miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 24. Juntos.

                                                     Yeah, when my world is falling apart
When there's no, light to break up the dark
That's when I, I, I look at you

When the waves are flooding the shore
And I can't find my way home anymore
That's when I, I, I look at you

Dejas de leer por un momento. Esa parte es tu favorita de la canción. Cierras un poco el libro dejando tus dedos índices introducidos en él a modo de marca páginas. ¿Qué mejor persona para acompañar tu cabeza leyendo un libro de miedo que Miley cantando suavemente? Nadie. Cierras los ojos y mueves los labios pronunciando todas las palabras con su ritmo.

When I look at you, I see forgiveness, I see the truth
You love me for who I am like the stars hold the moon
Right there where they belong
And I know I'm not alone

En tu mente, mientras Miley toca el piano, Aron se pasea. Realmente le tendrías que pedir perdón por muchas cosas. Él te quiere por quien eres, por cómo eres y tú no te entregas plenamente a él. Una parte de tu cabeza se distrae a veces con Niall pero él es el que no te deja sola, él es el que cada noche te despide con un beso en la mejilla y un "te quiero", él es el que te demuestra día a día que te quiere. Poco a poco, a medida que avanza la canción notas como si tu corazón se empezara a encoger.

You appear just like a dream to me
Just like kaleidoscope colors that cover me
All I need, every breath that I breathe
Don't ya know, you're beautiful

Es un sueño. Esa persona con la que eras feliz en el internado. Esa persona a la que miras cada mañana al despertar y te hace sonreír. Es él al que, antes de irte a trabajar, te quedas mirando y pensando en la suerte que tienes de tenerle. No te has dado cuenta pero los pequeños detalles que él te da, los pequeños momentos, cuentan mucho más que unos recuerdos que puedas tener de hace tiempo. Ahora Aron es tu presente, no quieres pasados rotos sino futuros prometedores. Tus ojos empiezan a brillar. La canción termina con la voz rota de Miley en un "You appear just like a dream to me". Pones la mano en la cama, coges el marca-páginas y cierras el libro. Lo dejas en la cama. Llevas tus pies hasta fuera de ella y pegas un pequeño salto para bajarte. Corres entre tu cama y la de Iris, apartas la sábana intentando no hacer ruido pero no estás segura de que lo hayas conseguido. Abres la puerta de tu habitación corriendo, sales al pasillo y entras en la habitación de Aron. Todavía está dormido. Te paras enfrente de su cama. Le miras sonriente y tomas una bocanada de aire que hincha más tu corazón si puede. Tomas impulso y de un salto te echas encima de Aron. Éste se despierta sobre saltado. 

Alejandra: ¡Buenos días amor! -dices abrazándole- 

Aron sonríe y te abraza. Cuando separas vuestros cuerpos, coges su cara con tu mano y le besas dulcemente en los labios. De nuevo le abrazas. 

Aron: ¿A qué viene esto? 

Te separas de él. Le miras a los ojos y metes tu pelo por detrás de tu oreja. 

Alejandra: Te quiero

Aron: ¿Me quieres? 

Aron apoya su frente en la tuya, juntando vuestras narices. 

Alejandra: ¡Te quiero! -gritas riendo- 

Aron ríe también. Le das un nuevo beso. Cada vez sus labios saben mejor. 

Aron: Despiertame así todos los días por favor 

Sonríes teniendo aún vuestros labios muy juntos. 

Aron: Vamos a escaparnos

Alejandra: ¿A dónde loco?

Aron: Por un día, vamos a perdernos en Londres, solos. Tú y yo -pone su mano en tu cara- 

Te muerdes el labio inferior y asientes con ilusión. 

Alejandra: Pero trabajo... 

Aron: Iris puede con todo

Te retiras un poco de él, llevas tu dedo índice a tu boca y siseas un poco. Te bajas de la cama y, de puntillas entras de nuevo en tu habitación, retiras la sábana y te pones de rodillas enfrente de la cama de Iris. Pones tu mano derecha encima de su hombro y la mueves un poco. Iris abre despacio los ojos. Se retira un poco de ti asustada.

Iris: Coño, Alejandra, que susto -susurra- 

Siseas para tranquilizarla. 

Alejandra: Es pronto todavía

Iris: ¿Para qué me despiertas entonces?

Alejandra: Tengo que decirte algo...

Iris: ¿Qué pasa? -incorporándose sobre su antebrazo-

Alejandra: Aron me ha dicho de pasar el día por ahí los dos, juntos...

Iris: ¿Y...? -frotándose el ojo- 

Alejandra: Que si te haces tu hoy con la tienda sola...

Iris: Alejandra... -reprimida-

Alejandra: Mañana te lo hago yo, te lo prometo, o te doblo turno o lo que quieras, por favor -poniendo las manos juntas- 

Iris sonrie. 

Iris: Anda, vete, ¡vete y déjame dormir! 

Ahogas un grito y le das miles de besos en la cara. Te pones de pie y cruzas la cortina corriendo. Coges una camiseta y un pantalón corto del armario, lo primero que pillas y sales de la habitación. Entras en la habitación de Aron. Está de pie, terminando de abrocharse el pantalón. Dejas la ropa en la cama.

Alejandra: ¡Que me ha dicho que si!

Corres hasta él y saltas, agarrándote de su cuello. Aron gira sobre sí mismo haciendo que tú gires con él. Le das un beso en los labios.

Aron: Venga, vístete que sé por dónde empezar

Te da un nuevo beso corto en los labios. Sonríes y te encoges de hombros, feliz. Vas hasta la cama y te das la vuelta, quedando de espaldas a Aron. Te quitas la camiseta del pijama. Te pones el sujetar y una camiseta blanca de tirantes ajustada. Te pones unos pantalones de tiro muy alto. Metes la camiseta por dentro del pantalón, éste llega hasta la parte alta de tu cintura. Te calzas tus vans negras. Te das la vuelta y miras a Aron. Levantas la mano y acercas un poco tus dedos pulgar e índice sin llegar a juntarlos.

Alejandra: Dame unos minutos

Sales corriendo de la habitación y vas al baño. Abres un cajón de debajo del lavabo y coges un peine. Cepillas tu pelo deprisa y guardas de nuevo el cepillo. Coges el rímel y te das un toque de él. Sales del baño y vas a tu habitación, coges una chaqueta del armario. Es de una lana muy suave. Perfecta porque no te dará mucho calor, es fina pero abrigada, con toques negros y blancos que combinarán genial con las zapatillas y la camiseta. Sales al pasillo y ves a Aron esperándote en la puerta. Lleva una camiseta blanca de manga corta, con un chaleco vaquero encima, unos vaqueros largos y unas asics negras y blancas. Vas hasta él y coges su mano. Aron asiente interrogativo y tú asientes definitivamente. Salís de la casa y unos minutos más tarde del portal.

Alejandra: ¿Dónde vamos?

Aron: Tengo el sitio perfecto

Empezáis a andar. Tú conoces pocos sitios de aquí que no sean ir al backstage y vuelta, ir al trabajo y vuelta y unos sitios muy localizados que recuerdas de cuando estuviste hace dos años aquí pero Aron estuvo trabajando en el centro de Londres hace unos años, por eso se retrasó un curso, por lo que decides dejarte llevar de su mano y que él te guíe por las liosas calles de Londres. Llegáis a un Starbucks. Pedís unos cafés y un donut para cada uno. El desayuno te sienta realmente bien. Hace que os demoréis media hora más el estar tan a gusto hablando. Vuestros ojos brillan sinceros. Nunca habías visto a Aron así de ilusionado, también es verdad que tú nunca habías estado tan 100 % tú con él. Cuando salís del Starbucks vais andando por la calle.

Aron: ¡Ale! -exclama- ¡Mira! -señalando algo-

Miras a lo largo de su brazo en la misma dirección que su dedo. Cuando la gente empieza a apartarse y moviendote tú un poco, consigues ver un fotomatón a lo lejos. Empiezas a reirte mucho.

Alejandra: ¡Capullo! -escondiéndote en tu pelo-

Aron: ¿Vamos?

Ríes y asientes. Aron sabe perfectamente que desde siempre los fotomatones te han dado mucho morbo. Esto de que tu novio haya sido tu mejor amigo no está bien, sabe todas tus intimidades. Aron empieza a correr agarrado de tu mano. Cuando llegáis al fotomatón, corre la cortina y pasa dentro. Tú le sigues.

Aron: ¿De cuánto cogemos las fotos?

Alejandra: De seis

Aron: Joder, si que quieres fotos

Alejandra: ¿No quieres fotos? -amenazante-

Aron: Si, si, fotos, fotos -poniendo las manos en alto-

Sorníes guiñándole un ojo. Aron echa la moneda y selecciona el tipo de foto y para que imprima dos copias iguales. Empieza la cuenta atrás. En la primera foto tú te pones detrás de Aron, abrazándole y dejando caer tu pelo por su hombro. La siguiente se hecha cuando tú te sientas a su lado, juntáis cabezas y sonreir. En la tercera Aron te señala mirándote y riéndo, tú llevas tu mano a la boca, que abres, y levantas una ceja. Es muy divertida. La cuarta es con Aron tapando tus orejas y haciendo una mueca, tú tapas tus ojos y sacas la lengua. La siguiente sale con vosotros riéndoos de las tonterías que habéis hecho y en la última salís besándoos. No queréis parar cuando la máquina os avisa de que ya se ha imprimido. Tú estás sentada encima de él en la incómoda silla del fotomatón. Aron toca tu cintura y tú te mueves encima de él sin dejar de besarle. La máquina pita mucho y es el insoportable sonido el que os obliga a separaros enfadados. Salís del fotomatón y cogéis las fotos. Frunces tus labios al verlos y ríes.

Aron: Nuestro coeficiente intelectual y normalidad están muy altos, está claro.

Ríes.

Alejandra: Tú siempre has sido así, no sé de que te extrañas

Aron abre mucho la boca, ofendido.

Alejandra: Bueno... -alargando mucho la "e" para cambiar de tema- ¿y a dónde vamos ahora?

Aron ríe.

Aron: Espera y verás

Da un pequeño golpecito en tu barbilla. Aron te lleva a una pista de snowboard donde pasáis toda lo que queda de mañana entre golpes, risas y haciendo el ridículo. Os lo pasáis realmente bien y disfrutáis mucho el uno del otro. Para comer Aron te lleva a un restaurante y después a dar un paseo por el centro de Londres, viendo el Big Ben, el London Eye. Paráis en un puesto para comprar unos helados. Tú te coges el tuyo de chocolate. Cuando das el primer lametón a la bola de chocolate miras a Aron, el cual lo tiene de menta y empieza a reirse. Cada vez rie más. Te quitas el helado de la boca y le miras sin entender nada. Entonces Aron empieza a reírse mucho más. No para y la risa empieza a complementarse de lágrimas. Coges su muñeca con la mano que te queda libre.

Alejandra: Calla, te está mirando todo el mundo -dices mirando a todos lados-

Aron no puede parar de reír aunque lo intenta.

Alejandra: ¿Pero qué te pasa? ¿Por qué te ríes?

Aron señala su boca haciendo círculos al rededor de ella sin parar de reír. Entonces lo entiendes. Llevas tu mano derecha a tu boca para tapártela. Buscas en tus bolsillos para coger un clinex. Empiezas a limpiarte. Aron, más calmado, se acerca a ti, coge el clinex y empieza a limpiarte él.

Alejandra: Muy bonito, tu novia está haciendo el ridículo más grande de las historia y tú, en lugar de avisarla, te ríes de ella -haciéndote la indignada-

Al oír eso Aron cierra la boca para intentar reprimir la risa, pero no lo consigue y ésta se escapa de sus labios, haciendo que vibren y, a la vez, echando pequeños espásmos de saliva de su boca. Cuando ellos llegan a tu cara te echas para atrás asqueada aunque riendo.

Alejandra: ¡Tío! -gritas-

Los dos reís doblados en medio de la calle. Te limpias con fuerza la cara para deshacerte de todo resto que fuera posible que quedara. Aron está con un ataque de risa imposible de calmar. Su risa te contagia. Termináis abrazados para intentar apaciguaros el uno al otro. El resto del día pasa muy rápido. Te encuentras realmente cómoda con él y cuando ves que se acerca el momento de volver a casa, de volver a irte a la cama y mañana levantarte de nuevo con la rutina sientes que no quieres que esto pase. No quieres tenerminar con el fantástico día que te ha regalado Aron. Cuando la noche ya está sobre vosotros, todavía no habéis vuelto a casa. Estás tumbados en el césped de uno de los parques más famosos de Londres. Aron retira un poco el pelo de tu cara mirándote con intensidad.

Aron: Gracias

Ríes un poco.

Alejandra: ¿Gracias? ¿Por qué?

Aron: Por darme un día así, por estar conmigo. Gracias por quererme. -serio-

Sonríes con los labios cerrados. Mantenéis la mirada hasta que la presión puede contigo y decides bajarla hasta sus labios. Con la mano izquierda tocas ligeramente su mejilla derecha y te acercas un poco a él para terminar uniendo tus labios a los suyos. El beso más dulce que te han dado en mucho tiempo llega acompañado de un chico perfecto en una noche perfecta. 

1 comentario:

  1. Nat, Nat, NAT, ¡NAT! Tengo Alon feels, muchos, muchísimos. Aron me encanta joder. No lo hagas sufrir pls (y si lo has hecho en los capítulos que le siguen a este y aún no me los he leído...).

    (Simplemente no lo hagas, porfaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa *lloro*)

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