viernes, 27 de septiembre de 2013

Capítulo 17. Es hora de ser la chica valiente.

Colocas tu gorro mirándote en el espejo del ascensor. Hace unos minutos ha empezado a llover. El tiempo de Londres no entiende de veranos e inviernos. Llevas una sudadera negra con un tigre en el centro y tachuelas en los hombros. Unos pitillos muy ajustados. Tus converse beige. Te has dejado el pelo ondulado ya que se te iba a rizar con la humedad del tiempo. El gorro de lana cae un poco sobre tu cabeza. Vas muy natural pintada. En realidad sólo te has puesto rímel. Planta cero. Sales del ascensor. Giras la esquina y ves a Niall a través del cristal de las puertas del portal. Sales finalmente a la calle después de cruzarlas. Le das dos besos.

Alejandra: ¿Dónde vamos?

Niall: ¿Te apetece un café en un Starbucks?

Alejandra: Vale -dices sonriente-

Parece que ha dejado de llover pero las calles están bastante mojadas. Vais charlando animadamente. Niall va vestido con una chaqueta vaquera, una camiseta negra debajo, unos pantalones vaqueros oscuros y unas supras negras. Llegáis al Starbucks. Niall pide por ti. Sabe lo que te gusta por lo que no le hace falta ni preguntártelo. Vas a buscar mesa. Encuentras una que está entre dos paredes, la perfecta para mantener una conversación sin cotillas curioseando. Niall aparece con dos vasos que suelta corriendo en la mesa cuando llega. Sacude las manos. Ríes y coges el que pone tu nombre. Quitas la tapa y una gran nube de humo asciende.

Alejandra: Me podías haber llamado para que te ayudara

Niall: Da igual -dice sentándose-

Coges sus manos. Están ardiendo. Las llevas a tu boca y soplas algo de aire frío sobre ellas. Niall sonríe aunque tú no puedes verlo. Unos cuantos soplidos después dejas sus manos en la mesa y coges la tapa del café. La pones y lo dejas que se enfríe un poco.

Alejandra: ¿Mejor?

Niall: Mucho mejor -con una gran sonrisa-

Alejandra: ¿Qué querías?

Niall: Es Estefania. Me dijo Irene que la llamara, que se había puesto en contacto con Paul para hablar conmigo

Alejandra: Si, estaba yo delante cuando la llamamos, es más, la que habló con ella fui yo -bebes un poco de café-

Cuando éste empieza a bajar por tu garganta guiñas un ojo dolorida. Abres la boca intentando hacer que todo el calor salga de ella. Niall ríe y empieza a abanicar tu boca con las manos.

Niall: Estaba caliente, eh -con sorna-

Levantas la mano derecha y casi juntas los dedos pulgar e índice dejando un hueco pequeño entre medias. Suspiras.

Alejandra: En fin que si, sé que la llamaste

Niall: No te lo vas a creer

Alejandra: Sorprendeme -levantando una ceja-

Niall: Tiene un hijo

Alejandra: Si, nos dijo que era madre soltera-gritas-

Niall abre los ojos mucho, sorprendido.

Niall: Se llama Sergio y tiene un año y medio

La que pone ahora esa misma expresión eres tú.

Alejandra: Joder...

Tu codo se clava en la mesa y tu frente cae en tu mano.

Niall: Eso no es todo

Levantas la vista.

Niall: Está trabajando como prostituta

Tus ojos se abren mucho más.

Niall: Me dijo que no pudo ir al entierro de Carol y que se sentía muy culpable por ello

Tus antebrazos están apoyados en la mesa. Son la sujeción de tu cuello cuando tu cabeza cae mirando hacia abajo. Tus manos se juntan. Las frotas.

Niall: También la fastidió mucho no estar en el entierro de tu madre. -no te mueves, ni si quiera un sólo pelo de tu cabeza- En realidad todos nos lamentamos por no haber estado ahí

Alejandra: Niall déjalo

Niall: No, Alejandra, no fue justo, estuviste sola cuando más necesitabas que estuviéramos ahí

Tus labios están empezando a temblar a pesar de lo mucho que los aprietas y tus ojos empiezan a humedecerse. Niall no lo ve ya que los tapas con tu pelo. Llevas tu mano a tu frente por si queda algún blanco por el que pueda ver tu debilidad ante esta situación.

Alejandra: Niall para

Niall: Todos quisimos ir, de hecho Irene fue pero estábamos de gira y no pudimos...

Le dejas con la palabra en la boca cuando te levantas repentinamente de la silla. Buscas un baño con lágrimas en los ojos. Esto está siendo bastante doloroso. Tres frases que te han servido para recordar todo. Para recordar cómo tu madre os daba siempre todo su cariño y más, como os protegía ante las situaciones de peligro, como os enseñó que os teníais la una a la otra y como estuvo sus últimos días antes de su muerte. Tú no te separaste de ella y viste como poco a poco su vida se consumía y su piel se quedaba reducida a enmarcar sus huesos. Cierras la puerta del baño y das un puñetazo en el lavabo. Te sientas en el suelo para intentar calmarte un poco. No llega a ser un sofocón pero tus lágrimas no dejan de salir de tus ojos. Te pones como puedes de pie mientras tus piernas tiemblan. Abres el grifo y, utilizando tus manos de cazo, coges agua con ellas. Te lavas la cara y cuando te miras en el espejo ves detrás de ti a Carolina. Tu corazón se encoje y por un momento dejas de respirar.

Alejandra: Joder, Carol, que puto susto -recuperando el aliento-

Carolina está apoyada en la pared con una cara de enfado que te cuesta asimilar. Te das la vuelta y coges el royo de papel.

Carolina: ¿Qué haces?

Alejandra: Quitarme el maquillaje, me he puesto la cara preciosa con el agua -sonriendo un poco-

Tus mejillas están muy coloradas y algo brillantes por el agua que ha pasado por ellas pero eso no te borra la mejor sonrisa que le puedas dedicar a tu hermana.

Carolina: Me refiero a que qué haces huyendo. Este es tu momento. Tienes que decirle que sientes todo lo que hiciste, como te arrepientes de ello igual que me lo decías a mi. Ahora que estás de lleno en el pasado no puedes dejar que se vaya esta oportunidad

Alejandra: No tengo nada que hablar, sabes que siempre he querido quedármelo dentro -limpiándote el rímel que te ha puesto el ojo negro-

Carolina: Pues es hora de cambiar eso

Resoplas. Te das la vuelta para decirla algo pero ya no está ahí. Resoplas de nuevo. Te haces una coleta alta, das unos golpecitos en tus carrillos y sales del baño. Niall está esperándote en la misma mesa, con los codos sobre ella y las manos juntas sobre su boca. Parece preocupado.

Niall: Perdóname Alejandra, no tenía que haber insistido, no he pensado en lo que podía dolerte

Alejandra: Da igual -sonriendo- La que te tiene que pedir perdón soy yo

Niall: ¿Tú? -sin entender nada-

Alejandra: Si. Por comportarme como me comporté

Niall: Alejandra, no vuelvas ahora al pasado -bajando la vista-

Alejandra: Si. Voy a zanjar ya este tema

Niall levanta de nuevo la vista hasta tus ojos.

Alejandra: Estaba completa y locamente enamorada de ti. Lo sabes. Pero cuando mi hermana murió y después pasó lo de mis piernas... No sé que mierda se activó en mi cabeza que me hacía estar todo el día de mal humor. Quería siempre buscar bronca donde no la había y claro, yo estaba todo el día contigo por lo que el que más perjudicado salió fuiste tú. No sabes como me arrepiento. Joder. Podíamos haber sido felices. Tú me dabas todo lo que necesitaba. Yo era feliz contigo. Eras todo para mi, pero cuando una se siente mal por dentro lo refleja fuera, y yo estaba podrida. No sabía como sacar ni una sola sonrisa y tú aguantaste demasiado, tanto que fue peor de lo que pudo haber sido. Cuando me fui de Londres mi estado de ánimo empeoró mucho más porque aunque no supiera demostrarlo, estaba completamente enganchada a ti. Eras la droga que no quería dejar y que me quitaron de pronto. No podía estar sin ti y por eso no pude prestarle la atención que mi madre necesitaba a ella. Te necesitaba para apoyarme y para hablar contigo y que me consolaras como siempre hacías, pero ya era tarde. Todo había acabado, ya no te tenía. Y no te culpo, al contrario, te comprendo, comprendo perfectamente lo que hiciste y por eso quiero pedirte perdón desde lo más profundo de mi corazón. Te quise de verdad y sigo queriendo mantenerte como amigo. Nunca vas a dejar de ser especial.

Lo dices sin hacer ni una sola pausa. Sin detenerte para nada. No le miras a los ojos. No puedes. Tu vista se centra sobretodo en tus manos que se mueven inquietas. Levantas la vista para mirar a Niall que no te está mirando.

Niall: Tú también lo has notado ¿no?

Niall por fin te mira después de todo.

Niall: Cuando eramos unos desconocidos hablábamos más que ahora

Alejandra: Quiero recuperaros a todos. Siento que si estoy con vosotros todo va bien pero que no me necesitáis

Niall: Yo te necesito

Sonríes. Niall extiende su mano sin separar el antebrazo de la mesa.

Niall: ¿Amigos? -muy sonriente-

Te levantas de la silla, rodeas la mesa y abrazas a Niall. Él rápido reacciona respondiendo a tu abrazo.

Niall: Estás con Aron ¿verdad?

Alejandra: Si -separándote del abrazo-

Niall: Lo sabía

Alejandra: ¿Cómo?

Niall: Te conozco demasiado bien -sonrisa no muy sincera-

Te encoges de hombros y vuelves a tu sitio. Parece que ha vuelto a empezar a llover por lo que, como ahora está más frío el café, os quedaréis charlando un rato más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario