Alejandra: ¿Cómo estoy?
Irene: Buenísima
Zayn: Eso tendría que decirlo yo
Alejandra: Tú no tienes derecho a decir nada, capullo
Andrea: Si no fuera por él ahora no tendrías una cita
Alejandra: No es una cita -tirando de la falda hacia abajo-
Zayn: Es una cita
Te giras en redondo señalándole con el dedo índice.
Alejandra: Tú cállate que no te he matado todavía porque me han apartado los cuchillos de al rededor mía
Zayn abre mucho los ojos y levanta las manos. Cierra su boca como si fuera una cremallera y se da media vuelta para sentarse en el sofá.
Iris: Me encanta como te queda
Alejandra: Pues yo me siento ridícula
Miras tu cuerpo. Está esmirriado. Hace tiempo que no te fijabas pero tus piernas están tan delgadas que parecen sacadas de un exprimidor. Sigues sin poder detenerte demasiado delante de un espejo pero por no volver a un hospital puedes contenerte a nunca más abrir un grifo para ahogar tus quejidos. Por tus piernas cae una falda de tubo rosa palo con una camiseta rosa fucsia metida por dentro y unos tacones del mismo color que la camiseta.
Zayn: No eres tú
Irene: A mi me gusta
Levantas la mirada para mirarla.
Alejandra: Odio el rosa. Odio las faldas. Odio los tacones. Te odio por hacer odiar lo que más amaba.
Zayn ríe mucho. Está sentado en el sofá con la pierna izquierda sobre la rodilla derecha, cruzando las piernas de un modo que te hace levantar una ceja. Su brazo repantigado sobre el respaldo del sofá.
Alejandra: Zayn. Necesito tu opinión.
Zayn: ¿De verdad quieres saberla?
Asientes mordiéndote la uña del pulgar derecho.
Zayn: Vete y calzate y tus Vans anda -indicando a tu habitación con la mano-
Ríes y asientes.
Iris: Que vas mejor as...
No la da tiempo a terminar la frase antes de que cierres la puerta al entrar en tu habitación individual. Abres el armario corriendo. Te has cambiado unas cinco veces ya y has quedado con James en media hora. Coges una falda de vuelo negra y un top de manga corta ancha dorada. Tus vans negras. Te vistes. Dejas que la camiseta de caiga mostrando tu hombro. Agitas un poco tu pelo.
Zayn: Perfecta
Te das la vuelta sobresaltada. Zayn está apoyado en la puerta cerrada de tu habitación.
Alejandra: ¡Me has asustado! -llevando tu mano a tu pecho-
Zayn: Perdóname
Zayn empieza a avanzar hacia ti. Te das la vuelta y te miras en el enorme espejo que tiene tu cuarto.
Alejandra: No me convence
Zayn: A mi me gusta
Zayn toca tu cintura haciendo que toda tu piel se erice como una frecuencia de un cardiograma. Los latidos de tu corazón suenan tan fuerte que tienes miedo que él los estuche. Notas su pecho contra tu espalda y su boca cerca de tu cuello.
Zayn: Si ese chaval tiene un mínimo de gusto le encantarás.
Giras la cara hacia su voz, sonriendo. Zayn te da un beso en el cuello.
Alejandra: Zayn... -cerrando los ojos-
Zayn: Me jode mucho
Alejandra: ¿El qué?
Zayn: Que ese tío vaya a pasar el día contigo
Alejandra: Fuiste tú quien le dio mi número, te lo recuerdo
Zayn: Me daba pena el chico -alejándose de ti-
Te encoges de hombros. Aprovechas para darte la vuelta y ponerte de frente a él. Coge un mechón de pelo y jueguetea con él junto a tu hombro lo que te hace cosquillas. Sonríes.
Zayn: Todavía puedes cancelar la cita -fijando la vista en el mechón-
Alejandra: Hoy no tenéis nada que hacer, no tengo que acompañaros a ningún lado, además, sólo vamos a tomar algo
Zayn: Siempre puedes hacerlo conmigo -acercándote a él-
Hace un movimiento rápido con las manos en el que casi no te das cuenta, que le sirve para acercarte muchísimo a él. Vuestras caderas están juntas. Ríes pícara y nerviosa a la vez. Miras sus labios. Con tan sólo un vistazo disimulado a su cuello, tu aliento empieza a agitarse.
Alejandra: Zayn no... Nosotros no...
Ves aproximarse la boca de Zayn a medida que vas diciendo la frase pero algo dentro de ti no se activa para apartarte por lo que recibes sus labios continuando un beso apasionado que te da con la misma fuerza que su cuerpo choca con el tuyo, haciéndote retroceder varios pasos sin apartarte de él. Sus manos por debajo de tu camiseta, tocando tu erizada piel a la altura de tu cintura. Sube por tu cuerpo hasta tocar el aro de tu sujetador. Finalmente caéis sobre tu cama. Ambos riendo. Tus piernas a ambos lados de sus caderas, con la falda por tu ombligo ya no te tapa nada.
Alejandra: Estás loco -riendo-
Zayn: Por ti -susurra-
Vuelve a por tus labios esta vez no por mucho tiempo, ya que pronto pasa a besar tu cuello.
Alejandra: Zayn...
Zayn desliza sus manos por tus piernas, acariciándolas con cierta gracia.
Alejandra: Piensa en Perrie Zayn...
Zayn: Piensa en nosotros pequeña -entre suspiros alterados-
De repente tu mente se nubla y tu cuerpo tiembla. Ya no ves nada. Sólo tú y él. Él y tú. Te aferras a su pelo rapado con perfecta delicadeza. Te incorporas un poco sin dejar de besarle y tomas tú la delantera subiéndote encima de él. Le quitas la camiseta y empiezas a besar su torso. Poco a poco subes desde sus oblicuos perfectamente delineados por su pecho, continuando con el cuello y hasta su boca.
Alejandra: Esto se está convirtiendo en una adicción -sensual-
Zayn: Tú eres mi adicción.
Como si fuerais niños y estuvierais sobre unas colchonetas, giráis juntos situándose de nuevo Zayn encima tuya. No tarda en desabrocharse los pantalones. Lo hace con una facilidad abrumadora a la par que sus manos se escurren debajo de tu camiseta, sosteniendo tu cintura como una delicada pluma. No faltan las caricias entre tanta pasión, incluso cuando él entra en ti, consigue hacer estallar, una vez más, un conjunto de dulzura y excitación, pasión y cariño, cuidado y ardor que te hace olvidar todo que lo que no sea su boca, su cuerpo y él.
me encanta tienes k seguirlaaaa
ResponderEliminar