Te abrochas la converse derecha. Te pones de pie y estiras tus vaqueros. Te miras en el espejo. Estiras el lazo rojo que sostiene tu pelo a modo de diadema combinando a la perfección con las zapatillas altas. Llevas una camiseta beige de media manga con capucha. Coges la mochila de cuero marrón y te la cuelgas a la espalda. Sales del almacén. Iris está tras el mostrador. La guiñas un ojo.
Alejandra: ¿A qué hora sales?
Iris: A las cuatro estoy en casa
Miras la tienda en la que lleváis trabajando a penas una semana. En cuanto os asentasteis empezasteis a buscar trabajo e Iris y tú encontrasteis esto. Una oferta de trabajo como dependientas en una tienda de zapatos librando miércoles y domingos. El salario no es gran cosa pero al menos, entre el dinero que aportáis las dos os da para vivir más o menos más lo ahorrado. Andrea y Aron siguen buscando trabajos con los que poder ganar ellos también dinero. Ahora mismo sólo hay una señora probándose zapatos.
Iris: Mira quien está ahí
Te das la vuelta y ves fuera de la tienda, buscando un hueco a través de las estanterías del escaparate para verte, a Aron. Parece que localiza tu mirada porque sonríe y agita la mano. Sonríes risueña.
Alejandra: Te veo luego -dices rápido-
Te acercas por detrás del mostrador y le das un beso en la mejilla. Mediante saltitos y pequeñas carreras abres la puerta y sales a la calle. De un salto te cuelgas de su cuello y le abrazas. Le das un beso en los labios.
Alejandra: ¿Qué haces aquí?
Aron: Recogerte, ¿no puedo? -muy cerca de tus labios-
Alejandra: Claro que puedes tonto
Acaricias su nuca y le das un nuevo beso. Empezáis a andar. Las calles están mojadas y el cielo encapotado pero no está lloviendo ahora. Camináis de la mano.
Alejandra: ¿Dónde has dejado a Andrea?
Aron: Está en casa, con Irene
En las dos últimas semanas los chicos, Irene y vosotros habéis quedado varias veces. Te encanta porque la relación entre Iris, Andrea y Aron y tus amigos se va estrechando y tú puedes pasar más tiempo con Louis, Liam, Zayn y Harry. Niall no suele estar ya que pasa más tiempo con Holly o liado por ahí. Estás deseando ver a Perrie, contarla todo, presentarla a Aron pero por H o por B nunca consigues quedar con ella.
Alejandra: ¡Hombre! ¿Cómo que ha ido Irene a casa?
Aron: No sé, justo estaba saliendo cuando ella entraba
Alejandra: ¿Y no la has preguntado?
Aron: Salías del trabajo y yo tenía que estar ahí, no podía retrasarme, además como estaba Andrea no me he preocupado, ahora la preguntamos
Te pierdes en la sonrisa de Aron mientras habla. Es tan perfecta que te es difícil a veces prestarle atención a lo que dice ya que te distraes con sus ojos o sus labios. Aflojas el paso, sueltas la mano de Aron y te quitas una tira de la mochila. La abres y sacas tu móvil.
Alejandra: Mira
Buscas una foto en él. Es de unos zapatos que te han encantado para él de tu tienda. Hablando de los zapatos se os pasa rápido el camino de quince minutos que tenéis hasta llegar a vuestro piso. Entráis en el ascensor, esperáis 13 plantas, salís al rellano y andáis hasta la puerta. La abres mientras Aron te cuenta las ofertas de trabajo que ha estado mirando hoy. Cuando la puerta se abre, un gran barullo de voces impacta contra tu cara. Parece que en lugar de haber entrado en tu casa hubieras entrado en un bar una noche de un partido de fútbol importante. Entras y Aron, que se ha callado, pasa detrás de ti. Frunces el ceño y le miras.
Aron: Sólo estaban Andrea e Irene -asegura-
Cierras la puerta y es entonces cuando el rumor de las voces cesa. Andáis unos pasos en los que lo único que se escucha es la suela de tus convers rozando con la madera del suelo. Cuando entras al salón tu primera reacción es dar un paso hacia atrás. Ver tanta gente junta te ha impresionado. Están los cinco chicos, Irene, Andrea y Holly sentados en el sofá. Silvas.
Alejandra: Dios. Sois ciento y la madre -dices en español-
Sólo Irene y Andrea ríen. Te quitas la mochila, los chicos empiezan a hablar, la dejas en la mesa de la cocina.
Alejandra: ¿A qué se debe esta visita? -Yendo al salón-
Como no queda ni un sólo hueco en el sofá te sientas en la mesa de mimbre. La pierna derecha debajo de tu cuerpo y la izquierda colgando en la mesa. Estás situada mirando a Zayn. Aron se quita la chaqueta y va hasta vosotros. Se sienta a tu lado.
Zayn: Queríamos ver tu careto de fea, ¿algún problema?
Alejandra: Que has elegido la profesión equivocada, lo tuyo era ser payaso desde que naciste, no sé cómo no te has dado cuenta antes -dices con los ojos chinos haciéndole burla-
Louis ríe. Aron suspira.
Aron: Pobre Iris lo que se está perdiendo...
Liam: Bueno, luego la compensamos
Niall, que tenía su barbilla apoyada en su mano que a la vez estaba sostenida por su brazo apoyado en su rodilla, abre mucho los ojos y le mira asustado. Un gran "Oh" alargado se extiende entre todos los presentes. Ríes mucho.
Liam: Sois idiotas
Entonces la cisterna del váter suena. Frunces el ceño. Miras a Andrea. Coloca su pelo para tapar una parte de su cara y gesticula con los labios un "Lo siento" que no te cuesta entender. Tu corazón empieza a latir muy rápido. "¿Cómo que lo siente? ¿Qué ha hecho? ¿Por qué ha sonado la cadena? Estamos todos aquí, no falta ni Holly, ¿quién está en el baño?" Miras a todos lados desconcertada. Entonces aparece, con un vestido rosa fucsia, el pelo recogido en una coleta pero tocándole el hombro derecho y las puntas teñidas en un color tan artificial como era el que llevaba la última vez que la viste. Las plataformas que lleva por zapatos la hacen parecer mucho más alta de lo que en realidad es. Estefanía. Junta sus manos delante de su vientre. "Parece una niña inocente. ¿A qué ha venido? No la veo venir y no me gusta no ver venir a la gente, luego son los peores pájaros. ¿Qué hace ahí parada como una estatua? Claro, por eso lo sentía Andrea, por dejarla pasar, pobrecilla, ella no tenía ni idea de como era físicamente y aunque lo hubiera sabido no la habría servido de mucho con el cambio que ha pegado."
Estefanía: Hola
Aprietas dos veces la mano de Aron que sujetaba la tuya. Consideras a tu novio lo suficientemente inteligente como para comprender el mensaje. "Esta es Estefanía."
Alejandra: Hola -muy seca-
No apartas la vista de ella por lo que empieza a nublarse tu vista y detrás de ella empiezas a ver una figura negra. Cuando te fijas en la figura para visualizarla mejor, te das cuenta de que es Carolina con la peor cara que la has podido ver nunca. Está muy pálida, con unas ojeras propias de una noche en vela llorando y con una cara que expresa más que enfado, espanto. Tu corazón se encoje asustado y en seguida vuelve a hacerse grande como si explotara dentro de ti. Te aferras a la mano de Aron con fuerza. Nunca antes se te había aparecido con más gente en la habitación. Nunca. "Esto está empezando a afectarme demasiado." Te culpas. Apartas la vista de Estefanía dolorida.
Irene: Ale -te llama-
Levantas la vista. Quieres aparentar normalidad. Lo que te pasa no tiene nada que ver con la rubia que está plantada en medio de tu salón y no quieres intentar dar explicaciones absurdas de lo que te ocurre a nadie.
Irene: ¿Todo bien?
Asientes sonriente.
Irene: ¿Quieres que vayamos a hablar con ella? -más bajito-
Resoplas. Tienes que hacerlo. Tarde o temprano alguna vez tendrás que volver a dirigirla la palabra aunque es lo que menos te apetece en el mundo. Asientes y te levantas.
Alejandra: Vamos a la habitación -dices mirando a Liam-
Éste cruza su dedo corazón sobre el índice delante de su cara. Andas por el salón, pasas al lado de Estefanía sin decirla nada. Irene, que va detrás de ti, la dice que os acompañe. Pasas a tu habitación, retiras la cortina y te sientas en tu cama. Irene y Estefanía se sientan en la de Iris.
Alejandra: ¿Qué quieres? -muy borde-
Irene: ¡Ale!
Debía de esperarse otra reacción, algo más suave después de decirla que querías saber lo que había pasado en su vida en este tiempo pero ya hablaste con ella después y sabe que si alguien mató vuestra relación esa fue Estefanía, y tú no te sientes ahora como para intentar repararla.
Estefanía: No pasa nada Irene, la entiendo
Alejandra: ¿A qué has venido a mi casa?
Estefanía: Quería verte
Alejandra: ¿A mi? -un inicio de carcajada viene a tu boca pero consigues reprimirlo- No me hagas reír Estefanía...
Estefanía: He cambiado Ale
Alejandra: No me llames Ale, no eres nadie para llamarme así -seria-
Estefanía agacha la cabeza. Con su mano derecha lleva su pelo hasta su oreja. Irene te mira enfadada haciendo muecas para que hables con ella.
Alejandra: ¿Dónde has dejado al niño?
Estefanía levanta la cabeza y mira a Irene desconcertada.
Irene: Ha creído que es mejor no haberlo traído
Alejandra: ¿Por qué? ¿Por Noah? Ella ni si quiera sabía que Carolina estaba embarazada
Estefanía: Hay muchas cosas de las que no me acuerdo, pero nunca se me olvidaría el embarazo de una amiga
Alejandra: Pero si el día de su entierro -reaccionas rápida-
Estefanía: No pude ir...
Alejandra: Es verdad, tenías una vida muy ocupada vendiendo tu cuerpo
Irene: ¡ALEJANDRA! -grita-
Estefanía te mira con dolor en los ojos.
Irene: Tía, no la hemos traído aquí para esto
Alejandra: No estuvo en el último momento de mi hermana, la jodió sus últimos días de vida, nos jodió sus últimos días de vida y ahora porque ha pasado un tiempo todos la queréis de nuevo, ¿te recuerdo cómo te trató?
Irene: Dios. -rabiosa- Vives encasillada en el pasado, no ves más allá. Te has quedado en el 2013 y ya han pasado dos años. Dos jodidos años. Puede que para ti no haya sido nada pero para los demás ha pasado como un tiempo real y si para volver a verla sonreír y pasar los días que pasábamos entonces tenemos que olvidar y perdonar, lo haré. Date cuenta Alejandra, ya no vives en esa vida. Carolina ya no está, duele y lo sé pero se ha ido y no va a volver.
Miras a Irene. No puedes creer lo que estás oyendo. No puede ser verdad que haya dicho eso. Te pones de pie y señalas hacia la puerta.
Alejandra: Fuera -casi susurras mirándola-
Irene: Alejan...
Alejandra: ¡FUERA! -la gritas-
Irene se levanta despacio y Estefanía detrás.
Alejandra: ¡Vamos! Fuera de mi casa las dos. ¡Ya!
Las empujas literalmente fuera de tu habitación y, después, fuera de la casa. Tus ojos empiezan a picarte. Niall llega corriendo. Pone una mano en tu hombro. Te das la vuelta y caes con las manos, tapando tu cara, en su pecho.
Niall: ¿Qué ha pasado?
No puedes evitar empezar a llorar. El "Date cuenta Alejandra, ya no vives en esa vida. Carolina ya no está." retumba en tu cabeza constante. Todos llegan a hasta el descansillo. Cuando oyes el ruido apartas la cara del pecho de Niall y empiezas a andar a paso ligero hasta tu cuarto, Niall te sigue. Pasas a la habitación, él cierra la puerta y echa el pestillo.
Niall: Ey, Alejandra, ¿qué ha pasado? -yendo hacia ti-
Alejandra: Nada Niall, no quiero discutir contigo también -alejándote un poco, de espaldas-
Niall coge tu muñeca y te abalanza contra él. Toca tu cintura y levanta, con la mano izquierda, tu mentón para que le mires a los ojos.
Niall: No vamos a discutir, prometimos que nunca más lo haríamos ¿recuerdas?
Sonríes. Tu corazón empieza a latir más rápido de lo que lo hacia antes.
Niall: Venga va, cuéntamelo
Alejandra: Se me hace difícil volver a tenerla aquí, Niall, después de todo lo que nos ha hecho a mi hermana y a mí
Niall: Todo el mundo nos merecemos segundas oportunidades -soltando tu barbilla-
Alejandra: Y lo sé, si quiero dársela, pero verla aquí, tan de repente, con todos aceptándola e Irene defendiéndola como si realmente no hubiera pasado nada...
Niall: ¿Crees que para ella no es difícil? -te interrumpe- A Irene también la hizo daño, ella perdió a todas sus amigas, igual que tu, pero hay que mirar para delante y si para ser feliz hay que perdonarla, pues así habrá que hacerlo
Chistas un poco la lengua a modo burlón.
Alejandra: Tiene gracia. Antes eras tú el que no quería verla ni en pintura
Niall: Las personas cambian, todos lo hacemos
Agachas la cabeza. A lo mejor tiene razón. A lo mejor debes dejar los rencores atrás y volver a aceptarla.
Nat siguela diossss voy a por el 20 yaaaaa
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