Te sientas en tu cama con las piernas cruzadas como si fueras un indio y con el portátil sobre ellas. Empiezas a ver fotos de cuando estabais en el internado, a recordar momentos pero, de pronto, te ves interrumpida por el manillar de tu puerta al descender para abrirse. Diriges la mirada hacia ella. Andrea entra con el pelo recogido en un moño deshecho y el maquillaje corrido. Está muy desaliñada. Dejas el ordenador en la cama y te levantas precipitadamente recordando el orden de tus pies. Te acercas a ella cuando ves que empieza a quitarse la camiseta tirando de ella como si pudiera atravesar literalmente su cuerpo.
Alejandra: ¡Andrea! ¿Qué haces?
Andrea se desmorona en tus brazos. Con dificultad la arrastras hasta la cama y tiras el poco agua que quedaba en tu vaso sobre su cara. Se incorpora rápidamente.
Andrea: ¿Qué cojones haces? -parpadeando muy rápido-
Ríes un poco.
Alejandra: Exagerada quedaban tres gotas
Andrea: Tía, ¿nunca que han dicho que a una resacosa no se le puede despertar bruscamente?
Alejandra: Eso es a un sonámbulo imbécil -la miras de arriba a abajo mientras resopla- Y por cierto, ¿de dónde vienes a estas horas?
Andrea levanta la mano interponiendola entre tú y ella.
Andrea: No preguntes
Alejandra: Respuesta incorrecta, eso me da más ganas todavía de saberlo
Andrea ríe.
Alejandra: Vamos, desembucha
Andrea: De la habitación de Liam -rompe a reír-
Enarcas una ceja, seria. Andrea coge su camiseta y la estira mordiéndose el labio.
Alejandra: ¿Qué hacías en la habitación de Liam a las siete de la mañana?
Andrea ríe pícara. Giras la cara temiendo la respuesta de tu amiga.
Alejandra: Andrea...
Andrea lleva sus manos a su parte más íntima.
Andrea: Hemos follado -ríe pícara-
Alejandra: ¡¿QUÉ?!
Andrea: Espera. ¿O ha sido con Harry?
Alejandra: ¡¿QUE QUÉ?!
Andrea ríe. Parece estar divirtiéndose. Sin embargo a ti no te está haciendo ninguna gracia todo esto.
Alejandra: Me parece que vas muy borracha
Andrea: ¡Qué bah! Sé perfectamente lo que hago, como por ejemplo haber puesto bien de los nervios a tu amiga
Alejandra: ¿A qué amiga?
Andrea: A Irene
Alejandra: ¿Qué la has hecho?
Andrea: ¿Cómo? ¿No te has enterado?
Niegas con la cabeza.
Andrea: Pues... Hace unos días, cuando nos vinimos en avión, yo estaba en el baño y Harry vino detrás mío al baño también. Yo entré a mi baño como iba a hacer y cuando salí Harry me estaba esperando sonriendo, cruzado de brazos. Te juro que en ese momento no me acordé que tenía novia.
Cubres tu cara con tus manos mientras tu amiga prosigue con la historia.
Andrea: Tiré de él hacia mi y lo metí en el baño conmigo y cuando cerré la puerta se echó el pestillo. En realidad no me di cuenta de que se había cerrado porque yo estaba pendiente de otra cosa. Me lancé a su boca en cuanto le noté cerca de mi. Sabes lo muchísimo que me encanta y creo que me he enamorado de él, Alejandra. Siempre me trata genial. Ni si quiera me dijo un "No" secante cuando le dije que me gustaba, si no que intentó hacerlo de tal manera que no me doliera.
Alejandra: Pero era un "No", Andrea. Más suave o más duro era un "No".
Andrea: Si me lo dejó claro más tare. Déjame que te cuente joder.
Alejandra: A ver, dime
Andrea: Empecé a besarle pero en seguida me paró. Me zarandeó varias veces para que me alejara de él pero yo sentía que esa iba a ser la única oportunidad que iba a tener. Le supliqué una y mil veces que si me daba un beso, sólo uno, no volvería a molestarle pero no quiso. lo intentó todo para salir pero la puerta estaba cerrada. Entendí que en verdad quería a Irene y lo di por imposible pero después de 10 minutos se me pasó ese sentimiento. Harry ya había cesado en los intentos. El espacio era muy reducido y estábamos demasiado cerca. Empecé a hacerme la arrepentida hasta que conseguí un abrazo suyo un un "No te preocupes" que hizo que mis ganas de volver a intentarlo se reproducieran. Acaricié sus abdominales por debajo de su camiseta consiguiendo un empujón de su parte pero fue inútil pues de la misma manera que intentó separarme de él yo me acerqué más para besarle. En ese momento, cuando mi boca intentaba abrir la suya, la puerta se abrió y nos separamos. Era Liam, por suerte. Prometió no decir nada pero yo todavía siento los labios de Harry latiendo contra los míos. Sus rizos ahora menos marcados, entre mis manos. Su cuerpo junto al mío.
Resoplas.
Alejandra: ¿Y se lo has contado a Irene? Estás completamente loca.
Andrea: ¡No! -ríe-¡Mucho mejor! La he hecho pensar que entre Harry y yo pasó algo realmente serio.
Alejandra: ¿Cómo que realmente serio?
Andrea: Si, se piensa que nos hemos liado o algo.
Alejandra: ¡¿Eres tonta?! Te va a matar
Andrea: Para nada. He conseguido por primera vez lo que no había conseguido nadie: Deteriorar muchísimo más su relación hasta tal punto que Irene no quiere saber nada de Harry.
Alejandra: Andrea, ¿qué has hecho?
Andrea: Me siento jodidamente bien
Alejandra: Pues no está nada bien. Se lo voy a decir yo.
Andrea: Tú no vas a decir nada.
Alejandra: ¿Qué?
Andrea: Lo que oyes. O le digo a Niall que te has vuelto a acostar con Zayn.
Alejandra: Pero eso es mentira.
Andrea: Pues ya sabes, no me hagas hacer tonterías cielo, que estoy muy cansada.
Frunces el ceño.
Alejandra: Anda, duérmete que creo que deliras.
Andrea: Si, creo que me voy a acostar, que ha sido demasiado por hoy.
Alejandra: Buenas noches mala pécora.
Andrea: Buenas noches capulla.
Cuando Andrea se acomoda en tu almohada te das cuenta de que no ha sido una buena idea ofrecerle tu cama. Apagas el ordenador. Coges un chándal de tu armario y sales de la habitación para vestirte del baño y verte, a las 07:50 de la mañana, en el vestíbulo.
***
Alejandra: ¿Pero entonces qué ha pasado exactamente entre vosotros?
Liam: No pasamos de las manos
Alejandra: No me lo puedo creer -arrastrando tu mano por tu cara-
Liam: ¿Por qué? Ya sabes que me gusta mucho Andrea
Alejandra: Ya... Bueno... Tú no se lo digas a mucha gente por si acaso...
Liam: ¿Qué quieres decir?
Alejandra: Que no se lo digas a Iris
Liam: ¿Eh? ¿Por qué?
Alejandra: Simplemente no se lo digas
Liam: Pues no entiendo por qué -encogiéndose de hombros-
Alejandra: Tú qué es lo que tienes exactamente con Iris?
Liam: Es mi amiga
Alejandra: Claro, -le das una palmada en el hombro- Claro que si
Liam ríe mirando al techo
Alejandra: Vamos -haces un gesto con la mano para que te cuente todo-
Liam: Con Iris es distinto. Es como con tu hermana al principio, nos llevamos genial y hay algo de tensión cuando estamos solos... La diferencia es que Carolina me volvió loco en cuanto la vi y con Iris no es así... Bueno, ni con Iris ni con ninguna.
Alejandra: ¿Con Andrea tampoco?
Liam: Vamos Ale, parece que no me conoces... Andrea sólo me atrae físicamente. Me parece una chica muy maja pero viendo la que les ha liado a Harry y a Irene no me fío ni un pelo de ella.
Resoplas poniendo los ojos en blanco.
Alejandra: ¿Cómo lo lleva Harry?
Liam: Compruébalo tu misma
Liam hace un gesto con la cabeza indicando a la entrada del gimnasio del hotel en el que os encontráis. Irene entra resoplando con una mochila al hombro y Harry detrás de ella. Te muerdes el labio inferior. Harry coge a Irene del brazo haciéndola girar sobre si misma.
Harry: Irene. No te lo voy a decir más. No voy a ir detrás tuya todo el rato. ¿Me puedes hacer caso?
Irene: Harry. No te lo voy a decir más. Déjame en paz.
Harry suelta el brazo de Irene. Ésta se da media vuelta y, con la mochila al hombro, se apoya en ti.
Irene: Entonces, ¿qué? ¿Hacemos algo de ejercicio o qué?
Liam asiente. Juntos se van a tu espalda y tú te quedas mirando como Harry se va del gimnasio. A la vez que él sale, Louis y Niall entran. En tu cara se dibuja una bonita sonrisa. Te diriges hacia ellos. Niall te recibe con los brazos abiertos y tú le correspondes estrechándote entre ellos. Niall besa el perfil de tu cara. Le miras a los ojos, vuestros labios se quedan a centímetros. pero el bonito momento se ve interrumpido por un londinense inoportuno.
Louis: ¿Estáis juntos?
Niall le mira sonriendo.
Louis: No me había enterado
Alejandra: En realidad no...
Niall: No estamos juntos
Louis: ¿No?
Niall: No oficialmente -te vuelve a mirar-
Sonríes uniendo tus labios en una delicada linea.
Louis: Está bien -alargando la "e"- Lo he pillado
Reís mientras veis a Louis irse.
Niall: Te sienta genial la coleta
Alejandra: No me adules, no voy a ser más benevolente contigo porque me mientas
Niall enarca una ceja.
Niall: ¿Te crees una entrenadora de fitness?
