lunes, 23 de junio de 2014

Capítulo 85. ¿Confianza truncada?

Irene cierra la puerta del cuarto de Alejandra, cruza el pasillo hasta la habitación de Iris donde se encuentra con Andrea e Iris sentadas en la cama. Ambas la miran cuando entra hablando pensando que sólo estaba Iris pero al segundo calla.

Iris: Hola.

Irene mira a Andrea asqueada, que devuelve la mirada de reojo.

Irene: Alejandra se ha despertado.

Andrea la mira esta vez interesada en sus palabras mientras que Iris arquea mucho las dejas soltando un alarido de alivio.

Iris: ¿Cómo está?

Irene: Yo la he visto bien, la he dejado hablando con Niall que estoy segura que era con quien realmente quería estar.

Iris: Si, creo que será lo mejor.

Irene: Voy con los chicos para preparar las últimas cosas, hoy le tomo el relevo a Ale, cuando Niall salga, que no tardará mucho porque tiene que prepararse para el concierto, estar con ella, no voy a tardar mucho en venir pero no la dejéis sola.

Andrea: Claro que no, somos sus amigas, estamos cuando lo necesita.

Irene ignora el comentario de Andrea y sigue hablando mirando a Iris.

Irene: Creo que es mejor no decirle nada todavía.

Iris: Pero a lo mejor quiere...

Irene: No. Puede que no tenga fuerzas todavía y decirla eso sólo la va a hundir más.

Iris asiente.

Irene: Cuando se lo digamos tiene que estar tranquila y casi mejor que se lo digamos Estefanía y yo.

Andrea: No me parece bien.

Irene: Me da absolutamente igual lo que te parezca a ti.

Iris: Yo había pensado en decírselo yo puesto que fui yo quien...

Irene: Vas a tener que ser muy delicada.

Iris: Lo seré.

Andrea: Estefanía no debería estar.

Irene: Lo va a estar.

Andrea: ¿Por qué?

Irene: Porque lo digo yo, ¿te parece?

Andrea la mira desafiante y aparta la mirada.

Iris: Andrea tendría que estar.

Irene: Vamos a ver. No vamos a decirla que la ha tocado el euromillón, de hecho creo que no deberíamos ni decírselo, solo va a hacer que se ponga mucho peor.

Andrea: Merece saberlo.

Irene: No va a cambiar nada.

Iris: Liam ha dicho...

Irene: Sé lo que ha dicho Liam, ¿crees que lo va a hacer? Liam tiene muy buenas voluntades, sus managers no tantas, te lo aseguro.

Iris resopla. El móvil de Irene suena y se ilumina en el bolsillo de sus pitillos. Lo mira.

Irene: Me voy, Zayn me necesita. Ni una palabra a Alejandra.

Iris cierra su boca como si fuera una cremallera. Irene asiente y se va de la habitación. Conduce durante media hora siguiente las indicaciones que Lou la ha dado y realmente no se ha alejado de la realidad, no tarda mucho más. Aparca en un garaje reservado para el equipo como de costumbre. Cuando entra a los camerinos, dos niños se introducen entre sus piernas haciéndola casi tropezar.

Irene: Eh, eh. Pequeñajos, que me tiráis.

Lux: Perdón.

La niña está entretenida en perseguir a su nuevo mejor amigo, así que cuando Sergio se deshace de tus piernas y se va corriendo, ella sale detrás de él. Estefanía aparece de la sala de maquillaje cuando la oye.

Estefanía: Perdona tía.

Irene: No te preocupes. -sonriendo-

Estefanía: ¿Cómo está Ale?

Irene: Se ha despertado

Estefanía: ¡Ay que bien!

Algo en la cara de Estefanía le dice a Irene que esa noticia no la ha llegado del todo como esperaba.

Irene: ¿Todo bien?

Estefanía: ¡Claro! Es una noticia estupenda.

Irene: Ya... -mira a ambos lados- ¿Has visto a Zayn?

Estefanía niega con la cabeza. Las dos chicas se despiden e Irene va buscando por las salas maquillaje, peluquería y vestuario pero no encuentra a Zayn. Finalmente opta por mirar en su camerino donde si le encuentra, hablando con Harry y Louis.

Irene: Zayn, por fin. Te estaba buscando.

Zayn se gira, ya que estaba de espaldas a la puerta.

Zayn: ¿Sabes algo de Ale?

Irene: Está bien, la he dejado con Niall.

Zayn: Ah.

Louis: Va tío, en serio.

No atina a decir nada, todos saben lo que ha habido siempre entre Niall y Alejandra pero Zayn está dispuesto a no dejarlo pasar así como así.

Zayn: Louis, déjalo, ¿quieres?

Irene: Va, Zayn, vamos a hacer algo y te distraes.

Zayn: Me he fumado dos cajetillas del mejor tabaco de Nueva York y me he bebido dos botellas de Gin Tonic entre ayer y hoy.

Irene: Bueno, pues vamos a cantar algo.

Zayn: Mira, cantar ya voy a cantar mucho luego y tengo que hacer que parezca que Niall y yo estemos genial, y más ahora que ha salido ese estúpido artículo en esa estúpida revista de ese estúpido autor anónimo.

Irene frunce el ceño sin entender nada.

Harry: Alguien ha hecho público que Niall pegó a Zayn, de echo se han inventado que Niall fue al gimnasio para desahogarse por la pelea.

Louis: Si, y eso no es lo último. También ha salido que Harry y tú estáis teniendo problemas y, supuestamente se me ha visto con una chica muy acaramelado, pero eso ya es otra historia.

Irene: Cuéntame eso último -interesada por lo de Louis-

Louis: Hace unas semanas salieron fotos mías agarrando por la cintura a Andrea y de Liam con Iris y, por su puesto de Alejandra y Niall han salido fotos hace poco.

Irene: Bueno, a los amores inventados y salidos de debajo de las piedras, igual que a las mentiras y a las rupturas, ya estáis acostumbrados así que no os preocupéis demasiado y respecto a lo tuyo con Niall... -mira a Zayn- ¿Por qué no intentas hablar con él?

Zayn: Porque me va a dar otro puñetazo

Irene: No seas burro, no creo.

Zayn: Irene, Niall ahora mismo es un obstáculo para mi.

Irene: Zayn, Niall ahora mismo es lo mismo que era hace tres días.

Harry: Ahí tiene razón.

Irene: Siempre tengo razón. -encogiéndose de hombros- Lo siento, pero dudo mucho que Alejandra se crea que estás enamorado de ella y mucho menos que vaya a escogerte... Vamos, tú mejor que nadie sabes lo que ella siente.

Zayn: Ya, pero yo pensaba que era distinto conmigo.

Irene: Lo vuestro siempre ha sido sexo y amor de amigos Zayn, y lo sabes. No trates engañarte haciéndote creer que la quieres porque en el fondo, tú mismo sabes que no es así. -se produce un silencio en el que nadie habla- Venga, vamos que te llevo a peluquería.

Louis: Yo le acompaño que también tengo que ir.

Irene: Igualmente voy con vosotros.

Harry: Espera un momento.

Irene resopla y gira sobre sus talones. Zayn y Louis salen del camerino cerrando la puerta a su paso.

Irene: ¿Qué quieres?

Harry: No puedes estar ignorándome todo el rato.

Irene: ¿Me estás retando?

Harry: Te estoy diciendo que me hagas caso.

Irene se cruza de brazos y frunce los labios.

Irene: Sorprenderme.

Harry: No pasó nada.

Irene esboza una sonrisa torcida y chista la lengua.

Harry: ¡Te lo digo de verdad! A lo que Andrea se refiere es al día del avión en el que vinimos aquí.

Irene: ¿A qué se refiere exactamente?

Harry: Andrea estaba dentro del baño del avión, del único que había en el avión, y yo estaba esperando a que saliera para entrar. Entonces abrió la puerta y cuando me vio me metió con ella. Me pilló tan de imprevisto que no pude reaccionar. Cerró la puerta del baño y no podía salir. ¿No te diste cuenta de que no estaba? Trató todo el rato de besarme pero yo no quería. ¿Cómo iba a querer besarle? ¡Ni loco volvería a fallarte! En un intento consiguió encontrar mi boca y justo Liam abrió la puerta y nos encontró así. Andrea le contó que nos habíamos besado. A él le amenazó con contarle a Iris que una vez había intentado besarle si te contaba la verdad y a mi con que te lo contaría como a ella le viniera en gana, por eso no te había dicho nada pero al final ha dado completamente igual.

Irene: Que casualidad que Liam abrió justo en el momento en el que, por casualidad querida por la alineación de los cielos, te besó.

Harry: No me besó. Lo intentó y yo no la vi porque la luz estaba apaga, del sobresalto me apoyé sobre el cerrojo y abrí. Liam estaba intentando entrar y fue lo necesario para que casi nos cayéramos encima de él.

Irene: ¿Y no podías haber abierto el cerrojo antes para salir?

Harry: El interruptor del baño estaba fuera, estábamos a ciegas, ¿cómo iba a saber dónde estaba el cerrojo?

Irene: Harry, ¿te estás escuchando? ¿Cómo quieres que me lo crea? Todo eso no tienen ningún sentido.

Harry: La verdad es que suena todo muy surrealista pero pasó así Irene, te lo juro.

Irene: No me jures cosas inciertas.

Harry: ¿Quieres preguntárselo a Liam?

Irene: ¿Qué me iba a decir Liam? Por favor, Harry. -irónica- Sólo podría creérmelo de Andrea y tampoco me fío de ella ni un pelo.

Harry se acerca un poco a ella.

Harry: Vamos, siempre has dicho que sabías si mentía o no con sólo mirarme a los ojos. Hazlo ahora.

Irene: Ya me lo hiciste una vez, ¿por qué no una segunda?

Harry: Porque de los errores se aprende y si me diste una segunda oportunidad no es para estar desconfiando de mi todo el rato.

Irene: Quiero creerte.

Harry: Pues hazlo, no es tan difícil.

Irene: Contigo tan cerca si que lo es, créeme.

Harry: Pero eso es bueno.

En un movimiento rápido, Harry coge a Irene por la cintura y la acerca tanto a él que sus labios quedan prácticamente a la distancia de un aliento.

Irene: Para nada.

Harry: ¿Por qué?

Irene: Porque me haces perder la razón.

Harry: ¿Para qué necesitas razón si me tienes a mi?

Irene: Porque si no llevaríamos una relación de locos.

Harry: ¿Entonces es una relación?

Irene: Por supuesto, ¿qué sería de ti sin mi?

Harry: Estaría muy perdido en el mundo.

Irene: Y que lo digas.

Harry: Aunque no creo que me vaya mucho mejor contigo.

Irene: ¿Por qué lo dices?

El dedo índice de Irene toca el labio de Harry. Las dos manos de él aprietan el trasero de Irene haciendo que un fervor ascienda desde su pelvis hasta sus labios.

Harry: Porque me vuelves loco.

Irene: Tú estás loco siempre.

Se besan. Las manos de Harry bajan ahora a las piernas de Irene impulsándola a saltar y a que se agarre en su cintura. Retrocede varios pasos para sentarse en el sofá. Irene sonríe y no tarda ni un segundo en quitarse la camiseta. Harry toca sus pechos. Ella se mueve encima de él. Sus carrillo se colorean en menos de un segundo cuando los labios de Irene recorren su cuerpo, empezando por el cuello y terminado en sus abdominales.

Harry: Tú, yo, juntos. Tú de blanco y yo diciéndote que te quiero, ¿qué dices?

Irene: Andrea no te habría hecho disfrutar tanto, ¿eh? -riendo cerca de sus labios-

Harry: Nadie sería como tú.

Irene sonríe, satisfecha con la respuesta. La temperatura de la habitación se eleva cuando las manos de Irene desabrochan el cinturón de su pareja.

Harry: ¿Te imaginas lo bonito que sería?

Irene: Te estás volviendo loco de verdad.

Harry: ¿Cómo quieres que esté cuerdo teniéndote sobre mis piernas con eso movimientos que...?

Y le besa en los labios, haciéndole callar, haciéndole respirar con dificultad, haciéndole gemir para terminar de recuperar, en la soledad del camerino, el tiempo perdido.

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