Alejandra: Yo no quería, no quería sacarte de mi vida Perrie
Perrie: No podías tener a nadie cerca de ti que te recordara a Carol, a Niall o algo de tu pasado... -seria-
Alejandra: Perdóname, por favor
Perrie: Que no me pidas más veces perdón -riendo-
Alejandra: Jo, es que la cagué de una manera...
Perrie: No tenías ganas de hablar con nadie y yo no paraba de insistir, es normal que te cansaras
Alejandra: Pero no te tenía que haber tratado así
Perrie: No pasa nada -sonríe cogiendo tus manos-
La devuelves la sonrisa y te abalanzas sobre ella para abrazarla.
Zayn: Que emotivo todo -hace como si llorara de forma muy exagerada-
Os separáis. Te le quedas mirando levantando una ceja.
Alejandra: Tu chico cada día está peor -negando con la cabeza-
Perrie: Me lo vas a decir a mi...
Ambas reís juntas mientras Zayn os mira asqueado. Miras el reloj de tu muñeca. Ahogas un grito.
Alejandra: Mierda
Coges tu chaqueta de punto de encima del sofá.
Alejandra: Voy a llegar tarde al trabajo
Perrie: Te llevo
Alejandra: No, está cerca de aquí, no te preocupes
Te acercas a Zayn, le das un beso en la mejilla y dos a Perrie. Corres hasta la puerta y, sacudiendo tu mano te despides con un "nos vemos". Sin dejar tiempo a respuesta cierras la puerta. Bajas los dos pisos por las escaleras corriendo y saltándote varios escalones al final de éstas. Sales de la urbanización sin dejar de correr. Tomas el camino de la derecha. Tienes que bajar la calle, girar la esquina hacia la izquierda y en unos metros estarás en la puerta de la tienda. Es fácil, sólo tienes que darle marcha a tus piernas y llevas demasiado tiempo sin ir al gimnasio. La cuesta abajo de la primera recta que tienes que recorrer es fácil y rápida. Vas a girar la esquina cuando impactas contra algo dándote un golpe muy fuerte que hace que te eches para atrás. Tienes los ojos cerrados pero de pronto oyes un "Sorry, I didn't see you" que te impulsa a abrirlos. Mientras lo estás haciendo dices un "No, it doesn't matter". Un chico rubio, algo más alto que tú, te está mirando preocupado. Cuando abres los ojos del todo, sonríe.
Niall: Parece que lo nuestro es irnos chocando por ahí
Alejandra: Si, le has cogido el gustillo a esto de aparecer de la nada, ¿dónde ibas? -recomponiéndote-
Niall: Con Zayn. Me llamó hace media hora o así para que fuera
Alejandra: Ah, yo vengo de allí
Niall: ¿Si? ¿Y dónde vas ahora?
Alejandra: Al trabajo
Niall resopla.
Niall: Tú con trabajo -resopla de nuevo-
Alejandra: ¿Qué pasa? ¿No puedo tener trabajo? -ríes indignada-
Niall: Si, pero se me hace raro oírtelo decir y que inmediatamente no vengas conmigo
Sonríes y te encoges de hombros. Miras el reloj.
Alejandra: ¡Mierda! -exclamas- Me voy. Nos vemos. Adiós. -gritas corriendo y desapareciendo de la vista de Niall-
Le metes la máxima presión posible a tus piernas para recorrer el último tramo. Cuando llegas a la tienda está Iris abriéndola. Resoplas apoyándote sobre tus muslos para recuperar el aliento.
Iris: Buenos días -ríe abriendo la puerta del todo-
Alejandra: Hola -respirando agitadamente-
Iris: ¿A qué viene tanta prisa?
Alejandra: Llegaba tarde
Iris: Ammie no se entera -refiriéndose a vuestra jefa-
Resoplas y sigues a Iris hasta dentro de la tienda.
Iris: ¿Dónde has estado?
Alejandra: Con Zayn, ¿no te lo ha dicho Andrea?
Iris: Cuando me he despertado ya no estaba
Pasáis a la trastienda.
Alejandra: ¿No? -dejando el bolso-
Iris: Ni ella ni Aron
Frunces el ceño. Iris no puede verte ya que las dos os estáis atando los cordones de las vans que os hacen llevar para publicitarlas.
Iris: No, me han dejado una nota diciendo que se iban a buscar trabajo
Alejandra: Bueno, si han ido a buscar trabajo está bien, no vamos a estar manteniéndoles nosotras -ríes-
Iris no continúa tu carcajada por lo que prefieres reprimirla algo cortada.
Iris: Esta tarde iremos con los chicos
Alejandra: ¿Y eso? -esperándola en la puerta dispuesta a salir a la tienda-
Iris: No sé, me ha llamado Liam diciendo que quería quedar
Alejandra: ¿Contigo o con nosotros? -en tono pícaro-
Iris: Con nosotros tonta -riendo-
Alejandra: Ayer estaba especialmente entusiasmado en compensarte por no estar, -moviendo las cejas repetidamente- aunque luego llegaste para cuando eché a éstas de casa -refiriéndote a Estefanía e Irene-
Iris ríe y pasa por delante de ti.
Iris: Es muy majo
Alejandra: Mucho -cerrando la puerta de la trastienda- ¿Nada que contarme?
Ves como Iris anda hacia la puerta que da a la calle y la abre. Se vuelve muy sonriente.
Iris: Nada. Sé por donde vas -señalándote- y no tiene nada que ver
Ríes. Iris pasa por tu lado y entra a la trastienda. Las primeras horas pasan algo aburridas, un jueves por la mañana temprano no suele ir mucha gente a comprarse zapatos, es horrible. Llega un momento en el que por mucha confianza que tengáis y muy bien que os llevéis os quedáis sin tema de conversación. El sábado es el mejor día. No para de entrar gente y es muy divertido ver el estilo que lleva cada persona que entra. Ver a una señora que va vestida como si fuera a ir a un bautizo y que se compre unos zapatos verdes de plataforma con pinchos y tachuelas es algo que puede chocar bastante. Lo bueno de este trabajo que habéis encontrado es que tenéis tres de diez días de la semana libres en los cuales ocupan vuestro puesto Ammie, vuestra jefa, y su sobrina. Necesitaban dos chicas que no fueran muy mayores, que tuvieran complicidad entre ellas y que no vivieran demasiado lejos para no tener que preocuparse de los retrasos. No os pagan una gran fortuna por trabajar de miércoles a domingo pero no está mal para empezar poniendo algo en el currículum. Cuando se acercan las cuatro, vuestro horario de cierre, apresuráis los clientes para iros lo más pronto posible. El turno de tarde lo hacen otras dos chicas que no conocéis. Sale el último hombre y tras él bajas hasta media puerta, el panel de metal.
Alejandra: ¡Por fin! -sueltas resoplando-
Iris: ¡Vamos a casa ya por dios!
Ambas reís. Pasáis a la trastienda y os cambiáis los zapatos. Cogéis los bolsos corriendo y, con pequeños saltitos de felicidad, salís de la tienda.
Iris: ¡Oh, bella luz del sol, que bien me haces! -clama al cielo poniéndose de rodillas en mitad de la calle-
Ríes a lágrima viva mientras la ves dar las gracias. Todo el mundo la mira como si estuviera loca.
Alejandra: Iris, levanta que todavía nos quedan dos días para terminar la semana... -riendo todavía-
Iris se levanta del suelo, como puede, se gira para mirarte y te apunta con el dedo.
Iris: No vuelvas a recordarme el sufrimiento
Ríes mucho más.
Alejandra: Anda vamos...
Empezáis a andar tenéis algo menos de media hora de vuelta a casa. Empezáis a hablar animadamente de cómo ese día tan soleado no pega nada en el clima de Londres cuando de repente suena tu teléfono desde dentro de tu bolso. Lo abres sin dejar de andar y coges el teléfono. Es Aron.
Alejandra: Hola
Aron: Hola cariño
Alejandra: Dime
Aron: Tengo una cosa que decirte... -con voz decaída-
Alejandra: ¿Qué pasa?
Aron: Pon el manos libres anda, también le afecta a Iris
Miras a Iris con cara de preocupación, te separas el móvil de la oreja y lo pones en manos libres.
Andrea: Yo también estoy aquí
Iris: ¿Qué pasa chicos? Nos estáis asustando con tanto misterio...
Andrea: Pues es que...
Aron: ¡HEMOS ENCONTRADO TRABAJO!
De Iris y de ti sale un grito profundo y alarmante que hace que toda la gente de vuestro al rededor se de la vuelta aunque vuestra euforia no os deje daros cuenta de eso. Aron y Andrea también gritan por la otra línea. Los cuatro reís.
Iris: ¿De qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dinero? ¿Horario? ¡Queremos información!
Ríes al ver como tu amiga escupe de la boca lo primero que se la viene a la cabeza.
Aron: A ver, Iris, tranquila
Andrea: En un hotel
Alejandra: Ostia. Que nivel
Aron ríe.
Andrea: No, es un hotel muy normalito
Aron: A mi me han cogido como camarero y a Andrea de chacha
Andrea: ¡Idiota! -se oye un golpe- Señorita de la limpieza -aclara-
Iris: Vamos, limpiando la mierda que dejan los que se alojan
Aron ríe mucho.
Aron: ¿Lo ves? ¿Lo ves? ¡Yo tenía razón!
Ríe más.
Andrea: ¡Callaros todos!
Alejandra: Por fin tenemos todos trabajo
Aron: ¡Si! -grita-
Los cuatro reís.
Iris: Estamos yendo para allá, ahora nos lo contáis todo con más calma
Aron: Venga vale, hasta ahora.
Alejandra e Iris: ¡Adiós!
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