miércoles, 11 de diciembre de 2013

Capítulo 31. Nubes de azúcar.

Das vueltas en el saco de dormir como si fueras una croqueta a punto de cocinar. Hace mucho frío y ni el saco térmico ni las dos mantas que tienes encima te lo sacan de los huesos. Llevas media hora pensando en qué hacer para solucionarlo y al final te decides. Sales de la tienda para ver si el fuego puede conseguir que entres un poco en calor y, ahí, frente al fuego, ves a alguien cubierto por una manta y mirando hacia él. Te acercas por la espalda, rodeándolo. Es Niall. Levanta la cabeza al verte aparecer y sonríe.

Niall: ¿Qué haces aquí?

Alejandra: Me moría de frío, aquí, cerca del fuego, se debe estar mejor

Niall: Si, bastante mejor

Abre la manta despegando su brazo derecho de su cuerpo e incitándote a acercarte a él. Le haces caso y te sientas a su lado. Niall pasa su brazo por encima de tus hombros, abrigándote.

Alejandra. ¿Te tocaba el turno de vigilancia ahora?

Niall: Si

Un escalofrío congelador recorre tu cuerpo y hace que no puedas evitar demostrarlo. Niall ríe y con su mano te acerca más a él. Empieza a subirla y bajarla por tu brazo haciendo que poco a poco entres en calor. Los minutos van pasando como si el tiempo estuviera parado para ti, teniéndole a tu lado.

Niall: ¿Tienes hambre?

Tus labios se despegan para mostrarle una sonrisa un tanto infantil. Asientes con la cabeza ilusionada, como cuando eras una niña e ibas a algún lado y te ofrecían una piruleta. Niall suelta la manta haciendo que la sujetes tú. Coge unas tenazas, abre la bolsa de nubes de gominola y coge una. Moviendo las piernas y arrastrando el culo, se desplaza un poco hacia delante. Ríes y le imitas para no quedarte atrás y que la manta no se caiga. Sujetando la nube con las pinzas, Niall las acerca al fuego.

Alejandra: ¡No!

Niall gira la cara para mirarte y aleja las tenazas del fuego.

Niall: ¿Qué pasa?

Alejandra: Esas no son las que se queman

Niall: ¿Cómo que no? -mirando la chuche-

Alejandra: ¿Esas no son blancas?

Niall empieza a reír como si estuviera loco. Le miras sin dar crédito. "¿Qué es tan gracioso?"

Niall: Da igual el color Alejandra, espera -vuelve a acercar las tenazas al fuego, esta vez introduciéndolas hasta que la gominola está prácticamente cubierta. Sólo la deja unos segundos hasta que la vuelve a sacar- Toma -acercándote las pinzas-

Alejandra: ¡Si hombre! ¡Eso tiene que estar supercaliente!

Niall interpone las pinzas entre vosotros, que estáis muy cerca, y comienza a soplar. Mientras Niall suelta aire por su boca, tú no puedes dejar de mirarle sonriendo. No piensas en nada, no te hace falta mantener tu mente ocupada cuando tu corazón ya lo está. Realmente Niall produce algo en ti que Aron no consigue. Te fastidia y mucho, pero con él cerca tuya tan sólo unos minutos, tu corazón está mucho más henchido que pasando horas con Aron, y te jode mucho más tener que haber pasado un fin de semana lejos de él y con Niall para poder afrontar algo de lo que hacía ya mucho tiempo que te habías dado cuenta. Ahora sólo hace falta que tengas el valor suficiente para ponerte delante de él y explicarle todo lo que pasa. No lo va a entender y lo sabes, ni si quiera tú te entiendes del todo, pero a veces si no estás dentro de la persona que lo sufre, y no lo vives desde dentro, no te das cuenta de lo que sucede.

Niall: Ahora, ya verás que bueno

Coges la nube con la mano. Está bastante caliente por lo que te apresuras a metértela en la boca. Un sabor dulce pero tostado a la vez estalla en tu boca. Abres mucho los ojos y sonríes mientras asientes. Niall te mira sonriente.

Niall: Está dulce, ¿verdad?

Alejandra: Si -tragando-

Niall: Mira por dónde, como tú

Tienes el impulso de un inicio de carcajada por la tontería que ha dicho, que hace que te acerques un poco a él, pero lo reprimes sin separarte. Niall retira tu pelo de la cara y se acerca un poco a ti.

