"¿Puedes salir un minuto?"
"Es tarde ya..."
"Sólo un minuto, por favor."
"¿Qué quieres?"
"A ti."
"Déjalo ya."
"Alejandra, por favor."
Suspiras porque no quieres salir, sabes que pasará fuera de las puertas de tu habitación y no quieres que eso ocurra. Pones el pie derecho en el suelo y luego el izquierdo, esto es más importante que nunca ahora. Te miras al espejo que queda en frente de tu cama. Llevas una camiseta larga que tapa tu pantalón corto del pijama y el pelo recogido en un moño suelto. Miras tu reloj de muñeca para descubrir con horror que son las 4:23 de la mañana. Pasas la mano derecha por tu ojo arrastrándola y, con las mismas ganas, arrastrando también tus pies, sales de tu cuarto y después de la habitación.
Casi de imprevisto, una mano tira de ti hacia la derecha tomando tu cintura y dejándote a pocos centímetros de Zayn. Cuando reaccionas ante la situación, tan sólo unos instantes después, te alejas de él golpeando ligeramente sus manos. Zayn te mira de arriba a abajo varias veces hasta que terminas cogiendo su mentón y subiendo su cara hasta colocarla enfrente de la tuya.
Alejandra: Mi cara está aquí.
Zayn: Ya lo veo -con una torcida sonrisa muy sexy-
Suspiras apartando la vista de sus labios, te rascas a modo de distracción el brazo izquierdo.
Alejandra: ¿Qué querías?
Zayn: Ya te lo he dicho, a ti.
Alejandra: Pues me parece que no va a poder ser.
Zayn: ¿Por qué?
Alejandra: Porque no Zayn, ya te dije que no iba a volver a pasar nada entre nosotros.
Zayn: Pues me besaste en la habitación del médico.
Alejandra: Me besaste tú a mi.
Zayn: Es lo mismo.
Alejandra: No, no lo es. Si Harry no hubiera entrado te hubiera apartado yo.
Zayn: Vamos Ale... Sabes que hubiera pasado así. -toca tu cintura-
Para librarte de su mano, das un paso hacia atrás, cosa que descuelga la sonrisa decidida de Zayn.
Zayn: ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha cambiado de hace unos días a aquí?
Alejandra: Que tú lo ves de un modo distinto a mi.
Zayn ríe.
Zayn: No te tenía que haber dicho nada.
Enarcas una ceja y en un fugaz movimiento que casi no llegas a percibir, te gira para colocarte a ti contra la pared y a él enfrente tuya.
Zayn: Si no te hubiera dicho que me gustabas de una forma diferente, si sólo hubiese sido sexo para mi, ¿seguiríamos igual?
Alejandra: Probablemente no.
Zayn coge tus caderas acercándose mucho a ti.
Zayn: ¿Seguro?
Apartas sus manos de ti.
Alejandra: Si.
Zayn resopla tocando su pelo nervioso.
Zayn: Joder.
Como si tuviera una doble personalidad que nunca habías conocido, empieza a golpear la pared con el puño cerrado como si fuera un saco de boxeo, despojando en ella toda su rabia contenida. Cuando le ves gritas y tiras de él para intentar pararle pero no lo consigues, él sigue dando puñetazos cada vez de mayor intensidad a la pared.
Alejandra: ¡Zayn para! -gritas-
Ves la sangre correr por su brazo y tu impotencia crece aún más sabiendo que por mucho que hagas, por mucha fuerza con la que tires, él no va a parar. El azulejo de las paredes del hotel cae al suelo pero él no para, sigue golpeándola. Las lágrimas empiezan a caer por tus carrillos y decides ponerte entre él y la pared con lo que consigues un último golpe a tu lado con la mano abierta y ver su rostro completamente lleno de lágrimas que te mira hacia ningún sitio.
Alejandra: ¡¿Zayn qué haces?! -lloras- ¡Zayn joder!
Tocas su mano tratando de mirarla a través de la cortina de lágrimas a pesar de varios intentos de él de no dejarte.
Alejandra: ¡Joder! No puedes hacer esto, no puedes hacerme esto.
Zayn: ¿Hacerte yo a ti? No me jodas Alejandra -también llorando-
Alejandra: ¡Zayn joder, nosotros siempre hemos sido sólo amigos!
Zayn: ¡¿Sólo amigos?! Dos amigos no hacen lo que nosotros, dos amigos no se besan como nosotros. Joder Alejandra, tú eres todo lo que siempre he buscado.
Alejandra: ¡No! ¡Tú estás enamorado de Perrie, no de mi!
Zayn: ¿De Perrie? Lo que tuve con Perrie se acabó cuando empezaste a mirarme con esos ojos con los que nunca me ha mirado ella. ¡Vamos! No me puedes decir que nunca has sentido nada por mi, no te creo.
Agachas la cabeza.
Zayn: ¡¿Lo ves?! Eso es lo que me jode, por intentar recuperar algo que a lo mejor nunca puedas volver a sentir, estás dejando que nos alejemos.
Alejandra: Zayn, déjame hacer lo que tengo que hacer.
Zayn: ¿Lo que tienes que hacer? Yo pensaba que ya hacías lo que querías y no lo que debías.
Alejandra: Hago lo que quiero y lo que quiero es él. -miras a sus rojos ojos- Joder Zayn, no lo hagas más difícil, nosotros siempre hemos sido amigos y es lo que tenemos que seguir siendo.
Zayn: Claro que si, ¿De verdad pretendes que me quede por las noches contigo escuchando lo bien que lo habéis pasado durante el día, o consolarte cuando te haga daño, de verdad quieres que esté para escuchar lo mucho que le quieres? Pues te digo desde ya que eso no va a saber así; si le eliges a él, yo desaparezco.
Tus lágrimas escuecen en tus ojos y tu corazón se ha hecho un nudo en si mismo.
Alejandra: No puedes hacer eso. Yo te quiero y lo sabes -tocas su cara pero ahora es él el que se retira, también llorando-
Zayn: Es él o yo.
Alejandra: Pero no puedes obligarme a enamorarme de ti, Zayn por favor no hagas esto, sabes que eres de las personas más importantes para mi. Desde que murió mi hermana siempre has estado ahí, sabes absolutamente todo de mi, no... no puedes dejarme sola ahora -las lágrimas y el hipo entrecortan tus palabras-
Zayn: Y aún así, después de todo eso, le elijes a él.
Alejandra: Por favor.
Le abrazas. Al principio se resiste un poco pero al final cede a rodear tu cuerpo con sus brazos y mojar tu camiseta con sus lágrimas.
Zayn: Siempre he intentado hacerte feliz.
Alejandra: Y lo has hecho, me has hecho muy feliz...
Zayn: Pero ya no puedo hacerlo más. -te corta- ¿No entiendes que no puedo ver cómo haces con él lo que quería que hicieras conmigo?
Sofocas tus suspiros en su camiseta antes de que coja tus manos separándote de él.
Zayn: No llores pequeña. -limpia tu cara- Ya está, ¿vale? Sé feliz con él.
Te da un beso en la mejilla y acaricia tu pelo para, después de una falsa sonrisa empapada en agua salada, irse dejándote reducida a la nada al lado de la puerta de tu habitación, llorando desconsoladamente porque, una vez más, has perdido a la persona que tanto había significado para ti, que tanto te había ayudado y que tanto te importaba porque más que un amigo Zayn era una pareja, un apoyo, un hermano, un peluche, una sonrisa tras las lágrimas. Zayn lo era todo y ahora, definitivamente, lo has echado de tu vida.
lunes, 30 de junio de 2014
domingo, 29 de junio de 2014
Capítulo 90. Rumores.
No has hablado en toda la tarde con Zayn y no pretendes hacerlo hasta mañana por la mañana. Os quedan tan sólo dos días en Nueva York y esta noche habéis quedado Irene, Harry, Louis y tú para ir a cenar a Williamsburg y luego a Central Park a pasar la noche, a lo mejor luego iban Niall y Estefanía que se han ido al Puente de Brooklyn porque no se querían perder el atardecer.
Ahora mismo tu mente está tratando de buscar en qué lugar puede estar escondiéndose Carolina. Hace casi 48 horas que la echaste y realmente parece que se ha ido porque has estado varias veces sola y no ha aparecido por mucho que te has esforzado en llamarla. Ahora que sabes que no te va a hacer daño, que no puede, la echas de menos, estás empezando a sentir la ausencia que no sentiste en todo este tiempo.
Las risas de Harry e Irene te sacan de tus pensamientos. Están mirando a Louis que está leyendo el TimeOut y diciendo cosas en voz alta pero para si mismo.
Louis: Estoy hasta los cojones de la prensa.
Alejandra: Louis, famosos y prensa van unidos, ya deberías estar acostumbrado.
Louis: Si, pero es que últimamente salen muchas noticias ciertas y con fotos muy bien captadas y eso me pone de los nervios.
Alejandra: ¿Qué dices?
Te echas sobre la derecha para apoyar tu cabeza sobre el hombro de Louis y ver el artículo que está leyendo.
Ahora mismo tu mente está tratando de buscar en qué lugar puede estar escondiéndose Carolina. Hace casi 48 horas que la echaste y realmente parece que se ha ido porque has estado varias veces sola y no ha aparecido por mucho que te has esforzado en llamarla. Ahora que sabes que no te va a hacer daño, que no puede, la echas de menos, estás empezando a sentir la ausencia que no sentiste en todo este tiempo.
Las risas de Harry e Irene te sacan de tus pensamientos. Están mirando a Louis que está leyendo el TimeOut y diciendo cosas en voz alta pero para si mismo.
Louis: Estoy hasta los cojones de la prensa.
Alejandra: Louis, famosos y prensa van unidos, ya deberías estar acostumbrado.
Louis: Si, pero es que últimamente salen muchas noticias ciertas y con fotos muy bien captadas y eso me pone de los nervios.
Alejandra: ¿Qué dices?
Te echas sobre la derecha para apoyar tu cabeza sobre el hombro de Louis y ver el artículo que está leyendo.
Louis, componente de One Direction, con nueva novia.
"Se lleva especulando durante mucho tiempo sobre si Louis podría estar manteniendo una relación a escondidas de Eleanor Calder, la que llevaba siendo su novia por nada menos que 6 años. Pues bien, parece que ya está confirmado. Tras muchas especulaciones Louis Tomlinson se ha dejado ver con una guapa rubia por las calles de Nueva York y con un niño en brazos. ¿Será su hijo, un sobrino? ¿Son sólo amigos o hay algo más?
Esta chica se ha dejado ver más veces con otros componentes de One Direction pero últimamente se les ve con especial complicidad a ella y al gracioso chico de agudos espectaculares. Para más información visitar nuestra página en Internet con más fotos sospechosas de esta posible nueva pareja."
Enarcas una ceja al ver las fotos de Estefanía, Sergio y Louis que acompañan al repulsivo artículo.
Louis: Eleanor me llamó hace unos días. No está nada tranquila después de lo que pasó la última vez que pasé mucho tiempo con Estefanía.
Alejandra: Pero si no pasó nada.
Louis: No pasó nada por lo que no pasó nada...
Suspiras recordando lo mal que lo pasasteis todos con el fallo que tuvo Louis al tirar la carta a la papelera en lugar de quemarla o hacer otra cosa con ella, fueron unos días de mucha tensión.
Louis: No pasó nada por lo que no pasó nada...
Suspiras recordando lo mal que lo pasasteis todos con el fallo que tuvo Louis al tirar la carta a la papelera en lugar de quemarla o hacer otra cosa con ella, fueron unos días de mucha tensión.
Irene: A Eleanor siempre le ha caído bastante mal Estefanía.
Alejandra: Lo sé.
Llevas tus ojos a la otra página donde ves una foto de Zayn con una tirita cruzándole por el pómulo que llevó durante unas horas por el golpe que le dio Niall y otra de Niall y tuya juntos andando por Times Square tan sólo hace unos días.
Las primeras grietas de la banda.
"Hace unos días el guapo rubio componente de la banda británica más famosa de nuestro tiempo, One Direction, se dejaba ver con una chica no poco conocida por las fans del grupo.
Esta chica, quien fuese novia Niall Horan hace unos años había sido el centro de especulaciones sobre el motivo de la ruptura de Zayn Malik y Perrie Edwards que, lejos de desalojar todos los rumores sobre ello, quisieron que se les viera juntos en dramáticos momentos para la pareja. Poco después Perrie Edwards anunciaría el final de su relación con Zayn Malik.
Ahora, tan sólo un mes después, se pueden escuchar varias versiones de una pequeña división dentro del grupo. Tenemos imágenes con las que se podría hacer una película secuenciada en la que esta chica sale de su habitación del hotel para ir a la de Niall y, tan sólo 5 minutos después, éste va furioso a la de su compañero de grupo para, después de otros 10 minutos aproximadamente, salir de ella con la mano ensangrentada. Desde entonces no se les ha vuelto a ver muy cómplices a ambos componentes.
Esperemos que esto no afecte al buen royo de los chicos de 1D o de lo contrario sus directioners lo lamentarán mucho."
Tus ojos están a punto de salirse de sus cuencas cuando ves las fotos colocadas en perfecto orden cronológico narrando, desde un punto más externo, todo lo que viviste en tu propia piel. Ningún periodista tiene permitida la entrada al hotel y menos con la seguridad que ponen los chicos en eso. Tu pecho se contrae ardiente de rabia.
Alejandra: ¿Qué cojones es eso?
Harry: ¿No habías visto esa noticia?
Alejandra: No. -como si fuera lo más obvio del mundo-
Harry: La revista Semana fue la primera en sacar esa exclusiva tan sólo unas horas después de que pasara.
Alejandra: ¿Qué tiene la revista Semana que sabe absolutamente todo de vosotros?
Irene: Buenos contactos
Alejandra: Con cámaras muy buenas
Louis: Eso parece.
Alejandra: Y con muy buena perspectiva.
Miras a Irene a la que conoces tan bien que puedes interpretar en seguida su mirada.
Irene: Ya sabes.
Alejandra: Pero... No puede ser.
Harry: ¿Qué?
Louis: Conversaciones de chicas.
Irene: ¿Creéis que un periodista podría hacer esas fotos y saber todo de nosotros de tan buena mano? ¿No os parece un poco raro?
Louis: Claro que no, los paparazzis se meten por todos los sitios
Alejandra: Pero no son omnipresentes, no pueden estar en todos los sitios a la vez.
Harry: Oh. Créeme que si.
Irene: Harry, piénsalo. ¿Crees que un simple periodista podría enterarse de todo a la perfección? Joder, que últimamente parece que viven con nosotros.
Louis: ¿Qué insinúas?
Alejandra: No insinúa, lo está diciendo. -con chispa en la voz pero sin esbozar una mínima sonrisa-
Harry: ¿Creéis que alguien le está pasando esa información a las revistas? De verdad que sois muy retorcidas.
Louis ríe.
Louis: Las mujeres sois la ostia.
Alejandra: Louis, piénsalo. Las fotos están muy bien tomadas.
Harry: ¿Y de quién desconfías? Porque está claro que ninguno de nosotros ha sido.
Irene: No está tan claro.
Os miráis los cuatro varias veces antes de reír un poco.
Irene: No, ninguno de los cuatro ha abierto la boca y Zayn, Liam y Niall tampoco.
Louis: ¿Entonces?
Alejandra: Las chicas no han podido ser.
Harry: Pues como no haya sido Sergio... -ríe-
Irene: ¿Y si no estuviera aquí?
Louis junta su entrecejo.
Louis: ¿Entonces cómo ha tomado las fotos?
Irene: A lo mejor las ha hecho alguien y se las ha enviado.
Harry: ¿Estás pensando en Aron?
Alejandra: Él no ha podido ser Irene...
Irene: Ya te lo dije una vez Ale, podría hacer todo con tal de fastidiarles por haberte separado de él
Alejandra: No es tan rencoroso, lo conozco bien.
Louis: Los tíos cuando nos enfadamos somos muy malos. -moviendo los dedos como una mosca maliciosa-
Harry: Pero entonces habría dos "topos": El que publica las fotos y quién se las envía.
Irene: ¿Y quién las envía?
Louis: Venga chicos, que he sido yo -levanta la mano-
Ríes y le empujas ligeramente.
Alejandra: Idiota.
Harry: En serio, no le deis más vueltas. Es el trabajo de los periodistas, viven de la vida de los famosos, no intentéis buscarle las cinco patas al gato.
Irene: Pues yo estoy convencida de que no.
Louis: Tú eres una escéptica.
Irene: Y tú un tonto.
Louis: Y tú una niñata.
Irene: Y tú un crío.
Niall: Y los dos muy infantiles.
Te das la vuelta y ves llegar a Niall, que le da a Sergio, al cual tenía sobre los hombros, a su madre y se agacha en cuclillas, te rodea con sus brazos, te da un beso en la mejilla y se sienta a tu lado con una sonrisa de oreja a oreja.
viernes, 27 de junio de 2014
Capítulo 89. The final one.
Alejandra: No te lo quiero decir
Louis: Pues eso es porque estás loca
Alejandra: El psicólogo no es para los locos, eso es el psiquiátra.
Louis: Y el psicólogo
Alejandra: ¡Que no!
Louis: ¡Respeta a tus mayores que saben más!
Alejandra: Tú puedes tener 80 años que nunca sabrás más que yo
Louis: ¿Por qué? -sorprendido-
Alejandra: Porque los tontos como tú no aprenden
Louis: ¿Y las locas si?
Alejandra: ¡Que no estoy loca!
Louis: Entonces, ¿te ha dicho por qué se te va la pinza?
Alejandra: Vas a hacer que se me pire bien -mirándole desafiante-
Louis: Que miedo -alzando ambas cejas y haciéndote burla-
Alejandra: Me acabas de llamar loca, yo que tú no jugaba con fuego
Louis: ¿Tienes fuego?
Alejandra: Si -abres mucho las manos simulando ser un superhéroe que echa fuego por ellas-
Louis: Es verdad que estás loca -alejándose de ti-
Das un paso más y él se aleja un poco más. Gritas y sales corriendo detrás de él. Después de unos minutos jugando al gato y al ratón le das alcance y te subes a su espalda, te agarra las piernas y sale corriendo de la habitación en la que estabais a tanta velocidad que tienes miedo a caerte por lo que procuras agarrarte lo más fuerte posible.
Alejandra: ¡Louis!
Tienes los ojos cerrados pero sientes como los pies de Louis se despegan del suelo sin soltarte las piernas ni un segundo. Lo siguiente que sientes es agua chocando contra tu piel, aún así no te sueltas de Louis. Abres los ojos para darte cuenta, ya en la superficie del agua, que se ha tirado a la piscina del hotel contigo encima.
Alguien más se tira a tu lado y, cuando te giras para ver quién es, cuatro manos caen sobre tus hombros hundiéndote más. Tratas de salir a la superficie como puedes. Liam y Louis ya están al otro lado de la piscina. Nadas lo más rápido que puedes pero Harry e Irene te impiden el paso. Entonces te das cuenta, todos están en la piscina.
Iris: ¡Ale!
Miras a tu derecha y la ves llamándote.
Iris: ¡Ahora!
Se sumerge debajo del agua y acto seguido, la imitas cruzando la barrera que te habían puesto los dos. Llegáis a donde estaban los dos y, con la ayuda de un Sergio de lo más frustrado, intentáis hundirles pero todo esfuerzo es en vano. Liam se entretiene bastante dejándote salir para tener dos segundos para respirar y después volver a hundirte.
Alejandra: Li- -te hunde. Sales- am -te vuelve a hundir-
Después de varias veces así alguien te ayuda a salir. Te agarras a su cuello, cosa que te permite limpiarte los ojos, poder abrirlos y ver que Liam ya no está. En seguida reconoces el rubio propio de Niall al lado de tu cara. Ríes pero Liam sigue sin aparecer.
Niall: ¿Crees que ya le podemos dejar salir?
Alejandra: ¡¿Le estás hundiendo tú?! -asustada-
Niall: Claro -se encoje de hombros-
Alejandra: ¡Suéltalo que lo ahogas!
Niall aparta la mano y se echa un poco para atrás, tú sobre su espalda no le sueltas. Liam sale abriendo mucho la boca para coger aire, asustado, cuando abre los ojos y parece calmar su respiración mira a Niall con odio. Niall ríe.
Niall: Se va a enfadar
Alejandra: Ya se ha enfadado
Niall: Me da igual
Liam aparta el agua, yendo hacia vosotros caminando por el suelo de la piscina.
Niall: Un momento -quitándote de encima de él-
Niall empieza a patalear sobre el agua salpicando tanto que en un momento se pone al otro lado de la piscina dejando a Liam completamente descolocado por el agua que le ha entrado en los ojos. Tú nadas deprisa para ir con Niall antes de que Liam se de cuenta de que te has vuelto a quedar sola. Cuando ya te queda poco para alcanzarle, Niall te da las manos y te lleva con él al bordillo.
Niall: ¡Qué capullo, cómo se aprovecha de ti!
Sobrepones tu labio inferior sobre el superior para poner un puchero ante el que Niall no puede evitar sonreír y abrazarte. Como un broche, cruzas tus piernas detrás de su espalda y le correspondes al abrazo.
Niall: Voy a hacer todo lo que pueda con Belén, te lo prometo.
Sonríes, tocas su pelo para peinárselo hacia un lado y le das un beso en la mejilla.
Alejandra: Gracias. Gracias por todo Niall.
Niall: No me tienes que dar las gracias por nada.
