domingo, 27 de julio de 2014

Capítulo 104. Entra en razón.

Belén: Al principio todo era normal, nos lo pasábamos bien juntas

Alejandra: Cielo, nadie diría que es normal casarse al mes de haber conocido a una persona

Belén se encoje de hombros.

Belén: Quería casarse, tenía especial necesidad en ello. Se sentía completamente insegura de que pudiera no se "del todo suya". -haciendo las comillas en el aire- Siempre se ponía celosa cuando se me acercaba alguien, sobretodo si eran chicos.

Zayn resopla frotando sus manos.

Belén: No sé, yo lo veía normal. Se supone que si te quieren tienen que tener celos, ¿no? -al no encontrar respuesta alguna sigue hablando- Luego empezó a ponerse celosa también de vosotras. Quería que perdiera completamente el contacto con mi pasado, por eso no me dejaba llamaros y siempre cogía vuestras llamadas. No me dejaba salir de casa, decía que era algo normal, que así me protegía, que no quería que me pasara nada malo.

Irene: ¡Y tú te lo creías! -exasperada-

Belén: ¡Pues claro que me lo creía! Joder era mi mujer. Jamás habría pensado que iba a terminar así.

Niall: ¿Cuándo empezó... ya sabes?

Belén: Hará un año cuando...

Alejandra: ¡¿Un año?! ¡¿Llevas aguantando palizas un año?!

Belén niega con la cabeza.

Belén: Al principio sólo eran empujones o algún bofetón cuando se enteraba que hacía planes en los que ella no se veía involucrada pero cada vez fue aumentando. No podía ver a nadie ni relacionarme con nadie.

Irene: ¿Y por qué no lo paraste? ¿Por qué no llamaste a la policía?

Belén: No quería. ¡Dios no, qué vergüenza! -sacude la cabeza con velocidad- Además ella me quería, iba a cambiar, tenía que cambiar. Me lo prometió.

Alejandra: Dios Belén... -acaricias su cara-

Belén: Siempre he tenido fe. Es la única persona que me ha visto de un modo diferente. Ella me quiere, cree que soy especial y yo ahora lo he estropeado todo.

Irene: ¿Qué estás diciendo? ¡Por Dios, Belén!

Belén: Ella vio en mi algo más, algo que nadie más vio y yo se lo he recompensado dejándola sola en casa, destrozada. Mi misión, mi única misión en la vida era hacerla feliz y ni si quiera he podido cumplir con eso.

Alejandra: Joder, hablas igual que tus padres.

Belén te manda una mirada asesina.

Irene: No, Ale tiene razón. Esa chica te ha comido la cabeza de un modo que ni si quiera tus padres lo hicieron.

Belén: Mis padres estaban de acuerdo.

Iris: Espera, ¿qué? Tu padre no sabía nada. Llamó muy preocupado hace un mes...

Belén: Lo sé. Cuando tuve que llamarlo estuvo hablando con Ginna y le encantó su forma de pensar. Me tenía en casa, cumpliendo con mis funciones de mujer.

Irene: ¡Pero si es una tía! Tus padres siempre han ido en contra de los matrimonios homosexuales y esas cosas...

Belén: Si, pero Ginna maneja muy bien las palabras y puso todo su empeño para que no viniera a por mi y... vaya si lo hizo.

Zayn: Esa tía es rara de narices.

Louis: Quiero irme ya de este lugar, me da escalofríos. -frota sus brazos-

Belén: No vais a denunciarla... ¿verdad?

Iris: Belén piénsatelo. No tenías por qué haber pasado por esto y ahora que has podido salir... no puedes dejar que ésto que has vivido le pase a otras personas...

Belén: Yo la quiero.

Tus ojos quieren saltar de tus párpados pero, por suerte, éstos no les dejan. ¿Has oído bien?

Harry: Belén... Estás ciega.

Belén: Puede ser, pero la quiero. No voy a denunciarla.

Iris resopla.

Iris: No tienen por qué meterla en la cárcel, mi padre es juez y...

Belén: No. No quiero interponer ni si quiera una orden de alejamiento. Hablaré con ella y lo soluciona...

Su voz se ve apagada por la carcajada de Zayn.

Zayn: Como vuelvas a hablar con ella estás perdida. Te dirá que está destrozada y que te necesita a su lado, que no lo volverá a hacer y bla, bla, bla.

Los ojos de Belén brillan irritados por el cansancio.

Alejandra: Zayn tiene razón, no deberías hablar con ella.

Belén: Os equivocáis, es mi deber hacerlo.

Irene: ¡Joder tía, que no tienes ningún deber! Tu deber es ser feliz. ¿Puedes por una vez en tu vida no hacer caso de nadie y sólo mimarte un poco?

Belén: Entonces te estaría haciendo caso a ti

Irene: ¡Yo quiero lo mejor para ti! -ofendida-

Belén: Ginna también, pero se expresa de una manera diferente.

Te golpeas la frente con la mano. No hay manera.

Niall: Si no la dejamos llamarla estaremos haciendo lo mismo que hacía Ginna. Esa es la psicología que ha utilizado. En realidad es la psicología de todo maltratador. Primero reduce a la persona, yendo demasiado rápido en la relación y luego la anula haciéndola creer que ella tiene la culpa de todo y que él sólo quiere el bien para ella y que los medios quedarán a un lado cuando esté completamente sometida, solo que esta vez el comportamiento de Ginna va unida a una fuerte misandria probablemente provocada por algún trauma de su infancia o algo por el estilo.

Belén le mira con adoración e incredulidad.

Niall: Sólo tienes que ver que nosotros no te vamos a obligar a no volver con ella pero si ella te obliga, aunque sea con dulces palabras que camuflan la paliza que recibirás cuando vuelvas por haberte ido... -coge las manos de Belén entre las suyas- Entones entenderás quién quiere de verdad el bien para ti. Piensa cuándo has sido más feliz. No necesitas nada más que pensar en lo que quieres para tu futuro.

Las conmovedoras palabras de Niall calan hondo en Belén y la llevan a abrazarlo.

Belén: Me alegro tanto de que estés aquí.

Tus lágrimas también se asoman amenazantes como las de Irene.

Belén: Supongo que tengo que daros las gracias a todos

Louis: No tienes que dar las gracias por nada, lo que tienes que hacer es dormir un poco y así descansas... -frotando su brazo-

Belén: ¿Estás de broma? Hace una eternidad que no os veo, me habré perdido miles de cosas. -mira a Irene y después a Harry- Ya me estáis contando.

Harry ríe.

Harry: ¿Qué quieres saber?

Louis: Esperar, esperar, esperar. -de pie con los brazos extendidos en cruz- No podemos iniciar una sesión de cotilleos así

Enarcas una ceja con una carcajada queriendo salir de tu boca. Louis sale corriendo del salón de la habitación de Liam y Zayn que es en la que os encontráis. Cuando vuelve trae consigo un montón de bolsas de patatas y gusanitos, las deja en la mesa y corre de nuevo por el pasillo.

Louis: LIAM -grita desde algún lugar de la habitación-

Liam desaparece por el mismo sitio por el que lo hizo Louis y pocos minutos de incertidumbre después aparecen con latas de refresco. Te lanzas a por una de Nestea y la abres, te reclinas un poco en el sofá y te acomodas junto a Niall, quien te quita la lata y, después de darle un trago te la devuelve.

Alejandra: ¡Pero si tú tienes tu Coca-Cola en la mano!

Niall: Ya -riendo-

Alejandra: ¿Y para qué me quitas la mía?

Niall se encoje de hombros.

Niall: ¿Quieres? -ofreciéndote de la suya-

Pones los ojos en blanco y ríes. Niegas y bebes un poco.

Belén: Perdonar que esté un poco desconectada pero el aislamiento no era sólo a nivel social, tampoco me dejaba escuchar la radio o ver la tele por lo que no sé mucho de cómo os ha ido... -divaga su mirada por los cinco chicos distribuidos por los sofás- Pero me alegra veros a todos, eso significa que seguís juntos

Harry: Y lo que queda

Liam: Si, son unos pesados pero luego se les echa de menos...

Louis: Que mentiroso es. No se les echa de menos para nada

Todos reís.

Louis: No sé por qué os reís, es la verdad -se encoje de hombros-

Irene: Si luego eres tú el primero que nos llama para quedar cuando tenéis vacaciones

Louis se estira mucho en el sofá mostrando indignación.

Louis: Uy. Qué mentira. -lleva su mano derecha a su pecho-

Reís de nuevo. Le tiras un gusanito que ve antes de que caiga, lo coge al vuelo y se lo come.

Louis: ¡Gracias! -con la boca llena-

Belén: Y vosotras entonces también seguís con ellos -riendo- aunque... -mira a Iris- a ti no te conozco...

Alejandra: Si, la viste en el concierto que dieron en Espa... -cierras la boca al caer en la cuenta- Ah, no.

Iris: Era amiga de Ale desde antes de que conocierais a los chicos, pero sólo nos conocíamos por Internet.

Tu móvil empieza a vibrar por lo que te incorporas un poco separándote del hombro de Niall. Es Estefanía.

Alejandra: ¿Si?

Te pones de pie y te alejas por el pasillo para poder escuchar algo de lo que te está diciendo.

Estefanía: ¡Ale!

Alejandra: Dime

Estefanía: ¡He perdido de vista a Ginna! -jadeante-

Ríes un poco desesperada.

Alejandra: ¿Hace cuánto ha sido eso Estefanía?

Estefanía: Una hora y media más o menos...

Resoplas.

Alejandra: Nos ha dado tiempo a estar con Belén, a que nos pille Ginna, a ver cómo la pegaba y a traernos a Belén con nosotros.

Estefanía: ¡¿Qué?! ¿Ha pasado todo eso?

Alejandra: Ajá...

Estefanía: Dios. Está Belén contigo ahora.

Alejandra: Si, estamos todos en el hotel de Zayn y Liam.

Estefanía: Está bien, estoy allí en cinco minutos.

Cuelgas el teléfono y vuelves con los demás. Antes de sentarte pones una pierna en el sofá y te dejas caer sobre ella, hundiendo tu cabeza en el pecho de Niall, quien te abraza contra él.

Belén: Y vosotros también seguís juntos por lo que veo.

Niall resopla.

Alejandra: Es una larga historia.

Irene: Y tan larga. Es para hacer una novela con la vida de estos dos. Lo que no les pase a ellos...

Miras a Niall y de nuevo a Belén.

Belén: Pero ahora estáis juntos, ¿no?

Niall: No exactamente.

Belén eleva sus manos con las palmas hacia arriba.

Alejandra: Es algo raro.

Harry resopla.

Harry: Se complican la vida de una manera... Con lo fácil que es regalarle el oído a una chica.

Irene abre mucho la boca y le tira una patata que pilla al vuelo y mastica con la boca muy abierta.

Liam: Das mucho asco.

Harry: ¿Por decir que sé regalarle el oído a una tía? Así la tengo de enamorada, mírala. -señalando a Irene-

Liam: No digo por eso idiota. -ríe achinando los ojos hasta tal punto que casi se convierten en dos rayas negras- En fin, déjalo.

Harry se mete otra patata en la boca y se acerca mucho a Liam, casi subiéndose encima de él. Abre y cierra la boca exageradamente haciendo excesivo ruido. Achinas un ojo al ver la comida de dentro de su boca pero no puedes evitar reír.

La puerta suena al ser golpeada por unos nudillos ansiosos. Belén mira a la puerta.

Irene: ¿No será...?

Más golpes y después una voz que llama a Liam te cercioran de que no hay nada que temer. Liam mira a todos lados cuando pone la mano sobre el pomo.

Alejandra: Belén. -la habitación se queda en silencio por unos segundos- ¿Te acuerdas de la loca del pelo rosa?

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