domingo, 20 de julio de 2014

Capítulo 98. This is only the beggining.

Das una calada a tu cigarro.

Alejandra: Maldito capullo.

Niall: No creerás nada de lo que ha dicho, ¿no?

Le miras directamente a los ojos mostrando la duda que hay en ellos.

Niall: Alejandra...

Alejandra: ¿Por qué iba a decirme eso?

Niall: Por el mismo motivo por el que metió a Estefanía en las drogas

Alejandra: Se metió ella sola, Niall.

Niall: ¡NO! No fue así y lo sabes.

Alejandra: El que parece no recordarlo eres tú.

Hablas serena, con cuidado de cada palabra. Das una nueva calada.

Niall: Recuerdo cada minuto de esa puta semana.

Alejandra: No quería vernos a ninguno y mucho menos a ti y, de pronto, aparece años después pidiendo una segunda oportunidad, te llama a ti, ¿no te parece raro?

Niall: Tú también desapareciste sin querer saber nada de mi y ahora mira cómo hemos pasado el día.

Alzas ambas cejas.

Alejandra: No es lo mismo y lo sabes.

Niall: Porque tú venciste conmigo, ella no ganó en nada.

Alejandra: Ganó lo que Carolina perdió.

Niall: ¡Ella no tiene la culpa de eso! No jodas Alejandra.

Alejandra: No la estoy echando la culpa, solo digo que Andrés no tiene por qué mentir y es muy raro todo esto.

Niall: ¿El qué es raro, que quiera sacar a su hijo de un prostíbulo o que quiera cambiar de vida para dejar las drogas?

Te encoges de hombros dando una última calada al cigarro antes de que Niall te lo quite de la boca y lo tire al suelo.

Niall: Tú también deberías dejar esa mierda.

Expulsas el humo mirando al suelo cruzándote, después, de brazos.

Niall: Estefanía sólo intenta rehacer su vida... -colocas sus manos a ambos lados de tus caderas- La gente cambia Alejandra...

Apoyas tu frente en la suya.

Alejandra: No todo el mundo cambia -con pesadez en la voz-

Niall: Todo el mundo cambia, aunque sea un poco

Alejandra: Si todo el mundo cambia significa que nosotros también lo hemos hecho.

Niall: Claro que hemos cambiado, pero eso no significa que lo que hay entre nosotros lo haya hecho

Alejandra: ¿Y qué hay exactamente entre nosotros?

Niall se encoje de hombros con una sonrisa dibujada en su cara.

Niall: Dímelo tú

Rodeas su cuello con tus brazos y juntas vuestras frentes. Él las hace frotar, respira hondo y toca tu cuello con su nariz.

Niall: Tenemos algo

Alejandra: A veces tengo miedo de que te canses de ese algo 

Niall: No me puedo cansar de una cosa que ni si quiera ha empezado

Cierras los ojos excitada por las caricias que Niall hace con sus labios por tu cuello.

Alejandra: No quiero hacerte daño otra vez

Niall: Tú sabes tan bien como yo que como más daño nos hacemos es intentando no hacernos daño

Tus manos acarician su piel de un modo que llevaban mucho tiempo sin hacerlo.

Niall: Mira, no tenemos que prometernos nada, ¿vale? Sé lo que piensas, sé que crees que me vas a hacer daño y por consecuencia a ti y todo lo que te rodea, sé que crees que lo vas a hacer mal y sé que por mucho que te diga que eso no es así no me vas a creer así que prefiero dejar los tecnicismos a parte y dedicarme únicamente a demostrarte que eres la persona más maravillosa que he conocido y eso trae consigo olvidar todo lo que tu cabecita te hace creer -dando golpecitos en tu sien con el dedo índice-

Sonríes con lágrimas ardiendo al borde de tus ojos contra las que luchas con todas tus fuerzas para retenerlas. Decidida a no dejar que nada te detenga, apoyas tus labios en los suyos. Aunque has sido tú quien ha dado el paso son los suyos los que hacen fuerza sobre los tuyos para abrirlos y hacerlos bailar a su mismo ritmo. Cuando vuestras lenguas se tocan una explosión de calor, emoción y pasión estalla dentro de ti. Los brazos de Niall te ayudan a enrollar tus piernas al rededor de su cintura. Tocas los músculos de sus brazos cuando te hace caer encima del sofá. Tu espalda toca con algo duro lo que te hace soltar un aullido de dolor.

Niall: ¿Estás bien?

Haces un pequeño puente para sacar un mando de la play de debajo tuya. Niall ríe contra tus labios. Le besas. Le besas como si te fuera la vida en ello, le besas como si sus labios fueran a acabarse, le besas como si tuvieras miedo de que desapareciera. Coges su cara entre tus manos mientras él besa tu cuello y arrastra su mano por tus muslos. Se quita la camiseta y a continuación te desviste como si sólo fuera tirar de un hilo para que se cayera por tu cuerpo. Niall sonríe al verte desnuda y recorre tu cuerpo con sus besos haciéndote gemir varias veces. Estáis a tan solo unas prendas, tal y como os encontrásteis tantas veces solo que esta vez nadie entrará por la puerta, esta vez nadie os interrumpirá. Sois un vosotros contra vuestros deseos.

Vosotros decidís.

Niall: No tenemos por qué

Alejandra: No quiero que pienses que esto es lo único que quería

Niall te mira directamente, sus ojos brillan, su labio sangra probablemente de uno de tus besos; está expectante a tus próximas palabras.

Alejandra: Para mi no eres como él

Niall: Deja de compararme con Zayn, te lo pido por favor Alejandra

Alejandra: No tienes comparación -te incorporas un poco en el sofá para alcanzar su oído- Lo que haya sentido por él jamás se acercará a lo que siento por ti

Niall sonríe, hace descender vuestras últimas prendas y, sujetando tu cabeza entre sus manos, entra en ti con el mismo cuidado de una primera vez, con el mismo amor de tu primera vez.

***

Besas su oblicuos nada marcados antes de darle un beso de buenos días. Niall abre los ojos medio achinados por el recién despertar, medio achinados por su enorme sonrisa. Te pones de pie para continuar recogiendo tus cosas. 

Niall: Amo como te queda mi ropa. 

Alejandra: Me queda mejor a mi que a ti. -gritas desde el dormitorio-

Niall: No puedo decir lo mismo de la tuya. 

Ríes y sacas la ropa que te pondrás hoy que es lo único que no tienes ya guardado en la maleta. Te sacas la camiseta blanca de Niall por la cabeza y te pones la tuya, una camiseta corta roja con una inscripción en el centro que pone "Unforgettable". A continuación te pones unos pantalones vaqueros de tiro alto y las converse rojas. Oyes un silbido a tu espalda que hace girarte. Niall sonríe con los brazos debajo de las axilas. Sólo viste unos calzoncillos. 

Niall: No quiero que se acaben estas vacaciones

Te acercas a él y le das un corto beso en los labios. 

Alejandra: No se acaban, todavía nos quedan unas horas antes de coger el avión. Además, son las 6 de la mañana, a estas horas España entera duerme excepto unos pobres desgraciados que van al trabajo y algunos borrachos que se estén arrastrando por las calles pero lo normal no es eso. 

Niall: ¿A dónde quieres llevarme ahora?

Alejandra: Había pensando en algo...

Niall: Me da miedo cuando piensas

Golpeas el pecho descubierto de Niall mientras ríes. 

Alejandra: Vístete, desayunaremos fuera. 

Niall alza una ceja cuando pasas a su lado yendo hacia el baño. Una vez enfrente del espejo estiras tu cara. Pintas sobre tus párpados una larga raya con algo de rabillo que aumente el tamaño de tus ojos y alargas especialmente tus pestañas con el rímel. Pintas tus labios con un rojo intenso. Tuerces los labios al mirar tu pelo desaliñado. 

Alejandra: Y pensar que me lo lavé ayer mismo... -cogiéndo un mechón-

Oyes una voz familiar que dice "Vamos, no te importó estropear tu bonito peinado" acompañado de una risa. 

Alejandra: ¿Has dicho algo? -elevas el tono de voz mientras recoges todo tu pelo entre tus manos-

Niall: No he abierto la boca, ¿por?

Frunces el ceño. Oyes voces, es ridículo. Ríes por tus pensamientos. Comienzas a hacer un moño flojo y cuando lo tienes lo despeluchas cardándolo un poco y aflojándolo a la vez. Una nueva voz interrumpe tu concentración. "Le gustas igual Ale, no te emperifolles tanto." Te das la vuelta alertada, ahora si has reconocido la voz pero la sonrisa se borra de tu cara cuando no ves nada. Carolina no está ahí. Era su voz pero no ella, ¿cómo es posible? Bufas cansada. 

Vuelves a la habitación a por un collar negro que adorne el cuello de la camiseta y unos pendientes plateados en forma de pluma. Las gafas en la cabeza para sujetar los pocos mechones que hayan podido salirse de tu moño. Niall te espera en el sofá, con una camiseta azul que resalta muchísimo sus ojos y unos vaqueros. Te sientas encima de él a horcajadas y él toca tu cintura. 

Niall: ¿Qué pretendes, hacer que te quite ya el pintalabios?

Alejandra: La verdad es que no tengo pensado besarte en todo el día

Niall gira la cara con una ceja levantada. 

Niall: No lo dices en serio.

Haces tu labio inferior rodar por su cuello hasta llegar a su boca acompañado de un movimiento de caderas que le obliga a agarrar tu cadera con fuerza.

Alejandra: Lo digo muy en serio.

Las manos de Niall se introducen bajo tu camiseta tan pronto como sus piernas empiezan a tensarse y sus labios vibran deseosos de los tuyos. De pronto tu sujetador salta sorprendiéndote. 

Alejandra: Quería desayunar, Niall. -ríes intentando abrochar el sujetador pero él no te deja-

Niall: Puedes desayunar aquí -recolocando sus pantalones por sus ingles-

Alejandra: ¡No seas guarro!

Niall ríe nervioso. Desliza sus manos por las curvas de tus caderas hasta llegar al final de tu bragueta. Siseas cerca de sus labios con tu sonrisa pendiente de la suya. 

Alejandra: Si no nos vamos ya no vamos a poder ir a donde quiero, está lejos de aquí.

Niall: ¿Tantas ganas tienes de llevarme ahí?

Asientes haciendo rozar vuestros labios.

Niall: ¿Qué sitio es ese?

Alejandra: Ya te he dicho que es un sitio especial.

Niall: No me gustan las sorpresas. 

Alejandra: Mentira, amas las sopresas. 

Niall se encoje de hombros. 

Niall: Si, tienes razón. 

Ríes más tranquila después de haberte salido con la tuya y haber conseguido abrochar tu sujetador. Te pones de pie y coges su mano para ayudarle a levantarse. Tomas su barbilla y te pones un poco de puntillas para alcanzar su boca. Siempre te encantó que te sacara varios centimetros, es una ventaja cuando te apoyas justo en su pecho pero también tiene sus inconvenientes. 

Alejandra: Por cierto, no lo decía en serio. 

Le besas intentando y consiguiendo que abra su boca para que vuestras lenguas jueguen un poco mientras él te sostiene entre sus brazos. 

Niall: No quiero que al llegar a Italia esto se acabe. 

Alejandra: ¿Por qué se iba a acabar?

Niall se encoje de hombros y te da un beso en la mejilla. Abre la puerta dejándote unos pasos más atrás pero tú la cierras disponiéndote entre ambos. 

Alejandra: ¿Crees que al volver con los chicos dejaré de comportarme como aquí?

Niall: No. Creo que al volver con los chicos Zayn volverá a intentarlo contigo.

Alejandra: Ya le dije que lo nuestro, si es que tuvimos algo, -murmuras- se acabó

Niall: Se acabó para ti, no para él.

Alejandra: Si se acaba para mi se acaba para él

Niall: Parece que no le conoces, nunca se da por vencido

Frunces el ceño. 

Alejandra: El que parece que no me conoces eres tú a mi, ¿a caso no sabes a estas alturas lo cabezota que soy?

Niall ríe. Sus ojos están un poco colorados por lo que decides calmarle del todo con una caricia de tus dedos por su cara. 

Alejandra: Eh... Nialler... No va a pasar nada.

Niall: ¿Tú crees?

Alejandra: Lo sé. 

Niall sonríe y te besa dulce y tiernamente. No quiere marcar su territorio, el nunca te hace suya, el nunca se impone sobre ti. Esa es la diferencia entre ambos, la pequeña característica que diferencia la persona que amas de con la que pasas un buen rato. Niall te hace el amor, te cuida, te respeta y sobre todo te hace distinta. Te hace pensar que eres todo lo que quiere y realmente no puedes dudar de ello porque, cuando le miras a los ojos ves al Niall más sincero, a alguien que daría todo lo que fuera necesario para recuperarte, lo que no sabe es que nunca te perdió. 

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