miércoles, 18 de junio de 2014

Capítulo 81. "Parecemos nuevos"

Te agachas haciendo un giro de tornillo sobre tus tobillos y, al levantarte, das un Tuio Ap Chagui (patada frontal con salto) a la altura de la boca del estómago haciendo que retroceda varios pasos. Alzas la mirada por encima de tus brazos sin dejar de desproteger pecho y rostro. Ves como James esboza una sonrisa y se limpia el sudor de la frente. Da unos saltos y se aproxima a ti.

Alejandra: ¿Todo bien?

James: No me gusta perder, creo que deberías de tener miedo

Alejandra: ¿Miedo? No conozco esa palabra.

Aprovechas la postura de relajación de James con ambos brazos decaídos para girar sobre ti e intentar darle una patada por detrás pero te pilla por sorpresa su rápida reacción de cambiar de posición y lanzar dos Bandal Chaguis (patada lateral baja metiendo cadera) seguidos que te alcanzan a la perfección en los costados y hacen que te hundas. Oyes un grito pero no te saca del combate. A pesar de los años sin entrenar todavía recuerdas algunas técnicas que no has descuidado y algunos trucos. Sabes que el grito proviene de Niall, cosa que te tienta a mirar pero la preocupación decae transformándose en una sonrisa cuando ves que James intenta mirar por detrás de ti para atender a la voz provinente. Es tu oportunidad de oro para lanzar un Backt Nerio Chagui (patada de arriba a abajo, de dentro a fuera), así que no te lo piensas dos veces y la patada es detonante para hacer caer a James y marcar el punto decisivo justo en tiempo. Te quitas el casco y le das la mano para ayudarle a levantarse.

Alejandra: Bien luchado

James sonríe decepcionado y te coge la mano. Sales del tatami y ves que Niall, Irene y Louis van corriendo hacia a ti.

Irene: No me he enterado de nada, ¿cómo habéis quedado?

Louis: Has ganado, ¿no?

Niall hace el amago de darte una palmada en el hombro pero tú te retiras instintivamente.

Alejandra: Estoy apestosamente sudada, no te gustará tocarme ahora

Irene: ¡Ale! -alargando la "e"- ¿Cómo habéis quedado?

Alejandra: He ganado de dos -quitándote las protecciones de las muñecas-

Louis: Tú nos has mentido, es imposible que lleves tanto tiempo sin practicar

Alejandra: ¡Te lo juro! Pero hay ciertas cosas que no se olvidan nunca

Niall te mira con admiración en los ojos.

Alejandra: Bueno, me voy a dar una ducha que estoy extasiada

James se acerca a vosotros por la espalda.

James: Dime que echaremos otro

Irene abre mucho los ojos y Louis no puede reprimir la risa. Niall le mira con cara de pocos amigos, cosa que te divierte y te anima a jugar con las palabras.

Alejandra: Donde, como y cuando quieras -le guiñas un ojo-

Todos ríen. Todos menos Niall.

Alejandra: Ahora si que si, me voy a la ducha que se me está pegando la camiseta al peto y a la tripa y me está dando mucho asco

Te alejas del grupo pero a pocos metros oyes unos pasos que se acercan a ti y te giras. Era Niall.

Alejandra: Ah, eres tú, hola. -camináis juntos-

Niall: ¿Quién esperabas que fuera, James?

Frunces el ceño.

Alejandra: ¿A qué viene eso?

Niall: No sé, se os ve muy cómplices

Alejandra: Me cae bien

Niall: Demasiado diría yo -con la cara tersa-

Esbozas una pequeña sonrisita.

Alejandra: ¿Qué pasa? ¿No está celoso el señor Niall Horan?

Niall: ¿De ese mindundi? ¿Pero le has visto?

Alejandra: Pues yo le encuentro realmente guapo

Niall enarca una ceja. Llegáis al baño, te pones de espalda a la puerta y te apoyas ligeramente en ella.

Niall: Pues nada, sal con él esta noche

Alejandra: ¿Vamos a salir?

Niall: ¿Tú y James? -sorprendido-

Alejandra: ¡No, idiota! Tú y yo

Niall: Si, han dicho de salir a un garito de por aquí cerca, mañana tenemos un concierto y queremos ir sobrios como puedes comprobar -con cierta ironía en el tono-

Alejandra: Ah, vaya... -decepcionada-

Niall: ¿No te apetece?

Alejandra: Pensaba que íbamos a salir solos -coges su camiseta por el pecho y le acercas a ti-

Niall no dice nada, su respiración es agitada, puedes notarlo.

Alejandra: Pero bueno, tendré que ponerme guapa para todos, no solo para ti -suspiras sensual-

Niall: No, no. Tú te pones guapa como siempre, que babeen todos pero sólo disfruto yo eh.

Alejandra: ¿Y qué voy a ir, con una etiqueta por la calle que ponga "Soy de Niall Horan"?

Niall: Con que lo sepas tú me vale -acercándose a tu boca-

Alejandra: Además, tú mismo le has dicho a Louis que no somos novios

Niall: No oficialmente -sonríe mirando tus labios que se entreabren-

Alejandra: ¿Entonces? -respondiendo a la sonrisa-

Niall: ¿Nos hace falta algún nombre? Yo creo que no es necesario...

Niall intenta besarte pero le esquivas ágilmente.

Alejandra: No tan rápido Romeo, eso te lo tienes que ganar

Le guiñas un ojo y abres la puerta del vestuario. Movido por impulsos Niall entra detrás de ti. Todas las chicas del vestuario se ven sorprendidas y ruborizadas. La más rápido le lanza un zapato que impacta con su frente y le da el impulso para salir corriendo el vestuario muerto de la vergüenza por una vez más, haber actuado movido por los impulsos que le da su sangre cuando tiene a Alejandra cerca, increíbles subidas de adrenalina que tendrá que aprender a controlar pronto o se volverán en su contra.

***

Alejandra: No

Irene: Si

Alejandra: Que no, que no, ni de coña

Irene: Que si joder

Alejandra: Que no me queda bien, que no

Irene: Estás genial Ale, vas a romper la discoteca

Alejandra: No quiero romper nada, bueno si, esta falda

Irene: Hazlo y Estefanía acaba contigo

Alejandra: Es que no entiendo por qué me tengo que poner algo que no quiero

Iris: Ale haznos caso, que te queda genial

Alejandra: Sabéis que odio las faldas. Además no tengo ninguna gana de fiesta así que no sé ni que hago probándome tonterías

Desabrochas la cremallera de la falda vaquera y la dejas caer por tus piernas hasta el suelo. Abres tu cama tirando de las sábanas y te metes en ella tapando únicamente tus piernas.

Andrea: Iris -desde fuera del cuarto-

Iris: ¿Qué?  -negando con la cabeza mientras te mira-

Andrea: Te llaman por aquí

Irene mira de arriba a abajo a Andrea, con desprecio, que le devuelve la mirada asqueada. Cierra la puerta.

Alejandra: ¿Qué os pasa?

"Como si no lo supieras graciosa" te reprochas en tu mente. 

Irene: Que tu amiga es una zorra -sentándose en la cama a tu lado-

Alejandra: Eh. Tranquila tía. 

Irene: Se ha liado con Harry. 

Alejandra: ¿Qué? -te haces la sorprendida-

Irene: Si. Y lo peor es que me enteré por ella, Harry ni si quiera tenía intención de contármelo. 

Alejandra: ¿Cuándo te lo dijo?

Irene: Ayer por la noche

Enarcas una ceja. 

Alejandra: ¿Tú viste el pedo que llevaba Andrea ayer? Se ha tirado todo el día en la cama por la resaca. 

Irene: ¿Tú no has oído eso de que sólo los niños y los borrachos dicen la verdad?

Alejandra: O lo que ellos creen que es verdad

Irene: ¿Qué?

Alejandra: ¿Has hablado con Harry?

Irene: Ni loca. No quiero hablar con él. 

Alejandra: ¿Por qué?

Irene: No quiero las típicas excusas

Alejandra: Tal vez sería mejor que intentaras escucharle 

Irene: Ya mañana... 

Expulsas una pequeña carcajada que provoca la de tu amiga. 

Irene: Ahora hay que vestirse que vamos a salir niña

Te tumbas en la cama quejicosa. De pronto alguien entra en la habitación corriendo.

Iris: ¡Alejandra!

Te incorporas en un segundo cuando ves la cara desencajada de tu amiga. 

Iris: Es Aron. Quiere hablar contigo inmediatamente y no tiene muy buena voz.

Alzas ambas cejas y le quitas el teléfono de las manos con ansia. Tu mano tiembla mientras sostiene el teléfono. 

Alejandra: ¿Aron?

Aron: ¡Alejandra!

Alejandra: Aron. Por dios, eres tú. -Tus ojos empiezan a verse envueltos en lágrimas- ¿Estás bien? Dime que estás bien. 

Aron: Tranquilízate Ale

Alejandra: ¿Cómo puedes decirme que me tranquilice? Dime que no te ha hecho nada ese loco, joder. 

Aron: Alejandra, por favor, cálmate. No me ha hecho nada. Ni si quiera me ha tocado un pelo, ni si quiera me ató. 

Alejandra: Mientes. Te está amenazando, ¿verdad? Es eso. Di algo en clave, algo que sólo nosotros entendamos. 

Aron ríe a carcajadas. Eso te descoloca completamente. 

Aron: Ale, estoy solo, en el aeropuerto, a punto de coger un avión rumbo a Madrid, ni si quiera le tengo cerca. 

Alejandra: No... No te creo...

Aron: Belén llamó a su padre a las pocas horas de que él te llamara a ti. Yo estaba a su lado cuando eso sucedió. Le dijo que se había casado con un chico unos años mayor que ella, bien acomodado y cristiano. No podía hablar mucho pues estaba a punto de entrar a misa pero el hombre se quedó más tranquilo. Se ofreció a ir a París a buscarla, quería abrazar a su hija pero ella le dijo que no sería buena idea ya que estaban a punto de realizar un viaje por trabajo y siempre estaban muy ajetreados así que, tras darme las gracias y pedirme disculpas, se fue del apartamento sin decir a donde. 

Parpadeas varias veces intentando asimilar la situación. 

Alejandra: ¿Ya está? ¿Sin más?

Aron: Era un hombre muy majo, no pretendía hacerme daño en ningún momento, sólo asustarte para que convencieras a su hija para hablar con él. Está completamente convencido de que si nunca os hubiera conocido ahora su pequeña estaría a su lado, sin correr ningún peligro. 

Alejandra: Ese hombre es tonto. 

Aron: Ese hombre es padre. Yo no sé cómo hubiera reaccionado yo si dejo a mi hija en un campamento y cuando voy a recogerla me dicen que cuatro amigas suyas han venido a recogerla para llevársela con consentimiento de sus padres cuando no era verdad.

Abrumada por la cantidad de mentiras de las que están absolutamente convencidos Aron y el padre de Belén decides dar fin a la conversación deseándole un buen viaje a tu amigo y un feliz verano para él. Cuando cuelgas Irene, Iris, Estefanía y Andrea están mirándote expectantes de escuchar una historia que les costaría varias repeticiones entender.

***

Give Me Love suena en todo su esplendor. Tus caderas se mueven al mismo ritmo que las de Andrea, juntas bailando una canción tan emotiva como esa. Una vez termina Andrea te guiña un ojo y te deja en los brazos de Niall que te rodean por la cintura.

Niall: ¿Tengo que tener cuidado también con las chicas? -susurra cerca de tu cuello-

Te das la vuelta para rodear su cuello con los brazos.

Alejandra: Te noto como... Celoso -tus dedos tocan el perfil de su cara-

Niall sonríe. Posa suavemente sus labios sobre los tuyos. Disfrutas del beso dulce mientras las luces de colores se mueven por encima de vosotros. Oíes alaridos y gritos de emoción que hacen que os separéis, tú saboreando el aroma de sus labios todavía en los tuyos, y él con una sonrisa preciosa que no envidia a ninguna otra. Son Irene y Harry, con los brazos en alto. Harry abrazando a Irene por la espalda. Ríes.

Alejandra: ¿Vosotros ya os habéis arreglado?

Irene: Que va. Sigue siendo un capullo.

Alzas ambas cejas y Niall ríe.

Niall: Queda claro tu enfado, de eso no cabe duda -señalándolos-

Irene: Las fiestas están para divertirse, ¿no?

Sin dejar tiempo para ninguna respuesta, Irene se da la vuelta y empieza a besar apasionadamente a Harry.

Niall: Éstos no tienen remedio

Alejandra: No tiene sentido resistirse a lo que se quiere hacer

Tras esas palabras, coges su cara entre tus manos y le besas. Un beso muy apasionado. Sus manos en tu trasero hacen que te acerque mucho a él. Jadeas ansiosa porque no se te escape ni un aliento suyo, porque no quede ni un centímetro de su boca por recorrer.

Unos minutos más tarde, quizá fueran segundos o quizá horas, te ves siendo besada y tocada pasionalmente. Coge tu muslo acercando el cruce de tus piernas mucho más a él. Sus labios viajan vívidos por tu cuello y tus manos en su nuca, agarrando su pelo con fuerza. Gimes un poco por el placer de sus labios rodando por tu cuerpo. Coges su cara y le besas. Él gira y hace que gires con él colocándote a ti contra la pared del ascensor. Vuestros labios se buscan con ansia y se besan con pasión. Su mano sujeta tu trasero con fuerza. Gimes y eso hace que se excite muchísimo más. Escurre su mano por dentro de tu falda buscando un punto en el cual consiga conseguir más efectos como el que ha causado hace un momento. Sólo el ceso del traqueteo del ascensor hace que paréis. Juntas tu frente a la de él separando vuestras bocas. Él bufa y busca tus labios de nuevo.

Alejandra: Espera.

Salís del ascensor. La puerta de su habitación está a tres pasos de él. Abre la puerta con el pulso temblando y la cierra de golpe poniendo tu cuerpo contra ella. Besa tu boca y tú la suya. Por un momento parecéis torpes en este terreno pero pronto ambas lenguas empiezan a funcionar como una sola. De nuevo sus manos van a tu entrepierna, ascendiendo por ella hasta tus ingles. Te impulsa para saltar y enrollar tus piernas al rededor de su cintura. Anda dos pasos hacia la derecha y te pone entre él y la pared. Te quejas un poco por el golpe. Ríe y susurra sofocado un "parecemos nuevos". Entonces abres los ojos. Es Zayn. Besando tu cuello, tocando tus pechos, arrimándose más a ti si cabe.

Tu cuerpo se detiene rígido, tus manos se aferran a su chaqueta con fuerza y tu boca se frena en seco. Zayn mira tus labios pícaro. Vuelve a besarlos pero tú giras la cara y sus labios caen sobre tu mejilla.

Alejandra: No. Zayn para.

Zayn te gira la cara tomándola con suavidad por el mentón. Recorre tu cuello con sus carnosos labios haciendo que una espiral de fervor descienda por tu cuerpo hasta tus piernas que todavía sujeta él con las suyas.

Zayn: Me vas a decir que no quieres... -ríe meloso-

Alejandra: No quiero

Zayn te mira sin dejar de mostrar su seguridad en si mismo en cada momento. Empieza a introducir sus manos por debajo de tu camiseta que ya se ha salido por completo de tu falda. Cierras los ojos juntando tu cabeza a la pared cuando empieza a acariciar cada parte de tu abdomen. Él te conoce bien y no tarda en saber lo mucho que te ha gustado. Rápido, vuelve a posar sus labios en los tuyos a la vez que hace que sus pantalones caigan al suelo. Cuando oyes el cinturón chocar contra las baldosas vuelves a abrir los ojos.

Ahora está besando tu cuello y tu cuerpo se ve envuelto en una temperatura que rompería termómetros, tu corazón pretende salir disparado de tu pecho y aunque tú desearías que la situación se parara, que no fuese Zayn el que estuviera entre tus piernas, ellas parecen ir por libre ya que le presionan más contra ti. La pasión y los besos continúan hasta el momento en el que os encontráis como tantas y tantas veces, sólo que esta vez todo es distinto. Él no tiene que ocultarse, tú quieres pero no puedes parar, ambos estáis en el mismo punto que la primera vez que os conocisteis tan íntimamente, pero esta vez una lágrima por tu rostro deja patente que lo que vendrán después es algo muy distinto a una carcajada y un cigarrillo con tu mejor amigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario