"¿Puedes salir un minuto?"
"Es tarde ya..."
"Sólo un minuto, por favor."
"¿Qué quieres?"
"A ti."
"Déjalo ya."
"Alejandra, por favor."
Suspiras porque no quieres salir, sabes que pasará fuera de las puertas de tu habitación y no quieres que eso ocurra. Pones el pie derecho en el suelo y luego el izquierdo, esto es más importante que nunca ahora. Te miras al espejo que queda en frente de tu cama. Llevas una camiseta larga que tapa tu pantalón corto del pijama y el pelo recogido en un moño suelto. Miras tu reloj de muñeca para descubrir con horror que son las 4:23 de la mañana. Pasas la mano derecha por tu ojo arrastrándola y, con las mismas ganas, arrastrando también tus pies, sales de tu cuarto y después de la habitación.
Casi de imprevisto, una mano tira de ti hacia la derecha tomando tu cintura y dejándote a pocos centímetros de Zayn. Cuando reaccionas ante la situación, tan sólo unos instantes después, te alejas de él golpeando ligeramente sus manos. Zayn te mira de arriba a abajo varias veces hasta que terminas cogiendo su mentón y subiendo su cara hasta colocarla enfrente de la tuya.
Alejandra: Mi cara está aquí.
Zayn: Ya lo veo -con una torcida sonrisa muy sexy-
Suspiras apartando la vista de sus labios, te rascas a modo de distracción el brazo izquierdo.
Alejandra: ¿Qué querías?
Zayn: Ya te lo he dicho, a ti.
Alejandra: Pues me parece que no va a poder ser.
Zayn: ¿Por qué?
Alejandra: Porque no Zayn, ya te dije que no iba a volver a pasar nada entre nosotros.
Zayn: Pues me besaste en la habitación del médico.
Alejandra: Me besaste tú a mi.
Zayn: Es lo mismo.
Alejandra: No, no lo es. Si Harry no hubiera entrado te hubiera apartado yo.
Zayn: Vamos Ale... Sabes que hubiera pasado así. -toca tu cintura-
Para librarte de su mano, das un paso hacia atrás, cosa que descuelga la sonrisa decidida de Zayn.
Zayn: ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha cambiado de hace unos días a aquí?
Alejandra: Que tú lo ves de un modo distinto a mi.
Zayn ríe.
Zayn: No te tenía que haber dicho nada.
Enarcas una ceja y en un fugaz movimiento que casi no llegas a percibir, te gira para colocarte a ti contra la pared y a él enfrente tuya.
Zayn: Si no te hubiera dicho que me gustabas de una forma diferente, si sólo hubiese sido sexo para mi, ¿seguiríamos igual?
Alejandra: Probablemente no.
Zayn coge tus caderas acercándose mucho a ti.
Zayn: ¿Seguro?
Apartas sus manos de ti.
Alejandra: Si.
Zayn resopla tocando su pelo nervioso.
Zayn: Joder.
Como si tuviera una doble personalidad que nunca habías conocido, empieza a golpear la pared con el puño cerrado como si fuera un saco de boxeo, despojando en ella toda su rabia contenida. Cuando le ves gritas y tiras de él para intentar pararle pero no lo consigues, él sigue dando puñetazos cada vez de mayor intensidad a la pared.
Alejandra: ¡Zayn para! -gritas-
Ves la sangre correr por su brazo y tu impotencia crece aún más sabiendo que por mucho que hagas, por mucha fuerza con la que tires, él no va a parar. El azulejo de las paredes del hotel cae al suelo pero él no para, sigue golpeándola. Las lágrimas empiezan a caer por tus carrillos y decides ponerte entre él y la pared con lo que consigues un último golpe a tu lado con la mano abierta y ver su rostro completamente lleno de lágrimas que te mira hacia ningún sitio.
Alejandra: ¡¿Zayn qué haces?! -lloras- ¡Zayn joder!
Tocas su mano tratando de mirarla a través de la cortina de lágrimas a pesar de varios intentos de él de no dejarte.
Alejandra: ¡Joder! No puedes hacer esto, no puedes hacerme esto.
Zayn: ¿Hacerte yo a ti? No me jodas Alejandra -también llorando-
Alejandra: ¡Zayn joder, nosotros siempre hemos sido sólo amigos!
Zayn: ¡¿Sólo amigos?! Dos amigos no hacen lo que nosotros, dos amigos no se besan como nosotros. Joder Alejandra, tú eres todo lo que siempre he buscado.
Alejandra: ¡No! ¡Tú estás enamorado de Perrie, no de mi!
Zayn: ¿De Perrie? Lo que tuve con Perrie se acabó cuando empezaste a mirarme con esos ojos con los que nunca me ha mirado ella. ¡Vamos! No me puedes decir que nunca has sentido nada por mi, no te creo.
Agachas la cabeza.
Zayn: ¡¿Lo ves?! Eso es lo que me jode, por intentar recuperar algo que a lo mejor nunca puedas volver a sentir, estás dejando que nos alejemos.
Alejandra: Zayn, déjame hacer lo que tengo que hacer.
Zayn: ¿Lo que tienes que hacer? Yo pensaba que ya hacías lo que querías y no lo que debías.
Alejandra: Hago lo que quiero y lo que quiero es él. -miras a sus rojos ojos- Joder Zayn, no lo hagas más difícil, nosotros siempre hemos sido amigos y es lo que tenemos que seguir siendo.
Zayn: Claro que si, ¿De verdad pretendes que me quede por las noches contigo escuchando lo bien que lo habéis pasado durante el día, o consolarte cuando te haga daño, de verdad quieres que esté para escuchar lo mucho que le quieres? Pues te digo desde ya que eso no va a saber así; si le eliges a él, yo desaparezco.
Tus lágrimas escuecen en tus ojos y tu corazón se ha hecho un nudo en si mismo.
Alejandra: No puedes hacer eso. Yo te quiero y lo sabes -tocas su cara pero ahora es él el que se retira, también llorando-
Zayn: Es él o yo.
Alejandra: Pero no puedes obligarme a enamorarme de ti, Zayn por favor no hagas esto, sabes que eres de las personas más importantes para mi. Desde que murió mi hermana siempre has estado ahí, sabes absolutamente todo de mi, no... no puedes dejarme sola ahora -las lágrimas y el hipo entrecortan tus palabras-
Zayn: Y aún así, después de todo eso, le elijes a él.
Alejandra: Por favor.
Le abrazas. Al principio se resiste un poco pero al final cede a rodear tu cuerpo con sus brazos y mojar tu camiseta con sus lágrimas.
Zayn: Siempre he intentado hacerte feliz.
Alejandra: Y lo has hecho, me has hecho muy feliz...
Zayn: Pero ya no puedo hacerlo más. -te corta- ¿No entiendes que no puedo ver cómo haces con él lo que quería que hicieras conmigo?
Sofocas tus suspiros en su camiseta antes de que coja tus manos separándote de él.
Zayn: No llores pequeña. -limpia tu cara- Ya está, ¿vale? Sé feliz con él.
Te da un beso en la mejilla y acaricia tu pelo para, después de una falsa sonrisa empapada en agua salada, irse dejándote reducida a la nada al lado de la puerta de tu habitación, llorando desconsoladamente porque, una vez más, has perdido a la persona que tanto había significado para ti, que tanto te había ayudado y que tanto te importaba porque más que un amigo Zayn era una pareja, un apoyo, un hermano, un peluche, una sonrisa tras las lágrimas. Zayn lo era todo y ahora, definitivamente, lo has echado de tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario