jueves, 1 de mayo de 2014

Capítulo 71. De bruces tres cruces.

Ríes y mueves tus piernas que no tocan el suelo por la altura del banco en el que estáis sentados. James coge tus manos.

James: Lo que no me pase sirviendo en las habitaciones no le pasará a nadie nunca

Ríes mucho.

Alejandra: No pensaba que ser camarero podía dar para tanto

James: Desde luego ser la novia de uno de los componentes de One Direction tiene que ser mucho más emocionante

Alejandra: Pregúntaselo a Irene

James frunce el ceño.

James: Yo pensaba...

Alejandra: Cuando te conocí si estaba con Niall pero ahora ya no estamos juntos

James: ¿Y eso?

Alejandra: Es una larga historia.

Tu móvil empieza a vibrar en el bolsillo de tu pantalón y a los dos segundos Over Again. Por un instante una imagen aparece en tu cabeza. Esa misma canción sonando. Despertándote bien temprano. Cogiste el teléfono y Niall te avisaba de que ya había llegado a Irlanda. Ibas a pasar tres días sin él. Tu piel se eriza. Por un momento recuerdas todo lo que pasó. Todo lo que pasaste. Recuerdas a Carolina. Recuerdas a tu madre. Recuerdas a Belén. Recuerdas tu anterior vida.

Alejandra: ¿Si?

Aron: ¿Por qué no me has llamado antes?

Miras a James y le pides un segundo. Te alejas un poco de él.

Alejandra: Estuve haciendo cosas.

Aron: ¿No has tenido ni un minuto?

Alejandra: ¿Qué quieres Aron?

Aron: Preguntarte si vais a volver o no.

Alejandra: No.

Aron: ¿Seguro?

Alejandra: Ajá -mordiéndote la lengua ligeramente-

Aron: ¿Entonces ya está? ¿Los elegís a ellos? ¿Los eliges a ellos?

Alejandra: No se trata de elegir Aron, esto es lo mejor.

Aron: ¿Lo mejor para quién?

Alejandra: Lo mejor para mi

Aron: ¿Sólo te importas tú?

Alejandra: Tengo que mirar por mi, ¿no crees? Estoy sola -ríes un poco- Tan acompañada pero sola a la vez. No es como tú. Tu situación es distinta.

Aron: ¿Qué tiene de distinta?

Alejandra: Tú tienes a tus padres y a tu hermana pequeña. Si algo sale mal siempre puedes volver con ellos. Tienes una persona que depende de ti pero yo, ¿qué tengo yo? No tengo ningún sitio donde volver ni a nadie a quién mantener y sí, esto es lo mejor para mi.

Aron: Siempre tienes un sitio a mi lado, ya lo sabes.

Sonríes formando una fina línea con tus labios que se entreabre con suavidad.

Alejandra: Gracias. Eres un buen amigo.

Oyes carraspear a James desde detrás tuya.

Alejandra: Pero ellos no me ofrecen un presente. Me están dando un futuro.

Aron: Yo también te puedo dar un futuro

Alejandra: Aron, lo nuestro se acabó. Fue bonito. Lo pasamos bien. Nos tratamos bien. Pero ya está. Ahí quedó.

Aron: ¿Estás con alguno de ellos?

Alejandra: No. Con ninguno. No quiero tener novio. Sólo trae problemas.

Aron: Yo...

Alejandra: Lo siento.

Aron: Me vuelvo a Madrid.

Alejandra: ¿Qué?

Aron: No puedo pagar el alquiler del piso yo solo

Miras a James que se está empezando a poner nervioso.

Alejandra: Pero nosotras te enviaremos dinero pronto, en cuanto cobremos

Aron: Pero no quiero estar aquí solo. Habíamos venido para estar juntos y desde que quedamos con ellos no has aparecido por casa nada, y las otras dos más de lo mismo

Alejandra: Aron no... No sé. Tú verás lo que haces.

Aron: Perfecto. Era para avisarte.

Alejandra: Vale.

Aron: Hasta siempre Ale.

Cuelgas el teléfono y te detienes a mirar la pantalla apagada durante unos segundos. Notas como alguien pone la mano sobre tu hombro y miras hacia ese lado.

James: ¿Volvemos ya? Se está haciendo tarde

Asientes sin decir nada. Durante el camino vais charlando aunque no demasiado animados en comparación a como ha sido la tarde. Llegáis al hotel uno al lado del otro, con vuestras manos balanceándose como capricho del viento.

James: Yo me quedo aquí

Alejandra: ¿Te toca el turno ahora?

James: Si, toda la noche

Sonríes tímida.

James: No ha estado mal la tarde, ¿no?

Alejandra: Nada mal -ruborizada-

James coge tu mano. La miras. Poco a poco asciende por tu brazo para pasar, cuando llega al codo, a tu cintura. Levantas un poco la cabeza. Ves como los sus ojos se cierran a medida que se aproxima a ti. Repentinamente quitas su mano de tu cadera y das un paso hacia atrás.

Alejandra: Lo siento

James: No. Perdona. He ido muy rápido

Alejandra: Ya te nos vemos por aquí

Das otros dos pasos para atrás mirándole y te das media vuelta para subir las escaleras de dos en dos. Tu corazón bombea sangre agitadamente. Llegas a tu habitación y pones la mano sobre el picaporte. Respiras ondo y lo giras. Cuando entras en tu habitación ves a las cuatro chicas con las cuales la compartes sentadas en el sofá con caras de preocupación. Las miras seria.

Alejandra: ¿Se ha muerto alguien?

Cierras la puerta. Todas te miran. Irene tiene la cara especialmente desencajada.

Alejandra: Me estáis asustando

Estefanía: Tenemos malas noticias

Frunces el ceño dejando el bolso en la mesa.

Alejandra: ¿Noticias? ¿En plural?

Iris: Son tres.

Miras a Irene. Tiene los ojos con lágrimas en ellos.

Alejandra: ¿Qué pasa?

Te sientas a su lado. Miras a cada una de ellas. Empezando por Andrea y terminando por Estefanía, que está enfrente tuya.

Andrea: ¿Por dónde quieres que empecemos?

Alejandra: Por la menos mala

Irene no ha levantado la cabeza en todo el rato que llevas ahí. Coges su mano entre las tuyas.

Iris: Aron se va a Madrid

Alejandra: Lo sé, me ha llamado para decírmelo

Andrea: Si, por eso se va.

Frunces el ceño.

Iris: Dice que si estaba aquí todavía era por intentar recuperarte pero que ha visto que pasas de él, que ni si quiera has intentado que se quedase

Levantas ambas cejas.

Alejandra: Le he dicho que se quedara, que le enviaríamos dinero para ayudarle a pagar

Andrea: Él quería que volvieras a casa, con él.

Alejandra: Lo nuestro se terminó hace tiempo y no quiero volver

Iris: Él siempre tuvo esperanzas

Alejandra: Pues lo siento de verdad...

Tu voz se apaga durante unos pocos segundos antes de activarse de nuevo con cierta gracia en el meneo de tu cabeza para retirar el pelo de tu cara, sin soltar las manos de Irene.

Alejandra: ¿La siguiente menos mala?

Estefanía: He estado hablando con Holly

Levantas una ceja.

Alejandra: ¿Qué tiene eso de malo? Tú siempre hablas con Holly, es tu amiga

Estefanía: Esta vez quería hablar contigo

Alejandra: ¿Conmigo?

Estefanía asiente con la cabeza.

Te pones en pie resoplando.

Irene: ¿Dónde vas?

Alejandra: A hablar con esa.

Irene: Te tenemos que contar lo otro.

Alejandra: ¿Es muy fuerte?

Irene: Si.

Alejandra: ¿No puede esperar?

Estefanía: No. -tajante- ¿A qué quieres esperar?

Alejandra: A llamar a esa, a ver qué cojones quiere

Estefanía: Mejor te contamos esto primero

Alejandra: Me estáis asustando -vuelves a sentarte-

Estefanía: Luego hablas con ella si quieres y os tiráis de los pelos vía telefónica pero esto nos urge más prisa.

Miras a Irene, cuyos ojos empiezan a empañarse cubriéndose de una fina capa de lágrimas.

Alejandra: Irene, ¿qué ha pasado?

Estefanía: Ha llamado Belén

Levantas la cabeza lentamente para mirarla. Intentas procesar todo. Ha sido sólo una frase. No hubiera significado nada si hubiera habido otro nombre en ella. No hubiera pasado nada más que algo que resolver en una llamada de vuelta. Pero es su nombre el que ha pronunciado. Es el nombre de Belén. Tu amiga que siempre vestía una larguísima trenza de espiga, a la que dejaste atrás en un viaje a Italia y de la que no sabes nada desde hace años excepto que no puedes hablar con ella demasiado tiempo y que su mujer trata de que no os pongáis en contacto. Pareces haber corrido una maratón por la intensidad y frecuencia de los latidos de tu corazón.

Alejandra: ¿Belén? -tu voz sale temblorosa, casi inaudible-

No sabes por qué tienes tanto miedo pero una sensación de completo vacío invade tu interior, evocándote al recuerdo de una sensación que no querías volver a tener. Irene aprieta tus manos y se muerde el labio superior para intentar retener sus lágrimas. Estefanía está seria. Fría como un témpano.

Alejandra: ¿Y... Qué ha dicho? -tus palabras se atropellan unas a otras-

Irene: Que necesitaba vernos

Alejandra: Pero... Pero eso es bueno, ¿no? -mirando a ambas rápidamente-

Estefanía: Estaba llorando...

Irene: Ha dicho que nos echaba mucho de menos

Estefanía: Nos estaba preguntando dónde estábamos, que le dijéramos la dirección hasta que se ha escuchado un grito desde detrás

Irene: Era Ginna, estoy segura -con la voz rota-

Estefanía: No lo sabemos -la corrige-

Irene: Era ella joder. Ale, no me cree, pero era ella

La miras con los ojos muy abiertos mostrando tu incredulidad. No das crédito a lo que te están diciendo. Miras a Estefanía, rígida.

Alejandra: ¿Y qué ha pasado?

Estefanía: La han quitado el móvil y a los dos segundos se ha cortado

Frunces el ceño.

Alejandra: ¿No se ha oído nada?

Irene: Silencio. Nada. Absolutamente nada.

Estefanía: Belén ha porfiado algunas palabrotas pero luego la han quitado el móvil

Irene: Estaba berreando algunas palabras en italiano -la corta- y lo ha cogido y ha colgado

Estefanía: Tenemos que ponernos en contacto con ella

Continúas impasible ante todo lo que te dicen tus amigas.

Irene: Algo no va bien Alejandra

Miras a Irene. Tus labios están empezando a temblar. Notas como un vahío azota tu cabeza.

Alejandra: ¿Desde dónde ha llamado?

Irene: Desde un número que no tenía registrado.

Alejandra: Tenemos que conseguir contactar con ella como sea

No hay comentarios:

Publicar un comentario