Iris: Pero no puede ser tía, yo iba contigo y la tienda estaba ya cerrada cuando esa loca nos asaltó
Alejandra: Si ya lo sé pero no creo que te haga caso
Iris: Yo hablo con ella
Metes la llave en la cerradura de la tienda. Un tirón desde la otra parte de la tienda hace que caigas hacia dentro. Tropiezas con tu propio pie pero Iris reacciona rápido para estabilizarte.
Iris: Hola Ammie...
Ammie: Hola
Agachas la cabeza pero levantas la mirada. "Nunca pierdas de vista a tus enemigos."
Ammie: Bueno Alejandra... Vamos a firmar el finiquito...
Iris: Ammie por favor, escúchame. Estábamos las dos fuera ya cuando ella nos preguntó por Liam
Ammie: Me da igual si estabais dentro, si estabais fuera o si estabais en Japón. Lo que me importa es que he tenido varias quejas por Alejandra y no quiero perder clientela
Alejandra: Joder. Ammie por favor deme otra oportunidad.
Tu jefa no dice nada, simplemente extiende la mano derecha con papeles en ella. Los coges y los lees. Es tu finiquito. "Si que me ha durado el trabajo, Dios". Firmas. Sales de la tienda sin decir nada. "Vale. Genial Alejandra. ¿Y ahora qué?" El móvil empieza a vibrar en tu bolsillo. Lo coges y miras la pantalla. Estefanía. Levantas una ceja. Descuelgas.
Alejandra: ¿Si?
Estefanía: ¡Ale!
Levantas la otra ceja. ¿A qué viene tanto paripé?
Alejandra: Dime
Estefanía: He estado hablando con Holly
Levantas a un más las cejas. Como sigan ascendiendo saldrán de tu cara en nada.
Estefanía: ¿Podemos hablar?
Alejandra: Si, claro
Estefanía: Dice que no se portó demasiado bien contigo
Alejandra: Estefanía dame dos minutos que necesito comprar algo. No tardo nada, ahora te llamo
Estefanía: Vale, espero tu llamada.
Cuelgas. Estás enfrente de un estanco. Mueves tu pierna rápidamente. "Sólo uno" piensas. Entras y compras un paquete de tabaco. Sales de la tienda y te enciendes un cigarrillo. Llamas a Estefanía.
Alejandra: Estefanía, ya estoy
Vas a un banco. Te sientas dando una calada al cigarro.
Estefanía: Pues eso
Alejandra: La verdad es que fue muy borde
"Aunque yo lo fui más..." piensas en el fondo.
Estefanía: Pero no se arrepiente
Frenas una carcajada que estaba a punto de ser expulsada de tu boca.
Alejandra: ¿Entonces?
Estefanía: No me quiero meter en lo que tengáis vosotras pero...
Alejandra: Pues no lo hagas -la cortas-
Estefanía: Ale, no quiero discutir contigo sólo que...
Alejandra: Estefanía ve al grano
Estefanía: ¿Te acuerdas de lo mal que lo pasaste cuando me metí en medio de Niall y tú?
Alejandra: ¿A qué viene eso ahora? -das una nueva calada-
Estefanía: A que me sorprende que tú ahora hagas lo mismo
Alejandra: ¿Qué dices?
Estefanía: Ellos son pareja y tú te has liado con Niall. Yo ni me acerqué a él y mira la que me montaste...
Alejandra: Primero. Ella no es mi amiga. Segundo. Él no quería nada contigo. Y terce...
Estefanía: ¿Y cómo sabes que sí lo quiere contigo?
Abres la boca para hablar pero Estefanía te lo impide hablando ella por encima de tus pensamientos.
Estefanía: ¿Cómo sabes que no te está utilizando para relanzar su carrera o para darle algo de chispa a su relación? ¿Cómo sabes que no te utilizó para calmar un calentón de una noche en la que no tenía a Holly? ¿Cómo sabes que te sigue queriendo, cosa que creo improbable? ¿Cómo sabes que no está jugando contigo Alejandra?
Tienes la vista apuñalando una baldosa de la acera con el cigarrillo consumiéndose en la mano. Tus ojos vidriosos y tu mano sujetando débilmente el teléfono.
Alejandra: ¿Vienes a juzgarme y a decirme lo que debo hacer o qué? No eres nadie para decir...
Estefanía: No quiero reprocharte nada. Lo único que quiero es que Holly y tú no lo paséis mal porque, al final, las únicas que vais a salir perdiendo vais a ser vosotras
Das una última calada al cigarro y lo tiras.
Estefanía: Lo siento si te he molestado
Es ella quién cuelga. Retiras el móvil de tu oreja y te lo quedas mirando por un par de minutos, tratando de asimilar lo que acabas de oír. Tratando de digestionar cada palabra de Estefanía. Te pones de pie y guardas el móvil en tu bolso. Inspiras y expiras el aire contaminado de la ciudad de Londres. "Será mejor que vuelva a casa" tratas de organizar tu mente mientras escondes el paquete de tabaco entre los papeles y las cosas que llevas en el bolso.
Unos quince minutos después estás entrando por la puerta del apartamento. "Por favor que no haya nadie. Que ya se hayan ido. Por favor." Oyes gritar desde el salón.
Andrea: ¡ALEEEEE!
Resoplas. Dejas el abrigo y el bolso en el perchero.
Alejandra: Si, soy yo.
Aron: ¿Cómo ha ido? -apareciendo por su habitación-
Alejandra: Mal. Me han echado
Aron: ¡Qué dices! -andando hacia ti-
Alejandra: Si. No ha habido nada que hayamos podido hacer...
Aron: Lo siento...
Alejandra: Yo si que lo siento... A ver dónde encuentro ahora un trabajo como ese...
Andrea se asoma por la puerta hablando por teléfono.
Aron: No te preocupes, con los tres trabajando tenemos más que suficiente
Miras a Andrea ignorando a Aron. Ella ríe.
Andrea: Bueno, te llamo luego
Se produce un longevo silencio en el que Andrea no para de sonreír intercalando pequeñas risitas. Finalmente cuelga. Aron ya ha vuelto a su habitación. Tú estabas cogiendo cosas de tu bolso.
Andrea: ¿Qué ha pasado al final? -mirando su móvil para colgar-
Alejandra: Me han echado -yendo a tu habitación-
Andrea te sigue. Cierra la puerta tras su paso cuando entra en la habitación. Pasas la cortina y te tumbas en la cama. Andrea se sienta en la de Iris, mirándote.
Andrea: Ale...
La miras sin incorporarte fingiendo una sonrisa.
Alejandra: ¿Con quién hablabas?
Ves como una sonrisa forzada surge poco a poco en el rostro de tu amiga.
Andrea: Con Liam
Levantas una ceja. ¿De verdad te sorprende?
Alejandra: Últimamente habláis mucho, ¿no?
Andrea: Siempre hablamos mucho... Pero cada vez quiero ir reduciéndolo
Frunces el ceño.
Alejandra: ¿Por qué?
Andrea: Por Iris... Te lo contó, ¿verdad? No me siento bien e intento evitarlo cuando ella está delante pero... Es muy buen amigo mío
Alejandra: Ya...
"Cómo te preocupas cuando quieres por quien quieres" piensas volviendo la cabeza para mirar al techo.
Andrea: Alejandra... ¿Te pasa algo conmigo?
Miras de nuevo a Andrea esta vez si incorporándote.
Andrea: Últimamente te noto muy tirante... Como si no quisieras habla conmigo, como si todo lo que digo te molestara, desde la acampada estás...
Alejandra: ¿Estoy? -la cortas- Quizá alguien debería replantearse el por qué en lugar de ver lo que los demás hacen
Andrea: Y lo he hecho, por eso te estoy preguntando
Alejandra: ¿Y no has encontrado nada que te haga pensar que puedo estar enfadada contigo por algo?
Andrea niega con la cabeza mordiéndose el labio inferior.
Alejandra: ¿Te parece poco acostarte con mi novio mientras yo estaba a casi 100 kilómetros?
Andrea: ¡¿QUÉ?! -grita frunciendo el ceño-
Echas una pequeña carcajada.
Alejandra: Si, hazte la sorprendida
Andrea: ¿Se puede saber qué estás diciendo?
Alejandra: ¿Qué pasa? ¿Ibas tan borracha que no te acuerdas hasta dónde te la metió?
Andrea: Eh. -seca- Primero. No he bebido una sola copa desde que os fuisteis al camping. -Hace una pequeña copa- Bueno, una cerveza el otro día para comer. Y, segundo. No me he acostado con Aron, ni si quiera se me ha pasado por la cabeza. ¿Qué clase de amiga te crees que soy?
Alejandra: Una que aprovecha cualquier momento para disfrutar de Aron. Sé que siempre te ha gustado.
Andrea: ¡¿Qué?! -exclama de nuevo-
Alejandra: Lo que oyes. Veo como le miras, ¿qué te crees? ¿Qué no me doy cuenta?
Andrea: Te has vuelta loca de remate.
Tus labios se crispan. Bajas la mirada dirigiéndola al suelo. Tu pierna derecha se mueve rápidamente y tus dedos no paran de juguetear con la colcha.
Andrea: Aron es un chico que vale millones y siempre te lo he dicho. Soy su mejor amiga y...
Alejandra: Yo era su mejor amiga -corriges-
Andrea: Hasta que te lo tiraste y dejaste de serlo
Alejandra: No bonita, hasta que te lo tiraste tú
Andrea: ¡Que no me he acostado con Aron!
Alejandra: Pues no es lo que dice él
Andrea: ¡¿QUÉ?!
Da un fuerte golpe en la cama con el que coge el impulso suficiente para ponerse de pie. Te pones de pie y la sigues. Entra, abriendo de un portazo, en la habitación de Aron.
Andrea: ¿Tú que coño dices?
Aron abre mucho los ojos y se quita los cascos colgándoselos del cuello.
Andrea: ¿Qué le has dicho a Alejandra?
Aron mira hacia la puerta donde estás tú apoyada.
Andrea: Normal que no me hablara y tú diciéndome que hablara con ella que seguro que era algo tonto
Aron: Andrea, ¿de qué estás hablando?
Andrea: ¡Le has dicho que nos hemos acostado! -señalándote con la mano abierta-
Aron te mira con los ojos muy abiertos. De pronto es como si todo se parara. Miras el pecho de Aron que asciende y desciende muy rápido intentando estabilizar el aire en sus pulmones, tratando de organizar sus ideas, buscando una solución rápida.
Aron: Yo...
Andrea: Es que no lo entiendo, ¿y cuando se supone que fue?
Alejandra: La segunda noche
Andrea: ¡Aron! Dila que no pasó así. Dila que tú y yo nunca nos hemos acostado. Díselo. Díselo.
Aron te mira. Sus manos tiemblan.
Aron: Tiene razón. No nos acostamos. -Se pone de pie- Nunca hemos tenido nada -se dirige hacia ti- Pero tú... Quería intentar ponerte celosa, intentar recuperarte de algún modo. Quizá si te decía que yo también te había sido infiel, tal vez así te dieras cuenta de que me echabas de menos, de que no era siempre tuyo pasara lo que pasara pero... En realidad siempre he sido para ti. Pasara lo que pasara. Como a día de hoy. -Pone una mano en tu cintura- No entiendo como pudiste. Yo ni si quiera puedo mirarte a la cara sin sentir unas ganas terribles de besarte, -apoya su frente junto a la tuya- pero luego pienso que para ti no fui más que un juego. No fui más que un estúpido que te mantuvo entretenida mientras recuperabas al imbécil al que realmente quieres y que es quien en realidad te está utilizando. Ya lo verás. Pudimos haberlo tenido todo. -Da un paso atrás y se separa de ti- Pero tú te empeñaste en recuperar lo que ya no tienes. No quisiste intentar ser feliz.
Alejandra: ¡Lo intenté! -le reprochas con lágrimas en los ojos- De veras lo intenté
Aron: Entonces no hay nada que yo pueda hacer. -intenta esbozar una sonrisilla tímida- Gracias por éstos meses.
Se da la vuelta para volver a su cama. Muerdes tu labio inferior con rabia. Intentas con todas tus fuerzas retener tus lágrimas tras las cuencas de tus ojos. Te das media vuelta y corres a tu habitación. Te tiras bocabajo en tu cama. Oyes los zapatos de Andrea corriendo por la tarima de tu habitación. Se arrodilla al lado de tu cama tocando tu espalda. Pronuncia varias veces tu nombre intentando calmarte pero tú no quieres oír nada. No quieres ninguna comparecencia. No quieres nada más que olvidar todo. Irte de ahí, de todo lo que te rodea, irte del mundo para siempre y no volver jamás.
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