vez que ríe. 

Harry: Para mi eres... Para mi eres... Eres una pequeña loca que después de llevar conmigo dos años no sabe lo que es amar

Irene: Sé lo que es amar, lo que no sé es cómo se ama

Harry: ¿Te lo explico?

Irene: Por favor

Harry: Pues mira, cuando un papá y una mamá se quieren...

Irene: ¡Para, para, para! -cruzando las manos delante de su cara- Me ha quedado claro

Ambos ríen. Poco a poco las carcajadas se van suavizando en risas y poco a poco en una única sonrisa tan íntima como especial. 

Harry: Quiero hacer una locura

Irene: Estás conmigo, ¿te parece poca locura?

Harry: Tonta. Una locura como las de las películas

Irene: Entonces córtate el pelo. Rápate -pasando la mano por su pelo- todos te van a llamar "loco", te lo aseguro

Harry: Si hombre, ¿y de dónde te ibas a agarrar tu por las noches?

Irene sonríe pícara. El movimiento que Harry ha hecho con la pelvis ha hecho que toda su piel se erice como si de una frecuencia de tempo se hubiera tratado. Irene agarra su pelo tal y como esta noche lo ha hecho varias veces. 

Irene: Siempre puedo sujetarme a las sábanas

Harry: Pues como no encuentres una sábana pronto no sé ahora dónde te vas a sujetar

Irene ríe sin emitir sonido. Lo único que se oye entre ambos son leves gemidos cuando Irene se mueve encima de él. Lentamente y sin que ella se de cuenta a penas, termina tumbándola en el césped quedando él encima. 

Harry: ¿Harías una locura por mi? 

Sus besos por el cuello de ella cada vez son más calientes. Irene no deja de sonreír. Su cuerpo no atiende a nada que no sea Harry. 

Irene: Haría una locura contigo

Harry: ¿Por ejemplo?

Irene no dice nada, él no la deja. Los labios de ambos están unidos por una fogosidad que parece que por muchas veces que estén unidos nunca va a acabar. Conocen a la perfección el uno el cuerpo del otro y, sin embargo, eso no reduce las ganas que tienen de besarse. 

Harry: ¿Te casarías conmigo?

Irene ríe como puede entre sus labios. Harry la mira sonriendo. Los botones de su camisa están abiertos por el escote y las dos manos de ella están ya tocando sus oblicuos. 

Irene: ¿Casarnos? ¿No somos un poco jóvenes?

Harry: El amor no tiene edad -desabrochando más su camisa- 

Irene: Eso suena a película

Irene no suelta el pelo de Harry mientra él baja por su abdomen dándole suaves besos que la quitan la respiración. 

Harry: Lo nuestro es un amor de película

A Harry le falta tiempo para desabrochar sus pantalones y volver en seguida a sus labios. 

Irene: Tú y yo. Casados

Harry: ¿Entonces qué? ¿Hacemos una locura? 

Los labios de ambos están a punto de rozarse. Ambos ansiosos de los del otro. Ambos soñando con un futuro. Ambos amándose de la única manera que conocen. Juntos, frente a cualquier cosa. 

Irene: Contigo, cualquier locura es pequeña

Harry sonríe y la besa apasionadamente.

Capítulo 62. Falled, again.

Alejandra: Entonces, ¿ahora os vais a...?

Harry: A Holmes Chapel

Irene: Ya es hora de que le vaya a hacer una visita a Gemma, que está que trina

Harry: Sin embargo mi madre está encantada de no verte el pelo

Irene: Capullo mentiroso... -entre dientes-

Miras a tu amiga riendo, ella coge tus manos.

Irene: Te veo en unos días.

Asiente sonriente.

Harry: ¿Por qué no vas a casa de Louis ya?

Alejandra: No quiero molestarle, ya voy a estar con él unos días, sólo será una noche y una mañana, además así veo a Iris y Aron que hace mucho tiempo que no estamos los tres juntos

Irene: ¿Sabes algo de Andrea y Liam?

Resoplas.

Alejandra: Nada de nada

Harry: ¿Estás insinuando algo en lo que me estoy perdiendo?

Irene: ¿Tú sabes si Liam está interesado en...?

Harry: ¿Andrea? -ríe a grandes carcajadas- Es muy guapa la chica

Irene: Ándate con cuidado con los comentarios que haces sobre ella -levantando el dedo índice-

Harry: ¿O qué? -poniendo los brazos en jarra, enfrentándose a él-

Irene: O te estirilizo -en un rápido movimiento agarra sus testículos entre sus manos-

Harry: Siempre has querido ser madre -aguantando el dolor y acercándose un poco más a ella-

Irene: Pero la tecnología ha avanzado mucho -sensualmente cerca de él-

Alejandra: Bueno -alargando la "e" hace chocar sus manos- Sobro -rápida y concisa-

Ambos te miran. Agarras tu maleta con tu mano derecha.

Irene: Espera

Alejandra: Adiós -rápido-

Harry: ¡Ale!

Alejandra: ¡Os quiero! -cerrando la puerta-

No querías estar ahí cuando la situación empezara a calentarse y terminaran como de sobra sabes que van a terminar, prefieres llegar a tu apartamento y tumbarte en tu cama.

Sales del portal y te enciendes un cigarro para el camino. Hasta tú misma estás empezando a pensar que fumas más de lo que te gustaría, pero al menos no son los vómitos. Tu teléfono empieza a sonar cuando todavía tienes el mechero en la mano y el cigarrillo recién encendido en la boca. Te apresuras a meter en mechero en la mochila y, a la vez, sacar el móvil con la otra mano. Te pones el móvil en la mano derecha y coges el cigarro, que estaba a punto de caer, con la mano izquierda de tu boca. Miras el móvil. "Niall." Alzas las cejas y resoplas. Lo cojes.

Alejandra: ¿Si?

Niall: ¡Por fin te pillo!

Alejandra: ¿Qué quieres decir?

Tu mochila bota en tu espalda, no necesitaste una maleta ya que sabías que ibas a estar poco tiempo y estaba cerca del apartamento así que cogiste la misma mochila que utilizabas en el internado. Das una calada. Sabes perfectamente a lo que se refiere. En los últimos cuatro días habrás recibido 20 llamadas diarias de él pero nunca se lo querías coger, aunque a veces era porque simplemente no lo oías. Ha vuelto con Holly y lo sabes. Estefanía, que es muy amiga de ella, te lo ha dicho. No crees que esa sea la mayor razón por la que no querías hablar con él, ya no sientes nada por él, te has convencido a ti misma de que es así y por el momento no quieres oír ni hablar de meterte en otra relación, pero algo dentro de ti te decía que si volvías a hablarle, si volvias a tener contacto con él, algo malo terminaría pasando.

Niall: Llevo intentando hablar contigo días

Alejandra: ¿Si?

Niall: ¿No has visto mis llamadas perdidas?

Alejandra: He estado ocupada

Niall: Acostándote con Zayn

Alejandra: ¿Cómo has dicho?

Niall: Me he enterado

Alejandra: ¿De qué?

Niall: Te lo acabo de decir

Alejandra: Creo que deberías informarte mejor de lo que te cuentan tus queridas fuentes -enfadada-

Niall: Me lo ha dicho él Alejandra, no intentes ocultármelo

Alejandra: Bueno, ¿y qué? No tienes por qué meterte en mi vida

Niall: No me estoy metiendo sólo...

Alejandra: ¿Para ésto me has llamado? ¿Para decirme qué?

Niall: Sólo quería hablar contigo

Alejandra: Pues menuda forma de empezar la conversación

Niall: Alejandra tranquilízate, sólo quería saber cómo te iba todo, Zayn no me ha dicho nada

Te paras en seco en medio de la calle. Un hombre golpea tu hombro al pasar. Tus ojos están clavados en las baldosas del suelo, tu corazón bombea sangre muy rápido y tu respiración se ha agitado de repente.

Niall: Lo había leído por ahí, no me pareció raro pero aún así quería confirmarlo. Cuando llamé a Zayn no me dijo nada pero creía que si te lo preguntaba a ti podría fiarme, veo que no

Alejandra: ¿Y tú con Holly?

La pregunta le llega tan de sorpresa a Niall como a ti. No pretendías decir eso. Ni si quiera pretendías interesarte por el. Hace unos días no querías ni escuchar su voz y ahora parece que tu aliento dependa de su respuesta.

Niall: ¿Con Holly?

Alejandra: Sabes lo que te estoy preguntando, yo también he oído cosas

Niall: Volvimos

Cierras los ojos en lo que dura un segundo. Tu pecho se ha calmado. Parpadeas un par de veces antes de seguir caminando. Tiras el cigarro, no tienes ganas de andar y mucho menos de fumar.

Alejandra: Veo que yo si me puedo fiar de ti

Niall: Pensaba que en eso se basaba nuestra amistad

Alejandra: ¿Y cómo fue?

"Mierda" te maldices. "¿Qué cojones haces? Ni si quiera necesitas esa información. No te intereses. No te intereses."

Niall: ¿Lo de Holly? -soprendido por la pregunta-

Alejandra: Ajá... -con la voz temblorosa-

Niall: Simplemente se dio

Alejandra: Tu madre debe de estar muy contenta

Niall: La verdad es que si, bastante

Alejandra: Me alegro -sonríes para que tu voz salga lo más normal posible-

Niall: Alejandra, lo que te quería decir era... -suena muy lejano-

Alejandra: Es verdad, dime. Nos hemos enrrollado con tonterías y nos hemos despistado

Niall: Si -su risa suena demasiado falsa para tu percepción- ¿Qué día tengo que estar allí? Para coger el billete y eso...

Levantas una ceja. Casi estás en tu piso ya.

Alejandra: Espera

Te quitas una tira de la mochila para abrirla y coger la agenda. Mañana vendrá Louis a recogerte sobre las cuatro de la tarde, iréis a por Eleanor y, juntos, a Doncaster donde estaréis el día siguiente y en dos días, por la mañana, saldréis de Doncaster ya solos Louis y tú. Lo que significa que en cuatro días los chicos se reunirán por primera vez, después de tanto tiempo para empezar a preparar todo para la gira. También estarán Modest, Paul y Lou. Sonríes interiormente al pensar que podrás volver a abrazar a Paul.

Alejandra: En cuatro días estate aquí o de lo contrario Modest te recordará lo colorado que se pone cuando algo no le gusta

Niall ríe al otro lado de la línea contagiándote.

Niall: ¿Vas a estar tú también?

Alejandra: ¿Cómo si no vais a ser capaces de llegar a tiempo a todas las entrevistas? Si no fuera por mi moriríais horrorizados de la cantidad de cosas que tengo en la cabeza

Niall: Bah, si seguro que es una tontería. No deberíamos ni pagarte

Alejandra: ¡Eh! ¡Con el pan para comer de las personas no se juega!

Niall ríe de nuevo.

Niall: Bueno, pues entonces te veo en nada

Alejandra: Si, otra vez a aguantar al rubito graciosillo

Niall: Tonta

Alejandra: Estúpido

Niall: Tu más

Alejandra: Te has quedado sin insultos

Niall: Mentira. Tengo un gran repertorio -indignado-

Alejandra: Yo me los conozco en inglés y en español

Niall: Yo también me sé insultos en español

Ríes risueña con la voz de Niall, te recuerda a la de sus primos cuando les conociste aquella noche en la boda de Greg. Eran tan tiernos y pequeñajos. No les has vuelto a ver pero, sin duda, te encantaría volver a ver a aquel pelirrojo tan travieso.

Alejandra: Dime uno

Niall: Alejandra

Alejandra: ¿Qué?

Niall: No, ese era mi insulto

Abres mucho la boca riendo.

Alejandra: ¡Capullo! -en español-

Niall: Ah, ese también me le sé

Ríes mucho.

Alejandra: Vete a la mierda

Niall: En cuatro días

Ríes de nuevo y finalizas la conversación de manera que a Niall le da pie para, cuando cuelgas, él seguir riendo. Te detienes mirando el móvil unos segundos, sonriendo, antes de volver a guardarlo. "Las mejores conversaciones son las que no tienen en más mínimo sentido". Subes por las escaleras ésta vez hasta tu apartamento, aunque cuando vas por el octavo piso te arrepientes y maldices a la inteligente persona que se le ocurrió hace un piso con 24 plantas. Llegas agotada a abrir la puerta pero obtienes tu recompensa cuando ves que no hay nadie. O eso crees porque cuando cierras la puerta una voz masculina irrumpe en tu tranquilidad.

Aron: ¿Quién es?

Alejandra: Yo -alargando la "o" mientras cierras con llave la puerta-

Aron aparece por la puerta del salón. Va sin camiseta, tiene el pelo revuelto y lo único que cubre su cuerpo son unos pantalones de chándal y unos calcetines naranjas.

Alejandra: ¿Te acabas de caer de la cama?

Aron: Más o menos -riendo-

Se pasa la mano por su pelo revolviéndolo y se acerca a ti para darte dos besos.

Aron: ¿Cómo estás aquí tan pronto?

Alejandra: Quería dejar a los tortolitos solos ésta noche

Aron: Pues a mal sitio has venido

Levantas una ceja dejando la mochila en el suelo.

Aron: Tenemos visita

Alejandra: ¿Quién? -quitándote la chaqueta-

Aron no dice nada dejándote escuchar la risa de Iris proviniente de tu habitación.

Alejandra: ¿Es Iris?

Aron: Si, con Liam, y cuando han llegado no parecía que vinieran a jugar a las cartas

Abres mucho los ojos con una carcajada a punto de salir de tu boca.

Aron: Yo que tú... -te da una palmada en el omóplato- No me acostaba en tu cama

Capítulo 61. La madre de sus hijos.

Pensaba que no podía ver nada más precioso ni emocionante que a Carolina embarazada de sus dos hijos. Y no estaba equivocado.

 No hay nada más bonito que mirar a la chica de la que estás enamorado, sujetando su mano lo más ligero que puedes, tratando de no hacerla daño, susurrarla al oído que la quieres, que todo va a ir bien, que te sonría y tocar su tripa sabiendo que en unos pocos meses unas vidas que ellos habían concebido será lo que sostengan sus brazos. Pero cada vez que Liam piensa en Carolina de pronto todo deja de tener sentido. La luz se apaga y sólo están él y ella en aquella fría habitación con sus manos entrelazadas tan fuerte que desgarrarían, intentando que se quede con él como si la propia sujeción de sus manos fuera a arraigarla a la vida por unos segundos más, con un pitido que marca los latidos de su corazón como melodía acompañante, melodía que alguna vez deseó que cesara sin tener consciencia de lo que eso significaba, porque hasta que aquel pitido no dejó de sonar, Liam no supo del todo bien lo que significaba perder todo lo que quieres en la vida. Perder todo lo que le da sentido a tu felicidad. ¿Cómo alguien que te hace tan feliz puede hacer que llores tanto que pienses que podrías morir ahogado? Nunca había experimentado ese dolor que te lleva a un mundo que ni si quiera conoces, a un mundo en el que parece que todo es negro y lo único que quieres es llorar, donde tus gritos suenan tan flojo que parecieras sordo, donde no hay modo en el que nadie te ponga en pie porque todo lo que te hacía sonreír ahora ya no está. En las paredes de ese hospital ya queda dibujado para siempre, la ultima vez en la que él cogió su mano y con la misma sonrisa de tonto que se le quedó nada más verla, le susurró con el alma apagada y la cara enterrada en agua dulce "No te vayas, quédate conmigo. Nos quedan muchas cosas por vivir". Un impulso tan grande como el de querer matar a una persona le llevó a caer de rodillas y no querer despertar nunca más. Se culpó tantas veces de haberlo hecho mal, de no haberle dedicado demasiado tiempo, de pensar que lo tenia todo hecho y darse cuenta después de que nada era lo suficiente, nada para lo que ella se merecía. Cuando eres adolescente no piensas de verdad en la finitud de la vida. Crees que todavía queda mucho por llegar, ese tipo de cosas no me pasan a mi, dices y sin darte cuenta estás retando al tiempo que está por venir. Estás desechando momentos que ya no van a volver porque cada segundo que pasa es perdido, porque cada instante que pierdes peleando por tonterías es un instante que pierdes al lado de la persona que más feliz te ha hecho en toda tu vida. Pero de eso Liam no se dio cuenta hasta que Carolina murió.

Y sin embargo, ahí estaba él, mirando a Andrea como si fuera el último trasluz de la tarde que pronto se fuera a ir, esperando a que le pida ayuda para coger los cereales del armario más alto de su cocina, vestida con una sudadera y unos pantalones anchos. Andrea resopla y se deja caer sentándose en el suelo. Liam ríe.

Liam: ¿Ya te has cansado de hacer el tonto?

Andrea: No es justo, es que los tienes muy arriba

Liam: Andrea, te has subido a un taburete, a una silla y casi te subes a la encimera, ¿no has pensado que, a lo mejor, la bajita eres tú?

Andrea le dedica una mirada desafiante, él ríe y se pone de pie. Se acerca a ella, correteando en el último, tramo en lo que ella se pone de pie. Se agacha poniéndose en cuclillas para agarrar sus piernas y levantarse con ella sentada en sus hombros. Andrea grita asustada, se aferra a su cuello temblorosa por miedo a caer.

Liam: Que no pasa nada -riendo- ¿Vas a cogerlos o te bajo, que pesas mucho?

De modo repentino recibe un golpe en la nuca haciendo que abra mucho los ojos. Andrea ríe y extiende el brazo para coger la caja pero, de modo inesperado, las rodillas de Liam se doblan haciendo que toda la estabilidad de Andrea se desmorone por un momento. En seguida vuelve a la rigidez de su cuerpo entrenado para sujetar mucho más del peso de Andrea.

Andrea: ¡Imbécil que me tiras! -en español-

Liam: ¡Eh! Que de español sé muy poco pero eso lo he entendido a la perfección.

Andrea sonríe, alarga el brazo un poco más y por fin, del fondo del armario, coge la caja que tanto ansiaba. Cuando Liam la deja en el suelo, la agita como si fuera una cría para llevarse la desilusión de que sólo quedaban unos pocos. Liam no puede aguantar más la risa, se da la vuelta para irse de ahí tapándose la boca.

Andrea: ¡Capullo! ¡Me has hecho estar haciendo el tonto para nada!

Liam cae de costado riendo y ella se tira encima de él, sentándose en su estómago. Empieza a botar como si estuviera en una pelota para hacer pilates.

Liam: ¡Para! ¡Para! ¡Que me haces daño!

Liam se mueve rápido, escurriéndose de debajo de ella y haciéndola caer en el sofá con el cuerpo hundido en él y el mechones de pelo saliéndosele de la coleta floja que llevaba. Frunce los labios haciendo pedorretas al dejar salir, lentamente el aire para reirse.

Liam: Estás fatal

Andrea: Tenía hambre... -cruzándose de brazos-

Liam: Pues baja a comprar

Empieza a empujarla con los pies para echarla del sofá. Andrea se queja subiéndose otra vez encima de él.

Liam: ¡Quita! -alargando la "a"-

En el mismo instante en el que Andrea cae al suelo empujada por Liam, el móvil de éste empieza a sonar. Liam se levanta todavía con los ojos quijicosos de lágrimas por las risas. Va a su habitación y coge el móvil, sin mirar quién llamaba.

Liam: ¿Hola? -limpiando los restos de sus lágrimas-

Iris: ¡Hola! -emocionada-

Liam se muerde lleva la mano a la boca, sonriendo por el saludo de su amiga.

Liam: ¿Cómo estás?

Iris: Aburrida, ¿y tú?

Liam: Aquí haciendo un rato el tonto Andrea

Desde el pasillo, en calcetines resbalándose como si el suelo fuera una pista de patinaje, aparece Andrea. Liam sonríe, no la hace falta mucho maquillaje, ni el vestido más bonito. De hecho con un moño flojo y lo primero que ha cogido de la maleta, está más bonita que muchas de las veces que la ha visto.

Iris: Ah...

Liam: ¿Ya  has salido de trabajar?

Andrea frunce el ceño y mueve la cabeza a modo interrogativo. Liam vocaliza sin pronunciar palabra un "Iris" tan claro que, cuando Andrea lo ve relaja la cara sonriendo, hace ascender y descender sus cejas rápido, hace un corazón con sus manos y se va sin darle tiempo a ver como Liam levanta una ceja extrañado.

Iris: Si, estoy llegando a casa

Liam: ¿Quieres que vayamos para allá?

Iris: ¿En serio? Quiero decir, -carraspea un poco- ¿no tenéis cosas que hacer?

Liam ríe levemente.

Liam: Ya hicimos todo anoche

Iris: Ah... -no demasiado animada-

Liam abre mucho los ojos.

Liam: ¡No! ¡No pienses mal!

Iris: No... Si yo...

Liam: De verdad que no -agobiado por la situación-

Iris: Liam que no pasa...

Liam: Iris -la corta- Mrefería al trabajo. No pienses mal -serio-

Iris: Vale, vale -algo más animada, casi riendo-

Liam: ¿Entonces qué? ¿Vamos a recogerte o qué? -recuperando la sonrisa-

Iris: Vale, me cambio en lo que venís

Liam: Perfecto

Liam bloquea su teléfono y va al salón.

Andrea: ¿Qué? -desde el sofá, tumbada-

Liam: Vistete

Andrea: ¿Yo? ¿Para qué?

Liam: Vamos a buscar a Iris

Andrea: Ve tú, yo no quiero ir

Liam: Estás a mi cargo, tienes que venir -sentándose a su lado-

Andrea: No soy una niña, puedo quedarme sola, tranquilo

Liam: De eso nada, tienes que venir

Despacio, con cuidado, pone su mano en su cara, acariciándola. Andrea cierra los ojos sonriente, dejando que su piel se erice al paso de la mano de él.

Andrea: Venga anda, vete que vas a llegar tar...

Andrea no puede llegar a terminar la frase, Liam está sobre ella con sus labios apunto de rozarse. Andrea gira la cara rápidamente cerrando los ojos. Lentamente, ayudándose de sus brazos, Andrea se incorpora sentándose en el sofá. Liam, que está ojiplático y estático, no se mueve.

Andrea: ¿Liam, qué...?

Liam sisea. Sin mover la expresión de rigidez en su cara se levanta del sofá y sale del salón. Andrea se pone rápidamente de pie y va detrás de él.

Andrea: Liam -cogiéndole del brazo- ¿Qué querías...?

Liam: ¿No lo sabes? ¿Te tengo que explicar lo que quería hacer? -mirando su brazo- Te creía más lista

Andrea: Pero yo pensaba que te gustaba Iris, no yo

Liam: ¿Qué? ¿Iris? -Liam niega con la cabeza-

Andrea: ... ¿No? -casi en un susurro-

Liam: Es muy buena amiga mía, nada más

Andrea: Yo también soy tu amiga

Liam: Andrea, -ríe un poco- no estoy enamorado de ti, tranquila, hace mucho tiempo que no puedo dejar de pensar en una chica

Andrea: ¿Soy muy cotilla si te pregunto el nombre de la chica?

Liam: ¿Acabas de evitarme un beso y ahora te interesas en saber de quién estoy enamorado?

Andrea: Que no quiera besarte no quiere decir que no me interese por mi amigo -le guiña un ojo-

Liam ríe.

Liam: Anda, vístete que vamos a llegar tarde

Andrea: ¡Es verdad, Iris! -tapándose la boca-

Liam da media vuelta y entra en su habitación. Andrea le sigue y, apoyándose en el quicio de la puerta se deja caer para mirar como coje del armario, una camiseta.

Andrea: No me lo vas a decir, ¿verdad?

Liam sonríe extendiendo la camiseta en la cama.

Liam: Uno no olvida a la madre de sus hijos tan fácilmente

Capítulo 60. Tan dulce como un bizcocho.

Alejandra: ¿QUÉ?

Iris: Si... Por eso me puse así... Pensé que podías ser tú cuando lo vi pero luego supe que tú serías incapaz aunque sólo fuera por respeto a tu hermana y él también lo sabía

Alejandra: Pero entonces...

Iris: Si, sólo puede ser ela y ahora que van a pasar tanto tiempo juntos...

Alejandra: Iris, Anrea no va a hacer nada

Iris: Eso quiero creer pero aunque no pase nada entre ellos, Liam puede pillarse más y entonces si que le he perdido

Alejandra: Pero, ¿por qué no le dices lo que sientes tú?

Iris: ¿Y quedarme como una tonta mirándole esperando un "Lo siento" o un "Es que yo te veo como una amiga"? No gracias

Alejandra: Nunca sabrás lo que pasaría si no lo intentas

Iris: Creo que sí que sé lo que pasaría

Alejandra: Hazme caso, con Liam nunca puedes dar nada por sentado

Iris: Ale, él mismo me dijo que le gustaba una de mis amigas, yo no me puedo incluir

Alejandra: ¿Qué están haciendo ahora?

Iris: No sé, Andrea se quedaba a dormir en su casa

Alejandra: Yo también me quedé cuando me tocaba

Iris: Tengo miedo Ale, miedo a que ella sea mejor que yo

Alejandra: Andrea no es mejor ni peor que tú. Sois muy distinas

Iris: Las tres lo somos pero Aron se quedó contigo, la mayoría de los chicos con ella en el internado y yo... Yo siempre era la  amiga maja que hacía de celestina

Alejandra: ¿Qué estás diciendo? Eso no tiene nada que ver. No considero a Liam como alguien que se fije en el físico como lo hacían los estúpidos que babeaban en el internado

Iris: Aun así

Alejandra: Sabes que me encantaría demostrarte que no es así pero lo tienes que descubrir tú misma, además Irene se está poniendo nerviosa porque vamos a llegar tarde

Iris: ¿Dónde vais a ir?

Alejandra: No sé, Harry nos va a invitar a un restaurante

Iris: Ah, pues nada, te dejo que te prepares

Alejandra: Vale, pero dime que se lo vas a decir

Iris: No te voy a mentir

Alejandra: Pues no lo hagas

Iris: Está bien, no se lo voy a decir

Alejandra: ¡Iris!

Iris ríe mucho.

Iris: Venga anda, vete ya que Irene se tiene que estar arrancando los pelos

Alejandra: Si, mejor, hasta luego

Cuando ambas colgáis el teléfono, Iris lo tira al sofá.

Aron: ¿Entonces qué?

Iris: ¿Qué?

Aron: ¿Quieres probar mi super bizcocho de limón y chocolate?

Iris: No le habrás puesto pimiento, ¿verdad?

Aron: Me gusta pero no tanto, gracias -poniendo cara de asco-

Aron coge el bizcocho entre sus manos y sale de la cocina para dirigirse al sofá donde se sienta. Pone el plato sobre la mesa. Iris coge un trozo con la mano y lo muerde. Abre mucho los ojos. Está buenísimo.

Iris: ¿Cómo has hecho que esté tan bueno?

Aron pasa sus uñas por el hombro del lado contrario, las sopla después y la guiña un ojo. Iris ríe.

Aron: ¿Qué te ha dicho Ale de lo de Liam?

Iris: Que tengo que decirle que me gusta

Aron: Yo también lo creo

Iris: Tú no tienes derecho a decirme nada

Aron abre mucho la boca.

Aron: ¿Por qué?

Iris: ¿Sabe Ale que sigues enamorado de ella?

Aron: La pregunta es: ¿Le importa a ella? Y en este caso también sabes la respuesta

Iris: Tal vez si lo supiera...

Aron: Iris, ella nunca me ha querido como yo a ella o como tú a Liam

Iris: Ella te quiso Aron

Aron: Iris, no nos engañes, no es así

Iris esboza una pequeña sonrisita de convalecencia como si eso pudiera animar un poco a Aron.

Aron: Pero con Liam todavía puedes probar suerte

Iris: Hacemos un trato

Aron: A ver...

Iris: Tú tratas de olvidarte de ella y yo, cuando venga Andrea y nos cuente lo que ha pasado entre ellos, me lo pienso

Aron: ¿Cómo que te lo piensas? Se lo dices

Iris: Para eso tú tienes que olvidarte del todo de Ale y como los dos sabemos que ambas cosas van a tardar en pasar...

Aron: Eres una capulla

Iris se encoge de hombro y coge otro trozo del bizcocho.

Iris: Puede, pero... ¿Qué dices? ¿Hay trato o no?

Aron tuerce al sonrisa y asiente alzando la mano hacia ella.

Aron: Trato hecho.

Iris sonríe complacida.

Capítulo 59. Meeting.

Hola a todos.

Ya estoy otra vez aquí. Quería pediros disculpas por todo este tiempo que he estado fuera que sé que ha sido mucho pero primero tuve problemas familiares, luego problemas personales y para rematar la faena he estado de exámenes estas últimas semanas. Ha sido casi un mes en el que he echado realmente de menos ésta novela. 

No son excusas así que voy a subir 6 capítulos seguidos para compensar un poco, aunque me temo que no será suficiente, espero que os gusten y que no me echéis mucho la bronca... Jajajajaja Bueno, pues no os entretengo más y aquí os los dejo, disfrutarlos :)


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Alejandra: ¡15 llamadas perdidas!

Andrea: Pues no lo entiendo, no me dijo nada, además he hablado con él cuando he llegado y no me ha mencionado nada de que te hubiera llamado ni nada

Iris: Pero, ¿por qué no se lo coges?

Alejandra: Porque estaba con Aron y tenía el móvil en silencio

Irene: Pues llámale ahora

Alejandra: Bueno, ya le llamaré luego

Estefanía: Puede ser por lo de esa revista

Alejandra: ¿Qué revista?

Estefanía: ¿No te has enterado?

Irene: Si -suspira- Es lo que os dijo Perrie, Ale -poniendo los ojos en blanco-

Estefanía: ¿Cuándo? Si yo lo he visto esta mañana

Alejandra: ¿Fotografías del local?

Estefanía: No, son de Zayn y tú saliendo de su casa, abrazados por la cintura

Levantas una ceja.

Iris: ¿Qué?

Te llevas las manos al pelo y suspiras.

Andrea: ¿Qué coño? Pero si ellos van siempre así

Irene: Si, pero salieron fotos de los dos besándose en la fiesta

Andrea: ¿Os besasteis? -sorprendida-

Alejandra: No -rotunda- Serían un montaje, pero ahora Perrie se va a cabrear mucho más...

Iris: Putos paparazzis joder, no les pueden dejar tranquilos

Irene: Es su trabajo, no les queda otra

Andrea: Pues a Irlanda no ha llegado eso eh

Estefanía: ¿Cómo que no ha llegado eso?

Andrea: Niall no se ha enterado, porque he estado yo todos los días con él y no ha visto ninguna revista

Alejandra: Me importa bien poco si se entera o no, me preocupa por Zayn, le están jodiendo

Irene: Ahora al menos se calmará un poco todo...

Alejandra: Si, espérate que ahora no empiecen a decir que estoy con Harry o algo

Irene: No, nadie se lo creería, Harry me es fiel, además eres mi mejor amiga

Sonríes y miras a Andrea que está con la cabeza agachada.

Estefanía: ¿Y a ti con quién te toca?

Andrea: Con Liam, ahora hemos quedado Iris y yo con él

Iris se sonroja en seguida.

Estefanía: Nena, a ti te gusta mucho eh -mirando a Iris-

Iris: No... No demasiado

Irene ríe.

Irene: No pasa nada, si está buenísimo, todas te entendemos

Iris se muerde el labio sonriendo, a través de su pelo deja entrever una tímida mirada. Se lo ha vuelto a cambiar. Ahora lo lleva por el pecho y con su color natural, un castaño cobrizo de lo más bonito.

Andrea: Además, yo creo que le gustas y todo -dándola pequeños codazos-

Ves como el rostro de Iris se torna de un aspecto más serio del que te gustaría haber recordado en su cara. Frunces los labios sabiendo lo incómoda que debe sentirse ahora mismo. miras a Irene.

Alejandra: ¿Qué vamos a hacer ésta noche?

Irene: Tú queda con Lou, yo quiero a Harry sólo para mi hoy

Andrea: Como siempre -entre dientes-

Irene: ¿Dijiste algo? -mirándola-

Andrea: No -se apresura a decir sonriendo-

Levanta una ceja y te mira.

Irene: Es coña, quedaremos con Lou y Lux seguramente, vamos a dar una vueltas si quieres al Támesis, por la noche es aún más bonito que de día

Alejandra: Si, y así vemos todo lo de los programas y eso

Estefanía: ¿Harry no ha vuelto a Holmes Chapel desde que empezó todo esto?

Irene niega con la cabeza.

Irene: Cuando Ale se vaya con Louis volveremos, ahí tenemos unos días antes de que empiecen con la gira

Iris: ¡Ostia es verdad!

Andrea: ¿Qué?

Iris: Os vais de gira

Alejandra: Bueno, es una minigira, sólo dura dos meses

Iris: ¿Y qué voy a hacer yo dos meses sin vosotras?

Andrea: Estaremos en contacto

Iris: Joder pero...

Estefanía: ¿No te puede dar tu jefa unos díitas de despeje?

Iris: ¿Dos meses? Antes me echa

Irene: Pues que te eche

Iris: Claro, y vivimos del aire

Andrea: Nosotras llevamos dinero a casa

Iris: Pero vosotras os vais a ir y los que tenemos que pagar el apartamento y comer somos Aron y yo

Estefanía: ¿No habría un modo de solucionarlo?

Irene: Habría, pero eso lo tienen que decidir los chicos, yo no puedo ir concediendo trabajos por ahí en su nombre, lo primero porque ni si quiera trabajo para ellos

Alejandra: Pero yo soy la administradora, puedo decir que necesito ayuda

Iris: ¡Si hombre! Que los chicos no son una ONG, dejar de inventar

Irene: Hombre todo se puede mirar...

Andrea: ¡Hablando de mirar!

Andrea está mirando por la ventana del bar en el que estáis sentadas. Fuera llueve o al menos lo hacía cuando habéis entrado porque ahora parece que está saliendo el sol. Andrea vuelve a mirar a la mesa, a Iris especialmente.

Andrea: No quiero que dejemos de hablar de esto -pausa- pero está saliendo el arcoiris y ahora que el sol está en el cielo, aprovechando que esto en Londres sólo pasa cuando los países se alinean y se produce el cuarto cataclismo, -la sonora risa de Irene la interrumpe acompañada de una patata frita que ésta le lanza- creo que deberíamos aprovechar ahora si queremos ver algo del Camden

Iris: Lo veo bien

Estefanía: Buena idea

Alejandra: No me he terminado la Coca-Cola... -quejicosa-

Irene: O te la tragas o te la tragas, que la gente está empezando a salir ya y esto se va a llenar

Alejandra: Trago, trago -cogiendo el vaso-

Dicho y hecho. En dos tragos engulles la Coca-Cola que ya había pagado Andrea y vais a las tiendas del popular barrio de Londres.