Alejandra: ¿Qué quieres? ¿Una pelea?
Niall separa sus brazos de tu espalda. Le das un puñetazo flojo en el estómago el que se resiente.
Niall: No es justo. ¡Tú hiciste Taekwondo!
Alejandra: Nialler. Hace dos años que no lo practico.
Niall: ¿Cómo me has llamado?
Alejandra: Nialler -sonríes pícara-
Niall: Repítemelo por favor, que creo que no me he enterado bien -acercándose un paso a ti-
Alejandra: Nialler -repites dando un paso hacia atrás-
Niall: Te dejo tres segundos de ventaja para correr
Te muerdes la uña del pulgar retrocediendo de espaldas.
Niall: Tres...
Unos pasos más.
Niall: ...Dos...
Te das la vuelta.
Niall: ...Uno...
Empiezas a correr pero antes de que puedas darte cuenta la cuenta atrás ha terminado y Niall ha salido corriendo detrás de ti. Intentas refugiarte en Liam pero es inútil. Niall te da alcance y te pone contra los sacos de boxeo haciéndote cosquillas. Te doblas por la mitad para evitar que sus dedos lleguen a ti pero es inútil y tras unos segundos de lucha, no pones más resistencia y caes sobre sus brazos rendida en lágrimas a sus cosquillas.
Nada como llorar, pero esta vez de la risa, con la persona por la que hace unos meses llorabas de nostalgia. Nada como abrazar a quien antes extrañabas al otro lado de la cama. Nada como ver la sonrisa que pensabas que nunca volverías a provocar. Nada como sentir esa sensación de que existe una persona que puede hacer variar tu estado de ánimo en un segundo y que esa persona está, justo ahora, a tu lado. No hay nada en el mundo mejor que eso.
Harry: Irene. No te lo voy a decir más. No voy a ir detrás tuya todo el rato. ¿Me puedes hacer caso?
Irene: Harry. No te lo voy a decir más. Déjame en paz.
Harry suelta el brazo de Irene. Ésta se da media vuelta y, con la mochila al hombro, se apoya en ti.
Irene: Entonces, ¿qué? ¿Hacemos algo de ejercicio o qué?
Liam asiente. Juntos se van a tu espalda y tú te quedas mirando como Harry se va del gimnasio. A la vez que él sale, Louis y Niall entran. En tu cara se dibuja una bonita sonrisa. Te diriges hacia ellos. Niall te recibe con los brazos abiertos y tú le correspondes estrechándote entre ellos. Niall besa el perfil de tu cara. Le miras a los ojos, vuestros labios se quedan a centímetros. pero el bonito momento se ve interrumpido por un londinense inoportuno.
Louis: ¿Estáis juntos?
Niall le mira sonriendo.
Louis: No me había enterado
Alejandra: En realidad no...
Niall: No estamos juntos
Louis: ¿No?
Niall: No oficialmente -te vuelve a mirar-
Sonríes uniendo tus labios en una delicada linea.
Louis: Está bien -alargando la "e"- Lo he pillado
Reís mientras veis a Louis irse.
Niall: Te sienta genial la coleta
Alejandra: No me adules, no voy a ser más benevolente contigo porque me mientas
Niall enarca una ceja.
Niall: ¿Te crees una entrenadora de fitness?
Alejandra: ¿Qué quieres? ¿Una pelea?
Niall separa sus brazos de tu espalda. Le das un puñetazo flojo en el estómago el que se resiente.
Niall: No es justo. ¡Tú hiciste Taekwondo!
Alejandra: Nialler. Hace dos años que no lo practico.
Niall: ¿Cómo me has llamado?
Alejandra: Nialler -sonríes pícara-
Niall: Repítemelo por favor, que creo que no me he enterado bien -acercándose un paso a ti-
Alejandra: Nialler -repites dando un paso hacia atrás-
Niall: Te dejo tres segundos de ventaja para correr
Te muerdes la uña del pulgar retrocediendo de espaldas.
Niall: Tres...
Unos pasos más.
Niall: ...Dos...
Te das la vuelta.
Niall: ...Uno...
Empiezas a correr pero antes de que puedas darte cuenta la cuenta atrás ha terminado y Niall ha salido corriendo detrás de ti. Intentas refugiarte en Liam pero es inútil. Niall te da alcance y te pone contra los sacos de boxeo haciéndote cosquillas. Te doblas por la mitad para evitar que sus dedos lleguen a ti pero es inútil y tras unos segundos de lucha, no pones más resistencia y caes sobre sus brazos rendida en lágrimas a sus cosquillas.
Nada como llorar, pero esta vez de la risa, con la persona por la que hace unos meses llorabas de nostalgia. Nada como abrazar a quien antes extrañabas al otro lado de la cama. Nada como ver la sonrisa que pensabas que nunca volverías a provocar. Nada como sentir esa sensación de que existe una persona que puede hacer variar tu estado de ánimo en un segundo y que esa persona está, justo ahora, a tu lado. No hay nada en el mundo mejor que eso.
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