Alejandra: Si, viniendo para acá, ¿por qué?
Aron: Está rara, no come
Alejandra: Se ha empeñado en que ayer me besé con Liam
Aron: ¡¿Te besaste con Liam?!
Alejandra: ¡Qué no! Que pesados estáis todos
Aron: Vale, vale...
Alejandra: Intenta convencerla de que no fue así... Ya no sé qué hacer
Aron: Bueno, yo me encargo... ¿Has hablado con Niall?
Levantas una ceja y te alejas un poco más del grupo de tus amigos para que no te oigan hablar.
Alejandra: ¿Por qué iba yo a tener que hablar con él?
Aron: ¿Estáis enfadados? -asombrado-
Alejandra: No, pero como ahora sois tan amiguitos a lo mejor tú lo sabías
Aron: Me dijo que te te llamaría cuando llegara Andrea
Alejandra: ¿Para qué? Yo ya he hablado con ella, ha llegado bien
Aron: Lo sé, también yo he hablado con ella, ahí ha sido cuando se ha puesto Niall y me ha preguntado si estaba contigo, no se debió acordar de que te tocaba con Zayn
Alejandra: ¿Y no te dijo qué quería?
Aron: No, pero supongo que te llamará
Tu vista se nubla de tenerla fijada mucho en un punto. Tenias tres llamadas perdidas de Niall cuando has mirado el móvil por última vez que ha sido cuando habéis ido a recoger a Harry y no las has respondido, directamente las has borrado, no tenias demasiadas ganas de hablar con él.
Alejandra: Supongo
Aron: Bueno, te voy dejar que voy a preparar la cena
Alejandra: Estoy deseando que me hagas una de esas cenas de cocinillas camarero que has aprendido
Aron: Mi especialidad son los postres
Alejandra: Pettiet bollé a la mariné de chocolaté -dices frunciendo tus labios y agravando tu voz-
Aron ríe.
Aron: Justo. A ver si te dejas caer por casa y te hago uno
Alejandra: Trato hecho, antes de ir con Harry quedamos y me preparas una exquisitez de esas
Aron ríe de nuevo.
Alejandra: Ahora la que te deja soy yo que me tengo que ir
Aron: Adiós -alargando la "a"-
Ríes un poco y cuelgas. De dos zancadas correteando, te plantas al lado de Irene colgándote de su cuello.
Perrie: ¿Ahora dónde vais a ir?
Zayn: La enseñaré la galería y a dormir que mañana la tengo que dejar con éste -mirando a Harry-
Irene: Es verdad, que te toca con nosotros -ascendiendo sus cejas por su cara y bajándolas simultáneamente-
Alejandra: Desgraciadamente
Harry: ¡Oye!
Ríes y le lanzas un beso.
Zayn: Disfrutar de la intimidad de esta noche que ésta es una pesada y no os va a dejar tranquilos
Levantas una ceja y miras a Zayn. El ríe y te guiña un ojo.
Alejandra: Te odio
Zayn: No es verdad -serio-
Alejandra: Si -muy digna-
Zayn: Mentirosa
Alejandra: No miento
Zayn relaja los músculos de su cara para sonreír ahora.
Zayn: Claro que si
Alejandra: No -te cruzas de brazos- Por cierto, si quieres que te deje tranquilo me puedo ir a casa esta noche -quitando la mirada de la suya-
Zayn: Tenemos trabajo que hacer
Alejandra: Mierda -le miras- Eres un vago, ¿me oyes Malik? Un vago.
Zayn ríe y después todos los demás.
Zayn: Vamos anda que nos pilla a una tirada la galería -poniendo su mano en el final de tu espalda-
Os despedís de todos y os vais antes de que Harry e Irene salgan. La despedida de Perrie y Zayn ha sido muy emotiva a pesar de que mañana mismo volverán a verse. Uno de esos besos que arrancan la respiración y te dejan tan agotada que parece que acabaras de correr una maratón, uno de esos a los que tan acostumbrados os tienen ellos dos.
No vais de la mano, ni si quiera vais demasiado cerca y aún así, cuando le miras a los ojos, esos profundos ojos negros que brillan cada vez que te sonríe, sientes que tu corazón se encoje y por un momento te falta el aire. A pesar de todo intentas apartar ese pensamiento de tu cabeza. No está bien. No puedes volver a faltarle el respeto de ese modo a tu amiga.
Alejandra: ¿Dónde hemos dormido esta noche?
Zayn levanta una ceja mirándote.
Zayn: ¿Dormido?
Ríes en silencio tapando tus ojos con tu mano derecha.
Zayn: Era la antigua casa de mi madre -riendo también-
Alejandra: Nunca la había visto ni en fotos y me había extrañado.
Zayn: Vamos ahora otra vez para allá
Frunces el ceño.
Alejandra: ¿No íbamos a tu galería?
Zayn: Si, pero tendrás que cambiarte, no vas a ir en vaqueros
Te miras.
Alejandra: ¿Qué tiene de malo como voy vestida?
Zayn: Deberías ponerte más cómoda, nos vamos a quedar a dormir allí
Alejandra: Ah.
Con tu mano izquierda coges tu labio inferior como si fuera un trozo de chicle y lo moldeas como quieres. En seguida llegáis a la casa, entráis en ella. Vas a la habitación de Zayn, donde tienes la maleta y te despreocupas de adonde ha ido él. Cierras la puerta para empezar a cambiarte. Te pones un pantalón de chándal gris ancho, una camiseta negra de los Rolling Stones, una chaqueta beisbolera. Te pones tus Acsis negras y blancas y para terminar coges un gorro que te compraste hace una semana en Londres, cuando fuisteis de compras Irene y tú. Es negro con el ponpón en blanco. Tu pelo cae sobre tus hombros extremadamente liso. Te lo planchaste para la fiesta y todavía no se te ha rizado, parece que la naturaleza se va moldeando poco a poco.
Zayn: ¡WOW!
Te das la vuelta girando en redondo con la mano derecha todavía ajustando tu gorro a tu cabeza. Sonríes cuando ves a Zayn cruzado de brazos apoyado contra el marco de madera de la puerta.
Zayn: Vaya. Cuando dije que te pusieras cómoda no pensaba que ibas a terminar poniéndote tan preciosa
Levantas una ceja y miras tu cuerpo.
Alejandra: ¿Preciosa? ¿En serio? -levantas la cabeza- Te estás quedando conmigo
Zayn: La verdad es que si -yendo hacia a ti-
Alejandra: Estúpido -riendo- Voy en chándal, normal y corriente -siseas-
Te das la vuelta y abres tu mochila.
Zayn: ¿Qué haces? Nos tenemos que ir ya
Alejandra: Espera, cojo las cosas para lo de las entrevistas y ya.
Metes todo en una bandolera de Adidas negra que te cuelgas del hombro derecho. Sales de la casa con Zayn detrás de ti que pronto te coge la delantera hasta llegar a ti. Pasa su brazo por tus hombros abrazándote.
Alejandra: ¿Está muy lejos?
Zayn: No. En coche son como 10 minutos, está a las afueras
No dices nada, tienes la mirada fijada en el coche de Zayn.
Zayn: Tengo una sorpresa para ti
Alejandra: ¿Una sorpresa? -desvías tu mirada hasta él-
Zayn: Si, en la galería
Frundes tus labios y te encoges de hombros. Zayn no mentía. No fueron más de 10 minutos desde que arrancó el coche. Andas a tientas con sus manos sobre tus ojos. No quería que entraras en la habitación con los ojos abiertos por alguna extraña razón.
Alejandra: ¿Ya puedo mirar?
Zayn: Espera
Dais un par de pasos más y os paráis. Zayn apoya su pecho en tu espalda. Notas como asciende y desciende despacio. Acerca su cara a tu oreja. Lentamente retira tu pelo de ella y lo echa sobre tu hombro izquierdo. Con la mano que le queda libre te quita el gorro arrastrándolo por tu pelo y lo arroja a algún lado.
Zayn: No podía traerla a ella, pero al menos está de alguna manera aquí -susurra-
Sonríes aunque no entiendes muy bien lo que está diciendo. Poco a poco retira su mano de tus ojos y al mismo ritmo tus párpados se separan. Primero ves una mancha borrosa que poco a poco va definiendo sus líneas. Ves a una chica tumbada. Tiene los ojos cerrados. Los tuyos terminan abriéndose del todo. Ahora puedes distinguir una especie de caja alrededor de ella. Tus cejas parecen querer juntarse cuando te das cuenta. La chica se parece demasiado a Carolina. De echo no se parece, está claro que es ella. Lleva la misma ropa que llevaba el día que os colasteis en la parte de detrás del escenario por su culpa, por su torpeza, el día que les conocísteis. Sus ojos están cerrados con dureza, puedes ver las marcas en sus ojeras perfectamente delineadas. Llevabas tu mano derecha a tu boca. La caja era un ataúd, tiene exactamente la misma forma que el suyo. Tus ojos empiezan a empañarse. A lo lejos oyes que alguien te llama. Das un paso hacia atrás pero en seguida chocas con Zayn, que te impide retroceder. De nuevo tu nombre susurrado por el viento. Ahogas un grito y te das la vuelta escondiendo tu cabeza en el pecho de Zayn.
Zayn: Eh... Ale... Tranquila... -pone sus manos en tu espalda abrazándote-
Sientes su protección pero es como si nada ni nadie pudiera protegerte de la voz que todavía te llama. Con los ojos embalsamados en lágrimas miras un poco por encima de Zayn. Hay una figura al fondo del cuarto. Lleva la ropa que llevaba tu hermana el día del accidente. Reconocerías esas viejas converse en cualquier lado. En lo que tarda tu pestañeo la figura avanza tanto que si estirara la mano podría acariciar tu cara. Pero no lo va a hacer. Es como tu hermana. Tiene la misma cara, el mismo cuerpo, su misma ropa pero no puede ser ella. Ella nunca te asustaría así. Tiene la cabeza inclinada, como si su cuello fuera a romperse. Sus pantalones están empapados de sangre y su cabeza salpicada también por el espeso líquido rojo, tiene una mano en su tripa todavía muy abultada, como si siguiera llevando a los bebés dentro. No te habías dado cuenta pero cada vez que tu hermana aparecía a tu lado, nunca tenía tripa, siempre la recordabas con una imagen difusa de antes de estar embarazada, por la añoranza de todos los años pasados, supones.
Ahora la voz que escuchas de fondo es la de Zayn pronunciando tu nombre completo. De pronto la chica que pretende parecerse a Carolina abre los ojos. Están completamente vacíos, blancos como si fueran bolas de anís. Tu corazón bombea sangre más rápido de lo que lo ha hecho nunca. Te aferras a la camiseta de Zayn como si pudiera ocultarte de algo y te metes tu puño en tu boca tratando de no gritar aunque eso no consigue evitar nada.
Finalmente, te desplomas en sus brazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario