Anne: Harry, ¿cómo ha dormido Irene?
Harry: A mi lado todo el mundo es mejor mamá, no te preocupes
Robin: A judgar por tu cara habéis dormido bien poco -dice mirándole cuando se acerca con la taza de leche en la mano-
Harry: Querido Robin, sabes lo mucho que te aprecio pero, ¿podrías no insinuar lo que he hecho o he dejado de hacer con mi novia esta noche?
Robin ríe.
Anne: Ahí está. Buenos días cielo -mirando a las escaleras-
Irene está vestida con una camiseta de manga corta ancha que le regaló Harry y unos pantalones cortos de pijama. Baja las escaleras frotándose el ojo derecho.
Robin: Buenos días
Cuando llega a la planta baja acude al lado de Harry. Rodea su cintura con un brazo.
Irene: Buenos días -a sus padres- Buenos días -susurra a Harry-
Harry sonríe y la da un corto beso en los labios.
Robin: ¿Has dormido bien querida?
Harry: ¡Robin!
Éste emite su peculiar risa que arranca la de Harry y la incomprensión de Irene.
Irene: Muy bien, ¿por qué?
Harry: Déjalo, está tonto. ¿Quieres algo para desayunar?
Irene: No, no me apete...
Harry: Serán donuts entonces
Irene ríe desesperada. Harry la da un pequeño golpe en el trasero y se deshace de sus brazos. Irene se sienta al lado de Anne mientras Harry prepara el desayuno. Todos juntos, en la mesa de la cocina, desayunan en familia. Nadie le habría dicho a Irene que terminaría comiendo en la misma mesa que Anne Cox hace unos años. No quería conocer a los padres de su novio por nada del mundo. La daba muchísima vergüenza y ahora, sin embargo, parce que les conociera de toda la vida. Gemma y ella se han hecho muy amigas y la relación con Anne no es como si fuera su suegra si no, más bien, como si fuera la madre de una de sus mejores amigas, puede hablar con ella de casi todo. Cuando dan las once de la mañana exactas, salen por la puerta de la casa.
Irene: ¡No me lo puedo creer! -parándose en medio de la calle-
Harry: ¿Qué? -asustado-
Irene: ¡Hace sol!
Harry ríe. Siguen caminando con la mano de él por encima de los hombros de ella.
Irene: Un día soleado en Holmes Chapel, con mi novio al lado, sin paparazzis cerca, después de un desayuno perfecto, dispuestos a pasar un día juntos... Algo no me cuadra entre tanta perfección
Harry: Tenemos que ir a ver a mi hermana
Irene: Ya decía yo... -riendo-
Harry: ¿Nos saltamos la visita?
Irene: No, me apetece verla, un rato solo
A Harry no le importa que su novia y su hermana sean amigas, todo lo contrario, le divierte. Le gusta verlas reirse juntas y enfadarse con él o protestar cuando hay algún partido de futbol, pero lo que no puede soportar es ir de compras con ellas. Con Irene es fácil, porque la gusta todo y él sólo tiene que llevar las bolsas pero cuando se junta con su hermana... Las tarde se hacen eternas mirando algo que le guste a una y a la otra no, porque tienen estilos muy parecidos y odian llevar la misma ropa. Al final siempre terminan pidiéndole opinión a Harry de qué le sienta mejor a quién y él termina volviéndose loco.
Menos mal que hoy no es así. Sólo pasan unas horas en casa de Gemma y, por suerte, estaba con Ashton. Hace ya un tiempo que empezaron a salir pero no han formalizado su pareja. Él está centrado en su carrera musical y ella cuando puede va a verle. Como trabajaron durante un tiempo juntos era fácil ir a verle pero ahora que 5 seconds of summer no son teloneros de One Direction, si no que están haciendo su propia gira, es más dificil compaginarlo todo con su vida en Chesire.
Cuando dejan a Ashton y Gemma atrás, van a comer a un mexicano que está cerca de la casa. Irene odia todo lo que tenga picante por lo que se la hace dificil encontrar algo de su gusto. Al final termina comiendo sólo la carne que pide Harry por ella y unos elados enormes que les dan de postre, los cuales van comiendo por la calle.
Harry la lleva a una explanada preciosa donde ya han estado más veces. Antes pasaron por su casa para coger la guitarra. Si hay algo en el mundo que le gusta a Irene más que pasar una tarde junto a Harry es oírle cantar. Y ahí están, él sentado sobre la hierba e Irene tumbada con la cabeza apoyada en sus piernas oyéndole entonar, a capella la versión más bonita de You & I que le había oído nunca.
You and I
We don't wanna be like them
We can make it till the end
Nothing can come between
You and I
Irene cierra los ojos. No puede imaginarse un sitio mejor. Hay tantos momentos bonitos que ha vivido con él que no podría recordarlos en un segundo pero en este instante nada de lo vivido anteriormente cuenta, el presente que tiene es mucho mejor que cualquiero otro momento que pueda imaginar.
Not even the Gods above can
Separate the two of us
No nothing can come between
You and I
Oh, you and I
Él se sabe la letra de memoria. La ha cantando un montón de veces con los chicos. Recuerda la primera vez que la cantó. Estaba con Irene, en su habitación. Ella no sabía ni que iba a haber un nuevo disco cuando empezó a cantarla. El corazón se la encogió de tal manera que empezó a llorar sin consuelo. Odia que la vean llorar y él lo sabía pero tenerle al lado diciéndole que nada podría separarles a apenas unos meses de haber superado la única ruptura que tuvieron fueron demasiadas emociones. Desde entonces han peleado muchas otras veces ya que ambos tienen caracteres muy fuertes pero nada que no pudiera arreglarse.
Al finalizar el primer estribillo Harry deja de cantar. Irene abre los ojos. Se incorpora mirándole. Los labios de él están muy cerca de los de ella pero no se mueve ni un centímetro.
Irene: ¿Cómo crees que se enamoran las personas?
Harry: ¿A qué viene eso?
Irene: Siempre hablamos del amor, cantais sobre el amor y todavía no tengo demasiado claro lo que es el amor
Harry: ¿No sabes lo que es el amor? ¿En serio?
Irene: ¿Tú qué sabes del amor?
Harry: Que ha querido que me encuentre contigo
La boca de Irene poco a poco se va estirando hasta crear una bonita sonrisa en la que Harry tiene miedo de perderse y no poder continuar la conversación.
Irene: Nosotros nunca hablamos de lo que nos queremos o... Esas cursiladas que hacen las parejas
Harry: No hace falta, ¿crees que muchas parejas han vivido lo que nosotros? We don't wanna be like them -canta- No me importa demasiado lo que los demás hagan, creo que nosotros somos la pareja perfecta -orgulloso-
Irene sonríe pícara.
Irene: ¿Qué tenemos nosotros de especial?
Harry: Que tú eres mía y yo soy tuyo. Creo que si en lugar de ser tú, hoy estuviera aquí con otra chica me moriría de aburrimiento
Irene: ¿Qué soy para ti? ¿Un mono de circo?
Harry ríe echando la cabeza hacia atrás e Irene se muerde el labio a la vez que ríe.
Harry: Para mi eres... Para mi eres... Eres una pequeña loca que después de llevar conmigo dos años no sabe lo que es amar
Irene: Sé lo que es amar, lo que no sé es cómo se ama
Harry: ¿Te lo explico?
Irene: Por favor
Harry: Pues mira, cuando un papá y una mamá se quieren...
Irene: ¡Para, para, para! -cruzando las manos delante de su cara- Me ha quedado claro
Ambos ríen. Poco a poco las carcajadas se van suavizando en risas y poco a poco en una única sonrisa tan íntima como especial.
Harry: Quiero hacer una locura
Irene: Estás conmigo, ¿te parece poca locura?
Harry: Tonta. Una locura como las de las películas
Irene: Entonces córtate el pelo. Rápate -pasando la mano por su pelo- todos te van a llamar "loco", te lo aseguro
Harry: Si hombre, ¿y de dónde te ibas a agarrar tu por las noches?
Irene sonríe pícara. El movimiento que Harry ha hecho con la pelvis ha hecho que toda su piel se erice como si de una frecuencia de tempo se hubiera tratado. Irene agarra su pelo tal y como esta noche lo ha hecho varias veces.
Irene: Siempre puedo sujetarme a las sábanas
Harry: Pues como no encuentres una sábana pronto no sé ahora dónde te vas a sujetar
Irene ríe sin emitir sonido. Lo único que se oye entre ambos son leves gemidos cuando Irene se mueve encima de él. Lentamente y sin que ella se de cuenta a penas, termina tumbándola en el césped quedando él encima.
Harry: ¿Harías una locura por mi?
Sus besos por el cuello de ella cada vez son más calientes. Irene no deja de sonreír. Su cuerpo no atiende a nada que no sea Harry.
Irene: Haría una locura contigo
Harry: ¿Por ejemplo?
Irene no dice nada, él no la deja. Los labios de ambos están unidos por una fogosidad que parece que por muchas veces que estén unidos nunca va a acabar. Conocen a la perfección el uno el cuerpo del otro y, sin embargo, eso no reduce las ganas que tienen de besarse.
Harry: ¿Te casarías conmigo?
Irene ríe como puede entre sus labios. Harry la mira sonriendo. Los botones de su camisa están abiertos por el escote y las dos manos de ella están ya tocando sus oblicuos.
Irene: ¿Casarnos? ¿No somos un poco jóvenes?
Harry: El amor no tiene edad -desabrochando más su camisa-
Irene: Eso suena a película
Irene no suelta el pelo de Harry mientra él baja por su abdomen dándole suaves besos que la quitan la respiración.
Harry: Lo nuestro es un amor de película
A Harry le falta tiempo para desabrochar sus pantalones y volver en seguida a sus labios.
Irene: Tú y yo. Casados
Harry: ¿Entonces qué? ¿Hacemos una locura?
Los labios de ambos están a punto de rozarse. Ambos ansiosos de los del otro. Ambos soñando con un futuro. Ambos amándose de la única manera que conocen. Juntos, frente a cualquier cosa.
Irene: Contigo, cualquier locura es pequeña
Harry sonríe y la besa apasionadamente.
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