Vuestras caras están muy cerca y tú estás muy tentada a besarle. Te arrepientes de todas las veces que has besado a Zayn, que has tocado a Zayn, que has tenido a Zayn entre tus piernas porque todos esos momentos te retienen a ser feliz con Niall. Tocas su cara provocando el erizamiento de su piel que para intentar disimularlo, te lanzas a su cuello para abrazarle pero parece mala idea cuando sus suspiros crean en ti la misma reacción que ha tenido él hace un momento. No puedes evitarlo ni quieres hacerlo, le das un beso en el cuello que le precipita a moverse y te separa un poco de él.
Niall: No me hagas esto Alejandra...
Apoyas tu frente en su hombro cerrando los ojos.
Niall: Sé que te has vuelto a besar con Zayn.
Te maldices. Te maldices mil veces porque ni si quiera tenía que haber pasado. "No puedes ser más gilipollas, ¿verdad Alejandra? Bueno, eso es muy poco para ti."
Alejandra: Lo siento. -sueltas su cuello y te echas hacia atrás desenrollando también tus piernas de su cintura.
Niall se da la vuelta cuando ve que estás a punto de irte y te coloca contra el bordillo.
Niall: Es que no lo entiendo.
No eres capaz de mirarle a los ojos.
Niall: ¿Por qué juegas conmigo? A veces parece que todo está como antes, todavía parece que sientes algo por mi.
Tragas saliva, todavía no has alzado la vista.
Niall: Alejandra, si le quieres a él o te gusta más que yo o lo que quiera que pase por tu cabeza, ¿por qué no dejas de hacerme creer que todo está bien?
Alejandra: Porque todo está bien.
Niall: No lo está, tú no estás bien, yo no estoy bien y Zayn tampoco está bien. Nosotros lo hemos arreglado -ahora si le miras, ilusionada- pero está claro que yo no voy a seguir así.
Vuelves a bajar la vista, sin decir nada.
Niall: Perfecto.
Se da la vuelta para irse, en el sitio en el que estáis no os cubre más de la cintura, pero tú reaccionas antes de que se vaya.
Alejandra: ¡Niall! -agarrando su muñeca-
Niall se da la vuelta ayudado por ti que le giras no dándole ni un segundo para darse cuenta que ya estás encima de él, besándolo. Aunque no te esperaba, no duda ni un segundo en abrir su boca y tocar su lengua con la tuya. El beso evoluciona cada vez más apasionado, contigo otra vez sobre él y suspiros de alta temperatura en todo momento. No tiene pinta de acabar nunca cuando decides que es suficiente por ahora, le das un último pico en los labios y observas sus labios riéndote. Él muerde tu labio, sonriendo y de nuevo un beso más. Chocáis vuestras narices esperando a que baje la temperatura de la piscina.
Niall: ¿Eso que significa?
Le das un nuevo beso esta vez con más ganas de sus labios que de su lengua, tanto que casi te llevas su labio contigo.
Alejandra: Significa que no te vayas, que no me dejes, que te quiero, que no lo olvides, que me he equivocado, que te echaba de menos, que eres mío aunque no lo seas, que soy tuya aunque no lo haya parecido, que me arrepiento de cada beso que no te he dado, que eres único, que eres lo mejor que me ha pasado en la vida y que... que... que... ¡Que te quiero!
Le abrazas sonriendo y él te aprieta contra sí en uno de esos abrazos que cortan la respiración que al él tanto le gustan y que tú extrañabas. A lo lejos, al otro lado de la piscina, está Zayn, mirándoos con lágrimas ardiéndole en los ojos y la rabia en el pecho.
Louis: Pues eso es porque estás loca
Alejandra: El psicólogo no es para los locos, eso es el psiquiátra.
Louis: Y el psicólogo
Alejandra: ¡Que no!
Louis: ¡Respeta a tus mayores que saben más!
Alejandra: Tú puedes tener 80 años que nunca sabrás más que yo
Louis: ¿Por qué? -sorprendido-
Alejandra: Porque los tontos como tú no aprenden
Louis: ¿Y las locas si?
Alejandra: ¡Que no estoy loca!
Louis: Entonces, ¿te ha dicho por qué se te va la pinza?
Alejandra: Vas a hacer que se me pire bien -mirándole desafiante-
Louis: Que miedo -alzando ambas cejas y haciéndote burla-
Alejandra: Me acabas de llamar loca, yo que tú no jugaba con fuego
Louis: ¿Tienes fuego?
Alejandra: Si -abres mucho las manos simulando ser un superhéroe que echa fuego por ellas-
Louis: Es verdad que estás loca -alejándose de ti-
Das un paso más y él se aleja un poco más. Gritas y sales corriendo detrás de él. Después de unos minutos jugando al gato y al ratón le das alcance y te subes a su espalda, te agarra las piernas y sale corriendo de la habitación en la que estabais a tanta velocidad que tienes miedo a caerte por lo que procuras agarrarte lo más fuerte posible.
Alejandra: ¡Louis!
Tienes los ojos cerrados pero sientes como los pies de Louis se despegan del suelo sin soltarte las piernas ni un segundo. Lo siguiente que sientes es agua chocando contra tu piel, aún así no te sueltas de Louis. Abres los ojos para darte cuenta, ya en la superficie del agua, que se ha tirado a la piscina del hotel contigo encima.
Alguien más se tira a tu lado y, cuando te giras para ver quién es, cuatro manos caen sobre tus hombros hundiéndote más. Tratas de salir a la superficie como puedes. Liam y Louis ya están al otro lado de la piscina. Nadas lo más rápido que puedes pero Harry e Irene te impiden el paso. Entonces te das cuenta, todos están en la piscina.
Iris: ¡Ale!
Miras a tu derecha y la ves llamándote.
Iris: ¡Ahora!
Se sumerge debajo del agua y acto seguido, la imitas cruzando la barrera que te habían puesto los dos. Llegáis a donde estaban los dos y, con la ayuda de un Sergio de lo más frustrado, intentáis hundirles pero todo esfuerzo es en vano. Liam se entretiene bastante dejándote salir para tener dos segundos para respirar y después volver a hundirte.
Alejandra: Li- -te hunde. Sales- am -te vuelve a hundir-
Después de varias veces así alguien te ayuda a salir. Te agarras a su cuello, cosa que te permite limpiarte los ojos, poder abrirlos y ver que Liam ya no está. En seguida reconoces el rubio propio de Niall al lado de tu cara. Ríes pero Liam sigue sin aparecer.
Niall: ¿Crees que ya le podemos dejar salir?
Alejandra: ¡¿Le estás hundiendo tú?! -asustada-
Niall: Claro -se encoje de hombros-
Alejandra: ¡Suéltalo que lo ahogas!
Niall aparta la mano y se echa un poco para atrás, tú sobre su espalda no le sueltas. Liam sale abriendo mucho la boca para coger aire, asustado, cuando abre los ojos y parece calmar su respiración mira a Niall con odio. Niall ríe.
Niall: Se va a enfadar
Alejandra: Ya se ha enfadado
Niall: Me da igual
Liam aparta el agua, yendo hacia vosotros caminando por el suelo de la piscina.
Niall: Un momento -quitándote de encima de él-
Niall empieza a patalear sobre el agua salpicando tanto que en un momento se pone al otro lado de la piscina dejando a Liam completamente descolocado por el agua que le ha entrado en los ojos. Tú nadas deprisa para ir con Niall antes de que Liam se de cuenta de que te has vuelto a quedar sola. Cuando ya te queda poco para alcanzarle, Niall te da las manos y te lleva con él al bordillo.
Niall: ¡Qué capullo, cómo se aprovecha de ti!
Sobrepones tu labio inferior sobre el superior para poner un puchero ante el que Niall no puede evitar sonreír y abrazarte. Como un broche, cruzas tus piernas detrás de su espalda y le correspondes al abrazo.
Niall: Voy a hacer todo lo que pueda con Belén, te lo prometo.
Sonríes, tocas su pelo para peinárselo hacia un lado y le das un beso en la mejilla.
Alejandra: Gracias. Gracias por todo Niall.
Niall: No me tienes que dar las gracias por nada.
Vuestras caras están muy cerca y tú estás muy tentada a besarle. Te arrepientes de todas las veces que has besado a Zayn, que has tocado a Zayn, que has tenido a Zayn entre tus piernas porque todos esos momentos te retienen a ser feliz con Niall. Tocas su cara provocando el erizamiento de su piel que para intentar disimularlo, te lanzas a su cuello para abrazarle pero parece mala idea cuando sus suspiros crean en ti la misma reacción que ha tenido él hace un momento. No puedes evitarlo ni quieres hacerlo, le das un beso en el cuello que le precipita a moverse y te separa un poco de él.
Niall: No me hagas esto Alejandra...
Apoyas tu frente en su hombro cerrando los ojos.
Niall: Sé que te has vuelto a besar con Zayn.
Te maldices. Te maldices mil veces porque ni si quiera tenía que haber pasado. "No puedes ser más gilipollas, ¿verdad Alejandra? Bueno, eso es muy poco para ti."
Alejandra: Lo siento. -sueltas su cuello y te echas hacia atrás desenrollando también tus piernas de su cintura.
Niall se da la vuelta cuando ve que estás a punto de irte y te coloca contra el bordillo.
Niall: Es que no lo entiendo.
No eres capaz de mirarle a los ojos.
Niall: ¿Por qué juegas conmigo? A veces parece que todo está como antes, todavía parece que sientes algo por mi.
Tragas saliva, todavía no has alzado la vista.
Niall: Alejandra, si le quieres a él o te gusta más que yo o lo que quiera que pase por tu cabeza, ¿por qué no dejas de hacerme creer que todo está bien?
Alejandra: Porque todo está bien.
Niall: No lo está, tú no estás bien, yo no estoy bien y Zayn tampoco está bien. Nosotros lo hemos arreglado -ahora si le miras, ilusionada- pero está claro que yo no voy a seguir así.
Vuelves a bajar la vista, sin decir nada.
Niall: Perfecto.
Se da la vuelta para irse, en el sitio en el que estáis no os cubre más de la cintura, pero tú reaccionas antes de que se vaya.
Alejandra: ¡Niall! -agarrando su muñeca-
Niall se da la vuelta ayudado por ti que le giras no dándole ni un segundo para darse cuenta que ya estás encima de él, besándolo. Aunque no te esperaba, no duda ni un segundo en abrir su boca y tocar su lengua con la tuya. El beso evoluciona cada vez más apasionado, contigo otra vez sobre él y suspiros de alta temperatura en todo momento. No tiene pinta de acabar nunca cuando decides que es suficiente por ahora, le das un último pico en los labios y observas sus labios riéndote. Él muerde tu labio, sonriendo y de nuevo un beso más. Chocáis vuestras narices esperando a que baje la temperatura de la piscina.
Niall: ¿Eso que significa?
Le das un nuevo beso esta vez con más ganas de sus labios que de su lengua, tanto que casi te llevas su labio contigo.
Alejandra: Significa que no te vayas, que no me dejes, que te quiero, que no lo olvides, que me he equivocado, que te echaba de menos, que eres mío aunque no lo seas, que soy tuya aunque no lo haya parecido, que me arrepiento de cada beso que no te he dado, que eres único, que eres lo mejor que me ha pasado en la vida y que... que... que... ¡Que te quiero!
Le abrazas sonriendo y él te aprieta contra sí en uno de esos abrazos que cortan la respiración que al él tanto le gustan y que tú extrañabas. A lo lejos, al otro lado de la piscina, está Zayn, mirándoos con lágrimas ardiéndole en los ojos y la rabia en el pecho.
jueves, 26 de junio de 2014
Capítulo 88. Anuptafobia.
Zayn: Mierda Ale, pensaba que te perdía.
Alejandra: ¿Qué? ¿Ya me querías matar, tan pronto?
Zayn: No seas idiota. -sonríe- Cuando te vi en los brazos de Niall, sin fuerza alguna en el cuerpo... Parecías tan débil...
Alejandra: Pero si yo soy fuerte -intentas sacar moya pero enseguida cesas para no aumentar tu humillación- debes de haberme confundido con otra
Zayn enarca una ceja.
Zayn: Claro, debe de ser que Niall sostiene a muchas chicas moribundas en sus brazos a lo largo del día y por eso me he confundido.
Alejandra: ¡¿Ves?! Ya me estás matando otra vez.
Zayn ríe.
Zayn: Y tú tonta un rato también.
Ríes.
Alejandra: ¿Tienes tabaco?
Zayn: Alejandra, por favor, te acaban de poner oxígeno por unos tubos horribles enchufados a la nariz, ¿cómo vas a fumar?
Alejandra: ¿A la nariz? Y yo sin depilarme los pelos de la nariz. He tenido que estar bellísima joder.
Una vez más Zayn ríe mucho, esta vez no se queda ahí, te da un beso en la mejilla que no se separa, se queda mirando tus labios, a poca distancia, haciendo que tu corazón se acelere.
Zayn: ¿Por qué tienes que ser tan tú?
Alejandra: Es lo que tiene ser yo, que soy muy yo.
Zayn sonríe. No puedes apartar la vista de sus carnosos labios. Tu mano toca su nuca, jugando con su pelo. "Espera, espera, espera. ¿Cómo cojones ha llegado mi mano a su nuca? Mierda. Si, ahí es donde voy a mandar todo, a la mierda." Zayn te mira a los ojos y se muerde el labio inferior.
Zayn: No quiero que tengas novio.
Alejandra: No tengo novio.
Zayn: Entonces puedo...
Se acerca un milímetro más a ti del que no puedes escapar ya que tienes la almohada de la cama presionando contra tu cabeza.
Alejandra: No.
Zayn: ¿Por qué?
Alejandra: No quiero empeorar las cosas.
Zayn: ¿Le quieres?
Alejandra: Claro que le quiero.
Zayn: ¿Y a mi?
"No puedo responder a esa pregunta teniendo tus labios casi rozando los míos, gilipollas. ¿Cómo voy a hacerlo? Ahora mismo ninguna parte de mi cuerpo puede resistirse a ti. ¿Por qué cojones tendrás que ser tan sumamente sexy?" piensas.
Alejandra: No me lo creo.
Zayn: ¿El qué?
Su respiración agitada hace que la tuya se acelere y lo sabe, y le gusta, y lo controla.
Alejandra: Que estés enamorado de mi.
Zayn: ¿Quieres comprobarlo?
Alejandra: ¿Qué?
Ni un segundo tardó en acabar con el espacio entre vuestras bocas. Sus labios ardían pero no te besaba con pasión y celeridad, no esta vez. Esta vez había un sabor distinto en sus labios, un toque especial que te hizo estremecer pero algo, o mejor dicho alguien, rompe la magia del momento.
Harry: Ale, ¿cómo...? Adiós.
Oyes los zapatos repiquetear en el suelo de la habitación corriendo hacia la salida.
Alejandra: ¡Espera!
Los pasos se paran. Te limpias los labios con la mano, avergonzada.
Harry: Me voy. Yo no... En serio, me...
Alejandra: Quédate, -dices atropelladamente- por favor.
Zayn te mira decepcionado.
Zayn: Si, yo ya me iba.
Harry: Claro, es justo lo que he pensado cuando he entrado en la habitación. -acercándose a la cama-
Cierras los ojos rendida a las órdenes de tu cabeza a punto de estallar cual granada. Coges su muñeca y lo acercas a ti.
Zayn: Nos vemos luego Ale.
Alejandra: Quizás.
Zayn cierra la puerta y por fin eres libre para frotar tu cara y hundirte bajo las sábanas.
Alejandra: Adelante, dime que soy una hija de puta, eres el único que falta.
Harry: Que va, no lo eres.
Harry se sienta en la cama haciéndose hueco en la cama empujándote con su coxis.
Alejandra: Ya, claro.
Harry: ¿Por qué ibas a serlo?
Te quitas la sábana de la cama y le miras ojiplática.
Alejandra: Déjalo Harold.
Harry: No me llames así.
Alejandra: Te llamo como quiero que para eso eres el pequeño.
Harry: ¿Seguimos con esas? No maduras eh. -riendo- Te recuerdo que todavía soy más mayor que tú.
Alejandra: Y siempre lo serás, viejo.
Harry: ¿No era el pequeño?
Alejandra: Eres el más pequeño entre los viejos y eso me da derecho a hacer contigo lo que me plazca.
Harry abre las fosas nasales a la vez que levanta una ceja, tal cara te hace romper a reír.
Alejandra: No. Vuelvas. A. Poner. Esa. Cara. Nunca.
Harry: ¿Por qué? -recuperando su forma normal al reír-
Alejandra: Te aseguro que muchos se replantearán darte esa cantidad de premios que recibes a chico sexy.
Harry: Yo soy sexy hasta contigo al lado -moviendo los hombros para empujarte ligeramente-
Alejandra: Y un creído.
Harry: Pues claro.
Abres mucho la boca. Liam y Niall entran juntos en la habitación. Niall sonríe sinceramente cuando te ve lo que te da cierta alegría que te faltaba a pesar de las innumerables veces que te han hecho reír desde que te has despertado.
Niall: Buenos días princesa.
Harry: ¡Puaj! -saltando de la cama- Ya van a empezar con las cursiladas.
Niall se acerca a ti y te da un beso en los labios.
Liam: ¿Queréis música romántica y velas?
Harry: ¡Pero no se lo ofrezcas que te dicen que si!
Ambos reís.
Niall: Venga, apartaros de la puerta que va a venir el doctor y no quiero que estéis aquí.
Harry: A que me quedo. -cruzándose de brazos-
Niall: A que no. -yendo hacia él enfadado-
Harry: No, no. Claramente no.
Harry sale de la habitación dando saltos sin perder de vista a Niall y tirando de la camiseta de Liam para que le siga. Niall cierra la puerta con el pie, da un pequeño giro y te mira. Te mira con esa mirada con la que sólo te mira a ti, te mira con brillo en los ojos y no es por el reflejo de la lámpara, te mira a ti y sólo a ti, a nada ni a nadie más en el mundo porque, en realidad, sólo quiere mirarte a ti. Se acerca a ti y te da un nuevo beso en los labios.
Niall: ¿Cómo estás?
Alejandra: Ahora mucho mejor
Niall sonríe.
Alejandra: ¿Quién es el señor que va a venir ahora?
Niall: No te enfades, ¿vale?
Alejandra: ¿Qué has hecho? -enarcando una ceja-
Niall: No tienes que contarle nada que no quieras
Alejandra: Niall, me estás asustando
Niall: Es un psicólogo Alejandra
Resoplas mirando hacia la izquierda. Niall te gira la cara para que le mires otra vez.
Niall: Sólo quiero que no vuelvas a pasarlo mal por Carolina.
Alejandra: Niall, Belén ha llamado pidiendo auxilio y tú contratas a alguien para que compruebe si estoy loca o no.
Niall: Eh, yo sé que no estás loca. -acariciando el perfil de tu cara- Bueno, aparte de por mi.
Ríes reflejando la misma sonrisa en Niall como si su cara fuera un espejo. Le besas antes de que pueda cerrar los labios pero eso no se convierte en un obstáculo ya que te devuelve el beso sin problema alguno. Desafortunadamente el momento se rompe por la presencia del psicólogo que hace una mueca con la cara cuando ve el desatinado momento que ha escogido para entrar. Niall le sonríe y tú te tocas los labios avergonzada.
El psicólogo se sienta al lado izquierdo de la cama debido a que Niall está al otro lado.
Psicólogo: Hola Alejandra.
Alejandra: Hola.
Psicólogo: ¿Cómo estás?
Alejandra: Enchufada a una cosa.
El psicólogo mira la vía por la que te están suministrando suero, enarca una ceja mirándote y apunta algo en el cuaderno, lo que te pone muy tensa. Niall te coge la mano para tratar de tranquilizarte. Como un jarro de agua fría, el psicólogo empieza a preguntarte un montón de cosas y poco a poco vas contando más cosas de las que pensabas que recordabas y que sentías. "Parece tan real" "Aparecía para pasar un buen rato juntas" "Las viejas converse rojas..." y mil cosas como esas con las que Niall parece muy desconcertado. Cuando el psicólogo te pregunta por la muerte de tu hermana Niall rompe a llorar y tiene que abandonar la habitación unos segundos; si tú ya estabas destrozada no podía permitir que le vieras a él también así. Después de hora y media hablando con él, se toma unos minutos para continuar rellenando cosas. Finalmente cierra el bolígrafo y te mira sujetando la carpeta con ambas manos.
Psicólogo: A ver. -mira a Niall- Lo que Alejandra tiene es un miedo o fobia que se conoce como Anuptafobia. -te mira a ti de nuevo- Es muy frecuente en personas que pierden todo lo que les rodea de golpe o mujeres que se quedan viudas cuando sus hijos ya no están en casa. Esta fobia se da en personas que tienen miedo a quedarse solas para siempre, suele referirse al estado de pareja pero también se da en casos como el tuyo. Lo que ha sufrido Alejandra ha sido una crisis de soledad. Creyó que iba a recuperar a Carolina de ese modo pero, -hace una pequeña pausa para cogerte la mano- Carolina no va a volver cielo, lo siento mucho pero es así. "Carolina", llamémosla así, ha sido algo que tú has querido crear para no olvidarla pero no ha dejado de ser tu propia conciencia escenificada. Por eso solía aparecer cuando estabas sola, porque era cuando pensabas y reflexionabas sobre ti misma. Cuando aparecía con más gente era porque tú misma no te sentías bien contigo misma, con lo que estabas haciendo. Esta última vez ha llegado con más fuerza porque te tenías mucha rabia, tantos miedos acumulados que al final ha estallado así. -mira ahora a Niall- Al ser una fobia lo único que podemos hacer para ayudarla a remitirlo es estar con ella, sobretodo tú que eres su pareja Niall, tienes que estar con ella y... -te vuelve a mirar- Intenta no echar a Carolina de golpe, intenta que se vaya poco a poco. Carolina eres tú y tú eres Carolina, no la tengas miedo, contrólala, disfrútala y... Déjala ir, va a ser lo mejor para ti y para ella cielo.
Alejandra: ¿Qué? ¿Ya me querías matar, tan pronto?
Zayn: No seas idiota. -sonríe- Cuando te vi en los brazos de Niall, sin fuerza alguna en el cuerpo... Parecías tan débil...
Alejandra: Pero si yo soy fuerte -intentas sacar moya pero enseguida cesas para no aumentar tu humillación- debes de haberme confundido con otra
Zayn enarca una ceja.
Zayn: Claro, debe de ser que Niall sostiene a muchas chicas moribundas en sus brazos a lo largo del día y por eso me he confundido.
Alejandra: ¡¿Ves?! Ya me estás matando otra vez.
Zayn ríe.
Zayn: Y tú tonta un rato también.
Ríes.
Alejandra: ¿Tienes tabaco?
Zayn: Alejandra, por favor, te acaban de poner oxígeno por unos tubos horribles enchufados a la nariz, ¿cómo vas a fumar?
Alejandra: ¿A la nariz? Y yo sin depilarme los pelos de la nariz. He tenido que estar bellísima joder.
Una vez más Zayn ríe mucho, esta vez no se queda ahí, te da un beso en la mejilla que no se separa, se queda mirando tus labios, a poca distancia, haciendo que tu corazón se acelere.
Zayn: ¿Por qué tienes que ser tan tú?
Alejandra: Es lo que tiene ser yo, que soy muy yo.
Zayn sonríe. No puedes apartar la vista de sus carnosos labios. Tu mano toca su nuca, jugando con su pelo. "Espera, espera, espera. ¿Cómo cojones ha llegado mi mano a su nuca? Mierda. Si, ahí es donde voy a mandar todo, a la mierda." Zayn te mira a los ojos y se muerde el labio inferior.
Zayn: No quiero que tengas novio.
Alejandra: No tengo novio.
Zayn: Entonces puedo...
Se acerca un milímetro más a ti del que no puedes escapar ya que tienes la almohada de la cama presionando contra tu cabeza.
Alejandra: No.
Zayn: ¿Por qué?
Alejandra: No quiero empeorar las cosas.
Zayn: ¿Le quieres?
Alejandra: Claro que le quiero.
Zayn: ¿Y a mi?
"No puedo responder a esa pregunta teniendo tus labios casi rozando los míos, gilipollas. ¿Cómo voy a hacerlo? Ahora mismo ninguna parte de mi cuerpo puede resistirse a ti. ¿Por qué cojones tendrás que ser tan sumamente sexy?" piensas.
Alejandra: No me lo creo.
Zayn: ¿El qué?
Su respiración agitada hace que la tuya se acelere y lo sabe, y le gusta, y lo controla.
Alejandra: Que estés enamorado de mi.
Zayn: ¿Quieres comprobarlo?
Alejandra: ¿Qué?
Ni un segundo tardó en acabar con el espacio entre vuestras bocas. Sus labios ardían pero no te besaba con pasión y celeridad, no esta vez. Esta vez había un sabor distinto en sus labios, un toque especial que te hizo estremecer pero algo, o mejor dicho alguien, rompe la magia del momento.
Harry: Ale, ¿cómo...? Adiós.
Oyes los zapatos repiquetear en el suelo de la habitación corriendo hacia la salida.
Alejandra: ¡Espera!
Los pasos se paran. Te limpias los labios con la mano, avergonzada.
Harry: Me voy. Yo no... En serio, me...
Alejandra: Quédate, -dices atropelladamente- por favor.
Zayn te mira decepcionado.
Zayn: Si, yo ya me iba.
Harry: Claro, es justo lo que he pensado cuando he entrado en la habitación. -acercándose a la cama-
Cierras los ojos rendida a las órdenes de tu cabeza a punto de estallar cual granada. Coges su muñeca y lo acercas a ti.
Zayn: Nos vemos luego Ale.
Alejandra: Quizás.
Zayn cierra la puerta y por fin eres libre para frotar tu cara y hundirte bajo las sábanas.
Alejandra: Adelante, dime que soy una hija de puta, eres el único que falta.
Harry: Que va, no lo eres.
Harry se sienta en la cama haciéndose hueco en la cama empujándote con su coxis.
Alejandra: Ya, claro.
Harry: ¿Por qué ibas a serlo?
Te quitas la sábana de la cama y le miras ojiplática.
Alejandra: Déjalo Harold.
Harry: No me llames así.
Alejandra: Te llamo como quiero que para eso eres el pequeño.
Harry: ¿Seguimos con esas? No maduras eh. -riendo- Te recuerdo que todavía soy más mayor que tú.
Alejandra: Y siempre lo serás, viejo.
Harry: ¿No era el pequeño?
Alejandra: Eres el más pequeño entre los viejos y eso me da derecho a hacer contigo lo que me plazca.
Harry abre las fosas nasales a la vez que levanta una ceja, tal cara te hace romper a reír.
Alejandra: No. Vuelvas. A. Poner. Esa. Cara. Nunca.
Harry: ¿Por qué? -recuperando su forma normal al reír-
Alejandra: Te aseguro que muchos se replantearán darte esa cantidad de premios que recibes a chico sexy.
Harry: Yo soy sexy hasta contigo al lado -moviendo los hombros para empujarte ligeramente-
Alejandra: Y un creído.
Harry: Pues claro.
Abres mucho la boca. Liam y Niall entran juntos en la habitación. Niall sonríe sinceramente cuando te ve lo que te da cierta alegría que te faltaba a pesar de las innumerables veces que te han hecho reír desde que te has despertado.
Niall: Buenos días princesa.
Harry: ¡Puaj! -saltando de la cama- Ya van a empezar con las cursiladas.
Niall se acerca a ti y te da un beso en los labios.
Liam: ¿Queréis música romántica y velas?
Harry: ¡Pero no se lo ofrezcas que te dicen que si!
Ambos reís.
Niall: Venga, apartaros de la puerta que va a venir el doctor y no quiero que estéis aquí.
Harry: A que me quedo. -cruzándose de brazos-
Niall: A que no. -yendo hacia él enfadado-
Harry: No, no. Claramente no.
Harry sale de la habitación dando saltos sin perder de vista a Niall y tirando de la camiseta de Liam para que le siga. Niall cierra la puerta con el pie, da un pequeño giro y te mira. Te mira con esa mirada con la que sólo te mira a ti, te mira con brillo en los ojos y no es por el reflejo de la lámpara, te mira a ti y sólo a ti, a nada ni a nadie más en el mundo porque, en realidad, sólo quiere mirarte a ti. Se acerca a ti y te da un nuevo beso en los labios.
Niall: ¿Cómo estás?
Alejandra: Ahora mucho mejor
Niall sonríe.
Alejandra: ¿Quién es el señor que va a venir ahora?
Niall: No te enfades, ¿vale?
Alejandra: ¿Qué has hecho? -enarcando una ceja-
Niall: No tienes que contarle nada que no quieras
Alejandra: Niall, me estás asustando
Niall: Es un psicólogo Alejandra
Resoplas mirando hacia la izquierda. Niall te gira la cara para que le mires otra vez.
Niall: Sólo quiero que no vuelvas a pasarlo mal por Carolina.
Alejandra: Niall, Belén ha llamado pidiendo auxilio y tú contratas a alguien para que compruebe si estoy loca o no.
Niall: Eh, yo sé que no estás loca. -acariciando el perfil de tu cara- Bueno, aparte de por mi.
Ríes reflejando la misma sonrisa en Niall como si su cara fuera un espejo. Le besas antes de que pueda cerrar los labios pero eso no se convierte en un obstáculo ya que te devuelve el beso sin problema alguno. Desafortunadamente el momento se rompe por la presencia del psicólogo que hace una mueca con la cara cuando ve el desatinado momento que ha escogido para entrar. Niall le sonríe y tú te tocas los labios avergonzada.
El psicólogo se sienta al lado izquierdo de la cama debido a que Niall está al otro lado.
Psicólogo: Hola Alejandra.
Alejandra: Hola.
Psicólogo: ¿Cómo estás?
Alejandra: Enchufada a una cosa.
El psicólogo mira la vía por la que te están suministrando suero, enarca una ceja mirándote y apunta algo en el cuaderno, lo que te pone muy tensa. Niall te coge la mano para tratar de tranquilizarte. Como un jarro de agua fría, el psicólogo empieza a preguntarte un montón de cosas y poco a poco vas contando más cosas de las que pensabas que recordabas y que sentías. "Parece tan real" "Aparecía para pasar un buen rato juntas" "Las viejas converse rojas..." y mil cosas como esas con las que Niall parece muy desconcertado. Cuando el psicólogo te pregunta por la muerte de tu hermana Niall rompe a llorar y tiene que abandonar la habitación unos segundos; si tú ya estabas destrozada no podía permitir que le vieras a él también así. Después de hora y media hablando con él, se toma unos minutos para continuar rellenando cosas. Finalmente cierra el bolígrafo y te mira sujetando la carpeta con ambas manos.
Psicólogo: A ver. -mira a Niall- Lo que Alejandra tiene es un miedo o fobia que se conoce como Anuptafobia. -te mira a ti de nuevo- Es muy frecuente en personas que pierden todo lo que les rodea de golpe o mujeres que se quedan viudas cuando sus hijos ya no están en casa. Esta fobia se da en personas que tienen miedo a quedarse solas para siempre, suele referirse al estado de pareja pero también se da en casos como el tuyo. Lo que ha sufrido Alejandra ha sido una crisis de soledad. Creyó que iba a recuperar a Carolina de ese modo pero, -hace una pequeña pausa para cogerte la mano- Carolina no va a volver cielo, lo siento mucho pero es así. "Carolina", llamémosla así, ha sido algo que tú has querido crear para no olvidarla pero no ha dejado de ser tu propia conciencia escenificada. Por eso solía aparecer cuando estabas sola, porque era cuando pensabas y reflexionabas sobre ti misma. Cuando aparecía con más gente era porque tú misma no te sentías bien contigo misma, con lo que estabas haciendo. Esta última vez ha llegado con más fuerza porque te tenías mucha rabia, tantos miedos acumulados que al final ha estallado así. -mira ahora a Niall- Al ser una fobia lo único que podemos hacer para ayudarla a remitirlo es estar con ella, sobretodo tú que eres su pareja Niall, tienes que estar con ella y... -te vuelve a mirar- Intenta no echar a Carolina de golpe, intenta que se vaya poco a poco. Carolina eres tú y tú eres Carolina, no la tengas miedo, contrólala, disfrútala y... Déjala ir, va a ser lo mejor para ti y para ella cielo.
miércoles, 25 de junio de 2014
Capítulo 87. Huir de la vida.
Te has fumado dos paquetes de Marlboro en lo que ha durado el concierto. Recorres la habitación de arriba a abajo. No te puedes creer que se te esté haciendo tan interminable el tiempo. Sólo tenía que cantar una canción, ducharse y vendría aquí a cambiarse.
Alejandra: ¡¿Qué mierdas estará haciendo?!
Tus ojos están empapados. En realidad llevan cubiertos por una capa impermeable de lágrimas desde que Irene abrió la boca y a continuación tu cuarto del hotel se llenó de gente, empezando por Iris, Andrea y por último Estefanía. Sabías que algo no iba bien pero nunca pensaste que iba a ser algo tan poco bueno.
El sonido del picaporte al girar te saca de tu ensimismamiento, te hace dar la vuelta sobre tus talones e iluminar tu mirada. Cuando le ves aparecer no dejas que termine de pronunciar tu nombre porque, desolada, te lanzas a sus brazos. Tus piernas se vuelven débiles, tu cuerpo tiembla, ya no controlas tus lágrimas; él te abraza.
Niall: Te has enterado
Alejandra: Tenemos que ayudarla, Niall por favor, no podemos dejarla sola, ahora no, otra vez no.
Niall: Alejandra tranquilízate. -acariciando tu pelo-
Alejandra: ¡No puedes decirme que me tranquilice! -golpeas su pecho con las manos abiertas a la vez que lloras todo lo que no has llorado desde que te enteraste-
Niall toma tu cara entre sus manos obligándote a mirarle a los ojos muy a tu pesar ya que tus lágrimas te dificultan distinguir ninguna parte de su rostro.
Niall: Ahora no podemos hacer nada, no podemos hacer nada.
Alejandra: Tiene que haber algo. Niall por favor -suplicas- tenemos que poder hacer algo. Tenéis que poder hacer algo. Liam ha dicho...
Niall: Sé lo que ha dicho y ha sido la mayor cagada del mundo, créeme
Tus pulmones están empezando a impedir el paso del aire al resto de tu cuerpo. Notas como cada vez te debilitas más.
Alejandra: No podemos quedarnos de brazos cruzados. ¡Niall joder! ¡Ha llamado pidiendo auxilio! ¡No puedo ver como se me escapa entre las manos la oportunidad de ayudarla!
Niall te coge entre sus brazos y te lleva al sofá. No tiene puesta la camiseta pero no te habías fijado hasta que notas su piel caliente contra tu cabeza.
Niall: No somos omnipotentes Alejandra, ojalá pudiéramos ayudarla.
Alejandra: ¿Me estás diciendo que no haga nada, que me quede de brazos cruzados? ¿Me estás diciendo que no hay ninguno modo de ayudar a Belén? Joder. Ha llamado llorando. Ella, que nunca conseguía ponerse en contacto con nosotras. ¡Ahora lo entiendo todo!
Niall: No entendemos nada -te corrige-
Alejandra: ¡No! ¡Claro que no! No entiendo porqué ha llamado llorando a Iris. ¡A Iris! ¡A penas había cruzado una o dos palabras con ella! Y luego le dice que por favor que vaya a por ella, que no aguanta más la situación, que no puede explicarlo por ahí, que sólo puede pedirla que vaya a por ella y justo entonces la llamada se corta. ¿Y sabes lo peor de todo? Lo peor es que primero me llamó a mi y no se lo cogí. ¿Sabes por qué? Porque estaba con mis putos miedos, con mis putos vómitos, con mis putos problemas que no le importan a nadie y que terminan jodiendo a todo el mundo. Una vez más soy un puto obstáculo para todo el mundo y... Y... Y...
Empiezas a tener serias dificultades a la hora de respirar. Abres mucho la boca y tus fosas nasales pero todo intento es en vano porque no consigues el aire necesario.
Niall: Mierda. Mierda. Alejandra. ¿Estás bien? Alejandra. ALEJANDRA. ¡ALEJANDRA!
Sus zarandeos sólo te ponen más nerviosa. Te llevas la mano al pecho agarrando tu camiseta justo antes de que tu vista se nuble y todo pierda sentido para ti.
Alejandra: ¡¿Qué mierdas estará haciendo?!
Tus ojos están empapados. En realidad llevan cubiertos por una capa impermeable de lágrimas desde que Irene abrió la boca y a continuación tu cuarto del hotel se llenó de gente, empezando por Iris, Andrea y por último Estefanía. Sabías que algo no iba bien pero nunca pensaste que iba a ser algo tan poco bueno.
El sonido del picaporte al girar te saca de tu ensimismamiento, te hace dar la vuelta sobre tus talones e iluminar tu mirada. Cuando le ves aparecer no dejas que termine de pronunciar tu nombre porque, desolada, te lanzas a sus brazos. Tus piernas se vuelven débiles, tu cuerpo tiembla, ya no controlas tus lágrimas; él te abraza.
Niall: Te has enterado
Alejandra: Tenemos que ayudarla, Niall por favor, no podemos dejarla sola, ahora no, otra vez no.
Niall: Alejandra tranquilízate. -acariciando tu pelo-
Alejandra: ¡No puedes decirme que me tranquilice! -golpeas su pecho con las manos abiertas a la vez que lloras todo lo que no has llorado desde que te enteraste-
Niall toma tu cara entre sus manos obligándote a mirarle a los ojos muy a tu pesar ya que tus lágrimas te dificultan distinguir ninguna parte de su rostro.
Niall: Ahora no podemos hacer nada, no podemos hacer nada.
Alejandra: Tiene que haber algo. Niall por favor -suplicas- tenemos que poder hacer algo. Tenéis que poder hacer algo. Liam ha dicho...
Niall: Sé lo que ha dicho y ha sido la mayor cagada del mundo, créeme
Tus pulmones están empezando a impedir el paso del aire al resto de tu cuerpo. Notas como cada vez te debilitas más.
Alejandra: No podemos quedarnos de brazos cruzados. ¡Niall joder! ¡Ha llamado pidiendo auxilio! ¡No puedo ver como se me escapa entre las manos la oportunidad de ayudarla!
Niall te coge entre sus brazos y te lleva al sofá. No tiene puesta la camiseta pero no te habías fijado hasta que notas su piel caliente contra tu cabeza.
Niall: No somos omnipotentes Alejandra, ojalá pudiéramos ayudarla.
Alejandra: ¿Me estás diciendo que no haga nada, que me quede de brazos cruzados? ¿Me estás diciendo que no hay ninguno modo de ayudar a Belén? Joder. Ha llamado llorando. Ella, que nunca conseguía ponerse en contacto con nosotras. ¡Ahora lo entiendo todo!
Niall: No entendemos nada -te corrige-
Alejandra: ¡No! ¡Claro que no! No entiendo porqué ha llamado llorando a Iris. ¡A Iris! ¡A penas había cruzado una o dos palabras con ella! Y luego le dice que por favor que vaya a por ella, que no aguanta más la situación, que no puede explicarlo por ahí, que sólo puede pedirla que vaya a por ella y justo entonces la llamada se corta. ¿Y sabes lo peor de todo? Lo peor es que primero me llamó a mi y no se lo cogí. ¿Sabes por qué? Porque estaba con mis putos miedos, con mis putos vómitos, con mis putos problemas que no le importan a nadie y que terminan jodiendo a todo el mundo. Una vez más soy un puto obstáculo para todo el mundo y... Y... Y...
Empiezas a tener serias dificultades a la hora de respirar. Abres mucho la boca y tus fosas nasales pero todo intento es en vano porque no consigues el aire necesario.
Niall: Mierda. Mierda. Alejandra. ¿Estás bien? Alejandra. ALEJANDRA. ¡ALEJANDRA!
Sus zarandeos sólo te ponen más nerviosa. Te llevas la mano al pecho agarrando tu camiseta justo antes de que tu vista se nuble y todo pierda sentido para ti.
***
All Of Me de John Legend suena de fondo en la habitación cuando abres los ojos. Lo primero que ves es el pelo de Lou brillante y sedoso como sólo podría tenerlo una peluquera de tal talante.
Alejandra: ¿Lou? -te cuesta respirar, la garganta te carraspea-
Lou se da la vuelta y te sonríe.
Lou: ¡Gracias a Dios!
Alejandra: Gracias a mis ojos que les ha dado la gana de despertar. -miras a todos los lados sin reconocer la habitación. Al menos te alivia saber que no estás en un hospital, las paredes serían mucho más frías si así fuera- ¿Dónde estoy?
Lou: En la habitación del médico. Te ha puesto algo de oxígeno pero como has visto que respirabas te ha dejado únicamente el suero.
Alejandra: ¿Dónde está Niall?
Lou: Ha ido a dormir un poco, desde que te trajeron no te ha dejado ni un segundo. No se ha ido hace mucho.
Alejandra: ¿Cuánto he estado... así?
Lou: Unas 12 horas. No ha sido grave, no te preocupes, ahora viene el doctor.
La puerta se abre de golpe pillándote de imprevisto; es Zayn que corre hasta tu cama cuando te ve despierta.
Zayn: Te odio. Menudo susto joder, Ale. -te da un beso en la frente-
Después de eso Louis entra en la habitación, seguido de Liam; se colocan uno al lado derecho y otro al izquierdo respectivamente. Louis toca tu pierna allá donde hace un tiempo tú no la hubiera sentido pero esta vez un pequeño calambre que la recorre te hace sonreír, no estás viviendo la misma pesadilla otra vez.
Louis: Pequeña, vamos a tener que dejar de darte sorpresas.
Sonríes, ojalá todas las "sorpresas" fueran como las que te da Louis.
Alejandra: Si, últimamente estoy algo estresada.
Liam: No lo jures -te guiña un ojo-
Louis: Manda narices, tú eres la estresada cuando yo he tenido que salir al concierto de hoy sin ayuda de nadie -te mira en un intento de desprecio en sus ojos claramente fallido cuando sus labios se convierten en una semicurva para sonreirte-
Liam: Lo siento mucho pequeña -te da un beso en la frente-
"¿Qué tienen todos con mi frente? ¿Por qué la besan?"
Zayn: Pensaba que te había pasado algo realmente gordo... Llevas dos sustos seguidos, nos vas a matar de un infarto. -agarrando tu mano-
Louis: Y uno fue por ti.
Zayn le asesina con la mirada mientras tú enarcas una ceja.
Louis: Si, si, no te hagas la sorprendida. Todos sabemos que la rabieta en el baño fue porque te diste cuenta de que no podías disfrutar de los dos cuerpinos a la vez -alzando las cejas repetidamente con agilidad-
Zayn: Vete a la mierda Tomlinson
Louis: Tommo para tí. Tu Dios Tommo.
Alejandra: Siempre me ha gustado más Tommo que Louis. Louis suena muy formal.
Louis: Pues si a la señorita le gusta Tommo, con Tommo me quedaré. -se acerca a ti, rodeando a Zayn, aparta el pelo que le interrumpe el paso de sus labios y susurra- Que conste que mientras que esos dos libran una batalla con espadas a lomos de un caballo blanco yo puedo hacer de príncipe azul con nariz de payaso.
Ríes mucho. La alegría de ese chico jamás falta, por muy mal que vayan las cosas. Sin embargo, tu rostro se vuelve mucho más serio cuando ves entrar a un hombre que no habías visto nunca vestido de blanco con una carpeta de plástico en las manos y infinidad de papeles sobre ella.
Liam: Hola doctor.
Doctor: Hola.
Anda mirando los papeles los metros de la pequeña habitación hasta que se detiene a los pies de tu cama, alza la vista y sonríe al ver tu cara aterrada.
Doctor: ¿Cómo estás?
Alejandra: Con la sangre fría -dices levantando el brazo en el que tienes la vía-
El médico ríe descolocando sus gafas del pronunciado caballete de su nariz y dejándolas colgando de su cuello. Baja los brazos y con ellos las carpetas.
Doctor: Bueno, la buena noticia es que te las vamos a quitar pronto.
Suspiras aliviada.
Doctor: Lo único que has sufrido ha sido un ataque de ansiedad, sin más. No hay de qué preocuparse. Como mucho tendrá que mantener reposo...
Alejandra: ...Mantener reposo... -dices a su vez-
Doctor: ... Durante unas horas más hasta que venga un segundo especialista que Niall ha considerado necesario -continúa-
Alejandra: ¿Niall?
Doctor: Si, pero no es "excesivamente importante" y cito sus palabras, aún así no perdemos nada.
Zayn: Claro, lo primero es que te recuperes.
El doctor asiente.
Doctor: En cuanto Niall venga llamaré al especialista y vendrá.
Zayn: Yo también quiero estar.
Doctor: Me temo que no va a ser posible.
Zayn: ¿Por qué?
Doctor: No debería estar tampoco Horan pero ha suplicado la estancia
Alejandra: Si.
Todo el mundo en la habitación te mira. Liam y Louis están especialmente perdidos.
Liam: ¿De qué están hablando?
Louis: Ni idea. -se susurran el uno al otro-
Doctor: Por supuesto, no habrá problema.
Alejandra: ¿Y luego podré quitarme esta mierda? Está fría.
El doctor ríe de nuevo.
Doctor: Por supuesto.
Alejandra: Pues, ¿a qué esperamos?
Liam: Voy a buscar a Niall que creo que estáis gritándolo a los cuatro vientos.
Doctor: Yo también me voy.
Louis te mira, mira a Zayn, mira la cama y te vuelve a mirar.
Louis: ¡Espera Liam, te acompaño!
Desde luego no quería estar cuando Niall llegara y viera de la forma que quisiera que fueran a esta aquellos dos.
martes, 24 de junio de 2014
Capítulo 86. Better than words.
Hace unos 10 minutos que Niall se ha ido al concierto y le pediste que le dijera a tus amigas que te habías vuelto a dormir, cuando entraron en la habitación fingiste tan bien que ni te preguntaron. Ahora, gracias a las finas paredes que te rodean, no te es difícil escucha una conversación que está manteniendo Estefanía en la habitación de al lado. «Pero, ¿lo tienes todo?» dice. Entre cada frase solía haber como cuatro segundos hasta la siguiente intervención de Estefanía pero este fue un poco más largo. «Tenemos que hacerlo lo antes posible». Esa frase te descolocó un poco. La conversación que estaba teniendo no tenía ningún sentido y si hubieras podido encajar algunas palabras, eso las descuadraría por completo.
Irene se echa a un lado dejando que te sientes sobre la cama.
Irene: ¿Por qué las has hecho creer que estabas dormida?
Alejandra: No quería hablar con nadie
Irene: ¿Tampoco conmigo? -hace ascender sus cejas-
Alejandra: Nah, tampoco contigo -riéndote-
Irene: Claro, sólo quieres ver a Niall -indignada cruzándose de brazos-
Ríes.
Irene: Pues que sepas que Zayn se va a cabrear.
Agachas la cabeza. Irene te ha borrado la sonrisa de la cara. Arrepentida según termina de decir la frase, se da cuenta y se corrige.
Irene: No, no, no, ¡no! No quería decir eso, ya sabes, quería... Me refería a que como... Mierda.
Ríes un poco encogiéndote de hombros.
Alejandra: No lo arreglas Irene
Irene: Lo sé. Lo siento, ¿vale? -toca tu pierna-
Alejandra: ¿Qué es lo que sientes exactamente?
Irene: Pues... Ya sabes.
Alejandra: No puedes sentir nada porque tú no tienes la culpa de nada.
Irene: Tú tampoco Ale
Alejandra: Hombre, más culpa que tú tengo
Irene: Si es que no se puede estar tan buena tía
Una vez más te hace reír.
Irene: Venga, pongámonos serias.
Ambas unís vuestros labios para poner una expresión seria pero en cuanto una de las tuerce una tímida sonrisa empezáis a reír de nuevo.
Alejandra: Eres tonta
Irene: Me lo dice Alejandra Sanz, se acabó el mundo para mi, ya he visto todo lo posible
Ríes mucho tirándote encima de ella tomando la revancha de las cosquillas que te ha hecho antes. Tras unos minutos ambas quedáis tumbadas una al lado de la otra.
Alejandra: No me lo puedo creer
Irene gira la cara para mirarte.
Irene: ¿El qué?
Alejandra: Miles de chicas se morirían por estar con Zayn. Es un chico increíble joder, realmente increíble.
Irene se encoge de hombros.
Irene: Lo es.
Alejandra: Soy gilipollas, ¿verdad?
Irene: Sólo un poco.
Ríes pudiendo sentir tu tórax ascender y descender moviendo tu mano sobre él a su vez. Te incorporas para coger la tabaquera de la mesita de noche que tienes a lado de la cama, cruzas tus piernas como si fueras un indio y tras dos intentos fallidos, consigues encender el cigarro que se balancea en tus labios. Aspiras el aire llenando tus pulmones de la nicotina que hacía unos días que no probabas y que, para ser sincera, echabas de menos.
Irene: Ves, por esas cosas eres gilipollas.
Retiras el cigarrillo de tu boca con sensualidad y expulsas el humo de la misma manera cerca de Irene.
Irene: ¡IMBÉCIL!
Ríes y le das otra calada achinando los ojos. Abres la ventana para que no se condense el humo en la habitación.
Irene: ¿Qué opina Niall de que fumes?
Te encoges de hombros.
Irene: ¿Y Zayn?
Alejandra: A él le gusta. Se convirtió en una especie de "marca de identidad" para nosotros.
Irene: O sea que, cada vez que enciendes un cigarro, es como si estuvieras estrechando la mano con Zayn
Tuerces un poco la cabeza.
Alejandra: No exactamente.
Irene: Como si te lo tiraras
Abres mucho los ojos y expulsas el humo tosiendo sin parar.
Alejandra: ¿Un poco más sincera, por favor?
Irene: ¿Y qué piensa Niall de todo eso?
Alejandra: ¿No te quedó claro con el puñetazo de ayer?
Irene: Madre mía, se volvió loco.
Alejandra: Estaba cabreado -una calada más-
Irene: ¿Por qué lo hiciste y luego fuiste a contárselo? Cuando alguien le pone los cuernos a su pareja no se lo cuenta, se suele esperar a que lo descubra. -hizo una pequeña pausa en la que pudiste reconocer el dolor en sus palabras- Te lo digo por experiencia. -entre dientes-
Alejandra: Irene...
Irene: No importa. -se encoge de hombros-
Alejandra: Tienes que hablar con él
Irene: Lo he hecho y parece que lo hemos arreglado.
Alejandra: ¿Parece?
Se encoge de hombros una vez más y te quita el cigarro de la mano para darle una calada y devolvértelo. El aire toma un desvío por sus pulmones que la hace toser varias veces.
Irene: Me ha dicho que no pasó nada.
Como un espectro, Carolina pasa por tu mente fugazmente, esta vez de forma más borrosa, como queriendo recordarte qué es lo debido.
Alejandra: No lo hizo
Irene: ¿Y tú que sabes?
Alejandra: Me lo dijo Andrea
Enarca una ceja sorprendida.
Alejandra: Simplemente era una buena forma para mantenerte alejada de él.
Irene abre mucho la boca.
Irene: Un poco hija de... -se calla- tu amiga
Alejandra: Está enamorada de tu novio
Irene: MI novio -repite-
Alejandra: Enamorada -repites-
Irene: Muchas chicas lo están, es Harry Styles, ¿qué esperas? -dice sonriendo con los ojos cerrados y moviendo los hombros como lo hubiera hecho Harry en su situación-
Ríes mucho. Es algo que sin duda diría tu gran amigo y no se aleja de la realidad, es uno de los chicos más deseados del mundo desde sus 16 años, es normal que su modestia haya quedado aparte.
Irene: Bueno, pues lo siento por tu amiga pero es mío y punto.
Sonríes y le das la última calada al cigarro terminado por tirarlo por la ventana.
Alejandra: ¿Cómo sabes si estás enamorada? -miras fijamente a tu mejor amiga-
Irene frunce el ceño impactada por la extraña pregunta.
Irene: Depende de lo que tú conozcas por amor, Ale
Alejandra: ¿Qué se suele conocer por amor?
Irene: Tú lo sabes perfectamente.
Alejandra: Creía que lo sabía.
Irene: ¿Estás dudando de lo que sientes por Niall?
Te encoges de hombros.
Irene: ¿De verdad estás dudando por Zayn?
Alejandra: No quiero hacerle daño a ninguno de los dos.
Irene: Eso no es posible Ale
Alejandra: Es que juntos son el chico perfecto. Juntos son la dulzura y la pasión, el fuego y el hielo, las caricias y los besos, las risas y las miradas intensas, el invierno y el verano. Son polos opuestos que se complementan, como el tatuaje de Zayn del yin y el yang.
Irene: Pero se diferencian tanto que es imposible enamorarse de los dos a la vez. No tiene nada que ver lo que has pasado con uno y con otro, es rematadamente imposible. -desorientada-
Como escarcha se queda tu piel cuando un frío gélido envuelve tu habitación. Por un interminable instante el miedo te sobrecogió pensando que Carolina pudiera estar mirándote desde el otro lado de la habitación pero, cuando giraste la cabeza la desolación te azotó más fuerte que el miedo lo había hecho. No estaba ahí, no había nadie. No había sino el eco de las últimas palabras de Estefanía antes de colgar. «...lo descubra». Te maldices a ti misma por haber estado distraída y no haber captado las primeras palabras de eso último.
La puerta te sorprende abriéndose de golpe.
Irene: ¡Lo sabía!
Su mano derecha impacta contra tu pecho haciéndote caer de nuevo a la cama. Irene salta encima de ti colocando ambas piernas a los laterales de tu cintura.
Irene: Eres una mentirosa, ¿pensaba que te ibas a librar de mi tan fácilmente?
Sus dedos empiezan a jugar con tus costillas haciéndote mil cosquillas y arrancándote rápidas lágrimas que se deslizan por tus mejillas como si fueran niños pequeños tirándose por toboganes.
Irene: Eres una pequeña diabla.
Alejandra: ¡Irene! ¡Para ya!
Irene se echa a un lado dejando que te sientes sobre la cama.
Irene: ¿Por qué las has hecho creer que estabas dormida?
Alejandra: No quería hablar con nadie
Irene: ¿Tampoco conmigo? -hace ascender sus cejas-
Alejandra: Nah, tampoco contigo -riéndote-
Irene: Claro, sólo quieres ver a Niall -indignada cruzándose de brazos-
Ríes.
Irene: Pues que sepas que Zayn se va a cabrear.
Agachas la cabeza. Irene te ha borrado la sonrisa de la cara. Arrepentida según termina de decir la frase, se da cuenta y se corrige.
Irene: No, no, no, ¡no! No quería decir eso, ya sabes, quería... Me refería a que como... Mierda.
Ríes un poco encogiéndote de hombros.
Alejandra: No lo arreglas Irene
Irene: Lo sé. Lo siento, ¿vale? -toca tu pierna-
Alejandra: ¿Qué es lo que sientes exactamente?
Irene: Pues... Ya sabes.
Alejandra: No puedes sentir nada porque tú no tienes la culpa de nada.
Irene: Tú tampoco Ale
Alejandra: Hombre, más culpa que tú tengo
Irene: Si es que no se puede estar tan buena tía
Una vez más te hace reír.
Irene: Venga, pongámonos serias.
Ambas unís vuestros labios para poner una expresión seria pero en cuanto una de las tuerce una tímida sonrisa empezáis a reír de nuevo.
Alejandra: Eres tonta
Irene: Me lo dice Alejandra Sanz, se acabó el mundo para mi, ya he visto todo lo posible
Ríes mucho tirándote encima de ella tomando la revancha de las cosquillas que te ha hecho antes. Tras unos minutos ambas quedáis tumbadas una al lado de la otra.
Alejandra: No me lo puedo creer
Irene gira la cara para mirarte.
Irene: ¿El qué?
Alejandra: Miles de chicas se morirían por estar con Zayn. Es un chico increíble joder, realmente increíble.
Irene se encoge de hombros.
Irene: Lo es.
Alejandra: Soy gilipollas, ¿verdad?
Irene: Sólo un poco.
Ríes pudiendo sentir tu tórax ascender y descender moviendo tu mano sobre él a su vez. Te incorporas para coger la tabaquera de la mesita de noche que tienes a lado de la cama, cruzas tus piernas como si fueras un indio y tras dos intentos fallidos, consigues encender el cigarro que se balancea en tus labios. Aspiras el aire llenando tus pulmones de la nicotina que hacía unos días que no probabas y que, para ser sincera, echabas de menos.
Irene: Ves, por esas cosas eres gilipollas.
Retiras el cigarrillo de tu boca con sensualidad y expulsas el humo de la misma manera cerca de Irene.
Irene: ¡IMBÉCIL!
Ríes y le das otra calada achinando los ojos. Abres la ventana para que no se condense el humo en la habitación.
Irene: ¿Qué opina Niall de que fumes?
Te encoges de hombros.
Irene: ¿Y Zayn?
Alejandra: A él le gusta. Se convirtió en una especie de "marca de identidad" para nosotros.
Irene: O sea que, cada vez que enciendes un cigarro, es como si estuvieras estrechando la mano con Zayn
Tuerces un poco la cabeza.
Alejandra: No exactamente.
Irene: Como si te lo tiraras
Abres mucho los ojos y expulsas el humo tosiendo sin parar.
Alejandra: ¿Un poco más sincera, por favor?
Irene: ¿Y qué piensa Niall de todo eso?
Alejandra: ¿No te quedó claro con el puñetazo de ayer?
Irene: Madre mía, se volvió loco.
Alejandra: Estaba cabreado -una calada más-
Irene: ¿Por qué lo hiciste y luego fuiste a contárselo? Cuando alguien le pone los cuernos a su pareja no se lo cuenta, se suele esperar a que lo descubra. -hizo una pequeña pausa en la que pudiste reconocer el dolor en sus palabras- Te lo digo por experiencia. -entre dientes-
Alejandra: Irene...
Irene: No importa. -se encoge de hombros-
Alejandra: Tienes que hablar con él
Irene: Lo he hecho y parece que lo hemos arreglado.
Alejandra: ¿Parece?
Se encoge de hombros una vez más y te quita el cigarro de la mano para darle una calada y devolvértelo. El aire toma un desvío por sus pulmones que la hace toser varias veces.
Irene: Me ha dicho que no pasó nada.
Como un espectro, Carolina pasa por tu mente fugazmente, esta vez de forma más borrosa, como queriendo recordarte qué es lo debido.
Alejandra: No lo hizo
Irene: ¿Y tú que sabes?
Alejandra: Me lo dijo Andrea
Enarca una ceja sorprendida.
Alejandra: Simplemente era una buena forma para mantenerte alejada de él.
Irene abre mucho la boca.
Irene: Un poco hija de... -se calla- tu amiga
Alejandra: Está enamorada de tu novio
Irene: MI novio -repite-
Alejandra: Enamorada -repites-
Irene: Muchas chicas lo están, es Harry Styles, ¿qué esperas? -dice sonriendo con los ojos cerrados y moviendo los hombros como lo hubiera hecho Harry en su situación-
Ríes mucho. Es algo que sin duda diría tu gran amigo y no se aleja de la realidad, es uno de los chicos más deseados del mundo desde sus 16 años, es normal que su modestia haya quedado aparte.
Irene: Bueno, pues lo siento por tu amiga pero es mío y punto.
Sonríes y le das la última calada al cigarro terminado por tirarlo por la ventana.
Alejandra: ¿Cómo sabes si estás enamorada? -miras fijamente a tu mejor amiga-
Irene frunce el ceño impactada por la extraña pregunta.
Irene: Depende de lo que tú conozcas por amor, Ale
Alejandra: ¿Qué se suele conocer por amor?
Irene: Tú lo sabes perfectamente.
Alejandra: Creía que lo sabía.
Irene: ¿Estás dudando de lo que sientes por Niall?
Te encoges de hombros.
Irene: ¿De verdad estás dudando por Zayn?
Alejandra: No quiero hacerle daño a ninguno de los dos.
Irene: Eso no es posible Ale
Alejandra: Es que juntos son el chico perfecto. Juntos son la dulzura y la pasión, el fuego y el hielo, las caricias y los besos, las risas y las miradas intensas, el invierno y el verano. Son polos opuestos que se complementan, como el tatuaje de Zayn del yin y el yang.
Irene: Pero se diferencian tanto que es imposible enamorarse de los dos a la vez. No tiene nada que ver lo que has pasado con uno y con otro, es rematadamente imposible. -desorientada-
Toqueteas tu pelo haciéndolo escurrir entre tus dedos como si pudieras encontrar en él una respuesta a lo que lleva meses rondando tu cabeza.
Irene: Ale... -hace una pausa para mirar por la ventana- El amor no se mide en besos, en risas ni en confidencias, lo sabes, ¿no? Todo eso son condimentos que se deben añadir, por supuesto, pero el amor es la velocidad a la que se aceleran tus pulsaciones cuando tu piel roza con la suya, el amor es el modo en el que tu corazón sonríe cuando tus ojos le ven sonreír, el amor es el modo en el que un silencio cubre cualquier palabra. Es difícil encontrarlo y cuando se encuentra muchas veces se deja ir por miedo a lo que pueda venir pero tú no deberías, no deberías dejarlo ir porque ya dejaste que huyera una vez. El amor son los cambios de ánimo que una persona puede producirte en cuestión de segundos, son todos los pactos que tal vez nunca fueran firmados, son declaraciones que cuesta entender pero que, una vez que toques la cintura de ese chico con rizos y te mire con el verde intenso de sus ojos sabrás que él es el correcto porque una vida con él no es suficiente, porque no utilizáis las típicas frases de "tumbaremos un ocho" si no que lucháis contra el infinito porque es demasiado poco tiempo para vosotros. Entonces, cuando con los ojos llenos de lágrimas te dice que nunca podría sustituirte porque no hay nada que le haga más feliz que tus dedos enlazados con los suyos, entonces es cuando te has dado cuenta de que te has enamorado. Has encontrado el amor cuando menos lo esperabas y ha llegado para romper con todas las expectativas propuestas en cuentos de princesas porque el amor es eso tan maravilloso que no puede ser definido con palabras sino con sentimientos.
Miras a tu amiga, admirándola porque sabes que para ella no es fácil. Siempre ha ido contra los estereotipos, contra las cursiladas y contra la mala costumbre que tienen los humanos de necesitar expresar y escuchar los sentimientos que tiene pero, como ella misma ha dicho, el amor no puede ser definido por palabras. Sus ojos están vidriosos, anhelando a su verdadero gran amor aunque hace apenas unos minutos que le ha dejado cantando, haciendo felices a miles de personas aunque nunca tan felices como la hace a ella cuando con la voz ronca de por las mañanas le dedica alguna frase acompañada de un beso en los labios.
No dices nada, la abrazas y ella te corresponde. Mejor que ninguna palabra es el calor de tu mejor amiga junto a ti sintiendo que no hay nada, nada que se iguale a un abrazo necesitado de cariño como es este.
Alejandra: Gracias.
Irene sonríe cerrando los ojos que por diferencia de peso hace caer una lágrima por su rostro que cala tu camiseta.
Irene: Ale...
Alejandra: Dime -sonriendo-
Irene: Ale no quiero que me odies.
Alejandra: Nunca podría...
Irene: No me odies, por favor. -te corta-
Alejandra: ¿Qué dices, Irene?
Irene: Tengo que contarte una cosa.
Irene: Ale... -hace una pausa para mirar por la ventana- El amor no se mide en besos, en risas ni en confidencias, lo sabes, ¿no? Todo eso son condimentos que se deben añadir, por supuesto, pero el amor es la velocidad a la que se aceleran tus pulsaciones cuando tu piel roza con la suya, el amor es el modo en el que tu corazón sonríe cuando tus ojos le ven sonreír, el amor es el modo en el que un silencio cubre cualquier palabra. Es difícil encontrarlo y cuando se encuentra muchas veces se deja ir por miedo a lo que pueda venir pero tú no deberías, no deberías dejarlo ir porque ya dejaste que huyera una vez. El amor son los cambios de ánimo que una persona puede producirte en cuestión de segundos, son todos los pactos que tal vez nunca fueran firmados, son declaraciones que cuesta entender pero que, una vez que toques la cintura de ese chico con rizos y te mire con el verde intenso de sus ojos sabrás que él es el correcto porque una vida con él no es suficiente, porque no utilizáis las típicas frases de "tumbaremos un ocho" si no que lucháis contra el infinito porque es demasiado poco tiempo para vosotros. Entonces, cuando con los ojos llenos de lágrimas te dice que nunca podría sustituirte porque no hay nada que le haga más feliz que tus dedos enlazados con los suyos, entonces es cuando te has dado cuenta de que te has enamorado. Has encontrado el amor cuando menos lo esperabas y ha llegado para romper con todas las expectativas propuestas en cuentos de princesas porque el amor es eso tan maravilloso que no puede ser definido con palabras sino con sentimientos.
Miras a tu amiga, admirándola porque sabes que para ella no es fácil. Siempre ha ido contra los estereotipos, contra las cursiladas y contra la mala costumbre que tienen los humanos de necesitar expresar y escuchar los sentimientos que tiene pero, como ella misma ha dicho, el amor no puede ser definido por palabras. Sus ojos están vidriosos, anhelando a su verdadero gran amor aunque hace apenas unos minutos que le ha dejado cantando, haciendo felices a miles de personas aunque nunca tan felices como la hace a ella cuando con la voz ronca de por las mañanas le dedica alguna frase acompañada de un beso en los labios.
No dices nada, la abrazas y ella te corresponde. Mejor que ninguna palabra es el calor de tu mejor amiga junto a ti sintiendo que no hay nada, nada que se iguale a un abrazo necesitado de cariño como es este.
Alejandra: Gracias.
Irene sonríe cerrando los ojos que por diferencia de peso hace caer una lágrima por su rostro que cala tu camiseta.
Irene: Ale...
Alejandra: Dime -sonriendo-
Irene: Ale no quiero que me odies.
Alejandra: Nunca podría...
Irene: No me odies, por favor. -te corta-
Alejandra: ¿Qué dices, Irene?
Irene: Tengo que contarte una cosa.
lunes, 23 de junio de 2014
Capítulo 85. ¿Confianza truncada?
Irene cierra la puerta del cuarto de Alejandra, cruza el pasillo hasta la habitación de Iris donde se encuentra con Andrea e Iris sentadas en la cama. Ambas la miran cuando entra hablando pensando que sólo estaba Iris pero al segundo calla.
Iris: Hola.
Irene mira a Andrea asqueada, que devuelve la mirada de reojo.
Irene: Alejandra se ha despertado.
Andrea la mira esta vez interesada en sus palabras mientras que Iris arquea mucho las dejas soltando un alarido de alivio.
Iris: ¿Cómo está?
Irene: Yo la he visto bien, la he dejado hablando con Niall que estoy segura que era con quien realmente quería estar.
Iris: Si, creo que será lo mejor.
Irene: Voy con los chicos para preparar las últimas cosas, hoy le tomo el relevo a Ale, cuando Niall salga, que no tardará mucho porque tiene que prepararse para el concierto, estar con ella, no voy a tardar mucho en venir pero no la dejéis sola.
Andrea: Claro que no, somos sus amigas, estamos cuando lo necesita.
Irene ignora el comentario de Andrea y sigue hablando mirando a Iris.
Irene: Creo que es mejor no decirle nada todavía.
Iris: Pero a lo mejor quiere...
Irene: No. Puede que no tenga fuerzas todavía y decirla eso sólo la va a hundir más.
Iris asiente.
Irene: Cuando se lo digamos tiene que estar tranquila y casi mejor que se lo digamos Estefanía y yo.
Andrea: No me parece bien.
Irene: Me da absolutamente igual lo que te parezca a ti.
Iris: Yo había pensado en decírselo yo puesto que fui yo quien...
Irene: Vas a tener que ser muy delicada.
Iris: Lo seré.
Andrea: Estefanía no debería estar.
Irene: Lo va a estar.
Andrea: ¿Por qué?
Irene: Porque lo digo yo, ¿te parece?
Andrea la mira desafiante y aparta la mirada.
Iris: Andrea tendría que estar.
Irene: Vamos a ver. No vamos a decirla que la ha tocado el euromillón, de hecho creo que no deberíamos ni decírselo, solo va a hacer que se ponga mucho peor.
Andrea: Merece saberlo.
Irene: No va a cambiar nada.
Iris: Liam ha dicho...
Irene: Sé lo que ha dicho Liam, ¿crees que lo va a hacer? Liam tiene muy buenas voluntades, sus managers no tantas, te lo aseguro.
Iris resopla. El móvil de Irene suena y se ilumina en el bolsillo de sus pitillos. Lo mira.
Irene: Me voy, Zayn me necesita. Ni una palabra a Alejandra.
Iris cierra su boca como si fuera una cremallera. Irene asiente y se va de la habitación. Conduce durante media hora siguiente las indicaciones que Lou la ha dado y realmente no se ha alejado de la realidad, no tarda mucho más. Aparca en un garaje reservado para el equipo como de costumbre. Cuando entra a los camerinos, dos niños se introducen entre sus piernas haciéndola casi tropezar.
Irene: Eh, eh. Pequeñajos, que me tiráis.
Lux: Perdón.
La niña está entretenida en perseguir a su nuevo mejor amigo, así que cuando Sergio se deshace de tus piernas y se va corriendo, ella sale detrás de él. Estefanía aparece de la sala de maquillaje cuando la oye.
Estefanía: Perdona tía.
Irene: No te preocupes. -sonriendo-
Estefanía: ¿Cómo está Ale?
Irene: Se ha despertado
Estefanía: ¡Ay que bien!
Algo en la cara de Estefanía le dice a Irene que esa noticia no la ha llegado del todo como esperaba.
Irene: ¿Todo bien?
Estefanía: ¡Claro! Es una noticia estupenda.
Irene: Ya... -mira a ambos lados- ¿Has visto a Zayn?
Estefanía niega con la cabeza. Las dos chicas se despiden e Irene va buscando por las salas maquillaje, peluquería y vestuario pero no encuentra a Zayn. Finalmente opta por mirar en su camerino donde si le encuentra, hablando con Harry y Louis.
Irene: Zayn, por fin. Te estaba buscando.
Zayn se gira, ya que estaba de espaldas a la puerta.
Zayn: ¿Sabes algo de Ale?
Irene: Está bien, la he dejado con Niall.
Zayn: Ah.
Louis: Va tío, en serio.
No atina a decir nada, todos saben lo que ha habido siempre entre Niall y Alejandra pero Zayn está dispuesto a no dejarlo pasar así como así.
Zayn: Louis, déjalo, ¿quieres?
Irene: Va, Zayn, vamos a hacer algo y te distraes.
Zayn: Me he fumado dos cajetillas del mejor tabaco de Nueva York y me he bebido dos botellas de Gin Tonic entre ayer y hoy.
Irene: Bueno, pues vamos a cantar algo.
Zayn: Mira, cantar ya voy a cantar mucho luego y tengo que hacer que parezca que Niall y yo estemos genial, y más ahora que ha salido ese estúpido artículo en esa estúpida revista de ese estúpido autor anónimo.
Irene frunce el ceño sin entender nada.
Harry: Alguien ha hecho público que Niall pegó a Zayn, de echo se han inventado que Niall fue al gimnasio para desahogarse por la pelea.
Louis: Si, y eso no es lo último. También ha salido que Harry y tú estáis teniendo problemas y, supuestamente se me ha visto con una chica muy acaramelado, pero eso ya es otra historia.
Irene: Cuéntame eso último -interesada por lo de Louis-
Louis: Hace unas semanas salieron fotos mías agarrando por la cintura a Andrea y de Liam con Iris y, por su puesto de Alejandra y Niall han salido fotos hace poco.
Irene: Bueno, a los amores inventados y salidos de debajo de las piedras, igual que a las mentiras y a las rupturas, ya estáis acostumbrados así que no os preocupéis demasiado y respecto a lo tuyo con Niall... -mira a Zayn- ¿Por qué no intentas hablar con él?
Zayn: Porque me va a dar otro puñetazo
Irene: No seas burro, no creo.
Zayn: Irene, Niall ahora mismo es un obstáculo para mi.
Irene: Zayn, Niall ahora mismo es lo mismo que era hace tres días.
Harry: Ahí tiene razón.
Irene: Siempre tengo razón. -encogiéndose de hombros- Lo siento, pero dudo mucho que Alejandra se crea que estás enamorado de ella y mucho menos que vaya a escogerte... Vamos, tú mejor que nadie sabes lo que ella siente.
Zayn: Ya, pero yo pensaba que era distinto conmigo.
Irene: Lo vuestro siempre ha sido sexo y amor de amigos Zayn, y lo sabes. No trates engañarte haciéndote creer que la quieres porque en el fondo, tú mismo sabes que no es así. -se produce un silencio en el que nadie habla- Venga, vamos que te llevo a peluquería.
Louis: Yo le acompaño que también tengo que ir.
Irene: Igualmente voy con vosotros.
Harry: Espera un momento.
Irene resopla y gira sobre sus talones. Zayn y Louis salen del camerino cerrando la puerta a su paso.
Irene: ¿Qué quieres?
Harry: No puedes estar ignorándome todo el rato.
Irene: ¿Me estás retando?
Harry: Te estoy diciendo que me hagas caso.
Irene se cruza de brazos y frunce los labios.
Irene: Sorprenderme.
Harry: No pasó nada.
Irene esboza una sonrisa torcida y chista la lengua.
Harry: ¡Te lo digo de verdad! A lo que Andrea se refiere es al día del avión en el que vinimos aquí.
Irene: ¿A qué se refiere exactamente?
Harry: Andrea estaba dentro del baño del avión, del único que había en el avión, y yo estaba esperando a que saliera para entrar. Entonces abrió la puerta y cuando me vio me metió con ella. Me pilló tan de imprevisto que no pude reaccionar. Cerró la puerta del baño y no podía salir. ¿No te diste cuenta de que no estaba? Trató todo el rato de besarme pero yo no quería. ¿Cómo iba a querer besarle? ¡Ni loco volvería a fallarte! En un intento consiguió encontrar mi boca y justo Liam abrió la puerta y nos encontró así. Andrea le contó que nos habíamos besado. A él le amenazó con contarle a Iris que una vez había intentado besarle si te contaba la verdad y a mi con que te lo contaría como a ella le viniera en gana, por eso no te había dicho nada pero al final ha dado completamente igual.
Irene: Que casualidad que Liam abrió justo en el momento en el que, por casualidad querida por la alineación de los cielos, te besó.
Harry: No me besó. Lo intentó y yo no la vi porque la luz estaba apaga, del sobresalto me apoyé sobre el cerrojo y abrí. Liam estaba intentando entrar y fue lo necesario para que casi nos cayéramos encima de él.
Irene: ¿Y no podías haber abierto el cerrojo antes para salir?
Harry: El interruptor del baño estaba fuera, estábamos a ciegas, ¿cómo iba a saber dónde estaba el cerrojo?
Irene: Harry, ¿te estás escuchando? ¿Cómo quieres que me lo crea? Todo eso no tienen ningún sentido.
Harry: La verdad es que suena todo muy surrealista pero pasó así Irene, te lo juro.
Irene: No me jures cosas inciertas.
Harry: ¿Quieres preguntárselo a Liam?
Irene: ¿Qué me iba a decir Liam? Por favor, Harry. -irónica- Sólo podría creérmelo de Andrea y tampoco me fío de ella ni un pelo.
Harry se acerca un poco a ella.
Harry: Vamos, siempre has dicho que sabías si mentía o no con sólo mirarme a los ojos. Hazlo ahora.
Irene: Ya me lo hiciste una vez, ¿por qué no una segunda?
Harry: Porque de los errores se aprende y si me diste una segunda oportunidad no es para estar desconfiando de mi todo el rato.
Irene: Quiero creerte.
Harry: Pues hazlo, no es tan difícil.
Irene: Contigo tan cerca si que lo es, créeme.
Harry: Pero eso es bueno.
En un movimiento rápido, Harry coge a Irene por la cintura y la acerca tanto a él que sus labios quedan prácticamente a la distancia de un aliento.
Irene: Para nada.
Harry: ¿Por qué?
Irene: Porque me haces perder la razón.
Harry: ¿Para qué necesitas razón si me tienes a mi?
Irene: Porque si no llevaríamos una relación de locos.
Harry: ¿Entonces es una relación?
Irene: Por supuesto, ¿qué sería de ti sin mi?
Harry: Estaría muy perdido en el mundo.
Irene: Y que lo digas.
Harry: Aunque no creo que me vaya mucho mejor contigo.
Irene: ¿Por qué lo dices?
El dedo índice de Irene toca el labio de Harry. Las dos manos de él aprietan el trasero de Irene haciendo que un fervor ascienda desde su pelvis hasta sus labios.
Harry: Porque me vuelves loco.
Irene: Tú estás loco siempre.
Se besan. Las manos de Harry bajan ahora a las piernas de Irene impulsándola a saltar y a que se agarre en su cintura. Retrocede varios pasos para sentarse en el sofá. Irene sonríe y no tarda ni un segundo en quitarse la camiseta. Harry toca sus pechos. Ella se mueve encima de él. Sus carrillo se colorean en menos de un segundo cuando los labios de Irene recorren su cuerpo, empezando por el cuello y terminado en sus abdominales.
Harry: Tú, yo, juntos. Tú de blanco y yo diciéndote que te quiero, ¿qué dices?
Irene: Andrea no te habría hecho disfrutar tanto, ¿eh? -riendo cerca de sus labios-
Harry: Nadie sería como tú.
Irene sonríe, satisfecha con la respuesta. La temperatura de la habitación se eleva cuando las manos de Irene desabrochan el cinturón de su pareja.
Harry: ¿Te imaginas lo bonito que sería?
Irene: Te estás volviendo loco de verdad.
Harry: ¿Cómo quieres que esté cuerdo teniéndote sobre mis piernas con eso movimientos que...?
Y le besa en los labios, haciéndole callar, haciéndole respirar con dificultad, haciéndole gemir para terminar de recuperar, en la soledad del camerino, el tiempo perdido.
Iris: Hola.
Irene mira a Andrea asqueada, que devuelve la mirada de reojo.
Irene: Alejandra se ha despertado.
Andrea la mira esta vez interesada en sus palabras mientras que Iris arquea mucho las dejas soltando un alarido de alivio.
Iris: ¿Cómo está?
Irene: Yo la he visto bien, la he dejado hablando con Niall que estoy segura que era con quien realmente quería estar.
Iris: Si, creo que será lo mejor.
Irene: Voy con los chicos para preparar las últimas cosas, hoy le tomo el relevo a Ale, cuando Niall salga, que no tardará mucho porque tiene que prepararse para el concierto, estar con ella, no voy a tardar mucho en venir pero no la dejéis sola.
Andrea: Claro que no, somos sus amigas, estamos cuando lo necesita.
Irene ignora el comentario de Andrea y sigue hablando mirando a Iris.
Irene: Creo que es mejor no decirle nada todavía.
Iris: Pero a lo mejor quiere...
Irene: No. Puede que no tenga fuerzas todavía y decirla eso sólo la va a hundir más.
Iris asiente.
Irene: Cuando se lo digamos tiene que estar tranquila y casi mejor que se lo digamos Estefanía y yo.
Andrea: No me parece bien.
Irene: Me da absolutamente igual lo que te parezca a ti.
Iris: Yo había pensado en decírselo yo puesto que fui yo quien...
Irene: Vas a tener que ser muy delicada.
Iris: Lo seré.
Andrea: Estefanía no debería estar.
Irene: Lo va a estar.
Andrea: ¿Por qué?
Irene: Porque lo digo yo, ¿te parece?
Andrea la mira desafiante y aparta la mirada.
Iris: Andrea tendría que estar.
Irene: Vamos a ver. No vamos a decirla que la ha tocado el euromillón, de hecho creo que no deberíamos ni decírselo, solo va a hacer que se ponga mucho peor.
Andrea: Merece saberlo.
Irene: No va a cambiar nada.
Iris: Liam ha dicho...
Irene: Sé lo que ha dicho Liam, ¿crees que lo va a hacer? Liam tiene muy buenas voluntades, sus managers no tantas, te lo aseguro.
Iris resopla. El móvil de Irene suena y se ilumina en el bolsillo de sus pitillos. Lo mira.
Irene: Me voy, Zayn me necesita. Ni una palabra a Alejandra.
Iris cierra su boca como si fuera una cremallera. Irene asiente y se va de la habitación. Conduce durante media hora siguiente las indicaciones que Lou la ha dado y realmente no se ha alejado de la realidad, no tarda mucho más. Aparca en un garaje reservado para el equipo como de costumbre. Cuando entra a los camerinos, dos niños se introducen entre sus piernas haciéndola casi tropezar.
Irene: Eh, eh. Pequeñajos, que me tiráis.
Lux: Perdón.
La niña está entretenida en perseguir a su nuevo mejor amigo, así que cuando Sergio se deshace de tus piernas y se va corriendo, ella sale detrás de él. Estefanía aparece de la sala de maquillaje cuando la oye.
Estefanía: Perdona tía.
Irene: No te preocupes. -sonriendo-
Estefanía: ¿Cómo está Ale?
Irene: Se ha despertado
Estefanía: ¡Ay que bien!
Algo en la cara de Estefanía le dice a Irene que esa noticia no la ha llegado del todo como esperaba.
Irene: ¿Todo bien?
Estefanía: ¡Claro! Es una noticia estupenda.
Irene: Ya... -mira a ambos lados- ¿Has visto a Zayn?
Estefanía niega con la cabeza. Las dos chicas se despiden e Irene va buscando por las salas maquillaje, peluquería y vestuario pero no encuentra a Zayn. Finalmente opta por mirar en su camerino donde si le encuentra, hablando con Harry y Louis.
Irene: Zayn, por fin. Te estaba buscando.
Zayn se gira, ya que estaba de espaldas a la puerta.
Zayn: ¿Sabes algo de Ale?
Irene: Está bien, la he dejado con Niall.
Zayn: Ah.
Louis: Va tío, en serio.
No atina a decir nada, todos saben lo que ha habido siempre entre Niall y Alejandra pero Zayn está dispuesto a no dejarlo pasar así como así.
Zayn: Louis, déjalo, ¿quieres?
Irene: Va, Zayn, vamos a hacer algo y te distraes.
Zayn: Me he fumado dos cajetillas del mejor tabaco de Nueva York y me he bebido dos botellas de Gin Tonic entre ayer y hoy.
Irene: Bueno, pues vamos a cantar algo.
Zayn: Mira, cantar ya voy a cantar mucho luego y tengo que hacer que parezca que Niall y yo estemos genial, y más ahora que ha salido ese estúpido artículo en esa estúpida revista de ese estúpido autor anónimo.
Irene frunce el ceño sin entender nada.
Harry: Alguien ha hecho público que Niall pegó a Zayn, de echo se han inventado que Niall fue al gimnasio para desahogarse por la pelea.
Louis: Si, y eso no es lo último. También ha salido que Harry y tú estáis teniendo problemas y, supuestamente se me ha visto con una chica muy acaramelado, pero eso ya es otra historia.
Irene: Cuéntame eso último -interesada por lo de Louis-
Louis: Hace unas semanas salieron fotos mías agarrando por la cintura a Andrea y de Liam con Iris y, por su puesto de Alejandra y Niall han salido fotos hace poco.
Irene: Bueno, a los amores inventados y salidos de debajo de las piedras, igual que a las mentiras y a las rupturas, ya estáis acostumbrados así que no os preocupéis demasiado y respecto a lo tuyo con Niall... -mira a Zayn- ¿Por qué no intentas hablar con él?
Zayn: Porque me va a dar otro puñetazo
Irene: No seas burro, no creo.
Zayn: Irene, Niall ahora mismo es un obstáculo para mi.
Irene: Zayn, Niall ahora mismo es lo mismo que era hace tres días.
Harry: Ahí tiene razón.
Irene: Siempre tengo razón. -encogiéndose de hombros- Lo siento, pero dudo mucho que Alejandra se crea que estás enamorado de ella y mucho menos que vaya a escogerte... Vamos, tú mejor que nadie sabes lo que ella siente.
Zayn: Ya, pero yo pensaba que era distinto conmigo.
Irene: Lo vuestro siempre ha sido sexo y amor de amigos Zayn, y lo sabes. No trates engañarte haciéndote creer que la quieres porque en el fondo, tú mismo sabes que no es así. -se produce un silencio en el que nadie habla- Venga, vamos que te llevo a peluquería.
Louis: Yo le acompaño que también tengo que ir.
Irene: Igualmente voy con vosotros.
Harry: Espera un momento.
Irene resopla y gira sobre sus talones. Zayn y Louis salen del camerino cerrando la puerta a su paso.
Irene: ¿Qué quieres?
Harry: No puedes estar ignorándome todo el rato.
Irene: ¿Me estás retando?
Harry: Te estoy diciendo que me hagas caso.
Irene se cruza de brazos y frunce los labios.
Irene: Sorprenderme.
Harry: No pasó nada.
Irene esboza una sonrisa torcida y chista la lengua.
Harry: ¡Te lo digo de verdad! A lo que Andrea se refiere es al día del avión en el que vinimos aquí.
Irene: ¿A qué se refiere exactamente?
Harry: Andrea estaba dentro del baño del avión, del único que había en el avión, y yo estaba esperando a que saliera para entrar. Entonces abrió la puerta y cuando me vio me metió con ella. Me pilló tan de imprevisto que no pude reaccionar. Cerró la puerta del baño y no podía salir. ¿No te diste cuenta de que no estaba? Trató todo el rato de besarme pero yo no quería. ¿Cómo iba a querer besarle? ¡Ni loco volvería a fallarte! En un intento consiguió encontrar mi boca y justo Liam abrió la puerta y nos encontró así. Andrea le contó que nos habíamos besado. A él le amenazó con contarle a Iris que una vez había intentado besarle si te contaba la verdad y a mi con que te lo contaría como a ella le viniera en gana, por eso no te había dicho nada pero al final ha dado completamente igual.
Irene: Que casualidad que Liam abrió justo en el momento en el que, por casualidad querida por la alineación de los cielos, te besó.
Harry: No me besó. Lo intentó y yo no la vi porque la luz estaba apaga, del sobresalto me apoyé sobre el cerrojo y abrí. Liam estaba intentando entrar y fue lo necesario para que casi nos cayéramos encima de él.
Irene: ¿Y no podías haber abierto el cerrojo antes para salir?
Harry: El interruptor del baño estaba fuera, estábamos a ciegas, ¿cómo iba a saber dónde estaba el cerrojo?
Irene: Harry, ¿te estás escuchando? ¿Cómo quieres que me lo crea? Todo eso no tienen ningún sentido.
Harry: La verdad es que suena todo muy surrealista pero pasó así Irene, te lo juro.
Irene: No me jures cosas inciertas.
Harry: ¿Quieres preguntárselo a Liam?
Irene: ¿Qué me iba a decir Liam? Por favor, Harry. -irónica- Sólo podría creérmelo de Andrea y tampoco me fío de ella ni un pelo.
Harry se acerca un poco a ella.
Harry: Vamos, siempre has dicho que sabías si mentía o no con sólo mirarme a los ojos. Hazlo ahora.
Irene: Ya me lo hiciste una vez, ¿por qué no una segunda?
Harry: Porque de los errores se aprende y si me diste una segunda oportunidad no es para estar desconfiando de mi todo el rato.
Irene: Quiero creerte.
Harry: Pues hazlo, no es tan difícil.
Irene: Contigo tan cerca si que lo es, créeme.
Harry: Pero eso es bueno.
En un movimiento rápido, Harry coge a Irene por la cintura y la acerca tanto a él que sus labios quedan prácticamente a la distancia de un aliento.
Irene: Para nada.
Harry: ¿Por qué?
Irene: Porque me haces perder la razón.
Harry: ¿Para qué necesitas razón si me tienes a mi?
Irene: Porque si no llevaríamos una relación de locos.
Harry: ¿Entonces es una relación?
Irene: Por supuesto, ¿qué sería de ti sin mi?
Harry: Estaría muy perdido en el mundo.
Irene: Y que lo digas.
Harry: Aunque no creo que me vaya mucho mejor contigo.
Irene: ¿Por qué lo dices?
El dedo índice de Irene toca el labio de Harry. Las dos manos de él aprietan el trasero de Irene haciendo que un fervor ascienda desde su pelvis hasta sus labios.
Harry: Porque me vuelves loco.
Irene: Tú estás loco siempre.
Se besan. Las manos de Harry bajan ahora a las piernas de Irene impulsándola a saltar y a que se agarre en su cintura. Retrocede varios pasos para sentarse en el sofá. Irene sonríe y no tarda ni un segundo en quitarse la camiseta. Harry toca sus pechos. Ella se mueve encima de él. Sus carrillo se colorean en menos de un segundo cuando los labios de Irene recorren su cuerpo, empezando por el cuello y terminado en sus abdominales.
Harry: Tú, yo, juntos. Tú de blanco y yo diciéndote que te quiero, ¿qué dices?
Irene: Andrea no te habría hecho disfrutar tanto, ¿eh? -riendo cerca de sus labios-
Harry: Nadie sería como tú.
Irene sonríe, satisfecha con la respuesta. La temperatura de la habitación se eleva cuando las manos de Irene desabrochan el cinturón de su pareja.
Harry: ¿Te imaginas lo bonito que sería?
Irene: Te estás volviendo loco de verdad.
Harry: ¿Cómo quieres que esté cuerdo teniéndote sobre mis piernas con eso movimientos que...?
Y le besa en los labios, haciéndole callar, haciéndole respirar con dificultad, haciéndole gemir para terminar de recuperar, en la soledad del camerino, el tiempo perdido.
domingo, 22 de junio de 2014
Capítulo 84. Con el corazón encogido.
Alguien aprieta tu mano. Abres los ojos lentamente al principio sin ver del todo bien, divisando una figura que se abalanza sobre ti. Poco a poco vas enfocando su pelo, sus ojos, su boca, todas y cada una de las facciones de la cara de un Niall que no deja de llorar.
Alejandra: ¿Ni-Niall?
Niall lleva tu mano a su boca y la besa. Miras a tu al rededor. Estás en tu cuarto del hotel. Suspiras aliviada de no encontrarte en la fría habitación de un hospital.
Alejandra: ¿Qué pasa?
Niall no dice nada, sólo te abraza. De pronto oyes la voz de Irene.
Irene: ¿Niall?
Niall: ¡Se ha despertado! -exclama separándose de ti-
Irene te mira, sonríe y corre hasta tu cama, echándose encima de ti.
Irene: Joder, Alejandra, ¡qué susto nos has dado!
Te incorporas sobre tus antebrazos, con el ceño fruncido.
Niall: Pensaba que me iba a tener que ir al concierto sin ver tus ojos
Alejandra: ¿De qué estáis hablando? ¿Estáis locos? Ni que hubiera resucitada de muerta
Ambos tornan el semblante serio.
Alejandra: ¿Qué os pasa?
Irene: La dejo contigo, yo luego voy a poder estar con ella. -te da un beso en la mejilla y una palmadita en la pierna- Hablamos luego.
Irene se va de la habitación. Miras a Niall que está sonriendo pero apesadumbrado.
Alejandra: ¿Qué pasa, Niall?
Niall: Eso digo yo, ¿qué ha pasado? Ayer te encontró Iris en el baño. Estabas arrinconada con las manos en las orejas, llorando y... -mira a la cama- La tapa del váter estaba abierta... Has vomitado otra vez.
Empalideces y niegas con la cabeza.
Niall: Alejandra, ella te vio.
Alejandra: Si, vomité. Pero no por mi cuerpo y no estaba así por eso.
Niall: No querías que te viéramos, Alejandra te conozco. Te pusiste así porque te arrepentiste. -Se acerca a ti-
Alejandra: ¡No! -tu calma empieza a desaparecer- No estaba así por eso.
Niall toca tu cintura y alza tu mentón para que le mires a los ojos.
Niall: Pues si no fue así, cuéntamelo.
Niegas con la cabeza.
Niall: ¿Cómo quieres que te crea si no confías en mi para supuestamente contarme lo que te pasó?
Te pierdes en el azul de sus ojos que invade tus pensamientos. ¿Qué ha sido del Niall furioso, del Niall que no quería escuchar a nada ni a nadie de esta mañana? ¿Esa mañana? ¿Cuánto tiempo lleva ahí?
Alejandra: ¿Cuánto he dormido?
Niall: Un día entero más o menos
Alejandra: ¡¿Un día?!
Niall asiente.
Alejandra: Niall, tengo que explicarte, tienes que escucharme.
Niall: Alejandra, lo que más me importa ahora es esto, lo demás es secundario.
Un sentimiento de culpabilidad sacude tu cuerpo. ¿Por qué tiene que ser tan bueno contigo?
Alejandra: No estoy loca, ¿vale?
Niall: La verdad es que un poco si -sonríe-
Le devuelves una sonrisa tímida.
Niall: Venga, Alejandra, no se lo voy a decir a nadie.
Coges aire y te preparas para revivir tantos momentos a solas sentada en la tumba de tu hermana, tantas noches asoladas por la ausencia de Carolina, tantas risas incoherentes con el aire. Suena tan surrealista cuando cuentas tus sentimientos en voz alta, cuando narras tu vida. Sin embargo, Niall escucha atento, expectante y con ganas de más, de algo más que nunca llega y que termina en las frías baldosas de un baño de un hotel de Nueva York.
Niall: Joder, Alejandra... ¿Por qué no me lo has contado antes?
Alejandra: Nadie podía saberlo Niall, me deberás estar tomando por loca. Yo... Yo sólo quería no dejar a mi hermana, nunca superé su muerte.
Niall: ¿Lo hacías desde el principio? ¿La tenías contigo desde el principio?
Alejandra: Claro, en tu casa fue la primera vez. Conseguí imaginarla a mi lado y no imaginas lo bien que me sentí, pero ella no quería que estuviera contigo, al principio sólo quería que fuéramos ella y yo, como cuando éramos pequeñas y ahora todo ha cambiado, ahora no quería nada más que... No, en realidad sólo quería que no te hiciera daño otra vez.
Niall: Alejandra me lo tenías que haber dicho, era tu pareja, yo te podía haber ayudado yo podría haber...
Alejandra: ¿Qué? ¿Podrías haber echo que se fuera? ¿Podrías habérmela devuelto? ¿Podrías haber hecho que no me doliera tanto su pérdida, que no me odiara por haberla dejado morir así?
Niall: No, pero podría haber hecho que no te sintieras tan sola. Jamás te habría dejado salir de mi casa si lo hubiera sabido, solo te dejé más sola de lo que ya lo estabas
Alejandra: Te estaba jodiendo a ti, no estábamos bien
Niall: ¡Claro que estábamos bien! Ahora me doy cuenta de todo, tú no estabas loca, ni si quiera estabas de mal humor, era yo quien no me daba cuenta de lo que te pasaba
Alejandra: Nunca podrías haberte dado cuenta de eso Niall, no digas tonterías.
Niall te abraza.
Niall: Lo siento, lo siento de verdad.
Alejandra: Deja de hacer eso, por favor.
Niall: ¿El qué?
Alejandra: Hacer que yo pueda parecer la buena cuando en realidad yo siempre he sido la mala. Si me hubiera sentado yo ese día en la derecha en lugar de la izquierda tú ahora estarías con Holly, Liam con Carolina y con sus hijos y todos estaríais mucho mejor.
Niall: ¡¿Qué dices?! Por favor, no se te ocurra pensar que hubiera sido mejor que hubieses muerto tú, ¿estás tonta?
Alejandra: ¿Qué he ganado? Que discutas con Zayn, fastidiar vuestra amistad, que los dos lo paséis mal, que Carolina esté mal...
Niall: Alejandra. -coge tu cara entre sus manos- No quiero hacerte más daño pero escúchame bien lo que te voy a decir. Carolina está muerta. Sé que duele. A mi mismo me cuesta todavía decirlo pero es así, ella ya no está. No puedes hacer que esté mal, no puedes culparte de su muerte, no tiene sentido que desees haber estado en su lugar porque no fue así y ya no va a volver el tiempo atrás. Ojalá pudiera, jamás dejaría que os hubieseis subido a ese taxi. Tú casi pierdes la movilidad de las piernas, ¿o es que no te acuerdas? Todos lo pasamos mal pero ella ya no está cielo, -apoya su frente en la suya- tienes que entenderlo, tienes que dejarla ir. Déjala que descanse en paz. Deja de pensar que todo lo haces mal porque ni ella puede castigarte ni nadie lo va a hacer. Yo te quiero y no importa los errores que tengas o que tengamos, porque siempre lo hemos pasado todo juntos, ¿no crees que ya es hora de pensar un poquito más en ti, de mandar todo a la mierda de otro modo que no sea por el retrete? Vales mucho más que un puñado de kilos, de disgustos y de lágrimas. Todos te apoyamos pero para eso tienes que dejar que te apoyemos. ¿Me vas a hacer caso por una vez pequeña testaruda? -sonríe-
Muerdes tu labio inferior tocando con el superior el agua dulce que se escapa de tus ojos. Sobre tus lágrimas notas los labios de Niall que, con ternura y delicadeza, te besa. Con un solo beso hace que tu corazón se sienta un poco más lleno y un poco más vivo a la vez.
Alejandra: ¿Por qué haces esto?
Niall: ¿El qué?
Alejandra: Entenderme, querer ayudarme, sólo te he dado decepciones y malos momentos.
Niall sonríe y acaricia tu mejilla.
Niall: Porque me he enamorado de una pequeña chica con la que me choqué hace unos años en el mes de julio, ¿nunca te he contado la historia? Me hizo vivir el mejor año de mi vida.
Sonríes mordiéndote el labio inferior, avergonzada.
Alejandra: ¿Entonces, no crees que necesite un psiquiatra ni nada? -con una sonrisa entre dientes-
Niall: Como si necesitas estar encerrada, no volvería a dejarte sola.
Alejandra: Le dije que la odiaba. Le dije que quería que se fuera de mi vida.
Niall: Hiciste lo que tenías que hacer.
Alejandra: Hice lo que me obligó a hacer.
Niall: Cariño ella no te obligó a nada porque ella no estaba en el baño.
Alejandra: Niall, tenías que haberla visto, no podía reconocerla, estaba roja de ira.
Niall pasa una mano por tu cuello.
Niall: Lo vamos a superar.
Alejandra: Querrás decir que lo voy a superar
Niall: Lo vamos a superar.
Alejandra: ¿Juntos?
Niall: Juntos, como debimos haberlo hecho siempre.
Sonríes y antes de que puedas besarle lo hace él.
Alejandra: ¿Ni-Niall?
Niall lleva tu mano a su boca y la besa. Miras a tu al rededor. Estás en tu cuarto del hotel. Suspiras aliviada de no encontrarte en la fría habitación de un hospital.
Alejandra: ¿Qué pasa?
Niall no dice nada, sólo te abraza. De pronto oyes la voz de Irene.
Irene: ¿Niall?
Niall: ¡Se ha despertado! -exclama separándose de ti-
Irene te mira, sonríe y corre hasta tu cama, echándose encima de ti.
Irene: Joder, Alejandra, ¡qué susto nos has dado!
Te incorporas sobre tus antebrazos, con el ceño fruncido.
Niall: Pensaba que me iba a tener que ir al concierto sin ver tus ojos
Alejandra: ¿De qué estáis hablando? ¿Estáis locos? Ni que hubiera resucitada de muerta
Ambos tornan el semblante serio.
Alejandra: ¿Qué os pasa?
Irene: La dejo contigo, yo luego voy a poder estar con ella. -te da un beso en la mejilla y una palmadita en la pierna- Hablamos luego.
Irene se va de la habitación. Miras a Niall que está sonriendo pero apesadumbrado.
Alejandra: ¿Qué pasa, Niall?
Niall: Eso digo yo, ¿qué ha pasado? Ayer te encontró Iris en el baño. Estabas arrinconada con las manos en las orejas, llorando y... -mira a la cama- La tapa del váter estaba abierta... Has vomitado otra vez.
Empalideces y niegas con la cabeza.
Niall: Alejandra, ella te vio.
Alejandra: Si, vomité. Pero no por mi cuerpo y no estaba así por eso.
Niall: No querías que te viéramos, Alejandra te conozco. Te pusiste así porque te arrepentiste. -Se acerca a ti-
Alejandra: ¡No! -tu calma empieza a desaparecer- No estaba así por eso.
Niall toca tu cintura y alza tu mentón para que le mires a los ojos.
Niall: Pues si no fue así, cuéntamelo.
Niegas con la cabeza.
Niall: ¿Cómo quieres que te crea si no confías en mi para supuestamente contarme lo que te pasó?
Te pierdes en el azul de sus ojos que invade tus pensamientos. ¿Qué ha sido del Niall furioso, del Niall que no quería escuchar a nada ni a nadie de esta mañana? ¿Esa mañana? ¿Cuánto tiempo lleva ahí?
Alejandra: ¿Cuánto he dormido?
Niall: Un día entero más o menos
Alejandra: ¡¿Un día?!
Niall asiente.
Alejandra: Niall, tengo que explicarte, tienes que escucharme.
Niall: Alejandra, lo que más me importa ahora es esto, lo demás es secundario.
Un sentimiento de culpabilidad sacude tu cuerpo. ¿Por qué tiene que ser tan bueno contigo?
Alejandra: No estoy loca, ¿vale?
Niall: La verdad es que un poco si -sonríe-
Le devuelves una sonrisa tímida.
Niall: Venga, Alejandra, no se lo voy a decir a nadie.
Coges aire y te preparas para revivir tantos momentos a solas sentada en la tumba de tu hermana, tantas noches asoladas por la ausencia de Carolina, tantas risas incoherentes con el aire. Suena tan surrealista cuando cuentas tus sentimientos en voz alta, cuando narras tu vida. Sin embargo, Niall escucha atento, expectante y con ganas de más, de algo más que nunca llega y que termina en las frías baldosas de un baño de un hotel de Nueva York.
Niall: Joder, Alejandra... ¿Por qué no me lo has contado antes?
Alejandra: Nadie podía saberlo Niall, me deberás estar tomando por loca. Yo... Yo sólo quería no dejar a mi hermana, nunca superé su muerte.
Niall: ¿Lo hacías desde el principio? ¿La tenías contigo desde el principio?
Alejandra: Claro, en tu casa fue la primera vez. Conseguí imaginarla a mi lado y no imaginas lo bien que me sentí, pero ella no quería que estuviera contigo, al principio sólo quería que fuéramos ella y yo, como cuando éramos pequeñas y ahora todo ha cambiado, ahora no quería nada más que... No, en realidad sólo quería que no te hiciera daño otra vez.
Niall: Alejandra me lo tenías que haber dicho, era tu pareja, yo te podía haber ayudado yo podría haber...
Alejandra: ¿Qué? ¿Podrías haber echo que se fuera? ¿Podrías habérmela devuelto? ¿Podrías haber hecho que no me doliera tanto su pérdida, que no me odiara por haberla dejado morir así?
Niall: No, pero podría haber hecho que no te sintieras tan sola. Jamás te habría dejado salir de mi casa si lo hubiera sabido, solo te dejé más sola de lo que ya lo estabas
Alejandra: Te estaba jodiendo a ti, no estábamos bien
Niall: ¡Claro que estábamos bien! Ahora me doy cuenta de todo, tú no estabas loca, ni si quiera estabas de mal humor, era yo quien no me daba cuenta de lo que te pasaba
Alejandra: Nunca podrías haberte dado cuenta de eso Niall, no digas tonterías.
Niall te abraza.
Niall: Lo siento, lo siento de verdad.
Alejandra: Deja de hacer eso, por favor.
Niall: ¿El qué?
Alejandra: Hacer que yo pueda parecer la buena cuando en realidad yo siempre he sido la mala. Si me hubiera sentado yo ese día en la derecha en lugar de la izquierda tú ahora estarías con Holly, Liam con Carolina y con sus hijos y todos estaríais mucho mejor.
Niall: ¡¿Qué dices?! Por favor, no se te ocurra pensar que hubiera sido mejor que hubieses muerto tú, ¿estás tonta?
Alejandra: ¿Qué he ganado? Que discutas con Zayn, fastidiar vuestra amistad, que los dos lo paséis mal, que Carolina esté mal...
Niall: Alejandra. -coge tu cara entre sus manos- No quiero hacerte más daño pero escúchame bien lo que te voy a decir. Carolina está muerta. Sé que duele. A mi mismo me cuesta todavía decirlo pero es así, ella ya no está. No puedes hacer que esté mal, no puedes culparte de su muerte, no tiene sentido que desees haber estado en su lugar porque no fue así y ya no va a volver el tiempo atrás. Ojalá pudiera, jamás dejaría que os hubieseis subido a ese taxi. Tú casi pierdes la movilidad de las piernas, ¿o es que no te acuerdas? Todos lo pasamos mal pero ella ya no está cielo, -apoya su frente en la suya- tienes que entenderlo, tienes que dejarla ir. Déjala que descanse en paz. Deja de pensar que todo lo haces mal porque ni ella puede castigarte ni nadie lo va a hacer. Yo te quiero y no importa los errores que tengas o que tengamos, porque siempre lo hemos pasado todo juntos, ¿no crees que ya es hora de pensar un poquito más en ti, de mandar todo a la mierda de otro modo que no sea por el retrete? Vales mucho más que un puñado de kilos, de disgustos y de lágrimas. Todos te apoyamos pero para eso tienes que dejar que te apoyemos. ¿Me vas a hacer caso por una vez pequeña testaruda? -sonríe-
Muerdes tu labio inferior tocando con el superior el agua dulce que se escapa de tus ojos. Sobre tus lágrimas notas los labios de Niall que, con ternura y delicadeza, te besa. Con un solo beso hace que tu corazón se sienta un poco más lleno y un poco más vivo a la vez.
Alejandra: ¿Por qué haces esto?
Niall: ¿El qué?
Alejandra: Entenderme, querer ayudarme, sólo te he dado decepciones y malos momentos.
Niall sonríe y acaricia tu mejilla.
Niall: Porque me he enamorado de una pequeña chica con la que me choqué hace unos años en el mes de julio, ¿nunca te he contado la historia? Me hizo vivir el mejor año de mi vida.
Sonríes mordiéndote el labio inferior, avergonzada.
Alejandra: ¿Entonces, no crees que necesite un psiquiatra ni nada? -con una sonrisa entre dientes-
Niall: Como si necesitas estar encerrada, no volvería a dejarte sola.
Alejandra: Le dije que la odiaba. Le dije que quería que se fuera de mi vida.
Niall: Hiciste lo que tenías que hacer.
Alejandra: Hice lo que me obligó a hacer.
Niall: Cariño ella no te obligó a nada porque ella no estaba en el baño.
Alejandra: Niall, tenías que haberla visto, no podía reconocerla, estaba roja de ira.
Niall pasa una mano por tu cuello.
Niall: Lo vamos a superar.
Alejandra: Querrás decir que lo voy a superar
Niall: Lo vamos a superar.
Alejandra: ¿Juntos?
Niall: Juntos, como debimos haberlo hecho siempre.
Sonríes y antes de que puedas besarle lo hace él.
viernes, 20 de junio de 2014
Capítulo 83. ¿Por qué?
Llegas a tu cuarto y te lanzas a la cama tapando tu cara con un cojín para que nadie escuche tus sollozos. Tratas por varias veces de ahogar tu respiración pero sólo consigues atragantarte unas cuantas veces y agitar tu respiración. Cansada de no conseguir nada que te satisfaga saltas de la cama y emprendes marcha rápida hasta el baño. Sabes que no hay nadie en la habitación, ¿qué puedes perder? Si antes funcionaba, ¿por qué no iba a hacerlo ahora?
Cierras la puerta del baño con cerradura para asegurarte de que nadie pueda entrar. Abres el grifo ya por pura costumbre más que para que nadie te oiga. Levantas la tapa del retrete y recoges tu pelo en una coleta. Cierras los ojos, tienes miedo de lo que pueda venir a continuación. Introduces tus dedos en tu boca provocando varias arcadas. Sacas tus dedos varias veces de tu boca indecisa pero, al final, coges fuerza para hacerlo una última vez. De pronto alguien agarra tu muñeca e introduce mucho más tu mano en tu boca haciendo que se te corte la respiración al instante. Abres inmediatamente los ojos asustada y luchas por sacar la mano de tu boca que te está provocando arcadas y asfixia. Tras unos segundos de desesperación consigues apartarla del orificio de respiración. Te alejas a gatas rápidamente del retrete, asustada.
En frente de ti, ves unas piernas. En concreto unas converse rojas muy desgastadas. Tratando todavía de recuperar el aliento, lloras desconsolada a la vez que elevas la mirada por las piernas de la persona terminando por reconocer la cara de tu hermana. Tu rostro se ensombrece de pánico. Ella se aproxima a ti poniéndose en cuclillas. Se muestra enfadada. Tú jadeas.
Carolina: ¿Qué haces?
No dices nada, no puedes decir nada.
Carolina: ¿Que qué haces? -repite-
Niegas con la cabeza. Te ayudas de las manos para desplazarte por el suelo pero lo haces muy lentamente. Estás hipnotizada por el miedo.
Carolina: ¿Otra vez vuelves a vomitar?
Niegas con la cabeza. Estás temblando, no puede moverte.
Carolina: ¿Te has mirado? Das asco, estás extremadamente delgada. No sé cómo nadie puede fijarse en ti. -agarra tus muñecas- Son puros huesos. ¡Qué asco!
Alejandra: Has... Has intentado ahogarme
Carolina: Mira, un favor le haría a todo el mundo
Alejandra: ¿Qué estás diciendo?
Carolina: Le haría un favor a Zayn, le haría un favor a Niall, le haría un favor a Andrea, le haría un favor a Liam, creo que incluso te haría un favor a ti
Alejandra: ¿Quién eres tú? ¿Qué has hecho con mi hermana? Carolina nunca diría eso
Carolina esboza una media sonrisa torcida.
Carolina: ¿Qué pasa? ¿Tienes miedo? Soy yo. Tu hermanita.
Carolina extiende el brazo para tocarte la cara. Reaccionas encogiéndote y escondiendo el rostro entre tus piernas. Tiemblas tanto que eres incapaz de controlar tu cuerpo.
Carolina: No sé cómo no te das vergüenza, haciendo daño a absolutamente todo el mundo
Alejandra: Yo no... Yo no quiero hacer daño a nadie...
Carolina: Pues lo haces. Parece que no haces otra cosa en la vida.
Alejandra: ¡Eso no es verdad!
Carolina parece estupefacta por el grito durante unos segundos pero en seguida recupera la compostura.
Carolina: Perrie. Te acostaste mil veces con su novio y has roto su relación.
Zayn. Le has dado ilusiones y ahora le has roto el corazón.
Niall. Pretendes reconstruir vuestra historia sabiendo que tienes pánico a volverte a enamorar.
Belén. Has hecho que hable con su padre cuando sabes que lo odia.
Aron. Le has roto el corazón a él también por querer "intentar" hacerte la feliz.
El padre de Belén. Le separaste de su hija y no le dices la verdad de todo.
Irene. Sabes que no pasó nada entre Andrea y Harry y aunque es tu amiga no se lo cuentas.
Harry. No le ayudas con lo de Irene sabiendo que lo puedes solucionar.
Si quieres continúo con la lista.
Tus ojos están llenos de lágrimas, atendiendo a cada palabra que se clava como un puñal cada vez un poco más en tu pecho. No hay ninguna mentira en sus palabras. ¿Realmente eres tan mala persona?
Alejandra: Pero yo no quería que nada de eso pasara...
Carolina: ¡Pero ha pasado! Se supone que son tus amigos o algunos algo más especial y tú no haces más que joderlos
Alejandra: Pero yo sólo intento hacerlo bien
Carolina: ¡Mentira! ¡Sólo piensas en ti! Pobrecita de ti que has sufrido mucho, pobrecita de ti que has perdido mucho, pobrecita de ti que te han hecho mucho daño. Tú, tú, tú y tú. ¡¿Y los demás qué?! No piensas en que Liam perdió a su mujer y sus hijos a la vez. No piensas en que Irene perdió a sus cuatro mejores amigas en cuestión de meses. No piensas en que destrozaste la vida de Niall. No piensas en que has destrozado también la de Holly. No piensas en nadie más que en ti, parece que el mundo va en tu contra pero eres tú la que intenta que el mundo gire a tu favor y eso no va a así hermanita.
Lloras mucho. Tragas saliva. La reprimenda de tu hermana está siendo muy dura.
Alejandra: ¿Y tú qué? Te fuiste. Te fuiste y me dejaste sola. No puedes venir ahora a reprimirme cosas. Las dos juntas nos hacíamos ver lo que estaba bien y lo que estaba mal. Ahora sin ti yo no puedo.
Carolina: ¿Ves? Otra vez tú. Soy yo la que está muerta Alejandra. Muerta. Mu-er-ta. No soy ni si quiera una realidad y pretendes que me someta a ti. ¿Cómo puedes ser tan sumamente egoísta? Se me ha ido la vida y aún así me tienes retenida a ti, pretendiendo que forme parte de una vida que ya no tengo.
Alejandra: Lo único que no quiero es perderte Carolina, no puedo perderte del todo.
Carolina: ¡No! Tienes miedo a quedarte sola, a gritar por las noches y que nadie te consuele, a cagarla con todo el mundo y que no haya nadie que te diga que todo va a ir bien.
Alejandra: Pero tú ya nunca haces eso. Cada vez que vienes es para regañarme o para echarme cosas en cara
Carolina: Porque últimamente no haces otra cosa que hacer todo mal
Alejandra: Pues intento vivir lo mejor que puedo
Carolina: ¿Vivir? Lo que tú estás haciendo estos años no es vivir, es pasar por la vida. Dime, ¿cuántas veces te has ilusionado, cuántas veces has llorado de felicidad, cuántas veces has querido detener el tiempo para vivir plenamente de esa felicidad?
Alejandra: No puedo. No puedo porque no me dejas, porque no puedo ser plenamente feliz sabiendo que tú ya no estás
Carolina: Si estoy, me tienes condenada a vivir en tu conciencia
Alejandra: ¡Yo no te he condenado a nada!
Carolina: Me tienes aquí, para "hablar conmigo" cuando te place, sin dejarme descansar...
Alejandra: ¡Pues vete si es lo que quieres! -la cortas-
Carolina calla perpleja pero en seguida reacciona furiosa.
Carolina: Ahora no me quieres, ¿no? Ahora quieres que te deje en paz, cuando te das cuenta que tengo razón, cuando ves que las verdades duelen, cuando ves que lo has hecho mal, que las personas que han depositado una nueva confianza en ti terminan quitándotela. Me das pena Alejandra, mucha pena.
Alejandra: ¡Calla! -te tapas los oídos- ¡Cállate! -escondes tu cabeza entre tus piernas- ¡No digas nada más! ¡Vete! ¡Vete de mi vida! ¡No quiero volver a verte! ¡No quiero volver a escucharte! ¡Lárgate de mi vida! ¡Te odio!
Lloras. Lloras desconsolada por las palabras que se atragantan en tu garganta haciendo que arda a cada frase que escupes.
Alejandra: ¡Olvídame! ¡Te odio! ¡¿Cómo has podido hacerme esto?! ¡Te odio!
Las palabras duelen en lo más profundo de tu corazón. Estás temblando. Con tus piernas como escudo y tus manos a modo de tapones como si pudieran protegerte de tu hermana. Es irónico. Intentas protegerte de quien antes te protegía. Estás huyendo de tu mitad, estás huyendo de la única persona que te conocía plenamente. Tu vida entera se fue al garete cuando os arroyaron con el coche y tu hermana murió. Encontraste una manera de mantenerla un poco más viva. Dentro de ti todavía quedaba algo de ella y te lo has cargado. Tal vez tenga razón. Haces daño a absolutamente todo el mundo a tu alrededor, incluso a quien no está físicamente. ¿Cómo es posible no querer dejar ir a quién ya se ha ido por completo? Carolina era una reencarnación de tu felicidad. Su sonrisa era todo lo que te importaba. Ahora añoras las peleas donde os tirabais de todo. Las risas con los cojines. Ahora añoras los paseos por la noche abrazadas por vuestros padres. Erais una familia unida, y ahora no sólo os han dejado tu madre y tu hermana si no que has perdido también a tu padre. Has perdido todo lo que te importaba en la vida y lo poco que te quedaba, se esfumó.
Y ahí, en una esquina del baño, gritando al viento que odias a tu hermana y ahogando tu propia voz entre sollozos, arañando tu piel queriendo arrancarla, queriendo hacer que tu corazón deje de latir, alguien te encuentra.
Cierras la puerta del baño con cerradura para asegurarte de que nadie pueda entrar. Abres el grifo ya por pura costumbre más que para que nadie te oiga. Levantas la tapa del retrete y recoges tu pelo en una coleta. Cierras los ojos, tienes miedo de lo que pueda venir a continuación. Introduces tus dedos en tu boca provocando varias arcadas. Sacas tus dedos varias veces de tu boca indecisa pero, al final, coges fuerza para hacerlo una última vez. De pronto alguien agarra tu muñeca e introduce mucho más tu mano en tu boca haciendo que se te corte la respiración al instante. Abres inmediatamente los ojos asustada y luchas por sacar la mano de tu boca que te está provocando arcadas y asfixia. Tras unos segundos de desesperación consigues apartarla del orificio de respiración. Te alejas a gatas rápidamente del retrete, asustada.
En frente de ti, ves unas piernas. En concreto unas converse rojas muy desgastadas. Tratando todavía de recuperar el aliento, lloras desconsolada a la vez que elevas la mirada por las piernas de la persona terminando por reconocer la cara de tu hermana. Tu rostro se ensombrece de pánico. Ella se aproxima a ti poniéndose en cuclillas. Se muestra enfadada. Tú jadeas.
Carolina: ¿Qué haces?
No dices nada, no puedes decir nada.
Carolina: ¿Que qué haces? -repite-
Niegas con la cabeza. Te ayudas de las manos para desplazarte por el suelo pero lo haces muy lentamente. Estás hipnotizada por el miedo.
Carolina: ¿Otra vez vuelves a vomitar?
Niegas con la cabeza. Estás temblando, no puede moverte.
Carolina: ¿Te has mirado? Das asco, estás extremadamente delgada. No sé cómo nadie puede fijarse en ti. -agarra tus muñecas- Son puros huesos. ¡Qué asco!
Alejandra: Has... Has intentado ahogarme
Carolina: Mira, un favor le haría a todo el mundo
Alejandra: ¿Qué estás diciendo?
Carolina: Le haría un favor a Zayn, le haría un favor a Niall, le haría un favor a Andrea, le haría un favor a Liam, creo que incluso te haría un favor a ti
Alejandra: ¿Quién eres tú? ¿Qué has hecho con mi hermana? Carolina nunca diría eso
Carolina esboza una media sonrisa torcida.
Carolina: ¿Qué pasa? ¿Tienes miedo? Soy yo. Tu hermanita.
Carolina extiende el brazo para tocarte la cara. Reaccionas encogiéndote y escondiendo el rostro entre tus piernas. Tiemblas tanto que eres incapaz de controlar tu cuerpo.
Carolina: No sé cómo no te das vergüenza, haciendo daño a absolutamente todo el mundo
Alejandra: Yo no... Yo no quiero hacer daño a nadie...
Carolina: Pues lo haces. Parece que no haces otra cosa en la vida.
Alejandra: ¡Eso no es verdad!
Carolina parece estupefacta por el grito durante unos segundos pero en seguida recupera la compostura.
Carolina: Perrie. Te acostaste mil veces con su novio y has roto su relación.
Zayn. Le has dado ilusiones y ahora le has roto el corazón.
Niall. Pretendes reconstruir vuestra historia sabiendo que tienes pánico a volverte a enamorar.
Belén. Has hecho que hable con su padre cuando sabes que lo odia.
Aron. Le has roto el corazón a él también por querer "intentar" hacerte la feliz.
El padre de Belén. Le separaste de su hija y no le dices la verdad de todo.
Irene. Sabes que no pasó nada entre Andrea y Harry y aunque es tu amiga no se lo cuentas.
Harry. No le ayudas con lo de Irene sabiendo que lo puedes solucionar.
Si quieres continúo con la lista.
Tus ojos están llenos de lágrimas, atendiendo a cada palabra que se clava como un puñal cada vez un poco más en tu pecho. No hay ninguna mentira en sus palabras. ¿Realmente eres tan mala persona?
Alejandra: Pero yo no quería que nada de eso pasara...
Carolina: ¡Pero ha pasado! Se supone que son tus amigos o algunos algo más especial y tú no haces más que joderlos
Alejandra: Pero yo sólo intento hacerlo bien
Carolina: ¡Mentira! ¡Sólo piensas en ti! Pobrecita de ti que has sufrido mucho, pobrecita de ti que has perdido mucho, pobrecita de ti que te han hecho mucho daño. Tú, tú, tú y tú. ¡¿Y los demás qué?! No piensas en que Liam perdió a su mujer y sus hijos a la vez. No piensas en que Irene perdió a sus cuatro mejores amigas en cuestión de meses. No piensas en que destrozaste la vida de Niall. No piensas en que has destrozado también la de Holly. No piensas en nadie más que en ti, parece que el mundo va en tu contra pero eres tú la que intenta que el mundo gire a tu favor y eso no va a así hermanita.
Lloras mucho. Tragas saliva. La reprimenda de tu hermana está siendo muy dura.
Alejandra: ¿Y tú qué? Te fuiste. Te fuiste y me dejaste sola. No puedes venir ahora a reprimirme cosas. Las dos juntas nos hacíamos ver lo que estaba bien y lo que estaba mal. Ahora sin ti yo no puedo.
Carolina: ¿Ves? Otra vez tú. Soy yo la que está muerta Alejandra. Muerta. Mu-er-ta. No soy ni si quiera una realidad y pretendes que me someta a ti. ¿Cómo puedes ser tan sumamente egoísta? Se me ha ido la vida y aún así me tienes retenida a ti, pretendiendo que forme parte de una vida que ya no tengo.
Alejandra: Lo único que no quiero es perderte Carolina, no puedo perderte del todo.
Carolina: ¡No! Tienes miedo a quedarte sola, a gritar por las noches y que nadie te consuele, a cagarla con todo el mundo y que no haya nadie que te diga que todo va a ir bien.
Alejandra: Pero tú ya nunca haces eso. Cada vez que vienes es para regañarme o para echarme cosas en cara
Carolina: Porque últimamente no haces otra cosa que hacer todo mal
Alejandra: Pues intento vivir lo mejor que puedo
Carolina: ¿Vivir? Lo que tú estás haciendo estos años no es vivir, es pasar por la vida. Dime, ¿cuántas veces te has ilusionado, cuántas veces has llorado de felicidad, cuántas veces has querido detener el tiempo para vivir plenamente de esa felicidad?
Alejandra: No puedo. No puedo porque no me dejas, porque no puedo ser plenamente feliz sabiendo que tú ya no estás
Carolina: Si estoy, me tienes condenada a vivir en tu conciencia
Alejandra: ¡Yo no te he condenado a nada!
Carolina: Me tienes aquí, para "hablar conmigo" cuando te place, sin dejarme descansar...
Alejandra: ¡Pues vete si es lo que quieres! -la cortas-
Carolina calla perpleja pero en seguida reacciona furiosa.
Carolina: Ahora no me quieres, ¿no? Ahora quieres que te deje en paz, cuando te das cuenta que tengo razón, cuando ves que las verdades duelen, cuando ves que lo has hecho mal, que las personas que han depositado una nueva confianza en ti terminan quitándotela. Me das pena Alejandra, mucha pena.
Alejandra: ¡Calla! -te tapas los oídos- ¡Cállate! -escondes tu cabeza entre tus piernas- ¡No digas nada más! ¡Vete! ¡Vete de mi vida! ¡No quiero volver a verte! ¡No quiero volver a escucharte! ¡Lárgate de mi vida! ¡Te odio!
Lloras. Lloras desconsolada por las palabras que se atragantan en tu garganta haciendo que arda a cada frase que escupes.
Alejandra: ¡Olvídame! ¡Te odio! ¡¿Cómo has podido hacerme esto?! ¡Te odio!
Las palabras duelen en lo más profundo de tu corazón. Estás temblando. Con tus piernas como escudo y tus manos a modo de tapones como si pudieran protegerte de tu hermana. Es irónico. Intentas protegerte de quien antes te protegía. Estás huyendo de tu mitad, estás huyendo de la única persona que te conocía plenamente. Tu vida entera se fue al garete cuando os arroyaron con el coche y tu hermana murió. Encontraste una manera de mantenerla un poco más viva. Dentro de ti todavía quedaba algo de ella y te lo has cargado. Tal vez tenga razón. Haces daño a absolutamente todo el mundo a tu alrededor, incluso a quien no está físicamente. ¿Cómo es posible no querer dejar ir a quién ya se ha ido por completo? Carolina era una reencarnación de tu felicidad. Su sonrisa era todo lo que te importaba. Ahora añoras las peleas donde os tirabais de todo. Las risas con los cojines. Ahora añoras los paseos por la noche abrazadas por vuestros padres. Erais una familia unida, y ahora no sólo os han dejado tu madre y tu hermana si no que has perdido también a tu padre. Has perdido todo lo que te importaba en la vida y lo poco que te quedaba, se esfumó.
Y ahí, en una esquina del baño, gritando al viento que odias a tu hermana y ahogando tu propia voz entre sollozos, arañando tu piel queriendo arrancarla, queriendo hacer que tu corazón deje de latir, alguien te encuentra.
miércoles, 18 de junio de 2014
Capítulo 82. Sorry not sorry.
"Holly: ¿Lo haces con todos los tíos, prometerles una vida feliz, enamorarles y luego tirarte a otros mientras tanto? "
La voz de Holly te despierta de una de las peores pesadillas que habías tenido en años. Por un vez agradeces escuchar ese ensordecedor pitido de voz que tanto repeles. Todo ha sido una pesadilla, una terrible pesadilla, ¿no es cierto?
Te pones de pie y caminas hasta el baño donde hay un espejo para descubrir con horror la camiseta que vistes, que no es otra que la misma que Zayn llevó a noche. Sin contar con tu cara comida por la pintura corrida y el chupetón de tu cuello. No te has visto nunca peor. Tus pómulos están muy marcados y tus hombros arañados. De pronto un nudo se cierra en tu estómago dándote un fuerte retortijón. Agarras la camiseta con fuerza deseando arrancártela. ¿Qué pasó realmente a noche? En un momento una tristeza devastadora llega a ti y tus ojos empiezan a llorar aunque tú no quieras. Empiezas comprender. Sales corriendo del cuarto y después de la habitación. Subes las escaleras del pasillo del hotel y llamas a la puerta.
Liam se pone de pie cuando oye la puerta sonar.
Liam: Te dije que no me despertaras
Niall: Es que me aburría -poniendo pucheros-
Liam: Pero es muy temprano...
Niall: Eres un exagerado, hay que vivir despierto, dormido no aprovechas de los días así
Niall mira por la terraza el soleado día que Nueva York luce. La puerta sigue siendo aporreada pero él no mueve ni un músculo,espera a que vaya Liam. Pone la mano sobre el pomo.
Liam: ¡Ya va!
Los golpes cesan por un momento. Niall se da la vuelta poniendo su codo sobre el respaldo del sofá. Cuando la puerta se abre entras corriendo sin mirar a Liam pues te fijas únicamente en Niall que se pone en pie cuando te ve completamente envuelta en lágrimas. No tardas nada en encontrarte con su cuerpo ya que él va hacia ti. Su rostro se ha tornado preocupado, sus manos abrazan tu espalda mientras susurra palabras de calma en tu oído.
Alejandra: Lo siento Niall, lo siento.
Niall: Pequeña no pasa nada, ya está.
Alejandra: Lo siento. Lo siento. Lo siento.
No paras de repetirlo y Niall no consigue entender la razón.
Niall: Alejandra, tranquilizate por favor
No sueltas su cintura y mucho menos separas tu cabeza de su pecho.
Alejandra: Yo no quería, te juro que no quería.
Oyes pasos a tu lado y notas como alguien te toca el hombro, una mano que no es la de Niall. Abres los ojos despacio y ves a Liam mirando a Niall. Notas como éste se mueve y Liam sale del cuarto pero antes se detiene en darte un beso en la frente.
Niall: ¿Mejor?
Niegas con la cabeza. Esta vez si, separas la cabeza de sus pectorales y le miras. Sus azules ojos se clavan en los tuyos, hinchados de tanto llorar. Su mirada baja de tus ojos a tu boca, tu cuello y finalmente a tu cuerpo y... Se dio cuenta. Una vez más esa terrible sensación de decepción en su mirada estremece tu cuerpo y hace que tus manos aprieten más las suyas. Suspira y su pecho se detiene en seco, su respiración disminuye y su sudor empieza a ser más frío.
Alejandra: Yo no quería
Niall no dice nada. Intenta soltar tu mano pero tú se lo impides estrechándola más a la tuya.
Niall: ¿Os acostasteis?
Alejandra: Niall iba muy borracha, al principio no sabia lo que hacía, te juro que en algún momento pensaba que eras tú y no él
Niall: Vamos, no me jodas Alejandra.
Alejandra: ¡Te estoy diciendo la verdad! Cuando me di cuenta de que era él quise parar. Yo no quería. Otra vez no. Estaba empezando a recuperarte joder
Niall: Buena forma de demostrarme las cosas, claro que si
Alejandra: Créeme Niall por favor, le dije que parara, no quería hacerlo pero...
Niall: ¿Te obligó?
Alejandra: No... El no...
Pone su mano en el lateral de tu cuello y se precipita sobre ti.
Niall: ¿Te obligó a algo que tú no querías?
Alejandra: No he dicho eso...
Niall frunce el ceño.
Alejandra: Pero le dije que no quería...
Niall te suelta, abre la puerta y se va diciendo algo que no alcanzas a oír. Vas a ir detrás de él pero algo te retiente haciendo que des media vuelta sobre ti y caigas en sus brazos. Liam.
Alejandra: Liam tengo que ir
Liam: Déjale
Alejandra: No puedo perderle
Liam: No le tienes
Alejandra: Liam... -apesadumbrada-
Liam: No va a ir a romper puertas, tranquila
Alejandra: Pero quiero estar él, quiero que me crea
Liam: Te ha creído
Abres los ojos enarcando las cejas.
Niall: ¡Zayn!
Niall pasa por el estrecho pasillo que se abre delante de él hasta la habitación en la que está Zayn. Primero se encuentra, para su sorpresa, con Harry e Irene y, al fondo, Zayn reclinado sobre la cama. Se incorpora cuando le ve ir hacia él tan enfadado.
Niall: ¿Cómo has podido?
Zayn: ¿De qué estás hablando?
Niall: Te conté todo, sabes lo que me pasa con ella, sabes cómo estábamos éstos últimos días y te ha dado completamente igual
Zayn: Niall, ¿qué dices?
Niall: Me lo ha contado ella. ¿No podías respetarme? O al menos respetarla a ella
Zayn: Mira Niall, yo lo siento pero Alejandra me encanta y si ninguno queremos reprimirnos las ganas... Ahora los dos estamos solteros
Niall: ¡Ella no quería!
Zayn: Perdona pero me acabo de enterar que follar es sólo cosa de uno -sarcástico-
Niall: Tú lo sabes, te dijo que no quería
Zayn: ¿De veras? Tenías que haberla oído más tarde
Niall: ¡Hijo de...!
Niall coge a Zayn por la camiseta y levanta el puño pero un grito por su espalda le detiene. Baja el puño al reconocer tu voz.
Zayn: Yo no la obligue a nada Niall, que te quede muy claro -en un hilo de voz-
Niall: No vuelvas a tocar
Zayn: ¿O qué vas a hacer? ¿Pegarme?
Niall: No te acerques a ella o...
Zayn: ¿Y si viene ella?
Alejandra: ¡Zayn cállate!
Zayn: Díselo Alejandra, dile cómo gemías ayer sobre mi cintura
Antes de que Zayn pueda acabar la frase un fuerte puñetazo proviniente de Niall impacta contra su pómulo. Asombrado él mismo por su reacción, Niall le deja caer al suelo.
Irene: ¡NIALL!
Niall: No vuelvas a tocarla cabrón -ignorando a cualquier voz-
Niall se da la vuelta pero parece que ya no ve nada. Pasa por tu lado chocando con tu hombro pero no articula palabra. Tú, con los ojos llenos de lágrimas y la garganta hecha un apretado nudo, no logras decir tampoco nada y le dejas ir. Corres al lado de Zayn, te arrodillas a su lado a la vez que él se incorpora.
Alejandra: Zayn, ¿estás bien?
Zayn: De fábula, acabo de comer, sólo estoy un poco hinchado, eso es todo
Te hace esbozar una sonrisa entre tus lágrimas. Abre los ojos que se abren delicadamente cuando te ve llorar.
Zayn: ¿Estás llorando? Si esto lo has buscado tú
Alejandra: ¿Qué dices? Yo no quería que te pegara
Zayn: ¿Cuál esperabas que fuese su reacción?
Alejandra: Que se enfadara conmigo
Zayn: Cariño, el que es su amigo de verdad soy yo
Alejandra: Yo no quería que te hiciera daño
Zayn: Le has dicho que no querías hacerlo
Alejandra: ¡Es que no quería!
Zayn: ¡Vamos, Alejandra! Yo no te he obligado nunca a nada
Alejandra: Te dije que pararas
Zayn: Lo que decías no era lo que hiciste después
Alejandra: Porque sabes como controlarme y yo estaba borracha
Zayn: Como las anteriores veces, ¿no es cierto?
Alejandra: Antes lo hacía porque quería, no tenía nada con nadie
Zayn: Pero yo sí
Alejandra: Y te dije que pensaras en ella, pero tú nunca pensabas en nada
Zayn: A lo mejor pensaba más de lo que te creías pero no en la persona que tú creías
Alejandra: ¿Qué estás diciendo?
Zayn: ¿Qué estás diciendo tú? ¿Qué ha sido de esa chica que decía que no se iba a enamorar más?
Alejandra: No estoy enamora
Zayn: ¿Entonces por qué le has ido con el cuento a Niall?
Alejandra: ¡Porque me ha dado la gana!
Zayn: Porque te has vuelto a dejar engatusar
Alejandra: ¡¿Y qué más te da lo que haga con mi vida?!
Zayn: ¡Pues mucho más de lo que piensas!
Alejandra: ¡¿Por qué?!
Zayn: Porque también repercute en la mía -grita-
Alejandra: Que seas mi mejor amigo no quiere decir que tengas que estar de acuerdo en todo lo que hago
Zayn: Antes lo estábamos, éramos uno. Recuerda las noches de hace unos días. Éramos tú y yo, no necesitábamos nada más
Alejandra: Éramos tú y yo sí. Pero fueron tonterías, eso ya ha acabado Zayn. No voy a volver a acostarme contigo
Zayn: ¿Por qué te adelantas? Deja que pase lo que tenga que pasar -toca con delicadeza tu cintura-
Das un golpe en su mano haciendo que te suelte.
Alejandra: ¡Que no quiero! Necesito tiempo para mi, para estar yo conmigo misma
Zayn: Y para follarte a Niall, ¿no?
Alejandra: ¡Para hacer lo que yo quiera!
Zayn: Eres una niñata consentida
Alejandra: Pues no te importaba compartir días enteros con esta niñata, ni acostarte con ella, ni besarla ni...
Zayn: ¡Porque te quería!
Callas. Tu mundo a tus pies. Tu cabeza dando vueltas. Tu corazón que luchaba ajetreado por la discusión, se detiene. Sudor frío por tu cuerpo.
Alejandra: ¿Qué?
Zayn: Te quería y te quiero. ¿Contenta? Me daba igual traicionar a Perrie, me daba igual que el mundo entero se enterase de que ya no estaba con ella porque te quiero a ti, porque me he enamorado de ti. Joder, ¿tanto te cuesta darte cuenta? ¿Quién crees que soy? La primera noche fue un error, el error más maravilloso de toda mi vida. Descubrí que tú no podías ser sólo mi amiga. Nos gustábamos, me gustabas y te tenía, entre nosotros había algo más. Alejandra no puedes decir que nunca sentiste nada, te lo veía en los ojos. No era sólo sexo, alcohol y tabaco, entre nosotros había ese algo que poco a poco se iba formando hasta que de repente te perdí. Niall volvió a reducirte a suya una vez más. ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Cómo te has escapado tan rápido? -da un paso hacia ti- No lo entiendo. Me rompió los esquemas pero a noche recuperé el control. Volvía a tenerte a ti, conmigo. Tú y yo una vez más. ¿Lo ves? No podía ser casualidad. Vi como me dijiste que querías parar, lo escuché al igual que escuché su puto nombre entre tus suspiros al principio y el mundo se me cayó. Parecía que nunca te ibas a dar cuenta de que no podía sino estar contigo. Cuando estamos juntos somos más felices Ale, no intentes reprimirlo, ¿por qué? -coge tu mano- ¿Recuerdas ese "Eh, pequeña, sólo ha sido una buena noche"? No fue "sólo" una buena noche.
No das crédito a lo que estás escuchando. Tu mirada se pierde en el irritado pómulo de Zayn mientras su mano temblorosa trata de sujetar la tuya. Tu labio vibra, puedes sentirlo.
Alejandra: No... Tú no... No puedes... No...
Das un paso hacia atrás.
Zayn: Ale... Por favor...
Alejandra: Tú no puedes estar enamorado de mi. -por fin le miras a los ojos- Tú sabes todo de mi, he llorado contigo por teléfono porque echaba de menos a Niall, he reído contigo recordando momentos con Niall, he temblado contigo por miedo a perder a Niall. No, tú no... No puede ser...
Zayn: Pues es. -toca tu cara con su palma- Estoy loca y perdidamente enamorado de ti.
Zayn empieza a inclinarse sobre ti. La escena ocurre a cámara lenta. Sus ojos se cierran, sus labios se abren y él se aproxima. Instintivamente te quitas dando un paso largo hacia atrás que hace que Zayn se desequilibre y abra los ojos.
Alejandra: Perdóname.
Te das la vuelta y, con los ojos llenos de lágrimas otra vez, sales corriendo de esa oscura habitación.
La voz de Holly te despierta de una de las peores pesadillas que habías tenido en años. Por un vez agradeces escuchar ese ensordecedor pitido de voz que tanto repeles. Todo ha sido una pesadilla, una terrible pesadilla, ¿no es cierto?
Te pones de pie y caminas hasta el baño donde hay un espejo para descubrir con horror la camiseta que vistes, que no es otra que la misma que Zayn llevó a noche. Sin contar con tu cara comida por la pintura corrida y el chupetón de tu cuello. No te has visto nunca peor. Tus pómulos están muy marcados y tus hombros arañados. De pronto un nudo se cierra en tu estómago dándote un fuerte retortijón. Agarras la camiseta con fuerza deseando arrancártela. ¿Qué pasó realmente a noche? En un momento una tristeza devastadora llega a ti y tus ojos empiezan a llorar aunque tú no quieras. Empiezas comprender. Sales corriendo del cuarto y después de la habitación. Subes las escaleras del pasillo del hotel y llamas a la puerta.
Liam se pone de pie cuando oye la puerta sonar.
Liam: Te dije que no me despertaras
Niall: Es que me aburría -poniendo pucheros-
Liam: Pero es muy temprano...
Niall: Eres un exagerado, hay que vivir despierto, dormido no aprovechas de los días así
Niall mira por la terraza el soleado día que Nueva York luce. La puerta sigue siendo aporreada pero él no mueve ni un músculo,espera a que vaya Liam. Pone la mano sobre el pomo.
Liam: ¡Ya va!
Los golpes cesan por un momento. Niall se da la vuelta poniendo su codo sobre el respaldo del sofá. Cuando la puerta se abre entras corriendo sin mirar a Liam pues te fijas únicamente en Niall que se pone en pie cuando te ve completamente envuelta en lágrimas. No tardas nada en encontrarte con su cuerpo ya que él va hacia ti. Su rostro se ha tornado preocupado, sus manos abrazan tu espalda mientras susurra palabras de calma en tu oído.
Alejandra: Lo siento Niall, lo siento.
Niall: Pequeña no pasa nada, ya está.
Alejandra: Lo siento. Lo siento. Lo siento.
No paras de repetirlo y Niall no consigue entender la razón.
Niall: Alejandra, tranquilizate por favor
No sueltas su cintura y mucho menos separas tu cabeza de su pecho.
Alejandra: Yo no quería, te juro que no quería.
Oyes pasos a tu lado y notas como alguien te toca el hombro, una mano que no es la de Niall. Abres los ojos despacio y ves a Liam mirando a Niall. Notas como éste se mueve y Liam sale del cuarto pero antes se detiene en darte un beso en la frente.
Niall: ¿Mejor?
Niegas con la cabeza. Esta vez si, separas la cabeza de sus pectorales y le miras. Sus azules ojos se clavan en los tuyos, hinchados de tanto llorar. Su mirada baja de tus ojos a tu boca, tu cuello y finalmente a tu cuerpo y... Se dio cuenta. Una vez más esa terrible sensación de decepción en su mirada estremece tu cuerpo y hace que tus manos aprieten más las suyas. Suspira y su pecho se detiene en seco, su respiración disminuye y su sudor empieza a ser más frío.
Alejandra: Yo no quería
Niall no dice nada. Intenta soltar tu mano pero tú se lo impides estrechándola más a la tuya.
Niall: ¿Os acostasteis?
Alejandra: Niall iba muy borracha, al principio no sabia lo que hacía, te juro que en algún momento pensaba que eras tú y no él
Niall: Vamos, no me jodas Alejandra.
Alejandra: ¡Te estoy diciendo la verdad! Cuando me di cuenta de que era él quise parar. Yo no quería. Otra vez no. Estaba empezando a recuperarte joder
Niall: Buena forma de demostrarme las cosas, claro que si
Alejandra: Créeme Niall por favor, le dije que parara, no quería hacerlo pero...
Niall: ¿Te obligó?
Alejandra: No... El no...
Pone su mano en el lateral de tu cuello y se precipita sobre ti.
Niall: ¿Te obligó a algo que tú no querías?
Alejandra: No he dicho eso...
Niall frunce el ceño.
Alejandra: Pero le dije que no quería...
Niall te suelta, abre la puerta y se va diciendo algo que no alcanzas a oír. Vas a ir detrás de él pero algo te retiente haciendo que des media vuelta sobre ti y caigas en sus brazos. Liam.
Alejandra: Liam tengo que ir
Liam: Déjale
Alejandra: No puedo perderle
Liam: No le tienes
Alejandra: Liam... -apesadumbrada-
Liam: No va a ir a romper puertas, tranquila
Alejandra: Pero quiero estar él, quiero que me crea
Liam: Te ha creído
Abres los ojos enarcando las cejas.
Niall: ¡Zayn!
Niall pasa por el estrecho pasillo que se abre delante de él hasta la habitación en la que está Zayn. Primero se encuentra, para su sorpresa, con Harry e Irene y, al fondo, Zayn reclinado sobre la cama. Se incorpora cuando le ve ir hacia él tan enfadado.
Niall: ¿Cómo has podido?
Zayn: ¿De qué estás hablando?
Niall: Te conté todo, sabes lo que me pasa con ella, sabes cómo estábamos éstos últimos días y te ha dado completamente igual
Zayn: Niall, ¿qué dices?
Niall: Me lo ha contado ella. ¿No podías respetarme? O al menos respetarla a ella
Zayn: Mira Niall, yo lo siento pero Alejandra me encanta y si ninguno queremos reprimirnos las ganas... Ahora los dos estamos solteros
Niall: ¡Ella no quería!
Zayn: Perdona pero me acabo de enterar que follar es sólo cosa de uno -sarcástico-
Niall: Tú lo sabes, te dijo que no quería
Zayn: ¿De veras? Tenías que haberla oído más tarde
Niall: ¡Hijo de...!
Niall coge a Zayn por la camiseta y levanta el puño pero un grito por su espalda le detiene. Baja el puño al reconocer tu voz.
Zayn: Yo no la obligue a nada Niall, que te quede muy claro -en un hilo de voz-
Niall: No vuelvas a tocar
Zayn: ¿O qué vas a hacer? ¿Pegarme?
Niall: No te acerques a ella o...
Zayn: ¿Y si viene ella?
Alejandra: ¡Zayn cállate!
Zayn: Díselo Alejandra, dile cómo gemías ayer sobre mi cintura
Antes de que Zayn pueda acabar la frase un fuerte puñetazo proviniente de Niall impacta contra su pómulo. Asombrado él mismo por su reacción, Niall le deja caer al suelo.
Irene: ¡NIALL!
Niall: No vuelvas a tocarla cabrón -ignorando a cualquier voz-
Niall se da la vuelta pero parece que ya no ve nada. Pasa por tu lado chocando con tu hombro pero no articula palabra. Tú, con los ojos llenos de lágrimas y la garganta hecha un apretado nudo, no logras decir tampoco nada y le dejas ir. Corres al lado de Zayn, te arrodillas a su lado a la vez que él se incorpora.
Alejandra: Zayn, ¿estás bien?
Zayn: De fábula, acabo de comer, sólo estoy un poco hinchado, eso es todo
Te hace esbozar una sonrisa entre tus lágrimas. Abre los ojos que se abren delicadamente cuando te ve llorar.
Zayn: ¿Estás llorando? Si esto lo has buscado tú
Alejandra: ¿Qué dices? Yo no quería que te pegara
Zayn: ¿Cuál esperabas que fuese su reacción?
Alejandra: Que se enfadara conmigo
Zayn: Cariño, el que es su amigo de verdad soy yo
Alejandra: Yo no quería que te hiciera daño
Zayn: Le has dicho que no querías hacerlo
Alejandra: ¡Es que no quería!
Zayn: ¡Vamos, Alejandra! Yo no te he obligado nunca a nada
Alejandra: Te dije que pararas
Zayn: Lo que decías no era lo que hiciste después
Alejandra: Porque sabes como controlarme y yo estaba borracha
Zayn: Como las anteriores veces, ¿no es cierto?
Alejandra: Antes lo hacía porque quería, no tenía nada con nadie
Zayn: Pero yo sí
Alejandra: Y te dije que pensaras en ella, pero tú nunca pensabas en nada
Zayn: A lo mejor pensaba más de lo que te creías pero no en la persona que tú creías
Alejandra: ¿Qué estás diciendo?
Zayn: ¿Qué estás diciendo tú? ¿Qué ha sido de esa chica que decía que no se iba a enamorar más?
Alejandra: No estoy enamora
Zayn: ¿Entonces por qué le has ido con el cuento a Niall?
Alejandra: ¡Porque me ha dado la gana!
Zayn: Porque te has vuelto a dejar engatusar
Alejandra: ¡¿Y qué más te da lo que haga con mi vida?!
Zayn: ¡Pues mucho más de lo que piensas!
Alejandra: ¡¿Por qué?!
Zayn: Porque también repercute en la mía -grita-
Alejandra: Que seas mi mejor amigo no quiere decir que tengas que estar de acuerdo en todo lo que hago
Zayn: Antes lo estábamos, éramos uno. Recuerda las noches de hace unos días. Éramos tú y yo, no necesitábamos nada más
Alejandra: Éramos tú y yo sí. Pero fueron tonterías, eso ya ha acabado Zayn. No voy a volver a acostarme contigo
Zayn: ¿Por qué te adelantas? Deja que pase lo que tenga que pasar -toca con delicadeza tu cintura-
Das un golpe en su mano haciendo que te suelte.
Alejandra: ¡Que no quiero! Necesito tiempo para mi, para estar yo conmigo misma
Zayn: Y para follarte a Niall, ¿no?
Alejandra: ¡Para hacer lo que yo quiera!
Zayn: Eres una niñata consentida
Alejandra: Pues no te importaba compartir días enteros con esta niñata, ni acostarte con ella, ni besarla ni...
Zayn: ¡Porque te quería!
Callas. Tu mundo a tus pies. Tu cabeza dando vueltas. Tu corazón que luchaba ajetreado por la discusión, se detiene. Sudor frío por tu cuerpo.
Alejandra: ¿Qué?
Zayn: Te quería y te quiero. ¿Contenta? Me daba igual traicionar a Perrie, me daba igual que el mundo entero se enterase de que ya no estaba con ella porque te quiero a ti, porque me he enamorado de ti. Joder, ¿tanto te cuesta darte cuenta? ¿Quién crees que soy? La primera noche fue un error, el error más maravilloso de toda mi vida. Descubrí que tú no podías ser sólo mi amiga. Nos gustábamos, me gustabas y te tenía, entre nosotros había algo más. Alejandra no puedes decir que nunca sentiste nada, te lo veía en los ojos. No era sólo sexo, alcohol y tabaco, entre nosotros había ese algo que poco a poco se iba formando hasta que de repente te perdí. Niall volvió a reducirte a suya una vez más. ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Cómo te has escapado tan rápido? -da un paso hacia ti- No lo entiendo. Me rompió los esquemas pero a noche recuperé el control. Volvía a tenerte a ti, conmigo. Tú y yo una vez más. ¿Lo ves? No podía ser casualidad. Vi como me dijiste que querías parar, lo escuché al igual que escuché su puto nombre entre tus suspiros al principio y el mundo se me cayó. Parecía que nunca te ibas a dar cuenta de que no podía sino estar contigo. Cuando estamos juntos somos más felices Ale, no intentes reprimirlo, ¿por qué? -coge tu mano- ¿Recuerdas ese "Eh, pequeña, sólo ha sido una buena noche"? No fue "sólo" una buena noche.
No das crédito a lo que estás escuchando. Tu mirada se pierde en el irritado pómulo de Zayn mientras su mano temblorosa trata de sujetar la tuya. Tu labio vibra, puedes sentirlo.
Alejandra: No... Tú no... No puedes... No...
Das un paso hacia atrás.
Zayn: Ale... Por favor...
Alejandra: Tú no puedes estar enamorado de mi. -por fin le miras a los ojos- Tú sabes todo de mi, he llorado contigo por teléfono porque echaba de menos a Niall, he reído contigo recordando momentos con Niall, he temblado contigo por miedo a perder a Niall. No, tú no... No puede ser...
Zayn: Pues es. -toca tu cara con su palma- Estoy loca y perdidamente enamorado de ti.
Zayn empieza a inclinarse sobre ti. La escena ocurre a cámara lenta. Sus ojos se cierran, sus labios se abren y él se aproxima. Instintivamente te quitas dando un paso largo hacia atrás que hace que Zayn se desequilibre y abra los ojos.
Alejandra: Perdóname.
Te das la vuelta y, con los ojos llenos de lágrimas otra vez, sales corriendo de esa oscura habitación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)