Alejandra: Buenos días Alejandra -te saludas-
Miras que por la puerta de cristal entra muchísima luz. "Que graciosas, se despiertan, abren las cortinas, y cuando se van, no las cierran." Resoplas y te levantas de la cama. El pie derecho primero y luego el izquierdo. Andas entre las camas de Iris y Andrea. No sabes por qué no tienes tus zapatillas al lado de la cama, como siempre. Con la mano derecha, corres la cortina que separa las camas del resto de la habitación. Miras en tu maleta. Ahí están. Las tiras al suelo y metes los pies en ellas. Sales al pasillo y entras en la habitación de Aron que también está vacía. Recorres el pasillo en dirección al salón y ves, al final de él, una estantería empotrada en la que te fijaste más bien poco cuando entrasteis a la casa. Hay algunos libros en ella. Te acercas. Ves libros de autores como Blue Jeans, Federico Moccia, Agatha Cristie, Suzanne Collins... Entonces los ves. La trilogía de los juegos del Hambre. Abres mucho la boca. Te das la vuelta y corres hasta tu habitación. Miras entre tu maleta. Si, son tus libros. "Las mato." Piensas enfadada. Esos libros son demasiado especiales para ti. Son tus libros favoritos y te los regaló tu madre. No se los dejas a nadie y los tienes como paño en oro y lo peor es que lo saben. Haces chinar tus dientes. Cuentas hasta diez. Inspiras y expiras. El armario está abierto. Coges una chaqueta que pasa de larga el pantalón corto de tu pijama y la manga larga abriga un poco tus brazos ya que no hace demasiado bueno y, al tener agujeros no da demasiado calor, por lo que es perfecta. Te recoges el pelo en una coleta floja no muy alta. Vas a la cocina esta vez sin pararte en nada y ves una nota pegada con celo en los armarios que están colgados de la pared. Recuerdas como Carolina siempre dibujaba con pintalabios en el espejo de vuestro baño compartido todo lo que te quería decir. Sonríes nostálgica.
"Hemos salido a comprar. No tardaremos. Besos."
Resoplas. Abres el armario en el que estaba colgada y coges el paquete de galletas. Coges una y vas al sofá. "Qué sosa, una galleta sola." Resoplas. Te dejas caer en el sofá de cualquier modo. Miras el teléfono. Tienes un WhatsApp de Iris.
"Prepárate porque Aron está muy cabreado y quiere hablar contigo..."
Frunces el ceño.
"¿Qué he hecho?"
Resoplas de nuevo y tiras el móvil al sofá. Cuánto te gustaría tener ahora mismo a tu hermana al lado, para contarla todo lo que te ha pasado en menos de 24 horas y que te aconsejara. Es la única con la que te apetece hablar ahora. Cierras los ojos apoyando la cabeza en el sofá. Cuando los abres y miras a tu derecha Carolina está ahí, sentada, con unos pitillos vaqueros y una sudadera fina de manga corta roja. Sus converse bajas rojas, una coleta con el pelo liso y el flequillo recto. Tan sólo las pestañas retocadas con algo de rímel, idéntica a como iba el día del accidente. Sabes que no es real, tan sólo es un producto de tu imaginación. Lo haces a veces, cuando te sientes sola o necesitas demasiado estar con ella porque el echarla de menos te supera, vas a su tumba y la imaginas a tu lado. Charlas con ella y la dices lo muchísimo que la echas de menos. No la puedes abrazas, no la puedes besar, ni si quiera la puedes ver, ella está bajo tierra, pero te gusta sentirla un poco más cerca. Si alguien supiera de esto pensaría que estás loca pero es una manera de no dejarla ir del todo. Dicen que las personas nunca mueren del todo mientras se mantengan en el recuerdo y Carolina no sale de tu mente, no es un recuerdo, es una constante.
Carolina: ¿Qué te pasa cielo? -sonriendo-
Un escalofrío recorre todo tu cuerpo.
Alejandra: Lo he echo todo mal, Carol, tenía que haber visto que con Aron podría haber llegado a algo y ahora... Como se haya enterado...
Carolina: Tú en realidad estás enamorada de Niall, Ale
Alejandra: De eso nada, y con lo que ha hecho ahora mucho menos
Carolina: Entonces... ¿Por qué ibas a buscar algo con Niall si tienes a Aron?
Alejandra: No lo sé, no buscaba nada simplemente no lo supe parar
Carolina: Pero Aron tiene todo lo que necesitas, es un chico estupendo y le quieres. ¿Por qué tirar todo por la borda por alguien del que no estás enamorada?
Alejandra: Carolina, no estoy bien, necesitaba recuperar parte de lo que era mi vida anterior
Carolina: Pero ese no fue el motivo por el que te acostaste con Niall y lo sabes
Te llevas la mano a la frente y la frotas. Suena la llave resbalar en la cerradura y girar. Miras donde antes estaba Carolina. Ya no está. Resoplas y vuelves a frotar tu frente. Por la puerta entran tus tres amigos con bolsas de plástico en la mano.
Alejandra: ¿De dónde venís? -poniéndote de pie-
Andrea: De comprar
Aron: Ayer acabaste con todo
Chistas la lengua y resoplas.
Andrea: ¿Qué quieres decir con eso?
Iris te mira como avisándote de algo que no te esperas.
Alejandra: Nada -quizá demasiado borde-
Te sientas otra vez en el sofá y coges el móvil. Miras el último WhatsApp que es de Iris.
"¿Te parece poco lo que nos encontramos ayer después de llegar de la fiesta de cumpleaños de Irene? Andrea y él están muy enfadados. Andrea más, Aron no se lo esperaba, no conocía esto de ti, y a parte del enfado está echo polvo. Ten tacto."
"A buenas horas Alejandra. Tarde, como siempre." Te recuerdas una vez más lo tonta que puedes llegar a ser. Tienes más WhatsApps. Tres de Irene, uno de Niall, dos de Perrie y un montón de un grupo. Bloqueas el móvil y lo dejas en la mesa de cristal.
Alejandra: Os ayudo -poniéndote otra vez de pie-
Aron: No, no hace falta
Aron nunca te había hablado en ese tono. "¿Tanto la he cagado? Sólo ha sido un vómito y ni si quiera me lo provoqué intencionadamente, me encontraba mal y necesitaba vomitar. No es para exagerar tanto las cosas." Te quedas en silencio mirando como recogen. Iris ha salido del salón a no sabes dónde. Abres la boca para hablar pero la cierras cuanto te das cuenta de que Andrea te está mirando de reojo. Pronto quita la vista. Andas hasta donde está Aron, te pones de puntillas y le susurras al oído.
Alejandra: ¿Podemos hablar?
Aron te mira serio. Asiente.
Aron: Ahora voy -devolviendo la vista a la bolsa-
Te echas un paso para atrás. Aron saca unas tabletas de chocolate y unos yogures y los guarda en la nevera. Hace una bola con la bolsa, abre un cajón, el último de todos, y lo tira.
Aron: Vamos a mi habitación
Andas delante de Aron por el pasillo. Te cruzas con Iris que cruza lo dedos al chocar contigo ya que las paredes son demasiado estrechas. Entras a la habitación y te sientas en la cama. Aron se sienta enfrente de ti.
Aron: Dime
Alejandra: ¿Está todo bien?
Aron: No sé, dímelo tú. ¿Qué pasó a noche?
Alejandra: ¿A noche? -te haces la extrañada-
Aron: Te fuiste muy pronto de la fiesta y ni si quiera avisaste, estuvimos buscándote casi una hora, claro que no sólo a ti
No sabes que contestar. No puedes contestar nada.
Aron: Niall también desapareció
Tragas tu propia saliva.
Aron: Y luego venimos y estás ahí tirada, vomitando. Tenías la cara pálida, el vestido destrozado, toda la pintura corrida y el pelo tan desaliñado... Realmente me asusté
No está bien, se le nota. Él siempre está sonriendo, no habla así, no en ese tono. Le preocupaste de verdad.
Aron: Y luego te desplomaste. Casi te das con el retrete en la cabeza. Te llevamos entre los tres a tu cama y estuvimos una hora y media esperando a que despertaras, pero no lo hiciste. Respirabas. Eso era todo lo que sabíamos. De verdad tenía miedo a perderte. No entendía nada. He pasado toda la noche a tu lado pero no te has enterado. Has dormido fatal. Gritabas y te movías mucho. Sobretodo decías el nombre de tu hermana y no sabía como hacer para que pararas. Me sentía tan impotente... Y no me habría separado de ti si no llega a ser por Andrea que me ha obligado que saliera un poco y cuando he salido...
Aron agacha la vista. Le coges la mano. No quieres decir nada. Prefieres que te lo cuente todo a interrumpirle ahora.
Aron: Me han contado lo que te pasaba. -Levanta la cabeza y te clava la mirada más profunda que has sentido nunca- ¿Por qué, Alejandra? -Le quitas la vista, eres incapaz de sostenerla- Eres preciosa por dentro y por fuera -Coge tu mentón para volver a mirarte a la cara- No lo entiendo.
Alejandra: No tiene explicación, Aron. No soy bulímica. Hace mucho tiempo que dejé de serlo. Lo superé. Esa etapa de mi vida se acabó. Iris y Andrea se montan demasiadas películas
Aron: Pues yo la creo
Alzas las dos cejas.
Alejandra: ¿Las crees? Genial, voy a ser la loca de la casa
Aron: No estás loca. Ni mucho menos -pone una mano sobre tu pierna para mostrar cercanía- Pero tampoco estás sola, y quiero que lo sepas
Tus ojos empiezan a brillar. Lo notas. No tienes palabras para decirle. Te abalanzas sobre él para darle un gran abrazo. Estás emocionada y no articulas palabra.
Aron: Te quiero pequeña
Esas palabras se clavan como un puñal. "Pequeña." Tan sólo te saca un año pero no a dudado en usar ese adjetivo que tanto le gusta a tus chicos. Le quieres y lo sabes pero el problema está en Niall. ¿Realmente le quieres o vives enamorada del pasado? Sientes que te quieres entregar al máximo a Aron. Se merece todo y más. Sabes que él no te va a dejar caer ni te va a hacer daño pero no es tan sencillo. Ojalá todo fuera tan fácil como eso.
Alejandra: Gracias -te separas de él- Pero no vomito por querer adelgazar, no quiero ser lo que todos quieren ver. -mientes- Me gustaría tener tanta personalidad como Andrea e Iris, no la tengo, pero eso no quiere decir que vaya a recaer
Aron: No quiero que te vuelva a pasar lo de ayer -acaricias, con el dedo pulgar, su mano- ¿Por qué te fuiste tan pronto de la fiesta?
Alejandra: No me encontraba bien -mientes de nuevo- No me quise despedir porque si no os vendríais conmigo y vosotros teníais que pasarlo bien
Aron: ¿Con quien lo iba a pasar yo bien si éstas estaban atontadas con los chicos esos y tú no estabas?
Sonríes, te acercas un poco a él y le besas en los labios. Cuando os separáis ves como sonríe. Con el dedo pulgar e índice pellizca suavemente tu carrillo y te vuelve a besar.
Alejandra: ¿De dónde venís? -poniéndote de pie-
Andrea: De comprar
Aron: Ayer acabaste con todo
Chistas la lengua y resoplas.
Andrea: ¿Qué quieres decir con eso?
Iris te mira como avisándote de algo que no te esperas.
Alejandra: Nada -quizá demasiado borde-
Te sientas otra vez en el sofá y coges el móvil. Miras el último WhatsApp que es de Iris.
"¿Te parece poco lo que nos encontramos ayer después de llegar de la fiesta de cumpleaños de Irene? Andrea y él están muy enfadados. Andrea más, Aron no se lo esperaba, no conocía esto de ti, y a parte del enfado está echo polvo. Ten tacto."
"A buenas horas Alejandra. Tarde, como siempre." Te recuerdas una vez más lo tonta que puedes llegar a ser. Tienes más WhatsApps. Tres de Irene, uno de Niall, dos de Perrie y un montón de un grupo. Bloqueas el móvil y lo dejas en la mesa de cristal.
Alejandra: Os ayudo -poniéndote otra vez de pie-
Aron: No, no hace falta
Aron nunca te había hablado en ese tono. "¿Tanto la he cagado? Sólo ha sido un vómito y ni si quiera me lo provoqué intencionadamente, me encontraba mal y necesitaba vomitar. No es para exagerar tanto las cosas." Te quedas en silencio mirando como recogen. Iris ha salido del salón a no sabes dónde. Abres la boca para hablar pero la cierras cuanto te das cuenta de que Andrea te está mirando de reojo. Pronto quita la vista. Andas hasta donde está Aron, te pones de puntillas y le susurras al oído.
Alejandra: ¿Podemos hablar?
Aron te mira serio. Asiente.
Aron: Ahora voy -devolviendo la vista a la bolsa-
Te echas un paso para atrás. Aron saca unas tabletas de chocolate y unos yogures y los guarda en la nevera. Hace una bola con la bolsa, abre un cajón, el último de todos, y lo tira.
Aron: Vamos a mi habitación
Andas delante de Aron por el pasillo. Te cruzas con Iris que cruza lo dedos al chocar contigo ya que las paredes son demasiado estrechas. Entras a la habitación y te sientas en la cama. Aron se sienta enfrente de ti.
Aron: Dime
Alejandra: ¿Está todo bien?
Aron: No sé, dímelo tú. ¿Qué pasó a noche?
Alejandra: ¿A noche? -te haces la extrañada-
Aron: Te fuiste muy pronto de la fiesta y ni si quiera avisaste, estuvimos buscándote casi una hora, claro que no sólo a ti
No sabes que contestar. No puedes contestar nada.
Aron: Niall también desapareció
Tragas tu propia saliva.
Aron: Y luego venimos y estás ahí tirada, vomitando. Tenías la cara pálida, el vestido destrozado, toda la pintura corrida y el pelo tan desaliñado... Realmente me asusté
No está bien, se le nota. Él siempre está sonriendo, no habla así, no en ese tono. Le preocupaste de verdad.
Aron: Y luego te desplomaste. Casi te das con el retrete en la cabeza. Te llevamos entre los tres a tu cama y estuvimos una hora y media esperando a que despertaras, pero no lo hiciste. Respirabas. Eso era todo lo que sabíamos. De verdad tenía miedo a perderte. No entendía nada. He pasado toda la noche a tu lado pero no te has enterado. Has dormido fatal. Gritabas y te movías mucho. Sobretodo decías el nombre de tu hermana y no sabía como hacer para que pararas. Me sentía tan impotente... Y no me habría separado de ti si no llega a ser por Andrea que me ha obligado que saliera un poco y cuando he salido...
Aron agacha la vista. Le coges la mano. No quieres decir nada. Prefieres que te lo cuente todo a interrumpirle ahora.
Aron: Me han contado lo que te pasaba. -Levanta la cabeza y te clava la mirada más profunda que has sentido nunca- ¿Por qué, Alejandra? -Le quitas la vista, eres incapaz de sostenerla- Eres preciosa por dentro y por fuera -Coge tu mentón para volver a mirarte a la cara- No lo entiendo.
Alejandra: No tiene explicación, Aron. No soy bulímica. Hace mucho tiempo que dejé de serlo. Lo superé. Esa etapa de mi vida se acabó. Iris y Andrea se montan demasiadas películas
Aron: Pues yo la creo
Alzas las dos cejas.
Alejandra: ¿Las crees? Genial, voy a ser la loca de la casa
Aron: No estás loca. Ni mucho menos -pone una mano sobre tu pierna para mostrar cercanía- Pero tampoco estás sola, y quiero que lo sepas
Tus ojos empiezan a brillar. Lo notas. No tienes palabras para decirle. Te abalanzas sobre él para darle un gran abrazo. Estás emocionada y no articulas palabra.
Aron: Te quiero pequeña
Esas palabras se clavan como un puñal. "Pequeña." Tan sólo te saca un año pero no a dudado en usar ese adjetivo que tanto le gusta a tus chicos. Le quieres y lo sabes pero el problema está en Niall. ¿Realmente le quieres o vives enamorada del pasado? Sientes que te quieres entregar al máximo a Aron. Se merece todo y más. Sabes que él no te va a dejar caer ni te va a hacer daño pero no es tan sencillo. Ojalá todo fuera tan fácil como eso.
Alejandra: Gracias -te separas de él- Pero no vomito por querer adelgazar, no quiero ser lo que todos quieren ver. -mientes- Me gustaría tener tanta personalidad como Andrea e Iris, no la tengo, pero eso no quiere decir que vaya a recaer
Aron: No quiero que te vuelva a pasar lo de ayer -acaricias, con el dedo pulgar, su mano- ¿Por qué te fuiste tan pronto de la fiesta?
Alejandra: No me encontraba bien -mientes de nuevo- No me quise despedir porque si no os vendríais conmigo y vosotros teníais que pasarlo bien
Aron: ¿Con quien lo iba a pasar yo bien si éstas estaban atontadas con los chicos esos y tú no estabas?
Sonríes, te acercas un poco a él y le besas en los labios. Cuando os separáis ves como sonríe. Con el dedo pulgar e índice pellizca suavemente tu carrillo y te vuelve a besar.
Me cabrea que no se den cuenta los dos que siguen enamorados uno del otro joder jahaja y le va a hacer daño a aron si está con él sin quererlo
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