Niall: Estás preciosa.

Empiezas a notar cómo tus mejillas se colorean. Bajas la vista por miedo a sostenerla. Niall te levanta el mentón acercándose un poco más a ti. Instintivamente, tu cuerpo se echa un poco más hacia delante pero te obligas a retroceder.

Alejandra: No puedo Niall...

Niall parece no oírte y, en lugar de parar, insiste en acercarse a ti.

Alejandra: Niall yo... Estoy con Aron...

Niall: Aron ahora no está aquí

No le contestas. Tu corazón late tan rápido que piensas que se va a salir en cualquier momento. Tus ojos se fijan en sus labios. Te acercas un poco más a él. No quieres hacerlo. "¿Qué coño? Si que quiero, claro que quiero. Pero no puedo. Eso si es verdad. Si Aron se enterara..." El calor empieza a aumentar entre vosotros. Ninguno dice nada. "Pero... ¿Qué más da?"

Alejandra: Niall... No... No puedo...

Tocas su cuello. No quieres que ese momento se acabe. No quieres por nada del mundo que Niall pare ahora, pero tus palabras no dicen lo mismo. Niall pone su mano en tu pierna y la acaricia, haciendo que tu piel se erice, tu respiración se agite y tus pulsaciones se aceleran.

Niall: Pero si quieres -dice muy sensualmente-

Alejandra: Tú también tienes a Holly

Habláis por hablar. Vuestras palabras no tienen ningún sentido ni concuerdan con vuestros actos, sobretodo las tuyas. Tomando un gran impulso, Niall pone sus manos debajo de tus pierna y las eleva para colocarlas encima de las suyas, acercándote más si se podía a él.

Niall: Pero te quiero a ti.

Esa frase hincha tu corazón tanto que parece que se fuera a romper. No cabe más felicidad. No caben más sonrisas. No caben más ilusiones. No caben más sentimientos. No cabe más amor. Está claro que Niall es tu gran debilidad. No puedes hacer nada para reprimirte cuando estás con él. Entonces, cualquier nervio por hacer lo incorrecto desaparece en ti, para ser sustituido por un nerviosismo más tonto, uno que hace que tu pierna no pare de moverse, un nerviosismo que te devuelve a tus 16 años para acabar del todo contigo cuando la sonrisa de Niall empieza a aparecer en sus labios. Nada más hay ahora a tu alrededor, nada más importa, nada más que la única persona de la que te has enamorado. Poco a poco Niall se acerca a ti, pero eres tú la que, tras tocar su cara, se lanza a sus labios. El beso dura lo justo. Es un beso dulce, como un día lo fuera vuestro primero. Te pierdes en sus labios. Él sostiene tu cara de igual modo que lo hace con tu mundo. Sus labios se van deteniendo lentamente, lo que hace que, del mismo modo, os separéis. Sonríes mirando sus labios. Él hace lo mismo.

Niall: Te quiero.

Sonríes mucho más. Una sonrisa provocada por la gran felicidad que ahora contiene tu cuerpo. Eso es: FELICIDAD. Niall no sabe hacer otra cosa que hacerte feliz. Le besas de nuevo. Este beso dura algo más pero a ti se te pasa como un suspiro.

Niall: Me quedaría así de por vida

Alejandra: Si, pero en unas horas volvemos a Londres y tú a Irlanda con...

Quitas la vista de sus ojos, bajándola hasta su pecho el cual tocas jugueteando con una de las cuerdas de la capucha de su sudadera. Niall echa tu pelo hacia atrás, apartándolo de tu cara.

Niall: ¿Y qué puedo hacer?

Tu sonrisa se borra por completo. Arrastras tu pelo hasta tu oreja, incitando a Niall a dejar de tocarte. Se da pronto cuenta de lo que ha significado y se retrae estirando la espalda y separándose un poco de ti.

Niall: ¿Tú que vas a hacer?

Alejandra: Yo lo tengo claro

Niall: ¿Y es...?

Alejandra: No puedo seguir con Aron

Niall: Si puedes.

Levantas la vista para mirar a los ojos. Frunces el ceño.

Alejandra: ¿Qué quieres decir?

Niall: No tenemos que cambiar nuestras vidas, podemos tenerlo todo sin hacer daño a nadie, Alejandra, tú y yo podemos tenerlo todo

Alejandra: No quiero nada que no seas tú Niall

La cara de Niall cambia por completo. No recuerdas haber visto en tu vida una sonrisa más grande en la cara de nadie. Se abalanza sobre ti y te abraza con uno de esos que tanto odias, uno de esos que hasta duelen, pero esta vez no te importa, al contrario, le achuchas más

Niall: Te quiero muchísimo Alejandra

Alejandra: No digas que me quieres. Cuando quieres a una persona la quieres siempre no "unos determinados momentos"

Niall: Tú eres esos "determinados momentos" que quiero convertir en un siempre, ¿no te da cuenta?

Alejandra: ¿Sabes? Ya no soy de esas que se creen todo lo que un rubio irlandés las quiere contar. Yo ya no creo en esas historias de princesas con finales felices. No sé si el amor existió de verdad o no, pero ya se ha extinguido, eso seguro. Tratamos de poner personas a nuestro lado que nos hagan el viaje más llevadero y cuando se van... Está bien, no pasa nada, ya pondremos a otro a nuestro lado. Somos piezas imperfectas tratando de encajar en un puzzle perfecto. El amor es lo que nosotros queremos inventar, sin más.

Niall sonríe.

Niall: ¿Y por qué no empezamos a inventar? -entrelazando vuestras manos-

Alejandra: Ya te la has inventado con ella

Miras para otro lado y te sueltas de su mano. Te quitas la manta de encima de los hombros y se la dejas caer sobre las piernas. Te pones de pie. Miras al fuego. Abres la boca a punto de decir nada pero prefieres callártelo. Te das la vuelta y te diriges a la tienda. Justo antes de coger la cremallera para abrir la puerta de la tienda alguien te coge del estómago con las dos manos echándote para atrás, hace que te gires en el sitio y caigas con las manos apoyadas sobre sus hombros. Miras a los ojos de Niall con los tuyos algo vidriosos por la impotencia de que lo que acabas de soltar por la boca sea tan cierto. Él ya ha elegido. Niall toca tu cara. Cierras los ojos para retener tus lágrimas. Tú también has elegido. Niall apoya su frente en la tuya. Es una lástima que ninguno de los dos haya hecho la elección correcta.

Alejandra: No me lo hagas más difícil Niall

Niall: Tuvimos todo... -dice acariciando tu cara-

Alejandra: Niall, no... Por favor...

Niall: Y lo dejaste ir...

No puedes decir nada. Sus palabras retumban en la noche dándote el peor castigo. "No llores.  No llores.  No llores.  No llores.  No llores.  No llores.  No llores.  No llores.  No llores.  No llores. " Te repites todo el rato. Niall acerca sus labios a los tuyos.

Alejandra: Nunca quise dejarte ir

Niall: Yo nunca quise dejar de quererte

Sin decir una palabra más Niall posa de nuevo sus labios en los tuyos. Os fundís en el beso que más has sentido desde hace años. El beso que más dolor y placer te ha dado en toda tu vida. Agarras el cuello de Niall acercándote más a él. El sol empieza a dejarse ver entre a lo lejos, entre las montañas. El beso termina haciendo que estrechéis un nuevo abrazo. Cierras los ojos disfrutando de él. Del chico que te sostiene un poco elevada del mundo. Si el amor no existe, ¿entonces que haces dejando que una persona ajena a ti controle todo lo que tiene sentido tu vida? ¿Por qué Niall se lleva todas tus verdades arrasando con ellas en un suspiro? ¿Por qué no puedes ser fuerte y ponérselo un poquito más difícil? La respuesta es sencilla: Niall se ha convertido en todo lo que te hace falta para ser feliz.

2 comentarios:

  1. LO SABÍA, NALE VOLVIO, NALE VOLVIO, siempre lo supe, están hechos el uno para el otro, tu novela es jodidamente perfecta. Atte: Una destripa capítulos.

    ResponderEliminar
  2. Aiaiaiaiaiaai pero entonces acaban juntos o no? Aiiiiii que vuelvaaan que eso si que es amor , me encantaaaa! :)

    ResponderEliminar