Niall: Son chicas, ¿qué esperas?
Alejandra: Yo también soy chica, todavía -Te miras los pies apoyados sobre la cama-
Una sonrisa se asoma por tus labios tímida a la vez que jugueteas con tu pelo suelto. Niall ríe por la otra línea del teléfono.
Niall: Tú eres un caso a parte
Alejandra: Me lo tomaré como un piropo
Niall ríe mucho.
Niall: Claro que si, lo que tú digas.
Alejandra: Es que me parece una tontería. No habrá cosas para ver en Nueva York y se van de compras.
Niall ríe.
Niall: ¿Sabes lo que es una tontería?
Alejandra: Sorprendeme
Niall: Que estemos hablando por teléfono cuando si piso un poco más fuerte me caigo dentro de tu habitación. ¡Solo nos separa una pared!
Alejandra: ¿Es una indirecta?
Niall: No, es muy directo. Súbete anda que ésto de tener una habitación individual aburre mucho.
Alejandra: ¡Si hombre! ¡Que estoy en pijama!
Niall: No sería la primera vez que te veo en pijama
Alejandra: Pero tengo unas pintas...
Niall: Pues como siempre
Alejandra: ¿Y si me ve alguien en el pasillo?
Niall: Pues se ríe. Vamos anda, que te espero aquí
Un largo pitido finaliza la llamada. Te quedas mirando el móvil durante unos segundos. Ríes. Resoplas.
Alejandra: Eres más tonta que un mono que se despioja a si mismo.
Te encoges de hombros risueña. Pones el pie derecho en el suelo. Luego el izquierdo. Te levantas de la cama dejando el móvil en ella. Sales de tu cuarto. La habitación común está oscura. Correteas por el pasillo antes de que un siseo fuerte te detenga. Miras al lugar de donde provenía.
Estefania: ¡Que lo despiertas!
La luz de cerca del sofá se enciende. Está Estefania sentada con Sergio en los brazos. Te tapas la boca y caes sobre tus talones.
Estefania: ¿Dónde vas?
Alejandra: Con Niall. Nos aburrimos, vamos a ver si hacemos algo
Estefania sonríe.
Estefania: Pásalo bien
Vas a su lado.
Alejandra: Pensaba que ya no le dabas de mamar
Estefania: Y no suelo hacerlo, pero se ha despertado a estas horas y es la forma más rápida de callarle
Sonríes. Acaricias la cabeza del niño.
Alejandra: Es precioso
Estefania: Cuando duerme
Ríes sin hacer ruido. Le das un beso en la frente y te despides.
Cuando cierras la puerta sales corriendo escaleras arriba. No debe haber ni un minuto de tu habitación a la de Niall. Llamas a la puerta e inmediatamente se abre. Saltas encima de él movida por la la euforia. Todo esto te recuerda a las noches de invierno yendo de un ala a otra del internado tratando de que los profesores no os pillaran. Niall te coge en el aire abrazándote por la cintura. Cierra la puerta con el pie. Ríe mucho y te deja en el suelo.
Niall: Te ha perseguido un loco con hacha y por eso vienes tan corriendo, no me digas más.
Escondes tu cara en su hombro acariciando su nuca con las yemas de tus dedos. Niall te da un beso en la mejilla.
Se sienta en el sofá y tú te tumbas, poniendo tu cabeza sobre sus piernas. Él empieza a acariciar tu pelo.
Alejandra: Como sigas así me duermo -en un suspiro de voz-
La televisión suena de fondo, muy bajito. Niall baja por el perfil de tu cara a tu cuello, después tu hombro, tu brazo derecho y por último tu mano. Abres los ojos. Está completamente ensimismado mirando como su mano viaja por la tuya. Vuestros dedos se entrelazan. Una mezcla de sentimientos te confunde. Por una parte estás muy tranquila, relajada, disfrutando del momento y, por otra parte, tu corazón bombardea toneladas de sangre hacia tus venas a cada microsegundo. Pone la mano sobre tu estómago y te mira a los ojos. Sonríe sin pronunciar palabra. Todo está bien hasta empieza a mover su mano por tu vientre. Te incorporas sobresaltada.
Alejandra: ¡NO!
Niall te mira perplejo. Te apoyas en el respaldo del sofá casi incrustrándote en él, con las rodillas pegadas al pecho.
Niall: ¿Qué pasa?
Alejandra: No me gusta que me toquen la tripa -Llevas tu frente a tus rodillas para ocultar tu cara-
Niall: Pensaba que ya lo habías superado -Pasa su brazo por tus hombros-
Alejandra: No vomito
Niall: Eso no es superarlo
Alejandra: Para los médicos si
Niall: Pero a mi me dan igual los médicos, me importas tú, y no estás bien
Alejandra: No me pasa nada. Si no vomito no hay problema
Niall chista la lengua y te abraza. El ruido del pomo de la puerta girando os pilla por sorpresa, haciendo que rodéis por el sofá, movidos por el susto, y caigáis al suelo. La puerta se abre con un chirrido muy propio de una verja vieja. Niall pone un dedo sobre su boca y sisea flojo. Las voces te son conocidas.
Harry: ¿Y si está dormido?
Louis: Pues le despertamos
Se oyen pasos. Sonríes a punto de una carcajada pero Niall te hace callar tapando tu boca con su mano. Las voces están lejanas ahora.
Harry: ¿Niall? -grita-
Louis: Déjalo, no está
Harry: Pero si hace un momento ha dicho que estaba aburrido
Louis: Hace media hora de ese mensaje, tonto
Harry: Que no me insultes
Louis: Pues no seas tonto
Harry: ¡Que no me insultes!
Louis: ¡Tonto! -riendo-
Harry: Se lo pienso decir a Liam
Louis: ¿Puedes dejar de comportarte como un niño pequeño?
Harry: Soy un niño pequeño
Louis: Harry por favor, tienes 22 años
Harry: Suena a viejo eh
Louis resopla. La puerta se cierra. Es entonces cuando te das cuenta de la situación. Niall está encima tuya. Cuerpo contra cuerpo. Vuestras caras muy cerca, su mano sobre tu boca. La desliza para quitarla lentamente y se aparta de encima tuya, tumbándose a tu lado.
Niall: Son más tontos...
Sonríes avergonzada. Niall coge unos cojines del sofá y los tira al suelo. Apoya la cabeza en ellos. Te mira con los brazos detrás de su cabeza.
Niall: Hablabas más por teléfono.
Ríes, te incorporas, coges el cojín y le das con él en la cara.
Niall: ¡Oye!
Empezáis una guerra de almohadas que os lleva unos 10 minutos hasta que terminas encima de Niall, sujetando sus manos al suelo.
Niall: Para pequeña leona que quiero vivir
Ríes y te levantas. Te vuelves a tumbar a su lado. Tu pecho asciende y desciende, por lo cansada que estás.
Niall: Estás mayor, ya no aguantas una batalla de éstas
Alejandra: Es que ya tengo mis añitos...
Niall: Lo que tienes es un cuento...
Alejandra: Podrías contarme el tuyo
Niall: ¿Qué?
Te acomodas en el suelo mirando al techo y con ambas manos sobre tu estómago.
Alejandra: Que me cuentes un cuento
Niall: ¿En serio?
Asientes con la cabeza.
Niall: ¿Para dormir? ¿Como los niños pequeños?
Alejandra: No. Más bien como hacías cuando estábamos juntos
Niall: Nunca te he contado cuentos, mentirosa
Alejandra: Pero me contabas siempre como nos conocimos o algún día especial
Niall: Sólo cuando habíamos discutido o cuando estábamos tontitos
Niall ríe melancólico. Le miras. Su brazo apoyado en el suelo está muy cerca de tu cara. Te arrimas más a él y acaricias su brazo con tu cara como si fueras un gato.
Niall: Estás tontita
Asientes riendo.
Niall: Está bien. Erase una vez...
***
Parpadeas varias veces cuando la luz incide sobre tus párpados. Extiendes los brazos que se mueven por un colchón. Sonríes. Lo último que recuerdas de ayer es Niall acariciando tu pelo contándote aquel día en Nueva York cuando hacía unos ocho meses que habíais empezado y fuisteis a un lago en el que resbaló y casi se cae dentro. Te incorporas rápido. En ese momento estabais tumbados en el suelo. Miras a tus dos lados. La cama está vacía. Suspiras y te estiras doblando tu columna vertebral como si carecieras de ella hacia atrás.
Sales de la habitación y vas al salón. Niall está tumbado en el sofá, acurrucado sobre un lado. Acudes a su lado y te sientas en el sofá. Te paras unos segundos a mirarle detenidamente cuando...
Niall: ¡TE PILLÉ!
Gritas asustadas y te echas hacia atrás subiéndote en el sofá y moviendo las manos delante de ti para protegerte de cualquier cosa. Niall estalla a reír tanto que incluso puedes ver algunas lágrimas en sus ojos cuando para.
Alejandra: Eres idiota
Niall: Pero me amas
Alejandra: No.
Niall: Si.
Alejandra: No.
Niall: Si.
Alejandra: Que no.
Niall: ¿No?
Niall se pone de rodillas. Se aproxima a ti gateando.
Alejandra: No. -negando con la cabeza-
Niall: ¿Nada de nada? -se acerca un poco más a ti-
Vuestras caras están muy cerca. Niegas una vez más moviendo sólo la cabeza. Tu corazón parece no querer quedarse quieto.
Niall: ¿Seguro?
Tan sólo unos centímetros separan vuestros labios. Miras los suyos con deseo. Tu boca se abre un poco para emitir un sonido parecido a una afirmación.
Niall: Está bien
Se encoge de hombros y se separa de ti a gran velocidad. Suspiras soplando en el mismo acto, apartando el pelo de tu cara. ¿Qué ha pasado? Hace nada lo tenías todo controlado. Tú le negabas los besos y él se limitaba a aceptarlo. Ahora tú boqueas como una idiota mientras él juega contigo a su antojo.
Niall se pone de pie.
Niall: Habrá que desayunar algo, ¿no?
Alejandra: Se supone, si.
Niall: Pues vamos anda -dándote las manos para ponerte de pie-
Le coges las manos.
Alejandra: No quiero ir de compras -levantándote-
El impulso lo tomas tan fuertemente que casi le pisas un pie a levantarte. Niall te coge de la cintura.
Niall: Pues no vayas -como si no hubiera pasado nada-
Estás un poco más elevada de lo normal ya que, para no pisarle, te has quedado ligeramente de puntillas.
Alejandra: Claro, y me margino en la habitación. -irónica- Hoy no tenéis concierto, no tengo trabajo
Niall: Quédate conmigo. Éstos iban a pasarse el día en el hotel y créeme, no entra entre mis sitios preferidos para visitar de Nueva York
Ríes.
Niall: Lo digo muy en serio. Cogemos un mapa y nos perdemos por ahí intentando buscar la Torre Eiffel y si...
Rompes a reír mucho lo que te acerca más a él.
Niall: Sé que lo he dicho mal idiota -riendo- Bueno, la estatua esa que tiene una Coca-Cola en la mano -ríes mucho más. La conversación se corta durante unos segundos de largas risas- En fin. Que si nos perdemos llamo a Paul y viene a por nosotros, como siempre.
Alejandra: Me parece buena idea
Niall: Pues perfecto. Hoy de ruta por Nueva York
Alejandra: ¿De verdad quieres pasar un día conmigo? Te vas a aburrir -una sonrisilla se esconde entre tus labios-
Niall: ¿Un día? -Sonríe. Tiene la sonrisa más dulce que has visto en toda tu vida. Aparta delicadamente el pelo de oído y susurra pegando sus labios a él- Contigo quiero la vida entera.
dios mio!!!!! Niall es tan tierno awwww seguilaa prontoooo
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